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Renate Reinsve: sus películas y series, rankeadas (incluyendo ‘Valor sentimental’)

Renate Reinsve: sus películas y series, rankeadas (incluyendo ‘Valor sentimental’)

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Luego de recibir el premio a Mejor actriz del Festival de Cannes por La peor persona del mundo, Renate Reinsve se ha convertido en una de las actrices más aclamadas de su generación, aparentemente de la noche a la mañana. Sin embargo, ha trabajado en el cine noruego desde 2011, e incluso recibió el premio Hedda para la actuación en teatro en 2014.

A raíz de su colaboración con el director Joachim Trier, su carrera ha emigrado a otros países como Estados Unidos, donde ha realizado dramas independientes e incluso series de televisión. Para que conozcas más sobre su trayectoria, aquí rankeamos las películas y series de Renate Reinsve, incluyendo Valor sentimental.

1. La peor persona del mundo (2019)

A pesar de que ha construido una filmografía a partir de la película que la convirtió en estrella, lo cierto es que nada en ella ha superado (aún) su trabajo en La peor persona del mundo. Cual “coming-of-age tardío”, esta película sobre cuatro años en la vida de una mujer navegando las aguas del amor y su vocación profesional vive y muere por su interpretación como una joven carismática en busca de sentido y conexión.

Es una película emotiva y poderosa que ha hablado a toda la generación millennial sobre los vaivenes de la adultez, en un modo similar a como Antes del atardecer o (500) días con ella harían en su momento. Aún insuperable en las respectivas filmografías de Reinsve y el director Joachim Trier, aunque ambos han estado cerca.

2. Valor sentimental (2025)

Ganadora del Grand Prix en Cannes, Valor sentimental es otra formidable colaboración entre Joachim Trier y Renate Reinsve, quien aquí es acompañada por un elenco impecable en una historia sobre hacer cine. La trama sigue la fracturada relación entre una actriz (Reinsve) y su padre, un aclamado director de cine (Stellan Skarsgård), que se complica cuando éste decide realizar una película profundamente personal y vinculada a la historia familiar.

Esta es una película que aborda muchos temas, en una narrativa que entreteje las vivencias personales y familiares con la expresión artística, y esta misma como una forma de sanar y conectar. Tiene algo tanto para fans de Aftersun como de La isla de Bergman e incluso del director Nanni Moretti, quien presenta reflexiones relacionadas sobre el cine en Lo mejor está por venir.

3. Armand, una acusación peligrosa (2024)

En el thriller Armand, una acusación peligrosa (dirigida por Halfdan Ullmann Tøndel, nieto de Ingmar Bergman y Liv Ullmann), Renate Reinsve interpreta a una joven madre viuda cuya vida comienza a desmoronarse cuando es llamada al colegio de su hijo de seis años, a quien se acusa de agredir sexualmente a otro niño. Por medio de diálogo en largas tomas tensas, se van desgranando y sugiriendo las dinámicas familiares que podrían haber dado lugar a lo que realmente sucedió: los niños son primos, sus madres son cuñadas, y parece haber tensiones en ebullición bajo la superficie.

Ullmann toca temas espinosos donde, similar a La caza de Thomas Vinterberg, se reflexiona sobre las aguas de la “verdad”, enturbiadas por resentimientos, histeria y corrección política. La película oscila erráticamente en ritmo, incluso ahondando en elementos oníricos, pero si algo la sostiene y la vuelve fascinante es, de nuevo, la actuación de Reinsve en un rol de una madre bajo niveles ingentes de tensión.

4. Un hombre diferente (2024)

El salto oficial de Renate Reinsve al cine estadounidense vino con la comedia psicológica Un hombre diferente, aunque en un papel secundario—aunque igualmente maravillosamente ejecutado—. La trama sigue a un hombre deformado por neurofibromatosis (Sebastian Stan) que se enamora perdidamente de su vecina, una atractiva dramaturga. Al conseguir una milagrosa cura para su condición, él decide asumir una nueva identidad y comenzar de nuevo. Comienza a acercarse a la mujer cuando descubre que ella está escribiendo una obra inspirada en él, pero todo se complica cuando entra en escena un carismático actor (Adam Pearson), seguro de sí mismo a pesar de su condición.

Con El hombre elefante como su obvio referente, la película dirigida por Aaron Schimberg lidia con cuestiones complejas como las expectativas de la seguridad masculina y la identidad performativa. En ese sentido, Renate constituye un elemento central para el análisis, pues el trabajo de su personaje como dramaturga va al fondo de los entrecruces entre verdad y ficción en el arte.

5. Descansa en paz (2024)

Renate Reinsve también ha tenido un par de incursiones en el cine de terror, y la mejor es esta singular película de zombis. En el thriller de terror Descansa en paz (Handling the Undead), los muertos de Oslo vuelven milagrosamente a la vida. La trama se desarrolla como tres historias independientes en este suceso, con Renate interpretando a una joven madre que aún llora la muerte de su pequeño hijo, cuando este regresa inesperadamente a la vida.

Sin embargo, hay que decir que esto no es cine de zombis en el sentido convencional, pues en vez de adoptar las convenciones del terror como espectáculo, adopta un ritmo más pausado para abrazar la contemplación de la muerte y el luto (con Reinsve fenomenal, de nuevo). Es una película basada en una novela del escritor John Ajvide Lindqvist, quien también es autor de Déjame entrar, otra singular propuesta de terror vampírico.

6. Un final diferente (2024)

En el romance de ciencia ficción Un final diferente, dirigida por el italiano Piero Messina, Renate Reinsve realiza un papel dual. Por un lado es Zoe, una mujer que murió trágicamente en un accidente de auto, dejando a su esposo Sal (Gael García) con culpa del superviviente. La hermana de Sal, Ebe (Bérénice Bejo) trabaja en una compañía llamada Aeternum, cuya innovadora tecnología permite descargar temporalmente las memorias de los seres queridos en otras personas para poder despedirse de ellas. Así, Sal comienza a encontrarse con Ava (también Reinsve), la mujer que aloja los recuerdos de su amada.

La película aborda el luto de un modo similar a Descansa en paz, pero por vía de una ciencia ficción que te recordará a series como Black Mirror o a La bestia, de Bertrand Bonello (francamente superior, si somos sinceros). Y de nuevo, es Renate Reinsve quien entrega la actuación más cautivadora y luminosa del elenco.

7. Se presume inocente (2024)

La otra incursión de la actriz en Hollywood vino en Se presume inocente (Presumed Innocent), miniserie de Apple y remake de la película homónima con Harrison Ford. Se trata de un thriller en el que una fiscalía de Chicago es puesta de cabeza cuando uno de los suyos (Jake Gyllenhaal) se convierte en el principal sospechoso de una colega (Renate Reinsve), lo que también devasta su vida familiar al revelarse que ambos tenían un amorío.

Mucho menos concisa que su versión fílmica, Se presume inocente es de los papeles menos cautivadores de Renate sencillamente en razón de que su rol es breve y poco profundo, más un macguffin que un personaje bien construido. Es, por lo menos, un thriller legal interesante, que disfrutarás si te gustan títulos similares como Jurado No. 2.

8. Oslo, 31 de agosto (2011)

El debut cinematográfico de Renate Reinsve y su primera colaboración con Joachim Trier, Oslo, 31 de agosto es un drama sobre un adicto a la heroína en recuperación (Anders Danielsen Lie) quien intenta reconectar con sus viejos amigos y conocidos durante un día (es un remake libre de El fuego fatuo, de Louis Malle).

La incluimos en este ranking puesto que se trata del debut de Reinsve, aunque en realidad apenas si aparece en la película (aunque dejó tal impresión en Trier que la invitaría a su determinante segunda colaboración juntos). La película forma parte de la “trilogía de Oslo” del director junto con Reprise: Vivir de nuevo y La peor persona del mundo (siendo Danielsen Lie el actor en común entre las tres).

9. Villmark 2 (2015)

La primera incursión de Renate Reinsve en el terror sería en Villmark 2, también conocida como Bosque tenebroso 2 en algunos territorios. Esta película de terror noruega sigue a un grupo de trabajadores que deben registrar un sanatorio abandonado para confirmar que no haya residuos tóxicos previo a su demolición, pero una vez dentro se encuentran con cosas más tenebrosas.

Es uno de los primeros papeles de la actriz en cine, pero es uno de los menos notables porque es, en esencia, una producción de terror genérica sobre sitios abandonados y embrujados, claramente inspirada en propuestas mejor ejecutadas como Session 9 o lo que eventualmente sería la coreana Gonjiam: Hospital maldito.

Universo ‘El conjuro’: todas las películas, en orden cronológico

Universo ‘El conjuro’: todas las películas, en orden cronológico

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

El Universo El conjuro (The Conjuring Universe), también conocido en algunos territorios como Universo Expediente Warren, es una de las sagas de terror más exitosas en la historia del cine. También es una de las más extensas, pues después de El conjuro, la franquicia ha tenido varios spin-offs que, estrenados en desorden, pueden ser un dolor de cabeza para hilar la historia.

¿La solución? Ver todas las películas del Universo El conjuro no en orden de estreno, sino en orden cronológico. En esta guía te diremos cómo verlas en esta secuencia para que no te pierdas en este mundo siniestro.

La monja (2018)

Situada en Rumanía durante 1952, La monja (The Nun) es, de lejos, el primer relato en orden cronológico dentro del Universo El conjuro, aunque en realidad es un spin-off creado para la villana titular (Bonnie Aarons), introducida en El conjuro 2.

La trama sigue a una novicia (Taissa Farmiga) y a un sacerdote experto en exorcismos (Demián Bichir) que investigan el suicidio de una monja, lo que los conduce a descubrir un secreto profano y terrible en el convento que pone a prueba su fe. Tan influenciada por El exorcista como por El bebé de Rosemary, en cierto sentido.

Annabelle 2: La creación (2017)

Sí, el “2” en el título localizado puede ser de lo más confuso, pero que no te engañe: Annabelle 2: La creación (Annabelle: Creation) es una precuela que, como el título sugiere, es una precuela que narra la creación de la muñeca titular, quizá el personaje más emblemático en el Universo El conjuro además de los propios Warren.

Situada en California mayormente durante 1955, la película sigue a un creador de muñecas y a su esposa que, más de una década después de la trágica muerte de su pequeña hija, abren las puertas de su hogar a varias niñas y una monja de un orfanato clausurado. Sin embargo, pronto se vuelven el objetivo de una entidad maligna por conducto de la muñeca. Aunque superior al primer spin-off de la muñeca, sigue siendo menos interesante que otras películas de muñecos poseídos (para muestra, hace falta ver lo que la japonesa Dollhouse hace con menos).

La monja II (2023)

Aunque es secuela directa de La monja, esta es la tercera entrega en orden cronológico del Universo El conjuro, situada en Francia durante 1956. La monja II (The Nun II) sigue una vez más a la hermana Irene (Taissa Farmiga), la única sobreviviente al encuentro con Valak (Bonnie Aarons), quien ahora debe proteger a las estudiantes de un convento contra la monja demoníaca.

Es, por mucho, uno de los puntos más bajos de la saga, que peca de los vicios de otras franquicias interconectadas como el Universo Cinematográfico de Marvel, que se enredan demasiado en su propia mitología en vez de contar una historia interesante por sí misma. Sin embargo, para los completistas, es esencial para seguir la trayectoria del demonio titular en camino a El conjuro 2.

Annabelle (2014)

Estrenada tan solo un año después de El conjuro, Annabelle es el primer spin-off del Universo El conjuro, y tiene un vínculo directo con esta primera película. En la secuencia inicial de la misma, Ed y Lorraine Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga) hacen una presentación sobre la muñeca y explican el origen de sus poderes. Esa historia es expandida en esta precuela, situada en California durante 1967. La trama sigue a una joven pareja (Annabelle Wallis y Ward Horton) que esperan a su bebé, y que son atacados por miembros de una secta lo que conduce, aparentemente, a la posesión de una muñeca que tienen en casa.

Es una película que abordó el terror doméstico visto en propuestas como Babadook de forma interesante, aunque no con la misma elegancia que El conjuro. Pero eso sí, contribuyó a popularizar el terror de muñecas poseídas de formas que Muñecos malditos o Vacaciones de terror jamás hubieran podido imaginar.

Como dato, la película está conectada a Lobos al acecho (Wolves at the Door) por el actor Eric Ladin, quien tiene el mismo papel en ambas películas. Sin embargo, no es parte oficial del Universo El conjuro. También establece un vínculo con otra película de la saga por medio del padre Pérez (Tony Amendola).

El conjuro (2013)

La película que lo comenzó todo, El conjuro (The Conjuring), se sitúa en Rhode Island mayormente durante 1971, y sigue a los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren, que ayudan a la familia Perron a enfrentarse a eventos perturbadores en su nueva casa. Aquí también se introduce al personaje del padre Gordon (Steve Coulter), cuya presencia en otras películas sirve como tejido conectivo de la saga.

Con una trama tan bien construida como sus jumpscares, esta película dio nueva vida al terror sobrenatural comercial, con fuerte inspiración en películas como Juegos diabólicos (Poltergeist) de la mano del director James Wan, quien ya había entregado otro gran trabajo similar con La noche del demonio (Insidious).

Annabelle 3: Viene a casa (2019)

La tercera—y hasta ahora, última—película sobre la muñeca emblema del Universo El conjuro es, al mismo tiempo, una especie de paréntesis o “intercuela”, pues se sitúa inmediatamente después de El conjuro y tiene relación directa. Annabelle 3: Viene a casa (Annabelle Comes Home) se sitúa en 1972 y comienza con Ed y Lorraine Warren confiscando a la muñeca titular para confinarla en su sala de artefactos con ayuda del padre Gordon, donde consideran que estará segura. Y lo está, hasta que salen de viaje y el cumpleaños de su hija Judy (Mckenna Grace) resulta en la liberación de la muñeca, que invoca a otros demonios y espíritus.

Es una de las películas menos impactantes de toda la saga, pero se aprecia la originalidad de tomar elementos ya conocidos y hacer algo diferente con ellos. En específico, esta historia se desenvuelve bajo el tropo de “adolescentes en una casa embrujada”, más en el estilo de El despertar del diablo (The Evil Dead).

La maldición de La Llorona (2019)

Esta película, que no debe confundirse con la mexicana de 1963 con el mismo título, es la que menos conexiones tiene con el resto del Universo El conjuro y, en muchas instancias, no se le considera como tal. En todo caso, sólo cuenta con la presencia del padre Pérez (Tony Amendola) y una mención a los Warren para establecerla como parte del mismo universo.

Inspirada en el mito latinoamericano homónimo, La maldición de La Llorona sucede en Los Ángeles en 1973 (con un prólogo 300 años antes, en 1673) y sigue a una mujer (Linda Cardellini) que debe luchar contra el espíritu maligno titular que busca robarse a sus hijos. No es, ni remotamente, la propuesta más interesante basada en La Llorona (distinción que sí merece la película de Jayro Bustamante del mismo año), pero es un giro entretenido a un mito popular latino.

El conjuro 2 (2016)

A partir de aquí, la cronología del Universo El conjuro deja de ser tan confusa: sólo hay que seguir la continuidad principal en orden de estreno. El conjuro 2 comienza en 1976 y sigue a los Warren una vez más en la investigación de un nuevo caso, inspirado en el poltergeist de Enfield en Londres. Esta es la película que establece una conexión directa con el spin-off de La monja.

Al igual que otras películas de El conjuro, ésta se inspira en acontecimientos reales, en este caso, el citado poltergeist de Enfield. Por si quieres comparar adaptaciones, dicha historia también fue explorada en la miniserie La maldición de Enfield, que dramatiza los hechos a partir de grabaciones de audio reales.

El conjuro: El diablo me obligó a hacerlo (2021)

Situada en 1981 y de regreso en los Estados Unidos, El conjuro: El diablo me obligó a hacerlo es, probablemente, la entrega más morbosa de todo el Universo El conjuro. La trama, sobre un joven (Ruairi O'Connor) cuya posesión demoníaca lo orilla a cometer brutales asesinatos, está inspirada en el juicio a Arne Cheyenne Johnson, el primer caso en el que la defensa alegó posesión demoníaca para alegar su inocencia.

Aunque la secuencia inicial es aterradora, es aquí donde comienza a verse un declive notorio en la calidad narrativa de las películas en la continuidad principal. Si quieres saber más sobre esta historia, checa el documental de Netflix Juicio al diablo (The Devil on Trial).

El conjuro 4: Últimos ritos (2025)

La conclusión oficial de la saga de los Warren en el Universo El conjuro, la cuarta entrega también se inspira en hechos, el caso de la familia Smurl, y se sitúa en 1986, el punto más próximo a la actualidad en el orden cronológico de la saga. El conjuro 4: Últimos ritos sigue a Ed y Lorraine Warren investigando un último caso paranormal, ahora con ayuda de su hija Judy (aquí interpretada por Mia Tomlinson).

Es, quizá, la entrega más débil de la historia de los Warren, por lo que quizá sea para bien que sea la última. Si quieres conocer más sobre el caso Smurl, también puedes ver la película La mansión embrujada (The Haunted), de 1991.

Jamie Campbell Bower: ‘Harry Potter’ y otras 5 películas para ver a Vecna de ‘Stranger Things’

Jamie Campbell Bower: ‘Harry Potter’ y otras 5 películas para ver a Vecna de ‘Stranger Things’

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Aunque actualmente es más famoso como el villano Henry Creel, mejor conocido como Vecna, el británico Jamie Campbell Bower tiene una trayectoria que va mucho más allá del elenco de Stranger Things. El actor ha tenido varios papeles, tanto complejos en producciones independientes como pequeños en sagas notables.

Si quieres conocer más de su trabajo fuera de Stranger Things, aquí tienes una selección de películas con Jamie Campbell Bower.

La saga Harry Potter y Animales fantásticos (2001-2022)

Dado que no es uno de los papeles principales (al menos no en la historia de Harry y Voldemort), es posible que hayas olvidado la presencia de Jamie Campbell Bower en la saga de Harry Potter, donde también interpreta a un villano. Específicamente, él es la versión joven del mago tenebroso Gellert Grindelwald, rol que sería adoptado por Johnny Depp y Mads Mikkelsen a partir de Animales fantásticos.

Campbell Bower interpreta el papel en dos instancias específicas, ambas en flashback. Una en la primera parte de Las reliquias de la muerte, y una vez más en Los crímenes de Grindelwald, la segunda entrega de las precuelas.

Sweeney Todd: El barbero demoníaco de la calle Fleet (2007)

Aunque Vecna y el joven Grindelwald son sus papeles más famosos hasta la fecha, Jamie Campbell Bower tuvo un papel secundario pero que luce más sus talentos en Sweeney Todd: El barbero demoníaco de la calle Fleet, musical de terror dirigido por Tim Burton.

Notable porque aquí, el actor consigue presumir su voz como cantante, en el rol del joven marinero Anthony, que se enamora de Johanna (Jayne Wisener). Ambos cruzan caminos con el peligroso barbero titular (Johnny Depp), y logran escapar con sus vidas.

La saga Crepúsculo (2008-2012)

Habrás notado que Jamie Campbell Bower tiene una afinidad artística a proyectos que tienen que ver con el terror y la fantasía, así que no es de extrañar que también haya sido parte de la saga Crepúsculo, incluso si fue en un papel secundario.

Comenzando con Luna nueva y de nuevo con Amanecer y su segunda parte, el actor interpretó a Cayo (o Caius), uno de los antiguos líderes de los Volturi y el más cruel de los tres, que tiene uno de los decesos más dignos de mención en la batalla climática, misma que resulta ser sólo una visión. Incluso hasta el final, intenta provocar la lucha para castigar a los Cullen, sin éxito.

Cazadores de sombras: Ciudad de hueso (2013)

Jamie Campbell Bower tendría uno de sus protagónicos más relevantes en Cazadores de sombras: Ciudad de hueso, basada en el libro homónimo de Cassandra Clare, primero de una saga de fantasía juvenil.

En la película, él interpreta a Jace, el protagonista masculino, un chico perteneciente a un grupo de hermanos dedicados a cazar demonios y demás seres oscuros que buscan apoderarse del mundo, e interés romántico de la protagonista femenina (Lily Collins). Campbell Bower da una buena actuación, pero la película no fue bien recibida ni por los fans de las novelas ni por el público general, lo que condujo a un reboot televisivo (donde Jace es interpretado por Dominic Sherwood).

Horizonte: Una leyenda americana (2024)

El actor también tiene un papel en la épica western concebida por Kevin Costner, situada en el periodo de inestabilidad después de la Guerra de Secesión estadounidense.

En Horizonte: Una leyenda americana seguimos a un amplio elenco de personajes en este periodo, en un complejo entramado de intereses, alianzas y traiciones. Jamie Campbell Bower interpreta, una vez más, a un villano: Caleb, quien asesina a un hombre a sangre fría. La expansiva historia continúa en un segundo capítulo (con dos más en camino, en teoría), aunque Campbell Bower ya no aparece en él.

Emmanuelle (2024)

Una de las películas más interesantes en el repertorio de Jamie Campbell Bower es Emmanuelle, que si bien es un rol secundario, ya resulta más complejo por la pura naturaleza del material.

Aunque es la enésima adaptación cinematográfica de la novela erótica de Emmanuelle Arsan, esta versión dirigida por Audrey Diwan (con Noémie Merlant y Naomi Watts en el elenco) reimagina al personaje titular como una ejecutiva de una cadena de hoteles lujosos, que visita la sucursal de Hong Kong y tiene diferentes experiencias que la hacen reencontrarse con su sexualidad. Campbell Bower interpreta a Sir John, con quien la protagonista tiene varios sensuales y reveladores diálogos.

‘Avengers: Doomsday’: Las películas y series que debes ver antes

‘Avengers: Doomsday’: Las películas y series que debes ver antes

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Con el estreno de la quinta entrega cinematográfica de Los Vengadores en diciembre de 2026 ya aproximándose, es buen momento para comenzar con la lista de deberes. Mucho ha cambiado en el Universo Cinematográfico de Marvel (¡y en el multiverso!) antes de la llegada del Doctor Doom (Robert Downey Jr.).

Así que, si no has estado al corriente de las (extensas) últimas fases del UCM, a continuación te diremos cuáles son las películas y series esenciales para ver antes de Avengers: Doomsday, con algo del contexto que necesitarás saber entre una película y otra dentro de lo que se conoce como “Saga del Multiverso”.. Pequeños spoilers de cada una a continuación.

Avengers: Endgame (2019)

El status quo del UCM es determinado en Avengers: Endgame, el clímax de su fase 3. La batalla contra Thanos (Josh Brolin) abre la puerta a los viajes en el tiempo y, por consiguiente, a las repercusiones multiversales que veremos en las siguientes fases. Además, hay otras dos conexiones importantes: por un lado, esta película marca el “retiro” de Steve Rogers (Chris Evans) como el Capitán América (aunque ya se confirmó su regreso en Doomsday). Por otro lado, y aunque aún no sabemos si habrá relación entre ambos personajes al ser interpretados por Robert Downey Jr., aquí vemos el sacrificio de Tony Stark/ Iron Man para salvar el universo.

Además, fuera de la ficción, el UCM nunca ha sido tan grande como cuando se estrenó Endgame, con la posible excepción de Spider-Man: Sin camino a casa. Avengers: Doomsday será la prueba de fuego para ver si la saga aún contiene el poder de convocatoria que la llevó a esas alturas.

La trilogía original de X-Men y X-Men: Días del futuro pasado (2000-2006, 2014)

Una de las grandes sorpresas del extenso anuncio del elenco para Avengers: Doomsday, fue la presencia de varios actores que formaron parte de la saga original de X-Men, como Sir Patrick Stewart, Sir Ian McKellen, James Marsden y Alan Cumming. Si bien la presencia de estas versiones de los personajes ya era una posibilidad (Stewart y Kelsey Grammer ya habían aparecido en otras entregas), esto nos confirma que el multiverso también parece abarcar otras franquicias basadas en personajes de Marvel, más allá del UCM.

Eso significa que tendríamos que volver a la muy extensa saga cinematográfica de X-Men, lo cual supone una enorme tarea en sí misma. Sin embargo, para efectos de Doomsday, puedes quedarte con las primeras tres entregas (X-Men, X-Men 2 y X-Men 3: La batalla final), que presenta a estas iteraciones de los personajes. También recomendamos complementar con X-Men: Días del futuro pasado, dado que aún desconocemos si la iteración más nueva de la franquicia también formará parte en algún momento (además de que trata sobre otra historia de viajes en el tiempo y dimensiones paralelas, para entrar en ambiente).

Loki (2021-2023)

Una de las primeras producciones en lidiar con el concepto del multiverso y las variantes (versiones de universos alternativos de un mismo personaje) directamente a raíz de los eventos de Avengers: Endgame, fue la serie Loki. La versión original que conocimos del personaje (Tom Hiddleston) murió a manos de Thanos en Avengers: Infinity War, pero los viajes en el tiempo de Endgame tuvieron como consecuencia que el Loki de los eventos de Avengers: Los Vengadores de 2012 usara el Teseracto para escapar.

Al final de la serie (y de un largo camino de redención), Loki colabora con la Autoridad de Variación Temporal (TVA en inglés) y acepta su destino como guardián de las líneas temporales—concluyendo una trama que estaba profundamente vinculada a Kang (Jonathan Majors), un personaje ya oficialmente retirado de la narrativa—. Muchos pensamos que sería lo último que veríamos del personaje, pero dado que Hiddleston fue anunciado como parte del elenco de Doomsday, algún rol tendrá que jugar como la entidad que puede mirar todo el multiverso.

Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (2021)

¡Hey! ¿Recuerdan a Shang-Chi? Uno de los héroes de más reciente debut en el UCM tuvo su primera entrega en solitario en 2021, y no lo hemos vuelto a ver… hasta ahora. Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos es una de las películas que, en apariencia, tiene menos implicaciones para la narrativa del multiverso, así que el anuncio de Simu Liu en el elenco de Avengers: Doomsday extrañó a algunos.

Sin embargo, hay que recordar que la escena post-créditos de su película insinuaba ya una conexión con una amenaza superior conectada a los Diez Anillos, el artefacto que le da su poder. Aún está por verse cómo se conectará con el resto de la narrativa, pero esto ya coloca a Shang-Chi en las órbitas de Bruce Banner (Mark Ruffalo), la Capitana Marvel (Brie Larson), Wong (Benedict Wong) y, por extensión, los Vengadores.

Doctor Strange en el Multiverso de la locura (2022)

Excluyendo a Loki, Doctor Strange en el Multiverso de la locura es la primera gran exploración del UCM de los conceptos del Multiverso y las variantes, con el héroe titular (Benedict Cumberbatch) adentrándose en varios universos paralelos y lidiando con las graves implicaciones cósmicas del encuentro entre dimensiones. Esta película tiene una conexión directa con la serie WandaVision (que a su vez aborda repercusiones de Endgame), así que quizá quieras revisarla antes.

Si bien el propio Cumberbatch no ha sido confirmado como parte del elenco de Avengers: Doomsday, esta película marcó el primer crossover oficial entre la vieja saga de X-Men y el UCM con la presencia del Charles Xavier de Patrick Stewart como parte de los Illuminati. Probablemente será pieza clave para entender cómo otras variantes suyas cruzarán a la continuidad principal. Además, con el debut de América Chávez (Xochitl Gomez), parecen haberse plantado las semillas para una versión de los Jóvenes Vengadores.

Thor: Amor y trueno (2022)

Previo al anuncio del regreso de Chris Evans como Steve Rogers, el único miembro original de los Vengadores en Avengers: Doomsday iba a ser Thor (Chris Hemsworth). Su última aparición fue en Thor: Amor y trueno, aventura que lo sacó del retiro para combatir a Gorr, el carnicero de dioses (Christian Bale) y reencontrarse con su viejo amor, Jane Foster (Natalie Portman).

Es una película que tiene pocas conexiones con la trama del multiverso, si somos sinceros, así que habrá que ver cómo se justifica el regreso del Dios del trueno quien, dicho sea de paso, es un orgulloso padre de familia al final de esta historia. Y quién sabe, quizá hagan algo con Hércules (Brett Goldstein), quien debutó en la escena post-créditos y sabrá Kevin Feige si lo volveremos a ver.

Pantera Negra: Wakanda por siempre (2022)

Gran parte del elenco de Pantera Negra: Wakanda por siempre fue confirmada para Avengers: Doomsday, tanto los héroes (Letitia Wright, Winston Duke) como los antagonistas (Tenoch Huerta). Incluso si la secuela de Pantera Negra no tiene ramificaciones multiversales, es un hecho que, con o sin T’Challa (Chadwick Boseman), Wakanda sirve un rol fundamental en la defensa de la Tierra.

Hay otros puntos interesantes, puesto que la presencia de Namor (Huerta) significaría la presencia de un segundo antagonista usualmente asociado a los Cuatro Fantásticos (además de Doom). ¿Y será que Shuri (Wright) podría liderar a la versión del UCM de los Jóvenes Vengadores?

Ant-Man & The Wasp: Quantumania (2023)

Ant-Man & The Wasp: Quantumania tiene que ser la película más incómoda en el UCM en este momento. Y no sólo porque es horrible de ver (ay, MODOK), sino porque esta iba a ser la introducción oficial de Kang el Conquistador (Jonathan Majors), quien estaba pensado para ser el gran villano de la Saga del Multiverso (hasta que Majors se metió en problemas personales y todo tuvo que ser reescrito para acomodar a Doctor Doom).

Está por verse si la saga hará “la vista gorda” o si habrá una transición explicada dentro de la narrativa. Lo único que sabemos es que Scott Lang/ Ant-Man (Paul Rudd) está confirmado como parte del elenco de Avengers: Doomsday, y tiene sentido: desde Endgame, es de los personajes más vinculados a la narrativa del multiverso, y podría tener un rol que jugar en la lucha contra Doom en ese sentido, sin mencionar que Scott tiene un nexo con otro personaje confirmado: Ava Starr/ Ghost (Hannah John-Kamen).

The Marvels (2023)

La secuela de Capitana Marvel no tiene un nexo tan directo, en apariencia, con Avengers: Doomsday, pues presenta una aventura más o menos contenida en sí misma. The Marvels reúne a Carol Danvers/ Capitana Marvel (Brie Larson) con la sobrina de su mejor amiga, la agente Monica Rambeau (Teyonah Parris) y la joven heroína Ms. Marvel (Iman Vellani) en una misión intergaláctica para detener una revolución Kree.

Sin embargo, la escena post-créditos concluye con Monica cruzando a un universo paralelo donde es recibida por el mutante Hank McCoy (Kelsey Grammer) de los X-Men y por una versión alternativa de su madre, Maria Rambeau (Lashana Lynch), quien aquí se hace llamar Binary (no es la primera variante de Maria que vemos, pues ella es la Capitana Marvel en uno de los universos visitados por Doctor Strange). Ojo, también, con otra semilla de los Jóvenes Vengadores: Ms. Marvel se inspira a buscar a otros jóvenes héroes como Kate Bishop (Hailee Steinfeld, quien debutó en Hawkeye).

Deadpool & Wolverine (2024)

Si bien ni Hugh Jackman ni Ryan Reynolds han sido confirmados como parte del elenco de Doomsday, ni la propia Deadpool & Wolverine tiene implicaciones narrativas importantes para la misma, es requerida por varios motivos. El primero: Channing Tatum, quien debutó aquí como su ansiada versión de Gambit, sí está confirmado en la quinta entrega de Los Vengadores.

Además, al involucrar a Wade Wilson/ Deadpool (Reynolds) con la TVA, esta película confirma la continuidad antigua de X-Men de Fox como parte de las múltiples líneas temporales que conforman el multiverso del UCM. Y no sólo eso: el gag de Chris Evans resulta más divertido en retrospectiva.

Capitán América: Un nuevo mundo (2025)

Aunque tiene más nexos con Hulk: El hombre increíble (¡de 2008!) que con la Saga del Multiverso, Capitán América: Un nuevo mundo es esencial por ser determinante para el status quo de los Vengadores entrando al conflicto con Doom. Aunque inicialmente dudoso de su rol como el nuevo Capitán América, Sam Wilson (Anthony Mackie, confirmado para Avengers: Doomsday) concluye esta historia como el líder de un nuevo equipo de Vengadores. Danny Ramirez también está confirmado para regresar como Joaquin Torres, el nuevo Falcon.

El regreso de Chris Evans podría ser un “disparo en el pie” para el viaje que ha tenido Sam hasta ahora, y habrá que ver cómo se justifica. Sin embargo, como cabeza de sus Vengadores, Sam entrará en conflicto directo no sólo con Doom, sino con otra facción que ostenta el título… (la película es un tanto redundante con la serie Falcon y el Soldado del Invierno, pero dado que introduce a otro personaje clave, quizá sería bueno revisarla antes).

Thunderbolts* (2025)

Florence Pugh, Lewis Pullman, Sebastian Stan, Wyatt Russell, David Harbour y Hannah John-Kamen: todo el elenco principal de Thunderbolts* regresa para Avengers: Doomsday, algo que se veía venir desde que la escena post-créditos de la película los colocó en un curso de colisión directo con Los Cuatro Fantásticos. No sólo eso: dado que el equipo acaba siendo renombrado como los Nuevos Vengadores por una treta de Valentina Allegra de Fontaine (Julia Louis-Dreyfus), ya se compraron el conflicto con los Vengadores oficiales de Sam Wilson.

Ojo, una vez más, con los Jóvenes Vengadores, pues Hawkeye estableció la amistad de Yelena Belova (Pugh) con Kate Bishop (Hailee Steinfeld).

Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025)

La última película del UCM de 2025 (y también penúltima antes de Avengers: Doomsday, sólo sucedida por la cuarta aventura de Spider-Man) es la predecesora natural para el conflicto con Doctor Doom. Si bien el villano no es el antagonista principal de Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, sí tiene un cameo en la escena post-créditos.

El cuarteto titular formado por Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach y Joseph Quinn está confirmado en el elenco de Doomsday, lo que era inevitable: Doom es el archienemigo de los Cuatro Fantásticos, su antagonista elegido en todas las adaptaciones previas, así que no iba a pasar mucho tiempo sin que se enfrentaran. Y seguramente jugarán un rol determinante en esa lucha.

  • Taylor Swift: Todas sus películas, rankeadas de mejor a peor

    Taylor Swift: Todas sus películas, rankeadas de mejor a peor

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Nadie, ni sus detractores, podrían discutir que Taylor Swift es una de las artistas más grandes y exitosas del pop no sólo en la actualidad, sino en la historia de la música. Como ícono popular que es, su talento no se ha limitado a los escenarios, sino que también se ha extendido a la pantalla tanto en cine de ficción como en documentales y películas de conciertos (como la histórica The Eras Tour).

    Para conocer a Taylor Swift más allá de la música, organizamos todas sus películas de mejor a peor en este ranking, incluyendo sus participaciones en cine de ficción.

    1. Folklore: Sesiones en Long Pond Studio (2020)

    Por mucho que Taylor Swift brille con la grandilocuencia masiva de The Eras Tour, hemos de argumentar que su mejor película—y la que más revela de ella como artista—es mucho más íntima y contenida. Se trata de Folklore: Sesiones en Long Pond Studio, en el que Swift—también como directora aquí—se reúne con sus productores en el remoto estudio Long Pond para interpretar juntos, por primera vez, su álbum Folklore, que fue grabado y producido de forma aislada durante la pandemia.

    El encanto está en la intimidad del experimento, en el que Swift no sólo interpreta las canciones del álbum, sino que revela mucho de su significado y proceso creativo. Y si algo demuestran títulos como Get Back de The Beatles, es que el artista es tanto el que vemos en el escenario rindiendo la enésima interpretación de un tema, como el que la construye y le da forma en privado, desde el corazón. Y el documental sobre Folklore es esto último, un regreso a las raíces antes de todas las conversaciones sobre las cifras millonarias de The Eras Tour.

    2. Taylor Swift: The Eras Tour (The Final Show) (2025)

    La gira The Eras Tour fue tan larga que, en el ínter, Swift incluso lanzó un álbum nuevo, The Tortured Poets Department. Llegado ese punto, los conciertos de la gira comenzaron a integrar una expansión del setlist hacia el final de la gira.

    Así que si quieres experimentar esta versión del concierto, la película que debes ver es The Eras Tour (The Final Show) que, como sugiere el título, es la grabación de la presentación final de la gira en diciembre de 2024, en Vancouver. Son 207 minutos de Taylor Swift, en una película de concierto que difícilmente será superada en escala, quizá sólo comparable con títulos como This is It de Michael Jackson.

    3. Taylor Swift: The Eras Tour (2023)

    Ya demasiado se ha escrito sobre la histórica gira The Eras Tour, la más taquillera de la historia por un artista musical, desmenuzada y explotada ad infinitum. La película The Eras Tour es una manifestación de esto, con una presentación exhaustiva del concierto de principio a fin, para beneplácito tanto de quienes no pudieron experimentarlo en vivo, como de quienes quieren revivirlo.

    Más grandilocuente y excesivo pero igual de impactante que grandes películas de conciertos como Stop Making Sense de Talking Heads, es un despliegue de Swift en la cumbre de sus poderes y en el clímax de su narrativa, para ver con la docuserie The End of an Era como complemento (y claro, como tantas cosas en su carrera, también tiene una “Taylor’s Version” que es la que se encuentra en Disney+). Es el mejor punto de partida posible para quienes no conocen a la artista, y para completistas sólo es superada por dos títulos: uno todavía más exhaustivo, y otro más íntimo.

    4. Taylor Swift: Miss Americana (2020)

    Los terrenos más interesantes de la filmografía de Taylor Swift contiene los documentales y los conciertos. Titulado a partir de su canción “Miss Americana & the Heartbreak Prince” de 2019, Miss Americana es un documental de aquellos que típicamente ofrecen una “mirada íntima” a la vida y carrera del artista titular (como Selena Gomez: Mi mente y yo o BLACKPINK: Light Up the Sky).

    Sin embargo, el documental es una pieza clave en la narrativa de Swift como artista y celebridad, pues delinea su transición de ser “solamente” una cantante a tomar control de su carrera, su voz, y abrazar su poder como una de las estrellas más influyentes en el planeta.

    5. Día de los enamorados (2010)

    Día de los enamorados (Valentine’s Day) es, hay que decirlo, una versión menor de estas películas románticas de ensamble como Realmente amor o A él no le gustas tanto, en las que se entrelazan varias historias de amor y desamor con, claro, final feliz.

    Taylor Swift tiene otro papel menor pero muy divertido como Felicia Miller, la amiga de una de las protagonistas, Grace (Emma Roberts), quien tiene un nuevo novio, Willy (Taylor Lautner). La película da a Swift una rara oportunidad de demostrar su vis cómica, pero además es un momento clave en el lore swiftie, pues durante el rodaje nació su romance con Lautner.

    6. All Too Well: The Short Film (2021)

    Vale la pena incluir este cortometraje—que es más un videoclip musical prolongado—por la sencilla razón de que aquí vemos a Taylor Swift como una artista en el sentido más amplio: All Too Well es escrito, dirigido y coprotagonizado por ella en una historia sobre el desamor que también cuenta con la participación de Sadie Sink (famosa por Stranger Things) en una cautivadora actuación.

    Es, ante todo, un experimento de Swift como artista más que una película que despliegue sus talentos como cantante o como actriz. Esencial para los completistas.

    7. Cats (2019)

    Sí, lo sabemos: Cats es una película infame que sólo tiene dos argumentos para, quizá, convertirse en una película de culto con el paso del tiempo. El primero: que su apartado visual es tan feo que debe verse para creerse, lo que refuerza esta cualidad de “tan malo que es bueno” obligatoria en mucho cine de culto. Y el segundo, claro, es Taylor Swift.

    Precisamente por esto es que la película rankea más alto en este ranking, pues aunque no es nada amable con los ojos, estamos aquí por Taylor. En la película interpreta a Bombalurina, por lo que contribuye al número musical “Macavity”. Pero no sólo eso, sino que Swift también coescribió un tema original para la adaptación cinematográfica, “Beautiful Ghosts”, mismo que aparece en varias instancias durante la película y que ella misma interpreta en los créditos. Entre menos se diga de la Cats más allá de esto, mejor, pero podrá ser tolerable si adoras los musicales de teatro como Chicago o Wicked llevados al cine.

    8. Ámsterdam (2022)

    La incursión dramática más reciente de Taylor Swift es, también, la más breve en una película que tampoco consiguió dejar mucha huella. Inspirada en el Complot de los negocios de 1933, Ámsterdam es la historia de tres amigos (Christian Bale, Margot Robbie y John David Washington) que intentan desenmarañar el misterioso asesinato de un general retirado.

    Taylor tiene un pequeño papel como Liz Meekins, una mujer por cuyo asesinato son incriminados los protagonistas, iniciando los eventos de la trama. La cantante trae presencia al papel, pero es tan breve y superficial que tampoco tiene oportunidad de ser memorable en una película que tampoco lo es, al ser uno de los trabajos menores del director David O. Russell (Los juegos del destino). Para ver si eres más fan de los misterios de crimen como Asesinato en el Expreso de Oriente que si eres, de hecho, fan de Taylor Swift.

    9. El dador de recuerdos (2014)

    El dador de recuerdos (The Giver) es una adaptación de la novela juvenil de ciencia ficción distópica de Lois Lowry. La trama se sitúa en un mundo donde la humanidad ha reprimido sus emociones y deseos por medio de fármacos, y se reproduce por medio de ingeniería genética. Un joven (Brenton Thwaites) es el siguiente en línea para convertirse en Receptor de Memorias, sucesor de El dador (Jeff Bridges), guardián de todos los recuerdos del mundo anterior. Sin embargo, al descubrir la verdad sobre el mundo en el que vive, comienza a experimentar emociones y a disentir con el orden de las cosas.

    Taylor Swift tiene otro papel pequeño pero impactante como Rosemary, la hija de El dador, quien es fatalmente abrumada por las emociones de lo que descubre durante su entrenamiento como Receptora de memorias. Una vez más, tampoco la vemos mucho, y la película tampoco es la mejor, con un abordaje superficial de lo que otras propuestas como THX 1138 o incluso Black Mirror han explorado con mayor profundidad.

    10. El Lórax: En busca de la trúfula perdida (2012)

    Uno de los primeros trabajos de Taylor Swift en el cine ni siquiera la presentó frente a la cámara, pero sí detrás del micrófono para una película animada. El Lórax: En busca de la trúfula perdida es una adaptación del libro infantil homónimo de Dr. Seuss sobre un mundo donde toda la vegetación es artificial y un chico, Ted (voz en inglés de Zac Efron), quiere ganarse el corazón de la chica de sus sueños al encontrar un árbol real.

    Esa chica, Audrey, es interpretada por Taylor Swift en la versión original en inglés, complementando un reparto con otros nombres como Danny DeVito y Jenny Slate. Es una bella animación y una gran adaptación de la obra de Dr. Seuss como El Grinch, pero va más abajo en el ranking de Taylor porque ella es una pequeña parte de un todo mucho mayor.

  • Las chimeneas de Netflix, rankeadas de peor a mejor

    Las chimeneas de Netflix, rankeadas de peor a mejor

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Las fiestas decembrinas son el tiempo perfecto para reunirnos con los seres queridos y compartir momentos cálidos para formar recuerdos alrededor de deliciosa comida, un rico chocolate y una acogedora chimenea. O, porque Netflix quiere tu atención hasta cuando no la tiene, también puedes sólo darle play a una de sus chimeneas virtuales.

    Claro que, así como sucede con sus películas y series, no todas son iguales. Esto es entretenimiento, después de todo, hay lo peor y lo mejor escrito, lo más trepidante, emotivo o visualmente interesante, inteligente incluso. Para que no te quedes fuera, rankeamos aquí las chimeneas de Netflix.

    9. Chimenea crepitante clásica (2010, 2015-2024)

    Si en vez de mirar una buena película de Navidad (sin importar lo mala que sea) prefieres ocupar tu pantalla con una simulación constante pero sencilla, la Chimenea crepitante clásica es para ti puesto que es, básicamente, una chimenea. Ni más ni menos. Con el mismo encanto guionístico de ver el pasto crecer mientras se sueña con algo de calor hogareño.

    Una forma de entretenimiento tan emocionante que ha rendido diversos spin-offs. La clásica viene con variante de abedul y hasta con música. También hay una versión de cabaña rústica (para aquello de fingir que eres Cameron Diaz en El descanso) e incluso una suntuosa estancia blanca (en caso de que quieras sentirte Kevin McCallister en Mi pobre angelito 2). Todas ideales para hacer como que estás en un lugar mejor, en vez de absorto ante la pantalla mientras el resto de tu familia convive de verdad.

    8. Los hombres lobo: Chimenea (2024)

    Ahora que sí quieres ponerle algo de encanto a tu chimenea virtual, Netflix también las tiene inspiradas en sus propiedades intelectuales más famosas, como Los hombres lobo. ¿Recuerdas, Los hombres lobo? Gran película familiar de fantasía. Es francesa.

    Los hombres lobo: Chimenea es, en esencia, una fogata en el bosque, que es marginalmente más emocionante que ver madera arder en un hueco en la pared de tu casa. ¿Por qué no mejor ver lo mismo, pero en un bosque? Puntos extra porque la amenaza de los aullidos lupinos podría llevar la imaginación hacia la amenaza de un licántropo y no hacia el tío que despotrica por poner ingredientes novedosos a su ponche. Esa es otra clase de transformación.

    7. Bridgerton: Chimenea (2024)

    Ahora que, si lo tuyo son los dramas románticos de tintes austenianos y te gusta sentirte en Orgullo y prejuicio, esta es la chimenea para ti. Inspirada en la serie Bridgerton, esta chimenea parece sacada directamente del siglo XIX para imaginarte que disfrutas de la Navidad no en la sala de tu casa, sino en un auténtico salón con un buen libro y té.

    Claro que Bridgerton: Chimenea, de nuevo, es sólo una chimenea pero vintage. Faltaría un componente crucial de la serie, que es el romance con pretendientes que llenan el ojo y mueven el corazón. Así que quizá sí llévate algo de Jane Austen contigo…

    6. Hechizados: Chimenea (2024)

    ¿Alguna vez deseaste adentrarte en un mundo de Disney? Esto no es eso, pero casi, pues esta chimenea se basa en la fantasía musical animada Hechizados (Spellbound), sobre una adolescente que debe lidiar con una maldición que ha transformado a sus padres en bestias. Cosa que, de cierto modo, también puede suceder en las reuniones familiares navideñas, si lo piensas.

    Hechizados: Chimenea es, igual, una fogata en el bosque, pero gana puntos por mantener el estilo de animación de la película, con todo y una atmósfera mágica para soñar con una aventura en la que, al final, se acaben las discusiones familiares.

    5. The Witcher: Chimenea (2021)

    Si buscas un mayor sentido de aventura al ver el fuego arder, entonces la opción es The Witcher: Chimenea. De nuevo, la pantalla no trae más que llamas, pero ya es muy diferente verlas en una hoguera del gran salón Kaer Morhen, que ha dado refugio a incontables brujos.

    Además, esta chimenea de Netflix arde al son de las composiciones musicales de Sonya Belousova, Giona Ostinelli y Joseph Trapanese que suenan en la serie. Perfectas para contemplar el fuego intensamente como Geralt en vez de jugar un juego de mesa, que es lo que Henry Cavill haría.

    4. El juego del calamar: Chimenea (2024)

    Nada dice “convivencia familiar” como un debate sobre la precariedad tan extrema de una clase trabajadora que se ve orillada a tomar medidas drásticas para salir de la pobreza, muchas veces para beneficio y espectáculo de la élite. Que es exactamente lo que sucederá si optas por El juego del calamar: Chimenea y tienes que explicarle a tu tía qué es esa muñeca en la repisa y de qué se trata la serie.

    Modelada a partir de la oficina del Líder (Lee Byung-hun) de la serie coreana, esta chimenea es interesante por la contradicción del concepto—una serie distópica sobre las desigualdades económicas—y su ejecución—una inocente fogata navideña—. Si la conversación se pone incómoda, siempre puedes desviar la atención al decir que todo está bien, que El juego del calamar es sólo un inocente reality show y que nada de lo que dice la serie se parece remotamente a la realidad. ¡Diversión!

    3. Merlina: Chimenea (2025)

    A veces, una cena navideña requiere un ligero toque de asesinato. No, no queremos decir que asesines a ningún miembro de tu familia, sino que adereces la reunión con algo del aura de misterio que sólo Merlina (Wednesday) puede conjurar.

    La chimenea de Merlina es ideal para quienes necesitan al menos un ligero toque de terror en su Navidad. Modelada a partir de la oficina de la directora Weem (Gwendoline Christie) en la Academia Nevermore, aquí tendrás algo interesante qué mirar y una atmósfera perversa, con todo y ruidos extraños y hasta neblina. Quizá algo se oculte en los rincones oscuros, incluso…

    2. Stranger Things: Chimenea (2025)

    Dado que Stranger Things es la serie insignia de Netflix, resulta en efecto extraño (perdón) que esta chimenea sólo haya llegado en 2025. Sobre todo considerando que se basa en uno de los elementos visuales más emblemáticos de la primera temporada: las luces navideñas que Joyce (Winona Ryder) utiliza para improvisar un alfabeto y comunicarse con su hijo, Will (Noah Schnapp), atrapado en el Otro Lado.

    A decir verdad, esta chimenea es como las otras, con un giro ochentero y cotidiano. Pero nada es cotidiano en Hawkins, así que esta podría ser la opción para familias que tienen por lo menos un miembro lo suficientemente desorientado para “hacer un Joyce” (o “hacer un Roy Neary” de Encuentros cercanos del tercer tipo, una de las principales influencias de la serie).

    1. Las guerreras K-Pop: Chimenea (2025)

    La mejor chimenea de Netflix no es una chimenea, o no del todo. La de Las guerreras K-Pop no es como tal fuego, sino que es Gwi-Ma (voz de Lee Byung-hun), el rey de los demonios que devora almas humanas con el afán de desatar su ira por el mundo. Feliz Navidad, en efecto.

    Por este motivo, además de ganar puntos por originalidad, es la mejor de las chimeneas de Netflix hasta ahora. No sólo eso, sino que además arde al son de versiones instrumentales de las melodías en la excelente banda sonora de la película, como “Golden” y “Free”, entre los hits de 2025.

  • ‘Misión: Imposible’: todas las películas en orden cronológico

    ‘Misión: Imposible’: todas las películas en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Protagonizada por Tom Cruise, Misión: Imposible es una de las sagas más emocionantes e impresionantes del cine de acción y de espionaje. Las aventuras de Ethan Hunt para salvar al mundo de organizaciones criminales y otros agentes rebeldes han emocionado al público por prácticamente 30 años, incrementando los riesgos con cada entrega y, claro, innovando con escenas de riesgo cada vez más espectaculares que han hecho de Cruise una leyenda dentro del género.

    Esta saga es una de las mejores que puedes ver si buscas entretenimiento con historias y secuencias de riesgo para morderte las uñas. Si con la más reciente entrega, Sentencia final, quieres comenzar a conocerla, en esta guía encontrarás lo que debes saber para ver todas las películas de Misión: Imposible en orden.

    Misión: Imposible (1996)

    La primera entrega de la saga es dirigida por Brian De Palma y sigue el espíritu de las series de televisión de 1966 y la posterior de 1988 en las que se basa, aunque se trata de un reboot completo. La película introduce a la Fuerza de Misiones Imposibles (IMF) y presenta a Ethan Hunt (Cruise), en una búsqueda desesperada para descubrir quién lo ha incriminado por las muertes de todos sus compañeros.

    Misión: Imposible es una película en un registro muy distinto a todo lo que vendría después, por lo que la disfrutarás más si buscas una historia de espías más clásica—con algunos elementos estrafalarios como los cambios de casa—y no tanto las alucinantes secuencias de acción que definirían a la saga posteriormente. Sin embargo, las semillas para las convenciones de las futuras películas fueron sembradas aquí, como las historias de un agente enfrentándose a probabilidades imposibles, y operando fuera de los protocolos para sacar la verdad a flote con ayuda del hacker Luther Stickell (Ving Rhames). Además, la película original es responsable por una de las imágenes que han definido a la saga, tan famosa que lo sabrás cuando la veas.

    Misión: Imposible 2 (2000)

    Una advertencia sobre la segunda película de Misión: Imposible, para bien y para mal: esta es la más distinta de toda la saga, tanto en trama como en estilo. La segunda misión de Ethan Hunt lo ve unir fuerzas con una ladrona profesional (Thandiwe Newton) para recuperar un virus genéticamente modificado en el poder de un agente rebelde de la IMF (Dougray Scott), quien también es antiguo amante de la mujer.

    Misión: Imposible 2 es una película muy diferente en su sensibilidad por una razón importante: es dirigida por John Woo, maestro del cine hongkonés de artes marciales (quien dirigió icónicas películas como The Killer o Una bala en la cabeza, y en Hollywood también hizo la icónica Contra/Cara). Por lo tanto, aquí te encontrarás con una película con florituras extremas en secuencias de acción que rompen las leyes de la física, aderezadas por un cierto tono romántico. Todos estos factores la vuelven una entrega que ha dividido a los fans de la saga, y quizá te suceda a ti también. Si eres como yo, podrás verla como un divertido paréntesis en la historia de Ethan Hunt, pues además es la película con menos implicaciones en el resto de la saga.

    Misión: Imposible 3 (2006)

    La tercera entrega es donde la saga comienza a parecerse más al enorme espectáculo de acción y espionaje que ofrecería en las futuras entregas, y además comienza a introducir elementos narrativos para una continuidad más extensa y con un regreso a un tono más aterrizado (similar a lo que fue Casino Royale, estrenada en el mismo año, para la saga del 007. Ethan Hunt comienza esta historia como un agente retirado, que debe volver a activarse para cazar a un peligroso traficante de armas (Philip Seymour-Hoffman).

    Misión: Imposible 3 fue el largometraje debut como director de cine de J.J. Abrams, y hay que decirlo, tiene algunos problemas de ritmo. Sin embargo, con un villano tan escalofriante en la piel de Hoffman, secuencias de acción más espectaculares y la introducción de otro miembro vital del equipo de Hunt en Benji Dunn (Simon Pegg), se trata de una película que debes ver. No sólo por ser un parteaguas en el camino de la saga hacia el espectáculo del más alto calibre, sino porque la trama tendrá repercusiones en varias entregas futuras.

    Misión: Imposible – Protocolo fantasma (2011)

    La cuarta misión de Ethan Hunt eleva las apuestas: luego de quedar implicada en un bombardeo del Kremlin, la IMF es desmantelada. Por lo tanto, Ethan Hunt y compañía deben limpiar sus nombres una vez más y detener una posible guerra nuclear, pero ahora sin el acceso a los recursos de la agencia. Con el grupo en la clandestinidad y contra probabilidades aplastantes, quizá sea la entrega de esta saga más parecida a la de Jason Bourne.

