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8 villanos del cine que tenían razón o justificaciones razonables

8 villanos del cine que tenían razón o justificaciones razonables

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

En muchas narrativas convencionales—incluidas las del cine, y sobre todo las de Hollywood—, son comunes los binarismos: hay buenos y malos, héroes y villanos. Pero hay veces que las historias son más complejas—o en otros casos, tenemos la madurez para ver matices—, lo que nos invita a cuestionar si las cosas son así de simples.

Porque hay ocasiones en las que el poder de la retrospectiva nos lleva a pensar que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. De hecho, a veces, estos tienen buenas justificaciones para sus actos, incluso si no están algo desviados moralmente. Para demostrarlo, seleccionamos a algunos villanos del cine que tenían razón, incluso si sus acciones eran cuestionables. Leves spoilers a continuación:

Thanos (Universo Cinematográfico de Marvel)

Uno de los primeros villanos que surgen en este debate es Thanos (Josh Brolin), el gran antagonista de la “Saga del Infinito”, que comprende las tres primeras fases del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). El “Titán Loco” emprende su cruzada galáctica para conseguir el poder absoluto que le garantizan las Gemas del Infinito para cambiar el estado de las cosas.

¿Cuál estado de las cosas? Una sobrepoblación universal que está acabando con los recursos vitales en todos los planetas, desatando precariedad, conflicto y sufrimiento. Y claro, tiene razón, pero su solución de extinguir el 50% de la vida en el universo es todo menos ideal, ni se diga moral. Logra perpetrar este genocidio universal en Avengers: Infinity War, y ahí nos cuestionamos si no había otro camino. Como regulación gubernamental galáctica. O duplicar los recursos naturales, alguna otra cosa…

Erik Killmonger (Pantera negra)

El UCM a veces es criticado por su frivolidad escapista, pero hay notables excepciones. En Pantera negra (Black Panther), la franquicia ofrece a uno de sus villanos más moral y políticamente complejos: Erik Killmonger (Michael B. Jordan). La premisa de la película es que la ficticia nación africana de Wakanda ha existido durante siglos en el aislacionismo para proteger su valiosísimo recurso, el vibranio—que le ha permitido dar saltos tecnológicos exponenciales—de la codicia del mundo, a expensas de permitir el colonialismo, la opresión el racismo de otros pueblos africanos.

Este interés condujo al asesinato del padre de Erik por los líderes de Wakanda, lo que no sólo impulsó su resentimiento, sino su motivación para cambiar el status quo del sistema para poner la su tecnología al servicio de los oprimidos. Es una justificación noble, lo que muchos cuestionan es la violencia de sus métodos.

Roy Batty (Blade Runner)

En Blade Runner, clásico de la ciencia ficción cinematográfica basado en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick, la trama se desarrolla en un mundo postapocalíptico, donde la parte más privilegiada de la humanidad vive en colonias fuera del planeta, y gran parte del trabajo es realizado por androides casi indistinguibles de los humanos, conocidos como “replicantes”, que tienen vidas muy cortas y predeterminadas.

Seguimos la narrativa mediante el protagonista, Rick Deckard (Harrison Ford), un agente de policía empleado para localizar y ejecutar—”retirar”, en referencia a los replicantes—a cuatro replicantes prófugos, liderados por Roy Batty (Rutger Hauer), quienes buscan a su creador en busca de un método para postergar su tiempo de expiración. En resumidas cuentas, ellos sólo quieren recuperar su derecho a experimentar la vida en toda su inocencia y gloria. Sin embargo, perseguidos por la justicia, se ven obligados a recurrir a la violencia.

Ava (Ex Máquina)

Hablando de androides e inteligencia artificial, aquí tenemos a Alicia Vikander en un rol que oscila entre villana y antiheroína, y la justificación de cuyos actos conduce a complejos diálogos sobre lo que significa la vida y la autoconciencia.

