
Lalo Ortega
Los Premios de la Academia se tratan tanto de los reconocimientos al arte del cine, como del espectáculo de la premiación en sí. La ceremonia suele traer momentos especiales y dignos de mención por sí solos, y la 98ª entrega no fue la excepción.
La ceremonia del Oscar 2026, conducida por Conan O’Brien, provocó varias risas, sorpresas e incomodidad que no siempre tuvieron que ver con los ganadores (y sus respectivas sorpresas o decepciones), sino con el propio show. Estos son, a nuestro juicio, los momentos más memorables.
Todos contra Timmy
A lo largo de la campaña promocional de Marty Supremo y la temporada de premios, Timothée Chalamet apostó por una estrategia arriesgada, parcialmente inspirada en la bravuconería e imprudencia del personaje por el que fue nominado al Oscar. Sin embargo, el tiro le salió por la culata cuando, en los días previos a la ceremonia, resurgió una entrevista suya en la que demerita al ballet y la ópera, diciendo que eran artes que ya a nadie le importaban.
Y sí, tanto Conan como la producción lo pusieron en jabón. Durante el discurso inicial, O’Brien hizo una broma, diciendo que la seguridad del evento estaba al máximo pues “se esperaban hostilidades de artistas de ballet y ópera”. No fue, sin embargo, la única alusión al incidente, y Chalamet se mostró cada vez menos divertido con el asunto. Pero bien dicen que quien se lleva…
El sketch inicial de Conan
Conan O’Brien no decepcionó en la ceremonia de 2025, y en esta ocasión también estuvo a la altura. Una de sus grandes virtudes es su capacidad para burlarse de sí mismo, y con el sketch inicial pregrabado, lo hizo a lo grande, aprovechando su gran cualidad distintiva: su cabellera pelirroja.
El sketch tenía por objetivo presentar a varias de las películas en competencia, incluyendo una de las animadas. ¿Cuál fue el hilo narrativo para conectarlas? O’Brien haciendo cosplay como la villana de La hora de la desaparición (Weapons), la infame tía Gladys (Amy Madigan), y saltando de un universo a otro mientra es perseguido por una turba de niños asesinos, como en el clímax de la película. Una gran forma de aprovechar a uno de los personajes más icónicos del cine en el último año.
Reunión de Vengadores (y la tanga de Channing Tatum)
Los discursos de presentadores invitados suelen ser un volado: pueden funcionar de maravilla y provocar risas, o dar sueño e incomodidad. Cuando Robert Downey Jr. y Chris Evans aparecieron en el escenario para presentar Mejor guión adaptado (sabrá la producción por qué ellos), provocaron uno de los momentos más soporíferos de sinergia cínica de la ABC (propiedad de Disney). “Es el aniversario de Los Vengadores”, declaró Evans como motivo para conseguirle a Downey un guión firmado como regalo. Nadie aplaudió ni rió.
El momento mejoró un poco cuando el par se preparó para presentar Mejor guión original. Downey regresó de bambalinas con una tanga reflectante que, afirmó, perteneció a Channing Tatum en Magic Mike. Fue Tatum quien provocó más risas al pedirla de regreso para poder ir a trabajar.
Los números musicales
El Oscar 2026 se distinguió por introducir una nueva categoría, Mejor casting, lo que significó una reducción necesaria de tiempo para otras tradiciones de la premiación. Cuando antes había presentaciones en vivo de cada una de las nominadas a Mejor canción original, en esta ocasión tuvieron que reducirse a dos.
¡Pero qué presentaciones fueron! Las dos seleccionadas fueron “I Lied to You” de Pecadores, en una recreación muy cercana de la emblemática escena de Pecadores; y el tema premiado de la noche, “Golden” de Las guerreras K-Pop, presentado en vivo por las propias voces de las HUNTR/X en persona.
Reunión de Damas en guerra
Dada la ocasión de que Rose Byrne estaba nominada a Mejor actriz por Si pudiera, te patearía, la producción aprovechó para realizar una reunión que, si somos sinceros, fue un poco más afortunada.
A Byrne se unieron sus compañeras de elenco en la icónica comedia Damas en guerra, que ya cumple 15 años en 2026. Kristen Wiig, Maya Rudolph (en asistencia también para apoyar a su esposo, Paul Thomas Anderson), Melissa McCarthy y Ellie Kemper presentaron junto a Byrne, por razones que sólo los productores entenderán, el premio a Mejor banda sonora original. Objetivamente, el momento no fue tan memorable en papel, pero fue precisamente el carisma conjunto de las actrices lo que lo elevó muy por encima de lo que haya sido eso con Downey y Evans.
La Academia contra las tecnológicas
El clima entre la tradición de Hollywood y la nueva escuela, liderada por tecnológicas como Netflix, ha sido tenso en los últimos años, y las bromas no se hicieron esperar. En el arranque de la ceremonia, Conan bromeó que los Oscar 2026 eran la primera vez del CEO de Netflix, Ted Sarandos, en un cine. Pero la cizaña no paró ahí.
En diversos sketches protagonizados por Conan, se aludió al hecho de que cada vez más el cine es consumido en pantallas verticales de celulares, o que la ceremonia será interrumpida por invasivos cortes comerciales cuando, a partir de 2029, YouTube tenga los derechos exclusivos de transmisión. Un último sketch se burlaba una vez más de Netflix, y su vicio de solicitar diálogos de exposición reiterativas para el público de “segunda pantalla”, cosa que Conan parodió maravillosamente con ayuda de Sterling K. Brown en un sketch basado en Casablanca.
In Memoriam
El In Memoriam del Oscar suele ser un momento complicado y que no siempre sale bien: a veces llega a faltar alguna mención, o en otras hay alguna intervención musical desafortunada. Sin embargo, el segmento fue muy bien manejado en el Oscar 2026, quizá en parte por el calibre de talento que dejó el plano terrenal durante el último año.
El bloque abrió con una intervención de Billy Crystal para homenajear a Rob Reiner, cineasta y actor que lo dirigió en Cuando Harry conoció a Sally y que era tan unánimemente adorado por la comunidad de Hollywood, como influyente en ella. También hubo una aparición de Rachel McAdams para hablar de su compatriota, la canadiense Catherine O’Hara, así como de Diane Keaton, con quien compartió escena en La joya de la familia.
Hacia el final del segmento se homenajeó a Robert Redford, influyente como actor y como impulsor del cine estadounidense independiente al fundar el Instituto Sundance y el festival del mismo nombre. Barbra Streisand, su compañera de escena en Nuestros años felices (The Way We Were), no sólo contó una tierna anécdota sobre él, sino que cantó un poco del tema principal de la película en su honor.