    Incluso si no has visto la película, es posible que algo tengas grabado en la mente sobre Misión: Imposible – Protocolo fantasma. En particular: la trepidante escena de Tom Cruise pendiendo de una cuerda en el exterior del rascacielos Burj Khalifa, en Dubái. Es aquí donde la saga evoluciona y adquiere su marca distintiva: entregar, con cada nueva película, una secuencia de acción emblemática para arrancar el aliento, ejecutada por Tom Cruise en la realidad para impactar al público con el realismo de lo plasmado en pantalla. Incluso si la trama no deja mucha marca, estarás de acuerdo en que es lo de menos en estos casos.

    Misión: Imposible – Nación secreta (2015)

    La quinta entrega de Misión: Imposible ve a Ethan Hunt enfrentarse a una organización secreta de agentes de inteligencia que se han rebelado contra sus gobiernos. Su implicación en una misión lo pone en la mira de la CIA, obligándolo una vez más a operar bajo el radar. Si Bond tiene a Spectre, Hunt tiene a El Sindicato.

    Lo que Misión: Imposible – Nación secreta carece de originalidad en el guión, lo compensa con la introducción de varios elementos clave de la saga. Esta es la primera entrega dirigida por Christopher McQuarrie, quien elevaría las siguientes películas a nuevas alturas (literalmente). Además, aquí tenemos la introducción de Ilsa Lund (Rebecca Ferguson), redondeando al equipo más estable de Hunt en toda la franquicia. Sin embargo, sí hay que decirlo, puede ser que te resulte la película menos memorable de la saga, fuera de la icónica escena fuera del avión, que cumple la promesa de proponer una secuencia alucinante con cada nueva película.

    Misión: Imposible – Repercusión (2018)

    Una vez más, Ethan Hunt y compañía deben enfrentarse a la posibilidad de un ataque nuclear devastador, ahora perpetrado por un terrorista (un macabramente genial Sean Harris) y un misterioso extremista anónimo. En esta misión, también son puestos a prueba el carácter, resiliencia y moralidad de nuestros héroes, desarrollando más la personalidad de Hunt, que hasta entonces había sido interpretado por Cruise como un hombre de acción invencible, más que como una persona.

    Misión: Imposible – Repercusión es, a mi gusto y el de varios fans, la mejor película de toda la saga. McQuarrie y Cruise lo dejan todo en secuencias de acción alucinantes—incluso sin haber visto la película, probablemente te enteraste de la secuencia del salto HALO–, combates brutales, y persecuciones donde cada segundo cuenta para salvar o condenar al mundo. Es, en todo sentido, la entrega más emocionante de todas, casi una culminación de todo lo que el cine de espías era hasta este punto, desde las intrincadas tramas internacionales de la saga de James Bond, a los combates realistas de Bourne. Por ello, te recomendamos ver las películas en orden para disfrutar de la progresión.

    Misión: Imposible – Sentencia mortal (2023)

    La séptima entrega fue concebida como la primera de una historia en dos partes en la que Ethan Hunt deberá enfrentarse a las repercusiones de todas las decisiones que ha tomado en cada misión. Ahora debe enfrentarse a sus dos adversarios más peligrosos: la Entidad, una poderosa Inteligencia Artificial rebelde, así como a Gabriel (Esai Morales), un misterioso asesino con una vendetta personal contra Hunt, y que busca controlar a la Entidad.

    Misión: Imposible – Sentencia mortal es donde el crescendo de la saga tiene algunos tropiezos. Morales brinda uno de los villanos más exagerados en la galería de antagonistas de Hunt, en un registro diferente al resto del elenco, más parecido al de un supervillano de caricatura. Además, el que la historia haya sido dividida en dos partes hace que las cosas, por naturaleza, queden inconclusas hacia el final de un metraje que introduce varios hilos narrativos y nuevos personajes en el camino. No diría que es una mala película en absoluto, pero se nota que la ambición creativa ha comenzado a salirse de control. Sin embargo, si consigues ignorar estos puntos, esta película no sólo ofrece una de las secuencias más espectaculares de toda la franquicia, sino uno de los oponentes más escalofriantes para Hunt: la Inteligencia Artificial. Una historia más cercana a los terrenos de Minority Report (también con Tom Cruise) o de la serie Black Mirror.

    Misión: Imposible – Sentencia final (2025)

    Como sugiere el título de la octava entrega de la saga, aquí concluye no sólo la narrativa introducida en Sentencia mortal, sino que se amarran los hilos narrativos introducidos desde las primeras películas. Ahora, Ethan Hunt y su equipo deben emprender una misión suicida para conseguir el código fuente de la Entidad y detenerla antes de que ésta se haga de los códigos de lanzamiento de todas las naciones con armamento nuclear.

    No hay confirmación oficial de que Misión: Imposible – Sentencia final sea la última entrega de la saga, pero para todo efecto y propósito, hay que asumir que lo es: el gran arco narrativo de Ethan Hunt parece llegar a un final definitivo, luego de ser confrontado con una IA que no sólo amenaza a la humanidad en la narrativa, sino que de manera metatextual, parece amenazar a la creatividad cinematográfica misma. Naturalmente, Cruise lo da todo en no una, sino dos secuencias de infarto (una de ellas, casi como un homenaje a la secuencia emblemática de Intriga internacional a la milésima potencia). Sin embargo, debes saber que esta película recompensa la paciencia: dura casi tres horas y tales secuencias están concentradas en el último acto. Otra señal de que la ambición de la franquicia ya estaba cobrando factura, pero si en efecto es el final definitivo, es uno bastante digno.

  • X-Men: Todas las películas en orden cronológico

    X-Men: Todas las películas en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Los cómics de superhéroes no serían lo que son hoy sin los X-Men de Marvel, con poderes tan fascinantes como su abordaje de temáticas como la discriminación y la xenofobia. Lo mismo podría decirse del cine: el salto de los mutantes a la pantalla grande abrió las puertas para el cine de superhéroes como lo conocemos hoy.

    Sin embargo, con un cuarto de siglo a cuestas, se ha convertido en una saga cinematográfica difícil de seguir, debido a precuelas, reboots, cambios de cast y modificaciones retroactivas de continuidad que contradicen eventos entre películas. Por ello, aquí te explicaremos el orden cronológico para ver todas las películas de X-Men, teniendo en cuenta que, en realidad, tenemos dos líneas de tiempo que se desprenden de X-Men: Días del futuro pasado. Si te resulta confuso, más abajo encontrarás cómo ver todas las películas en su orden de estreno.

    X-Men: Primera generación (2011)

    Ya vamos a confundirnos desde el principio, pues esta película fue concebida como un reboot de la franquicia hasta ese punto, aunque retroactivamente es considerada una precuela de la primera película. Situada en 1962, la trama narra el comienzo de la amistad entre Charles Zavier (James McAvoy) y Erik Lehnsherr “Magneto” (Michael Fassbender), y con ello, el origen del equipo y de la Academia Xavier para Jóvenes Dotados.

    X-Men: Primera generación es, a mi gusto, la mejor película de toda la franquicia: además de actualizarla para una nueva época y alejarla de los trajes de piel de los 2000 (con un diseño de producción más realista, post-Batman Inicia), se trata también de un buen thriller de la Guerra Fría, con no pocas similitudes con La caza al Octubre Rojo. Como en toda buena historia de X-Men, su corazón está en la creciente brecha ideológica entre Xavier y Magneto, llevando a su inevitable y trágica rivalidad. Fassbender en particular es brillante para representar la complejidad moral y psicológica de Magneto, aunque el resto del elenco—con nombres como Jennifer Lawrence, Kevin Bacon y Rose Byrne—también hace un gran trabajo.

    X-Men: Días del futuro pasado (2014)

    Esta secuela es donde las cosas se ponen interesantes, pues es aquí donde se divide el orden cronológico para ver las películas de X-Men. Adaptada de la saga de cómics homónima, esta historia ve al equipo en una lucha desesperada para evitar su extinción ante los letales robots Centinelas, en el año 2023. Para cambiar el destino de los mutantes, envían la conciencia de Logan/ Wolverine (Hugh Jackman) a su cuerpo en el año 1973, para evitar la creación de los Centinelas en el pasado.

    Para los fans de la saga cinematográfica, X-Men: Días del futuro pasado es una experiencia singular y gloriosa, pues al estar situada en dos épocas distintas, permite unir en una sola película a los elencos tanto de las películas originales de los 2000, como de la nueva continuidad establecida con Primera generación. La trama no está tan pulida—tiene más paradojas temporales que Volver al futuro y Avengers: Endgame juntas—y, si no tienes en mente que esta película es como un reboot suave, todo lo que viene después podría confundirte.

    Sin embargo, para simplificar las cosas y no caer en spoilers, sólo debes saber que en Días del futuro pasado, la cronología se divide en dos. En una continuidad, la narrativa sigue con X-Men: Apocalipsis. Si, en cambio, quieres continuar con la historia alternativa, salta directo a X-Men orígenes: Wolverine, que sigue la continuidad clásica.

    X-Men: Apocalipsis (2016)

    La tercera entrega de la “nueva” continuidad ve el ascenso de Apocalipsis (Oscar Isaac), el ancestral y más poderoso de los mutantes, que luego de un milenio inactivo despierta en 1983 para reclutar a Magneto y a otros con el objetivo de establecer un nuevo orden mundial. Detenerlo será labor de un nuevo y más joven equipo de X-Men bajo el liderazgo idealista de Xavier.

    Si eres fan de los cómics clásicos o incluso de la serie animada de los 90, X-Men Apocalipsis es, hasta ahora, la película que más ha capturado ese espíritu. No es ni remotamente perfecta: Apocalipsis, uno de los mutantes más icónicos y formidables de los cómics, aquí es traducido en clave de supervillano genérico, y la trama está más orientada hacia la acción que hacia el desarrollo de personajes o del eterno conflicto ideológico entre Magneto y Xavier (aunque con un tono más solemne, similar al del Universo Extendido DC de Zack Snyder). Sin embargo, para cualquier fan de X-Men, pocas cosas se comparan con ver a nuevas iteraciones de personajes clásicos como Cyclops (Tye Sheridan), Jean Grey (Sophie Turner), Storm (Alexandra Shipp) y Psylocke (Olivia Munn) en pantalla.

    X-Men: Dark Phoenix (2019)

    Este es el segundo intento de la franquicia por adaptar la emblemática saga de la Fénix oscura de los cómics, una vez más con resultados mixtos. La trama de la película se sitúa en 1975 y narra cómo Jean Grey (Turner) recibe una entidad cósmica en su cuerpo que incrementa sus poderes mentales. Mientras ella lucha con las repercusiones psicológicas para no lastimar a sus seres queridos, fuerzas de otros mundos intentan controlarla.

    X-Men: Dark Phoenix es una decepcionante entrega final para esta continuidad de la franquicia, que no emociona ni conmueve más allá de la actuación de Sophie Turner y el vínculo entre Xavier y Magneto, los pocos puntos que sobresalen sobre un batidillo de CGI poco inspirado. Es una producción poco cohesiva, en parte debido a modificaciones posteriores al rodaje principal, según reporters, para modificar el final de la película y que no se pareciera al de Capitana Marvel, producción de la entonces rival Marvel Studios que involucraba a los alienígenas Skrulls. Todos los rumores indican que Dark Phoenix fue víctima del tejemaneje corporativo por la compra de 21st Century Fox por parte de The Walt Disney Company, que se concretó en ese año.

    Deadpool (2016)

    Aunque técnicamente un spin-off, esta película sucede ya en el siglo XXI y se sitúa dentro de la misma “nueva” continuidad. Seguimos a un personaje totalmente nuevo—en esta versión de los eventos, al menos—: Wade Wilson (Ryan Reynolds), un soldado de las fuerzas especiales canadienses con baja deshonrosa, convertido en mercenario, que parece encontrar la felicidad cuando se enamora. Sin embargo, pronto descubre que su cuerpo está invadido por cáncer. En un acto desesperado se somete a un tratamiento experimental que despierta sus genes mutantes latentes, pero lo deja horriblemente desfigurado. Ahora equipado con un factor regenerativo y la capacidad de romper la cuarta pared, decide cazar al responsable.

    Hay que decirlo, Deadpool no es exactamente una gran película para los estándares espectaculares de X-Men: el villano (Ed Skrein) es genérico en el mejor de los casos, y el elenco está compuesto por personajes menores o francamente desconocidos de la saga. Pero ahí está gran parte del encanto, pues esto permite a Reynolds brillar como un personaje que tiene la libertad de hacer referencias y burlas a la manera en que funcionan las franquicias cinematográficas de superhéroes. Ese humor—y la habilidad de Reynolds para ejecutarlo—es el as bajo la manga de esta película y de sus secuelas, entre la autorreflexividad hiperviolenta de Kick-Ass y el realismo establecido por producciones como El caballero de la noche y el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM).

    Deadpool 2 (2018)

    Por si no hubiera ya suficientes líos con líneas temporales en la saga de X-Men, la secuela ve el debut del mutante viajero del tiempo, Nathan Summers/ Cable (Josh Brolin). Ahora, Wade Wilson debe formar al equipo conocido como X-Force para proteger a un joven mutante perseguido por Cable, mientras intenta modificar otros eventos del pasado.

    Deadpool 2 abraza la naturaleza de estos spin-offs casi como una parodia hiperviolenta que se burla de la enredada cronología de las películas de X-Men. Probablemente no recordarás muy bien de qué se trató al final, pero sí recordarás los guiños, referencias y chistes sobre el pasado de la saga que, si eres conocedor, te arrancarán más de una carcajada. Una vez más, el humor de Ryan Reynolds es el plato principal (insistiendo en un estilo que ha desplegado siempre, más repetitivo aún en Free Guy), demostrando que existen matrimonios perfectos entre actor y personaje incluso si la narrativa resulta inconsecuente.

    Los nuevos mutantes (2020)

    Un spin-off que lleva la saga de X-Men hacia un terreno novedoso: el del terror psicológico. La película sigue a un grupo de cinco mutantes adolescentes ingresados a una institución secreta que busca “curarlos” de sus peligrosos poderes, aunque en realidad hay motivos más siniestros detrás.

    Los nuevos mutantes es otro spin-off de la franquicia que tenía bastante potencial, al confinar a sus protagonistas a una institución al estilo de Atrapado sin salida, pero por vía de Babadook. El resultado es más genérico que interesante y desperdicia su prometedor elenco—con nombres como Anya Taylor-Joy, Maisie Williams y Alice Braga—. Sin embargo, presenta una de las propuestas más originales para una película de superhéroes en décadas, así que podrías disfrutarla si buscas algo dentro del subgénero con un sabor diferente. Hay que advertir que su posición en la cronología es un tanto ambigua: se sitúa aproximadamente en la época contemporánea de su estreno, pero nunca se establece con claridad.

    Logan: Wolverine (2017)

    Situada en 2029, esta película sigue a Logan (Jackman) y al avejentado Charles Xavier (Patrick Stewart), de los pocos mutantes sobrevivientes, que deben proteger a una joven mutante llamada Laura (Dafne Keen) para llevarla a un rumorado refugio en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. La versión de superhéroes de Niños del hombre, en cierto modo.

    Lo que evita que esta película se corone como la mejor de X-Men es que, en realidad, no se trata sobre el equipo sino sobre Wolverine, pero eso no significa que no sea una seria contendiente para el puesto. Logan: Wolverine es un thriller y road movie que presenta un viaje tan lleno de acción y tensión como de emociones—la producción fue originalmente concebida como despedida de Hugh Jackman en el papel—, en una línea similar a Sin lugar para los débiles. Además, no hace falta haber visto todas las otras entregas para entenderla: más que una película de superhéroes, es una historia de redención sobre un hombre que encuentra la compasión para proteger a alguien más que sí mismo.

    La posición de Logan: Wolverine en la saga de X-Men es complicada. El hecho de que Deadpool y Wolverine (que sucede en 2024) se desprenda de esta historia, la sitúa en la continuidad “nueva”, aunque es ambiguo si debería ir o no hasta el final. Por otro lado, la participación de Patrick Stewart como Charles Xavier también puede volverla el final de la continuidad “clásica”, en una versión alternativa de los hechos donde la extinción de los mutantes no fue prevenida después de Días del futuro pasado. Puedes optar por ambas vías, el caso es disfrutarla. 

    Deadpool y Wolverine (2024)

    Las cosas sólo se complican más en la tercera historia de Deadpool, que ahora no sólo trata sobre viajes en el tiempo, sino por el multiverso. Para evitar el fin de su universo, Wade Wilson debe encontrar a una variante “ancla” de Logan (Hugh Jackman), pero se enfrenta a un oficial corrupto de la Autoridad de Variación Temporal (TVA), que lo destierra a un limbo conocido como el Vacío.

    Deadpool y Wolverine, situada en 2024, complica las cosas por una variedad de motivos. El primero es que integra a esta continuidad de los X-Men al UCM como uno de sus muchos universos paralelos junto con el de Los 4 Fantásticos de Fox. Y lo hace, además, aludiendo al final de la franquicia, Logan: Wolverine—aunque cronológicamente hay inconsistencias, pues dicha película se sitúa en 2029—. Es Deadpool por vía de Loki, en esencia, donde el metahumor es más hilarante que nunca, así que si eres ya un iniciado tanto de la saga X-Men como del UCM, encontrarás aquí un festín de crossover que, como cereza del pastel, cuenta con el regreso de Jackman al papel que lo volvió ícono.

    X-Men orígenes: Wolverine (2009)

    La continuidad clásica comienza con esta precuela que, como indica el título, narra los orígenes de uno de sus personajes más populares: Logan/ Wolverine (Hugh Jackman). Abarcando desde 1845 hasta 1979, la película aborda la historia del antihéroe, pasando por su participación en diversas guerras hasta ser sometido a los experimentos que le dieron su emblemático esqueleto de adamantio.

    X-Men orígenes: Wolverine es, a pesar de los esfuerzos monumentales de Hugh Jackman, una película genérica en el mejor de los casos, y repleta de clichés insufribles del cine de acción en el peor, más cercana en su sensibilidad a aquellas películas de Hulk y de Elektra de inicios de los 2000. Además, para los fans más puristas, es una cuchillada por la espalda en su manera de adaptar a Deadpool—sí, Ryan Reynolds tiene su primera aparición como una versión del personaje en esta película—. Así que aquí te dejo dos formas de disfrutar esta producción: de manera irónica para reírte de ella después con las películas de Deadpool, o como un capítulo estrictamente necesario para entender al personaje de Wolverine de cara a las películas originales de X-Men.

    X-Men (2000)

    En esta primera película, perteneciente a la continuidad clásica, se establece a Logan (Jackman) y Rogue (Anna Paquin) como los protagonistas en un conflicto entre las dos facciones de mutantes: el pacifista Charles Xavier (Patrick Stewart) y Magneto (Ian McKellen).

    X-Men es la película que lo comenzó todo no sólo para los mutantes de Marvel, sino para el cine de superhéroes moderno, pues abrió las puertas para películas como El hombre araña (2002) y expandió las posibilidades planteadas por Superman o Batman, de los pocos héroes traducidos a la pantalla hasta entonces. Si la ves por primera vez tantos años después de su estreno, podrá parecerte algo anticuada: los uniformes de cuero y los efectos especiales gritan “años 2000”. Pero lo cierto es que, como un todo, es una gran entrada al mundo de X-Men por establecer las dinámicas de esta saga en términos muy digeribles.

    X-Men 2 (2003)

    La lucha de los mutantes no sólo por la tolerancia, sino por sus vidas, continúa en esta secuela inspirada en el cómic X-Men: Dios ama, el hombre mata de 1983. Ahora, los X-Men de Charles Xavier deben unir fuerzas con la Hermandad de Mutantes de Magneto para combatir al Coronel William Stryker (Brian Cox), quien busca apoderarse de la computadora buscadora de mutantes, Cerebro, para llevar a cabo su genocidio.

    X-Men 2 es la rara secuela que no sólo acierta donde su predecesora tuvo éxito, sino que mejora muchas cosas y plantea una historia más seria, la equivalente de El imperio contraataca de esta saga, para decirlo de alguna manera. Es más grande en todo sentido, introduciendo a nuevos personajes y subtramas, pero sin expandirse demasiado y perder el control (como sucede hoy con tantas películas del UCM). Las actuaciones están en su punto, y los efectos están más pulidos. Estarás de acuerdo en que es otra serie contendiente al puesto de mejor película de X-Men junto a Logan: Wolverine y Primera generación.

    X-Men 3: La batalla final (2006)

    El clímax de la trilogía original de X-Men pone al equipo y al mundo mutante en una encrucijada. Ahora existe una “cura”, así que los mutantes pueden elegir si mantener sus poderes (y ser condenados a la marginalidad), o existir como humanos normales. Al mismo tiempo, Jean Grey (Famke Janssen) resurge gracias a la Fuerza Fénix, lo que amenaza al mundo entero.

    X-Men 3: La batalla final fue el primer intento de adaptar la saga de la Fénix oscura al cine, pero los resultados dividieron al público. Al introducir tantos personajes nuevos en dos subtramas, se perdió el enfoque de la saga en el desarrollo de los protagonistas, brindando resoluciones fáciles o inmerecidas para muchos hilos narrativos introducidos en las dos entregas previas—excesos que se volverían comunes en las megafranquicias posteriores, como en Avengers: Endgame—. Será improbable que te parezca la mejor de la trilogía original, pero es indispensable verla para saber el desenlace de la historia y, sobre todo, conocer el siguiente paso para Wolverine.

    Wolverine: Inmortal (2013)

    A la vez secuela de X-Men orígenes: Wolverine y de La batalla final, esta película continúa la historia de Wolverine, ahora amnésico y desprovisto del factor regenerativo que lo volvía inmortal. Sumergido en el mundo del crimen organizado de Japón, deberá reconstruir su pasado mientras pone a prueba sus límites físicos y emocionales.

    Wolverine: Inmortal es una película infinitamente superior a X-Men orígenes: Wolverine, brindando un desarrollo mucho mejor fundamentado y atractivo para el personaje, sin descuidar la espectacularidad de la acción—influenciada por clásicos japoneses de época como Samurái (1954) y 13 asesinos (1963)—ni tampoco requerir haber visto todas sus predecesoras para poder entenderla. Es, fuera de la propia Logan: Wolverine, una de las mejores entregas de Hugh Jackman como el personaje.

    Ten en cuenta que el desenlace de Días del futuro pasado elimina los eventos de La batalla final y Wolverine: Inmortal en esta cronología.

  • King Kong: todas las películas en orden de estreno

    King Kong: todas las películas en orden de estreno

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    También llamado el “Rey de las bestias” o “La octava maravilla del mundo”, King Kong es uno de los monstruos fundamentales en la historia del cine de terror, de aventuras y de acción, que se ha convertido en un ícono de la cultura pop. Ha sido reinterpretado varias veces a lo largo de las décadas, adaptando al personaje a diversas épocas y contextos. Hoy, incluso es protagonista de la saga MonsterVerse junto a Godzilla.

    Para conocer todas las etapas de este multifacético monstruo en la historia del cine, a continuación te presentamos una guía con todas las películas de King Kong en su orden cronológico de estreno.

    King Kong (1933)

    Cuando King Kong se estrenó en 1933, los estudios cinematográficos estaban buscando nuevas formas de atraer al público a las salas, en plena crisis económica. Y los directores Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper entregaron una forma de escapismo espectacular inédita hasta ese momento, combinando técnicas cinematográficas como retroproyección con animación en stop motion para dar vida a la Isla Calavera y su imponente monarca.

    Puede que, para sensibilidades actuales, sea una película anticuada por su exotismo, pero incluso hoy, las técnicas empleadas en su realización resultan impresionantes. Claro que lo mejor de todo es el propio Kong, traído a la vida por la marioneta creada por Willis H. O'Brien, una de las más meticulosamente expresivas de su tiempo y capaz de generar simpatía incluso en audiencias del siglo XXI. Podría parecerte poco espectacular comparada con las películas que se hacen hoy, pero si aprecias el nivel de artesanía que requerían estos efectos especiales (previamente visto en El mundo perdido, y que hoy se mantiene vivo con el cine en stop motion como Coraline y la puerta secreta), descubrirás, en efecto, la octava maravilla del mundo.

    El hijo de Kong (1933)

    El hecho de que la secuela, El hijo de Kong (Son of Kong) se haya estrenado en el mismo año que su predecesora, dice bastante de la lógica detrás de su creación. Ante el descomunal éxito en taquilla de la original, el director y productor Ernest B. Schoedsack se apuró a aprovechar la sensación para realizar una continuación que reutiliza varios de los sets y situaciones.

    La trama ve al arruinado Carl Denham (Robert Armstrong) arruinado tras su responsabilidad en la destrucción de Nueva York por Kong, por lo que emprende un regreso desesperado a la Isla Calavera en busca de un tesoro. Sin embargo, lo que encuentra es un gorila gigante, similar a Kong pero más pequeño. Se trata de una secuela definitivamente inferior, pero que por lo menos intenta hacer algo diferente (algo poco común el día de hoy), optando por el humor y la aventura en vez del drama con toques de terror de la original. Algo que sí comparten ambas, sin embargo, es la calidad de los efectos especiales de Willis H. O'Brien, fenomenales para la época. Si aprecias estos efectos especiales tan artesanales y buscas historias de aventuras exóticas como Un gran dinosaurio o El hijo de Godzilla dale una oportunidad.

    King Kong vs. Godzilla (1962)

    La franquicia de King Kong se mantuvo oficialmente dormida por varias décadas, hasta que hubo esfuerzos—un tanto polémicos por cuestiones de derechos—de realizar una película del personaje en Japón con el estudio Toho, responsable por la franquicia de Godzilla. Después de muchas vueltas, el resultado fue King Kong vs. Godzilla, dirigida por Ishirō Honda (considerado el padre de este tipo de cine). Se trata de la tercera película en las franquicias de ambos monstruos, y su primer encuentro oficial en pantalla.

    Aquí, Kong abandona la animación en stop motion para adaptarse al estilo del cine de kaijūs, tradicionalmente realizado con actores en botargas en escenarios miniatura. Es algo, a falta de un mejor término, muy sui generis, que probablemente encontrarás involuntariamente cómico (sobre todo para audiencias occidentales), pero que también tiene un encanto singular que no podrás negar, y que incluso podrías disfrutar. Además, es historia cinematográfica por ser el primer gran encuentro entre los dos monstruos, ya por entonces icónicos en el imaginario popular. Un encuentro que además, sentó la pauta para la franquicia de Godzilla en adelante, enfrentándose a nuevos monstruos en combate con cada entrega. Está a leguas de lo que haría la saga del MonsterVerse décadas más tarde con Godzilla vs. Kong, más en la línea de su predecesora, Gigantis, el monstruo de fuego.

    El regreso de King Kong (1967)

    King Kong vs. Godzilla no sería la única película del personaje producida por Toho e Ishirō Honda en el tradicional estilo del cine de kaijūs. El regreso de King Kong (King Kong Escapes) sería la segunda y última inspirada en la serie animada The King Kong Show producida también por Toho con el estudio estadounidense Rankin/Bass.

    Es una rareza en la que Kong, finalmente, acaba adoptando el papel de héroe, en una trama que involucra espionaje y científicos malvados—aprovechando la popularidad del cine de espías, en ascenso con la saga de James Bond, con la que tiene algunos elementos temáticos en común—. La película goza de las mismas virtudes y curiosidades de su predecesora: ambas con actores en botargas, escenarios miniatura y un presupuesto relativamente bajo, por lo que puede provocarte algunas risas involuntarias. ¿Lo mejor? Que Kong recibe a su propio alter-ego mecanizado, Mechani-Kong, así que se volverá todo un deleite si disfrutas de estas producciones de combates entre monstruos, y en particular Godzilla contra Cibergodzilla, máquina de destrucción.

    King Kong (1976)

    El primer remake oficial de la película original llegaría en 1976, siguiendo una trama muy similar, pero enmarcándola en el contexto de su década, lo que trajo cambios interesantes al argumento y a su lectura. King Kong de 1976 comienza con una expedición petrolera a una isla remota, que tiene por polizón a un paleontólogo (Jeff Bridges en uno de sus roles tempranos), quien trata de advertirles del peligro al que se dirigen. En el camino descubren la balsa a la deriva de la joven Dwan (Jessica Lange en su debut).

    Estas pequeñas diferencias sitúan a la película en la crisis energética de los años 70, al mismo tiempo que presenta una alegoría que ha sido leída por algunos como pro-ambientalista, y por otros como una crítica al intervencionismo estadounidense. Además, en busca de crear su propia iconografía, el clímax no sucede en la cima del Empire State, sino de las Torres Gemelas del viejo World Trade Center de Nueva York. Es una visión más violenta y madura de la historia tradicional de Kong, que quizá no te parezca tan memorable como la original, pero que finalmente abandona la animación en stop motion a cambio de botargas, efectos más elaborados, y una conciencia reflexiva más propia de la década marcada por Apocalypse Now, que también sentará las bases para Kong: La isla calavera.

    King Kong 2 (1986)

    Menos conocida es la secuela de esta última versión de King Kong. Titulada King Kong 2 (King Kong Lives), es, de lejos, una de las peores producciones jamás realizadas sobre el personaje, con una trama estrafalaria y extrañas mezclas de ciencia ficción con romance. A menos que seas un fan de hueso colorado o un completista, te recomendamos ampliamente dejarla pasar.

    La película parte de la premisa de que Kong no murió en el World Trade Center y que se le ha mantenido en coma por una década, pero se requiere encontrar a otro de su especie para una transfusión que le permita recuperarse. Así entra en escena una Lady Kong, mientras un par de personajes humanos mantienen un romance paralelo. Es una película que encuentra destellos de buen entretenimiento cuando el propio Kong está en pantalla, enfrentándose a la civilización humana. Pero con tantos elementos extraños y un elenco que no se compra la realidad de la película, resulta, por mucho, la entrega del personaje que merece quedar en el olvido. La equivalente a la Godzilla de 1998 en el canon del simio gigante.

    El poderoso Kong (1998)

    Tan multifacético es Kong en la historia del cine, que ha protagonizado géneros que normalmente no se asociarían a una película de monstruos. ¿Quieres una demostración? Entonces tienes que ver El poderoso Kong (The Mighty Kong), una animación musical, coproducción entre Estados Unidos y Corea del Sur.

    La historia básica es la misma, pero con números musicales aleatoriamente insertados aquí y allá—como uno en el que Ann Darrow baila en la costa de una isla—. Es, claramente, una producción dirigida a niños, con una colorida animación en 2D—guardando distancias, en un estilo que recuerda a las películas de La Tierra antes del tiempo de Don Bluth—, algunos elementos nuevos y un desenlace más amigable para el público infantil. Una curiosidad singular en la historia de Kong, con la misma alma melodiosa de clásicos de Disney como Tarzán, aunque no te recomendaríamos que este sea tu primer acercamiento al personaje,

    King Kong (2005)

    Bajo la dirección de Peter Jackson (luego del éxito descomunal de su saga cinematográfica de El señor de los anillos), el Rey de las bestias tendría su mayor salto evolutivo, en lo que muchos consideran el remake definitivo del clásico. Otros, mientras tanto, lo considerarían excesivo (en lo personal, estoy a medio camino). En todo caso, esta fue la primera vez que el personaje sería animado digitalmente, la técnica que se convertiría en el estándar a partir de este punto.

    King Kong de 2005 es fiel a la original de una forma tal que no pretende trasladar la historia a la época contemporánea, sino que la sitúa, de nuevo, en los años 30. Hay algunos cambios, contextualizando más la Gran Depresión, por ejemplo. Sin embargo, la palabra que mejor ayudaría a describir este remake es “más”. Con un metraje que supera las tres horas (contra los 100 minutos de la original), esta versión expande absolutamente todo: cada combate es más largo, con más oponentes. Cada secuencia es más dramática o más terrorífica. La acción se dilata más. Es demandante, precisamente como las películas de El señor de los anillos de Jackson. Algunos podrían verlo como el perfeccionamiento del clásico, otros como un exceso, pero si se trata de acercarte al personaje por primera vez, no es un mal punto de partida.

    Kong: La Isla Calavera (2017)

    Aunque esta película es, técnicamente, el debut del personaje en la franquicia del MonsterVerse (iniciada con Godzilla de 2014), en realidad es una producción que funciona por sí misma como una película del personaje en solitario, así que no necesitas haber visto ninguna de sus predecesoras en dicha franquicia ni en la del propio King Kong.

    Kong: La Isla Calavera (Kong: Skull Island) toma el esqueleto básico del ya clásico relato de King Kong, pero lo enmarca en otro contexto para convertirlo en una bestia totalmente distinta. Un equipo de militares y mercenarios de Estados Unidos son reclutados para una misión de investigación secreta en una isla remota. Situada en plena Guerra de Vietnam, la película se convierte en una alegoría del fracaso estadounidense en el conflicto, con el Kong más grande visto en el cine hasta ese momento, secuencias de acción más espectaculares y violentas, y bestias más perturbadoras.

    Es una película más inclinada hacia la acción y el terror, con claras inspiraciones en cine de la Guerra de Vietnam como Apocalypse Now por vía de Jurassic Park, lo que no la vuelve precisamente ideal para niños. Pero para el público más maduro, se trata de una de las reinterpretaciones más interesantes del personaje, y puede ser vista y entendida por sí sola, sin sus eventuales crossovers.

    Godzilla vs. Kong (2021)

    El primer encuentro oficial entre los dos grandes titanes del MonsterVerse llegó con Godzilla vs. Kong, oficialmente la cuarta película de la franquicia, y el primer reencuentro de ambos personajes en casi seis décadas. La película comienza a introducir conceptos que explican la rivalidad entre ambos, como que existe una “Tierra hueca” debajo de la superficie y de la que Kong es el rey, mientras que Godzilla gobierna sobre la superficie.

    A pesar de que comienza a presentar conceptos cada vez más estrafalarios, esta entrega del MonsterVerse todavía mantiene un tono relativamente serio y solemne, con la humanidad intentando lidiar con el choque de titanes, mientras una organización planea desencadenar un arma secreta en contra de Godzilla. Pero seamos sinceros, nadie está aquí para nada de eso, sino para ver a dos íconos del cine gigantescos—simbólica y literalmente—destrozarse el uno al otro en combate. En ese sentido, la película cumple con creces, estableciendo secuencias de acción originales y bien coreografiadas que sacan provecho de las cualidades y fortalezas de cada uno de los rivales: es, en esencia, la consolidación del cine de kaijūs gracias a la tecnología de animación digital. Verás que es como ir a la lucha libre, pero en una proporción atómica.

    Godzilla y Kong: El nuevo imperio (2024)

    Desde el momento que vemos a Godzilla tomando una siesta en el Coliseo Romano como si fuese cama de gato, Godzilla y Kong: El nuevo imperio (Godzilla x Kong: The New Empire) se establece como una bestia totalmente distinta a sus predecesoras. Sí, se expande toda la narrativa alrededor de organizaciones secretas lidiando con titanes, hay una subtrama sobre tribus de la Tierra hueca… pero aquí, las peleas requieren menos pretextos y son más alocadas aún. Si la anterior era como lucha libre en escala atómica, esto vendría a ser un maratón de Wrestlemania entre titanes.

    Es decir, no esperes una trama bien desarrollada aquí—porque además, es más tediosa que los comerciales del cine antes de la función—. Todo es un conductor para un crescendo de batallas cada vez más estrafalarias: uno a uno, en equipos, con brazos de metal, en gravedad cero. ¿Tiene mucho sentido? No realmente. Pero si lo tuyo es ver monstruos gigantes partiéndose la cara, más en el espíritu caricaturesco de Titanes del Pacífico, no podrás pedir mejor festín. Para los fans del simio hay puntos extra, pues a pesar de contar con Godzilla, esta es, más que nada, una película de King Kong.

  • Tessa Ía: sus mejores películas y series (además de Nadie nos vio partir)

    Tessa Ía: sus mejores películas y series (además de Nadie nos vio partir)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Nacida en la Ciudad de México, hija de la actriz Nailea Norvind y hermana de Naian González Norvind, Tessa Ía es una de las actrices jóvenes más populares de la actualidad. Debutando a los nueve años en la popular telenovela Rebelde (2004-2005) en el papel de Loli Arango, ha compartido créditos con actores como Miguel Rodarte, Karina Gidi y Juan Manuel Bernal, y ha sido dirigida por cineastas como Michel Franco y Natalia Beristáin.

    Ahora ha impresionado con su actuación en la serie Nadie nos vio partir, de Netflix, basada en la novela autobiográfica homónima de Tamara Trottner. Si su interpretación te dejó con ganas de conocer más de su todavía joven trayectoria, aquí seleccionamos para ti algunas de las mejores películas y series de Tessa Ía para ver online.

    Nadie nos vio partir (2025)

    Basada en la novela biográfica homónima de Tamara Trottner, Nadie nos vio partir sigue la desesperada búsqueda de una madre (Tessa Ía) para recuperar a sus hijos de su esposo (Emiliano Zurita), quien los secuestra como venganza y se los lleva al extranjero. Es uno de los roles recientes de la actriz que mejor despliegan su capacidad para interpretar roles emocionalmente complejos, en este caso, de una mujer atrapada en una difícil situación que, además, enfrentó a dos de las familias judías más poderosas de México en su momento.

    Esta serie de cinco episodios mezcla elementos de thriller con drama familiar, lo que lo emparenta con títulos como Kramer vs. Kramer o No sin mi hija. Sin embargo, también hay que considerar que las víctimas en la historia son niños a manos de adultos, algo que la cineasta Lucía Puenzo (directora de dos episodios de la serie) maneja con maestría en películas como La caída o El médico alemán.

    Después de Lucía (2012)

    Bajo la dirección del mexicano Michel Franco, podemos argumentar que Después de Lucía es la película más importante de Tessa Ía hasta el momento, pues la puso en el mapa del cine mexicano. Aquí interpreta convincentemente a una adolesente que, tras la muerte de su madre, carga con su padre deprimido al tiempo que enfrenta acoso escolar cada vez más cruel, situación que calla para proteger a su papá. El asunto termina por salirse de control, con consecuencias letales.

    Franco es experto por mostrar situaciones sociales y familiares complejas como ollas de presión calentándose poco a poco, algo también visto en películas como Las hijas de Abril. Aspira a (aunque no siempre consigue) la impavidez reflexiva de Michael Haneke en títulos como Juegos divertidos (Funny Games), con la que tiene puntos narrativos en común.

    Los adioses (2017)

    En Los adioses, brillante biopic dirigida por Natalia Beristáin, Tessa Ía comparte con la veterana Karina Gidi el crédito de dar vida a dos facetas de la emblemática escritora Rosario Castellanos: la primera, como una introvertida universitaria en fase de enamoramiento; la segunda, como una consagrada escritora desencantada con el equilibrio entre las expectativas femeninas para la vida doméstica y las frustraciones de ser escritora en un entorno machista. Enorme mérito para ambas, sobre todo para la incipiente Ía, pues ninguna parte del díptico funciona sin la otra.

    Como película dramática, Los adioses comparte la quietud reflexiva vista en No quiero dormir sola, largometraje debut de su directora. Por su ritmo y temas, podría recordarte a otras grandes películas de cineastas mujeres como Kelly Reichardt (Wendy y Lucy) o Jane Campion (El piano).

    Sierra Madre: Prohibido pasar (2023)

    En la serie Sierra Madre: Prohibido pasar, Tessa Ía interpreta a Roberta Parra, hija de un empresario (Miguel Rodarte) del adinerado municipio de San Pedro, México, quien decide (ingenuamente) postularse como candidato a alcalde cuando la violencia del narco amenaza con filtrarse a su comunidad. Roberta encarna la frivolidad ciega del privilegio común en esa región del país, aunque la actriz logra brindarle humanidad por medio de la comedia.

    Aunque la serie satiriza a la comunidad política y empresarial de San Pedro, no es una comedia abiertamente, moviéndose más en los terrenos de películas de Luis Estrada, como La ley de Herodes o La dictadura perfecta.

    Camino a Marte (2017)

    En Camino a Marte, Tessa Ía protagoniza como Emilia, una joven mujer que padece una enfermedad terminal y decide escaparse con su mejor amiga, Violeta (la media hermana de Ía, Camila Sodi), en un viaje por carretera a la playa. En el camino se encuentran con un hombre (Luis Gerardo Méndez) que afirma ser un ser de otro planeta con la misión de destruir a la humanidad. Duda de su propósito, sin embargo, al enamorarse de Emilia.

    El factor enfermedad la vuelve similar a road movies como Y tu mamá también, aunque el elemento del alienígena recuerda a otro gran clásico de los 80: Starman: El hombre de las estrellas, con Jeff Bridges.

    Desenfrenadas (2020)

    Desenfrenadas es una serie de 10 episodios en clave de road movie en la que tres amigas, de muy diferentes trasfondos y contextos, deciden salir de viaje para ahogar sus penas personales. Las cosas se salen de control cuando una cuarta chica de una situación precaria (Coty Camacho) las obliga a manejar hasta Oaxaca. El personaje de Tessa Ía, Vera, es el que más contrasta con ella: es blanca, adinerada, privilegiada y caprichosa.

    Como buena road movie que explora las complejidades de ser mujer en un mundo machista, esta serie le debe mucho al clásico Thelma y Louise. Por sus temas, sin embargo, tiene puntos en común con películas tan dispares como Cindy la regia y Noche de fuego.

  • Películas de romance navideñas: 7 clichés extrañamente específicos que nunca faltan

    Películas de romance navideñas: 7 clichés extrañamente específicos que nunca faltan

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En el enorme canon de películas navideñas encontramos de todo, desde los grandes clásicos a las típicas “tan malas que son buenas”, así como las infravaloradas y, claro, las de terror para quienes prefieren celebrar “Creepmas”. Pero también hay un tipo de películas más simples y terrenales, que encantan por su sencillez: los romances navideños, en especial los de tipo “Hallmark”.

    Se trata de comfort movies en toda la extensión de la palabra, que usan todos los lugares comunes del manual para brindar una experiencia tan predecible que se vuelve entretenida y reconfortante a la vez. Sin embargo, sus historias recurren a tropos tan peculiares que resulta divertido—pero también extraño—verlos repetirse una y otra vez. Acá te contamos sobre 7 clichés en películas de romance navideñas extrañamente específicos, pero demasiado comunes.

    El pueblo más navideño de todos

    De acuerdo, a todos nos gusta volver a casa para celebrar la Navidad con nuestros seres queridos. Sobre todo para no estar solos después de alguna pérdida, como una ruptura amorosa o algo peor. Pero una cosa es eso, y otra muy diferente es volver al pueblo más navideño de todos, lo que puede ser una bendición o una maldición dependiendo de los gustos del protagonista.

    Tomemos, por ejemplo, Sorpresa de Navidad (Haul Out the Holly), en la que después de una desilusión romántica, una mujer (Lacey Chabert) regresa a casa de sus padres, donde los vecinos harán de todo para sacar el espíritu festivo en ella. Y claro, el pueblo es, en “cuerpo” y alma, más navideño que todos los elfos de Santa Claus reunidos para una fotografía de Spencer Tunick. Lo cual se relaciona con el siguiente cliché…

    Navidad… y nada más que Navidad

    En el mundo real, diciembre es un mes como cualquier otro: se decora la casa un día, hay alguna fiesta o posada por ahí en algunas semanas y después se prepara la cena de Navidad, pero el resto de los días transcurren como de costumbre. Pero no en estas películas, no, señor. El alegre espíritu festivo es lo que une a las parejas, así que es requisito indispensable que los potenciales enamorados vivan en un mundo más navideño que la pesadilla más oscura del Grinch.

    Por ejemplo, en Encuentro de Navidad (Mingle all the Way) de Hallmark, una mujer (Jen Lilley) acuerda asistir a todos sus eventos navideños con un hombre (Brant Daugherty) con el que ya había tenido una desastrosa cita en el pasado. Y entonces la pareja pasa el resto de la película entre decoraciones navideñas, trineos y demás actividades festivas. En Por segunda vez (Checkin’ it Twice), también de Hallmark, la pareja central (Kim Matula y Kevin McGarry) pasan por lo mismo pero le agregan hockey, por si alguna masculinidad se sintió tambalear con tanta sacarina. Es casi como si los protagonistas de estas películas no tuvieran nada mejor o diferente que hacer. Lo que nos conduce al siguiente punto.

    ¿Trabajo? ¿Cuál trabajo?

    Muchas películas de romance navideñas tienen a protagonistas femeninas que nunca son unas “desquehaceradas”. En teoría son mujeres independientes, con profesiones y empleos… Excepto que rara vez las vemos ejerciendo. Casi siempre, sus trabajos son el mero detonante para el encuentro con el futuro esposo (ah, qué bellos tiempos eran aquellos los del progresismo).

    Por ejemplo, en Un príncipe de Navidad (A Christmas Prince), seguimos a una joven periodista (Rose McIver) que acepta viajar a un país europeo ficticio para investigar al príncipe (Ben Lamb), quien duda sobre asumir la corona. Y ella ejerce el periodismo por cinco minutos completos antes de hacer… cualquier otra cosa, menos investigación periodística. Sólo recuerda su profesión para conseguir información que traerá la tensión narrativa necesaria antes de la inevitable reconciliación.

    Sin pareja celosa

    El enamoramiento en las películas románticas de Navidad tiene que ser inocente y fácil, así que no puede haber nada ni nadie de por medio (no puede haber ni un indicio de infidelidad, ¿qué va a decir Diosito, si no?).

    ¿Solución? Al menos uno de los protagonistas será viudo, elemento que de inmediato provocará simpatía (porque claro, es un alma noble pero herida). Ejemplo para este caso: Un muñeco de nieve para derretirse (Hot Frosty), en la que una mujer viuda (Lacey Chabert, una vez más) conjura mágicamente a su nuevo novio, una escultura de nieve (Dustin Milligan) que cobra vida.

    Puntos extra si, además, hay un niño o niña que perdió a uno de sus progenitores y ya está buscando el sustituto. Lo que nos lleva a…

    Quítese, niño metiche

    En las películas de romance navideñas, todos juegan a ser casamentero, porque lo peor que puede sucederle a alguien en Navidad es estar soltero. Y nadie más interesado en crear parejitas nuevas en estas películas que las infancias, con mejores tasas de éxito que un mes completo de Tinder Premium.

    Ejemplo perfecto: Navidad de golpe (Falling for Christmas), donde Lindsay Lohan interpreta a una consentida mujer y ejecutiva hotelera que queda amnésica tras un accidente de esquí. Es acogida, ni más ni menos, que por un simpático viudo que opera una humilde posada y que, además, tiene una encantadora hija (Olivia Perez) sin quien no tendría idea de nada.

    ¿Meet cute? Más como meet ugly

    En las comedias románticas convencionales, es común (aunque no está escrito en piedra) que los eventuales amantes se conocerán en una situación inusual pero tierna o encantadora. Pero en las películas de romance navideñas se está rompiendo este patrón en favor de lo contrario: bienvenidos al meet ugly, donde la pareja se conoce en circunstancias incómodas, desagradables o desastrosas.

    Por ejemplo, en Orgullo, prejuicio y muérdago (Pride, Prejudice and Mistletoe), la parejita (Lacey Chabert de nuevo, junto a Brendan Penny) son enemigos de la secundaria que se reencuentran por circunstancias que los obligan a estar juntos, porque el tiempo y la Navidad lo curan todo. O en ¡Qué duro es el amor! (Love Hard), un chico solitario (Jimmy O. Yang) tal cual le hace catfishing a una chica (Nina Dobrev) en una app de citas. Al final, en ambos casos, las cosas salen bien porque de eso se trata la Navidad: de perdonarlo todo y construir algo juntos incluso si los cimientos de confianza están más endebles que un castillo de cartas sobre una torre de Jenga. O algo así.

    Una protagonista interpretada por Lacey Chabert

    Sólo al escribir esta lista nos percatamos de lo evidente: que Lacey Chabert es la reina contemporánea de las películas de romance navideñas. Hasta aquí, ya la mencionamos en Un muñeco de Navidad para derretirse, Sorpresa de Navidad y Orgullo, prejuicio y muérdago. Pero vaya que hay bastante más de donde esas vinieron.

    En sus palabras, la razón por la que Chabert hace tantas comedias románticas de Navidad es porque ama la festividad. Así que si lo que buscas en una película de romance navideña es la familiaridad, nadie ofrece más de eso que la actriz, que también ha protagonizado Navidad en Castle Hart, El tesoro Navideño (The Christmas Quest) y Una melodía navideña (A Christmas Melody) junto a la otra reina de la temporada, Mariah Carey. Quizá no logró poner de moda “fetch”, pero vaya que en esto se la tiene ganada a Lindsay Lohan.

  • ‘Sirāt’ y las 9 mejores películas en español nominadas a los grandes premios del cine, rankeadas

    ‘Sirāt’ y las 9 mejores películas en español nominadas a los grandes premios del cine, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La temporada de premios cinematográficos 2025-2026 ha comenzado, y luego de su nominación a los Globos de Oro, la producción española Sirāt: Trance en el desierto de Óliver Laxe se está perfilando como una de las favoritas para llegar al Oscar. En Cannes, incluso, ya ganó el Premio del Jurado.

    Con esta trayectoria, se une al selecto grupo de películas en español que han sido nominadas a (o incluso han ganado) los grandes premios del cine, como el Oscar, el Globo de Oro o la Palma de Oro de Cannes, entre otros. Además de Sirāt, aquí seleccionamos otras 9 y las ordenamos en un ranking.

    10. Una mujer fantástica (2017)

    El drama chileno con tintes surrealistas Una mujer fantástica, del director Sebastian Lelio, hizo historia para la nación sudamericana: es la primera producción chilena ganadora del Oscar en la categoría que hoy se conoce como Mejor película internacional (antes Mejor película en lengua no inglesa), y segunda del país en ganar un Oscar después del cortometraje Historia de un oso. Y hablando de osos, también ganó el Oso de Oro del Festival de Berlín.

    La película cuenta la historia de una mujer trans (Daniela Vega) que debe lidiar con la muerte de su novio (Francisco Reyes), y con el subsecuente desprecio de la familia de éste, que se empeña en hacerla a un lado y negar su existencia. Lidia con temas de discriminación contra la comunidad LGBTQIA+ en un tono similar a Sólo un hombre, con toques de surrealismo como los vistos en Todos somos extraños, aunque es más esperanzadora y contestataria que ambas.

    9. Sirāt: Trance en el desierto (2025)

    Un poco de trampa aquí pues, si bien es una producción encabezada por un cineasta español (Óliver Laxe) y cofinanciada por España, la trama y contexto de Sirāt: Trance en el desierto conlleva que la película también sea hablada en idiomas como el francés y el árabe (aunque la principal es el español).

    La trama sigue a un padre (Sergi López) y su hijo (Bruno Núñez Arjona) que se adentran en un rave, perdidos en las montañas de Marruecos, para buscar a la hija, que se ha perdido meses atrás en otro rave. La búsqueda se convierte en un viaje que, en papel, es como una road movie al estilo de París, Texas, pero con un piquete de Clímax de Gaspar Noé con otro poquito de Mad Max: Furia en el camino.

    8. Macario (1960)

    Aunque sería fácil atribuir el lugar de Macario en esta lista a puros hitos históricos—compitió por la Palma de Oro de Cannes y fue la primera película mexicana nominada al Oscar—, lo cierto es que, sencillamente, es una de las mejores películas no sólo de México, sino de América Latina.

    Basada en un relato de B. Traven, la película sigue a un hombre sumido en la pobreza durante la época colonial, quien tiene encuentros determinantes con Dios, con el diablo y con la muerte misma (es un clásico fundamental del cine mexicano para el Día de muertos). Sus elementos fantásticos sobre la muerte te harán pensar en El séptimo sello de Bergman o en Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi, y tiene ecos contemporáneos en producciones mexicanas como El diablo en el camino.

    7. Fresa y chocolate (1993)

    Dirigida por Tomás Gutiérrez Alea, quizá el cineasta cubano más importante a partir de Memorias del subdesarrollo, esta película fue, también, la primera de Cuba en competir por un Oscar (además de ganar otros galardones como el Oso de Plata de Berlín o el Goya).

    Fresa y chocolate es una comedia dramática situada en 1979, sobre un estudiante universitario y ferviente comunista (Vladimir Cruz) que forja una improbable amistad con un artista gay (Jorge Perugorría), inconforme con la represión del régimen. Una película que tiene temas en común con Una mujer fantástica o con la biopic Antes que anochezca, también situada en Cuba.

    6. Roma (2018)

    El regreso del director Alfonso Cuarón a su natal México, luego de éxitos en Hollywood como Niños del hombre y Gravedad, es sin duda una de las producciones latinoamericanas más reconocidas en el circuito festivalero y de premios del Norte global, incluso si se ha tambaleado bajo el escrutinio de la crítica latinoamericana que detecta pertinentes tensiones en su representación de la clase social, pecando un poco de la idealización de Nomadland y carente de la sensibilidad de la brasileña Aún estoy aquí.

    Pero es innegable que Roma, sobre la vida de una trabajadora doméstica (Yalitza Aparicio) para una familia acomodada durante los 70 en México, es formalmente formidable y emocionalmente impactante. Además de anotarse el Oscar a Mejor película internacional, Mejor director (Cuarón) y un polémico premio a Mejor fotografía, también obtuvo el León de Oro de Venecia entre otra oleada de galardones.

    5. El laberinto del fauno (2006)

    Muchos años antes de coronarse con obras realizadas en Hollywood—muchas, en cierto modo, reiterando los mismos temas—, el mexicano Guillermo del Toro se consagró con la que muchos siguen considerando su obra maestra: la fantasía española El laberinto del fauno, que sigue a la pequeña Ofelia (Ivana Baquero) en busca de un escape bajo la opresión del matrimonio de su madre con un oficial franquista (Sergi López) en plena Guerra civil.

    La película estuvo nominada a cinco premios Oscar y ganó tres: Mejor fotografía, Dirección de arte y Maquillaje. Un desempeño menor en esa premiación respecto al que tendrían La forma del agua o su Pinocho, ya estrenadas en la cumbre de su fama. No obstante, también se llevó varios premios en los BAFTA y los Goya.

    4. Relatos salvajes (2014)

    Coproducida por Argentina y España, la ácida antología satírica y absurdista Relatos salvajes compitió por el Oscar a Mejor película en lengua no inglesa como representante del país latinoamericano. No ganó, pero nadie negará que es uno de los mejores exponentes de habla hispana en los Premios de la Academia, tanto en años recientes como en toda su historia. Tampoco ganó la Palma de Oro por la que sí compitió, pero sí obtuvo el BAFTA y el Goya.

    La genial antología se compone de seis historias separadas pero unidas bajo temas como la violencia, la venganza y la rabia, con un elenco de luminarias como Ricardo Darín, Oscar Martínez y Érica Rivas, entre otros. En tono, está a medio camino entre el humor casi caricaturesco de Pulp Fiction y el realismo sórdido de Amores perros.