Ex Máquina comienza con Caleb (Domhnall Gleeson), un joven programador que gana un concurso y es invitado a la remota mansión del CEO de su compañía , Nathan (Oscar Isaac), para conocer un proyecto ultrasecreto en el que está trabajando. Se trata de Ava (Vikander), una ginoide cuya inteligencia artificial la hace parecer, para todo efecto y propósito, una humana pensante y sintiente, a pesar de lo cual es mantenida aislada en una jaula. Nathan recluta a Caleb para hacer pruebas a Ava, pero estas se vuelven cada vez más humillantes para su creación. Al final, Ava decide manipular a Caleb para que la libere, asesina a Nathan en defensa propia, y abandona al programador a su suerte mientras ella huye al mundo humano.

Su destino—y el de la humanidad—queda ambiguo, pero todo parecería indicar que ella, dotada con las capacidades de un ser humano auténtico, sólo quería vivir como tal.

Mr. Hector (Mi pobre angelito 2)

Cuando hablamos de villanos en Mi pobre angelito, solemos pensar en la dupla de bandidos (Joe Pesci y Daniel Stern) que roban casas y persiguen a Kevin (Macaulay Culkin). Es fácil olvidar que, en la secuela, tenemos a un villano secundario: Mr. Hector (Tim Curry), concierge del prestigioso Plaza Hotel de Nueva York.

¿Pero es realmente un villano? El asunto es que la rebeldía de Kevin y la negligencia de la familia McCallister termina con el niño de viaje solo en Nueva York, cosa cuestionable cuando logra usar la tarjeta de crédito de su padre para hospedarse en el hotel de lujo. Cualquier adulto razonable cuestionaría lo que sucede e incluso intentaría devolver al niño con sus padres, ¿o no? Hector sólo está intentando hacer su trabajo, pero es constantemente humillado por las travesuras de Kevin para salirse con la suya.

Yzma (Las locuras del emperador)

En el canon de Disney hay varios villanos que son genuinamente perversos, incluso malos porque sí. Pero también los hay que no sólo son carismáticos, sino que son mediana o hasta enteramente justificados en sus fechorías. Una de ellas es, sin duda, Yzma, de Las locuras del emperador.

Yzma es, en principio, la consejera y una suerte de madre sustituta para el protagonista, Kuzco, quien ha crecido para convertirse en un emperador egoísta y déspota. Aunque más ambiciosa de la cuenta, ella sólo decide deshacerse de él cuando es despedida en un acto caprichoso, al descubrir que ella está suplantando su autoridad. ¿Pero cuál autoridad, si él sólo está interesado en divertirse y desplazar aldeanos para construir parques acuáticos? Quizá asesinarlo era un tanto extremo. Pero dado el descontento de algunos aldeanos, organizar una revolución habría sido tan viable como justo.

Ra's Al-Ghul (Batman inicia)

Quienes estén de acuerdo con la aseveración de que “Batman es un fascista”, probablemente habrían estado de acuerdo con los métodos de su mentor y posterior enemigo, Ra’s Al-Ghul (Liam Neeson) en su iteración de Batman Inicia.

En esta versión, Ra’s Al-Ghul es líder de la Liga de las sombras, que entrena a guerreros para infiltrarse en sociedades corruptas e insalvables para derribarlas y comenzar de nuevo. Tal es el caso de Ciudad Gótica, ahogada en el crimen, la corrupción de los gobernantes y el abuso de los ricos. Para poder reorganizar su sociedad, había que derrumbarla. Los métodos—hundir la ciudad en un pánico donde los unos se maten a los otros—es lo cuestionable del asunto, pero mantener el status quo tampoco era una solución coherente. Y para eso es precisamente que existe Batman.

Magneto (X-Men)

Tanto en los cómics como en la adaptaciones cinematográficas, la saga de X-Men encuentra mucha de su tensión dramática en la oposición ideológica fundamental entre dos de los grandes líderes mutantes: el pacifista Charles Xavier, quien considera que la paz y el diálogo son el camino; y el radical Erik Lehnsherr, quien históricamente ha oscilado entre el separatismo y el supremacismo.