    3. Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988)

    Imposible hablar de películas en español nominadas a los grandes premios del cine sin pasar por Pedro Almodóvar, quizá el nombre más recurrente en dichos registros haciendo cine en español. Y la película responsable de catapultarlo a dicho estatus fue la comedia Mujeres al borde de un ataque de nervios, sobre una mujer (Carmen Maura) con el corazón roto ante el abandono de su amante (Fernando Guillén)... entre otras peripecias que suceden en paralelo y alrededor de ellos.

    Aunque no ganó ninguno, la película aspiraba al Oscar como Mejor película en lengua extranjera, además del BAFTA y el Globo de Oro (aunque sí arrasó en los Goya). Fue un parteaguas para Almodóvar, pues representó su primera nominación a un Premio de la Academia, y también marcó un cambio en el estilo y tono de sus películas hacia lo que veríamos en tantas otras como Kika.

    2. El secreto de sus ojos (2009)

    La segunda ganadora del Oscar para Argentina después de La historia oficial es, sin duda, una de las mejores películas en español nominadas a los principales premios del cine. Considerada no sólo la mejor película de su director, Juan José Campanella, sino también una de las mejores producciones latinoamericanas, El secreto de sus ojos es un inteligente thriller con Ricardo Darín como un oficial de un juzgado de Buenos Aires, obsesionado con un caso de asesinato que presenció, no consiguió resolver, y que decide escribir como novela.

    Obra maestra sobre los diálogos entre la verdad y la ficción para hacer sentido de la historia, la memoria y la falta de respuestas. Temáticamente, dialoga con lo que la brasileña El agente secreto sería años más tarde, aunque en una clave un tanto más cerebral.

    1. Todo sobre mi madre (1999)

    Todo sobre mi madre, clásico indiscutible del cine español y mundial, es Almodóvar en la cumbre de sus poderes. Situada en Madrid, la película sigue a una enfermera y madre soltera (Cecilia Roth) quien sufre la muerte accidental de su hijo (Eloy Azorín) la noche que cumplió 17 años. Destrozada, decide irse a Barcelona en busca del padre del chico.

    Ganadora del Oscar, el Globo de Oro y del BAFTA como Mejor película en lengua extranjera, además del premio a Mejor dirección del Festival de Cannes, esta es la película del Almodóvar menos tragicómico y más melodramático que veríamos en películas como Volver, en clave mucho más cercana que nunca a las películas de Douglas Sirk como Imitación de la vida o Lo que el cielo nos da.

  • ‘El caballero de los Siete Reinos’: ¿dónde encaja en la cronología de ‘Game of Thrones’?

    ‘El caballero de los Siete Reinos’: ¿dónde encaja en la cronología de ‘Game of Thrones’?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El estreno de la serie El caballero de los Siete Reinos (A Knight of the Seven Kingdoms) de HBO y HBO Max en enero de 2026 abrirá un nuevo capítulo en la historia televisiva de Poniente, o Westeros, que ya hemos explorado en otras series como La casa del dragón y, principalmente, Game of Thrones. Todas ellas basadas en la saga literaria Canción de hielo y fuego y textos complementarios de George R.R. Martin.

    Por supuesto, si no eres un fan acérrimo de esta mitología o de los libros, la nueva serie puede ser confusa. ¿Es una secuela o una precuela? ¿Tengo que ver algo antes? ¿Tiene implicaciones para las otras series? Vamos con calma: aquí te contaremos en dónde encaja El caballero de los Siete Reinos dentro de la cronología de Game of Thrones.

    Habrá algunos spoilers de las series y los libros a continuación.

    ¿Cuándo comienza la historia de El caballero de los Siete Reinos?

    En la historia ficticia de Poniente, el principal punto de referencia es la coronación del rey Aegon “el conquistador” o Aegon I Targaryen, quien invadió el continente y se convirtió en el primer gobernante de los Siete Reinos. Por lo tanto, los maestres clasifican la historia de Poniente como “antes de la Conquista” (a.C.) y “después de la Conquista” (d.C.).

    En la cronología de Poniente, la historia de El caballero de los Siete Reinos inicia en el año 209 d.C. Es un período de relativa paz en los Siete Reinos, gobernados por el rey Aerys I Targaryen.

    ¿De qué trata El caballero de los Siete Reinos y cuántos años abarcará?

    La nueva serie de HBO trata sobre las aventuras de un joven guerrero que acabará por convertirse en el caballero Ser Duncan “el alto” (Peter Claffey), y su pequeño escudero que, en realidad, es Aegon V Targaryen (Dexter Sol Ansell). La serie adapta las novelas cortas de George R.R. Martin conocidas colectivamente como Cuentos de Dunk y Egg, que han sido compiladas en un libro con el mismo título de la serie.

    Hasta el momento, hay tres relatos sobre las aventuras de “Dunk” y “Egg”: El caballero errante (que sucede durante 209 d.C.), La espada leal (alrededor de 210 o 2011 d.C.) y El caballero misterioso (aproximadamente en 212 d.C.). Se espera que cada una de las tres temporadas planeadas adapte una de las novelas cortas, abarcando un período de aproximadamente tres a cuatro años en la historia de Poniente.

    Sin embargo, la serie podría extenderse más allá de eso. El autor George R.R. Martin, quien está involucrado en la producción, ha confirmado en el pasado que tiene más Cuentos de Dunk y Egg en mente, y que podría escribirlos en simultáneo con el desarrollo de la serie, según publicó en su blog en 2023. Dado que Duncan y Aegon V mueren en el año 259 d.C., hay bastante tela de dónde cortar si la serie consigue el éxito suficiente para seguir más allá de la temporada 2, que ya está confirmada para 2027.

    ¿Cuál es el orden para ver El caballero de los Siete Reinos, Game of Thrones y La casa del dragón?

    Al comenzar en el año 209 d.C., El caballero de los Siete Reinos sucede décadas después de los hechos que hemos visto en La casa del dragón, pero también varias décadas antes de Game of Thrones. Entre las tres transcurren alrededor de 200 años.

    Es decir, si quieres ver las series en orden cronológico, tendrías que comenzar con La casa del dragón (que comienza en el año 101 d.C.), luego El caballero de los Siete Reinos (año 209 d.C.) y, finalmente, Game of Thrones (año 298 d.C.).

    ¿La serie ocurre después de La casa del dragón? ¿Cómo se conecta con ella?

    Sí, El caballero de los Siete Reinos se sitúa décadas después de La casa del dragón.

    Aunque esta última serie aún está en desarrollo (con una tercera temporada en camino), es bien sabido que adapta los episodios posteriores del libro Fuego y sangre, que recoge la historia de la dinastía Targaryen dentro de la ficción, incluyendo el conflicto interno por la sucesión tras la muerte de Viserys I (Paddy Considine en la serie).

    Esto desembocó en una guerra civil por el trono entre la facción verde de la reina Alicent Hightower (Olivia Cooke) y la facción negra de la reina Rhaenyra Targaryen (Emma D’Arcy), que fue conocida como la “danza de los dragones”, y que terminó con la extinción de los propios dragones, las muertes de ambos Rhaenyra y Aegon II (Tom Glynn-Carney), y la coronación del sucesor de Rhaenyra, Aegon III. La serie abarcará del 101 d.C. al 129 d.C.

    La historia de Dunk y Egg comenzará casi un siglo después de eso, por lo que habrán sucedido varias generaciones de gobernantes entre una y otra. Sin embargo, El caballero de los Siete Reinos sucederá en una época donde aún gobiernan los Targaryen, y las historias de los dragones no son todavía recuerdos tan lejanos. 

    ¿El caballero de los Siete Reinos sucede antes de Game of Thrones? ¿Cómo se conectan las historias?

    Sí, la nueva serie se sitúa poco menos de un siglo antes de los acontecimientos vistos en Game of Thrones.

    Qué tan evidente será la conexión entre El caballero de los Siete Reinos y Game of Thrones dependerá de cuántas temporadas se desarrollen para la serie. Actualmente, hay vínculos sugeridos, pues Aegon V es el hermano del maestre Aemon (quien aparece en Game of Thrones interpretado por Peter Vaughan), y está confirmado que Duncan es un ancestro de Brienne de Tarth (Gwendoline Christie en la serie), aunque no está claro qué tan directamente.

    En la mitología de Poniente, se establece que Dunk fue Lord Comandante de la Guardia real bajo Aegon, quien llegó a ser rey a pesar de estar lejos de la línea de sucesión (por lo que fue apodado “el improbable”). Por lo tanto, existen teorías de que ambos personajes fueron testigos de eventos clave que darían forma al futuro de los Siete Reinos, incluyendo el nacimiento de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke, una de las protagonistas de Game of Thrones).

  • Las 8 franquicias más importantes que pasarían a Netflix con la compra de Warner Bros., de ‘Harry Potter’ al ‘Universo DC’

    Las 8 franquicias más importantes que pasarían a Netflix con la compra de Warner Bros., de ‘Harry Potter’ al ‘Universo DC’

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El gigante del streaming no piensa parar de crecer. Netflix ha cerrado un acuerdo para adquirir los estudios y plataformas de streaming bajo el paraguas de Warner Bros. Con esto, la compañía de la gran “N” roja no sólo tendría su propio catálogo de títulos originales (como Stranger Things), sino que también obtendría control sobre el legado de uno de los estudios cinematográficos más longevos, fundamentales para la historia del cine.

    Más allá de las implicaciones para la industria—y a la reserva de que la adquisición no sea bloqueada por leyes antimonopolio—, hemos de asumir que Netflix tomará control de algunas de las franquicias más grandes e importantes del cine y la TV, incluyendo las de HBO y HBO Max. Aquí te contamos cuáles serían las 8 más importantes.

    Harry Potter (2001-2011)

    La saga cinematográfica de fantasía juvenil adaptada de los libros de J.K. Rowling es una de las propiedades más valiosas de Warner Bros. Las películas de Harry Potter estuvieron entre los éxitos de taquilla más significativos durante una década entera, e incluso la saga spin-off, Animales fantásticos, tuvo un desempeño aceptable.

    Además, se esperaba una nueva adaptación de los libros en forma de una serie de televisión bajo el sello de HBO, lo que sin duda iba a dar nueva vida a la millonaria franquicia para una nueva generación. Sería sólo una de muchas producciones populares sobre las que Netflix obtendría control.

    El Universo DC (DCU) y el Universo Extendido de DC (DCEU)

    Aquí estamos hablando, técnicamente, de dos franquicias separadas. Sin embargo, para todo efecto y propósito, la compra de Warner Bros. por parte de Netflix significaría que el gigante del streaming supervisará todas las adaptaciones al cine de DC Comics.

    Es decir, Netflix obtendría control tanto de las clásicas películas de Superman, como del cancelado Snyderverse o Universo Extendido de DC (DCEU), así como el aún incipiente Universo DC (DCU) de James Gunn, iniciado con la nueva Superman y que continuará próximamente con Supergirl. Todo eso, además de las incontables adaptaciones televisivas y animaciones basadas en este universo de superhéroes.

    Game of Thrones, La casa del dragón y El caballero de los Siete Reinos

    Dentro del aclamado repertorio de HBO, una de las propiedades más valiosas son las adaptaciones de las novelas de Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin—y textos relacionados—. Estas dieron lugar a la serie Game of Thrones, que ha evolucionado para convertirse en una de las franquicias más importantes de la televisión.

    La serie tiene ya dos spin-offs, en la forma de La casa del dragón (adaptación del libro Fuego y sangre con una tercera temporada en camino) y de El caballero de los Siete Reinos (misma que adaptará Los cuentos de Dunk y Egg, compilados en un libro con el mismo título de la serie). Así, Netflix obtendría control sobre uno de los fenómenos televisivos más importantes de la última década.

    El señor de los anillos (y spin-offs)

    Aunque con una presencia menos constante que las de otras franquicias en los últimos 25 años, es innegable que la saga de El señor de los anillos es una de las más importantes para Warner Bros. Además de la trilogía principal, ha tenido spin-offs con las películas de El Hobbit, además de una precuela animada en La guerra de los Rohirrim. Hay, incluso, un interludio sobre Gollum planeado para 2027.

    Todo lo anterior quedaría bajo control de Netflix, lo cual sería muy interesante dado que la rival Amazon Prime Video cuenta con los derechos para otros relatos de la Tierra Media, lo que les ha permitido crear la serie Los anillos de poder.

    Los Looney Tunes

    No hay otra forma de decirlo: los Looney Tunes son mucho más que una franquicia. Son una institución del mundo del cine y la televisión, con Bugs Bunny como un símbolo de tanto peso como su rival en Disney, Mickey Mouse. Algo de este tamaño caería en manos de Netflix.

    Tampoco puede negarse que los alocados dibujos animados han visto mejores días, más recordados por cierto sector del público por éxitos como Space Jam. Sin embargo, estos íconos tuvieron un decoroso regreso con El día que la Tierra explotó: Una película de Looney Tunes, habría que ver si bajo el paraguas de la “N” roja hay continuidad para su resurgimiento.

    Las adaptaciones de Duna

    Una de las franquicias que Warner Bros. ha conseguido lanzar con éxito en años recientes es Duna, con una adaptación en dos partes de la primera novela de una larga saga de ciencia ficción escrita por Frank Herbert.

    Con una tercera película basada en El mesías de Dune también bajo la dirección de Denis Villeneuve, se trata de una de las raras franquicias que han logrado equilibrar el éxito en taquilla con el prestigio. Al igual que El señor de los anillos, han sido películas taquilleras que también reciben múltiples nominaciones a premios, una de las materias pendientes para Netflix, que hasta ahora se ha anotado victorias en el Oscar pero sólo en categorías como Mejor película internacional o cortometraje documental.

    El MonsterVerse

    Aunque Godzilla es un ícono japonés con décadas de historia, su exitosa adaptación estadounidense de 2014 ha dado pie a una de las franquicias más exitosas—si bien un tanto ridículas—de Warner, en alianza con Legendary Entertainment: el MonsterVerse, saga de monstruos gigantes que agrupa también a crossovers con otros monstruos clásicos, incluyendo a Kong.

    Netflix también quedaría en control de estas películas sobre encuentros titánicos, aunque habría que esperar a ver qué sucede con Monarch: Legado de monstruos. La serie spin-off es oficialmente parte del MonsterVerse, pero es una producción original de Apple TV+.

    El Universo de El conjuro

    Aunque no es tan grande como otras franquicias en este listado, El Universo de El conjuro es, a la fecha, la de mayor taquilla en la historia del género de terror. Es, además, uno de los más lucrativos: por lo general son producciones de mediano o incluso pequeño presupuesto pero que, por lo general, lo recuperan al doble o más al estrenarse en cines.

    Además, Warner ha sabido crear varios spin-offs alrededor de la continuidad principal, como Annabelle o La monja. En manos de Netflix, no dudamos que la saga también derive en series.

  • 7 películas para empezar el Año Nuevo con una escena icónica a medianoche

    7 películas para empezar el Año Nuevo con una escena icónica a medianoche

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El Año Nuevo es una celebración que trae consigo expectativas de cambio y transformación. Quizá un poco por ello, dentro de las tradiciones como ver películas en Navidad, ha nacido en internet una nueva tendencia de sincronizar las escenas más icónicas de ciertas películas populares con el cambio de año.

    Si quieres despedir el año con una fiesta cinéfila y subirte a esta nueva costumbre de las fiestas, aquí te recomendamos algunas películas para comenzar el Año Nuevo con una escena icónica exactamente a la medianoche (y te decimos a qué hora exactamente comenzar a verla para la sincronización perfecta, con todo y segundos). Habrá spoilers a continuación, obviamente.

    Forrest Gump (1994)

    Dado que una de sus escenas más emblemáticas sucede en Año Nuevo, Forrest Gump es una elección popular para esta práctica. En 1971, Forrest (Tom Hanks) se reencuentra en Nueva York con el teniente Dan (Gary Sinise), quien luego de sus experiencias en Vietnam (donde perdió una pierna, pero sobrevivió gracias a Forrest) se ha convertido en un alcohólico amargado.

    La escena es melancólica y graciosa al mismo tiempo, pues mientras Forrest recibe el Año Nuevo con inocente alegría, Dan contempla su existencia. Para hacerla coincidir exactamente con el cambio de año, comienza a verla a las 10:38:55 p.m.

    Cuando Harry conoció a Sally (1989)

    Una de las comedias románticas más icónicas de la historia, Cuando Harry conoció a Sally, narra las idas y venidas en la relación de los personajes titulares (Billy Crystal y Meg Ryan), que comienza en la antipatía, luego en la amistad y luego en una relación romántica con sus altibajos.

    La emotiva reconciliación viene exactamente a la medianoche de Año Nuevo, en la escena final de la película. Para verla exactamente a la medianoche, dale play a las 10:30:27 p.m.

    Los Cazafantasmas 2 (1989)

    De acuerdo, puede que Los Cazafantasmas 2 sea la película favorita de muy pocos, salvo los fans más acérrimos de la saga (pero vamos, nada le gana a la primera). Sin embargo, es una de las películas con una escena de Año Nuevo que más valen la pena.

    En el clímax, el grupo titular debe combatir un intento de Apocalipsis precisamente durante la última noche del año, una batalla que concluye con una Estatua de la Libertad sobrenaturalmente animada y “pilotada” por los cazafantasmas para ir al museo. Para sincronizar esta escena con la medianoche, comienza a verla a las 10:21:00 p.m.

    El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001)

    Recibir el nuevo año viene con toda clase de rituales y costumbres extrañas para atraer lo bueno, sea dinero, trabajo, relaciones, viajes o buenas experiencias en general. O, lo que es lo mismo para algunos, repeler todo lo malo. ¿Y qué mejor que tener a un poderoso mago de la Tierra Media para eso?

    Para el caso, puedes recibir el Año Nuevo con Gandalf (Ian McKellen) gritando su emblemático “YOU SHALL NOT PASS!” (“¡Tú no lograrás pasar!”) al Balrog de las Minas de Moria. Sólo tienes que comenzar a ver El señor de los anillos: La comunidad del anillo (edición cinematográfica, no la extendida) a las 09:51:30.

    Star Wars: Una nueva esperanza (1977)

    Si quieres otra opción que haga eco de vencer a todos los males y traer un nuevo pero esperanzador comienzo, la saga de Star Wars tiene lo que buscas. Si miras el Episodio IV: Una nueva esperanza (la película original, pues), podrás ver el momento climático para recibir el Año Nuevo.

    Comienza a verla a las 10:02:43 p.m. para disfrutar de un espectáculo pirotécnico de escala planetaria, con la explosión de la Estrella de la Muerte cortesía de Luke Skywalker (Mark Hamill). Brillante triunfo del bien sobre el mal para encarar una nueva vuelta al sol.

    Volver al futuro (1985)

    Puede que Volver al futuro no sea una película de Navidad ni de Año Nuevo, pero hay algo en ella que se compara a la emoción del conteo regresivo hacia el cambio de año. Toda la trama sigue a Marty McFly (Michael J. Fox), quien viaja accidentalmente en el tiempo de 1985 a 1955. Lo único capaz de dar el poder suficiente a su máquina del tiempo (el DeLorean) para volver, es un rayo que caerá exactamente a la medianoche.

    El clímax es de lo más tenso, pues Marty y el Doc Brown (Christopher Lloyd) deben sortear toda clase de obstáculos para que su meticuloso y único plan funcione y mandar al protagonista, efectivamente, a un nuevo año. Para sincronizar su llegada a 1985 con tu Año Nuevo, comienza a verla a las 10:19:07 p.m.

    Avengers: Endgame (2019)

    Quizá por la enorme significancia del evento dentro de la ficción, el clímax de Avengers: Endgame ha sido abrazado—por los fans de Marvel, sobre todo—como una película para sincronizar con el Año Nuevo.

    Contexto: en la predecesora inmediata, Avengers: Infinity War, Thanos (Josh Brolin) usa las Gemas del Infinito para aniquilar a la mitad de los seres vivientes del universo. En la batalla final de Endgame, Tony Stark (Robert Downey Jr.) comete el máximo sacrificio para apoderarse de las gemas y revertir el efecto, un acto restaurativo de escala cósmica que por supuesto hace eco del cambio de año. Para hacer coincidir el fatídico chasquido con la medianoche, comienza a verla a las 09:29:30. Si quieres una alternativa un poco más alegre, mejor comienza a las 09:41:34 p.m. para que coincida con el Capitán América (Steve Rogers) gritando “¡Vengadores, unidos!”.

  • Las películas perfectas para ver según tu “edad musical” de Spotify Wrapped

    Las películas perfectas para ver según tu “edad musical” de Spotify Wrapped

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El resumen anual de Spotify Wrapped ya es una tradición entre los usuarios del streaming de música, que les permite conocer sus canciones más recurrentes en el año y otros aspectos de sus hábitos melómanos. Pero la edición de 2025 trajo otra métrica interesante: la “edad musical”, que revela a qué época pertenecen sus melodías más escuchadas.

    Esta métrica asigna al usuario una “edad” no según su fecha de nacimiento, sino según la década a la que pertenecen sus canciones favoritas, así que un adolescente de la generación Z que escucha éxitos de los 80 tendría, en realidad, unos 40 años. ¿Qué pasaría si hacemos este ejercicio con el cine? Descubre las películas perfectas para ver según tu “edad musical” de Spotify Wrapped 2025.

    Para los octogenarios: Una Eva y dos Adanes (1959)

    Si tu “edad musical” equivale a la de un venerable octogenario, lo más probable es que te gusten las películas de entre las décadas de los 40 y 60, el período considerado como la “Edad de Oro” de Hollywood. En cuyo caso, no podemos dejar de recomendar al director Billy Wilder, uno de los titanes de la época conocido por títulos como Piso de soltero (The Apartment).

    Y para el caso, otro de sus grandes clásicos es Una Eva y dos Adanes (mejor conocida por su título original, Some Like It Hot), una comedia que además de la dirección de Wilder tiene todo lo mejor del período: Marilyn Monroe, además de Jack Lemmon y Tony Curtis en drag con una historia perfectamente pensada para justificar una clara transgresión a la censura del Código Hays.

    Para los septuagenarios: Calles peligrosas (1973)

    Las personas que hoy tienen setenta años nacieron entre mediados de los 50 y 60, lo que significa que habrán crecido y alcanzado la mayoría de edad en algún punto de los 70. Este fue un período heredero de las grandes transformaciones de movimientos del cine mundial como la Nueva Ola del cine francés y uno de sus descendientes directos, el “Nuevo Hollywood”, que engendró películas transgresoras como Bonnie y Clyde o El graduado.

    De este periodo de disrupción surgieron cineastas propositivos como Martin Scorsese. Así que, si tu “edad musical” equivale a una persona de 70 años, seguramente eres alguien que conoce y disfruta de las innovaciones que trajeron los autores cinematográficos de la época, consagradas en el caso de Scorsese por películas como Taxi Driver. A la sombra de este gran clásico, Calles peligrosas es menos conocida, pero igual de valiosa—y violenta—.

    Para los sesentones: Sobreviven (1988)

    En 2025, una persona de 60 años habrá nacido a mediados de los 60 o poco después, por lo que sus años formativos habrán caído dentro de la gloriosa década de los 80 (cuya década disfrutas más si tu edad musical es la de un sesentón). Y pocos cineastas dicen “años 80” como el genio de John Carpenter, conocido por títulos indispensables como Halloween o La cosa del otro mundo.

    Los 80, sin embargo, también son una década definida por la complacencia consumista y la conformidad, por lo que nos gustaría recomendar otro de sus clásicos de culto más pertinentes por criticar precisamente eso. Sobreviven (They Live!) sigue a un hombre que, al descubrir unas gafas especiales, puede ver el mundo como realmente es: un sistema infiltrado social y políticamente por alienígenas que mantienen el control por medio de la publicidad y el consumismo. Para nada parecido a Bugonia, estreno de 2025 que a su vez es remake de la coreana Salvar el planeta Tierra.

    Para los cincuentones: Anastasia (1997)

    Si tu edad musical es la de un cincuentón, quiere decir que serías como una persona nacida entre mediados de los 70 y 80 que, por lo tanto, tuvo sus años más formativos entre finales de la década de los 80 o la de los 90. Fue un período emocionante para el cine, entre el surgimiento de autores nuevos (como Paul Thomas Anderson), importantes evoluciones en los efectos visuales (como Jurassic Park) y, además, el “Renacimiento de Disney” (iniciado con La Sirenita).

    A la sombra de todo eso hubo algunas propuestas un poco más ignoradas que vale la pena rescatar. Durante esta década, Disney aún tenía a un rival considerable en el animador Don Bluth, que logró una de sus películas más conocidas—y similares a las de la Casa del Ratón—en Anastasia (que hoy, curiosamente, ha sido absorbida por el conglomerado mediático y ya pertenece al catálogo de Disney+).

    Para los cuarentones: El viaje de Chihiro (2001)

    Las personas con edad musical de 40 años son, de corazón, nacidos entre mediados de los 80 y 90, por lo que habrían tenido sus años de formación durante los 2000. Y el cambio de milenio, en el cine y muchos otros ámbitos, fue definido por varias transformaciones: interculturalidad, sincretismo nostálgico y posmoderno con un creciente lugar de la animación por computadora.

    El viaje de Chihiro de Hayao Miyazaki no sólo es fundamental dado que derribó las fronteras de Occidente para la animación japonesa, sino que también fue innovadora al ser la primera entre las películas de Studio Ghibli en implementar elementos de animación digital. También le abriría las puertas al público mundial a otras producciones del estudio, creando un intercambio mayor de influencias. Red, de la estadounidense Pixar, no sería lo que es sin Mi vecino Totoro, por ejemplo.

    Para los treintones: Un cadáver para sobrevivir (2016)

    Quienes tienen una edad musical de 30 años según Spotify Wrapped son almas que habrían nacido entre mediados de los 90 y los primeros años del nuevo milenio. Es decir: personas criadas por franquicias como Harry Potter, El señor de los anillos, o las precuelas de Star Wars. Para cuando este grupo de edad alcanzó la mayoría de edad, las franquicias eran, precisamente, el nombre del juego. Buscar buen cine fuera de esa lógica comercial se ha vuelto un reto, pero igual es gratificante.

    Para el caso, Un cadáver para sobrevivir (Swiss Army Man) es una de esas joyas medio olvidadas, dirigida por los Daniels (antes del éxito descomunal de Todo en todas partes al mismo tiempo), construida sobre un lenguaje visual postmoderno con influencias del videoclip y de la era YouTube para contar una historia sorprendentemente emotiva sobre volver a conectar con el ímpetu vital. Puntos extra por tener una gran actuación de Paul Dano, además de a Daniel Radcliffe haciendo un trabajo fenomenal para desmarcarse de la sombra de Potter.

    Para los veinteañeros: Vi el brillo del televisor (2024)

    Si tu edad musical de veinteañero coincidiera con tu edad biológica, en estricto sentido serías una persona nacida a comienzos del nuevo milenio y apenas alcanzando la mayoría de edad. Un periodo perfecto para descubrir nuevo cine y, quizá por medio de éste, descubrirte a ti mismo o a ti misma.

    De eso trata Vi el brillo del televisor (I Saw the TV Glow), un coming-of-age autoral con elementos de terror y surrealismo tan lynchianos como en Cabeza borradora, sobre dos adolescentes descubriendo su identidad y sexualidad por vía (en cierto modo) de un programa de televisión de culto. Es un asunto inquietante, perturbador y reflexivo, pero si estás con apertura a probar y descubrir nuevas cosas, es ideal para ti.

    Para menores de 18 años: Soy Frankelda (2025)

    Vamos a ser un poco indulgentes con el cliché de que la animación va dirigida exclusivamente al público infantil (somos perfectamente conscientes de que no es el caso). Pero si según tu edad musical eres un alma así de joven, es momento de explorar una propuesta de animación en stop motion apta para todas las edades y que no cae dentro de las franquicias o estudios de siempre.

    Porque además, la fantasía gótica de la producción mexicana Soy Frankelda brinda un mensaje importantísimo para quienes se encuentren en estos años formativos, pues habla sobre la importancia vital de creer en el arte, en una visión o propósito, y luchar por ello. Más allá de la maravillosa animación (que amarás si te gustaron Pinocho de Guillermo del Toro o la ya clásica El cadáver de la novia), es una película que se atreve a imaginar mundos e historias más allá de la lógica industrial de las franquicias.

  • Supergirl: sus mejores apariciones en películas y series, rankeadas

    Supergirl: sus mejores apariciones en películas y series, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Luego del exitoso debut de Superman de James Gunn, el Universo DC (DCU) se expandirá con la película Supergirl, protagonizada por Milly Alcock (a quien ya conocemos por La Casa del Dragón).

    Aunque es el gran regreso del personaje a la pantalla grande en un protagónico, no es, ni remotamente, la primera vez que la hemos visto en cine y televisión. En preparación para el estreno de la nueva película, descubre cuáles son las mejores apariciones de Supergirl en películas y series con este ranking, que considera a Kara Danvers o Kara Zor-El, pero también a otros personajes que han portado el manto.

    10. Supergirl (1984)

    Esta iteración fue concebida como un spin-off de las películas de Superman con Christopher Reeve, y de hecho el personaje era parte de Superman III en los planes iniciales, para conectarla más claramente con dicho universo de ficción. Sin embargo, muchas cosas fueron cambiando en el camino y, al final, Supergirl de 1984 terminó siendo menos que la suma de sus partes.

    Merece entrar en el ranking porque es, técnicamente, el debut cinematográfico del personaje. Rescata algo del espíritu de las originales con Reeve, pero fuera de Marc McClure repitiendo el rol de Jimmy Olsen para establecer un pequeño vínculo con ellas, Supergirl se siente irrelevante y poco ingeniosa en comparación, más pensada para sólo hacer algo con el personaje.

    9. Superman/Batman: Apocalipsis (2010)

    Una de las películas en la larga lista de producciones de la franquicia que fue conocida como DC Universe Animated, de Warner Bros. Animation, que ha adaptado varias historias clásicas de los cómics de DC. A pesar de lo que pueda sugerir el título, Superman/Batman: Apocalipsis se centra realmente en Superman (Tim Daly) y el descubrimiento de su prima, Kara Zor-El (Summer Glau), quien cae bajo el control mental de Apocalipsis.

    La película adapta un arco de los cómics conocido como “The Supergirl from Krypton” de 2004, que no ha envejecido particularmente bien, pues tiene un tono irregular y ciertas decisiones narrativas hacen poca justicia al personaje, que queda en un rol más bien subordinado. La incluimos en este ranking porque es de las pocas en esta franquicia totalmente dedicadas a Supergirl. Para una mejor alternativa en la que sí aparece el personaje, recomendamos Liga de la Justicia: La nueva frontera.

    8. Superman (2025)

    Y no, estamos conscientes de que esta no es una película de Supergirl, en definitiva. De hecho, Kara (Milly Alcock) tiene apenas un pequeño cameo al final de Superman como la más jovial, muy fiestera y en extremo alcohólica prima de Clark (David Corenswet).

    Sin embargo, la actriz deja más que una gran impresión como la contraparte más rebelde e incómoda de nuestro boy scout por excelencia. No ocupa una posición mejor porque, sencillamente, su aparición es demasiado breve, pero ya anticipa lo que podremos ver en su propio protagónico, Supergirl, que seguramente contará con la mano para los personajes incómodos pero empáticos del director Craig Gillespie, responsable por Yo, Tonya y El poder de los centavos.

    7. Smallville (2001-2011)

    Como una de las series de superhéroes más populares de los dosmiles, Smallville fue fundamental en establecer el boom que comenzó en aquella década, y su abordaje aterrizado del mito de Superman la volvió una favorita de los fans (si bien no gustó del todo a otros). Prácticamente todos los personajes más emblemáticos del canon tuvieron su versión en la serie.

    Kara Zor-El fue eventualmente introducida en la temporada 7, interpretada por Laura Vandervoot, en la que ha sido una de las iteraciones más queridas del personaje en forma audiovisual, como un contrapunto más arriesgado y frontal para el discreto Clark (Tom Welling). Su único “problema” era que él, y no Kara, era el protagonista de la serie, así que ella también pasa al segundo plano. Sin embargo, la serie, Welling y Vandervoort abrirían la puerta para lo que vendría después en el Arrowverse.

    6. Flash (2023)

    Como si estuviera eternamente relegada a tener sus mejores momentos en películas de otros personajes, Supergirl también aparece en la emproblemada producción Flash, una de las últimas entregas del malogrado Universo Extendido DC, también conocido como el Snyderverse.

    Este desastre de película tiene sus puntos fuertes, como el regreso de Michael Keaton como Batman. Pero incluso mejor que eso es su interpretación de Kara Zor-El, con Sasha Calle dando vida no a una heroica kryptoniana, sino a una antiheroína un tanto más cínica por haber pasado largo tiempo presa, y que tiene pocos motivos para defender el planeta de la invasión kryptoniana (la película revierte los acontecimientos de El hombre de acero). Puntos extra porque la versión de 1984 también tiene un brevísimo cameo cuando Barry Allen (Ezra Miller) vislumbra el multiverso.

    5. Superman: Sin límites (2013)

    Otra película de Superman dentro del DC Universe Animated en la que Supergirl tiene un papel más prominente, pero que no es del todo la protagonista. Superman: Sin límites adapta el arco de los cómics Superman: Brainiac de 2008, en el que los dos kryptonianos unen fuerzas para proteger Metrópolis de Brainiac, la peligrosa superinteligencia artificial.

    Esta adaptación hace más justicia a Kara que otras en el canon animado, presentándola como un personaje más complejo y a la altura de su primo más famoso, con una sólida actuación de voz por parte de Molly Quinn.

    4. Superman: La serie animada (1996-2000)

    La aclamadísima Superman: La serie animada es una de las adaptaciones del superhéroe más queridas por los fans, no sólo en animación sino en general. Y Supergirl también juega un rol, aunque es imaginada aquí como una versión diferente del personaje clásico.

    Introducida en un episodio doble, esta versión del personaje se llama Kara In-Ze y no es kryptoniana, sino que viene de un planeta vecino, Argo. Esta iteración del personaje es más jovial, impetuosa y un tanto inocente, ideal para la continuidad del Timmverse, compartida con otras producciones como Batman: La serie animada. Pierde puntos porque, una vez más, no está dedicada a Supergirl.

    3. DC Superhero Girls (2019-2021)

    Por el contrario, hay otra serie de animación que pone bajo el reflector a las heroínas de DC Comics en historias para niñas y jóvenes adolescentes. Se trata de DC Superhero Girls, cuyos pequeños episodios imaginan a Supergirl, Batgirl, Mujer Maravilla y otras heroínas como adolescentes que estudian la preparatoria y protegen al mundo.

    Esta serie está dirigida a un público juvenil, con un tono más cómico y ligero, comparable al que vimos en otra serie animada de DC, Los Jóvenes Titanes en acción. Misma con la que, por cierto, tuvo un crossover.

    2. Mis aventuras con Superman (2023-actualidad)

    Esta iteración animada de Superman, con evidentes influencias de la animación japonesa, brinda una de las interpretaciones más interesantes de su mitología. Esta descripción de Mis aventuras con Superman se aplica también a Kara, quien aquí es introducida como una enemiga, hija adoptiva de Brainiac.

    La serie brinda una progresión narrativa más detallada para todos sus personajes, y lo mismo sucede con Supergirl, quien poco a poco va encontrando terreno en común con su primo kryptoniano. Veremos más de este desarrollo en la tercera temporada.

    1. Supergirl (2015-2021)

    Mientras el DCU de James Gunn y Milly Alcock no digan lo contrario, la adaptación audiovisual definitiva del personaje sigue siendo la serie Supergirl, retroactivamente integrada a la continuidad del Arrowverse junto con la serie Arrow y Flash, entre otras.

    A lo largo de seis temporadas, Melissa Benoist tuvo oportunidad de desarrollar a su Kara Danvers como una heroína optimista e independiente (con su primo muy lejos en otro lado del universo ficticio). Más puntos a favor porque, como parte del Arrowverse, esta versión de Supergirl participó en algunos de los crossovers televisivos más ambiciosos en la historia de las adaptaciones televisivas de superhéroes. Pero, por sí sola, demuestra que Kara Zor-El es más que suficiente para cargar una narrativa interesante por sí sola, una base fundamental sobre la que Alcock y el DCU construirán, sin duda.

  • Paul Dano: sus 10 mejores actuaciones, rankeadas

    Paul Dano: sus 10 mejores actuaciones, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Quentin Tarantino opinó que Paul Dano es “el actor más débil en el Sindicato de Actores de Cine”. Quentin Tarantino se equivoca, y mucho. Por más de dos décadas, Dano se ha consagrado como uno de los actores más versátiles y reconocidos de su generación. Es capaz de transformarse en sus personajes, no necesariamente en un sentido superficialmente físico, sino que va a lo más profundo: una transformación emocional y espiritual.

    Su trayectoria en cine y televisión está repleta de roles impecables, tanto sutiles como espectaculares (sin mencionar que también es un buen director, como demuestra Wildlife). Para descubrirlo, seleccionamos 10 de las mejores actuaciones de Paul Dano en películas y series.

    10. El poder de los centavos (2023)

    El director Craig Gillespie es un especialista en contar historias increíbles de gente común pero con ligeros toques demenciales, como Yo, Tonya. Es un caso similar en El poder de los centavos (Dumb Money), que narra el caso del “short squeeze” de GameStop, narrada con el mismo didactismo e ironía que La gran apuesta (The Big Short).

    En una película donde reina cierta sensación de absurdo y personajes igual de ridículos (cortesía de Sebastian Stan, Nick Offerman y Seth Rogen, entre otros). Pero lo que hace que el conjunto funcione como una historia de heroísmo cotidiano es precisamente Dano, cuya actuación contenida y aterrizada hace creíble a su Keith Gill como un héroe popular que cree que la gente ordinaria puede vencer a un sistema injusto (¡imagínate eso!).

    9. Fuga en Dannemora (2018)

    Tan capaz como es de representar personajes bondadosos, a la vez vulnerables e imperfectos, Paul Dano tiene un talento especial para dar vida a seres problemáticos, incluso despreciables y, sin embargo, encontrar (¡y transmitir!) la simpatía por ellos.

    Tal es el caso de la miniserie Fuga en Dannemora, que dramatiza el escape de prisión de dos reos de la Correccional Clinton en Dannemora, Nueva York. Con Benicio del Toro y Patricia Arquette forma un formidable trío actoral para contar la historia de dos asesinos ayudados en su escape por una empleada de la prisión, en una viciada dinámica de complicidad, sexo y poder lejos de los idealismos de Sueño de fuga. Por su rol como el asesino David Sweat, Dano recibió una nominación al Emmy.

    8. Batman (2022)

    A medio camino entre un criminal perturbado y un hombre con aspiraciones de heroísmo popular, encontramos al personaje de Paul Dano en Batman: una versión más aterrizada (y escalofriante en niveles de Seven) de Edward Nashton, mejor conocido como El Acertijo.

    Dano lo interpreta como un hombre solitario, precarizado e invisibilizado por el sistema, y que toma eso para volverlo en su contra en forma de violencia extremista, debajo de la que se esconde un ser oprimido y vulnerable. Es la clase de interpretación que requiere tantos matices emocionales como sutileza, por lo que ha sido menos apreciada que las grandilocuencias de Heath Ledger con su Guasón, por ejemplo. Dano se metió tanto en el papel que incluso debutaría como escritor de cómics con la precuela Riddler: Año uno (2022-2023).

    7. 12 años esclavo (2013)

    Basada en las memorias de Solomon Northup (interpretado en la película por un magistral Chiwetel Ejiofor), 12 años esclavo es un drama histórico que presenta un relato doloroso y horrible por donde se le vea: un hombre negro libre es secuestrado y vendido como esclavo, sometido por más de una década a una terrible pesadilla (películas como Harriet son un poco más sensibles con el tema).

    Paul Dano tiene una participación breve en la película, pero deja una profunda impresión por lo francamente despreciable y patético que es: un carpintero que supervisa la plantación donde Solomon es explotado y sometido a múltiples humillaciones. Testamento del talento de Dano es el gusto que da verlo recibir su merecido.

    6. Intriga (2013)

    El tenso thriller Intriga (Prisoners) enfrenta a Paul Dano con Jake Gyllenhaal y, sobre todo, a un desquiciado Hugh Jackman. La película comienza con la desaparición de dos niñas en un pueblo de Pennsylvania. Dano es Alex Jones, un hombre perturbado y retraído que es el primer sospechoso del caso… y eventual víctima cuando uno de los padres de las niñas (Jackman) comienza a perder los estribos.

    Intriga es una película que juega con la ambigüedad narrativa y moral de sus personajes (ideal si eres fan de Perdida). Y gran parte de esta ambigüedad se sostiene por la actuación de Dano como un hombre de expresión limitada, atrapado entre tragedias que no entiende, al que entendemos a veces como víctima, a veces como un monstruo, y a veces como algo en el medio.

    5. Ruby, la chica de mis sueños (2012)

    Ruby, la chica de mis sueños (Ruby Sparks) no sería la primera—ni la mejor—colaboración de Paul Dano con la dupla de directores Jonathan Dayton y Valerie Faris, ni con su pareja Zoe Kazan (quien escribe la película además de coprotagonizarla).

    Aquí interpreta a Calvin, un escritor con bloqueo creativo que concibe a un personaje, Ruby (Kazan), quien milagrosamente cobra vida. Lo que comienza como un sueño pronto se convierte en una lucha por conciliar las versiones idealizadas de las personas con su realidad e independencia. Esto esconde algo más oscuro en el ímpetu creativo de Calvin, en una excelente película que revela las dolorosas vicisitudes personales del acto creativo (como El ladrón de orquídeas), así como la tragedia de idealizar a los seres amados para inevitablemente decepcionarse (como Anomalisa). 

    4. Los Fabelman (2022)

    En Los Fabelman, el aclamado director Steven Spielberg presenta su 8½ , su Cinema Paradiso, su La última función de cine: un drama semi-autobiográfico sobre el nacimiento de su amor por el cine, inevitablemente entrelazado con las tragedias de su vida familiar.

    Paul Dano interpreta al padre, no Arnold Spielberg sino Burt Fabelman, un hombre gobernado por la lógica y el orden, con un amor genuino e imperfecto por su familia, cuya mente racional no logra evitar su eventual colapso. Dano aborda el personaje con gentileza y calidez para sus virtudes y sus puntos ciegos, imprimiendo una cierta dignidad dolorosa en él.

    3. Pequeña Miss Sunshine (2006)

    Paul Dano se infiltró en nuestras simpatías colectivas al participar en el fabuloso elenco coral de Pequeña Miss Sunshine, comedia dramática sobre una familia más disfuncional que los Tenenbaums en camino a un certamen de belleza infantil, junto a Alan Arkin, Toni Collette, Greg Kinnear, Steve Carell y una jovencísima Abigail Breslin.

    Su rol como Dwayne Hoover encapsula a la perfección el rango de Dano: es un adolescente ejerciendo un voto de silencio para lograr su objetivo de pertenecer a la Fuerza Aérea. La palabra escrita, las sutilezas corporales y sus ojos son su lenguaje en una actuación definida por la contención… hasta que se desmorona en una explosión de frustración, desilusión y vulnerabilidad al descubrir su imposibilidad. A pesar de ser uno de sus primeros roles prominentes, sigue siendo una de las mejores actuaciones en la carrera de Paul Dano, y muestra de su talento es que sigue mejorando consistentemente a lo largo de los años.

    2. Amor y compasión (2014)

    La que muchos consideran la mejor actuación de Paul Dano vino con Amor y compasión (Love & Mercy), donde interpreta a una joven versión de Brian Wilson, de la legendaria banda The Beach Boys. La película alterna entre los 60 y la vida posterior de Wilson en los 80 (interpretado por John Cusack), cuando fue tratado por el polémico psicólogo Eugene Landy (Paul Giamatti).

    En una de las biopics musicales más emotivas y sensibles con su sujeto (en años recientes, quizá sólo Rocketman y Better Man se le acercan), Dano y Cusack presentan dos caras de una misma y atormentada moneda, un genio musical que tendría que lidiar con duros problemas de salud mental en su cumbre y juventud, en una larga caída al fondo en su vida posterior. Dano no recurre a la imitación tan común en otras biopics musicales, sino que va al alma del hombre para representarla en su actuación (misma que le mereció la nominación al Globo de Oro).

    1. Petróleo sangriento (2007)

    Para Quentin Tarantino, el “único defecto” de Petróleo sangriento (There Will be Blood) es la actuación de Paul Dano como los gemelos Paul y Eli Sunday, en su opinión incapaz de hacer frente a la grandilocuencia del legendario Daniel Day Lewis.

    Más allá de que el papel, originalmente, ni siquiera era de gemelos (Dano tuvo que asumir también el rol del predicador Eli, sin preparación previa, cuando el director Paul Thomas Anderson decidió sustituir al actor original, Kel O’Neill), Tarantino no logra entender que Petróleo sangriento es una historia sobre el poder en sus diferentes tipos y sobre humillación. La avaricia descarada y cínica de Daniel Plainview (Lewis) brilla como contrapunto a la podredumbre hipócrita de Eli Sunday, en un relato sobre la tragedia de los Estados Unidos, atrapados entre Dios y el dinero.

  • Top 10 de mejores películas de 2025 según AFI: cómo verlas

    Top 10 de mejores películas de 2025 según AFI: cómo verlas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Comienzan los listados con lo mejor del año en el cine, y el American Film Institute (AFI) ha hecho público el suyo. La organización sin fines de lucro, que honra y educa sobre el legado cinematográfico estadounidense, ha presentado su Top 10 de las mejores películas de 2025. Un listado para tener en el radar durante la temporada de premios, pues suele ser un termómetro de las películas que podrían aspirar al Oscar—aunque no considera a las contendientes internacionales—.

    A continuación, descubre cuáles son las 10 mejores películas de 2025 según AFI y cómo puedes verlas en cines u online en streaming.

    Mención especial: Fue solo un accidente (2025)

    Aunque el listado del AFI se limita a películas de origen estadounidense, la organización también emite un premio especial para la producción internacional que consideran más digna de mención. En 2025, el honor correspondió al thriller franco-iraní Fue solo un accidente de Jafar Panahi (director de aclamadas películas como Tres rostros y Taxi Teherán).

    Con esto, la producción se perfila como una de las favoritas para el Oscar a Mejor película internacional, considerando que cuenta entre sus galardones la Palma de Oro de Cannes, tres premios en los Gotham para el cine independiente, además de varias nominaciones a los Globos de Oro 2026.

    10. Wicked: Por siempre (2025)

    Dada la presencia constante de su primera parte en las premiaciones del año anterior, era de esperar que Wicked: Por siempre también fuera incluida en el Top 10 de películas de 2025 según el AFI.

    Aunque esta segunda película no llegó pisando tan fuerte como la anterior a la temporada de premios, se trata de una producción que toma fuerte inspiración de El mago de Oz, uno de los grandes clásicos del cine estadounidense.

    9. Sueños de trenes (2025)

    Una de las películas que ha ganado impulso rápidamente luego de su estreno en Netflix, es el drama Sueños de trenes (Train Dreams). Dirigida por Clint Bentley (director de El Jockey y guionista nominado al Oscar por Las vidas de Sing Sing), la película es protagonizada por Joel Edgerton como un hombre que atestigua varias tragedias a lo largo de su vida como obrero durante el siglo XX.

    Bentley ha citado a Y tu mamá también y Jules y Jim como influencias en su formato narrativo, en este caso, para abordar una historia sobre el crecimiento y modernización de Estados Unidos, aunque la película también ha sido comparada con el trabajo de Terrence Malick (Días de gloria).

    8. Pecadores (2025)

    Más allá de un satisfactorio desempeño en taquilla, Pecadores (Sinners) es, sencillamente, una de las mejores películas del año.

    El director Ryan Coogler (Fruitvale Station) parte de un relato de terror vampírico (que ha sido comparado con Del crepúsculo al amanecer) para contar una historia sobre el racismo en los Estados Unidos, sobre la persistencia del legado africano en los esclavos estadounidenses, que también integra influencias sutiles pero profundas en el cine de gánsteres (como Cara cortada), tan enraizado en la historia de Estados Unidos.

    7. Una batalla tras otra (2025)

    El veterano cineasta Paul Thomas Anderson, como uno de los directores estadounidenses más respetados en activo, suele ser una presencia constante en los listados de lo mejor del año en el cine. Así que, para sorpresa de nadie, Una batalla tras otra también es parte del Top 10 de mejores películas de 2025 según el AFI.

    La película sigue a un grupo de revolucionarios, los French 75, que años después de separarse deben lidiar con el regreso de un antiguo enemigo. Es una película poco nostálgica que mira al pasado de Estados Unidos y sus ramificaciones en el presente, incluso si no lo hace con la incisividad de Petróleo sangriento o The Master.

    6. Marty Supremo (2025)

    En conjunto, los hermanos cineastas Josh y Benny Safdie suelen hacer olas y frecuentar los listados de lo mejor del año (para muestra, ahí están Good Time: viviendo al límite así como Diamantes en bruto). Por separado, sin embargo, el resultado ha sido irregular.

    Ambos estrenaron sus respectivas películas como directores en solitario durante 2025, pero sólo la de Josh, Marty Supremo, llega al Top 10 del AFI (la de Benny, The Smashing Machine, también fue una biopic deportiva, curiosamente). Este drama biográfico sobre el campeón de ping pong Marty Reisman tiene a su favor, además, el protagónico de Timothée Chalamet, uno de los actores favoritos y más reconocidos de la crítica, el público y demás cuerpos votantes durante la temporada de premios.

    5. Jay Kelly (2025)

    Otro nombre frecuente durante la temporada—y además un cineasta muy reconocido en el circuito estadounidense—es Noah Baumbach, también director de títulos como Historia de un matrimonio.

    Su más reciente película, Jay Kelly, ha tenido un paso irregular durante las premiaciones tras su estreno en Venecia, pero tiene varios elementos a su favor: George Clooney, una de las estrellas más queridas de Hollywood, en una película sobre el mundo del cine, temática que suele ser muy popular en premios y listados.

    4. Hamnet (2025)

    Luego de su oscarizada película Nomadland (que también formó parte del Top 10 del AFI en su año), Chloé Zhao es otra directora que comúnmente aparece en los listados de lo mejor del año.

    La cineasta repite la hazaña con Hamnet, basada en la novela homónima que ficciona el matrimonio entre William Shakespeare y su esposa Anne (aquí Agnes) Hathaway ante la pérdida de su hijo. Un drama profundamente emotivo que tiene ecos de Manchester junto al mar, película de temática similar que también fue popular en la temporada de premios en su momento.

    3. Frankenstein (2025)

    El mexicano Guillermo del Toro ya es otro querido de la industria cinematográfica estadounidense. Con el Oscar a su nombre por La forma del agua (que también fue seleccionada en el Top 10 del AFI en su año), su Frankenstein era un título esperado en las listas de fin de año.

    Es, además, una de las adaptaciones más eclécticas del clásico literario de Mary Shelley, tomando elementos de la versión de James Whale con Boris Karloff y de otras tanto más aterrizadas como recientes.

    2. Bugonia (2025)

    El dúo formado por el director griego Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone es uno de los más formidables en el cine tanto de Estados Unidos como mundial, con resultados variables en términos de premios entre La favorita y Tipos de gentileza.

    Con Bugonia, remake de la ácida comedia surcoreana Salvar el planeta Tierra, el par casi alcanza los mismos niveles de rareza vistos en Pobres criaturas, ahora con Stone en el papel de villana en una cínica historia sin héroes con raíces en la crisis de opioides estadounidense: una CEO de una corporación farmacéutica.

    1. Avatar: Fuego y cenizas (2025)

    Para cuando el AFI publicó su Top 10 de mejores películas del 2025, la mayoría del mundo ni siquiera había visto Avatar: Fuego y cenizas, tercera parte de la épica saga de ciencia ficción realizada por James Cameron con lo último en tecnología de efectos especiales y animación digital.

    Suponemos que están contando con un éxito demoledor en taquilla, que suena bastante probable dado el historial de su saga, que narra la lucha de los alienígenas Na’vi de Pandora contra invasores humanos, con una mitología que ya se ha expandido para incluir más tribus y conflictos internos con la segunda entrega.

  • Elle Fanning: sus 8 mejores películas y series, rankeadas (incluyendo: ‘Depredador: Tierras salvajes’)

    Elle Fanning: sus 8 mejores películas y series, rankeadas (incluyendo: ‘Depredador: Tierras salvajes’)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Con una carrera comenzada a una cortísima edad—como la versión más pequeña del personaje de su hermana, Dakota, en Yo soy Sam—, Elle Fanning es una actriz con una carrera brillante a su corta edad. Es una joven artista que puede presumir haber participado en películas de terror como El demonio neón, dramas de autor como Valor sentimental, además de grandes franquicias blockbusters como Depredador: Tierras salvajes.

    Dado que tuvo un excelente año con estas dos últimas producciones, vale la pena revisar su gran carrera hasta ahora. Por ello, aquí enumeramos las mejores películas de Elle Fanning, de “peor” a mejor. Algunos spoilers a continuación.

    8. Somewhere, en un rincón del corazón (2010)

    Quizá no exista un nombre más influyente al catapultar a Elle Fanning, que el de la directora Sofia Coppola. Fuera de sus pequeños papeles iniciales como actriz infantil y algunos trabajos de voz, el drama Somewhere, en un rincón del corazón fue uno de los papeles que demostraron su legítimo talento para hacer una larga carrera actoral, aquí en el rol de la hija de un actor (Stephen Dorff) hastiado y en declive.

    Al igual que otras películas de la directora, como Las vírgenes suicidas o Perdidos en Tokio, presenta una historia contemplativa sobre la soledad y el absurdo. Un papel que requiere una sutileza inusual para actores tan jóvenes, pero que Fanning hizo de maravilla.

    7. Galveston (2018)

    La progresión de Elle Fanning como actriz infantil y juvenil a adulta sería paulatina, pero vería su madurez con su rol en Galveston, thriller criminal dirigido por la también actriz Mélanie Laurent y adaptado de la novela de Nic Pizzolatto (creador de True Detective). En la película, ella interpreta a una joven prostituta que se enreda con un matón de la mafia que sobrevive a una emboscada y la rescata, por lo que deciden huir juntos.

    Es una de estas sórdidas historias de crimen donde personajes turbios buscan redención (como la propia True Detective), con el elemento de rudos veteranos que intentan proteger a alguien que aman en una vena similar a Blood Father o incluso a las películas de El justiciero con Denzel Washington (siendo que Dakota Fanning actúa en la tercera y última).

    6. Depredador: Tierras salvajes (2025)

    A pesar de que esta entrega de la saga Depredador es protagonizada por un guerrero Yautja un tanto más expresivo, en un viaje que deconstruye a los usuales villanos de la saga, sigue habiendo una barrera emocional y de lenguaje que es rota aquí por Elle Fanning. En Depredador: Tierras salvajes, ella interpreta no a una, sino a dos “sintéticas” (androides fabricados por la compañía Weyland Yutani, de la saga Alien): Thia y Tessa, “gemelas” en espectros de la compasión tan opuestos como sus bandos en el conflicto.

    La película completa una trilogía dirigida por Dan Trachtenberg, junto con Depredador: La presa y con la antología animada Depredador: Cazador de asesinos, autorreflexiva sobre la mitología y narrativas de la saga.

    5. Super 8 (2011)

    Poco después de protagonizar Somewhere, una película de corte más autoral, Fanning apareció en Super 8, un thriller de ciencia ficción de J.J. Abrams de perfil completamente taquillero. La trama sigue a un grupo de niños de un pequeño pueblo que tropiezan con un tren misteriosamente descarrilado que ocultaba un ser de otro planeta, y que ha sido liberado. La joven actriz es el interés romántico del protagonista, una chica taciturna pero combativa de un hogar conflictivo.

    La película es, en cierto modo, un homenaje de Abrams al cine de Steven Spielberg, como una versión adulta de E.T. El extraterrestre. Tiene toda la vibra nostálgica que la serie Stranger Things rescataría años más tarde.

    4. The Girl from Plainville (2022)

    Elle Fanning ha realizado poco trabajo sustancial en televisión a lo largo de su carrera, pero sus roles protagónicos han sido notables y ampliamente reconocidos. The Girl from Plainville, miniserie de drama criminal basada en hechos, es especialmente digna de mención pues, contrario a sus usuales papeles complejos pero generalmente benevolentes, este drama criminal la ve abordar a una persona directamente polémica: Michelle Carter, implicada en la muerte de Conrad Roy.

    Se trata de una versión dramatizada, en narrativa no lineal, de los hechos abordados en la serie documental Te amo, ahora muere: El caso de Michelle Carter. Son temas profundamente sórdidos y perturbadores que la miniserie con Fanning trata con tacto, contrario a, por ejemplo, series como 13 Reasons Why.

    3. El seductor (2017)

    Somewhere no sería la última colaboración de Elle Fanning con Sofia Coppola. Actriz y directora, ambas ya consagradas, trabajarían juntas de nuevo en El seductor (The Beguiled), sobre una escuela para señoritas en años de la Guerra Civil estadounidense leal a los confederados que aloja a un soldado de la Unión herido (Colin Farrel), lo que despierta pasiones entre las jóvenes alumnas y las maestras. Fanning es una de las alumnas mayores, más rebelde y propensa a explorar sus deseos y tentaciones.

    Aunque para algunos resulta menos audaz que la película original de 1971, también adaptación de la novela homónima de Thomas P. Cullinan, esta versión de Coppola es notable porque explora la tentación y el deseo femenino desde una óptica más sutil y menos cosificante. Si te gustan las intrigas en una vena similar a la de Expiación, deseo y pecado, será para ti.

    2. Mujeres del siglo XX (2016)

    La madurez de Elle Fanning como actriz comenzó a volverse evidente en esta colaboración con el director Mike Mills, un drama parcialmente informado por su propia experiencia siendo criado sólo por su madre a finales de los años 70. Mujeres del siglo XX sigue, precisamente, a un joven chico (Lucas Jade Zumann) criado por una madre soltera (Annette Bening), aprendiendo a descubrir su identidad con ayuda de una compañera de cuarto (Greta Gerwig) y de su mejor amiga, Julie (Fanning). Elle logra imprimir a su personaje la complejidad de una joven mujer en una fluctuante relación con su mejor amigo y consigo misma.

    Esta película es, como lo fue Beginners antes y lo sería C’mon C’mon después, una sensible exploración de los enredos en las relaciones más íntimas entre seres humanos, en especial las familiares y, en este caso particular, la de madre e hijo. Indispensable si has visto alguna de las otras películas de Mills.

    1. The Great (2020-2023)

    En la breve pero espectacular carrera de Elle Fanning en televisión, la joya indiscutible de su corona es The Great, serie de ácida comedia absurdista tan laxamente inspirada en el ascenso al poder de Catalina la Grande que ha sido mejor descrita como una serie “antihistórica”.

    La serie descansa sobre los hombros de Fanning y su coestrella, Nicholas Hoult, que aquí se muestran como dos de los grandes actores de su generación en pleno dominio de sus talentos tanto para el drama como para el timing cómico. Es, en lo que concierne a comedias de época, tan ácida e ingeniosa como La favorita de Yorgos Lanthimos, proponiendo una interpretación de las películas de época tan sarcástica como Harlots.

  • Winona Ryder: ranking de sus películas y series más icónicas (incluyendo ‘Stranger Things’)

    Winona Ryder: ranking de sus películas y series más icónicas (incluyendo ‘Stranger Things’)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Para las generaciones más jóvenes, Winona Ryder es más reconocida como parte del elenco de Stranger Things en el rol de Joyce Byers, la ansiosa pero aguerrida madre de Will Byers (Noah Schnapp). Sin embargo, su trayectoria abarca mucho más que la serie de Netflix. Entre los 80 y 90 era una de las jóvenes actrices más brillantes y prometedoras (que es parte de la razón por la que fue elegida para participar en una serie con nostalgia por esa época).

    Para que conozcas más de su formidable filmografía, aquí rankeamos las películas y series más icónicas de Winona Ryder para ver en streaming.

    Jóvenes asesinos: Atracción letal (1989)

    Quizá el rol más fascinante de Winona Ryder, que le permitió abarcar desde el drama hasta el humor histérico y exagerado, es la comedia Jóvenes asesinos: Atracción letal (Heathers). En ella interpreta a Verónica Sawyers, una adolescente que pertenece a un grupo de chicas populares de la preparatoria (todas las otras se llaman Heather). Sus vidas son puestas de cabeza por la llegada de un misterioso estudiante de tendencias misantrópicas y poca tolerancia a la frivolidad.

    Si esta premisa te recuerda, en parte, a la de Chicas pesadas, es porque esta comedia es una de las más influyentes de su tipo. Para que tengas una idea de qué esperar, el guionista Daniel Waters la concibió con Stanley Kubrick en mente para dirigirla (inspirado por su satírica Dr. Insólito), como un contraste a las comedias adolescentes optimistas en la línea de El club de los cinco, de John Hughes.

    La edad de la inocencia (1993)

    La película que le valió a Winona Ryder su primera de dos nominaciones al Oscar (aquí como Actriz de reparto) fue La edad de la inocencia, romance histórico adaptado de la novela homónima de Edith Wharton y situada en Nueva York de 1870, una época en las que la alta sociedad era dominada por dinastías de estrictos códigos de conducta. Ryder es una joven y conformista mujer prometida a casarse con un prominente abogado (Daniel Day-Lewis, ni más ni menos). Sin embargo, él se enamora de la menos convencional prima de su prometida, formando un triángulo amoroso.

    Ryder encarna las expectativas societales de los Estados Unidos de la llamada “edad dorada” o gilded age, lo que la hace una película ideal para ver si te gusta la serie de HBO que lleva el nombre de dicho periodo. Es, también, una de las películas más distintas en el notable repertorio del director Martin Scorsese, más similar a dramas históricos austenianos como Orgullo y prejuicio.

    El joven manos de tijera (1990)

    La segunda colaboración de Winona Ryder con el director Tim Burton fue todavía más icónica que la anterior. El joven manos de tijera (Edward Scissorhands) es un cuento de hadas moderno que sigue a un joven humanoide sintético (Johnny Depp, por entonces pareja de Ryder), cuyo creador murió antes de poder crearle manos, por lo que tiene tijeras por dedos. Llevado por una vendedora (Diane Wiest) a su casa en los suburbios, se enamora de su hija adolescente (Ryder).

    Dentro del canon de Burton, es una película más emotiva que macabra, más cercana al tono de El gran pez, y similar a La forma del agua por su temática de monstruos empáticos y romances.

    Mujercitas (1994)

    Faltan dedos en las manos para contar las adaptaciones de la icónica novela de Louisa May Alcott, pero la de 1994, dirigida por Gillian Armstrong, es una de las mejores. En esta versión de Mujercitas, Winona Ryder interpreta el emblemático rol de Jo March, la ambiciosa joven que sueña con ser autora, rol que le valió su segunda (y hasta ahora, última) nominación al Oscar, ahora como Mejor actriz principal. Además, compartiendo escena con nombres como Susan Sarandon y los jovencísimos Kirsten Dunst, Claire Danes y Christian Bale.

    Aunque no tenemos nada en contra de la versión de 2019 dirigida por Greta Gerwig, creemos que ésta es superior. El papel de Jo, conocida por su ímpetu rebelde, sienta de maravilla a Ryder, ya para entonces un ícono de la generación X.

    Beetlejuice el súper fantasma (1988)

    Tenemos que mencionar el papel que lanzó a Winona Ryder al estrellato: en Beetlejuice interpreta a la extraña y taciturna adolescente Lydia Deetz, que puede ver a los fantasmas en su casa (Geena Davis y Alec Baldwin), y que cae víctima del “bio-exorcista” del título (Michael Keaton).

    Sería la primera de sus dos icónicas colaboraciones con el director Tim Burton, cuya filmografía es definida por una dirección de arte tan expresionista como caricaturesca para abordar un humor macabro que también veríamos en otras películas suyas como El cadáver de la novia, y que podría recordarte en cierto modo a Los locos Addams.

    Una noche en la Tierra (1991)

    Durante los primeros años de su trayectoria, era como si Winona Ryder coleccionase colaboraciones con los grandes cineastas y actores de su tiempo. Como muestra: Una noche en la Tierra, una comedia antológica del director Jim Jarmusch sobre cinco taxistas y sus fugaces vínculos con sus respectivos pasajeros en cinco ciudades diferentes durante una noche. En Los Ángeles, Winona es la taxista. ¿Su pasajera? Gena Rowlands, quien resulta ser una de sus principales influencias.

    Aunque Ryder es una parte pequeña de un ensamble mayor, deja una gran impresión a punta de actitud, suciedad y una gran compañera de escena. Es una película que recuerda a otra fenomenal antología de Jarmusch, Café y cigarrillos, ambas con más actitud y profundidad de la que Pulp Fiction podría soñar.

    Drácula de Bram Stoker (1992)

    Siguiendo con la colección de colaboraciones notables, Winona Ryder protagonizó Drácula de Bram Stoker, dirigida por Francis Ford Coppola, en el emblemático rol dual de Mina Harker y Elisabeta, la amada por quien el vampiro titular (Gary Oldman) cruza “mares de tiempo”.

    Se trata no sólo de una suntuosa producción fantástica—a menudo opacada por la obra más conocida de Coppola, El padrino—, sino también de una de las adaptaciones fundamentales del mito vampírico de Stoker. Su más reciente “hermana menor”, Nosferatu de Robert Eggers, no existiría sin ella.

    La dura realidad (1994)

    Winona Ryder se volvió símbolo de la generación X en virtud de muchas cosas, pero pocas películas la conectaron directamente con las aspiraciones y padecimientos de sus contemporáneos como La dura realidad (Reality Bites), que protagonizó junto a otro ícono de la época, Ethan Hawke, además de Ben Stiller, quien también debutó aquí como director.

    Ryder es una videógrafa que aspira a ser documentalista, y que está dividida románticamente entre su amigo guitarrista (Hawke) y un yuppie ejecutivo de MTV (Stiller) que quiere ayudar a sus aspiraciones. Hoy considerada una película de culto, podría decirse que es lo que El graduado fue para la generación boomer o, con distancias guardadas, lo que 10 cosas que odio de ti fue para los millennials.

    Stranger Things (2016-2025)

    Dado el fenómeno masivo que es, parece increíble ver a Stranger Things tan abajo en el ranking del repertorio de Winona Ryder, pero a la sombra del resto de su formidable filmografía, tiene que ser así. Su rol como Joyce Byers fue su regreso triunfal a la pantalla (con nominación al Globo de Oro), y este personaje tan desbordante de emoción, expresividad y de espíritu combativo no sería el mismo sin ella.

    Durante la primera temporada de la serie, por lo menos, el personaje de Joyce tuvo una influencia importante en el de Richard Dreyfuss en Encuentros cercanos del tercer tipo, otro ser obsesionado con sus certezas de lo que no puede comprobar. Otra a la larga lista de influencias para la serie. Stranger Things le abriría la puerta a Ryder para más trabajo en televisión, un medio que casi no exploró en su carrera temprana. En 2021 también fue nominada a los Premios de la Crítica por su trabajo en la miniserie The Plot Against America.

    Sirenas (1990)

    Un rol infravaloradísimo en la carrera de Winona Ryder es Sirenas (Mermaids), quizá porque hace mancuerna con otro nombre monumental: Cher (liderando juntas un elenco que también incluye a Bob Hoskin y una pequeña Christina Ricci). Ambas protagonizan como un incómodo dúo de madre e hija: la primera, excéntrica, libre y propensa a mudarse con toda la familia cada vez que termina una relación; la segunda, ansiosa, en busca de estructura y extrañamente obsesionada con el catolicismo.

    Es una divertida película que aborda una relación disfuncional entre una madre joven y una hija adolescente, no muy distinta de lo que veríamos después en la emblemática serie Gilmore Girls y en películas como Lady Bird.

  • Los mejores episodios de Navidad en series de comedia, rankeados

    Los mejores episodios de Navidad en series de comedia, rankeados

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Los especiales navideños son una costumbre de muchas series de televisión, y las sitcoms (de situation comedies, o comedias de situación en español) son especialmente afines a la temática. En muchos casos, incluso llega a realizarse un episodio festivo por temporada.

    Si sumáramos los episodios navideños de todas las sitcoms, seguramente habrá cientos de ellos (por lo menos), pero no todos pasan a la historia como leyendas televisivas. Aquí rankeamos los mejores episodios de Navidad en series de comedia, con menciones especiales para las producciones que tienen más de un digno de mención.

    “Navidades a la japonesa”, partes 1 y 2 en The Office, temporada 3 (2005-2013)

    A lo largo de sus nueve temporadas, la fabulosa sitcom en formato de falso documental, The Office, tuvo varios episodios navideños dignos de mención. Nos quedamos con “Navidades a la japonesa” (“Benihana Christmas”), de su tercera temporada, que además tiene la distinción de extenderse durante dos episodios cuando la serie estaba en su cúspide.

    Después de un rompimiento por un error estúpido, Michael (Steve Carell) y Andy (Ed Helms) invitan a dos meseras de un restaurante japonés a la fiesta navideña de Dunder Mifflin, lo que sólo es el comienzo del caos. Por otro lado, Pam (Jenna Fischer) y Karen (Rashida Jones) organizan su propia fiesta nada más para molestar a Angela (Angela Kinsey). Mención especial para “Navidad marroquí” (quinta temporada) y para “Amigo invisible” (sexta temporada), donde la necedad de ser Santa Claus le sale cara a Michael.

    “El del armadillo navideño” en Friends, temporada 7 (1994-2004)

    Friends es otra sitcom con su buena tanda de episodios navideños, pero ninguno puede superar al de su séptima temporada. Ross (David Schwimmer), frustrado porque su hijo no es receptivo a sus enseñanzas del Janucá, intenta la tarea imposible de conseguir un disfraz de Santa Claus para complacerlo. Corte a: “I’m the Holiday Armadillo!”.

    La sola imagen de Schwimmer en la sala con el ridículo disfraz, intentando narrar al niño la historia judía, es de lo más divertida por sí misma, y las cosas sólo se ponen más absurdas con cada minuto que pasa. Mención especial para “El de la rutina” (temporada 6), que no es exactamente de Navidad sino de Año Nuevo, pero en el que Ross y Monica (Courteney Cox) ejecutan uno de los bailes más vergonzosamente icónicos de la televisión.

    “La huelga” en Seinfeld, temporada 9 (1989-1998)

    Puede que la popularidad y reputación de Seinfeld haya decaído con el paso de los años, pero muy pocas series de comedia podrían presumir de haber popularizado una festividad nueva. Es precisamente por eso que destaca el décimo episodio de su novena y última temporada, “La huelga”: Kramer (Michael Richards) es introducido a la festividad secular de Féstivus, una crítica al consumismo instaurado por la Navidad, celebrada los 23 de diciembre.

    Dato curioso: la festividad fue ideada como parodia por el autor Daniel O'Keefe, quien es padre del guionista de televisión Dan O’Keefe, responsable por escribir el episodio en cuestión.

    “Es una Navidad soleada” de It's Always Sunny in Philadelphia, temporada 6 (2005-actualidad)

    A pesar de su longevidad, It’s Always Sunny in Philadelphia es la rara serie de comedia con un solo episodio de Navidad, y cabe decir que también es uno de los más ácidos y oscuros de la televisión. Se trata del último capítulo de su sexta temporada.

    El episodio sigue a los amigos—el peor grupo posible para celebrar Navidad—decididos a resignificar la festividad, que siempre ha sido un tiempo de traiciones y engaños. A pesar de las buenas intenciones, sólo acaban desenterrando montones de tramas infantiles, que podrían incluir o no robos de juguetes y algo de prostitución encubierta. ¡Diversión!

    “Sin blanca Navidad” de Los Simpson (1989-actualidad)

    Siendo una de las sitcoms de animación más longevas de la historia—con casi 40 temporadas y más en camino—, Los Simpson tiene un amplio repertorio de episodios navideños para escoger. Sin embargo, tendríamos que quedarnos con el primero, que casualmente también es el primer episodio de toda la serie.

    Es curioso pensar que todo comenzó con un episodio navideño, pero eso habla de la efectividad de “Sin blanca Navidad” (“Simpsons Roasting on an Open Fire”), episodio inaugural de la primera temporada, para establecer todo lo que definiría a la icónica familia de Springfield: las travesuras de Bart (que aquí se hace un tatuaje), lo que obliga a Marge a invertir los ahorros de las fiestas en removerlo, que a su vez orilla a Homero a tomar un trabajo como Santa Claus de tienda departamental. Mención especial para “Marge, no seas orgullosa” (de la temporada 7).

    “La incontrolable Navidad de Abed” en Community, temporada 2 (2009-2014)

    A lo largo de seis temporadas, la serie de comedia Community brindó un total de cuatro episodios de Navidad, pero el que gana por puro virtuosismo conceptual y técnico es “La incontrolable Navidad de Abed”, de la segunda temporada.

    Ejecutado como una genial animación en stop motion en homenaje a clásicos navideños como Rudolph, el reno de la nariz roja, tiene una trama autorreflexiva y oscura: el formato es dado porque Abed (Danny Pudi), decepcionado porque no podrá ver a su familia durante las festividades, tiene un quiebre psicológico que lo hace convencerse de que vive en un especial navideño. Da para pensar sobre la soledad que experimentan muchas personas que no tienen con quién pasar las fiestas.

    “Aprieto antes de Navidad” en Bob’s Burgers, temporada 13 (2011-actualidad)

    A lo largo de 16 temporadas (y contando), Bob’s Burgers ha tenido un total de 12 episodios de Navidad, situando a la familia Belcher en toda clase de situaciones chifladas alrededor de las festividades. Sin embargo, el décimo episodio de la temporada 13 tiene el que se mantiene como el mejor.

    “Aprieto antes de Navidad” (“Plight Before Christmas”) comienza con la familia en una difícil decisión: los tres hijos tienen presentaciones navideñas al mismo tiempo, pero no dan importancia a la de Louise, quien tiene que leer un poema que escribió como broma. Excepto que no lo fue: cuando se dan cuenta de que ha escrito un poema sobre la alegría de estar en familia, todos corren para estar ahí. Los obstáculos son absurdos y alocados, cosa típica de la serie, pero todo se acomoda para crear un momento genuinamente bello. Una muestra de la sensibilidad de la serie.

    “El señor Mojón” de South Park, temporada 1 (1997-actualidad)

    Otra sitcom animada con bastante larga vida, South Park tiene un amplio repertorio de episodios navideños, y con un sentido del humor que no respeta a nada ni a nadie, ha desplegado desde orgías sangrientas de animalitos satánicos hasta Navidades iraquíes. Pero nos quedamos con el debut de la caquita navideña.

    “El señor Mojón”, noveno episodio de su primera temporada, introduce a lo que, en efecto, es un excremento que canta villancicos, y al que todos creen producto de la imaginación de Kyle. El señor Mojón tendría más apariciones a lo largo de la serie de comedia, dejando su singular… marca en el humor escatológico que ha definido a esta animación.

    “Ciudadana Knope” de Parks and Recreation, temporada 4 (2009-2015)

    Otra grande dentro de las series de comedia en formato de falso documental, Parks and Recreation vio su mejor episodio de Navidad durante su cuarta temporada, en una historia que ve a Leslie Knope (Amy Poehler) temporalmente desempleada y fuera del departamento de parques y recreaciones, por lo que decide formar un comité externo para supervisar los fondos para diversos proyectos. Todo mientras sigue su tradición de buscar increíbles regalos de Navidad para todos sus compañeros.

    Arrepentidos por siempre darle regalos mediocres, todos en el equipo se conmueven y buscan el regalo perfecto para Leslie. Nos gusta más que la alternativa, “Escándalo de Navidad”, el único otro episodio navideño de la serie en su temporada 2.

    “Ludachristmas” de Rockefeller Plaza, temporada 2 (2006-2013)

    La sitcom autorreferencial Rockefeller Plaza (o 30 Rock)—inspirada en las experiencias de Tina Fey como escritora para Saturday Night Live—también tuvo episodios navideños en cinco de sus siete temporadas. Para sus personajes era cosa de pesadilla, pues viniendo de familias disfuncionales, las fiestas eran un calvario para Liz (Fey) y Jack (Alec Baldwin).

    Su primer episodio navideño fue “Ludachristmas”, en la temporada 2, y está para dar ansiedad a cualquiera que ha juntado a la mesa a dos familias disfuncionales. En este caso, los optimistas padres y hermano de Liz (en sus únicas apariciones en la serie) y la amargada madre de Jack, empeñada en sacar a flote las tensiones reprimidas en la otra familia. El absurdo va in crescendo, con situaciones estilo Hechizo del tiempo, referencias a Ronald Reagan, y una interpretación musical que le valió a Elaine Stritch una nominación al Emmy como actriz invitada.

  • Globos de Oro 2026: ¿cómo ver todas las películas nominadas?

    Globos de Oro 2026: ¿cómo ver todas las películas nominadas?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA, por sus siglas en inglés) ha anunciado a sus nominadas a los Globos de Oro, los premios que otorga para reconocer lo mejor del año en el mundo del entretenimiento. Con esto, arranca de lleno la temporada de premios y el banquete para los cinéfilos que buscan estar al tanto con todas las candidatas.

    Si es tu caso, a continuación te decimos cuáles son las películas nominadas a los Globos de Oro 2026, en qué categorías y, sobre todo, cómo verlas. La gran mayoría se irán estrenando en cines o directamente en streaming, y aquí podrás saber a dónde ir para ver cada una.

    Fue solo un accidente (2025)

    Sin sorpresas para nadie, la ganadora de la Palma de Oro de este año, Fue solo un accidente, está entre las grandes contendientes de la temporada de premios.

    El drama del cineasta iraní Jafar Panahi (Tres rostros), sobre un grupo de personas que lidian con quien podría haber sido su torturador bajo el represor régimen teocrático iraní, compete en los Globos de Oro 2026 como Mejor película (drama), dirección ( Panahi), película en idioma no inglés y guión.

    El agente secreto (2025)

    Una vez más, después de un gran año con Aún estoy aquí, Brasil está en la carrera de la temporada de premios en Hollywood con El agente secreto, del director Kleber Mendonça Filho (Bacurau: Tierra de nadie).

    Wagner Moura ha hecho historia como el primer brasileño nominado en la categoría de Mejor actor (drama), mientras que el propio largometraje es candidato como Mejor película (drama) además de película en idioma no inglés.

    Pecadores (2025)

    El terror de Pecadores (Sinners) fue una de las sensaciones del año más allá de su género, por lo que está nominada en la polémica categoría de Mejor logro cinematográfico y taquillero, cuyos ambiguos criterios reconocen a las películas más populares.

    La producción de Ryan Coogler (Fruitvale Station), quien compite por Mejor dirección, está nominada también a los Globos de Oro 2026 como Mejor película (drama), actor (Michael B. Jordan), guión, banda sonora original (Ludwig Göransson) y canción original (“I Lied to You”).

    Frankenstein (2025)

    El mexicano Guillermo del Toro (La forma del agua) ya es uno de los consentidos de la temporada de premios de Hollywood, por lo que no es sorpresa que su Frankenstein sea una de las producciones más populares de la fiesta cinéfila.

    El largometraje va por el Globo de Oro a Mejor película (drama), dirección (Del Toro), actor (Oscar Isaac), actor de reparto (Jacob Elordi) y banda sonora original (Alexandre Desplat).

    Valor sentimental (2025)

    Luego del éxito mundial de La peor persona del mundo, la fenomenal dupla del director Joachim Trier y la actriz Renate Reinsve también se ha convertido en una de las preferidas del público y crítica en lo que respecta al cine internacional. Tampoco debe hacer daño que Valor sentimental (Grand Prix en Cannes) es una de esas películas sobre el propio cine, una temática que siempre demuestra ser popular entre los votantes.

    Además de sendas nominaciones para Trier (dirección) y Reinsve (actriz de drama), es candidata a Mejor película de drama, actor de reparto (Stellan Skarsgård), película en idioma no inglés, guión, además de una doble nominación a actriz de reparto (Elle Fanning e Inga Ibsdotter Lilleaas).

    Hamnet (2025)

    Luego de la oscarizada Nomadland (pero también de un tropiezo con Eternals de Marvel), la directora Chloe Zhao regresa a la temporada de premios con Hamnet, película sobre la historia de amor que inspiraría la creación de Hamlet.

    Está nominada como Mejor película (drama), dirección (para Zhao), actriz (Jessie Buckley), actor de reparto (Paul Mescal), guión y banda sonora original (Max Richter).

    Una batalla tras otra (2025)

    Una de las películas más nominadas de los Globos de Oro 2026 es Una batalla tras otra (One Battle After Another), del director Paul Thomas Anderson, sobre los remanentes de un grupo revolucionario que, años más tarde de sus luchas, deben enfrentarse a un antiguo enemigo y a un pasado que les persigue.

    Una batalla tras otra aspira a los premios a Mejor película (comedia), dirección (Paul Thomas Anderson), actriz (Chase Infiniti), actor (Leonardo DiCaprio), actriz de reparto (Teyana Taylor), actor de reparto (doble nominación, para Benicio del Toro y Sean Penn), guión y banda sonora original (Johnny Greenwood)

    Bugonia (2025)

    Con sus colaboraciones previas en La favorita, Pobres criaturas y Tipos de gentileza, la dupla formada por el cineasta griego Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone había cosechado, hasta ahora, bastantes nominaciones para ambos. Curiosamente, con Bugonia, sólo la actriz está en la carrera por el Globo de Oro esta vez.

    La singular comedia (remake de la coreana Salvar el planeta Tierra) va por Mejor película (comedia), además de nominaciones para Stone (mejor actriz) y su coestrella Jesse Plemons (mejor actor).

    Marty Supremo (2025)

    Los nombres de Timothée Chalamet y de los hermanos Safdie (aunque por separado en esta ocasión) suelen ser frecuentes en la temporada de premios. Marty Supremo, biopic sobre el ascenso de Marty Reisman como campeón de ping pong, es la demostración de la regla, aunque con una cosecha modesta de nominaciones.

    Marty Supremo es candidata al Globo de Oro 2026 como Mejor película (comedia), además de actor (Timothée Chalamet), y guión (de Josh Safdie y Ronald Bronstein).

    La máquina: The Smashing Machine (2025)

    En este año, de los dos hermanos Safdie, Benny fue el que menos reconocimientos cosechó para su película en los Globos de Oro, dado que La máquina: The Smashing Machine, biopic sobre el luchador de la UFC Mark Kerr sólo compite por dos Globos de Oro, ambos en categorías actorales.

    La película sólo aspira a los premios de Mejor actor de drama (Dwayne Johnson) y de Mejor actriz de reparto (Emily Blunt).

    La única opción (2025)

    Luego de La decisión de partir, casi dos décadas después de Oldboy, el cineasta coreano Park Chan-wook ha amasado un vasto seguimiento del público y crítica en Occidente, y su ácida comedia La única opción (No Other Choice) compite por algunos de los principales premios en los Globos de Oro 2026.

    La única opción, sobre un empleado de una empresa de papel desesperado por afianzar su trabajo. busca coronarse como Mejor película (comedia), además de Mejor actor (Lee Byung-hun) y Mejor película en idioma no inglés

    Jay Kelly (2025)

    El nombre de Noah Baumbach también ya se repite con mayor frecuencia en la temporada de premios, luego del éxito de producciones previas suyas como Historia de un matrimonio.

    Jay Kelly, sobre un veterano actor y su representante en un viaje para reflexionar sobre sus vidas y carreras, una película suya vuelve a estar en la carrera, incluso si el propio Baumbach no lo está como director ni guionista. La película aspira a los premios para Mejor actor de comedia (George Clooney) y actor de reparto (Adam Sandler).

    Nueva Ola Francesa (2025)

    Podría pensarse que una película sobre la historia del cine, con uno de los grandes directores estadounidenses (Richard Linklater) detrás, tendría mejores posibilidades en la premiación.

    Sin embargo, Nueva Ola Francesa, sobre la filmación de Sin aliento de Jean-Luc Godard, no obtuvo tanto reconocimiento (aunque no es la única producción dirigida por Linklater en la competencia). Tendrá que conformarse con una única nominación como Mejor película (comedia).

    Blue Moon (2025)

    La otra producción con el nombre de Linklater nominada a los Globos de Oro 2026 es Blue Moon, comedia sobre el letrista Lorenz Hart, quien reflexiona sobre su vida y trayectoria durante la noche de estreno de la obra Oklahoma!, de su antiguo compañero Richard Rodgers.

    Blue Moon compite directamente con Nueva Ola Francesa, ambas de Linklater, como Mejor película (comedia). Ethan Hawke también fue nominado como Mejor actor de comedia.

    Wicked: Por siempre (2025)

    Dado el éxito de la primera parte un año atrás, era de esperarse que Wicked: Por siempre fuese una de las favoritas de los Globos de Oro 2026. Sin embargo, lo que sí fue una sorpresa fue que no quedara nominada como Mejor película.

    Como “consolación”, aspira al premio al Mejor logro cinematográfico y taquillero, además de sus candidaturas en otras categorías: Mejor actriz de comedia (Cynthia Erivo), actriz de reparto (Ariana Grande), y dos nominaciones a Mejor canción original (“No Place Like Home” y “The Girl in the Bubble”).

    Mátate, amor (2025)

    Dado que el esperado regreso de la cineasta escocesa Lynne Ramsay (Tenemos que hablar de Kevin) tuvo su estreno en Cannes, quizá algunos esperaban un mayor empuje de la película para los Globos de Oro 2026.

    Sin embargo, Mátate, amor (Die My Love), sobre una joven escritora con bloqueo creativo que lidia con su reciente maternidad, entra a la carrera con una (merecida) nominación: Jennifer Lawrence como Mejor actriz (drama).

    Cacería de brujas (2025)

    Dado el calibre de su equipo creativo al frente y detrás de la cámara, seguro que Cacería de brujas (After the Hunt) era una película con mayores aspiraciones a los premios. El thriller sobre una profesora de universidad envuelta en una polémica es dirigido por Luca Guadagnino (Llámame por tu nombre), además de contar con nombres como Andrew Garfield y Ayo Edebiri en el elenco.

    Sin embargo, la película se anota una sola nominación: Mejor actriz de drama para la legendaria Julia Roberts.

    Hedda (2025)

    El trabajo de Tessa Thompson suele ser de primer nivel, como una de las mejores actrices de su generación de forma indiscutible. Hedda, basada en el clásico teatral homónimo de Henrik Ibsen, es otra demostración de ello. Thompson le da a la película su única nominación a los Globos de Oro como Mejor actriz (drama).

    Lo siento, cariño (2025)

    Estrenada a principios de año en el Festival de Sundance, Lo siento, cariño (Sorry, Baby) ha sido una de las apuestas dramáticas mejor recibidas del año. Dirigida, escrita y protagonizada por Eva Victor, la película trata sobre una joven profesora de literatura que lucha por sobreponerse a un evento traumático. Victor obtuvo la única nominación de la película a los Globos de Oro 2026 como Mejor actriz (drama).

    Sueños de trenes (2025)

    El segundo largometraje como director de Clint Bentley (director de El jockey y guionista de Las vidas de Sing Sing) también ha recibido buenos comentarios. Basada en la novela corta de Denis Johnson, Sueños de trenes (Train Dreams) sigue a un jornalero que trabaja en la construcción de un ferrocarril a inicios del siglo XX mientras lucha contra una tragedia personal.

    La película está nominada a los premios para Mejor actor de drama (Joel Edgerton) y mejor canción original (“Train Dreams”).

    Springsteen: Música de ninguna parte (2025)

    Las biopics suelen ser las apuestas más convencionales para la temporada de premios, y las de músicos (como Un completo desconocido, sobre Bob Dylan) son particularmente populares.

    La de este año es Springsteen: Música de ninguna parte, que entra a la carrera por el Globo de Oro con una sola nominación: Mejor actor de drama (para Jeremy Allen White, famoso por la serie El Oso).

    Si pudiera, te daría una patada (2025)

    Dado que obtuvo el premio a Mejor actriz en el Festival de Berlín a inicios de año, era de esperarse que esa fuera, por lo menos, una nominación asegurada para Si pudiera, te daría una patada (If I Had Legs, I’d Kick You), ácida comedia con elementos de terror surrealista que trae recuerdos de Cabeza borradora.

    Y en efecto, esa fue la única nominación para la película, que aspira al premio para Mejor actriz de comedia (Rose Byrne). Y si algo podemos decirte, es que por ella sola vale toda la pena.

    Song Sung Blue: Sueño inquebrantable (2025)

    Song Sung Blue: Sueño inquebrantable es otra biopic musical, pero no en el sentido completamente convencional. La trama sigue a una banda tributo a Neil Diamond formada por un matrimonio de músicos de Milwaukee. Sin embargo, sólo una de sus dos estrellas quedó en la carrera por el Globo de Oro, con Kate Hudson como aspirante a Mejor actriz de comedia.

    El testimonio de Ann Lee (2025)

    La cineasta Mona Fastvold, coguionista de El brutalista, estrenó este año El testimonio de Ann Lee, una comedia histórica musical sobre la fundadora de un culto religioso. La película, sin embargo, sólo obtuvo una nominación: Mejor actriz de comedia para Amanda Seyfried, que suele ser garantía en su trabajo.

    La hora de la desaparición (2025)

    La hora de la desaparición (Weapons) fue otra de las grandes sensaciones en taquilla de 2025, por lo que era de esperarse que los Globos de Oro 2026 la tuvieran por candidata en la ambigua categoría de Mejor logro cinematográfico y taquillero.

    Sin embargo, la película también nos dio en la Tía Gladys una de las mejores villanas de 2025, interpretada por Amy Madigan, ahora candidata a Mejor actriz de reparto.

    La voz de Hind Rajab (2025)

    La directora tunecina Kaouther Ben Hania (Mis cuatro hijas) presentó en 2025 una de las películas más importantes del año: La voz de Hind Rajab, que dramatiza las últimas horas de la niña palestina del título, durante su llamada de auxilio a la Media Luna Roja mientras estaba sitiada por fuerzas de ocupación israelíes en Gaza. Compite por Mejor película en idioma no inglés, y tiene altas probabilidades de ganar por el momento político.

    Sirāt: Trance en el desierto (2025)

    Luego de ganar el Gran Premio del Jurado en Cannes, se esperaba que Sirāt: Trance en el desierto fuera uno de los títulos más sonados de la temporada, y su nominación en los Globos de Oro 2026 parece ser el comienzo de una fructífera carrera. La producción, sobre la búsqueda de un padre y su hijo por su hija desaparecida, aspira al premio para Mejor película en idioma no inglés, además de Mejor banda sonora original (Kangding Ray).

    Avatar: Fuego y cenizas (2025)

    Dado el historial de las dos entregas previas, se espera que Avatar: Fuego y cenizas sea una sensación en taquilla. Sin embargo, inexplicablemente, los votantes de los Globos de Oro han decidido nominarla en la ambigua categoría de Mejor logro cinematográfico y taquillero… semanas antes de su estreno comercial.

    La película también compite al premio a Mejor canción original, por el tema“Dream as One”.

    Las guerreras K-pop (2025)

    Una de las indiscutibles sensaciones cinematográficas del año, la animación Las guerreras K-pop, ni siquiera tuvo un estreno convencional en salas de cine. Sin embargo, la película también compite por logro cinematográfico y taquillero. Sin sorpresas, su tema principal, “Golden”, también podría llevarse el Globo de Oro a Mejor canción original.

    Zootopia 2 (2025)

    Con un fuerte debut en taquilla y una oleada de celebridades en el reparto de voces, la animación de Disney Zootopia 2 también es una seria contundente al ambiguo Globo de Oro como Mejor logro cinematográfico y taquillero. Además, lógicamente, tiene posibilidades de coronarse como el Mejor largometraje de animación del año.

    Elio (2025)

    Usualmente una de las competidoras más fuertes en cualquier temporada de premios, Pixar llega a los Globos de Oro 2026 un poco de “capa caída”. Elio, su candidata de este año, decepcionó en taquilla, pero aspira al premio para Mejor largometraje de animación.

    Amélie y los secretos de la lluvia (2025)

    La categoría de Mejor largometraje de animación en los Globos de Oro suele ser, por lo general y con pocas excepciones (como Flow), una carrera entre grandes estudios de animación o autores consagrados. La francesa Amélie y los secretos de la lluvia es una de dos pequeñas aspirantes francesas al premio este año.

    Arco (2025)

    La otra aspirante de Francia a los Globos de Oro 2026 como Mejor largometraje de animación es la fantasía y ciencia ficción de Arco. La trama se sitúa en un futuro lejano, donde los vuelos y viajes en el tiempo son posibles por medio de trajes de arcoiris. Un niño accidentalmente viaja al pasado, nuestro futuro cercano, donde conoce a una niña que hará lo posible para ayudarlo a volver a casa.

    Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito (2025)

    Aunque muchos dudaban de sus posibilidades, es un hecho que Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito es uno de los sucesos cinematográficos más populares del año. Los Globos de Oro decidieron reconocer a la película, que en realidad inicia el arco final del anime, como candidata a Mejor largometraje de animación. Inexplicablemente, no compite también por Mejor logro cinematográfico y taquillero, a pesar de ser una de las películas de mayor recaudación de 2025.

    F1: La película (2025)

    Con un equipo creativo tan grande, una gran estrella ante la cámara y algunas innovaciones tecnológicas dignas de mención, estaba claro que F1: La película aspiraba a mayor consideración durante los Globos de Oro 2026. No será así, y la producción tendrá que conformarse con su candidatura a Mejor banda sonora original (Hans Zimmer)

    Misión: Imposible: La sentencia final (2025)

    La ¿última? Película de Misión: Imposible fue, fiel a la costumbre de sus predecesoras más recientes, otro acontecimiento en la taquilla mundial. La sentencia final parece concluir la historia de Ethan Hunt (Tom Cruise) en una nota alta, con dos de las secuencias más trepidantes no sólo de la saga, sino de la historia del cine de acción. Merecidamente, la película compite en la extraña categoría de Mejor logro cinematográfico y taquillero.

  • ‘Zootopia 2’: los 10 mejores cameos de voz, rankeados

    ‘Zootopia 2’: los 10 mejores cameos de voz, rankeados

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Casi una década después de la primera entrega y su exitoso mundo de animales civilizados, Zootopia 2 trae de regreso a Judy Hopps (voz en inglés de Ginnifer Goodwin) y a Nick Wilde (Jason Bateman), investigando una nueva conspiración que introduce a los reptiles.

    Pero esto no es lo único que trae la película, que también brinda una oleada de cameos de voz—en su versión original en inglés, al menos—, incluyendo actores que han participado en otras películas de Disney, y que seguro habrás detectado si tienes un oído agudo. Si no, acá te contamos cuáles son los 10 mejores cameos de Zootopia 2, rankeados del menos al más interesante (con algunas menciones para ciertos doblajes de la película). Ten en cuenta que habrá algunos spoilers a continuación.

    10. Shakira como Gazelle

    Este cameo sigue siendo importante pero también es, en definitiva, el menos interesante de Zootopia 2, en esencia porque Shakira como artista invitada es algo que ya habíamos visto desde la primera película.

    Una vez más, la cantante colombiana interpreta a Gazelle, la celebridad más importante de toda Zootopia. En la secuela, tiene un papel igual de breve pero más activo, intercediendo por los protagonistas. Shakira, en colaboración con Ed Sheeran, también compone “Zoo”, el tema principal de la película.

    9. Hideo Kojima como Paul Moledebrandt

    Luego tenemos uno de los cameos más difíciles de identificar, pues se necesita ser fan de los videojuegos y haber visto Zootopia 2 en japonés, cosa improbable pero ahí queda el dato. El personaje es Paul Moledebrandt, un pequeño topo que vemos trabajando en las oficinas de la policía de Zootopia como técnico (papel interpretado en inglés por Josh Gad, más al respecto en breve).

    Sin embargo, en el doblaje japonés de la película, el encargado de darle voz es Hideo Kojima, en su debut como actor de voz. Los fans de los videojuegos lo reconocerán instantáneamente: es el legendario creador y productor detrás de títulos como la saga Metal Gear Solid y, más recientemente, Death Stranding. Como dato curioso, el nombre del personaje es una referencia a Paul Hildebrandt, un programador que ha trabajado con Disney como desarrollador de software desde hace dos décadas, por lo menos.

    8. Josh Gad como Paul Moledebrandt

    El elenco de voces de Zootopia 2 incluye a múltiples talentos que han colaborado en otros importantes proyectos de Disney. No quiere decir que sus personajes como tal aparezcan en la película, pero sí son interesantes guiños para los seguidores del estudio.

    En la versión original de la película, Paul Moledebrandt es interpretado por Josh Gad, quien ha tenido uno de los roles más importantes en la historia reciente de Disney. Gad es, ni más ni menos, que la voz de Olaf, alivio cómico y mascota de la exitosísima dupla de Frozen y Frozen 2.

    7. Bob Iger como Bob Tiger

    Otro nombre que quizá sólo dominen los iniciados en las bambalinas de Disney es el de Bob Iger. No es un actor, pero sí es uno de los ejecutivos más importantes en la historia de la Casa del Ratón, y actual CEO de la compañía. A pesar de su largo historial con Disney, Bob Iger (aquí con crédito de Robert A. Iger) nunca había dado voz a ninguno de sus personajes animados, por lo que este es su debut.

    En Zootopia 2, Bob Iger interpreta a un tigre llamado Bob Tiger, quien da el clima en las noticias. Es una referencia muy específica y que requiere conocer la historia del ejecutivo, quien tuvo por uno de sus primeros trabajos ser, precisamente, un hombre del clima.

    6. Roberto Palazuelos como el Alcalde Brian Winddancer

    Este es un cameo de voz exclusivo del doblaje latinoamericano de Zootopia 2, pero no podemos dejar de mencionarlo por la manera en que dialoga con el actor de voz detrás del micrófono.

    Luego de que los acontecimientos de la primera película dejan a Zootopia sin alcalce, el actor caballo Brian Winddancer ocupa el puesto. Es un tipo carismático, musculoso y masculino pero no muy brillante, claramente una marioneta para los personajes que sí están en el poder. Es algo que hace eco de su actor de voz, el actor de telenovelas Roberto Palazuelos, quien tiene una reputación como notable mirrey y que también ha incursionado en la política (es su segundo rol de doblaje, después de Águila y Jaguar: los guerreros legendarios).

    5. Ed Sheeran como Ed Shearin

    El músico Ed Sheeran tiene un rol importante detrás de cámaras en Zootopia 2, pues compuso el tema “Zoo” de la película en conjunto con Shakira. Sin embargo, también es responsable por uno de los cameos de voz más curiosos.

    En la película, Ed Shearin es una oveja que es accidentalmente esquilada de forma que parece llevar brasier y tutú. El nombre es un ingenioso juego de palabras con el apellido del músico y con el verbo en inglés shear, que precisamente significa esquilar.

    4. Macaulay Culkin como Cattrick Lynxley

    Los antagonistas de la película son una familia de linces conocidos como los Lynxley, una dinastía que ostenta poder económico y político dentro de Zootopia. El hijo incómodo es Pawbert (voz de Andy Samberg), pero hay dos breves interacciones con sus odiosos hermanos.

    Uno de ellos, Cattrick, es interpretado por el emblemático Macaulay Culkin, protagonista de Mi pobre angelito. Aunque ya mucho menos activo desde su carrera como actor infantil, el actor sigue teniendo breves apariciones en proyectos. Dada la naturaleza de este cameo, podría ser un guiño a Succession, en la que su hermano, Kieran Culkin, interpreta a uno de los hijos de otra poderosa dinastía.

    3. Danny Trejo como Jesús

    Buena parte de la trama de Zootopia 2 gira en torno a la búsqueda de Judy y Nick por una comunidad de reptiles, quienes han sido desterrados de la ciudad desde mucho tiempo atrás. Cuando finalmente la encuentran, conocen a Jesús, un basilisco emplumado, informante de los bajos mundos y tipo duro de manual.

    ¿Y quién mejor para interpretar a un tipo duro con aspecto latino que Danny Trejo? Nadie más que el prolífico actor inmortalizado por Machete podía ser la voz de Jesús, un breve papel que también tiene una de las salidas más divertidas en toda la película.

    2. Dwayne “La Roca” Johnson como Zeke

    ¿Qué hacer cuando tienes a tu disposición a uno de los actores más famosos de Hollywood por su corpulencia y aura masculina? Si esto fuese Moana, claro que le das el papel de un semidiós como Maui. Pero eso es Zootopia 2, que continúa la tradición de la primera para la parodia.

    En esta película, Dwayne Johnson, mole de 120 kilogramos de músculo, brinda voz a Zeke, que pertenece a una especie de animales conocidos como dik-dik, de los mamíferos cuadrúpedos más pequeños que hay. Después de la persecución inicial, Zeke aparece en las noticias como parte del desfile del Zootenario, que termina accidentalmente atrapado en una tuba.

    1. Michael J. Fox como Michael J.

    De acuerdo, este no es un cameo nada sustancial, pero se ganó el primer lugar en el ranking—y en nuestros corazones—por el ingenio del juego de palabras, si bien se pierde un poco en la traducción. Cuando Nick termina en la cárcel, hay otro zorro entre los reos, cuyo nombre es Michael J.

    ¿Y si le agregamos el apellido “Zorro” en inglés? Tenemos a Michael J. Fox, precisamente el actor encargado de darle voz. Es una pequeña intervención del ícono de Volver al futuro, pero también es uno de los juegos de palabras más finos en toda Zootopia 2.

  • ‘Percy Jackson y los dioses del Olimpo’: ¿dónde más has visto al elenco de la serie?

    ‘Percy Jackson y los dioses del Olimpo’: ¿dónde más has visto al elenco de la serie?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Dentro de la literatura fantástica juvenil contemporánea, la saga de Percy Jackson, creada por Rick Riordan, es una de las más populares gracias a su historia de magia y aventuras inspirada en la mitología griega. Aunque ya tuvo una adaptación cinematográfica (que llegó a tener una secuela), su versión televisiva ha demostrado un mayor éxito, además de mayor amplitud para adaptar la historia de las páginas con mayor fidelidad.

    Y como suele ser con este tipo de producciones, ha sido una plataforma para las incipientes carreras de sus jóvenes protagonistas (además de introducir rostros veteranos a nuevas generaciones). Acá te contamos dónde más has visto al elenco de Percy Jackson y los dioses del Olimpo, tanto a sus actores juveniles como algunos de los ya consagrados.

    Walker Scobell como Percy Jackson

    El protagonista Percy Jackson, hijo de Poseidón, es interpretado por Walker Scobell, quien ha recibido elogios por capturar la personalidad tanto heroica como ingeniosa y sarcástica del personaje. Sin embargo, aunque su carrera en pantalla ha sido corta, no es la primera vez que ha tenido buen recibimiento.

    Su debut cinematográfico vino con El proyecto Adam, película de ciencia ficción donde el piloto Adam Reed (Ryan Reynolds) viaja al pasado y se encuentra con su versión de 12 años (algo así como El encuentro conmigo pero en ciencia ficción). Scobell fue aplaudido por su mancuerna con Reynolds para interpretar juntos a un mismo personaje. También protagonizó El refugio secreto y participó en el modesto drama Mirando a través del agua.

    Leah Jeffries como Annabeth Chase

    La aguerrida e inteligente Annabeth Chase, hija de Atenea, es interpretada por Leah Jeffries, que debutó en pantalla a la corta edad de cinco años como Lola Lyon en la serie Empire sobre la ficticia familia Lyon, dueña de una importante compañía musical dedicada al hip hop.

    Participó en casi todos los episodios de la cancelada sitcom Rel entre 2018 y 2019, antes de compartir escena con Idris Elba en la película de supervivencia Bestia, sobre un padre y sus dos hijas atrapados varados en la sabana bajo el acecho de un león. También tiene un pequeño rol en la comedia romántica Algo de Tiffany, pero su rol más prominente a la fecha sigue siendo en la serie de Percy Jackson.

    Aryan Simhadri como Grover Underwood

    El mejor amigo de Percy es un sátiro llamado Grover Underwood que, gracias a la magia, puede fingir ser un niño normal de 12 años. En la serie, es interpretado por Aryan Simhadri, quien ha hecho carrera principalmente en televisión, con roles en producciones para Netflix o Disney.

    Su debut frente a la cámara vino con un rol secundario en la comedia familiar La pelea estelar, pero su primer protagónico sería con la película Spin, para Disney Channel. También formó parte del vasto elenco infantil en la más reciente versión del clásico Más barato por docena y, más recientemente, tuvo un pequeño rol en la esperada secuela Otro viernes de locos, como uno de los amigos de Harper (Julia Butters), la hija del personaje de Lindsay Lohan.

    Dior Goodjohn como Clarisse La Rue

    La voluntariosa hija de Ares, Clarisse La Rue, fue un personaje recurrente en la primera temporada de Percy Jackson y los dioses del Olimpo, pero se convierte en uno de los principales en la segunda.

    Se trata de una actriz joven cuyo rol más relevante a la fecha es como Dior, en el que ha logrado transmitir el carácter fuerte y agresivo del personaje. Anteriormente, dio vida a Robyn Rook en la única temporada de Mi profesora favorita (remake de la serie homónima de 1986). También participó en algunos episodios del reboot de la serie juvenil de terror, ¿Le temes a la oscuridad?

    Charlie Bushnell como Luke Castellan

    Otro personaje que tendrá un rol fundamental a partir de la segunda temporada de Percy Jackson es Luke Castellan, hijo de Hermes, interpretado por Charlie Bushnell, quien en sus pocas apariciones ha logrado transmitir el carácter de un personaje con mucho odio y resentimiento hacia los dioses.

    Bushnell ha tenido una carrera muy corta en pantalla, con participaciones en algunos cortos antes de aparecer en todos los episodios de la comedia juvenil Diario de una futura presidenta, donde interpreta al también odioso (inicialmente) hermano de la protagonista.

    Virginia Kull como Sally Jackson

    La desinteresada madre de Percy, Sally, es interpretada por Virginia Kull, actriz que ha realizado la mayor parte de su trayectoria en teatro y en una larga lista de esporádicos roles en televisión.

    Serían demasiados títulos para citarlos aquí, así que nos limitaremos a los dos más relevantes: Emily Barnes en seis episodios de la serie Big Little Lites, y Linda McQueen a lo largo de toda la serie de terror sobrenatural NOS4A2.

    Glynn Turman como Quirón / Sr. Brunner

    El encargado de interpretar al señor Brunner, fachada de maestro de latín para el centauro Quirón, es el consagradísimo actor Glynn Turman, quien comenzó su larga carrera como actor siendo un niño, en 1959.

    Podríamos dedicar un artículo entero para su carrera, así que mencionaremos sólo dos títulos: la serie En terapia (por la que obtuvo el Emmy como Mejor actor invitado) y, más recientemente, La madre del Blues, cuyo elenco (que incluye a Chadwick Boseman y Viola Davis) fue nominado al premio del Sindicato de Actores al Mejor reparto.

    Adam Copeland “Edge” como Ares

    ¿Quién mejor que Adam Copeland para interpretar a Ares, dios de la guerra y padre de Clarisse? Si el nombre no te suena, quizá lo reconozcas como Edge, el veterano luchador de la WWE.

    Copeland no tiene una carrera tan prolífica como actor fuera de la lucha libre, pero sí tiene un rol bastante notable: en la serie Vikingos, dio vida al guerrero Kjetill Flatnose. Un rol ideal para su experiencia y expresión intimidante, que sin duda informó su casting como Ares.

  • 8 películas que se sienten como libros de Stephen King

    8 películas que se sienten como libros de Stephen King

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Si hay un escritor que ha dejado una huella indeleble en la cultura pop por sus historias de terror (¡y de varios otros géneros!), ese es Stephen King. Con una amplia bibliografía que sigue creciendo y constantes adaptaciones al cine y la televisión a lo largo de varias décadas, ha tenido una enorme influencia en nuevas generaciones de creadores, cuyas obras demuestran sus marcas aun si no son adaptaciones directas.

    Es por ello que, probablemente, te hayas encontrado con películas que se sienten como basadas en libros de Stephen King, incluso si no lo son. Aquí seleccionamos ocho que tienes que ver si eres fan del autor y sus temas sobre el horror con tintes góticos, el trauma desde el realismo psicológico, lo inexplicable y los pequeños pueblos estadounidenses de Maine.

    El teléfono negro (2022)

    Comenzamos haciendo un poco de trampa: El teléfono negro (Black Phone) no se basa en una historia de Stephen King, pero tampoco es coincidencia que se sienta como una. Esto es porque fue escrita por Joe Hill, quien resulta ser su hijo.

    Situada en los 70, la trama tiene todo el perfil del autor más veterano: un chico (Mason Thames) de un hogar abusivo es abducido por un asesino en serie (Ethan Hawke) y atrapado en un sótano, donde lo sobrenatural interviene cuando, por medio del teléfono del título, las víctimas anteriores intentan ayudarlo. No estás solo si te da vibras de Cuenta conmigo y de la propia It (Eso).

    La hora de la desaparición (2025)

    Los relatos de Stephen King suelen lidiar con misterios—usualmente de carácter sobrenatural—, en pequeños pueblos de Estados Unidos, muchas veces con historias de abuso y con niños o jóvenes involucrados de algún modo. En este caso no estamos en Maine sino en Maybrook, a las afueras de Nueva York, pero en general, La hora de la desaparición encaja con el perfil. Sólo digamos que la tía Gladys (Amy Madigan) podría estar cómodamente sentada entre Jack Torrance y Pennywise.