Buena parte de su ideología se alimenta de la experiencia, como ejemplifica X-Men: Primera generación (X-Men: First Class), donde experimenta la opresión no solo como mutante, sino como judío en la Segunda Guerra Mundial. De nuevo, muchos cuestionarán sus métodos, pero la historia también ha demostrado que, en muchas ocasiones, la justicia y la libertad no llegan esperando por la vía pacífica.

7 películas inspiradas por la mitología griega para ver antes de ‘La odisea’

7 películas inspiradas por la mitología griega para ver antes de ‘La odisea’

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Con su adaptación de La odisea, poema épico de Homero, Christopher Nolan presentará su aportación al canon de películas inspiradas por la mitología griega, mismo que va desde la total fantasía—son mitos, después de todo—hasta la fidelidad con ciertas licencias artísticas.

Para que lo compruebes, aquí seleccionamos para ti algunas películas inspiradas por la mitología griega y te decimos cómo verlas, para adentrarte a este fascinante mundo de las narrativas occidentales.

¿Dónde estás, hermano? (2000)

Hablando de La odisea de Homero, hay que rescatar una de sus mejores adaptaciones, lo cual puede ser sorprendente a primera vista si no estás familiarizado con ella. ¿Dónde estás, hermano? (O Brother, Where Art Thou?), dirigida por los hermanos Ethan y Joel Coen (El gran Lebowski, Quémese después de leerse) que toma inspiración del poema y traslada la acción al sur de Estados Unidos a finales de los años 30.

La trama sigue a Ulises (George Clooney) y dos compañeros (Tim Blake Nelson y John Turturro), fugitivos en busca de un tesoro mientras son perseguidos por un implacable alguacil. Desde nombres de personajes—como Penny (Holly Hunter), que corresponde a Penélope—a decisiones de diseño de vestuario—el parche en el ojo de John Goodman lo convierte en el cíclope—, verás aquí varios paralelos con el texto original de Homero.

Hércules (1997)

Existen múltiples adaptaciones del mito de Hércules al cine, de muy variable calidad—ahí tenemos un ejemplo con Dwayne Johnson—, pero la versión de la Casa de Mickey Mouse, nacida de su fructífero periodo conocido como “Renacimiento de Disney”, es una de las más queridas.

Claro que Hércules de Disney, creada como una película familiar, brinda una aproximación bastante diluida de la mitología griega de la que toma inspiración—nada de adulterio ni vínculos inapropiados—. A cambio, brinda una animación sublime con profunda inspiración del arte de vasijas griegas que enfatiza sus aspectos más espectaculares y fantásticos (el combate con la Hidra es fenomenal).

Troya (2004)

El ejército griego, con el legendario guerrero Aquiles (Brad Pitt) entre sus filas, emprende una guerra en contra de Troya cuando su príncipe, Paris (Orlando Bloom), huye con su amante, Helena (Diane Kruger), esposa de Menelao (Brendan Gleeson) de Esparta.

En esencia, la trama de Troya (Troy) es una adaptación de La Ilíada, otro poema de Homero (que precede a La odisea), pero despojada de los aspectos mitológicos para hacerla parecer más una épica histórica de espada y sandalia como Gladiador o Alejandro Magno, tan populares por entonces. Y también un poquito blanqueada: claro que Aquiles no se va a enojar así por un primo.

Furia de titanes (1981)

Basada en el mito de Perseo, Furia de titanes (Clash of Titans) es una maravillosa película de fantasía y aventura, que tiene un remake más reciente con Sam Worthington, Liam Neeson y Ralph Fiennes con efectos especiales digitales y un espíritu más similar al de 300.