    La trama sigue a una maestra, un padre de familia y otros personajes luego de la inexplicable desaparición de un grupo de niños casi entero de una escuela, a la misma hora de la madrugada, excepto por uno. Es otra película de terror con un bizarro sentido del humor de Zach Cregger, que te gustará si disfrutaste de Bárbaro o de misterios de desapariciones como Intriga.

    Longlegs: Coleccionista de almas (2024)

    Los protagonistas e incluso investigadores con algún tipo de habilidad psíquica, son comunes en la obra de Stephen King. Tal descripción aplica para el personaje de Maika Monroe en Longlegs: Coleccionista de almas, una agente del FBI que parece poseer clarividencia, una habilidad útil para resolver una serie de extraños y brutales asesinatos cometidos por padres contra sus familias antes de suicidarse, sin explicación o motivo aparente.

    Dirigida por Osgood “Oz” Perkins, la película fue comparada con otros thrillers como El silencio de los inocentes. Sin embargo, está claro que le debe más a historias de King como Doctor sueño e incluso La zona muerta, o si nos vamos hacia el terreno de los thrillers con elementos sobrenaturales, podemos mencionar a Mr. Mercedes y El visitante.

    Verano del ‘84 (2018)

    Dado que tantas adaptaciones de Stephen King se estrenaron en las décadas de 1970, 80 y 90, el autor ha sido asociado a la nostalgia por—e incluso idealización de—dichas épocas, incluso si sus relatos no siempre se situaron en esos años. Verano del ‘84 es, en cierto modo, un eco de esto.

    Se trata de un thriller con elementos de terror y aventuras que sigue a un grupo de adolescentes que investigan múltiples desapariciones sin resolver en su pequeño pueblo. Algo a medio camino entre Cuenta conmigo, Los Goonies y su contemporánea masivamente popular, Stranger Things.

    Los muchachos perdidos (1987)

    De nuevo, las historias juveniles en pueblos ficticios de Estados Unidos que ocultan algún secreto sobrenatural son tema frecuente en la bibliografía de King. Y si bien un poblado ficticio en California nunca va a estar tan olvidado por Dios como Derry, por ejemplo, este es apenas el primer elemento en común que tiene con Los muchachos perdidos (The Lost Boys).

    Aunque con un tono más autoconsciente y cómico como película de vampiros, este clásico de culto inserta a estos seres en un contexto moderno, no muy diferente a lo que King hace con La hora del vampiro (Salem’s Lot).

    En la boca del terror (1994)

    En definitiva, esta película no está basada en los libros de Stephen King, pero casi podríamos decir que está inspirada en el propio escritor. Dirigida por John Carpenter, En la boca del terror (In the Mouth of Madness) trata sobre un detective en busca de un famoso autor de terror, quien parece ejercer un extraño poder sobre sus fans por medio de su obra. Sin embargo, ha desaparecido sin dejar rastro antes de entregar su más reciente manuscrito.

    Aunque la película es, en parte, también un homenaje a H.P. Lovecraft, su trasfondo—e incluso un diálogo—nos lleva a pensar en King, el autor de terror más exitoso de su tiempo. Es usual que los escritores sean reflexivos sobre el acto creativo dentro de su obra, algo que el propio King ha hecho también en novelas como Miseria, por lo que podrás ver ecos de eso aquí.

    La noche del demonio (2010)

    Otro tema recurrente en la bibliografía de Stephen King es lo sobrenatural asfixiando el espacio tanto doméstico como psicológico, algo de lo que Eso y El resplandor son claros ejemplos. La noche del demonio (mejor conocida por su título original, Insidious) tiene influencias de ambas.

    La trama sigue a una familia que, después de mudarse a una nueva casa, padece una tragedia cuando uno de los hijos se accidenta y entra en una especie de coma que los médicos no pueden explicar, e incluso requiere la intervención de psíquicos e investigadores paranormales. Una ambigüedad que tiene en común con El exorcista, por ejemplo.

    La niebla (1980)

    Otra película de terror dirigida por John Carpenter que podría parecer adaptada de un libro de Stephen King. Y aunque no es el caso, también tiene varios elementos en común: La niebla (The Fog) se sitúa en el ficticio pueblo costero de Antonio Bay, California, que al celebrar su centenario se enfrenta a una misteriosa niebla que parece traer consigo algo sobrenatural.

    Otro pueblo ficticio olvidado por Dios donde la violencia del pasado tiene ramificaciones horripilantes bajo una entidad sobrenatural o cósmica en el presente. No muy diferente de Eso, pero en un escenario similar al de Castle Rock, otro pueblo (aunque en la costa Este) inspirado en la ciudad natal de King: Durham, Maine.

  • Películas de Navidad mexicanas para ver durante las fiestas

    Películas de Navidad mexicanas para ver durante las fiestas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Ver películas navideñas es una actividad común para entrar en espíritu festivo durante diciembre, pero por lo general, la convención—para bien o mal—nos lleva a optar por clásicos en el canon hollywoodense. Si estás aquí, entonces quizás quieras hacer las cosas diferente esta vez.

    En México también sabemos hacer cine con la temática de la temporada. Y como no podía ser de otra forma dentro de nuestro crisol cultural, hay desde comedias con cierta sensibilidad comercial, a producciones con nuestro ácido sentido del humor, así como todo lo que hay en los dos extremos de ese espectro. Descubre una selección de películas de Navidad mexicanas para ver durante las fiestas con un toque único.

    Santa Claus (1959)

    Que no te engañe su título: Santa Claus es, en efecto, protagonizada por el hombre del traje rojo (interpretado aquí por José Elías Moreno), pero no en su clásica versión que reside en el Polo Norte, viaja en trineo y reparte juguetes. No, este Santa Claus vive en el espacio y, cada año en Nochebuena, tiene una lucha cósmica para salvar las almas de los niños contra un demonio llamado Precio (José Luis Aguirre), enviado por Lucifer a la Tierra para arruinar las fiestas.

    Hoy, es un clásico de culto sui generis, único en su tipo, de esas películas que han sido abrazadas bajo el dudoso calificativo de “tan malas que son buenas”, en un tiempo en que México comenzaba a abrazar las costumbres extranjeras de la temporada. Sólo podía ser obra de René Cardona, el hombre que también dio al mundo maravillas como La mujer murciélago y varias películas de El Santo.

    Mi niño Tizoc (1972)

    Otra indispensable en el canon de las películas de Navidad mexicanas es Mi niño Tizoc, que si bien no se centra por completo en las festividades, sí es enmarcada por ellas. La película sigue a un padre (Alberto Vázquez) y su pequeño hijo (Cuitláhuac Rodríguez), indígenas de Xochimilco que padecen pobreza y discriminación. El niño sueña con ir a una posada, comer un pollo y tener una piñata. Cuando no es invitado a ninguna posada, su padre le concede su deseo para él solo, lo que será el comienzo de varios problemas.

    Es una película que apela al amor por la vida a pesar de las adversidades, aunque hoy en día podría ser un poco criticada por idealizar la pobreza. Es dirigida por el legendario Ismael Rodríguez, responsable de otros clásicos fundamentales del “Cine de Oro Mexicano”, como Nosotros los pobres y Los tres García, por citar sólo algunos ejemplos.

    Pastorela (2011)

    Una ácida comedia que, argumentaríamos, es una de las propuestas navideñas más infravaloradas que hay. En Pastorela, a un agente de policía (el genial Joaquín Cosío) le es negado interpretar el papel del Diablo en la pastorela por el nuevo párroco (Carlos Cobos), lo que da lugar a una lucha del bien contra el mal tan surrealista que, como sólo puede suceder en México, tiene secuencias de acción, crimen y hasta terror.

    Como comedia, es algo cuyo tono satírico y absurdo sólo podríamos comparar con la española El día de la bestia (otra gran película navideña) o con la ya clásica Matando Cabos, que también cuenta con geniales actuaciones de Cosío y de Silverio Palacios.

    Reviviendo la Navidad (2022)

    Un hombre amargado (Mauricio Ochmann) es víctima de la peor maldición posible, y ahora sólo puede vivir su día menos favorito: su cumpleaños, que también resulta ser la Navidad. Para romper la maldición, tendrá que aprender a mirar a su alrededor y a reconocer las cosas buenas en su vida.

    Mauricio Ochmann ya es un rostro común en las comedias mexicanas como Ya veremos, y en Reviviendo la Navidad no hace algo muy diferente a su trabajo típico. Sin embargo, esta película tiene a su favor que mezcla premisas como las de Hechizo del tiempo (Groundhog Day) con la de la comedia Click con Adam Sandler, para construir un relato sobre aprender a reconectar con la vida y los seres queridos en Navidad.

    Las rosas del milagro (1960)

    Aunque no es, como tal, una película de Navidad, Las rosas del milagro trata indirectamente sobre otra festividad decembrina que, por proximidad, se vuelve parte de la temporada. La película aborda, en parte, la historia de la aparición de la Virgen de Guadalupe (cuya festividad se observa el 12 de diciembre).

    Dirigida por Julián Soler, la película es un díptico dramático que, también, comienza con el romance de una princesa azteca con un miembro de una tribu rival, a modo de Romeo y Julieta. La otra parte es la historia de Juan Diego, que también ha sido contada en películas como Tepeyac, producción silente de 1917.

    Navidad S.A. (2008)

    En Navidad S.A., Santa Claus (Pedro Armendáriz Jr.) debe enfrentarse a que el Polo Norte se está derritiendo y que la gente ha olvidado el espíritu de las fiestas ante el consumismo, por culpa de uno de sus antiguos duendes (Mauricio Barrientos), quien lo ha convertido todo en negocio.

    Por su premisa, te recordará mucho a otra película navideña de temática similar, Elf, el duende, con Will Ferrell. Sin embargo, su comedia visual llega a niveles alocados que incluso remiten al espionaje y la ciencia ficción, por lo que también en algo se parece a El regalo prometido.

    El hubiera sí existe (2019)

    Otra película que, si bien no trata directamente sobre la Navidad, sí se sitúa durante la festividad e incluso se inspira en uno de los clásicos de ficción de la temporada. El hubiera sí existe sigue a una joven pero insegura mujer (Ana Serradilla), que ve la vida pasar entre su trabajo monótono de oficina y oportunidades perdidas. Eso hasta que se le aparece su yo del futuro (Ofelia Medina), quien la insta a cambiar su forma de abrazar la vida.

    Es, en cierto modo, parecida a Un cuento de Navidad de Charles Dickens, pero en clave de comedia romántica (Cuando sea joven con Verónica Castro tiene una temática similar), aunque también podríamos plantearla como Mi encuentro conmigo pero a la inversa, en la que un adulto se encuentra con su versión joven.

    Guadalupe Reyes (2019)

    Contrario a los estadounidenses, la temporada navideña en México no comienza con el Día de Acción de Gracias para terminar con Año Nuevo, sino que comienza con el Día de la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre y termina el 6 de enero con el Día de Reyes. A este periodo se le conoce como el “puente Guadalupe-Reyes”, periodo en el que se sitúa esta comedia sobre dos amigos (Juan Pablo Median y Martín Altomaro) que, luego de años de no verse y en plena crisis de mediana edad, deciden realizar un reto frustrado de su juventud: beber cantidades absurdas de alcohol durante las festividades.

    Guadalupe Reyes es una clara heredera de comedias hollywoodenses como ¿Qué pasó ayer?, aunque con elementos de crisis de la mediana edad como en ¡Te atrapé! (Tag). De nuevo, no es totalmente sobre las fiestas en sí pero, dada su temporalidad, claramente cuenta como una película de navidad mexicana.

  • ‘Más que rivales’ (‘Heated Rivalry’) y otras 9 películas y series de romance LGBTQ que no te harán llorar

    ‘Más que rivales’ (‘Heated Rivalry’) y otras 9 películas y series de romance LGBTQ que no te harán llorar

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En las narrativas románticas LGBTQ tanto en el cine como en la televisión, es un cliché común—y ya anticuado—que las historias terminen en tragedia para los personajes. Sin embargo, poco a poco surgen propuestas que desafían estos tropos y brindan representaciones más positivas, saludables y realistas de la comunidad.

    Un ejemplo reciente es Más que rivales (Heated Rivalry), serie de romance y deportes adaptada de las novelas Game Changers, de Rachel Reid. Si buscas más propuestas con representaciones similares, aquí te recomendamos otras nueve películas y series de romance LGBTQ que no te harán llorar (ni hacer corajes).

    Más que rivales (2025)

    Adaptada de Heated Rivalry, el segundo libro en la saga literaria Game Changers de Rachel Reid, Más que rivales sigue la relación entre dos jugadores de hockey rivales, Shane Holland (Hudson Williams) e Ilya Rozanov (Connor Storrie), dos celebridades de la Major Hockey League. Unidos por su ambición y pasión por el deporte, su intensa rivalidad se convierte en la fachada pública para un romance que deciden mantener en secreto.

    La serie sigue, en parte, la fórmula de infinidad de dramas sobre rivalidades deportivas (piensa, por ejemplo, en Rush: pasión y gloria), pero con personajes LGBTQ bien construidos que navegan por las complejidades de ser homosexuales, en un entorno donde puede haber dudas sobre ser aceptados o puede haber consecuencias negativas, pero también hay belleza en el compromiso ante la adversidad, como en El amor es extraño de Ira Sachs. Lo que nos lleva precisamente a…

    El amor es extraño (2014)

    En esta comedia dramática independiente, Ben (John Lithgow) y George (Alfred Molina) son una pareja homosexual de Manhattan y que, luego de casi 40 años juntos, deciden casarse cuando el matrimonio del mismo sexo se vuelve legal. Sin embargo, cuando la noticia llega a la escuela católica donde George ha trabajado por años como maestro de música, lo despiden. Sin ingresos suficientes para mantener un departamento, deciden seguir juntos pero irse a vivir por separado a casas de amigos y familiares. Tensiones maritales e intergeneracionales suceden…

    Aunque sí hay algo de tragedia en El amor es extraño, el director Ira Sachs no recurre a ella de una manera sensiblera y explotadora. En su lugar, la película explora las complejas dinámicas sociales, incluso culturales y políticas que pueden ejercer presión en una relación romántica LGBTQ incluso en la actualidad, pero siempre manteniendo el enfoque en la perseverancia de la pareja para seguir juntos (con la sensibilidad de Frankie y en sentido contrario a Pasajes, otras películas suyas). Además, vemos a una pareja gay de mayor edad, algo que no es tan común todavía.

    Rojo, blanco y sangre azul (2023)

    Adaptada de la novela homónima para jóvenes adultos de Casey McQuiston, Rojo, blanco y sangre azul (Red, White & Royal Blue) es una película de romance LGBTQ sobre el hijo de la presidenta de los Estados Unidos (Taylor Zakhar Perez) y un príncipe británico (Nicholas Galitzine), quienes tienen un altercado público. Para mitigar la crisis diplomática, son obligados a participar juntos en una campaña mediática, con la consecuencia de que el romance florece entre ellos.

    Se trata de una de esas películas románticas un tanto fantasiosas (piensa en El diario de la princesa, hasta cierto punto, o en la también similar Jóvenes altezas), con una historia LGBTQ que comienza con una rivalidad y termina en romance, similar a The Thing About Harry.

    Heartstopper (2022-2025)

    Quizá la serie de romance LGBTQ feel-good por excelencia en años recientes, Heartstopper se basa en la exitosa novela gráfica de Alice Oseman y trata sobre la relación entre el dulce Charlie (Joe Locke), su compañero de clase y estrella de Rugby, Nick (Kit Connor), así como las historias de su grupo de amigos durante la secundaria.

    La serie no sólo destaca por su tratamiento sensible de un romance juvenil, sino también por sus florituras visuales que evocan las novelas gráficas originales (similar a lo que la película de Scott Pilgrim hace para emular el material original). También brilla por su ecléctico elenco de personajes LGBT similar a lo que vemos en Sex Education.

    Sex Education (2019-2023)

    Excéntrica y frontal por partes iguales, Sex Education es una brillante serie con una premisa superficialmente divertida: Otis (Asa Butterfield) tiene una actitud reservada ante la sexualidad, en parte por tensiones en su relación con su madre (Gillian Anderson), quien es sexóloga sin vínculos románticos. En la escuela, él y su compañera Maeve (Emma Mackey) establecen un negocio clandestino de sexología, lo que resuelve las vidas de varios de sus compañeros, pero crea otras tensiones—incluyendo un romance floreciente entre ambos—.

    La serie es notable por representar de forma positiva no sólo romances en buena parte del espectro de la comunidad LGBTQIA+, sino también por retratar la exploración de la sexualidad bajo una luz saludable, plural, franca y positiva, no muy diferente de lo que haría después la australiana Aprendiendo a vivir (Heartbreak High), y en sentido contrario a Euphoria, que a pesar de ser plural, está repleta de azotes y abuso psicológico.

    Orgullo y seducción (2022)

    Un grupo de amigos homosexuales emprenden un viaje a un destino vacacional LGBTQ en Long Island, Nueva York, donde el romance florece pero es complicado por tensiones con otro grupo.

    Orgullo y seducción (Fire Island) parte de la premisa de que es casi imposible hablar de ficción romántica sin pasar por Jane Austen. Aunque sería muy inexacto decir que es sólo “Orgullo y prejuicio, pero con personajes gays”, pues esta película toma el esqueleto de la historia original, lo traslada a un contexto contemporáneo, y lo utiliza para deconstruir el clasismo e incluso racismo que puede atravesar las relaciones afectivas gays en la actualidad, algo que también podemos ver en Bros.

    El banquete de boda (2025)

    Una comedia en la que una pareja de hombres gays (Bowen Yang y Hang Gi-Chan) y una pareja de mujeres lesbianas (Kelly Marie Tran y Lily Gladstone) acuerdan hacer un “intercambio de parejas”. Uno de ellos se casará con una de ellas para poder mantener su residencia en Estados Unidos. A cambio, ellos pagarán el tratamiento de fecundación in vitro para que ellas puedan ser madres. Sin embargo, las cosas se complican cuando son confrontados con tener que realizar un banquete tradicional con toda la familia, conservadora y homofóbica.

    Remake de la película de 1993, que tenía a tres personajes en vez de cuatro, El banquete de boda (The Wedding Banquet) es otra película romántica que explora las complejidades culturales y raciales que ejercen presión sobre vínculos afectivos LGBTQ, con una trama que reflexiona también sobre las familias elegidas y las diversas formas de integrarlas.

    La noche de las nerds (2019)

    Protagonizada por Beanie Feldstein (Lady Bird) y por Kaitlyn Dever (The Last of Us), esta es una de aquellas comedias adolescentes en las que una noche de fiesta se sale de control. La noche de las nerds (Booksmart) sigue a dos amigas—una de ellas lesbiana—, quienes han garantizado ir a las mejores universidades, pero sienten que se han perdido de toda la diversión de la preparatoria. En vísperas de su graduación, deciden compensarlo y prometen festejar como nunca.

    Se trata de una comedia coming-of-age en una línea que te recordará a Súper cool (Superbad), pero bastante más progresista y positiva con la comunidad LGBTQ, en un espíritu más cercano a El club de las peleadoras (Bottoms).

    Yo soy Simón (2018)

    Yo soy Simón (Love, Simon) ya es un clásico moderno de los coming-of-age LGBTQ, con su historia sobre un adolescente (Nick Robinson) que no se atreve a revelar su homosexualidad, ni siquiera a sus mejores amigos, pero que es extorsionado por un alumno anónimo de la escuela que amenaza con revelar su sexualidad si no lo ayuda a ganarse a una de sus amigas.

    Es una película romántica juvenil que, además, lidia con las vicisitudes de ser un estudiante en la era de las redes sociales. La película, sin embargo, brinda una representación positiva de la experiencia de salir del clóset, sentando precedentes para otras propuestas como el spin-off, Love, Victor, y la similar Alex Strangelove.

    Feliz novedad (2020)

    Protagonizada por Kristen Stewart y Mackenzie Davis, Feliz novedad (Happiest Season) es una comedia romántica navideña con un giro LGBTQ: una pareja de mujeres lesbianas pasará las fiestas decembrinas con la familia de una de ellas, con el pequeño detalle de que aún no saben la verdad sobre su sexualidad.

    Es una película navideña con enredos familiares en una línea similar a Navidad con los Cooper, pero con el importante cambio de que las tensiones son fuertes al interior de la misma por la orientación sexual de uno de sus miembros. Piensa en algo como Shiva Baby, pero en Navidad y con más risas.

  • 10 series con nostalgia por los 80 y 90 mejores que Stranger Things

    10 series con nostalgia por los 80 y 90 mejores que Stranger Things

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Iniciada en 2016 y concluida con su quinta temporada en 2025, Stranger Things es una de las series más exitosas de Netflix, y un fenómeno de la cultura pop por muy diversos motivos. Con una narrativa situada entre mediados y finales de los 80, una de sus cualidades es brindar altas dosis de nostalgia por la época, con referencias a tantas cosas como E.T. el extraterrestre y La cosa del otro mundo, entre tantas otras.

    Sin embargo, no es la única serie que hace eso—y si somos sinceros, tiene la sutileza de un martillo en ese sentido—. Si el final de Stranger Things te dejará con ganas de más vistazos al pasado, seleccionamos para ti otras series llenas de nostalgia por los 80 y 90 para ver online.

    Jóvenes y rebeldes (1999-2000)

    Creada por Paul Feig y condenada al fracaso debido a una errática programación, hoy Jóvenes y rebeldes (Freaks and Geeks) es considerada una serie de culto, y el periodo de su transmisión (de 1999 al 2000) no es tan lejano a la época en que se desarrolla. Con un elenco de futuras estrellas como Linda Cardellini, Seth Rogen y James Franco, la trama se sitúa entre 1980 y 1981, y sigue a dos hermanos que se unen a grupos de amigos diferentes: la mayor se junta con los holgazanes, y el menor con los nerds.

    Es una serie singular en su tipo, y aunque fue cancelada relativamente pronto, el ADN de su dinámica entre diferentes grupos de personas y sus familias persiste en otras producciones como Malcolm el de en medio, The Big Bang Theory y, claro, la propia Stranger Things.

    Yellowjackets (2021-actualidad)

    Si lo que te gusta de Stranger Things es no sólo la nostalgia, sino la historia adolescente con elementos sobrenaturales y de misterio, Yellowjackets te hará muy feliz, aunque se sitúa en 1996. Saltando entre esa época y la actualidad, la trama sigue a un equipo de futbol juvenil femenino cuyo avión se estrella en una montaña. Abandonadas a su suerte, presencian cosas extrañas en la naturaleza y cometen cosas impensables para sobrevivir; mientras las sobrevivientes intentan, en el futuro, encubrir los secretos.

    Esta serie es una de las mejores herederas que hay para la ya clásica Lost, a su vez profundamente influenciada por la monumental Twin Peaks, pero con un factor adolescente que la acerca más a la sensibilidad de Stranger Things.

    Red Oaks (2014-2017)

    Protagonizada por el genial Craig Roberts, Red Oaks es una divertida serie de comedia que sigue a un joven universitario que, un poco desorientado, decide aceptar un trabajo como instructor de tenis en un acomodado club campestre de Nueva Jersey durante el verano de 1985. Es decir: el mismo periodo que la temporada 3 de Stranger Things.

    El trasfondo veraniego te recordará—proporciones guardadas—a la serie de comedia Acapulco, aunque por la sensibilidad actoral de Roberts, la compararíamos más con series como Premature o Mensajes de medianoche.

    GLOW (2017-2019)

    Pocas cosas dicen años 80 como grandes peinados y ropa de color neón, cosas que hay—y de sobra—en GLOW. La serie relata una versión ficcionada de la creación del show televisivo Gorgeous Ladies of Wrestling, pensado para promover la lucha libre femenina en 1986. Es protagonizada por Alison Brie y su elenco también presenta a nombres como Betty Gilpin y Marc Maron, entre otros.

    Esta serie sobre mujeres intentando triunfar en un mundo dominado por hombres tiene mucho en común con Unbreakable Kimmy Schmidt aunque, totalmente, es más parecida a La maravillosa Sra. Maisel.

    Dark (2017-2020)

    Dado su estreno y temáticas que involucran a niños desaparecidos, un misterio sobrenatural con ciencia ficción y una narrativa desarrollada en los 80( al menos en parte); la serie alemana Dark fue inmediatamente comparada con Stranger Things. Sólo que esta producción, vía recursos como viajes en el tiempo, lleva la trama a muchas otras épocas en el pasado y el futuro, proponiendo una experiencia mucho más interesante.

    Esta serie es otra de las herederas de Twin Peaks—y una de las mejores, hemos de decir—, con algunos elementos en común con otra serie reciente, Materia oscura.

    Todo es una mierda (2018)

    Aunque vemos a los protagonistas de Stranger Things crecer y madurar a lo largo de cinco temporadas, la angustia adolescente no es un elemento tan central de la trama. Quizá lo es más en la cuarta temporada, pero el enfoque está más en resolver misterios y cazar monstruos. Si lo que quieres es ver más aventuras de adolescentes en contextos normales, Todo es una mierda (Everything Sucks!) será para ti.

    Aunque situada en los 90—y ya cancelada, lamentablemente—, la serie también tiene a varios personajes involucrados en un club audiovisual, nerds tan cercanos a los de Stranger Things como a los de Jóvenes y rebeldes. Además, tiene elementos en común con títulos como Esta mierda me supera y la británica The End of the F***ing World.

    That ‘90s Show (2023-2024)

    Esta sitcom es nostalgia pura por partida triple. That ‘90s Show, como el título indica, se sitúa en la década de los 90. Sin embargo, es secuela de otra, That ‘70s Show, que fue estrenada en los 90 y que se situaba en los 70. La serie sigue a Leia, la hija adolescente de Eric y Donna de la primera serie, durante un verano con sus abuelos en Wisconsin.

    Dado el contexto, te recordará a series que se sitúan en los 90 de forma retrospectiva, como El joven Sheldon, pero también a otras sitcoms del periodo, como Malcolm el de enmedio.

    Recién llegados (2015-2020)

    Basada en las memorias homónimas del chef y celebridad culinaria, Eddie Huang, Recién llegados (Fresh Off the Boat) sigue a una familia de origen taiwanés-estadounidense en Florida durante la década de los 90, comenzando con su llegada desde el barrio chino de Washington y narrando las idas y venidas del negocio familiar, así como sus aspiraciones personales.

    Por sus caóticas dinámicas familiares, la serie mantiene un espíritu similar al de otras producciones como Malcolm el de enmedio, The Middle, El joven Sheldon y Home Economics, por lo que la disfrutarás si conoces alguna de estas series.

    This is Us (2016-2022)

    Esta serie de Dan Fogelman, una de las más aclamadas de la televisión estadounidense en la memoria reciente, brinda altas dosis de nostalgia no sólo de los 80 y 90, sino de varios periodos. Esto gracias a que This is Us narra las vidas de miembros de una familia a través de diversas generaciones, saltando en diferentes tiempos entre los 70, los 80 y la actualidad.

    Es una serie que, más allá de la nostalgia por el pasado, nada tiene que ver con Stranger Things. Es un drama sobre familias, amistades y tragedias, más para amantes de títulos como Cinco hermanos (Brothers & Sisters) o Everwood.

    Twin Peaks: The Return (2017)

    Aclaremos algo desde el inicio: Twin Peaks: The Return, es una secuela de la original Twin Peaks, situada unos 25 años después de los acontecimientos de esta última, que sucedía en los 90. Es decir: The Return no se sitúa para nada en los 90, pero la serie de David Lynch—última gran obra del director—hace algo más inteligente con el período: reflexiona e ironiza sobre él, sus valores, y cómo han evolucionado las expectativas narrativas y de consumo de la televisión desde el debut de la original, que transformó el medio para siempre.

    En otras palabras, esta serie—concebida como una gran película de 18 horas—, brinda nostalgia pero también la critica, convirtiéndose en el título más interesante de este listado en automático. Es tonalmente más cercana a la película, Twin Peaks: Fuego camina conmigo, y al ser la obra cumbre de Lynch, es más compleja y críptica que sus últimas películas, como Sueños, misterios y secretos o Por el lado oscuro del camino.

  • Episodios de Navidad tan oscuros que no creerás que se transmitieron por TV

    Episodios de Navidad tan oscuros que no creerás que se transmitieron por TV

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La temporada navideña es, tradicionalmente, concebida como un periodo de paz, amor, esperanza por la humanidad y reconciliación con el prójimo, como demuestran algunos de los grandes clásicos de la temporada. Sin embargo, hay visiones discordantes, a veces pesimistas, otras muy realistas y algunas más incluso irónicas o hasta cínicas. Y quienes hayan visto los especiales navideños de estas series de televisión, no dejarán mentir.

    Se trata de episodios de Navidad tan oscuros que resulta increíble no sólo que hayan sido producidos, sino también que hayan llegado al aire en TV o streaming. Aquí seleccionamos algunos de ellos, para que dejes volar el lado más morboso de tu imaginación o para traer algo de acidez a tu cena familiar navideña.

    “Peces” de El Oso, temporada 2 (2022-actualidad)

    Las típicas cenas navideñas pueden venir con algo de incomodidad. Bien dicen por ahí que todas las familias son disfuncionales hasta cierto punto, lo que puede volver la convivencia extraña o hasta indeseable. Sin embargo, El Oso (The Bear) lleva esta premisa hasta los niveles de disfuncionalidad que vemos en el restaurante de Carmy (Jeremy Allen White) y que, además, los explican.

    “Peces”, el infame sexto episodio de su segunda temporada, es un flashback extendido a unos cinco años antes del comienzo de la serie. Carmy regresa a casa para pasar la Navidad con su familia, y los resentimientos, trauma, piques y depresión crean una espiral literalmente destructiva que se sale de control. Es la clase de episodio navideño para ver si te sientes terrible respecto a tu situación familiar, pues te recuerda que siempre puede ser peor.

    “Blanca Navidad” de Black Mirror, temporada 2 (2011-actualidad)

    A estas alturas, la serie antológica Black Mirror ya tiene su fama establecida como una serie que explora los lados más oscuros de la tecnología, presentando desde íntimas tragedias personales hasta escenarios distópicos del futuro próximo. Estaba claro que un especial navideño en esta serie no iba a ser uno feliz.

    Y en efecto, no lo es. El episodio “Blanca Navidad” de su segunda temporada trata sobre tres historias narradas por Matt (Jon Hamm) y Joe (Rafe Spall) en una remota cabaña, que exploran cuestiones como el arte del ligue en su forma más misógina, inteligencia artificial, asesinatos, la conciencia humana y el “bloqueo” de internet extrapolado a la vida real, con un giro tan siniestro y oscuro que te hará comenzar a ser un niño bueno para no quedar en la lista de “traviesos” de Santa.

    “Es una Navidad soleada” de It's Always Sunny in Philadelphia, temporada 6  (2005-actualidad)

    Otra serie repleta de disfunción es la ácida comedia It’s Always Sunny in Philadelphia, en la que cuatro egocéntricos amigos mantienen un bar en medio del caos por sus propios intereses personales. Claro que las fiestas navideñas iban a ser un desastre con estos tipos.

    Sin embargo, “Es una Navidad soleada”, especial navideño que concluye su sexta temporada, da giros bastante turbios, con más traumas infantiles que el consultorio de un psicólogo. Aunque, al final, los personajes terminan más unidos que al comienzo, el asunto se pone particularmente denso cuando Charlie (Charlie Day) descubre cómo es que su madre conseguía pagar por las celebraciones de Navidad en casa. Sólo digamos que estaba recibiendo regalos de más Santas de la cuenta…

    El especial de Navidad de BoJack Horseman (2014-2020)

    Una serie animada para adultos sobre un hombre-caballo celebridad venida a menos, drogadicto y depresivo; podría parecer la opción menos idónea para un episodio navideño. Y en efecto, lo es, así que BoJack Horseman hizo lo único que podía con su especial para la temporada.

    El especial de Navidad de BoJack Horseman es, en realidad, un episodio navideño sobre un episodio navideño. BoJack (voz de Will Arnett) y Todd (Aaron Paul) ven el especial de Horsin’ Around, la sitcom que el primero protagonizó en los 90. Y a partir de esta premisa, la serie reflexiona sobre las hipocresías del showbiz como sólo esta serie sabe hacerlo, trascendiendo sus gruesas capas de nihilismo para encontrar algunas verdades. Para el caso: mejor apaga la tele y ve a darle un abrazo a tu mamá.

    “Cuento de Navidad” de Futurama, temporada 2 (1999-actualidad)

    Situada en el lejano futuro del siglo XXX, Futurama es particularmente apta para satirizar las contrariedades y absurdos de nuestra cultura, en el siglo XXI. Su protagonista es Fry (voz de Billy West), un hombre criogénicamente congelado y despertado en el año 2999.

    En el episodio “Cuento de Navidad” de su segunda temporada, Fry se siente nostálgico por las navidades de su infancia mientras descubre cómo la festividad ha evolucionado a lo largo de los siglos. En el futuro, incluso el trabajo de Santa Claus ha sido automatizado por un robot que recorre el mundo repartiendo regalos, pero las cosas dan un giro oscuro cuando su programación, excesivamente estricta, dictamina que todos han sido niños malos… y el robot opta por la solución violenta.

    “La Navidad de los animalitos del bosque” en South Park, temporada 8 (1997-actualidad)

    Nada escapa de las garras de la incorrección política de la sitcom animada South Park, así que claro, la serie tiene entre sus numerosas y blasfemas distinciones uno de los episodios de Navidad más oscuros y satíricos en la historia de la televisión.

    “La Navidad de los animalitos del bosque”, conclusión de su octava temporada, sigue a uno de los jóvenes protagonistas, Stan Marsh (con voz del creador de la serie, Trey Parker), descubriendo a inocentes animales parlantes en el bosque, a los que decide proteger durante la Navidad. Inexplicablemente, todo se vuelve un complot para resucitar al Anticristo, y que incluye desde un Santa Claus con escopeta a orgías satánicas y un Apocalipsis en el nombre del judaísmo. Un cóctel molotov para incomodar a cualquiera en la temporada independientemente de creencias y afiliaciones, prueba de que nada está lejos del alcance de esta serie.

    El episodio piloto de A dos metros bajo tierra (2001-2005)

    ¿Qué mejor para entrar en el espíritu navideño que sexo en un aeropuerto, metanfetaminas y la muerte del padre? Así arranca la serie A dos metros bajo tierra (Six Feet Under), con un macabro sentido del humor para contar la historia de varios hermanos que, repentinamente, se ven obligados a trabajar para mantener la funeraria que les ha dejado su padre.

    Dada su premisa, el tono sombrío y la muerte son presencias constantes en esta serie, que siempre mantiene cierta morbidez en sus historias. Cabe señalar que las fiestas decembrinas volverían a ser el tema de otro episodio en la segunda temporada, Es el momento más maravilloso del año, situado en el primer aniversario luctuoso del patriarca mientras la familia debe trabajar en plena Navidad.

    “La incontrolable Navidad de Abed” en Community, temporada 2 (2009-2014)

    La sitcom Community es bien conocida por abordar diferentes géneros e incluso técnicas con fines autorreferenciales. “La incontrolable Navidad de Abed”, especial navideño de su segunda temporada, lleva las cosas más lejos al ser, ni más ni menos, una genial oda a la animación en stop motion.

    En la superficie, podría parecer un inocente homenaje a Rudolph, el reno de la nariz roja, clásico navideño animado con esta técnica. Sin embargo, no tarda en revelarse la razón por la que el episodio fue creado de esta forma, lo que trae a la mesa conversaciones sobre salud mental y sobre la soledad que muchas personas atraviesan por la temporada. Sin embargo, la serie lo maneja con un equilibrio ideal de sensibilidad y humor, convirtiéndolo en uno de los episodios de Navidad más oscuros, pero también más relevantes.

  • Las 8 mejores películas y series de Pedro Pascal

    Las 8 mejores películas y series de Pedro Pascal

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Es el mundo de Pedro Pascal, y nosotros sólo vivimos en él. De ascendencia chilena, el actor es una de las celebridades más populares—y queridas— de Hollywood y de internet. Su rostro está por todas partes, desde grandes franquicias como el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) hasta películas de autores como Pedro Almodóvar.

    Ya sea porque vives enamorado o enamorada de él, o porque quieres entender de qué va todo este fenómeno, acá seleccionamos las 8 mejores películas y series de Pedro Pascal, y así conocer su reciente—y meteórico—ascenso a la fama mundial, que lo ha llevado a ser protagonista de títulos como Amores materialistas y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos.

    The Last of Us (2023-Actualidad)

    Para muchos, y por diversos motivos, esta adaptación del aclamado videojuego post-apocalíptico homónimo es el título definitivo de Pedro Pascal. The Last of Us de HBO se sitúa en una realidad alternativa de nuestro mundo, donde el calentamiento global ha permitido la proliferación en humanos del hongo parásito cordyceps, conocido por “zombificar” a los seres vivos. Pascal interpreta a Joel Miller, un hombre que perdió a su hija durante el comienzo de la pandemia. Años más tarde, es encomendado con el cuidado de Ellie (Bella Ramsey), una adolescente que parece ser inmune al hongo, por lo que debe protegerla a toda costa. En lo que concierne a historias distópicas sobre figuras paternas protegiendo a niños, tiene toda la vibra de El último camino.

    Por un lado, esta dinámica del rudo y masculino protector de una niña, se ha vuelto una piedra angular de la reputación de Pascal como el “papi de internet” (incluso más que otras producciones donde tiene papeles similares). Pero hay que darle un enorme crédito al actor, pues más que una historia de zombis, o “infectados”, The Last of Us es una historia sobre la desesperanza de un mundo destruido, pero también sobre la lucha por mantener viva la llama del optimismo. Pascal entiende que hay un corazón de oro debajo del cinismo y el dolor de su personaje, y logra maravillosamente transmitir toda la complejidad de esa evolución hacia el amor y la esperanza a lo largo de múltiples episodios, lo que en verdad le brinda el tiempo necesario para desarrollar ese mundo interior.

    Kingsman: El círculo dorado (2017)

    Son raras las secuelas que superan a sus predecesoras y, lamentablemente, pocos argumentarían que el caso de la saga de Kingsman sea la excepción a la regla. Kingsman: El círculo dorado es la típica continuación que repite mucho de lo que hizo funcionar a la primera parte, por lo que no resulta tan fresca ni propositiva, aunque su acción frenética te gustará si disfrutaste de propuestas como Kick-Ass: Un superhéroe sin superpoderes o El escuadrón suicida.

    Sin embargo, Pedro Pascal es, por mucho, uno de los mejores y más llamativos elementos de la secuela, dotando de una personalidad singular a su personaje, el Agente Whiskey. Su carisma brilla en combinación con las alocadas secuencias de acción de Matthew Vaughn, e incluso si no eres fan de la saga o de este tipo de películas, su actuación por sí sola es motivo suficiente  para verla.

    El peso del talento (2022)

    El título de la metacomedia El peso del talento (o más elocuentemente, The Unbearable Weight of Massive Talent) no es en alusión a Pedro Pascal, sino al protagonista, Nicolas Cage, quien básicamente se interpreta a sí mismo como un actor que, víctima de sus indulgencias y problemas financieros, debe aceptar cualquier trabajo. Así, accede a visitar la mansión de un presunto narcotraficante (Pascal) durante su cumpleaños, mientras la CIA intenta sacar provecho de la situación.

    Nicolas Cage es, básicamente, Nicolas Cage, por lo que recae en Pascal dotar de corazón emocional a la película, cosa nada fácil dada su cuestionable profesión. Pero el histrión demuestra aquí que también tiene una excelente vis cómica para hacer contrapeso a la grandilocuencia a menudo exagerada de su coestrella, cosa nada fácil. Además, este es un narco con corazón de oro, un cinéfilo fan de Cage y de Paddington 2 (también aquí creemos que es una maravilla y que nos hace querer ser mejores hombres, Pedro). En lo que concierne a metacomedias sobre el cine, los actores y sus vidas, tiene puntos en común con El ladrón de orquídeas (también con Cage) y con ¿Quieres ser John Malkovich?

    The Mandalorian (2019-2023)

    Puede que a The Last of Us le corresponda la reputación de consolidar a Pedro Pascal como el “papi de internet”, pero esa semilla fue sembrada por The Mandalorian. En este spin-off de la saga Star Wars, el actor interpreta a un frío mercenario mandaloriano, Din Djarin, en una misión para recuperar a un cierto “activo”. Cuando descubre que se trata de un bebé con sensibilidad a la Fuerza buscado por el Imperio, su compasión lo orilla a protegerlo.

    Y esto desencadena tres temporadas de Din Djarin protegiendo a Grogu de las amenazas del Imperio Galáctico, efectivamente haciendo de la marioneta (cariñosamente llamada “Baby Yoda”) el primero de los hijos adoptivos de Pascal en la pantalla. Aquí, Pascal tiene que hacer mucho con poco, pues el código de honor de los mandalorianos fundamentalistas demanda nunca descubrirse el rostro. El actor tiene que trabajar con la voz y con el cuerpo para transmitir una cierta frialdad emocional que se va derritiendo. Cuando alcanza su culminación en los raros momentos donde puede mostrar su rostro, consigue un efecto de lo más emotivo. Una serie que podrán disfrutar tanto los fans del resto de Star Wars como de The Last of Us—tanto por el factor Pascal como por su temática—. También es una gran opción para fans de Firefly, otro clásico wéstern espacial.

    Gladiador II (2024)

    Vamos a ser claros: Gladiador II no es una gran película, una indicación más de que el director Ridley Scott está muy lejos de los días de gloria marcados, precisamente, por la primera Gladiador. Sin embargo, es el elenco—y el propio Pedro Pascal, específicamente—lo que le da un alma a esta secuela, que sigue bebiendo de la fuente de Espartaco y Ben Hur.

    Aunque no es el protagonista (rol que corresponde a Paul Mescal), sí representa una fuerza antagónica—aunque noble—en el papel del general Acacio, líder del ejército romano que es leal a los ideales de Marco Aurelio (Richard Harris) y de Máximo (Russell Crowe), bajo quien entrenó y sirvió como soldado. Es decir que Pascal brinda el vínculo emocional e ideológico con el héroe de la primera parte, brindando una actuación creíble sobre un hombre trágicamente atrapado entre la responsabilidad de su cargo y los ideales que está traicionando en nombre de los emperadores.

    Robot salvaje (2024)

    Uno de los roles más humanos de Pedro Pascal es, irónicamente, uno en el que ni lo vemos, y ni siquiera está interpretando a un personaje humano. Se trata de la conmovedora animación Robot salvaje, de DreamWorks, cuyo corazón emocional está en la relación de la robot titular, Roz (voz de Lupita Nyong’o), varada en una isla repleta de animales, que encuentra un propósito en la crianza de un pequeño polluelo.

    Aquí le toca dar voz al zorro Fink quien, irónicamente, ejerce una paternidad inicialmente renuente, más inclinado a dejar que la selección natural haga lo suyo. Pero claro, su calidez eventualmente sale a flote. No verás al actor aquí, pero la personalidad que ha enamorado a multitudes está en este personaje también, gracias a un trabajo de voz muy distinto al realizado en The Mandalorian. Si te han gustado propuestas como Gato con botas: El último deseo por su estilo de animación, o La era de hielo por su temática de familias adoptadas, será para ti.

    Game of Thrones (2011-2019)

    Hoy tenemos a Pedro Pascal por todas partes, pero hubo un tiempo en que no fue así. Sin embargo, el origen de su auge en popularidad puede rastrearse hasta el fenómeno mediático que fue Game of Thrones, la serie televisiva ideal para fans de El señor de los anillos, The Witcher y demás fantasías medievales del tipo.

    El actor brilla específicamente en su cuarta temporada, transmitida durante 2014. Era un papel destinado a terminar pronto, pero Pascal cautivó en el rol del príncipe Oberyn Martell, que además era noble, sensual y carismático. Afortunado y prudente no tanto, al verse aquejado por representar a Tyrion Lannister (Peter Dinklage) en un juicio por combate que no tiene el mejor final para ninguno de los dos. Sin embargo, el hecho de que el personaje haya dejado una marca tal que aún es recordado entre los favoritos de los fans, ya era testimonio del carisma que el actor iba a traer a la mesa con futuros papeles.

    Narcos (2015-2017)

    Podríamos decir que la participación de Pedro Pascal en la serie Narcos fue la que terminó de ponerlo en el mapa. Una de las primeras producciones originales de Netflix en convertirse en un éxito ampliamente comentado, la serie inicialmente trató sobre el conflicto entre la DEA y el narcotraficante Pablo Escobar (interpretado por el brasileño Wagner Moura). Tu serie de Pedro Pascal ideal si te gustó Sicario: Tierra de nadie o Escobar.

    Sin embargo, en el transcurso de sus tres temporadas, la narrativa se expandió a horizontes más amplios. Pascal formó parte del único tejido conectivo entre la gran narrativa de la serie como el protagonista, Javier Peña, el agente de la DEA con la consigna de derribar primero a Escobar y, después, al cartel de Cali. Una responsabilidad considerable, dado que la serie se basa en la verdadera historia de esta lucha contra el crimen. Peña y su compañero, Stephen Murphy (interpretado en la serie por Boyd Holbrook) son agentes reales de la inteligencia estadounidense, por lo que Pascal y Holbrook tuvieron que caminar la delgada línea entre la realidad y la dramatización con respeto.

  • Wicked y más adaptaciones al cine de El mago de Oz

    Wicked y más adaptaciones al cine de El mago de Oz

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El mago de Oz, novela infantil de L. Frank Baum, es uno de los clásicos de la literatura fantástica occidental más populares y, como tal, ha sido una fuente de inspiración infinita para tantas otras obras de ficción, tanto en el cine como en otros medios. Esto incluye a la exitosísima Wicked, novela revisionista de Gregory Maguire que dio origen a la obra de teatro musical y a la película basada en esta última.

    Si estás bajo el encanto del mundo de Oz ante el estreno de la segunda parte de la adaptación al cine, Wicker: Por siempre, aquí te presentamos otras adaptaciones cinematográficas de El mago de Oz disponibles para ver online.

    El mago de Oz (1939)

    Esta es la adaptación definitiva de El mago de Oz, no en un sentido nostálgico ni purista. Esta versión cinematográfica de 1939 es, para comenzar, en parte un musical que además se toma algunas licencias creativas. Es, además, el papel más emblemático de la legendaria Judy Garland.

    Es la rara película que rescata la esencia del material original pero también lo trasciende, informando su iconografía en el imaginario popular—las zapatillas no eran originalmente de rubí, sino de plata, pero fueron cambiadas para lucir en el vibrante Technicolor, novedoso para su época—. Es un clásico visual y musicalmente icónico en el que habrán de inspirarse muchas otras adaptaciones ya sea para seguirlo o diferenciarse de él, y además es una gran fantasía atemporal para toda la familia que disfrutarás si te gustaron otras películas como Mary Poppins o Willy Wonka y la fábrica de chocolate, o el todavía más suntuoso Technicolor de Cantando bajo la lluvia.

    Wicked (2024)

    La novela de Gregory Maguire en que se basa el musical teatral Wicked—así como su adaptación al cine—, es un interesante ejercicio que camina la delgada línea entre el homenaje y el revisionismo crítico, valiéndose del marco establecido por L. Frank Baum para reinterpretar a la “Malvada bruja del Oeste” como una figura empática, y reflexionar desde la historia de El mago de Oz sobre temas como el poder, la discriminación, el establecimiento de narrativas oficiales con la propaganda y la radicalización de las resistencias. Nada denso.

    Buena parte de esto es diluido en la obra de teatro—y en las películas, por extensión—, pero los temas se mantienen aunque sea de forma superficial, dando preferencia a una suntuosa puesta en escena que parte de la iconografía de la novela y sus adaptaciones. Una opción ideal no sólo para fans de El mago de Oz, sino también de musicales de los 2000 como Chicago, o con canciones emotivas e impactantes como El gran Showman.

    Wicked: Por siempre (2025)

    Como ya es tan común con las adaptaciones de franquicias taquilleras, la del musical basado en El mago de Oz también llegó en dos partes para optimizar ganancias, aunque en detrimento de la trama que termina diluida en casi cinco horas totales de metraje. La segunda parte, Wicked: Por siempre retoma la historia una vez que Elphaba (Cynthia Erivo) ha sido designada enemigo público de Oz, mientras que Glinda (Ariana Grande) se ha convertido en la imagen pública de benevolencia del régimen.

    Con algunas canciones nuevas, se trata de una adaptación bastante fiel de la obra, que toca temas sobre confrontar idealizaciones y privilegios, algo que tiene en común con Amor a colores (Pleasantville) que, según el director Jon M. Chu, fue una influencia importante en la película. Hay, también, una similitud temática con El gran dictador, e incluso incluye algunas referencias visuales al clásico de Chaplin.

    Oz, un mundo fantástico (1985)

    Una de las adaptaciones más extrañas de El mago de Oz es esta oscura fantasía producida por Disney, concebida como continuación de la primera aventura de Dorothy. Oz, un mundo fantástico (Return to Oz) comienza con Dorothy (Fairuza Balk, años antes de Jóvenes brujas) obsesionada con su visita a Oz meses atrás, por lo que sus consternados tíos la ingresan a un psiquiátrico al considerar que alucina (sí, en serio). Llevada de nuevo al mundo mágico, descubre que ha sido conquistado por el Rey Nomo.

    Es una película que inevitablemente desconcertará a los fans de la adaptación musical de 1939 con Judy Garland, pues está más en clave de las fantasías oscuras de los años 80 como La historia sin fin, Laberinto y El cristal encantado (The Dark Crystal), con todo y marionetas tan complejas como extrañamente perversas. Paradójicamente, es considerada una de las adaptaciones más fieles de la obra de L. Frank Baum, al mantener los elementos más extraños y perversos de las páginas.

    Oz, el poderoso (2013)

    A pesar de ser el personaje titular, hay que decir que el propio mago de Oz es rara vez abordado en profundidad. Oz, el poderoso (Oz, the Great and Powerful) es una película que funge como “precuela espiritual” para la clásica adaptación de 1939 y cuenta la historia de origen del mago, Oscar Diggs (James Franco), quien debe aliarse con tres brujas para devolver el orden a la tierra mágica.

    Como expansión de la historia de El mago de Oz, tiene una vibra similar a la que presenta Wicked, aunque cabe aclarar que no forman parte de la misma continuidad, y deben ser tomadas como interpretaciones diferentes—y complementarias—del clásico de la literatura y el cine. Oz, el poderoso es un producto de su tiempo, una adaptación sobrecargada de efectos especiales digitales que llegó en la estela de la saga de Harry Potter, en una línea similar a Alicia en el País de las maravillas de 2010.

    El mago (1978)

    Wicked podrá ser la adaptación de El mago de Oz al teatro musical más popular, pero no es la única ni la primera. Fue precedida por una puesta en escena de Broadway moderna y urbana en clave de soul que eventualmente fue adaptada a la película El mago (The Wiz), notable, entre otras cosas, por su equipo creativo predominantemente afroamericano, con Diana Ross como Dorothy (aquí una maestra de escuela), Michael Jackson como el Espantapájaros (su único rol en cines), Richard Pryor como el Mago y arreglos musicales de Quincy Jones para los temas originales de Charlie Smalls y Luther Vandross. Es una producción, a reserva de un mejor descriptivo, sui generis, que hoy es un clásico de culto.

    Es, al mismo tiempo, tanto una adaptación del clásico literario como una celebración de la música negra con enormes estrellas afroamericanas (imagina El mago de Oz por vía de Summer of Soul, o lo que Pecadores hace para el cine de vampiros). Para algo equivalente y reciente, piensa en Sneakerella, adaptación de Cenicienta filtrada por la lente de la cultura afroamericana.

    Tomasín en el reino de Oz (1925)

    Aunque la de 1939 es la más notable y ya tiene sus años, no fue ni de lejos el primer intento de adaptación del clásico de L. Frank Baum. Una de las más notables—y de las pocas completadas que aún conocemos en forma íntegra—fue esta versión silente de 1925, inexplicablemente titulada Tomasín en el reino de Oz en algunos territorios de habla hispana, que adapta el relato con varias libertades creativas. Por ejemplo, con una Dorothy adolescente y acompañada por granjeros disfrazados como el león, el espantapájaros y el hombre de hojalata.

    La película es dirigida y coprotagonizada por Larry Semon, quien fue frecuente colaborador del icónico dúo formado por Stan Laurel y Oliver Hardy, con este último también en esta película. Es obligada para los entusiastas de Oz que quieran conocer otras adaptaciones y no se limiten a la clásica de 1939, así como quienes disfruten de la comedia de Laurel y Hardy (como en Mi amigo y yo).

    Salvaje de corazón (1990)

    David Lynch dijo, célebremente, que casi no pasaba un solo día sin pensar en El mago de Oz. Comprendía la influencia casi molecular del clásico en el imaginario estadounidense y, en cierto modo, casi todas sus películas son una adaptación, o por lo menos tienen influencia de la novela de Baum y de su versión cinematográfica de 1939. Sin embargo, pocas de forma tan evidente como Salvaje de corazón (Wild at Heart), que entiende el relato original como una road movie y que hace de Laura Dern su Dorothy moderna, atravesando los Estados Unidos en busca de su Ciudad Esmeralda personal. Lynch incluso toma prestada iconografía del clásico de Judy Garland.

    Dicho esto, se trata de una deconstrucción sórdida de las hipocresías del sueño americano y su bondad moralina, con heavy metal, asesinatos y un Willem Dafoe que se quedará grabado en tus pesadillas. No es, en absoluto, una adaptación de El mago de Oz apta para la familia, pues está más en la línea de películas como Terciopelo azul y la serie Twin Peaks.

  • ‘Piratas del Caribe’: Todas las películas en orden cronológico

    ‘Piratas del Caribe’: Todas las películas en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    No sucede todos los días que una atracción de parque de diversiones se convierte en una exitosa saga cinematográfica, pero ese es precisamente el caso de Piratas del Caribe (Pirates of the Caribbean). Basada en la atracción del mismo nombre de los parques de Disney, se trata de una taquillera serie fílmica de piratas y aventuras situada en la Edad de oro de la piratería, protagonizada por Johnny Depp.

    Si es tu primera vez viendo esta famosa saga, descubre cuál es el orden correcto para ver todas las películas de Piratas del Caribe y en dónde puedes encontrarlas.

    Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra (2003)

    La saga comienza con Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra, inaugurando la trilogía de películas que tendría al director Gore Verbinski al timón luego de su exitoso remake de El aro. Aquí se establecen a los actores principales que seguiremos durante, al menos, las siguientes dos películas: el capitán Jack Sparrow (Depp), un excéntrico y embustero pirata al que su rival, Héctor Barbossa (Geoffrey Rush) le ha traicionado y robado el barco. Barbossa, a su vez, ha secuestrado a Elizabeth Swann (Keira Knightley), hija de un gobernador británico, instando a su enamorado, Will Turner (Orlando Bloom) a aliarse con Sparrow para salvarla.

    La primera entrega de Piratas del Caribe podría ser definida como la perfecta y prototípica producción de franquicia atractiva para lo que mercadólogos denominan los “cuatro cuadrantes” del público objetivo del entretenimiento: hombres y mujeres tanto mayores como menores de 25 años. Es, en términos simples, una película que tiene de todo: secuencias de acción creativas y emocionantes, una historia romántica en su centro, terroríficos antagonistas y personajes excéntricos para proveer la comedia, todo contenido dentro de poco más de dos horas de metraje. En otras palabras: es muy probable que encuentres algo que disfrutar en estas películas, sin importar si eres un hombre al que le gustan los combates o una mujer que prefiere el romance.

    Un modelo que, en su momento, recordó a películas de aventuras como La momia de 1999 y que ha intentado ser replicado con diferentes grados de éxito por otros estudios y compañías, incluyendo por la propia Disney para gran parte de su Universo Cinematográfico de Marvel.

    Piratas del Caribe: El cofre de la muerte (2006)

    La saga, sin embargo, no volvería a las alturas de su primera entrega—al menos ante la crítica especializada—, introduciendo un arco narrativo más oscuro y dramático en la segunda entrega que abarcaría hasta la tercera. Piratas del Caribe: El cofre de la muerte retoma la historia un año después, con Jack Sparrow marcado para morir por el mítico capitán del Holandés Errante, Davy Jones (Bill Nighy), por lo que es perseguido por el temible kraken. Mientras tanto, Will y Elizabeth son arrestados por su complicidad con él, y sólo recibirán clemencia si lo traicionan.

    Dada la trama fatalista de El cofre de la muerte, se diluye mucho del humor excéntrico e impredecibilidad que Jack Sparrow tenía en la primera parte, lo que podría decepcionarte si eso fue lo que te gustó de la primera (aunque podríamos decir que es el equivalente a El imperio contraataca de esta saga, por su tono más oscuro). Su exhaustivo metraje de dos horas y media, pensado para introducir elementos narrativos que serán continuados en la tercera parte, provoca ciertos problemas de ritmo que la pueden volver cansada.

    Sin embargo, los efectos visuales son sencillamente espectaculares. La animación de Davy Jones, consumido por el Holandés Errante y transformado en un ser mitad humano y mitad pulpo, es uno de los pináculos de la captura de movimiento, brindando un realismo inigualable a un personaje fantástico, sin perder la actuación intimidante y profundamente humana de Nighy por captura de movimiento. Al menos por este aspecto por sí solo, es una película que merece mucho la pena, sobre todo si aprecias este virtuosismo técnico en el cine.

    Piratas del Caribe: En el fin del mundo (2007)

    Piratas del Caribe: En el fin del mundo fue concebida para cerrar la historia de Jack Sparrow y compañía y atar los cabos sueltos, pero requiere un metraje cercano a las tres horas para hacerlo. Su inflada trama lidia con el rescate de Jack de las garras de Davy Jones, con el control de Lord Beckett (Tom Hollander) de la East India Trading Company y su guerra contra la piratería; más una subtrama sobre Will Turner y su padre (Stellan Skarsgård), y otra sobre Jack y su padre (Keith Richards), y demás líos sobre las leyes de los piratas. Todo antes de la climática batalla final entre piratas, Davy Jones y la compañía.

    En otras palabras, es una historia tan extensa que podría parecerte cansada, pero una vez más, brilla por ofrecer un calibre de espectáculo que no fue igualado por años, similar en escala a lo que ofrecen otras grandes sagas en sus conclusiones, como El retorno del rey o Las reliquias de la muerte. Además, al dar un cierre a las historias de los protagonistas—o por lo menos, ese era el objetivo inicial—, también es una entrega muy emotiva, sobre todo en lo que se refiere a los arcos narrativos de Will y Elizabeth. Dada la enredada complejidad de su trama, sin embargo, es importante que hayas visto las dos entregas anteriores antes de acercarte a este clímax.

    Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas (2011)

    Lo que parecía un punto final no tardó en convertirse en punto y aparte con el estreno de Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas, secuela independiente que continúa las historias de Jack Sparrow y Héctor Barbossa en un arco narrativo nuevo, sin Will ni Elizabeth en la ecuación. Ahora Barbossa es un corsario del rey, mientras que Jack cruza caminos con su antigua amante, Rebecca (Penélope Cruz), y con el padre de ésta, el pirata Barbanegra (Ian McShane, de la saga John Wick), en su búsqueda por la mítica Fuente de la juventud.

    Esta película ya no fue dirigida por Gore Verbinski sino por Rob Marshall, quien eventualmente se convertiría en uno de los cineastas de cajón de Disney para dirigir películas de franquicia (como el remake de La Sirenita de 2023). Esa mentalidad es evidente, pues Navegando aguas misteriosas es una secuela notablemente menos inspirada que las anteriores, y queda a leguas de la creatividad lúdica que hizo de La maldición del Perla Negra una propuesta tan entretenida. Una parte de la responsabilidad recae en Depp, quien ya no brilla con el mismo ingenio caótico, aunque otros miembros del elenco como Cruz brindan cautivadoras actuaciones que hacen algo de contrapeso. Por otro lado, esta es una de las películas que mejor demuestra lo mucho que Piratas del Caribe le debe a la saga de Indiana Jones, y en particular a La última cruzada.

    Dado que no requiere haber visto las películas anteriores de la saga, puede funcionarte como punto de entrada, aunque definitivamente recomendamos mucho más que comiences por la primera.

    Piratas del Caribe: La venganza de Salazar (2017)

    La más reciente—y última, al momento de la redacción—entrega de la saga es Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, otra secuela en su mayoría independiente que arroja a Jack Sparrow hacia una nueva aventura en busca de un mítico objeto conocido como el Tridente de Poseidón. Mientras tanto, es perseguido por el capitán Armando Salazar (Javier Bardem), quien busca venganza contra Jack por una traición que resultó en su muerte y la de su tripulación, quienes han sido maldecidos con la inmortalidad.

    Sin embargo, la mentalidad de franquicia vuelve a asomarse en esta película con guiños nostálgicos a otras entregas—siguiendo la escuela de Avengers y Marvel—, pues uno de los personajes, Henry Turner (Brenton Thwaites), es el hijo de Will y Elizabeth (Orlando Bloom y Keira Knightley también tienen pequeños cameos). Es, por mucho, el punto más bajo de la saga, todavía más lejos de los grandes momentos de comedia y acción de sus predecesoras, con Depp en uno de los momentos menos brillantes de su carrera y con papeles planos que no justifican la contratación de enormes talentos como Bardem y Rush. Es, tal cual, una película que disfrutarás más si eres fan, sobre todo por las referencias a la trilogía original y porque las batallas navales, al menos, siguen siendo muy entretenidas.

  • 8 películas de Navidad tan malas que igual las amamos

    8 películas de Navidad tan malas que igual las amamos

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El canon de cine navideño es enorme, con nuevos títulos que se suman cada año. Pero no todas las películas de Navidad son iguales: existen los clásicos indiscutibles, sin duda. Sin embargo, también hay producciones que van y vienen sin pena ni gloria en los mejores casos, o pasando a la infamia en los peores.

    Pero también existen otras que caminan una delgada línea, de calidad cuestionable pero de un encanto singular, ya sea por sus estrellas, por lo estrafalario de sus premisas o por una ejecución tan digna de pena ajena que permanecen en la memoria. Por estas u otras razones, estas son ocho películas de Navidad tan malas que no podemos dejar de amarlas por intentarlo.

    El regalo prometido (1996)

    Arnold Schwarzenegger podrá haber sido una formidable estrella de acción de los 80 con clásicos como Depredador o Terminator, pero sus cuestionables dotes interpretativas no fueron exactamente aptas para los terrenos de la comedia—o no la del tipo voluntario, al menos—. En dicho sentido, El regalo prometido (Jingle all the Way) no es su mejor trabajo, pero este título se ha convertido en un clásico por antonomasia para dos sectores: quienes gustan de las películas de Navidad tan malas que son buenas, y quienes han vivido la histeria de encontrar ese regalo con el que sueña el niño de la familia.

    El guión tampoco hace de Schwarzenegger alguien fácil con quien simpatizar, un padre ausente y adicto al trabajo que, por lo menos, busca su redención. Para cuando llega la escena del combate contra los Santas piratas, ya es de dar pena ajena, pero es inevitable reír y emocionarse con la escena climática, tan inverosímil que sólo podría ser concebida por niños, quienes tampoco son realmente el público objetivo de este contradictorio clásico de Navidad. Y Schwarzenegger no será el único padre negligente en esta lista…

    Juanito Escarcha (1998)

    En Juanito Escarcha (o Jack Frost, su título original), un Michael Keaton post-Batman es el segundo padre ausente de nuestra lista. Tiene una hermosa esposa y un adorable hijo, para quienes no está presente debido a su trabajo como un exitoso músico constantemente de gira. Muere en un accidente durante una nevada, pero es traído de vuelta a la vida. Como muñeco de nieve. Por la armónica mágica (que no sabía que era mágica) que regaló a su hijo. Siguen pueriles aventuras en la nieve…

    El tema del padre ausente en busca de redención es, precisamente, similar a El regalo prometido, ¿pero qué es exactamente lo que está sucediendo aquí? ¿Es Jack un zombi? ¿Un muñeco de nieve poseído? ¿Una afrenta divina al orden natural de Dios? Por lo pronto, digamos que esta película es como el engendro navideño de Click con Adam Sandler y la melancolía paterna de El gran pez, y no podemos dejar de mirar.

    Un príncipe de Navidad (2017)

    Una joven periodista de tabloides debe ir al extranjero para una asignación de último minuto en plena temporada navideña: conseguir la primicia sobre un polémico príncipe, que será coronado próximamente, a pesar de su reputación como mujeriego. Y claro, cómo no, se van a enamorar. ¡Un milagro de Navidad!

    Un príncipe de Navidad es como si alguien hubiera tomado El diario de una princesa y la hubiera colocado en una licuadora con todos los clichés de las comedias románticas decembrinas de Hallmark—con todo lo que eso implica en términos de calidad de guión y actuaciones—. Créelo o no, hay tres de estas películas para cubrir los siguientes hitos de este romance: la boda y la llegada del bebé. ¿Pero quién no quiere algo de escapismo romántico para soñar en Navidad?

    Santa Clos conquista los marcianos (1964)

    Cosas de Navidad que van juntas: Santa Claus y las galletas, o los renos, o los juguetes. ¿Cosas que no van juntas? El viejo bonachón y una guerra con alienígenas. Pero precisamente de eso va Santa Clos conquista los marcianos (Santa Claus Conquers the Martians), una comedia de ciencia ficción serie B donde los habitantes de Marte, preocupados por la falta de diversión para los infantes de su mundo, deciden ir a la Tierra para secuestrar a Santa (junto con otro par de niños) para llevar la felicidad al planeta rojo.

    Es como la premisa de El extraño mundo de Jack si Tim Burton hubiese dado un volantazo hacia el mundo de ¡Marcianos al ataque! Esta película es cliente frecuente de las listas de las peores de la historia, lo que ya merece un morbo y fascinación similares a los que inspiran títulos como Plan 9 del espacio exterior, el rey entre sus dudosos congéneres.

    Un deseo mortal (2018)

    Una película que parte de una teoría comprobada: todo puede ser mejorado por la presencia de escualos. ¿Thrillers de asesinos seriales? Mejores con tiburones. ¿Tornados? También son mejores con tiburones. En Un deseo mortal (Santa Jaws), un chico que aspira a ser artista de cómics recibe de regalo un bolígrafo que, al parecer, puede cambiar la realidad. Con él dibuja un tiburón que porta un gorro de Santa Claus. Y así, el animal se materializa en la realidad, desatando una racha asesina para las festividades.

    Una más al divertidísimo canon de películas de terror baratas—y gloriosamente estúpidas—protagonizadas por tiburones. Maravilloso complemento para Sharkenstein, también.

    Matar a Santa (2020)

    Un Santa veterano y hastiado (Mel Gibson, no es broma) que, al ver su negocio hundirse, debe aceptar un contrato del gobierno estadounidense para producir armamento, mientras cae en la mira de un matón contratado por un niño de 12 años al que regaló un pedazo de carbón. Así de absurda es la premisa de Matar a Santa (Fatman), una película de Navidad pensada para adultos.

    Está más cerca del cansado absurdo del Rambo tardío que de Noche sin paz, la comedia de David Harbour como Santa Claus. Pero es, a todas luces, es el tipo de película híper masculina “de papá”, opción viable para ver en Navidad con quienes se tomaban en serio propuestas como Arma mortal, o para quienes quieran reírse de la seriedad con que se toma a sí misma.

    Intercambio de princesas (2018)

    Una ordinaria panadera de Chicago y una futura princesa (ambas interpretadas por Vanessa Hudgens) descubren que lucen prácticamente idénticas, así que idean un plan para pasar la Navidad una en el lugar de la otra (claro, ¿por qué no?). Así da inicio Intercambio de princesas (The Princess Switch), que inauguró otra trilogía de comedias románticas navideñas bobas para Netflix.

    Es, en esencia, El príncipe y el mendigo (o, si prefieres, Juego de gemelas) por vía de El descanso (una película infinitamente mejor). Y claro, si gustas, hay secuelas cada vez más inverosímiles, la primera con una nueva doble, y la segunda con un robo de reliquias. Porque para ser una película mala pero con encanto, hay que elevar las apuestas.

    Código: Traje rojo (2024)

    Con títulos en su filmografía como La falla de San Andrés y la saga de Rápido y furioso, Dwayne “La Roca” Johnson es el rey absoluto de las (malas) películas de acción de la actualidad, y sí, también tiene una contribución al canon de Navidad. En Código: Traje rojo (Red One), interpreta al jefe de seguridad del Polo Norte, quien debe hacer equipo con un mercenario de moral extremadamente dudosa (Chris Evans) para rescatar a un secuestrado Santa Claus (J.K. Simmons) y salvar la Navidad.

    Es una premisa boba que lleva el heroísmo hípermasculino de Johnson (Alerta roja) a un contexto absurdo, en una línea similar a las ya mencionadas Matar a Santa o Noche sin paz. Pero lo cierto es que el carisma de Johnson (aquí bien acompañado por Evans) es innegable. Es una buena opción si tu película de Navidad por defecto es Duro de matar y quieres algo un poco distinto en esta ocasión.

  • ‘Wicked’: Los 8 momentos más oscuros que no están en las películas

    ‘Wicked’: Los 8 momentos más oscuros que no están en las películas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Tanto las películas de Wicked como el musical de Broadway en que se basan son, en general, relatos muy edulcorados y coloridos inspirados en el mundo de El mago de Oz de L. Frank Baum y su clásica adaptación cinematográfica de 1939. Sin embargo, vale recordar que, antes del musical teatral, vino el libro homónimo de Gregory Maguire.

    Wicked: Memorias de una bruja mala es una novela revisionista que parte de la mitología establecida por Baum para crear una fantasía oscura para adultos, con la que explora cuestiones más densas como la discriminación y el racismo, el fanatismo religioso, la política, el poder, la propaganda y la radicalización. Temas para nada afines al espectáculo familiar protagonizado por Cynthia Erivo y Ariana Grande, en resumidas cuentas. Para que sepas de qué estamos hablando, aquí te contamos sobre los 8 momentos más oscuros de Wicked, el libro, que no están en las películas.

    Ten en cuenta que habrá spoilers y menciones de abuso sexual en este texto.

    Las circunstancias del nacimiento de Elphaba

    El propio desarrollo de Elphaba (Cynthia Erivo) como un personaje más complejo y empático es una de las principales diferencias entre el musical de teatro, las películas y los libros de Oz de L. Frank Baum en general, en los que sólo es planteada como la “Bruja malvada del oeste”. Los cambios, sin embargo, vienen desde su concepción dentro de la ficción.

    En la película, sí se revela que Elphaba es hija ilegítima del Mago de Oz (Jeff Goldblum), por un amorío que tuvo con su madre, Melena (Courtney-Mae Briggs). También se nos dice que el color verde de su piel es dado por un elixir esmeralda que consumía el Mago, mientras que su poder se debe a que desciende “de los dos mundos”. Sin embargo, el asunto es mucho más oscuro en el libro: Melena no sólo es promiscua, aburrida en su matrimonio—hay bastante adulterio en la novela—, sino que su amorío con el Mago conduce a que éste la intoxique para violarla y, así, concebir a Elphaba. Lo que nos conduce a…

    El Mago es peor en el libro

    En la película y el musical de teatro, El Mago es un personaje despreciable, pero que inspira cierta simpatía como el gobernante de Oz—al parecer, instaurado de la noche a la mañana—. Esto, a pesar de que utiliza su desprecio hacia los animales para establecer un enemigo común y perpetuarse en el poder, estableciendo a Elphaba como enemigo público.

    De nuevo, en el libro, las cosas son peores. Además de lo que hace a la madre de Elphaba, es abiertamente un tirano, que derrocó al gobierno anterior de Oz, secuestró y ocultó a la princesa Ozma como bebé para que su gobierno no fuera cuestionado (Ozma sí aparece en la película Oz, un mundo fantástico). Por si fuera poco, su opresión hacia los animales es más directa y violenta en la novela, lo que nos lleva al siguiente punto.

    El destino del Doctor Dillamond

    En el mundo de Oz, los animales son inteligentes. En las películas, el Doctor Dillamond (voz de Peter Dinklage) es una cabra que enseña Historia en la Universidad de Shiz, y que exalta la importancia de aprender del pasado para no repetir errores como la discriminación y la opresión en el presente. Por sus creencias, es secuestrado por las fuerzas del orden y encarcelado, donde pierde la capacidad de hablar.

    Es un destino bastante oscuro, pero no se compara a lo que sucede en la novela de Maguire. En el libro, Dillamond es investigador de ciencias naturales en busca de prueba científica de que humanos y animales no son tan diferentes, para evitar la discriminación. Sin embargo, un día, aparece muerto, y su ejecución es excusada como un accidente y la verdad termina como polvo bajo la alfombra. Esto impulsa a Elphaba a continuar con sus investigaciones y es el comienzo de su activismo. Lo que sí es igual en el libro y la película, es que Galinda cambia su nombre a Glinda en su honor.

    Elphaba es más agradable en el musical

    Volviendo a Elphaba, el personaje está escrito bajo una luz bastante más amable en el teatro y las películas, y las actuaciones de Idina Menzel y Cynthia Erivo, respectivamente, hacen mucho más fácil simpatizar con ella.

    La realidad es más compleja en el libro, pues Elphaba es víctima de discriminación y desprecio por más que su piel esmeralda. Su naturaleza es salvaje, lo que combinado con sus colmillos al nacer, la volvían bastante difícil de cuidar. Tampoco tenía una cariñosa nana como en la película, y el texto incluso da indicios de intersexualidad, otro motivo para su marginación. A pesar de su disposición agresiva, logra forjar un vínculo duradero con Glinda y Fiyero (Jonathan Bailey en la película).

    El Reloj del Dragón del tiempo (y el fanatismo religioso)

    Un elemento importante en el libro, y apenas mencionado en la adaptación musical, es el “Reloj del Dragón del tiempo”. Aunque mencionado de paso en la película como una curiosidad, es un aspecto relevante en la vida política de Oz en la novela, sobre todo para los habitantes de Munchkinland.

    El Reloj del Dragón del Tiempo es un espectáculo itinerante de marionetas que presentan relatos proféticos, a partir de un diseño mecánico tan espectacular y complejo, que se desarrolla una religión a su alrededor, lo que provoca inestabilidad en Munchkinland. En la novela, Elphaba nace dentro del reloj y, más tarde, este le revela la verdad sobre su padre, aunque ella elige no creerlo.

    La relación de Elphaba y Fiyero

    El triángulo amoroso también existe en el libro. Sin embargo, es otra subtrama más compleja en las páginas, que tiene un desenlace muy diferente respecto a la película y que ni siquiera involucra a Glinda.

    Como príncipe Winkie, Fiyero está prometido a casarse desde la infancia, pero sí desarrolla afecto por Elphaba durante su tiempo juntos en Shiz. Cuando se reúnen después de que ella se convierte en prófuga del régimen, Fiyero ya se ha casado con Sarima (un personaje inexistente en la adaptación) e incluso tiene tres hijos, pero aún así tiene un amorío con Elphaba. En el libro, esto da origen a su hijo, Liir, sentando las bases para las otras novelas.

    El destino de Fiyero y su familia es cruel en el libro, pues todos son secuestrados y mandados asesinar por el Mago. En su declive psicológico, Elphaba cree que el Espantapájaros es su amado, que ha vuelto a ella de la muerte, cosa que se revela como mentira. En la película, Fiyero sí se convierte en el Espantapájaros como un efecto no intencionado de su encantamiento para salvarle la vida.

    La radicalización de Elphaba

    La película encuadra a Elphaba como una heroína, que incluso renuncia a su poder y activismo al final de la historia para salvarse y proteger a Glinda de las consecuencias de sus actos (es una historia de amistad, redención y aceptación más edulcorada, a final de cuentas). En el libro, sin embargo, es más una anti heroína maginada, con motivaciones complejas y que comete actos cuestionables, incluso violentos, en el nombre de la justicia por los ciudadanos animales de Oz.

    En la novela original de Gregory Maguire, Elphaba incluso está dispuesta a matar, y al participar en la resistencia de los animales, es asignada a la misión de asesinar a Madame Morrible (Michelle Yeoh en la película). Aunque llega a tarde para cometer el acto, pues Morrible muere de causas naturales, Elphaba sí agrede el cadáver.

    El destino final de Elphaba

    El desenlace de Wicked: Por siempre es una de las diferencias más importantes entre las películas y la obra de teatro frente a la novela. Al final de la película, se revela que Elphaba fingió su muerte para irse de Oz junto a Fiyero.

    El libro es, curiosamente, más congruente con los textos originales de L. Frank Baum, pues Elphaba sufre el mismo destino: derretirse cuando Dorothy le arroja un balde de agua (aunque las motivaciones de la niña en la novela de Maguire son más nobles, pues intentaba salvarla al incendiarse accidentalmente). La novela describe, durante varios párrafos, el dolor de la protagonista como “mareas arriba y fuego debajo”, mientras Elphaba ve a varias de las personas que pasaron por su vida. No hay un final feliz para ella en esta versión de la historia.

  • ‘Wicked: Por siempre’ - El verdadero destino de Elphaba y el Desierto mortal, explicados

    ‘Wicked: Por siempre’ - El verdadero destino de Elphaba y el Desierto mortal, explicados

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El estreno de Wicked: Por siempre marca el final de la adaptación cinematográfica en dos partes de la obra de teatro musical homónima, a su vez basada en la novela revisionista de Gregory Maguire, en sí misma derivada de la obra de L. Frank Baum. La segunda película concluye la historia de Elphaba Thropp (Cynthia Erivo), quien luego de oponerse al Mago de Oz (Jeff Goldblum) y ser nombrada como la “Bruja malvada del Oeste”, debe enfrentar persecución del régimen de Oz.

    A lo largo de la película suceden tragedias para múltiples personajes, incluida la propia Elphaba. ¿Cuál es su destino al final de esta historia? ¿Qué diferencias hay entre el desenlace para el personaje en la película, la obra teatral y las novelas?

    A continuación respondemos estas preguntas, pero ten en cuenta que hay spoilers de la película y de las otras versiones de la historia.

    ¿Elphaba muere al final de Wicked: Por siempre?

    No, Elphaba no muere al final de Wicked: Por siempre.

    Sin embargo, sí finge morir a manos de Dorothy Gale en un dramático montaje para que todos en Oz, incluida Glinda (Ariana Grande), crean que la “Bruja malvada del Oeste” finalmente ha muerto.

    Esto es parte de un plan de Elphaba para poder vivir en libertad, bajo la creencia colectiva de que ella ha muerto, y dar una oportunidad a Glinda de cambiar las cosas en Oz.

    ¿Cómo sobrevive Elphaba?

    En la película, sólo vemos los acontecimientos como sombras proyectadas en el muro: Dorothy arroja el balde de agua sobre Elphaba, y ésta parece derretirse. Glinda presencia todo desde un armario y, cuando sale a mirar cuando es seguro, sólo queda el sombrero que le regaló a Elphaba cuando estudiaban en Shiz.

    Sin embargo, todo es un montaje ideado por Elphaba. En realidad, su debilidad contra el agua era sólo una mentira propagada en Oz, y ella la usó a su favor. Elphaba sobrevive haciendo creer a todos que se derritió por el balde de agua que le arroja Dorothy, cuando en realidad sólo se ocultó en una puerta trampa en Kiamo Ko, el castillo desierto que Fiyero (Jonathan Bailey) le ofrece como refugio. Permaneció oculta ahí hasta que fue seguro salir para dejar a Oz atrás definitivamente.

    ¿Qué sucede con Fiyero en Wicked: Por siempre?

    Fiyero, el enamorado de Elphaba, también tiene otro de los destinos más trágicos en la historia. Al comienzo de Wicked: Por siempre, se ha convertido en Capitán de la Guardia, pero al poco tiempo decide cambiar de bando para proteger a su amada.

    Cuando Fiyero finalmente es capturado en Munchkinland, es considerado un traidor. Para salvarlo de la muerte, Elphaba hace un hechizo utilizando el libro Grimmerie para que su cuerpo “no se rompa”. Esto tiene el efecto secundario de transformar a Fiyero en el Espantapájaros que eventualmente acompaña a Dorothy.

    Sin embargo, Fiyero también sobrevive a los acontecimientos de Wicked. Cuando es seguro salir para Elphaba, Fiyero va a su encuentro en Kiamo Ko y se van de Oz juntos.

    ¿A dónde van Elphaba y Fiyero al final de la película?

    Al final de Wicked: Por siempre, Elphaba y Fiyero deciden dejar atrás a Oz juntos, para siempre. Sin embargo, el destino de su viaje queda ambiguo, aunque hay algunas pistas para explicar cuál es el último sitio donde los vemos.

    En la escena donde Elphaba confronta a los animales que huyen de Oz por medio de un túnel debajo del camino amarillo (“No Place Like Home”), estos hablan de un “lugar más allá de Oz”. Entonces, Elphaba tiene una breve visión de dos personas andando por un vasto desierto. Al final, se revela que estas dos personas son ella y Fiyero.

    Para explicar este lugar, hay que ir a los libros, tanto las novelas originales de L. Frank Baum como el libro Wicked de Gregory Maguire. En la literatura, se explica que Oz está rodeado al Norte, Sur, Este y Oeste por un vastísimo yermo encantado, conocido como el Desierto Mortal. Nadie puede cruzarlo normalmente pues, en teoría, quien toque sus arenas se convertirá en polvo. Por ejemplo, en la secuela Oz, un mundo fantástico (Return to Oz), Dorothy tiene que saltar de piedra en piedra para cruzarlo.

    Sin embargo, un tema recurrente en el mundo de Wicked es el uso de la propaganda, la ideología y las mentiras para mantener un régimen totalitario. Por lo tanto, es probable que el peligro del Desierto mortal también haya sido un mito para mantener a los pobladores atrapados en Oz, y que este sea el último sitio donde vemos a Elphaba y Fiyero en la película.

    ¿Qué diferencias hay entre el final de Wicked en el libro y la película?

    Es un hecho bien conocido que la novela revisionista Wicked: Memorias de una bruja mala de Gregory Maguire es muy diferente tanto en temas como en tono al musical de teatro y la película que vinieron después. El libro está dirigido a adultos y utiliza la mitología original de Oz de L. Frank Baum para crear un relato que habla sobre discriminación, racismo, totalitarismo, propaganda, fanatismo religioso y otros temas mucho más complejos que son excluidos o rebajados en sus adaptaciones.

    El destino de Elphaba en el libro es muy distinto. Contrario a la obra de teatro y a la película, ella sí muere de verdad cuando Dorothy le arroja un balde de agua. Sin embargo, las motivaciones de la niña son diferentes. Ella había viajado hasta Kiamo Ko para disculparse, y Elphaba se prendió fuego accidentalmente. Inocentemente, Dorothy le arrojó el balde de agua para ayudarla.

    La muerte de Elphaba en el libro es, curiosamente, más congruente con otras adaptaciones de los libros de Oz de L. Frank Baum. Su destino es el mismo en la clásica película El mago de Oz de 1939, de la que Wicked toma vasta inspiración.

  • ‘Nueva Ola Francesa’ y otras 9 películas sobre el cine

    ‘Nueva Ola Francesa’ y otras 9 películas sobre el cine

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El cine es un espectáculo que nos ha enamorado por sus diversas facetas. Una de ellas es como un arte moderno y maduro, que desde su lejana creación a finales del siglo XIX, hoy se mira en el espejo y reflexiona sobre sí mismo: el cine sobre el cine.

    Hoy en día existen múltiples producciones que hablan sobre las vicisitudes de escribir, filmar e incluso exhibir una película, además de presentar aspectos de la historia cinematográfica y meditaciones sobre su naturaleza. A propósito de Nueva Ola Francesa (Nouvelle Vague), contribución del director Richard Linklater a ese canon, seleccionamos para ti un total de 10 películas sobre el cine (y te decimos dónde verlas).

    Nueva Ola Francesa (2025)

    Dirigida por Richard Linklater (de la “Trilogía Before”), Nueva Ola Francesa podría sugerir, por su título, que alude al movimiento cinematográfico homónimo de la década de 1960, que transformó el cine mundial. Sin embargo, se trata de una comedia dramática histórica sobre la creación de la que sería su película más emblemática: Sin aliento, de Jean-Luc Godard.

    Se trata de una película esencial para cualquier apasionado por la historia del cine mundial, que si bien no tiene el ímpetu innovador que Linklater demostró en Boyhood—o del movimiento francés, a decir verdad—, sí tiene suficientes guiños cinéfilos para poner en vergüenza a Había una vez en… Hollywood.

    Cantando bajo la lluvia (1952)

    Con los legendarios Gene Kelly, Debbie Reynolds y Donald O’Connor, Cantando bajo la lluvia es uno de los clásicos fundamentales del cine, y punto. Es, además de un musical formidable, una clase de historia del cine: la trama sigue a un actor que debe adaptarse en plena transición del cine silente al sonoro, con las complicaciones que eso trajo consigo.

    Es uno de los títulos más espectaculares de la edad dorada de los musicales, en el ocaso del Hollywood clásico (contemporáneo de la también fenomenal Nace una estrella). Además, es la evidente influencia primordial para La la Land y Babylon, ambas películas de Damien Chazelle sobre el mundo del cine. Si disfrutaste de alguna de las dos, tienes que ver Cantando bajo la lluvia.

    Cinema Paradiso (1988)

    Una película sobre el cine que no habla tanto sobre crearlo, sino sobre su disfrute, parte esencial de su razón de ser. Cinema Paradiso es un clásico del cine italiano sobre un exitoso director de cine que recuerda su infancia en un pequeño pueblo siciliano, donde se enamoró del cine desde la cabina de proyección.

    Es una película que captura la nostalgia de Federico Fellini en Amarcord, y que tuvo su influencia en incontables películas autorreflexivas sobre el enamoramiento con el cine, desde Los Fabelman a La última función de cine.

    Ed Wood (1994)

    Para bien y para mal, ni todas las películas ni todos los artistas detrás gozan de la misma reputación, por arbitrario e injusto que esto pueda ser. Ed Wood, una de las películas menos célebres de Tim Burton, trata sobre esto precisamente. La trama sigue al cineasta del título, quien hoy es recordado como el responsable por algunas de las peores películas de la historia, muy a pesar de su pasión inquebrantable.

    Ya un clásico, mantiene el espíritu de asombro en la temprana carrera de Burton, cuando hizo El joven manos de tijera. Es un homenaje al ímpetu creativo de Wood, recordado por Plan 9 del espacio exterior.

    Sueños, misterios y secretos (2001)

    Mejor conocida por su título original, Mulholland Drive, Sueños, misterios y secretos es una película que, en la superficie, sigue a una joven y soñadora actriz (Naomi Watts) que se involucra en un misterio con una mujer que ha perdido la memoria (Laura Harring). Pero este es el mundo de David Lynch, y lo que sigue es un viaje onírico que, entre otras cosas, reflexiona sobre el cine y su naturaleza como una ilusión nacida de la mente.

    Es la obra maestra de Lynch, quien fue notablemente influenciado por Fellini y su 8½, a medio camino entre el díptico surrealista humano de Por el lado oscuro del camino (Lost Highway) y la densa pesadilla de El imperio (Inland Empire), que en conjunto presentan la carta de amor envenenada del cineasta a Hollywood.

    ¡Salve, César! (2016)

    Los hermanos Ethan y Joel Coen presentan en ¡Salve, César! (Hail, Caesar!) una comedia situada en el sistema de estudios hollywoodense de los años 50, en un esquizofrénico clima de la censura conservadora y la cacería de brujas anticomunista en plena Guerra Fría. Un famoso actor (George Clooney) desaparece de un set, el hábil “arreglador” Eddie Mannix (Josh Brolin) debe lidiar con ello y con otros 20 dolores de cabeza propios de la profesión.

    Esto es los Coen en clave de ácida sátira al estilo de Quémese después de leerse, un híbrido entre El ejecutivo, Cantando bajo la lluvia y la comedia más incisiva de (y sobre) la Guerra Fría, Dr. Insólito (Dr. Strangelove) de Stanley Kubrick.

    The Disaster Artist: obra maestra (2017)

    Otra película que goza de estatus de culto por el cuestionable mérito de ser una de las peores en la historia, es The Room, de Tommy Wiseau. Con los hermanos James y Dave Franco en los roles protagónicos, The Disaster Artist: obra maestra es una comedia dramática que relata la filmación que le dio origen, tan caótica como la enigmática figura en el ojo del huracán.

    Aunque es más convencional que la mayoría de las películas en esta lista, podríamos considerarla una “sucesora espiritual” de Ed Wood de Burton, con un tipo de comedia medio excéntrico que existiría cómodamente en títulos como Napoleon Dynamite.

    Los Fabelman (2022)

    Los Fabelman es, en resumidas cuentas, uno de los directores más notables en la historia del cine, Steven Spielberg, contándonos cómo se enamoró del cine, así como la historia de su familia, y el rol que ambas cosas jugaron en su vida.

    Aunque bajo el disfraz de un pseudónimo, esto es, en esencia, un drama autobiográfico, tanto un coming-of-age de que sería el responsable por clásicos como Tiburón y Forrest Gump (rescatando el tono nostálgico de este último), como un homenaje al arte cinematográfico en la misma veta melancólica de Cinema Paradiso.

    El libro de las soluciones (2023)

    Que el cineasta francés Michel Gondry realizara un largometraje sobre su propia experiencia con el cine, sólo podía traer consigo un lenguaje visual tan frenético como su ímpetu creativo. El libro de las soluciones es una comedia vagamente inspirada en la caótica producción de lo que eventualmente sería Amor índigo, creada en la estela de expectativas monumentales trazada por Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, la más modesta Originalmente pirata (Be Kind, Rewind) y el fracaso de El avispón verde.

    Es Gondry aplicando su lenguaje visual de onirismo videoclipero a su versión de 8½ de Fellini, aunque debe decirse que puede ser un tanto exasperante.

    Profesión peligro (2024)

    El género de acción tiende a ser un poco ninguneado en lo que se refiere al cine sobre el cine, y es por ello que Profesión peligro (The Fall Guy) puede resultar tan refrescante. Inspirada en una serie de televisión homónima de los años 80, su trama sigue a un doble de acción (Ryan Gosling) enrollado en la conspiración para asesinar a la estrella en el largometraje debut como directora de su ex (Emily Blunt).

    Se trata de una comedia de acción que se burla un poco de las convenciones y estereotipos de la industria hollywoodense, al tiempo que rinde homenaje a sus pocos reconocidos dobles de riesgo. Es dirigida por David Leitch quien, antes de sentarse en la silla de director en proyectos como John Wick y Deadpool 2, también fue doble de acción y coordinador de escenas de riesgo. En ese sentido, el ADN de Profesión peligro es más cercano al de Confessions of an Action Star, un falso documental de comedia escrito y protagonizado por Leitch que aborda Hollywood de manera similar. 

  • 8 películas animadas que los adultos deben amar sin pena

    8 películas animadas que los adultos deben amar sin pena

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Existen varios prejuicios equivocados alrededor de la animación, como que es un medio de expresión dirigido exclusivamente a infancias. Hay títulos, como Persépolis o Vals con Bashir, que demuestran que también puede ser sólo para adultos, pero también sucede un fenómeno curioso: existen películas de animación cuya apariencia inocente y accesible en la superficie, hace que el público mayor las subestime o incluso se sienta avergonzado por disfrutarlas. Un ejemplo es Zootopia y su secuela, Zootopia 2, que a pesar de ser producciones de Disney, abordan temáticas complejas.

    Pero no debe ser así, pues la animación es cine para todos y cuyas posibilidades artísticas ayudan a expresar emociones y temas que no son posibles por otros medios. Para muestra, descubre esta selección de películas animadas que los adultos deben amar sin pena ni tapujos.

    Zootopia (2016)

    Comencemos por Zootopia, una producción engañosamente compleja de Disney, un estudio conocido—y criticado—por sus narrativas inocentes, a veces simplistas y blanqueadas en exceso. La trama sigue a Judy Hopps (voz en inglés de Ginnifer Goodwin), una conejita que se une a la fuerza de policía de Zootopia, una civilización de animales donde depredadores y presas han evolucionado lo suficiente como para coexistir en paz. Sin embargo, la desaparición de varios depredadores y su regresión a un estado salvaje desata el pánico en la ciudad.

    Es una película que funciona perfectamente como entretenimiento aceptable para toda la familia, pero que utiliza su premisa para abordar temas como el prejuicio y la discriminación, en una clara alegoría sobre el racismo. Es una historia de crimen y detectives como una versión más ligera de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, que aborda sus temas con la misma sensibilidad que producciones más recientes en el estilo de Cómo entrenar a tu dragón.

    Mi vecino Totoro (1988)

    La filmografía de Studio Ghibli es el ejemplo perfecto de que los adultos no tienen por qué avergonzarse de disfrutar el cine de animación para toda la familia. Precisamente las películas del estudio japonés se dirigen a las infancias sin condescendencia en sus imágenes y mensajes. Y claro que hay de todo, pero dentro de dicho repertorio, Mi vecino Totoro es considerada una de las propuestas más infantiles.

    Es el completo opuesto de La tumba de las luciérnagas (aunque ambas se estrenaron en conjunto, curiosamente). Pero el asombro inocente de sus personajes no es simplismo, sino un recordatorio del poder de la imaginación y la compasión para enfrentarse a tiempos difíciles, así como para encontrar un refugio en la naturaleza. A medio camino entre La princesa Mononoke y Recuerdos del ayer.

    Flow (2024)

    Esta bella película ganadora del Oscar es otro ejemplo perfecto de que la animación puede ser disfrutada a cualquier edad. Flow es un relato fantástico de lo más simple, incluso minimalista: el mundo se inunda y un gato huraño lucha por sobrevivir, para lo que debe aprender a colaborar con otros animales.

    Es una película contada con animaciones naturalistas y sin diálogos, recursos que contribuyen, precisamente, a su poder: se convierte en una historia universal de amistad y supervivencia, que despierta sentimientos y compasión casi al instante. Existe en el territorio de propuestas como Una aventura extraordinaria (Life of Pi) y La tortuga roja, ambas más orientadas al público adulto.

    Red (2022)

    En Pixar son maestros de la creación de historias que caminan la delgadísima línea entre entretenimiento infantil y subtexto adulto. Algunas, como Un gran dinosaurio, están claramente más inclinadas hacia las infancias, mientras que otras como Up, una aventura de altura requieren haber experimentado las pérdidas propias de la vida adulta para ser apreciadas completamente.

    Red es una propuesta cuya colorida dirección de arte parece perfilarla más como una aventura infantil sobre una chica que mágicamente se transforma en un panda rojo gigante. Sin embargo, de su premisa se originan desde una metáfora de la llegada a la pubertad femenina, hasta una áspera dinámica de madre e hija (como Valiente) que esconde complejos traumas generacionales. Cosas que parecerían más apropiadas para Aftersun o Todo en todas partes al mismo tiempo, pero que funcionan de maravilla aquí.

    Soy Frankelda (2025)

    Esta maravilla de animación en stop motion hecha en México también podría parecer más apropiada para niños—después de todo, la serie que le dio origen, Los sustos ocultos de Frankelda, es una antología de cuentos de terror infantiles—.

    Y sí, Soy Frankelda puede ser disfrutada como una fantasía musical en la línea de El extraño mundo de Jack o El cadáver de la novia, pero su narrativa—sobre una escritora del siglo XIX que viaja como fantasma al mundo de sus creaciones—también aborda las complejidades de ser artista, así como la dialéctica entre la creación artística y el mundo que le da origen.

    El espantatiburones (2004)

    A menudo considerada la “prima menos famosa” de Buscando a Nemo de Pixar (que le precedió por un año), El espantatiburones (Shark Tale) es una aventura animada de DreamWorks que, en realidad, es muy diferente más allá de la temática submarina. La trama sigue a un pez (voz de Will Smith) que, para subir en la jerarquía social, convence a todos de que ha derrotado a un tiburón, una mentira condenada a salirse de control.

    Se trata de una producción un tanto olvidada de DreamWorks, pero que bajo su fachada colorida aborda temas como el aspiracionismo, el fracaso y el engaño. Además, el elenco de voces originales consiste de nombres que sólo serían reconocidos—y apreciados—por el público adulto. Olvida a Will Smith y Jack Black. ¿Robert De Niro? ¿Martin Scorsese? Hay que haber visto Taxi Driver y otros títulos definitivamente nada aptos para infancias.

    Shaun el cordero

    Las producciones en stop motion de Aardman Animations siempre están entre lo mejor del mundo, y su sencillez es lo que las vuelve aptas para cualquier tipo de público. Pero pocas son más simples que las aventuras de Shaun el cordero, divertido personaje que se mete a sí mismo y a sus amigos de la granja en constantes problemas, pero siempre intenta solucionarlo.

    Son historias contadas sin diálogos, por lo que recurren a una finísima comedia visual y física para la creación de los enredos. Esto las hace accesibles para infancias, pero quienes verdaderamente las apreciarán son los fans de los clásicos del cine mudo, como el cine de Charles Chaplin o de Buster Keaton.

    La gran aventura LEGO (2014)

    La animación comparte su gran prejuicio con los juguetes: son, de acuerdo a las mentes cerradas, cosa de niños. Incluso si se trata de un gran comercial, La gran aventura LEGO combina ambas cosas para un divertido y emotivo recordatorio de por qué es importante no abandonar la imaginación al llegar a la adultez.

    Con una genial animación ideada alrededor de los icónicos ladrillos de juguete, se trata de una divertida aventura que critica el conformismo—cosa paradójica si consideramos su origen, pero ese es otro tema—. Una película que toma el legado de Toy Story y corre con él, con un estilo de animación espectacular sólo igualado por su secuela y por Lego Batman: La película.

  • Por qué más es famoso el elenco de Stranger Things además de la serie de Netflix

    Por qué más es famoso el elenco de Stranger Things además de la serie de Netflix

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Ya es un hecho que, con su quinta temporada, Stranger Things llega a su fin luego de casi una década de aventuras y misterios sobrenaturales cargados de nostalgia ochentera. Como una de las producciones más populares en la historia de Netflix, lanzó las carreras de los integrantes de su elenco (y relanzó algunas otras) al convertirse en un fenómeno de la cultura pop.

    Pero todo termina, y después de casi 10 años, seguro te preguntarás cómo seguirle la pista a Millie Bobby Brown, Sadie Sink, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, David Harbour, Winona Ryder y demás miembros del reparto. Por ello, acá te contamos por qué son famosos los miembros del elenco de Stranger Things, para que puedas verlos después del éxito de Netflix.

    Millie Bobby Brown (Jane / “Once”)

    Con su tímida interpretación y cabeza rapada en el rol de “Once” (cuyo nombre real después fue revelado como Jane), Millie Bobby Brown se convirtió en estrella casi de manera instantánea con Stranger Things. Y la verdad es que bien podríamos decir que es el rostro no oficial de Netflix: casi toda su filmografía—como actriz y también productora—se ha estrenado en la plataforma, lo que le ha merecido el título de stream queen.

    La actriz ha tenido algunos estrenos en la pantalla grande como Godzilla II: El rey de los monstruos y su secuela, Godzilla vs. Kong. Sin embargo, su carrera se ha mantenido en la órbita del streaming, donde ha tenido éxito protagonizando y produciendo películas como la saga de Enola Holmes, la fantasía de Damsel y la aventura de ciencia ficción Estado eléctrico. Deseamos verla en roles de mayor sustancia (y pantalla más grande) que le permitan desplegar su talento, pero no esperaremos despiertos: tiene en camino los proyectos de Enola Holmes 3 y la comedia romántica Just Picture It, también para Netflix.

    Finn Wolfhard (Mike Wheeler)

    Finn Wolfhard encantó por su vulnerabilidad como Mike Wheeler, el carismático líder del grupo inicial. Discretamente, ha sido uno de los actores más prolíficos entre el elenco joven de la serie, pues además de ser músico (integrante de las bandas Calpurnia y The Aubreys), ha tenido ya varios créditos en grandes producciones de cine.

    Un año después del estreno de Stranger Things protagonizaba otra notable producción nostálgica con elementos sobrenaturales y de terror: la adaptación cinematográfica de It (Eso), como Richie Tozier. También formó parte de Ghostbusters: El legado, la secuela que revivió la saga de Los cazafantasmas. Ambas tuvieron continuaciones pero que, como buenas películas de franquicia, tampoco lucen mucho sus talentos. Para eso, recomendamos ver Cuando termines de salvar al mundo, donde comparte escena con ni más ni menos que Julianne Moore.

    Gaten Matarazzo (Dustin Henderson)

    El encantador actor detrás del icónico Dustin, Gaten Matarazzo, comenzó su carrera ni más ni menos que en Broadway, y es en los escenarios donde ha realizado la mayor parte de su carrera. Saltó a la fama en el rol de Gavroche en Les Misérables, y ha participado en producciones de Dear Evan Hansen y Sweeney Todd, donde luce su voz cantora. Poca cosa, ¿no?

    Ha sido menos prolífico en cine y televisión, pero puedes verlo en la comedia romántica juvenil Honor Society (junto a Angourie Rice). También hizo trabajo de voz para El dragón de papá, maravillosa animación de Cartoon Saloon, en el rol titular.

    Caleb McLaughlin (Lucas Sinclair)

    Otro actor que tuvo un contundente debut juvenil en teatro, pues su primer rol protagónico fue como el joven Simba en la producción de El rey león para Broadway. Sin embargo, desde su rol como Lucas en Stranger Things, ha trabajado más en cine y televisión en proyectos de renombre.

    Su primera película después de Stranger Things fue High Flying Bird, drama deportivo de Steven Soderbergh donde comparte créditos con André Holland, Zazie Beets y Kyle MacLachlan. También protagonizó el drama Cowboys de Filadelfia (compartiendo escena con Idris Elba), participó en La Biblia de Clarence (junto a LaKeith Stanfield, Omar Sy y Alfre Woodard) y dará voz al protagonista en Goat, de Sony Pictures Animation.

    Sadie Sink (Max Mayfield)

    Después de unirse al grupo en la segunda temporada, Max Mayfield se convirtió en una de las favoritas del público gracias a la aguerrida interpretación de Sadie Sink, otra joven actriz que demostró su talento en el teatro. Protagonizó la producción de Broadway del musical Annie antes de debutar en cine con La leyenda: La historia verdadera de Rocky Balboa (Chuck).

    Al igual que Millie Bobby Brown, Sink comenzó a ganar mayor notoriedad en otros proyectos de Netflix, como la saga de slashers La calle del terror. Pronto la vimos saltar (con éxito) a roles dramáticos más densos como en La ballena, de Darren Aronofsky, y la escuchamos lucir su poderosa voz en el musical postapocalíptico O’Dessa. Su rol más popular está por venir, pues compartirá escena con Tom Holland en su cuarta película de Spider-Man.

    Noah Schnapp (Will Byers)

    El último miembro del cuarteto original y gran víctima en la primera temporada de Stranger Things, Noah Schnapp trajo una necesaria vulnerabilidad a Will Byers, quien juega un rol fundamental a lo largo de todas las temporadas por su conexión con el Otro Lado.

    Schnapp ha tenido una carrera más modesta, pues debutó con un pequeño rol en Puente de espías de Steven Spielberg, y como la voz del protagonista en Snoopy y Charlie Brown: Peanuts la película. Protagonizó la comedia dramática Abe y el drama bélico El niño y la guerra en 2020, pero al momento de la redacción, no tiene más proyectos en fila tras la conclusión de la serie de Netflix.

    Winona Ryder (Joyce Byers)

    Como una de las veteranas en el elenco de Stranger Things, Winona Ryder ya era una estrella consagrada, una de las grandes musas del cine de la época en que se sitúa la serie, y cuya renombrada carrera merecería un artículo para sí.

    Sobran títulos para mencionar aquí, desde sus colaboraciones con Tim Burton en Beetlejuice y El joven manos de tijera, hasta su macabro rol en Jóvenes asesinos (Heathers) o la emblemática Drácula de Bram Stoker. Recomendamos verla en Una noche en la Tierra (dirigida por Jim Jarmusch y compartiendo escena con su ídolo, Gena Rowlands). O, si prefieres saber qué ha hecho recientemente, checa la miniserie The Plot Against America de HBO.

    David Harbour (Jim Hopper)

    El jefe de policía Jim Hopper es uno de los personajes más queridos de toda la serie, con una personalidad áspera y ruda que admite momentos de ternura, vulnerabilidad y cariño por Once y, más adelante, por Joyce. Y si bien David Harbour ya tenía una trayectoria sólida antes de Stranger Things, es innegable que este rol lo volvió bastante más famoso.

    Harbour ya había participado en grandes producciones Secreto en la montaña o 007: Quantum en roles secundarios. A partir de la serie de Netflix, pudimos verlo en roles protagónicos, brillando por su talento cómico en Thunderbolts de Marvel y en la genial comedia de acción navideña Noche sin paz.

    Natalia Dyer (Nancy Wheeler)

    La aguerrida aspirante a periodista Nancy Wheeler, hermana mayor de Mike, podrá no pertenecer al grupo principal a pesar de que juega un rol fundamental en perseguir pistas para resolver las constantes crisis en el pueblo de Hawkins. Y la joven actriz Natalia Dyer ha sido vital en brindarle ese espíritu a la vez intenso y frágil (se tiene que notar esa culpa por Barb).

    Dyer ha tenido ya una prolífica carrera en papeles secundarios y cortos independientes, pero a partir de Stranger Things, hemos podido verla en roles mayores como la primera temporada de Based on a True Story (junto a Kaley Cuoco), la comedia de terror Velvet Buzzsaw y la escalofriante Juega o muere. Sin embargo, recomendamos MUCHÍSIMO su divertido protagónico en Yes, God, Yes, una comedia sobre una adolescente católica enredada en un malentendido que la obliga a enfrentarse con la incipiente sexualidad que intenta reprimir a toda costa.

    Joe Keery (Steve Harrington)

    Originalmente un antihéroe bravucón en la primera temporada de Stranger Things, Steve Harrington se ha convertido en uno de los personajes preferidos por el público, una especie de “nana” para los chicos más jóvenes del grupo. Y se requiere el talento especial de Joe Keery para caminar esa delicada línea entre el antagonismo y la redención.

    Aunque tenía pocos créditos a su nombre antes de la serie, Keery se ha vuelto más prolífico gracias a ella. Tuvo un sorpresivo rol en la quinta temporada de Fargo y apareció en la comedia Free Guy: Tomando el control con Ryan Reynolds. Sin embargo, si quieres verlo hacer algo alucinante, míralo en Spree, una ácida comedia que comenta sobre la cultura de los influencers.

    Maya Hawke (Robin Buckley)

    Debutando en la temporada 3 de Stranger Things, Maya Hawke se ha convertido en otra de las favoritas del público por mucho más que el solo hecho de ser hija de Ethan Hawke y Uma Thurman. La actriz dota a Robin Buckley—uno de los personajes LGBTQIA+ de la serie—de ingenio mezclado con una torpeza enternecedora.

    Antes de aparecer en la serie, Hawke tuvo un pequeño papel en Había una vez en… Hollywood de Quentin Tarantino, y también forma parte del elenco de La calle del terror de Netflix. Desde entonces ha formado parte de ensambles como el de Asteroid City, de Wes Anderson, y el elenco de voces de Intensa-Mente 2, donde actúa como Ansiedad.

    Joseph Quinn (Eddie Munson)

    Mención especial para Joseph Quinn, quien a pesar de que hizo debut y despedida como el encantador metalero Eddie Munson en la temporada 4, ya tenía créditos importantes en la pantalla. Sin embargo, es uno de los miembros del joven elenco cuya notoriedad ha crecido más gracias Stranger Things.

    Quinn ya había protagonizado series como Regreso a Howards End y tuvo un rol secundario en la película Operación Overlord. Su carrera explotó con películas como Un lugar en silencio: Día uno, Gladiador II y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos en cosa de un año. Al formar parte del Universo Cinematográfico de Marvel, lo veremos después en el masivo elenco de Avengers: Doomsday.

  • ¿‘El caballero de los siete reinos’ es un ‘Game of Thrones’ ligero, o esconde algo más trágico?

    ¿‘El caballero de los siete reinos’ es un ‘Game of Thrones’ ligero, o esconde algo más trágico?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Con el estreno de la serie El caballero de los siete reinos (A Knight of the Seven Kingdoms) el 19 de enero de 2026, el mundo de Game of Thrones (o Juego de tronos) en HBO se expandirá con una nueva serie, situada en una época aún inexplorada de Poniente (Westeros) en la televisión.

    Será una experiencia diferente, sin duda, pero con la serie La casa del dragón también corriendo en paralelo, puede ser algo confuso. Aquí respondemos varias preguntas sobre El caballero de los siete reinos, en qué libro se basa, lo que esto significa para el tono de la serie y cómo será tanto similar como diferente a las otras entregas de la franquicia.

    Posibles spoilers a continuación.

    ¿De qué se trata El caballero de los siete reinos?

    La nueva serie sigue las aventuras de un caballero joven y valiente, pero ingenuo y de baja estirpe, conocido como Duncan “El alto”, o Dunk (Peter Claffey). Junto a su pequeño escudero, “Egg” (Dexter Sol Ansell), se embarca en múltiples aventuras, enfrentan peligrosos enemigos y logran asombrosas hazañas, en una época donde la casa Targaryen aún tiene el Trono de Hierro de Poniente bajo su control.

    ¿La serie es adaptación de un libro?

    La serie adapta tres novelas cortas escritas por George R. R. Martin: El caballero errante, La espada leal y El caballero misterioso, colectivamente conocidos como los Cuentos de Dunk y Egg. Estos han sido compilados y publicados en un solo libro, titulado igual que la serie, El caballero de los siete reinos.

    Se espera que la producción abarque tres temporadas, con la primera consistiendo de seis episodios, y la segunda ya confirmada para 2027. Dada la cantidad de material, es posible que la adaptación abarque cada una de las novelas cortas por temporada, aunque esto no está confirmado.

    Esto sería similar a lo que sucede con La casa del dragón, que ha adaptado un sólo libro, Fuego y sangre, en varias temporadas de televisión. Esto, al contrario de Game of Thrones, que adaptó varios tomos de Canción de hielo y fuego a lo largo de sus ocho temporadas.

    ¿Cuándo se sitúa El caballero de los siete reinos?

    La serie comenzará aproximadamente 90 años antes de los acontecimientos vistos en Game of Thrones. En esta época, la casa Targaryen aún gobierna Poniente, pero va en declive. Los recuerdos de los últimos dragones aún son recientes, pero la dinastía ya siente las repercusiones de los hechos representados en La casa del dragón.

    ¿La serie tendrá un tono diferente a Game of Thrones y La casa del dragón?

    Es probable que sí. Los Cuentos de Dunk y Egg, en los que se basa la serie, son considerados relatos con un “aire de heroico esplendor” que brindan una visión más amable de Poniente.

    Además, es importante considerar que, mientras Game of Thrones y La casa del dragón lidian con las intrigas políticas de las altas casas de Poniente, sus luchas de poder, alianzas y traiciones; la historia de El caballero de los siete reinos es más mundana, contada desde la perspectiva de un joven caballero y su escudero.

    Sin embargo, a pesar de su tono más ligero, es parte de la misma continuidad de las otras series de HBO. Para una comparación un poco simplista, imagina que estás viendo una aventura de Din Djarin y Grogu mientras, tras bambalinas, se gesta un complot político entre la Nueva República y los remanentes del Imperio por el control de la galaxia en Star Wars.

    ¿En qué será similar El caballero de los siete reinos a las otras series?

    La nueva serie se sitúa en la misma continuidad de las otras series de HBO, por lo que, a pesar de su tono más ligero y hasta cómico, puedes esperar que se sienta como una progresión natural entre La casa del dragón y Game of Thrones.

    A pesar de que buena parte del equipo creativo es nuevo, El caballero de los siete reinos tiene por showrunner a Ira Parker, quien también tiene crédito como productor en La casa del dragón.

    Además, la serie trae de regreso al diseñador de producción Tom McCullagh y al director de arte Harry Pain, quienes trabajaron originalmente en Game of Thrones y contribuyeron a darle a la producción su característica ambientación.

    ¿Cómo conecta El caballero de los siete reinos con las otras series de HBO?

    Aunque su tono más leve e historia más terrenal podrían dar la impresión de que no hay una conexión con el resto de la narrativa en las otras series, El caballero de los siete reinos sí que tiene lazos con la narrativa de Canción de hielo y fuego, adaptada en Game of Thrones. Leves spoilers a continuación.

    En resumidas cuentas, las aventuras de Dunk y Egg sembrarán las semillas para varios de los acontecimientos que veremos en la otra serie. Egg es, en realidad, el príncipe Aegon V Targaryen, quien contra todo pronóstico llegaría a convertirse en rey de Poniente (apodado “el improbable”). Duncan, por su parte, sería Lord comandante de su Guardia real.

    Ambos serían testigos de los eventos que trajeron la caída definitiva de la casa Targaryen, su exilio a Essos y, con ello, el comienzo de los conflictos en Game of Thrones. Existe la teoría de que la valentía de Duncan permitió a la reina Rhaella Targaryen vivir y, con ello, dar a luz a Daenerys Targaryen (Emilia Clarke en la serie).

    Ambos personajes también tienen nexos familiares con personajes que ya hemos visto en dicha serie. George R.R. Martin ha confirmado que Duncan es un ancestro de Brienne (Gwendoline Christie en la serie), mientras que Egg es el hermano del Maestre Aemon (Peter Vaughan), quien muere en el Muro durante el paso de Jon Nieve (Kit Harington) por la Guardia de la noche.

  • Elphaba no es verde y otras 9 diferencias entre los libros de Oz y el cine

    Elphaba no es verde y otras 9 diferencias entre los libros de Oz y el cine

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Con el final de la adaptación cinematográfica de Wicked, el fantástico mundo de Oz concebido por L. Frank Baum con la novela El mago de Oz, publicada en 1900, vuelve a ser tema de conversación. Y como suele ser el caso con las adaptaciones cinematográficas de la literatura, surge la pregunta: ¿qué cambia de la página a la pantalla?

    La respuesta es: bastantes cosas, en realidad. Desde el color de Elphaba hasta los tonos y desenlaces de ciertas historias, Oz ha sido muy distinto en cada iteración cinematográfica. Por ello, aquí seleccionamos 10 diferencias entre los libros de Oz y las películas, incluyendo no sólo los libros de Baum, sino también Wicked: Memorias de una bruja mala de Gregory Maguire.

    Spoilers de los libros y las películas a continuación.

    ¿Elphaba es verde en los libros?

    En Wicked, tanto su versión literaria como teatral y en su adaptación cinematográfica, la piel esmeralda de Elphaba es un elemento crucial del personaje, pues es el motivo principal de su marginación. Sin embargo, en el libro original de L. Frank Baum—donde simplemente es conocida como la “Bruja malvada del Oeste”, nunca se menciona que su piel tenga ningún color en particular.

    El característico color verde de la bruja no viene de las novelas, sino de su caracterización para la adaptación de El mago de Oz de 1939, donde fue interpretada por Margaret Hamilton. En ese entonces, el Technicolor era relativamente una novedad, por lo que se realizaron algunos cambios para que la película fuera visualmente atractiva. Es por eso que la piel de la bruja es verde, una característica que sería retomada por futuras adaptaciones del mundo de Oz al cine. Y no sería el único cambio motivado por el Technicolor.

    Las zapatillas no eran de rubí

    Otro cambio motivado por el Technicolor fue el color—y material—de las zapatillas de la Bruja Malvada del Este, que Dorothy Gale toma para sí cuando su casa cae sobre ella, terminando su reinado sobre Munchkinland. 

    Originalmente, las zapatillas eran de plata, no de rubí, una decisión creativa para que lucieran más por el rojo en la adaptación cinematográfica de 1939. Tal ha sido su impacto que la versión de rubí se ha vuelto parte de la iconografía de Oz—como en las referencias que hace David Lynch en Salvaje de corazón—. Aunque en Wicked también son de plata, una escena en la segunda parte las vuelve rojas, para hacer alusión a su otra versión famosa.

    La ciudad Esmeralda no es de color esmeralda

    Otro elemento crucial en la iconografía de este mundo es la Ciudad Esmeralda, el corazón del mundo de Oz y residencia del Mago. Es otra de esas instancias donde la imagen visual del cine pesa más que la de la literatura, pues en los libros, no es realmente una ciudad de vibrante color esmeralda. Sus ciudadanos simplemente la ven así porque son requeridos a usar, en todo momento, unos lentes de color verde. Otra alusión a que el Mago es, en realidad, un ilusionista.

    Este aspecto ha sido adaptado de diversas maneras. La versión de los lentes verdes fue mantenida tanto en el libro Wicked como en la obra teatral—donde incluso contribuye a que Elphaba se sienta aceptada, pues nadie percibe su color de piel como distinto—. Para la versión cinematográfica simplemente se optó por que la ciudad fuera en efecto verde, como en la película de 1939.

    El rol de Glinda

    El mundo de Oz tiene una mitología mucho más amplia en los textos de L. Frank Baum, y una práctica común al adaptar textos de este tipo, es condensar varios elementos en uno. Glinda es un ejemplo perfecto de ello.

    En la película de 1939, Glinda es quien recibe a Dorothy a su llegada a Oz, se presenta como la Bruja buena del Norte y le otorga las zapatillas de rubí. Sin embargo, esto sucede de forma muy diferente en la novela original, pues la Bruja buena del Norte es un personaje completamente independiente. Glinda, en realidad, aparece hasta el final del libro, y es la Bruja buena del sur.

    Los nombres de los personajes

    En los libros originales de L. Frank Baum, varios de los personajes centrales de Wicked ni siquiera tienen nombres. La villana es, simple y llanamente, la “Bruja malvada del Oeste”. En la novela Wicked es nombrada Elphaba en honor a L. Frank Baum (LFB). Glinda es la única que mantiene un nombre consistente en casi cada secuela literaria y adaptación cinematográfica del mundo de Oz. Sin embargo, en Wicked, su nombre original es Galinda. Decide cambiarlo en honor al Doctor Dillamond, una cabra que omitía la primera “a” de su nombre al no poder pronunciarla.

    Cabe señalar que la Bruja malvada ha tenido nombres diferentes en otras adaptaciones. Por ejemplo, en Oz, el poderoso (Oz, The Great and Powerful), es originalmente conocida como Theodora (interpretada por Mila Kunis). En la serie de fantasía Érase una vez (Once Upon a Time), es conocida como Zelena y luego como Kelly West (interpretada por Rebecca Mader y por Isabella Blake-Thomas).

    Wicked: el libro y la película son muy distintos en tono

    El libro de Gregory Maguire y su adaptación tanto al teatro como al cine son criaturas muy, pero muy diferentes. La novela parte del revisionismo al texto original de Baum para analizar temas como la discriminación, la propaganda, el poder y la insurrección, temas que son diluidos o simplemente omitidos para las adaptaciones, que son pensadas como espectáculos familiares.

    La novela presenta temas que van desde adulterio a asesinatos políticos y fanatismo religioso y, naturalmente, hay personajes cuyas historias son infinitamente más trágicas. Por citar sólo un ejemplo, el Doctor Dillamond no sólo es capturado y pierde su capacidad de hablar en cautiverio, como en la película. En el libro se convierte en un auténtico mártir al ser asesinado. Lo que nos lleva a…

    La caracterización y destino de Elphaba

    La protagonista también presenta muchos cambios entre la página y su versión teatral o cinematográfica. Maguire sí la presenta como una figura trágica, pero con la que es un poco más difícil simpatizar que las versiones interpretadas por Idina Menzel y Cynthia Erivo.

    En el libro es descrita no sólo con piel verde, sino también con dientes afilados, una personalidad difícil, e incluso hay insinuaciones de que es intersexual. Todos estos elementos son omitidos de la adaptación. También crea a los monos voladores intencionalmente en el libro, y no por accidente como en la película y obra. Curiosamente, su destino en el libro es más fiel al texto original de Baum: Elphaba es asesinada por Dorothy, tan simple como eso. El musical de teatro y de cine presenta una versión más amable de los hechos, pues logra fingir su muerte y dejar el mundo de Oz atrás.

    Madame Morrible es un personaje exclusivo de Wicked

    La mayoría de las obras de ficción basadas en los libros de Baum—sea en cine, teatro o literatura—toman prestados muchos de los personajes ya creados por el autor. Sin embargo, Madame Morrible (interpretada en la película por Michelle Yeoh) es una creación de Maguire para su novela.

    Curiosamente, a pesar de que el musical diluye varios de los análisis sobre temas como el poder, la propaganda y la manipulación política, el rol de Morrible es mayor en la obra y la película precisamente haciendo eso, manipulando al Mago (Jeff Goldblum en la película) tras bambalinas.

    Los orígenes del León Cobarde, el Hombre de Hojalata y el Espantapájaros

    El trío de acompañantes de Dorothy Gale en la novela original son fundamentales para el relato y la iconografía posterior, inmortalizada por las adaptaciones. Sin embargo, son personajes con trasfondos muy escuetos en el texto original de L. Frank Baum. Pero en sus diferentes versiones, Wicked les otorga otros orígenes, más cercanos a los de las protagonistas.

    En el libro, el musical de teatro y la película, el León Cobarde es liberado como cachorro por Elphaba durante una clase en la Universidad de Shiz, aunque en el libro, el animal no tiene recuerdo de ello.

    En las adaptaciones teatrales y de cine, Fiyero (Jonathan Bailey en la película) es eventualmente transformado en el Espantapájaros por Elphaba para salvarlo de la muerte. Sin embargo, ambos son personajes distintos en la novela. En el texto, Elphaba cree que Fiyero se hace pasar por el Espantapájaros, pero no resulta ser verdad.

    Finalmente, el Hombre de Hojalata tiene orígenes distintos según la versión. En el musical, él es un Munchkin llamado Boq (Ethan Slater en la película), transformado accidentalmente por Elphaba. La novela de Maguire es mucho más cercana a la de Baum en este sentido: en el pasado, el Hombre de Hojalata era conocido como Nick Chopper, quien estaba enamorado de una sirvienta de la Bruja malvada del Este, quien encantó su hacha para cortarle el cuerpo y sustituirlo por lata, hasta que no quedó nada más que metal.

    El tono general de las adaptaciones

    A pesar del impacto que han tenido Wicked y El mago de Oz en la imaginación popular, también existe un consenso respecto a que no son las adaptaciones más fidedignas del trabajo de L. Frank Baum. Sobre todo la película de 1939 es un musical alegre y colorido, mientras que las novelas tienen un lado surrealista y a veces macabro.

    Aunque no fue bien recibida en su momento, Oz, un mundo maravilloso (Return to Oz) es considerada una de las mejores adaptaciones cinematográficas del mundo de Oz precisamente por ese motivo, pues presenta personajes más retorcidos—representados con animatrónicos—y una dirección de arte más oscura. Además, con una entonces jovencísima Fairuza Balk, también trae una de las adaptaciones más fieles de Dorothy que, a diferencia de la adolescente July Garland en el clásico de cine, es descrita como una niña pequeña en las páginas.

  • Las 10 mejores películas navideñas de terror para celebrar “Creepmas”

    Las 10 mejores películas navideñas de terror para celebrar “Creepmas”

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Para algunos, la Navidad es la mejor temporada del año. Pero no todos piensan igual. Otros, incluso, dirían que la festividad decembrina está yendo demasiado lejos al anticiparse cada vez más y filtrarse hacia el otoño, invadiendo el territorio de Halloween.

    Es así como nace “Creepmas”, una respuesta a este fenómeno que busca brindar una experiencia de la oscuridad y lo macabro en Navidad. Una venganza de los fans de Halloween que prefieren más tripas que suéteres feos y coloridos en las festividades. Si es tu caso, llegaste al lugar correcto: descubre esta selección de películas navideñas de terror ideales para la temporada.

    Terrifier 3: Payaso siniestro (2024)

    Una de las propuestas más recientes—y horrorosas—en las que el terror se filtra de lleno en el territorio de la Navidad. Terrifier 3 continúa la lucha entre el bien y el mal de Sienna (Lauren LaVera) contra el Payaso Art (David Howard Thornton), quien ha resucitado una vez más y decide desatar su racha asesina en inocentes pobladores de Nueva York en plena temporada navideña, con todo y disfraz de Santa Claus… robado con uno de los usos más creativos y letales del nitrógeno líquido. Blanca Navidad, en verdad…

    La tercera entrega eleva todavía más el presupuesto de producción y las apuestas comparada con su predecesora directa, Terrifier 2. Esto quiere decir que la violencia es llevada a extremos incluso más vomitivos, así que debemos advertir que ésta es una de las opciones más impactantes en esta lista, más en los terrenos del cine de Takashi Miike (como Audición) o del Nuevo Extremismo Francés, como Mártires de Pascal Laugier.

    Krampus: El terror de la Navidad (2015)

    Imagina pasar las fiestas con una familia tan disfuncional, que rompen el espíritu navideño. Así comienza Krampus: El terror de la Navidad: con su corazón roto después de las constantes discusiones y acoso en la familia, un niño invoca, sin quererlo, la furia de Krampus. En el folklore europeo, se trata de un ser que acompaña a Santa Claus y es su antítesis, castigando a los niños malos. Sólo que aquí se va sobre la familia entera, y el “castigo” es algo un poco más brusco.

    Se trata otra película del director Michael Dougherty, conocido por la sutilmente cómica Trick 'r Treat, que a su vez bebe de la fuente de Gremlins. Es una película de terror sobrenatural de monstruos en una línea similar a Boogeyman: Tu miedo es real, a medio camino con slashers como Halloween.

    Qué bello es morir (2023)

    Desde su título, Qué bello es morir (It’s a Wonderful Knife) deja muy clara su premisa: es el clásico de temporada con James Stewart, ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life!), pero en terror. Una adolescente (Jane Widdop) detiene a un asesino psicótico en víspera de Navidad, pero un año después, su vida es problemática. Cuando desea no haber nacido, es llevada a un universo paralelo de pesadilla donde no existe, y las cosas pueden ser todavía peores sin su presencia.

    Qué bello es morir es un slasher cómico y autorreflexivo en la misma línea que otros recientes de esa escuela, como Feliz día de tu muerte (Happy Death Day), Dulces y sangrientos 16 (Totally Killer) y Freaky: Este cuerpo está para matar. Si disfrutaste alguno de los anteriores, esta es la película de terror navideña para ti en Creepmas.

    El día de la bestia (1995)

    La española El día de la bestia, de Álex de la Iglesia, ya es un clásico de la temporada de Creepmas, una ácida comedia que se inserta de lleno en la Navidad pero con varios elementos de terror. La trama sigue a un sacerdote (Álex Angulo) que cree haber descifrado un mensaje en el Apocalipsis según San Juan que revela el lugar y tiempo del nacimiento del Anticristo: Madrid, 25 de diciembre de 1995. Con este conocimiento, emprenderá una implacable y sangrienta misión para impedirlo a toda costa en plenas celebraciones navideñas.

    Se trata de un viaje alucinante y con un sentido del humor irreverente, que De la Iglesia ha rescatado en otras producciones como Las brujas de Zugarramurdi, y similar al visto en comedias de terror como Muertos vivos (Braindead), de Peter Jackson.

    Red Snow (2021)

    Una escritora (Dennice Cisneros) de novelas románticas de vampiros (tipo Crepúsculo) padece bloqueo creativo, por lo que decide pasar las fiestas decembrinas sola en un remoto rincón nevado de Lake Tahoe. Su aislamiento da un vuelco cuando un vampiro de verdad (Nico Bellamy) aparece herido en su puerta, y ella decide ayudarlo a cambio de retroalimentación para su nuevo libro. Las cosas se complican cuando los amigos del vampiro—y un cazador persiguiendo su rastro—aparecen también.

    Red Snow es una divertida comedia de terror con el encanto que sólo trae el bajo presupuesto, con una premisa que mezcla Miseria con La hora del vampiro (Salem’s Lot), con los vampiros apuestos propios de Crepúsculo y de otras franquicias como True Blood.

    Ana y el Apocalipsis (2017)

    Para los fans de Creepmas, la mañana de Navidad ideal no tendría regalos, sino el fin de la civilización por vía de epidemia zombi. El cual es exactamente el caso en Ana y el Apocalipsis (Anna and the Apocalypse), una comedia musical situada en plenas fiestas y con mucha sangre.

    Imagina, pues, el mismo descaro irónico de comedias de zombis como El desesperar de los muertos (Shaun of the Dead) y Tierra de zombies (Zombieland), filtradas por un cínico desdén por el espíritu navideño.

    Feliz Navidad (2022)

    Ni las películas sobre robots asesinos ni sobre terroríficas encarnaciones de Santa Claus son cosa nueva, pero Feliz Navidad (con el más elocuente título original de Christmas Bloody Christmas) es de las pocas que mezcla ambos conceptos con resultados muy divertidos. Dos amigos (Riley Dandy y Sam Delich) salen a beber en Nochebuena, sin saber que el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha requerido la devolución de un Santa robótico, pues ha presentado una falla en su programación. Una catastrófica y violenta falla.

    Es la típica película de terror serie B que demanda no ser tomada en serio para abrazar sus altos grados de ridiculez y violencia. Es como Terminator, Robots asesinos (Chopping Mall) o Five Night at Freddy’s con un gorrito de Santa Claus encima.

    La sustancia (2023)

    La sustancia provocó tal sensación por tantos otros motivos que es fácil olvidar que, técnicamente, es una gran opción para Creepmas: la meta de la versión joven de su protagonista, Sue (Margaret Qualley), es conducir el popular show de Año Nuevo para la televisora que despidió a su versión mayor, Elisabeth (Demi Moore) debido a su edad.

    La película es un denso análisis sobre el etarismo y las expectativas estéticas que los medios y el culto a las celebridades colocan sobre las mujeres. Sin embargo, lo hace por medio de un demencial, grotesco—y muy divertido—horror corporal, por lo que es una propuesta a medio camino entre el feminismo de Venganza del más allá (de la misma directora, Coralie Fargeat) y el clásico fundamental del subgénero, La mosca, de David Cronenberg.

    Gremlins (1984)

    Otro de los grandes clásicos entre las películas navideñas de terror—aunque en clave de comedia—es Gremlins. La trama sigue a un adolescente que recibe como regalo a Gizmo, una curiosa criatura de una especie mística conocida como mogwai. Sin embargo, al romper las reglas básicas y muy específicas para su cuidado—no alimentarlo después de la medianoche, no mojarlo ni exponerlo a la luz del sol—, se desata el caos en su pequeño pueblo durante Nochebuena.

    Se trata de una alocada película con más comedia que terror, si somos sinceros, pero cuyo sentido del humor es deliciosamente macabro. De ella derivarían otras como la franquicia de Critters, aunque su espíritu—y artesanía—es más similar a comedias como Beetlejuice.

    El extraño mundo de Jack (1993)

    Quizá no exista hay mayor clásico para Creepmas que El extraño mundo de Jack (The Nightmare Before Christmas), dado que su premisa encarna, precisamente, el sincrético espíritu entre ambas festividades: Jack Skellington (Chris Sarandon y Danny Elfman), rey del mundo de Halloween, descubre la existencia del mundo de la Navidad y decide secuestrar a Santa Claus, suplantarlo y, efectivamente, robar para su reino la festividad de invierno.

    Es un musical en stop motion tan mágico como deliciosamente macabro ideal para cualquiera de las dos fiestas, y que disfrutarán sobre todo quienes gocen de la peculiar sensibilidad de sus dos mentes creativas: Tim Burton (El cadáver de la novia) y Henry Selick (Coraline y la puerta secreta).

  • 10 películas de Navidad infravaloradas para ver en 2025

    10 películas de Navidad infravaloradas para ver en 2025

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Las fiestas decembrinas son el momento ideal para relajarse y disfrutar de una buena historia navideña. Y seamos claros: existen clásicos de la temporada ya consagrados y probados, queridos por el público para ver una y otra vez durante las fiestas, desde ¡Qué bello es vivir! a Mi pobre Angelito.

    Pero si ya te cansaron las mismas historias de siempre, quizá busques algo nuevo, diferente, que no conozcas o que no haya sido detectado por tu radar en su momento. Seleccionamos para ti algunas películas de Navidad infravaloradas pero que merecen mucho la pena para dar un giro a tu maratón de las fiestas navideñas.

    El día de la bestia (1995)

    Ya un clásico del español Álex de la Iglesia, El día de la bestia es una comedia de terror perfecta para ver en Navidad si lo que quieres es infartar a tu abuelita católica. Un sacerdote cree haber descifrado un mensaje secreto en el libro del Apocalipsis según San Juan, y cree que el Anticristo nacerá en Madrid el 25 de diciembre. Con ayuda de un aficionado al heavy metal, no se detendrá ante ningún escrúpulo religioso ni moral en su noble misión por detener el nacimiento del Maligno.

    Iglesia echa mano del humor ácido e irreverente, sin temor de Dios, que veríamos en eventuales producciones suyas como Las brujas de Zugarramurdi, y que sólo es igualado por otras comedias de terror como Muertos vivos (Braindead), de Peter Jackson.

    Piso de soltero (1960)

    Para ser considerada una película de Navidad, basta con que su trama (o una parte importante de la misma) se sitúe durante las fiestas—y si no, ahí está Duro de matar como prueba—. Siendo el caso, debemos incluir a Piso de soltero (The Apartment, también conocida como El apartamento), clásico de Billy Wilder sobre un empleado de una compañía de seguros (Jack Lemmon) que, como forma de ganar favor entre sus superiores, presta su departamento para que cometan sus infidelidades. Las cosas se complican cuando se enamora de una ascensorista de la empresa (Shirley MacLaine), y resulta que ella está involucrada con el jefe.

    Y de acuerdo, no toda la película se desarrolla durante Navidad, pero un evento clave sí que sucede durante la fiesta navideña de la empresa. Es una fenomenal opción si disfrutas de las inteligentes comedias de Wilder como Una Eva y dos Adanes (Some Like it Hot).

    Mujercitas (2019)

    Ni la novela de Louisa May Alcott ni sus múltiples adaptaciones cinematográficas son, fundamentalmente, películas de Navidad. Sin embargo, en muchas de ellas, la festividad enmarca varios momentos importantes de la trama, por lo que Mujercitas es una infravalorada pero merecedora adición al canon de la temporada.

    La más reciente y popular en los últimos años es la versión de 2019, protagonizada por Saoirse Ronan y dirigida por Greta Gerwig. Sin embargo, otras alternativas más que dignas son la de 1949 (con Elizabeth Taylor) y la de 1994 (con Winona Ryder).

    Ana y el Apocalipsis (2017)

    Ana (Ella Hunt) se va a dormir en Nochebuena y, a la mañana siguiente, no encuentra regalos sino el colapso de la civilización por el Apocalipsis zombi. Así de sencilla y así de divertida es la premisa de Ana y el Apocalipsis, la comedia de terror que no sabías que necesitabas si sufres por ser más de Halloween que de Navidad.

    Esta genial comedia es, en esencia, la versión musical navideña de Tierra de zombies o de El desesperar de los muertos (Shaun of the Dead), y una muy digna sucesora en este muy específico nicho habitado por otros títulos como El día de la bestia.

    Arma mortal (1987)

    Ha sido tan sonado el debate sobre si Duro de matar (Die Hard) cuenta como una película de Navidad, que solemos olvidar que Arma mortal (Lethal Weapon) debería contar en el canon por los mismos argumentos: es una película de acción enmarcada por la temporada navideña. A pesar de que precede a la otra por un año, se ha vuelto “infravalorada por omisión”.

    A decir verdad, la acción situada durante las fiestas decembrinas parece ser una marca de Shane Black, guionista de Arma mortal que ha repetido el recurso en otras buddy comedies como Iron Man 3 y Dos tipos peligrosos (The Nice Guys). Lo que nos lleva a…

    Entre besos y tiros (2005)

    Más conocida por su título original de Kiss Kiss Bang Bang (pero menos conocida en el canon de Robert Downey Jr. post-rehabilitación), Entre besos y tiros es una comedia neo-noir sobre un ladrón mediocre (Downey) que termina haciéndose pasar por actor. Una cosa lleva a la otra y termina enrollado en una investigación de asesinato junto a un investigador privado (Val Kilmer) durante, adivinaste, la temporada navideña.

    Un tanto opacada por la carrera posterior de Downey Jr. después de Iron Man y por la eventual Dos tipos peligrosos, también de Shane Black, es una digna adición al canon de películas navideñas infravaloradas en una escuela de buddy comedies similar a Arma mortal. 

    Pastorela (2011)

    En lo que respecta a las fiestas decembrinas, pocas cosas son tan mexicanas como la tradición de las pastorelas, representaciones teatrales del viaje de los pastores para rendir tributo al Niño Jesús. Pastorela parte de ahí. A un agente de policía (Joaquín Cosío) le es negado el papel que siempre ha interpretado, el del Diablo, por el nuevo párroco (Carlos Cobos), lo que desata una lucha entre el bien y el mal tan surrealista como sólo puede suceder en México, que vira hacia los inesperados territorios de la acción, el crimen y el terror.

    Es una comedia mordaz que sólo podríamos comparar con el clásico español El día de la bestia por vía de Matando Cabos (en la que también actúan Cosío y Silverio Palacios), y que además gustará a quienes conozcan el trabajo posterior del director Emilio Portes (que colaboró de nuevo con Cosío en el terror de Belzebuth).

    Jingle Jangle: Una mágica Navidad (2020)

    El problema con los estrenos exclusivos de streaming es que pueden ser un arma de doble filo: por un lado, el potencial de llegar a la pantalla de cualquier casa; por otro lado, la fugacidad de cualquier impacto dado la marea de estrenos semanales y los algoritmos atomizados. Es por eso que Jingle Jangle: Una mágica Navidad no ha tenido el impacto que, gracias a sus méritos, le hubiera garantizado el estatus de clásico navideño.

    Con un reparto conformado por nombres como Forrest Whitaker, Keegan Michael-Key y Phylicia Rashad, se trata de una fantasía musical sobre una niña que quiere ayudar a su abuelo desencantado a crear la invención que salvará su taller de juguetes. Es en cierto modo como la igualmente fenomenal Klaus, por vía de Matilda (la versión musical).

    Operación regalo (2011)

    El canon de cine navideño está tan saturado de producciones familiares o infantiles, que muchas pasarán desapercibidas de forma inevitable. En ese sentido, Operación regalo (Arthur Christmas) es, quizá, la película de Navidad más infravalorada de todas, pues es en verdad maravillosa. Segunda animación por computadora del aclamado estudio de stop motion Aardman (conocido por producciones como Shaun el cordero) después de Lo que el agua se llevó, la trama sigue al hijo más joven del actual Santa Claus en una misión para remediar un error impensable: un niño se ha quedado sin regalo en Navidad.

    Es convencional dentro de los parámetros de las películas navideñas infantiles, pero profundamente sincera y conmovedora en su ejecución, a la altura de las joyas en la corona de Aardman como Pollitos en fuga, y similar en su premisa a Las crónicas de Navidad.

    Feliz novedad (2020)

    Una película de Navidad que pasó relativamente desapercibida en su momento, pero cuya temática le ha abierto un lugar a la comunidad LGBTQIA+ en el canon de cine navideño por su temática (incluso si tampoco es tan distinta o superior a las comedias románticas navideñas promedio). Feliz novedad (Happiest Season) es la típica comedia donde una pareja pasa la Navidad en el hogar familiar de uno de sus integrantes. El asunto es que son una pareja lésbica (Kristen Stewart y Mackenzie Davis), y la familia en cuestión es tan conservadora, que salir del clóset es impensable.

    Imagina, pues, algo como Navidad con los Cooper, pero que alude a las tensiones aún vigentes para varios miembros de la comunidad LGBTQIA+. No es tan punzante ni irreverente como la muy superior Shiva Baby, pero es un sustituto aceptable si buscas algo con temática navideña.

  • ‘Stranger Things’: 10 películas que influenciaron la serie

    ‘Stranger Things’: 10 películas que influenciaron la serie

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Es bien sabido que Stranger Things, la popular serie de Netflix, es tanto una apasionante historia de misterio sobrenatural como un viaje cargado de nostalgia ochentera. Gran parte de esto último se debe a sus influencias, provenientes del cine de dicha década (y algo de los 70, también).

    De cara a la quinta temporada, seleccionamos para ti 10 películas que influenciaron Stranger Things (y te decimos dónde verlas), para que aprecies aún más la serie durante su conclusión. Ten en cuenta que discutiremos algunos spoilers aquí, necesarios para explicar los enlaces entre la serie y sus influencias.

    Cuenta conmigo (1986)

    Aunque totalmente desprovista de elementos sobrenaturales, Cuenta conmigo (Stand By Me) es uno de los queridos (y múltiples) clásicos cinematográficos basados en la obra de Stephen King que influenciaron Stranger Things. La película sigue a un grupo de cuatro amigos (como el cuarteto titular de la serie) que buscan resolver un misterio escabroso. Incluso hay una escena de la primera temporada de la serie que homenajea la famosa escena en las vías del tren en esta película.

    Aunque los recursos de terror sobrenatural comunes en la obra posterior de King están ausentes aquí, se trata de una historia de amistad que sentaría las bases de otras como It (Eso), siendo que la adaptación cinematográfica de esta última también cuenta con la actuación de Finn Wolfhard. Un espíritu hasta cierto punto emulado por El club de los cinco.

    Los Goonies (1985)

    ¿Chicos resolviendo problemas que no deberían ser de su edad, sin supervisión adulta en una aventura peligrosa? Podríamos estar describiendo a Stranger Things o a una de sus principales influencias, Los Goonies, clásico de Richard Donner que sigue a un grupo de niños y adolescentes en busca de un tesoro pirata para salvar a su pueblo. El círculo se cerró cuando Sean Astin, quien protagonizó esta película cuando era niño, participó en la segunda temporada de la serie como Bob Newby (¡superhéroe!).

    Este espíritu de cine de aventuras ha sido replicado con éxito muy pocas veces—y cada vez menos—, pero una película similar en su premisa es Super 8, otro título que recomendamos ampliamente para fans de Stranger Things.

    Alien, el octavo pasajero (1979)

    Como ya es bien sabido, la historia de Stranger Things aborda la existencia de una versión paralela o alterna, y más oscura, del mundo en el que viven los personajes. Conocida como “El otro lado” (“the upside down”), este mundo aloja toda clase de monstruos tan horrorosos como letales en combate.

    La apariencia de dicho mundo y sus habitantes fue abiertamente inspirada por lo que artistas como Dan O’Bannon y H.R. Giger concibieron para Alien, el octavo pasajero, película de terror y ciencia ficción que crecería hasta convertirse en una de las grandes franquicias cinematográficas. Así como esta primera película, la primera temporada de la serie contaba con un sólo monstruo, el Demogorgon, como rival de nuestros héroes. Pero esta franquicia también ha crecido en magnitud y, al igual que en la secuela Aliens, ahora cuenta con legiones de Demogorgons e incluso una mente colmena en forma del Desuellamentes (Mindflayer).

    Carrie: Extraño presentimiento (1976)

    Uno de los personajes clave de Stranger Things es Jane, alias “Once” (“Eleven”), una niña que adquiere poderes psíquicos luego de padecer experimentos en el laboratorio de Hawkins. Una influencia directa en este aspecto del personaje es Llamas de venganza (Firestarter), película de terror con una pequeña Drew Barrymore sobre una niña con poderes de piroquinesis, aunque conforme la serie ha progresado, podríamos compararla con Carrie: Extraño presentimiento, sobre una adolescente de un hogar abusivo que desarrolla psicoquinesis (ambas son adaptaciones de obras de Stephen King).

    Esto, dado que a lo largo de la serie, el arco de “Once” hace eco de ambas historias: atraviesa experimentos como la protagonista de la primera película, pero en la cuarta temporada es víctima de acoso escolar al igual que Carrie.

    Estados alterados (1980)

    Otro aspecto fundamental del personaje de “Once” es que sus poderes psíquicos son utilizados por los científicos en el laboratorio de Hawkins para establecer contacto con el “otro lado”. ¿El método? Colocar a la niña en un tanque de privación sensorial, lleno de una solución salina que la aísla de todo lo demás. Esto se parece a la premisa de Estados alterados, clásico de body horror dirigido por Ken Russell, sobre un científico que utiliza un tanque similar para explorar otros estados de conciencia… con horripilantes resultados.

    Es una de las películas fundamentales del horror corporal, aunque es menos célebre y menos conocida que La mosca o Cuerpos invadidos (Videodrome), otros títulos esenciales del subgénero, ambos de David Cronenberg.

    E.T. el extraterrestre (1982)

    Un elemento importantísimo en la iconografía de Stranger Things son las bicicletas, vehículo predilecto del cuarteto principal y de todo adolescente de los 80, en esta visión idealizada de los suburbios americanos que replica Hawkins. Sin embargo, esto es heredado de otro clásico inmortalizado por otra escena con bicicletas: E.T. el extraterrestre, de Steven Spielberg.

    Sólo que, contrario al benevolente personaje del título, “Once” no eleva a sus amigos por el aire, sino que usa sus poderes para atacar directamente a sus enemigos. Este clásico de Spielberg contaría con una predecesora esencial en Encuentros cercanos del tercer tipo, e incontables sucesoras como Super 8 o Elio, de Pixar.

    Tiburón (1975)

    Según han dicho los creadores de la serie, los hermanos Matt y Ross Duffer, Tiburón de Spielberg es su película favorita. Y las influencias son claras, más allá de guiños esparcidos por todas las temporadas. El Demogorgon es un rival tan escalofriante como el escualo de dicha película por ser una bestia instintiva e implacable, motivada únicamente por el instinto. Sin embargo, Stranger Things también es notable porque, al igual que el clásico de Spielberg, cuenta con personajes policías en constante confusión sobre cómo lidiar con los extraños asuntos a su alrededor. En este caso, se trata del alguacil Jim Hopper (David Harbour).

    Si lo que te fascina—o atemoriza—de los Demogorgons es este carácter amoral e instintivo, prueba ver la clásica Los pájaros de Alfred Hitchcock, predecesora natural de Tiburón en dicha genealogía. Si, por el contrario, te gusta su horroroso diseño, prueba con Un lugar en silencio.

    La cosa del otro mundo (1982)

    El cine de terror de los 80 es una influencia fundamental en Stranger Things, y éste, a su vez, no se entiende sin la obra de John Carpenter. Y dentro de la misma, quizá el título más conocido de los 80 sea La cosa del otro mundo, que tiene varios paralelos con la serie en sus temporadas posteriores. Por ejemplo, la premisa de cosas horrorosas invadiendo una base en un sitio nevado y remoto, donde los humanos sólo tienen lanzallamas y otras cuantas armas para defenderse; podría describir tanto a dicha película como a la cuarta temporada de la serie, en la que Hopper lucha por sobrevivir en una base soviética.

    Es un clásico del terror inimitable (aunque se ha intentado), pero que tiene ecos temáticos en otras como Los usurpadores de cuerpos y Mimic.

    Terminator: El exterminador (1984)

    La entrega original de Terminator era, en principio, una influencia más espiritual para Stranger Things que otra cosa. En la trama por proteger a “Once” y a Will Byers (Noah Schnapp) de fuerzas superiores y posiblemente apocalípticas, había una sensación similar a la lucha de Kyle Reese (Michael Biehn) por proteger a Sarah Connor (Linda Hamilton), y luego de ésta por proteger a su hijo, John Connor (Edward Furlong en la segunda entrega). Los “agentes” de Matrix serían herederos de estos implacables androides del futuro.

    Sin embargo, las referencias comenzaron a volverse más directas en la tercera temporada, en la que Hopper, protegiendo a Joyce (Winona Ryder), debe enfrentarse constantemente a Grigori (Andrey Ivchenko), un poderoso e implacable agente de la KGB—que, casualmente, es apodado Schwarzenegger por los personajes—. El círculo se cierra una vez más, pues Linda Hamilton tiene un papel en la quinta y última temporada de la serie.

    Pesadilla en la calle del infierno (1984)

    Conforme la serie ha avanzado, también se han ampliado las influencias de las que se nutre. Y en la cuarta temporada, con el debut de Vecna (Jamie Campbell Bower), Stranger Things bebió directamente de la fuente de Pesadilla en la calle del infierno. Vecna, producto de experimentos similares que dieron sus poderes a “Once”, utiliza sus poderes psíquicos para arrastrar a sus víctimas a un estado de trance, donde las asesina en sus alucinaciones. Muy, pero muy similar al método de Freddy Krueger (Robert Englund), quien mata a sus víctimas desde los sueños.

    Dicha película es una evolución surrealista de slashers más convencionales como La masacre de Texas o Halloween. Sin embargo, en la serie, los personajes aprenden a contrarrestar a Vecna de manera activa, lo que la vuelve más similar a la secuela Pesadilla en la calle del infierno 3 - Los guerreros del sueño.

  • ‘Rápidos y furiosos’: todas las películas en orden cronológico

    ‘Rápidos y furiosos’: todas las películas en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    hecho de Rápidos y furiosos (Fast & Furious) una de las franquicias cinematográficas de acción más queridas y taquilleras del siglo XXI. La saga narra, en su mayoría, las aventuras de Dominic Toretto (Vin Diesel) y su equipo, o “familia”, que van desde las carreras clandestinas de autos a misiones de espionaje.

    En general, las películas se han estrenado en el orden de la narrativa, pero los spin-offs y reapariciones de ciertos personajes pueden volver la historia un poco confusa. Por ello, esta guía tiene el objetivo de mostrarte cuál es el orden cronológico para ver todas las películas de Rápidos y furiosos, tomando en cuenta estos saltos en el tiempo.

    Rápido y furioso (2001)

    Rápido y furioso es la primera entrega cronológica de la saga Rápidos y furiosos (lo sabemos, lo del plural y singular se puede volver confuso). La franquicia tiene sus inicios en una forma muy distinta a lo que llegó a ser después, pero que introdujo varios de sus elementos fundamentales.

    No sin razón, la película ha sido comparada con Punto de quiebra (1991), de Kathryn Bigelow, y si la has visto, notarás las similitudes. La trama sigue a Brian O’Conner (Paul Walker), un oficial de policía de Los Ángeles que se infiltra en el mundo de las carreras clandestinas para investigar una serie de robos, de los que el principal sospechoso es Dominic Toretto (Vin Diesel). Aunque firmemente anclada en las carreras de autos modificados, la primera entrega establece la amistad y rivalidad entre Brian y Toretto, e introduce a otros miembros clave de la familia: Letty Ortiz (Michelle Rodriguez) y Mia Toretto (Jordana Brewster). Debes saber que esta es una película muy diferente a lo que vendría después en la saga, más aterrizada y todavía ajena a las acrobacias alucinantes. Si esto último es lo que esperas, te podrá parecer un tanto básica. Sin embargo, notar la evolución de la franquicia hacia este territorio también puede ser muy entretenido.

    +Rápido +Furioso (2003)

    La primera secuela no contó con la participación de Vin Diesel, quien optó por protagonizar Las crónicas de Riddick (2004) en vez de regresar a su papel. Por lo tanto, +Rápido +Furioso es la única película de la saga principal que no cuenta con participación alguna de Dominic Toretto en la trama, aunque su presencia aún se siente.

    Por ayudar a Toretto, Brian O’Conner ahora vive como prófugo en Miami, viviendo de las carreras clandestinas. Sin embargo, el pasado lo alcanza cuando su antiguo jefe le ofrece borrar sus antecedentes a cambio de su ayuda como encubierto para derribar a un capo de la droga. Esta segunda entrega aún se mueve dentro del mundo del crimen y las carreras, pero introduce a otros miembros permanentes de la familia: Roman Pearce (Tyrese Gibson) y Tej Parker (Ludacris). En cierto modo, es como una buddy comedy con autos, así que la disfrutarás especialmente si te gustan películas de la época como Una pareja explosiva, con algunos elementos en común con Corrupción en Miami.

    Rápidos y furiosos (2009)

    Aquí comenzamos con los saltos en el tiempo, pues si bien Rápidos y furiosos (en plural) fue la cuarta entrega en ser estrenada, es la tercera en términos cronológicos—la aparición de Sung Kang como Han Lue provocaba una inconsistencia narrativa arreglada de forma retroactiva—.

    Esta es la entrega en la que los caminos de Brian y Toretto vuelven a cruzarse, primero como rivales y luego como aliados forzosos al servicio del FBI. Aunque todavía no entramos al terreno de las acrobacias imposibles, las persecuciones alcanzan un nivel de locura muy superior a las películas anteriores. Además, aquí se sientan las bases para los giros narrativos alocados que verás en las siguientes películas, así que te recomendamos ir practicando tu suspensión de la incredulidad. Es la saga en un territorio medio entre la acción criminal aterrizada y las acrobacias alucinantes, por lo que se parece un poco a películas de Michael Bay como Dos policías rebeldes.

    Rápidos y furiosos: 5in control (2011)

    La quinta entrega es la que marca un antes y un después para la saga. Aunque los autos son un elemento permanente de la fórmula para las secuencias de acción, la historia de Rápidos y furiosos: 5in control deja atrás las carreras callejeras para convertir a los personajes en una especie de antihéroes motorizados en misiones imposibles. Es más parecida, precisamente, a las entregas tardías de Misión: Imposible (de la cuarta en adelante) o a títulos de superhéroes como Capitán América y el Soldado del invierno.

    Como fugitivos internacionales, Dom Toretto, Mia y Brian huyen a Brasil, donde se reúnen con Roman y Tej para comprar su libertad por medio de un atraco absurdo a un funcionario corrupto. El clímax de esta película es una secuencia de persecución fantástica que cada nueva película intentaría superar. Además, esta es la introducción del que se convertiría en otra de las grandes estrellas de la franquicia: el agente Luke Hobbs (Dwayne Johnson). Por todos estos elementos, te recomendamos acercarte a esta película como una prueba para todo lo que vendrá después: si te diviertes con ella, las siguientes películas serán un deleite para ti. Si, por el contrario, la encuentras exagerada y que pierde el piso, las secuelas difícilmente serán para ti.

    Rápidos y furiosos 6 (2013)

    En Rápidos y furiosos 6, Toretto es llamado de nuevo a la acción por Hobbs para ayudar a detener a un peligroso mercenario, Owen Shaw (Luke Evans). ¿La razón? Letty Ortiz, el gran amor de Toretto que creía perdido, parece haber vuelto de la muerte para trabajar con Shaw.

    Es en el sexto capítulo de la saga donde la continuidad retroactiva comienza a hacer de las suyas con más libertad que nunca, trayendo de vuelta a personajes que, en teoría, no tendrían cómo regresar, así que te recomendamos seguir este orden cronológico para que no se te vuelva confuso. Sin embargo, también marca la transición definitiva de la familia, de ser perpetuos prófugos de alto perfil a una fuerza de mercenarios al estilo de Los indestructibles, pero en muscle cars.

    Rápido y furioso: Reto Tokio (2006)

    Es por esta película que la cronología de Rápidos y furiosos puede ser un poco confusa. Fue la tercera en ser estrenada, en realidad, pero dentro de la narrativa sucede entre el sexto y el séptimo episodio de la saga.

    Sin embargo, Rápido y furioso: Reto Tokio bien podría existir como un spin-off con pocos vínculos a la narrativa principal. Su protagonista es Sean Boswell (Lucas Black), un problemático chico estadounidense que se muda con su padre, un militar estacionado en Tokio, y cuyo único interés yace en las carreras clandestinas. El gran enlace entre esta película y el resto es la presencia de Han Lue y un pequeño cameo de Vin Diesel al final. Por lo tanto, aquí encontrarás una película que todavía mantiene un poco el espíritu de las primeras, con apuestas todavía más modestas, con la singular diferencia del mayor enfoque en el drifting y en el mundo clandestino, similar a la película de Need for Speed o al anime Initial D. Esto la hace única en la saga de Rápidos y furiosos.

    Rápidos y furiosos 7 (2015)

    Para muchos fans, el séptimo capítulo de la saga es considerado su pináculo—y concuerdo—. Los motivos son varios, comenzando con el calibre de las escenas de acción, cada una más emocionante y ridículamente imposible que la anterior. Aquí también conocemos a otro personaje que se convertiría en uno de los preferidos del público: Deckard Shaw (Jason Statham), el vengativo hermano de Owen.

    Sin embargo, Rápidos y furiosos 7 es la entrega que cierra el círculo al regresar a los personajes a Los Ángeles, y presenta a la familia completa por única y última ocasión. Paul Walker falleció en un trágico accidente antes de completar el rodaje, por lo que esta película marca la emotiva despedida de su personaje, lo que cambiaría la dinámica de la franquicia para siempre (esto a pesar de que, en la continuidad de la narrativa, Brian aún está vivo). Si estás consciente de estos detalles detrás de cámaras, sin duda te parecerá, por mucho, la entrega más emotiva de toda la franquicia, su equivalente a Avengers: Endgame o a Misión: Imposible - Sentencia final.

    Rápidos y furiosos 8 (2017)

    Si la quinta entrega fue donde la “familia” se convirtió en un equipo de mercenarios, Rápidos y furiosos 8 es donde la franquicia da un giro completo hacia los terrenos del espionaje, al grado de que sólo faltaría tener en ellas a James Bond. En efecto, su escena climática tiene algunas cosas en común con las más infames de la saga del espía, como aquella inolvidable de Pierce Brosnan en la nieve en 007: Otro día para morir, o incluso Mad Max: Furia en el camino—con la cual comparte una integrante del elenco—.

    Sin Paul Walker para compartir la carga emotiva de la película, el guión se lanza de cabeza a desafiar la noción de familia establecida hasta ahora en la saga. Toretto es manipulado por la villana Cipher (Charlize Theron) para traicionar a los suyos y cometer crímenes en su nombre, o sufrir graves consecuencias personales. En su lugar, vemos a Hobbs tomar el liderazgo del equipo para detenerlo y descubrir la verdad. Para este punto, las secuencias de acción ya están en los calibres de acción propios de los superhéroes o los superespías, así que en este punto te recomendamos asumir la exageración como la norma. Si puedes vivir con eso, te divertirás muchísimo.

    Rápidos y furiosos: Hobbs & Shaw (2019)

    Y aquí tenemos un paréntesis en la narrativa de la franquicia. El spin-off Hobbs & Shaw lleva la saga a un terreno muy distinto, más similar al del cine de superhéroes, en una historia centrada en la rivalidad entre Luke Hobbs y su némesis, Deckard Shaw.

    Agente y mercenario, que son como agua y aceite, se ven obligados a trabajar juntos para detener a un terrorista dotado de literales superpoderes, Brixton (Idris Elba), quien planea liberar un virus por el mundo. Aunque hay autos, por supuesto, esta es la entrega de Rápidos y furiosos más distinta a todas, a medio camino entre una buddy comedy y una película de superhéroes—con todo y supersoldados al estilo de las películas del Capitán América—,que obvia por completo la presencia de Dom Toretto. La presencia de Hobbs y Shaw la une al resto de la saga, pero sí que es una película muy distinta. La ventaja es que puedes disfrutarla por sí sola, sin preocuparte por el resto de la continuidad—y puede que esto sea mejor, dado lo mucho que se adentra en las aguas de la ciencia ficción—.

    Rápidos y furiosos 9 (2021)

    De vuelta a la cronología principal, Rápidos y furiosos 9 es donde la saga abraza por completo sus facetas más absurdas, tanto en los giros dramáticos propios de una telenovela, como en lo alocado de sus acrobacias con automóviles. Para no dar demasiados detalles, esta es la película “donde van al espacio”, así que tu suspensión de la incredulidad ya tiene que estar en niveles de Meteoro: la película (Speed Racer) para disfrutarla.

    La novena entrega introduce a un hermano perdido de Tom, Jakob Toretto (John Cena), en lo que parecería una excusa para inyectar más famosos musculosos a la franquicia. Aquí también son reintroducidos personajes de Reto Tokio, y aunque no es esencial que la hayas visto para entender lo que sucede en esta historia, si es un guiño divertido que finalmente conecta todos los capítulos de la saga.

    Rápidos y furiosos X (2023)

    En un modo muy limitado, Rápidos y furiosos X es un regreso a las raíces de las primeras películas de la saga, dando un mayor énfasis a las carreras clandestinas una vez más, e incluso continuando con las repercusiones de la quinta entrega por medio de su villano, Dante Reyes (Jason Momoa). Si te sientes nostálgico por los viejos buenos tiempos de la franquicia, esto podría merecerle algunos puntos para ti.

    Sin embargo, esto es sólo temporal, pues el objetivo de esta historia es sentar las bases para la épica conclusión de la saga, llevando a Toretto a límites insólitos para proteger a su familia de las consecuencias de sus actos. Esto es Rápidos y furiosos en su faceta más absurda y alocada—imagina la versión más descabellada de Rambo en una película de Hot Wheels—, abrazando todas las versiones de su esencia previo al gran final.

    hecho de Rápidos y furiosos (Fast & Furious) una de las franquicias cinematográficas de acción más queridas y taquilleras del siglo XXI. La saga narra, en su mayoría, las aventuras de Dominic Toretto (Vin Diesel) y su equipo, o “familia”, que van desde las carreras clandestinas de autos a misiones de espionaje.

    En general, las películas se han estrenado en el orden de la narrativa, pero los spin-offs y reapariciones de ciertos personajes pueden volver la historia un poco confusa. Por ello, esta guía tiene el objetivo de mostrarte cuál es el orden cronológico para ver todas las películas de Rápidos y furiosos, tomando en cuenta estos saltos en el tiempo.

    Rápido y furioso (2001)

    Rápido y furioso es la primera entrega cronológica de la saga Rápidos y furiosos (lo sabemos, lo del plural y singular se puede volver confuso). La franquicia tiene sus inicios en una forma muy distinta a lo que llegó a ser después, pero que introdujo varios de sus elementos fundamentales.

    No sin razón, la película ha sido comparada con Punto de quiebra (1991), de Kathryn Bigelow, y si la has visto, notarás las similitudes. La trama sigue a Brian O’Conner (Paul Walker), un oficial de policía de Los Ángeles que se infiltra en el mundo de las carreras clandestinas para investigar una serie de robos, de los que el principal sospechoso es Dominic Toretto (Vin Diesel). Aunque firmemente anclada en las carreras de autos modificados, la primera entrega establece la amistad y rivalidad entre Brian y Toretto, e introduce a otros miembros clave de la familia: Letty Ortiz (Michelle Rodriguez) y Mia Toretto (Jordana Brewster). Debes saber que esta es una película muy diferente a lo que vendría después en la saga, más aterrizada y todavía ajena a las acrobacias alucinantes. Si esto último es lo que esperas, te podrá parecer un tanto básica. Sin embargo, notar la evolución de la franquicia hacia este territorio también puede ser muy entretenido.

    +Rápido +Furioso (2003)

    La primera secuela no contó con la participación de Vin Diesel, quien optó por protagonizar Las crónicas de Riddick (2004) en vez de regresar a su papel. Por lo tanto, +Rápido +Furioso es la única película de la saga principal que no cuenta con participación alguna de Dominic Toretto en la trama, aunque su presencia aún se siente.

    Por ayudar a Toretto, Brian O’Conner ahora vive como prófugo en Miami, viviendo de las carreras clandestinas. Sin embargo, el pasado lo alcanza cuando su antiguo jefe le ofrece borrar sus antecedentes a cambio de su ayuda como encubierto para derribar a un capo de la droga. Esta segunda entrega aún se mueve dentro del mundo del crimen y las carreras, pero introduce a otros miembros permanentes de la familia: Roman Pearce (Tyrese Gibson) y Tej Parker (Ludacris). En cierto modo, es como una buddy comedy con autos, así que la disfrutarás especialmente si te gustan películas de la época como Una pareja explosiva, con algunos elementos en común con Corrupción en Miami.

    Rápidos y furiosos (2009)

    Aquí comenzamos con los saltos en el tiempo, pues si bien Rápidos y furiosos (en plural) fue la cuarta entrega en ser estrenada, es la tercera en términos cronológicos—la aparición de Sung Kang como Han Lue provocaba una inconsistencia narrativa arreglada de forma retroactiva—.

    Esta es la entrega en la que los caminos de Brian y Toretto vuelven a cruzarse, primero como rivales y luego como aliados forzosos al servicio del FBI. Aunque todavía no entramos al terreno de las acrobacias imposibles, las persecuciones alcanzan un nivel de locura muy superior a las películas anteriores. Además, aquí se sientan las bases para los giros narrativos alocados que verás en las siguientes películas, así que te recomendamos ir practicando tu suspensión de la incredulidad. Es la saga en un territorio medio entre la acción criminal aterrizada y las acrobacias alucinantes, por lo que se parece un poco a películas de Michael Bay como Dos policías rebeldes.

    Rápidos y furiosos: 5in control (2011)

    La quinta entrega es la que marca un antes y un después para la saga. Aunque los autos son un elemento permanente de la fórmula para las secuencias de acción, la historia de Rápidos y furiosos: 5in control deja atrás las carreras callejeras para convertir a los personajes en una especie de antihéroes motorizados en misiones imposibles. Es más parecida, precisamente, a las entregas tardías de Misión: Imposible (de la cuarta en adelante) o a títulos de superhéroes como Capitán América y el Soldado del invierno.

    Como fugitivos internacionales, Dom Toretto, Mia y Brian huyen a Brasil, donde se reúnen con Roman y Tej para comprar su libertad por medio de un atraco absurdo a un funcionario corrupto. El clímax de esta película es una secuencia de persecución fantástica que cada nueva película intentaría superar. Además, esta es la introducción del que se convertiría en otra de las grandes estrellas de la franquicia: el agente Luke Hobbs (Dwayne Johnson). Por todos estos elementos, te recomendamos acercarte a esta película como una prueba para todo lo que vendrá después: si te diviertes con ella, las siguientes películas serán un deleite para ti. Si, por el contrario, la encuentras exagerada y que pierde el piso, las secuelas difícilmente serán para ti.

    Rápidos y furiosos 6 (2013)

    En Rápidos y furiosos 6, Toretto es llamado de nuevo a la acción por Hobbs para ayudar a detener a un peligroso mercenario, Owen Shaw (Luke Evans). ¿La razón? Letty Ortiz, el gran amor de Toretto que creía perdido, parece haber vuelto de la muerte para trabajar con Shaw.

    Es en el sexto capítulo de la saga donde la continuidad retroactiva comienza a hacer de las suyas con más libertad que nunca, trayendo de vuelta a personajes que, en teoría, no tendrían cómo regresar, así que te recomendamos seguir este orden cronológico para que no se te vuelva confuso. Sin embargo, también marca la transición definitiva de la familia, de ser perpetuos prófugos de alto perfil a una fuerza de mercenarios al estilo de Los indestructibles, pero en muscle cars.

    Rápido y furioso: Reto Tokio (2006)

    Es por esta película que la cronología de Rápidos y furiosos puede ser un poco confusa. Fue la tercera en ser estrenada, en realidad, pero dentro de la narrativa sucede entre el sexto y el séptimo episodio de la saga.

    Sin embargo, Rápido y furioso: Reto Tokio bien podría existir como un spin-off con pocos vínculos a la narrativa principal. Su protagonista es Sean Boswell (Lucas Black), un problemático chico estadounidense que se muda con su padre, un militar estacionado en Tokio, y cuyo único interés yace en las carreras clandestinas. El gran enlace entre esta película y el resto es la presencia de Han Lue y un pequeño cameo de Vin Diesel al final. Por lo tanto, aquí encontrarás una película que todavía mantiene un poco el espíritu de las primeras, con apuestas todavía más modestas, con la singular diferencia del mayor enfoque en el drifting y en el mundo clandestino, similar a la película de Need for Speed o al anime Initial D. Esto la hace única en la saga de Rápidos y furiosos.

    Rápidos y furiosos 7 (2015)

    Para muchos fans, el séptimo capítulo de la saga es considerado su pináculo—y concuerdo—. Los motivos son varios, comenzando con el calibre de las escenas de acción, cada una más emocionante y ridículamente imposible que la anterior. Aquí también conocemos a otro personaje que se convertiría en uno de los preferidos del público: Deckard Shaw (Jason Statham), el vengativo hermano de Owen.

    Sin embargo, Rápidos y furiosos 7 es la entrega que cierra el círculo al regresar a los personajes a Los Ángeles, y presenta a la familia completa por única y última ocasión. Paul Walker falleció en un trágico accidente antes de completar el rodaje, por lo que esta película marca la emotiva despedida de su personaje, lo que cambiaría la dinámica de la franquicia para siempre (esto a pesar de que, en la continuidad de la narrativa, Brian aún está vivo). Si estás consciente de estos detalles detrás de cámaras, sin duda te parecerá, por mucho, la entrega más emotiva de toda la franquicia, su equivalente a Avengers: Endgame o a Misión: Imposible - Sentencia final.

    Rápidos y furiosos 8 (2017)

    Si la quinta entrega fue donde la “familia” se convirtió en un equipo de mercenarios, Rápidos y furiosos 8 es donde la franquicia da un giro completo hacia los terrenos del espionaje, al grado de que sólo faltaría tener en ellas a James Bond. En efecto, su escena climática tiene algunas cosas en común con las más infames de la saga del espía, como aquella inolvidable de Pierce Brosnan en la nieve en 007: Otro día para morir, o incluso Mad Max: Furia en el camino—con la cual comparte una integrante del elenco—.

    Sin Paul Walker para compartir la carga emotiva de la película, el guión se lanza de cabeza a desafiar la noción de familia establecida hasta ahora en la saga. Toretto es manipulado por la villana Cipher (Charlize Theron) para traicionar a los suyos y cometer crímenes en su nombre, o sufrir graves consecuencias personales. En su lugar, vemos a Hobbs tomar el liderazgo del equipo para detenerlo y descubrir la verdad. Para este punto, las secuencias de acción ya están en los calibres de acción propios de los superhéroes o los superespías, así que en este punto te recomendamos asumir la exageración como la norma. Si puedes vivir con eso, te divertirás muchísimo.

    Rápidos y furiosos: Hobbs & Shaw (2019)

    Y aquí tenemos un paréntesis en la narrativa de la franquicia. El spin-off Hobbs & Shaw lleva la saga a un terreno muy distinto, más similar al del cine de superhéroes, en una historia centrada en la rivalidad entre Luke Hobbs y su némesis, Deckard Shaw.

    Agente y mercenario, que son como agua y aceite, se ven obligados a trabajar juntos para detener a un terrorista dotado de literales superpoderes, Brixton (Idris Elba), quien planea liberar un virus por el mundo. Aunque hay autos, por supuesto, esta es la entrega de Rápidos y furiosos más distinta a todas, a medio camino entre una buddy comedy y una película de superhéroes—con todo y supersoldados al estilo de las películas del Capitán América—,que obvia por completo la presencia de Dom Toretto. La presencia de Hobbs y Shaw la une al resto de la saga, pero sí que es una película muy distinta. La ventaja es que puedes disfrutarla por sí sola, sin preocuparte por el resto de la continuidad—y puede que esto sea mejor, dado lo mucho que se adentra en las aguas de la ciencia ficción—.

    Rápidos y furiosos 9 (2021)

    De vuelta a la cronología principal, Rápidos y furiosos 9 es donde la saga abraza por completo sus facetas más absurdas, tanto en los giros dramáticos propios de una telenovela, como en lo alocado de sus acrobacias con automóviles. Para no dar demasiados detalles, esta es la película “donde van al espacio”, así que tu suspensión de la incredulidad ya tiene que estar en niveles de Meteoro: la película (Speed Racer) para disfrutarla.

    La novena entrega introduce a un hermano perdido de Tom, Jakob Toretto (John Cena), en lo que parecería una excusa para inyectar más famosos musculosos a la franquicia. Aquí también son reintroducidos personajes de Reto Tokio, y aunque no es esencial que la hayas visto para entender lo que sucede en esta historia, si es un guiño divertido que finalmente conecta todos los capítulos de la saga.

    Rápidos y furiosos X (2023)

    En un modo muy limitado, Rápidos y furiosos X es un regreso a las raíces de las primeras películas de la saga, dando un mayor énfasis a las carreras clandestinas una vez más, e incluso continuando con las repercusiones de la quinta entrega por medio de su villano, Dante Reyes (Jason Momoa). Si te sientes nostálgico por los viejos buenos tiempos de la franquicia, esto podría merecerle algunos puntos para ti.

    Sin embargo, esto es sólo temporal, pues el objetivo de esta historia es sentar las bases para la épica conclusión de la saga, llevando a Toretto a límites insólitos para proteger a su familia de las consecuencias de sus actos. Esto es Rápidos y furiosos en su faceta más absurda y alocada—imagina la versión más descabellada de Rambo en una película de Hot Wheels—, abrazando todas las versiones de su esencia previo al gran final.

  • Las mejores adaptaciones al cine de Stephen King que no son de terror (incluyendo El sobreviviente)

    Las mejores adaptaciones al cine de Stephen King que no son de terror (incluyendo El sobreviviente)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Stephen King es uno de los novelistas más prolíficos y famosos, a punta de ver gran parte de su obra adaptada al cine. Sin embargo, su apodo como “el maestro del terror” podría llevarnos a pensar que su bibliografía—y la filmografía que de ella se deriva—se limita únicamente al género. Un prejuicio común y comprensible ante la fama e impacto de títulos como El resplandor o It (Eso).

    Sin embargo, la pluma del autor ha indagado en dramas más convencionales, thrillers criminales, fantasía y ciencia ficción, con los mismos altibajos en la calidad de su escritura como de sus adaptaciones cinematográficas. Por ello, y ante el estreno de El sobreviviente (The Running Man), seleccionamos las mejores adaptaciones al cine de Stephen King que no son de terror, y te decimos dónde verlas.

    Sueño de fuga (1994)

    Adaptada por el director Frank Darabont de la novela corta Rita Hayworth y la redención de Shawshank, Sueño de fuga (The Shawshank Redemption, también conocida como Sueños de libertad y Cadena perpetua) es, de lejos, una de las películas más queridas basadas en la obra de Stephen King. La trama sigue a un banquero condenado a cadena perpetua (Tim Robbins), quien se vuelve amigo de un contrabandista (Morgan Freeman) y se vuelve instrumental en el esquema de lavado de dinero del director de la prisión (Bob Gunton).

    Una película en el acotado subgénero de prisión influenciada por otras como Papillón, y que encuentra la esperanza y el humor en las condiciones adversas. A su vez, sería influencia de otras posteriores como Milagros inesperados, del propio Darabont. También puede ser para ti si disfrutaste de Las vidas de Sing Sing.

    Cuenta conmigo (1985)

    No culparíamos a nadie si Cuenta conmigo (Stand By Me) es lo último en venirle a la mente al pensar en películas basadas en la obra de Stephen King. Basada en la novela corta Otoño de inocencia: El cuerpo (The Body), esta película—con jovencísimos River Phoenix, Corey Feldman, Wil Wheaton, Jerry O'Connell y Kiefer Sutherland—, este es un relato notablemente desprovisto de payasos asesinos y tortugas cósmicas, para enfocarse en el viaje de unos niños para encontrar el cadáver de un niño perdido al final de la década de 1950.

    Aún hay elementos en común con otras obras icónicas de King, como la infancia en los Estados Unidos en la década de los 50, enfrentamientos con abusadores, con violencia doméstica y con la muerte. Es, sin duda, la raíz para relatos como It (Eso), e influencia de relatos que miran a décadas pasadas con nostalgia similares a Stranger Things.

    Eclipse total (1995)

    Stephen King experimentó con textos cercanos al estereotipo de “novelas de mujeres”, una de las que fue Dolores Claiborne. La adaptación, protagonizada por Kathy Bates, fue titulada Eclipse total y sigue a una mujer bajo sospecha de asesinar a la adinerada viuda que cuidaba por su fortuna, lo que saca a flote su pasado y la muerte sin resolver de su esposo.

    Los nombres de King y Bates hacen buena combinación, pues la actriz es parte del selecto grupo de artistas que han aparecido en más de una adaptación del autor (que no sean secuelas), por lo que debes echarle un vistazo si disfrutaste verla en Miseria y en la miniserie Apocalipsis (The Stand). También es una gran opción para que gusten de dramas con protagonistas femeninas y pasados escabrosos, en una línea similar a la serie Sharp Objects.

    Milagros inesperados (1999)

    La segunda película de Frank Darabont basada en textos de Stephen King es otro drama situado al interior de una prisión, sobre el espíritu humano resistiendo a la crueldad y la injusticia en medio de preguntas sobre la existencia de Dios. Milagros inesperados (The Green Mile, o La milla verde) sigue a un guardia de prisión (Tom Hanks) que se vuelve amigo de un reo injustamente condenado a muerte, John Coffey (Michael Clarke Duncan), quien parece tener poderes divinos.

    Es una historia tanto similar como opuesta a la de Sueño de fuga, también de Darabont, con elementos en común con otras películas sobre injusticias, como Las vidas de Sing Sing o Buscando justicia (Just Mercy).

    La vida de Chuck (2024)

    Mencionar a La vida de Chuck como una película adaptada de un texto de Stephen King que no es de terror, es un poco tramposo: la historia sobre la vida de un hombre que termina demasiado pronto, contada en orden cronológico inverso, cala en lo existencial como sólo puede el terror cósmico con una pizca sobrenatural. Sin embargo, es más un drama esperanzador que conecta con el ímpetu vital.

    Aunque contada como un drama más convencional, es una película para ti si te gusta confrontarte con la brevedad y fragilidad de la existencia humana y su pequeño pero inmenso lugar en el universo, como solo logran títulos como Historia de fantasmas, El árbol de la vida y, a su modo, El curioso caso de Benjamin Button.

    El sobreviviente (2025)

    Originalmente publicada bajo el seudónimo de Richard Bachman, El fugitivo (The Running Man) es una incursión de Stephen King al terreno de la ciencia ficción distópica. La trama de El sobreviviente (también conocida como Perseguido) sigue a un hombre que, sin empleo y desesperado por proveer para su familia en un estado totalitario, participa renuentemente en un mortal reality show cuyo millonario premio podría darle el dinero que necesita.

    Esta segunda adaptación, de Edgar Wright, es más fiel que la de 1987, más pensada como un escaparate de acción para Arnold Schwarzenegger. Es una película más sobria del director, más en el terreno de El misterio de Soho que de Scott Pilgrim, pero que disfrutarás si te gusta la filmografía del director inglés o si te atraen las distopías al estilo de Los juegos del hambre.

    Nostalgia del pasado (2001)

    Nostalgia del pasado (Hearts in Atlantis) es una adaptación un poco confusa de definir. Es un drama de misterio con Anthony Hopkins adaptado del cuento Low Men in Yellow Coats contenido en la antología Hearts in Atlantis, de la cual toma su título original. La versión cinematográfica también excluye referencias a la gran mitología de King en La torre oscura para centrarse en la historia de una madre y su hijo cuando aparece en sus vidas un misterioso extraño con poderes psíquicos.

    Es una película sobre mirar la vida en retrospectiva, por lo que podríamos decir que comparte elementos con Cuenta conmigo y La vida de Chuck, también basadas en relatos de King. Otras películas similares, si te gustan las historias sobre el pasado enfrentando al presente, es Pequeña mamá.

  • Paul Thomas Anderson: sus 11 películas, rankeadas

    Paul Thomas Anderson: sus 11 películas, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Con una filmografía universalmente aclamada y en la que ha colaborado con artistas como Daniel Day Lewis, Julianne Moore, Philip Seymour Hoffman, Joaquin Phoenix, Amy Adams y más recientemente Leonardo DiCaprio, Paul Thomas Anderson (o PTA) es considerado uno de los grandes directores en activo del cine estadounidense y mundial. Sus películas, que van desde comedias hasta dramas psicológicamente densos, también son técnicamente virtuosos, utilizando complejos movimientos de cámara para traer al frente emociones y la tensión en el mundo de sus personajes.

    Si acaso breve, con 10 largometrajes de ficción y uno documental, su cuerpo de trabajo es uno de los más ricos y diversos—aunque también demandantes—para cualquier cinéfilo. Para que no te pierdas de una sola, rankeamos aquí las 11 películas de Paul Thomas Anderson (de peor… o “menos buenas”, a mejor) y te decimos dónde verlas.

    Sydney: Juego, prostitución y muerte (1996)

    El largometraje debut de PTA reunía, nada más, a veteranos como Philip Baker Hall y Samuel L. Jackson, con John C. Reilly y Gwyneth Paltrow todavía en ascenso, para una sórdida historia de apuestas y sexo. Sydney: Juego, prostitución y muerte (Hard Eight) es, quizá, la menos “Paul Thomas Anderson” de sus películas, más pequeña en ambición y escala que su filmografía posterior.

    Es una película que disfrutarás de cualquier forma si te gusta el resto del trabajo de PTA, aunque su temática la vuelve parecida a películas sobre el mundo de las apuestas, como Casino de Scorsese y Adiós a Las Vegas. El estreno de ambas, curiosamente, le precede por un año.

    Junun (2015)

    PTA es un cineasta conocido fundamentalmente por su trabajo en ficción, pero tiene un largometraje documental que pocos recuerdan: Junun. Este sigue la grabación, en India, del álbum homónimo de los compositores Shye Ben Tzur y Jonny Greenwood (este último de Radiohead) junto con el ensamble indio Rajasthan Express. Notablemente, mucho del equipo de filmación fue retenido en aduanas, requiriendo al director y compañía filmar con cámaras de consumo cotidiano.

    Anderson no es tan cercano al mundo del documental, pero sí al de la música, habiendo grabado videos musicales para bandas como Haim y Radiohead. Con estos últimos también filmó el cortometraje ANIMA. Si te gusta esta faceta del director, Junun es obligada.

    Vicio propio (2014)

    Adaptada de la novela homónima de Thomas Pynchon, Vicio propio (Inherent Vice) es una comedia neo-noir situada en Los Ángeles en la década de 1970, en la que un turbio detective privado (Joaquin Phoenix) termina investigando tres casos diferentes vinculados a la desaparición de su sospechosa ex (Katherine Waterston) y de su nuevo novio, un millonario (Eric Roberts).

    Se trata de una de las películas narrativamente más densas en la filmografía de Anderson, que ya es decir, con varias subtramas y un sentido del humor psicodélico que reúne a artistas como Jena Malone y Josh Brolin en papeles verdaderamente excéntricos. Piensa en Barrio chino (China Town) por vía de El gran Lebowski.

    Licorice Pizza (2021)

    Licorice Pizza es una comedia coming-of-age que, en la superficie, podría parecer una de las películas “menores” de PTA. Su escala no es tan épica ni las implicaciones tan complicadas para sus personajes. Pero, con toda la grandiosidad de las emociones cambiantes de sus protagonistas, simplemente sigue la relación dispareja entre un actor adolescente (Cooper Hoffman, hijo de Philip Seymour) y una joven mujer sin rumbo (Alana Haim) en 1973.

    Es una de esas películas que miran al pasado con nostalgia y siguen los altibajos en una relación bajo la dinámica se aman-no se aman. Algo así como el resultado de poner en una licuadora a Tres son multitud (Rushmore), Dos extraños amantes (Annie Hall) y Casi famosos, con un ligero toque de Locura de verano (American Graffiti).

    The Master: Todo hombre necesita un guía (2012)

    Una de las películas más poderosas de Paul Thomas Anderson es, en la superficie, un perverso relato de maestro y devoto seguidor, con Philip Seymour Hoffman en el rol de un líder sectario y Joaquin Phoenix como un alcohólico que, a la deriva después de la Segunda Guerra Mundial, se aferra a este cuestionable hombre. The Master: Todo hombre necesita un guía se desarrolla de forma que, pasado cierto punto, la línea entre amo y sirviente comienza a difuminarse, convirtiéndose en un relato introspectivo sobre las búsquedas absurdas de propósito.

    Una película destinada a convertirse en clásico que encaja a la perfección en el lado más sombrío de la filmografía de Anderson, un alucinante viaje que bebe de la fuente de Persona de Ingmar Bergman, y que por momentos te recordará a la más reciente Tipos de gentileza, de Yorgos Lanthimos.

    Una batalla tras otra (2025)

    Resulta curioso que casi todas las películas de Paul Thomas Anderson se sitúan en el pasado, pues con la excepción de Embriagado de amor y Magnolia, la mayoría son producciones de época. Una batalla tras otra (One Battle After Another) rompió esa tendencia, para ofrecer una mirada a las raíces del discreto fascismo instaurado en Estados Unidos, lo poco que ha cambiado desde entonces a pesar de las luchas y resistencias, y la ansiedad casi absurda de existir en un país roto por sus paradojas.

    Es un thriller que pone el dedo en la llaga, pero lo hace con el mismo sentido del humor retorcido y ácido de su contemporánea Eddington, comparable por sus temas y tono con otras como El infiltrado del KKKlan.

    El hilo fantasma (2017)

    La segunda colaboración entre Paul Thomas Anderson y el legendario actor Daniel Day-Lewis es notable por varios motivos, entre ellos, que fue la última actuación en pantalla de este último antes de retirarse (haciendo una excepción únicamente para protagonizar y coescribir Anemone, de su hijo Roman Day-Lewis). El hilo fantasma (The Phantom Thread) es un drama de época situado en Londres de 1950, en el que un famoso modisto adopta como musa y amante a una joven mesera, comenzando una relación de amor que se distorsiona hacia el control y la manipulación.

    Dentro de la filmografía de PTA, es más cercana al romance de Embriagado de amor que a la perversidad de Petróleo sangriento. Es un drama sobre amor y obsesión con no pocas cosas en común temática y tonalmente con Vértigo, de Hitchcock.

    Embriagado de amor (2002)

    Comparada con las dos obras maestras tempranas que le precedieron, Embriagado de amor (Punch-Drunk Love) podría parecer un paso atrás para Paul Thomas Anderson. Y en cierto sentido lo es, con toda la intención: después de la épica setentera de Boogie Nights y la caleidoscópica Magnolia, PTA optó por hacer algo más pequeño pero cargado de emoción. Con un sorprendente Adam Sandler, esta es una poderosa comedia que captura la experiencia de los sentimientos desbordantes en color, sobre dos personas muy solas que descubren que no están condenadas a su tristeza.

    Como comedia, es cercana en temas a la posterior Los juegos del destino (Silver Linings Playbook), aunque visualmente es una experiencia cuasi-experimental que no tiene igual, aunque la melancolía que evoca podría ser comparada con la de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

    Boogie Nights: Juegos de placer (1997)

    PTA tiene la rara distinción de haber producido dos singular obras maestras al hilo antes de siquiera cumplir 30 años, lo que habla de su inusual talento como cineasta. Su segundo largometraje, Boogie Nights: Juegos de placer ya auguraba su ambición y habilidad desde su prodigioso plano secuencia inicial, y desde ahí, no se detiene. Es una montaña rusa de emociones, placer y oscuridad sobre marginados unidos en una extraña familia dentro de la industria pornográfica, que lucha por sobreponerse a la irrupción del video en la década de los 70.

    Es una película que salta de la esperanza de la posibilidad a la comedia inherente de su contexto, para después sumergirse en las profundidades oscuras de la desesperanza y del vacío existencial autodestructivo del exceso a lo largo de su metraje. Todo lo que podrían desear desde los fans de Anora hasta los de El lobo de Wall Street.

    Magnolia (1999)

    Anderson logró la proeza de seguir la magnífica Boogie Nights con otra obra maestra desbordante de dolor y emociones igual de magistral. Con un elenco que incluye a Julianne Moore, Tom Cruise, Philip Seymour Hoffman, John C. Reilly y Philip Baker Hall, Magnolia es una épica caleidoscópica sobre relaciones familiares rotas, el asfixiante peso de las expectativas y de los sueños no cumplidos, con conexiones sorprendentes que se van revelando poco a poco, expresando la idea de ciclos que se perpetúan desde raíces en común.

    En principio, es una película que recuerda a la experiencia de mirar Babel o Amores perros del mexicano Alejandro González Iñárritu. Sin embargo, el grado de destrucción emocional que llega a representar es comparable al de dramas como Manchester junto al mar, aunque en una escala muy superior.

    Petróleo sangriento (2007)

    Ya dice mucho el hecho de que Petróleo sangriento (There Will Be Blood) sea considerada como una de las grandes películas estadounidenses de 2007, no sólo por su enorme mérito artístico, sino por ser una radiografía de la hipocresía podrida del sueño americano.

    En su primera de dos colaboraciones con el legendario Daniel Day-Lewis, PTA construye una historia de origen para el capitalismo con toda su inmoral voracidad, narrando la historia de un hombre que se aferra a su ambición hasta que no queda nada más. Es una película sobre la podredumbre moral al corazón de la sociedad estadounidense en la tradición de Ciudadano Kane de Orson Welles, El padrino de Francis Ford Coppola y, más recientemente, Los asesinos de la Luna de Martin Scorsese. La mejor entre las películas de Paul Thomas Anderson lo coloca en buena compañía dentro del canon de grandes directores estadounidenses.

  • James Bond: Todas las películas del 007 en orden cronológico

    James Bond: Todas las películas del 007 en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Si te preguntas cuál es la saga de espías y acción más emblemática en el cine, es muy probable que la primera respuesta sea “James Bond”. El agente del servicio de inteligencia británico MI6, conocido por el código 007 e ideado por el novelista británico Ian Flemingl, es el protagonista de una de las sagas más longevas—y taquilleras— de la historia del cine.

    Tan longeva que, si te vas a acercar a ella por primera vez, puede ser intimidante saber que te enfrentarás a 27 películas y a un total de siete actores en el papel, comenzando con Sean Connery y terminando, hasta el momento, con Daniel Craig. Si eres fan del personaje, en esta guía, descubrirás cada una de las etapas o “eras” en la historia cinematográfica de James Bond. Ten en cuenta que cualquiera de ellas es un buen punto de partida para conocer al agente 007, pues cada era tiene sus propias peculiaridades afines a su época.

    La era de Sean Connery (1962-1967, 1971)

    James Bond debutó en el cine con el rostro del legendario Sean Connery—y no poca influencia deIntriga internacional, del director Alfred Hitchcock—, y bajo la guía de los productores Albert R. Broccoli y Harry Saltzman, quienes fundaron la compañía Eon Productions, encargada de todas las adaptaciones oficiales de las obras de Fleming al cine. La primera película fueEl satánico Dr. No (1962), estableciendo una personalidad, iconografía y reglas para el mundo del 007.

    Sean Connery permaneció en el papel durante cinco películas entre 1962 y 1967, con una breve pausa para volver con su sexta y última aparición oficial en 1971. Esta etapa fundamental trajo títulos comoDesde Rusia con amor (1963) o la icónica007 contra Goldfinger (1964), que estableció otros elementos clave del personaje como los martinis y el Aston Martin. La última película de la era Connery como el James Bond de Eon fueLos diamantes son eternos (1971). Sin embargo, también debes saber que el actor volvió al rol una séptima vez paraNunca digas nunca jamás (1983), que no es parte del canon oficial de Eon.

    La era de Sean Connery como el 007 es un buen punto de entrada para los novatos por establecer las bases de todo lo que sería James Bond en adelante, por lo que te recomendamos comenzar por aquí, incluso si no es indispensable. Aquí conocerás los elementos que forman parte de su fórmula, como los gadgets imposibles, el carácter seductor, los villanos con planes malévolos. Esta etapa es, incluso, como una cápsula del tiempo para lo que era el cine de espías de la época: un tanto bobo en sus ideas de la tecnología futurista y hasta un poco caricaturesco tanto con sus antagonistas como sus escenas de acción, dejando un extraño sabor inocente.

    La era de George Lazenby (1969)

    El paréntesis en la era Connery se debe a que el actor decidió retirarse del papel después de007: Sólo se vive dos veces (1967). Después de eso, Eon Productions optó por contratar a un actor entonces desconocido, George Lazenby, al que Broccoli había visto en un anuncio.

    Sin embargo, por consejo de su agente, el actor se mantuvo en el papel únicamente para esta película, pues creyó que el personaje resultaría arcaico durante la década de los 70.Al servicio secreto de su majestad (1969) tiene esa y otra distinción: ser la película de James Bond más aterrizada y “realista” hasta ese punto. Por lo tanto, quizá no te recomendaríamos comenzar aquí por simple cuestión de la continuidad, ya que Lazenby fue “Bond de una sola película”. Sin embargo, sí te podría parecer un antecedente interesante para el estilo más serio que adoptaría la franquicia en futuras iteraciones.

    La parodia Casino Royale (1967)

    Antes de pasar a la siguiente era de James Bond, vale la pena hacer un paréntesis. Casino Royale es, técnicamente, la primera novela de Fleming sobre el 007, pero cuando Eon Productions adquirió los derechos para adaptar los libros del escritor, los del primero ya habían sido vendidos a otra productora, Columbia Pictures.

    Al no llegar a un acuerdo con Eon para producir la película, el productor Charles K. Feldman optó por realizarla como una parodia. El resultado esCasino Royale (1967), en la que el verdadero James Bond (David Niven) y otros seis agentes (entre ellos Peter Sellers) asumen el mismo nombre y código para despistar a la organización de contrainteligencia SMERSH. Si llegaste a ella por casualidad esperando una película clásica de Bond, sobra decir que tendrás que moderar tus expectativas. Al ser una parodia, se burla de varios de los aspectos más absurdos de la era de Sean Connery—y del cine de espías en general—. Y claro, Niven, Sellers y compañía son hilarantes en la película, pero bajo ningún motivo la tomes como una representación de lo que sería la franquicia (y mucho menos la eventual adaptación realizada por Eon décadas después).

    La era de Roger Moore (1973-1985)

    Debutando con la icónica007: Vive y deja morir (1973), Roger Moore mantiene el récord de más películas como James Bond, con siete producciones en 12 años. Películas comoLa espía que me amó (1977) introdujo a secuaces como Jaws, un hombre con dientes de metal; mientras que007: Misión espacial (1979) llevó a Bond literalmente al espacio—esto, en parte, debido al resurgimiento en popularidad de la ciencia ficción a partir del éxito deStar Wars (1977)—. La última película de Moore como el agente fue007: En la mira de los asesinos (1985), puesto que el actor sentía que se estaba haciendo demasiado viejo.

    La era de Roger Moore se distinguió por abrazar un tono ligeramente más humorístico e incluso bobo, y por ello ha dividido a sus fans de largo tiempo. Desde el propio Jaws a elementos como autos submarinos, pistolas láser y el carisma de Moore mismo, se trata de películas que casi pueden llegar a parecer caricaturas. Por lo tanto, puede que las disfrutes más en términos de historias de espías extremadamente fantasiosas. Si, en cambio, vienes de películas similares con un tono más serio—incluso de etapas posteriores de Bond—, te resultarán un poco ridículas. Sin embargo, también son entrañables para muchos otros fans, y parte indispensable de la larga historia del personaje.

    La era de Timothy Dalton (1987-1989)

    Eon Productions intentó contratar a Pierce Brosnan como el cuarto actor en adoptar el papel de James Bond, pero cuando el plan no se concretó, el inglés Timothy Dalton fue quien se puso el esmoquin. Sin embargo, su tiempo con la franquicia fue breve, con sólo dos películas, muy divisivas por su tono más serio, casi totalmente desprovisto de humor. Es decir, aquí te encontrarás con historias que se van hacia el otro extremo del espectro, con una solemnidad más propia del final de la Guerra Fría (similar a sagas como la de Rambo) y que no se repetiría sino hasta la era de Daniel Craig. En otras palabras: si tus héroes del cine de espías son Jason Bourne o Ethan Hunt de Misión: Imposible, la era de Dalton podría ser para ti.

    La primera,007: Su nombre es peligro (1987), fue un regreso al realismo de las novelas de Fleming por petición del propio Dalton, a quien no le agradaba la ligereza de la era Moore. En007: Con licencia para matar (1989), Bond incluso renuncia a la MI6 para buscar venganza personal.  Esta película también marcó las últimas actuaciones de Robert Brown como M y de Caroline Bliss como Miss Moneypenny. Además, tiene escenas filmadas en locaciones de México, además de los Estudios Churubusco.

    La era de Pierce Brosnan (1995-2002)

    Tuvieron que pasar seis años para el debut del nuevo Bond en el cine. Ahora sí con Pierce Brosnan en el protagónico, inició la era del 007 para los años 90 y la primera mitad de los 2000, con todo lo que ello implicó. Por un lado, la modernización del personaje para una nueva generación donde la tecnología más avanzada comenzaba a tomar protagonismo. Por otro lado, las producciones comenzaban a abrazar los efectos especiales por computadora, con resultados mixtos.

    La primera película de la era Brosnan es007: GoldenEye (1995)—que, además, fue adaptada a un videojuego todavía considerado legendario por los fans—. Le siguieronEl mañana nunca muere (1997),007: El mundo no basta (1999) y007: Otro día para morir (2002), aunque esta última fue particularmente infame para algunos fans por sus escenas de acción exageradas con efectos especiales poco realistas. Desperfectos producto de la mencionada modernización para el nuevo milenio que te harán percibir al personaje como atrapado entre dos mundos: la cierta “inocencia” y ligereza de sus primeros años, contra el hiperrealismo que comenzaba a esperarse de esta clase de historias.

    La era de Daniel Craig (2006-2021)

    Los derechos de la primera novela de Bond finalmente cayeron en manos de Eon Productions cuando Sony Pictures Entertainment los intercambió por los deEl hombre araña, que estaban en poder de Metro-Goldwyn-Mayer. Justo a tiempo para la decisión de la productora de hacer un reboot total de la franquicia, luego del mal sabor de boca dejado por Otro día para morir.

    La elección de Daniel Craig para protagonizarCasino Royale (2006) fue inicialmente polémica, pero su representación de un Bond menos experimentado, realista y vulnerable ha sido de las mejor recibidas en la historia de la franquicia. Aunque sólo interpretó al 007 en cinco películas, Craig tiene el récord de más años en el papel, pues el estreno deSin tiempo para morir en 2021 significa que lo mantuvo por 15 años. Si quieres conocer a Bond por medio de una sensibilidad más matizada y compleja para el siglo XXI, la era Craig será el punto de partida perfecto para ti, pues mantiene todo lo que ha definido a la franquicia, en una época donde los efectos especiales están a la altura para crearlos en pantalla.

  • ‘Karate Kid’: todas las películas y series de la saga en orden cronológico

    ‘Karate Kid’: todas las películas y series de la saga en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Entre los grandes clásicos de los dramas deportivos, sobre todo los de la década de 1980, El Karate Kid ocupa un lugar singular por su historia de un joven inadaptado asistido por un viejo mentor en el camino de las artes marciales, respectivamente interpretados por Ralph Macchio y el comediante Noriyuki “Pat” Morita.

    Su popularidad desencadenó toda una franquicia que ha heredado sus temas de amistad, honor y perseverancia a lo largo de varias secuelas, un spin-off y una exitosa serie, Cobra Kai. Si te vas a acercar a este universo interconectado por primera vez, sigue esta guía para ver las películas y series de Karate Kid en orden cronológico.

    El Karate Kid (1984)

    La entrega original de El Karate Kid es un motivador drama deportivo que establece todas las bases para el resto de la saga. La trama sigue a Daniel Larusso (Macchio), el inadaptado chico nuevo del vecindario que sufre los abusos de los bravucones de la escuela, estudiantes del dojo Cobra Kai y liderados por el campeón local, Johnny Lawrence (William Zabka). Por fortuna, encuentra ayuda en su vecino, el señor. Miyagi (Morita), un inmigrante japonés y veterano de guerra que también es maestro de karate.

    Lo que hace a El Karate Kid tan especial dentro de los dramas deportivos es que tiene toda una iconografía propia, una cualidad que comparte con Rocky (ambas películas fueron dirigidas por John G. Avildsen). Desde la idiosincrasia de los métodos y filosofía de Miyagi-Do—que encuentra el karate en pintar vallas y pulir autos—, pasando por los emocionantes montajes de combate al son del tema “You’re The Best” de Joe Esposito, y claro, la icónica patada de grulla. Incluso si peca de cierto exotismo hacia la cultura japonesa, todos estos elementos la ayudan a trascender su condición de mero drama deportivo para ser un clásico ochentero sobre amistad, perseverancia y honor que debes ver por lo menos una vez en tu vida (y no nos culpes si después se te antoja aprender karate), como una versión PG-13 de Contacto sangriento deslactosada por El club de los cinco. Alcanza alturas que no fueron igualadas por la mayoría de sus sucesoras, aunque todas tienen la virtud de continuar y expandir esos temas.

    El Karate Kid, parte II (1986)

    La secuela, El Karate Kid, parte II continúa la historia inmediatamente después de que Daniel triunfa sobre Johnny en el torneo All Valley de 1984, y tiene el enorme acierto de llevar los eventos hacia otras tierras. Daniel y el señor Miyagi viajan a Okinawa, Japón, pues el padre de éste se encuentra en cama y a punto de morir. 

    Esta continuación es, quizá, la única que destaca respecto a su predecesora, y resulta interesante por expandir la historia de Miyagi por encima de la de Daniel, brindando un mayor contexto sobre su historia como un joven con intereses románticos y rivalidades. Este legado se extiende a la nueva generación, pues el rival de Miyagi también tiene su propio aprendiz, Chozen (Yuji Okumoto), quien pasará de convertirse en el antagonista de la semana a una parte crucial de la saga años más tarde. Aunque es igualmente un poco exotista—y sus escenas de Japón fueron filmadas en Hawái, en realidad—, es una buena película sobre el choque no sólo de culturas, sino también de valores y de estilos de combate. Este choque es su mejor elemento, y te recordará a títulos similares en dicho aspecto como El último samurái o, en cierto sentido, Minari.

    El Karate Kid, parte 3 (1989)

    Si la segunda parte de la saga intentó, al menos, cambiar de aires para contar una historia lo suficientemente distinta de la primera, El Karate Kid, parte 3 pecó de hacer precisamente lo contrario: reciclar muchos de los elementos de la original, en su propio detrimento. La trama ve a los protagonistas de regreso en Los Ángeles luego de su viaje a Okinawa, donde Daniel es forzado a defender su título del torneo All-Valley por los senseis del revitalizado dojo Cobra Kai: John Kreese (Martin Kove) y su colega de la Guerra de Vietnam, Terry Silver (Thomas Ian Griffith).

    Al caer de nuevo en la rivalidad de Miyagi y Daniel con Cobra Kai, puede que esta película te decepcione por su falta de originalidad (en lo personal, no soy fan). Para muchos, incluso, es la peor de la trilogía original con Ralph Macchio y sería, por mucho tiempo, la última vez que lo veríamos en la saga, dada su frustración con la falta de progreso dramático de Daniel Larusso. Es, esencialmente, el equivalente de Karate Kid a Rocky II, donde el héroe repite su papel mientras enfrenta otras dificultades económicas y personales. Sin embargo, si llegado este punto ya eres fan de la saga, se trata de una película crucial pues introduce varios elementos que resultarán fundamentales para futuras entregas. En particular, el rol de Terry Crews como un magnate con los recursos para resucitar Cobra Kai, reafirmando la reputación del dojo como una franquicia comercial para crear villanos, contrapunto al honor y disciplina de Miyagi-Do.

    El Karate Kid 4: La nueva aventura (1994)

    La saga intentó dar sus primeros pasos hacia horizontes totalmente nuevos con esta secuela independiente, cuyo único tejido conectivo con las anteriores es el regreso de Pat Morita. El Karate Kid 4: La nueva aventura (The New Karate Kid) se sitúa en Boston y trata sobre Julie Pierce (Hilary Swank en su primer protagónico cinematográfico), una adolescente rebelde que, tras la muerte de sus padres, vive con su abuela. Ésta pide la ayuda de un viejo amigo, el señor Miyagi, para ayudarla a corregir su actitud. Él comienza a guiar a Julie por el camino del karate cuando es perseguida por un abusivo grupo de disciplina militar de su instituto.

    Con tantos elementos nuevos, ésta sería la película más distinta de toda la saga hasta este punto (que además no contó ya con la dirección de Avildsen), lo que no dejó satisfechos a los fans. Es más una historia coming-of-age (con algo del espíritu de Mi vida a los diecisiete) que un drama deportivo, pues incluso los torneos de artes marciales brillan por su ausencia, aunque sí permanecen los reglamentarios combates, humor de brecha generacional y escenas donde la protagonista occidental descubre algo de la filosofía oriental. Sin embargo, es una película muy inferior a las dos primeras películas de Avildsen, aunque presume bellas imágenes gracias al director de fotografía, László Kovács (uno de los fotógrafos de Hollywood más influyentes de la época, responsable por filmar películas como New York, New York de Martin Scorsese).

    Lamentablemente, sería la última participación de Pat Morita en la saga de Karate Kid, y dado que ninguno de sus elementos o personajes son retomados en entregas posteriores, resulta ser como un paréntesis en la historia de Miyagi. Por lo tanto, no pasa absolutamente nada si la dejas pasar en tu recorrido por la saga. Podrás disfrutarla si te gusta el trabajo de Hilary Swank, quien lidió con otro viejo mentor en Golpes del destino (Million Dollar Baby), aunque con un desenlace más trágico.

    Karate Kid (2010)

    Tras el fracaso crítico y comercial de la película con Hilary Swank, la saga se mantuvo inactiva por más de una década. Volvería a la pantalla grande de una forma que, en retrospectiva, resultó ser un remake de lo más confuso. Karate Kid de 2010 cuenta con el legendario Jackie Chan como el señor Han, no un maestro de karate, sino de kung fu (a pesar del título), quien toma como protegido a Dre Parker (Jaden Smith), un chico estadounidense que se ha mudado a China debido al trabajo de su madre.

    A pesar de estas diferencias, notarás que el esqueleto de la narrativa es el mismo: el chico nuevo en el vecindario sufre por los bravucones locales, expertos en artes marciales. Entonces debe aprender un camino más honorable en dicha arte marcial con un viejo maestro, para enfrentarse a los abusadores en un torneo. Con todo y la confusión por el título y su contexto narrativo, la película es una actualización competente de los temas de la original, y Jaden Smith resulta con protagonista carismático, vulnerable pero nunca desesperado. Es perfectamente apta para todo fan de Karate Kid que haya disfrutado las originales y acepte algo de gimnasia mental para justificar que comparta su título. Sin embargo, el giro hacia el kung fu la hace un poco más cercana a la saga de Ip Man, aunque su exageración coreográfica parece sacada de Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos.

    Inicialmente, esta película fue concebida como un remake simple y llano de la original, con la que comparte únicamente el título y premisa. Sin embargo, de manera retroactiva, se le ha integrado a la misma continuidad, por lo que podría considerarse un spin-off, aunque tampoco es un capítulo esencial de la saga. El único elemento retomado es la presencia de Jackie Chan como el señor Han. No es visionado esencial pero, si eres un completista, no te hará mal revisarla para comprender su eventual tejido conectivo con otras entregas.

    Cobra Kai (2018-2025)

    Ya asimilada en la cultura pop como un clásico, la saga de Karate Kid ha sido analizada al grado de ofrecer muy diversas lecturas. Una de ellas—popularizada por la serie de comedia How I Met Your Mother (2005-2014)—es que el verdadero villano siempre fue Daniel LaRusso, quien simplemente llegó a sacar de balance la vida de Johnny Lawrence, robarle su gloria e incluso su novia. Independientemente de que estés de acuerdo o no, esta lectura es la que origina la premisa de la serie Cobra Kai.

    La trama comienza 33 años después de que Johnny perdió el combate contra Daniel, y su vida ha ido en declive desde entonces: apenas mantiene un trabajo mediocre, padece tanto alcoholismo como depresión, y tiene un hijo adolescente (Tanner Buchanan) al que abandonó. Un día, al defender a su vecino adolescente (Xolo Maridueña) de unos bravucones, éste le pide que le enseñe karate. Así comienza su camino para reiniciar el dojo de Cobra Kai.

    La serie fue tremendamente popular, y al continuar la historia desde la perspectiva de Johnny, reevalúa varios aspectos de la saga, principalmente el rol de Lawrence no como un villano, sino como una víctima de un sistema tóxico más grande. A lo largo de seis temporadas y 65 episodios en total, la serie evolucionó para ir implementando más elementos de la saga, desarrollando más la rivalidad de Daniel y Miyagi-Do con Johnny y Cobra Kai, pero también explorando el impacto de sus respectivas relaciones con sus figuras paternas, el señor Miyagi y John Kreese. Genial en sus primeras tres temporadas, repetitiva en sus tres últimas, pero nunca aburrida, la serie también eleva el calibre de las escenas de combate, dando una nueva capa de cera a la saga de Karate Kid para una nueva generación. Si disfrutas de los combates de artes marciales en pantalla, Cobra Kai está a kilómetros de lo que la saga había ofrecido hasta este punto, llevando la historia no sólo a los torneos, sino también a las batallas campales. Es la consagración de todo lo que era la franquicia hasta este punto, pero filtrado por el drama escolar de Chicas pesadas.

    Karate Kid: Leyendas (2025)

    Karate Kid: Leyendas es la película que ata todos los cabos de la saga: el camino de Daniel LaRusso, el del señor Han y, en un grado menor, la de Cobra Kai. Sin embargo, lo hace a partir de un personaje totalmente nuevo: Li Fong (Ben Wang), un adolescente chino, sobrino y discípulo del señor Han, quien sufrió una tragedia luego de un torneo de kung fu. En busca de un nuevo comienzo, Li y su madre (Ming Na-Wen) se mudan a Nueva York, donde ella le ha hecho prometer que abandonará las artes marciales. Cosa difícil cuando intenta proteger a Mia (Sadie Stanley) y a su padre (Joshua Jackson) de los bravucones locales. O sea, es la misma narrativa prototípica de toda la saga.

    Esta secuela, de forma retroactiva, justifica el spin-off de 2010 al inventar un origen para Miyagi-Do en el kung fu. Sin embargo, lo cierto es que ni Daniel LaRusso ni el señor Han tienen el peso narrativo que sugieren los materiales promocionales de la película, pues sólo aparecen hacia la mitad del metraje y en contadas escenas, lo que podría parecerte decepcionante si llegas esperando verlos en acción por buena parte del metraje.

    Sin embargo, Ben Wang nos brinda a un protagonista carismático pero a la vez culpable y vulnerable, que bien podría sostener la narrativa por su cuenta sin la necesidad de los cameos de los dos maestros. Las secuencias de combate son igual de espectaculares que en Cobra Kai, y la implementación de otras disciplinas como el box y el kung fu junto al karate habla a sensibilidades contemporáneas, más conscientes de las artes marciales mixtas como forma de combate, por lo que verás destellos de dramas como Creed y cine de otras disciplinas como el kung fu (Ip Man) y la brutalidad del Muay Thai (Ong-Bak). Si se convierte en un nuevo punto de partida para la saga, bienvenido sea.

  • Jeff Bridges: sus mejores películas y series para ver online

    Jeff Bridges: sus mejores películas y series para ver online

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Descendiente de una familia de actores, Jeff Bridges es, por derecho propio, uno de los grandes nombres de Hollywood, con una trayectoria notable que le ha merecido un Oscar, un Globo de Oro, múltiples nominaciones al Emmy y al BAFTA, entre muchos otros premios. No sólo eso, su carrera ha traído una amplia diversidad de personajes que también lo han vuelto una especie de ícono de culto entre cinéfilos.

    Así que, a propósito de su resurgimiento como Kevin Flynn en la secuela Tron: Ares, seleccionamos aquí las 10 mejores películas y series de Jeff Bridges para ver online y conocer más de su notable carrera como actor.

    La última función (1971)

    Uno de los primeros protagónicos de Jeff Bridges—que además le mereció su primera nominación al Oscar—vino con La última función, eventual clásico de Peter Bogdanovich que cuenta un año en las historias de dos jóvenes amigos, hastiados con sus vidas en un olvidado pueblo de Texas a inicios de la década de 1950.

    Se trata de una de esas historias de juventud sobre llegadas, despedidas y todas las tragedias que hay en el medio. No muy distinta a clásicos como Rebelde sin causa o El graduado, que marcaron a sus respectivas generaciones.

    The Old Man (2022-2024)

    Jeff Bridges es a menudo más reconocido por sus papeles de hombres cínicos o bonachones (o ambas cosas). Sin embargo, uno de sus roles más aclamados en años recientes es como el protagonista de la serie The Old Man, un antihéroe veterano de la guerra de Vietnam y agente renegado de la CIA que huye de quienes quieren neutralizarlo. Aunque la serie fue cancelada luego de su segunda temporada, es un apasionante thriller de acción y uno de los mejores roles del actor.

    Es una de esas historias que tratan sobre conspiraciones de gobierno, agentes renegados y enemigos que buscan silenciarlos. Es una serie que disfrutarás si te gustó Reacher, o si sigues las historias sobre hombres rudos veteranos en el estilo de Búsqueda implacable (Taken) con Liam Neeson.

    El gran Lebowski (1998)

    Dicen que, más allá de un Oscar, el mejor premio para un actor es el reconocimiento por parte del público. Lo cual no quiere decir que El gran Lebowski no sea una maravillosa película digna de más premios—y mayor taquilla—de los que recibió. Pero es innegable que su condición de culto ha convertido al mítico “Dude”. ¿Ícono del fracaso del sueño americano? ¿Del cinismo posterior a la Guerra de Vietnam? ¿Apatía pura estadounidense? Quizá nunca lo sabremos.

    Es un rol que, además, lleva a Bridges desde la comedia absurda y la pena ajena hasta el delirio con ciertos tintes de tragedia, todo en uno de los paquetes más extravagantes que ha visto el cine. La disfrutarás montones si te gustan otras comedias de los hermanos directores Ethan y Joel Coen, como Quémese después de leerse. Aunque, en el canon del cine de culto, la encontrarás junto a otros de su tipo como Napoleon Dynamite o Tiempos violentos (Pulp Fiction).

    Enemigo de todos (2016)

    Mejor conocida por su título original, Hell or High Water, Enemigo de todos es un neo-wéstern sobre dos hermanos que, a punto de perder el rancho de su familia debido a varias deudas, deciden cometer una serie de robos para conseguir el dinero requerido para salvarlo. Jeff Bridges, en la actuación que le mereció su séptima nominación al Oscar, interpreta al veterano alguacil a punto de retirarse y asignado al caso, donde todos los implicados deben lidiar con áreas moralmente grises.

    Esta película ofrece una visión más cínica del Oeste estadounidense contemporáneo, en la que no existen nociones tan claras del bien y el mal, sino asuntos que salen bien y otros que no tanto. Es muy similar al monumental clásico Sin lugar para los débiles de los hermanos Coen, y merece el mismo nivel de apreciación.

    Temple de acero (2010)

    Para muchos actores, suceder al legendario John Wayne como estrella de wéstern sería una tarea nada envidiable, y mucho menos en un remake de una de sus películas. Pero Jeff Bridges no es cualquier actor, y en esta versión dirigida por los Coen de Temple de acero (True Grit), brilla como un antiguo alguacil alcohólico y de gatillo fácil contratado por una niña (Hailee Steinfeld) para buscar justicia.

    Aunque Bridges no ganó el Oscar por esta actuación (cosa que sí logró Wayne), también es otra de sus grandes actuaciones, en una película que gustará a aficionados de los wésterns clásicos como Más corazón que odio (The Searchers) o Río rojo.

    Loco corazón (2009)

    La película que le dio el Oscar a Jeff Bridges es Loco corazón (Crazy Heart), basada en la novela homónima de Thomas Thompson e inspirada en la vida del cantante de country, Hank Thompson. Bridges protagoniza como un cantante venido a menos por su alcoholismo, y quien tiene un segundo aire cuando se enamora de una reportera (Maggie Gyllenhaal).

    Las historias sobre artistas adictos y contra las rocas son algo relativamente común, repetidas ad infinitum en películas como Nace una estrella (en sus variadas iteraciones) o incluso la biopic Judy. Sin embargo, el guión y la actuación de Bridges son lo que elevan a esta película por encima del lugar común.

    Starman: El hombre de las estrellas (1984)

    Otra actuación nominada al Oscar de Jeff Bridges es en el drama romántico con elementos de ciencia ficción, Starman: El hombre de las estrellas. La trama sigue a un alienígena incorpóreo que, varado en la Tierra, adopta la forma del esposo recién fallecido de una viuda (Karen Allen), y así pide su ayuda para volver con su especie.

    Es un romance en cierto modo tierno, si puedes pensar en ello como una versión romántica y adulta de E.T., el extraterrestre, aunque parecida en otras formas a la comedia Splash o al drama La forma del agua.

    Pescador de ilusiones (1991)

    Jeff Bridges también es excelente para interpretar papeles de hombres cínicos en pleno declive, como hace en uno de los clásicos más infravalorados del director Terry Gillian: Pescador de ilusiones (The Fisher King). Aquí, tiene el rol de un locutor misántropo que cae en desgracia cuando su desdén hacia un radioescucha resulta en tragedia. Años después, a punto de quitarse la vida, es rescatado por un vagabundo delirante (Robin Williams), quien jura que tiene la misión de encontrar el Santo Grial. En busca de redención, accede a ayudarlo.

    Hablando de Robin Williams y de locutores en busca de redención, puede que esta película te recuerde un poco a la comedia Buenos días, Vietnam. Sin embargo, esta es una comedia de Terry Gilliam, con todas sus excentricidades grandilocuentes e incomodidades, aunque no en grados tan extremos como Pánico y locura en Las Vegas. O, para historias sobre hombres cínicos en busca de reivindicación, puedes disfrutarla si te gustó Hechizo del tiempo (Groundhog Day).

    El año del perro (2009)

    En El año del perro, una película de HBO para televisión, Bridges interpreta a un escritor en la peor crisis de la mediana edad: se está separando, su hija se muda y tiene severo bloqueo creativo. Es en medio de todo que alguien lo convence de hacerse cargo de un perro border collie aún más caótico que él, y así comienza una loca vida juntos que los transforma a ambos.

    Es una típica comedia sobre hombres huraños enfrentados al caos canino para luego ablandarse, en una línea similar a Marley y yo, o al clásico (más cómico) Beethoven.

    Tron (1982)

    Uno de los roles más significativos de Jeff Bridges tiene que ser Tron, donde interpreta al genio de las computadoras Kevin Flynn, quien busca demostrar que la corporación ENCOM le ha robado diseños, una misión que lo lleva a quedar atrapado en un mundo virtual. No es un rol que demuestre particularmente su rango dramático, pero sí es importante porque es una de esas películas de culto que lo han congraciado con apasionados fans.

    Es una película precursora, en varios sentidos, de otras como Matrix o Ready Player One. Sin embargo, el rol de Bridges aquí como un humano que ingresa al mundo virtual de programas antropomórficos y es visto como un mesías, la convertiría en una predecesora más rudimentaria de la épica de ciencia ficción Duna.

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