¿Por qué preferimos la versión clásica? Porque la mezcla de live action con criaturas animadas en stop motion por el legendario Ray Harryhausen (responsable por las animaciones en Jasón y los argonautas, además de El monstruo del mar) le brindan una cualidad de asombro tan incomparable como su inocencia.

Jasón y los argonautas (1963)

Ya la mencionamos y no podemos dejarla pasar, pues además es una película inspirada por un mito griego no tan popularmente conocido. Jasón y los argonautas (Jason and the Argonauts) se basa en Argonáuticas, epopeya que narra la travesía de la nave Argo para recuperar el vellocino de oro, relatando también el amor de Medea por Jasón.

De igual modo que Furia de titanes, pero precediéndola por dos décadas, esta es una película que recurre a genial animación en stop motion para crear las criaturas fantásticas que intervienen en la travesía de Jasón y compañía.

Mujer maravilla (2017)

Una de las mejores películas en el ya extinto Universo Extendido de DC (DCEU) está, necesariamente, inspirada en la mitología griega. Desde las páginas hasta su salto a la pantalla, Mujer maravilla (Wonder Woman) ha bebido de esa fuente durante décadas.

La película presenta a la sociedad de amazonas de Temiscira de donde proviene la protagonista, Diana (Gal Gadot), quien en la Gran Guerra (o Primera Guerra Mundial) emprende un viaje para evitar que el dios de la guerra, Ares, siga sembrando el caos. Fue una pena que la secuela deshizo algunos de los méritos de la primera, pues se trata de una de las mejores propuestas del cine de superhéroes hasta la fecha.

Percy Jackson y los Dioses del Olimpo: Ladrón del rayo (2010)

Basada en la saga literaria homónima de Rick Riordan, Percy Jackson es, en esencia, fanfiction juvenil de la mitología griega. La saga sigue a adolescentes semidioses, descendientes de dioses del panteón griego, en aventuras fantásticas.

Ladrón del rayo (The Lightning Thief), la primera entrega, sigue a Percy (Logan Lerman), un chico que descubre que es hijo de Poseidón, y que debe recuperar el rayo robado de Zeus (Sean Bean) para evitar una guerra entre dioses. Tristemente, la saga fílmica concluyó con la segunda parte, pero ahora está en curso una nueva adaptación en forma de serie de televisión.

Todas las películas del “Renacimiento de Disney”, en orden

Todas las películas del “Renacimiento de Disney”, en orden

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Aunque el éxito masivo de títulos como Zootopia 2 o Frozen podría sugerir lo contrario, Disney no siempre ha estado en la cumbre de la animación. Buena parte de los años 60, 70 y 80 fueron turbulentos para el estudio, luego de eventos como las muertes de Walt y Roy O. Disney, que dejaron a la “Casa de Mickey Mouse” en una deriva creativa que alcanzó su punto más bajo con el fracaso de El caldero mágico. Sin embargo, el estudio se recuperaría con una racha de un éxito tras otro de 1989 a 1999, un período hoy conocido como el “Renacimiento de Disney”.

La intervención de ejecutivos como Michael Eisner y Roy E. Disney, más la sensibilidad musical de Howard Ashman y del compositor Alan Menken, definirían tanto el trabajo futuro del estudio como su reputación en el imaginario popular. Es, sencillamente, uno de los mejores periodos en la historia de la Casa del ratón y de la animación mundial en general. Revívelo con todas las películas del Renacimiento de Disney en orden cronológico de estreno.

La sirenita (1989)

Antes de finalmente estrenarse a finales de los 80, La sirenita (The Little Mermaid) había sido un proyecto de largo tiempo al interior de Disney, que había jugado con la idea de adaptar el cuento de Hans Christian Andersen.

No es la única adaptación cinematográfica del cuento—y quizá tampoco es la mejor, para el caso nos gusta más la de Miyazaki—, pero es innegable que La sirenita de Disney es una obra maestra de la animación y del cine musical. Howard Ashman y Alan Menken llevaron la grandiosidad de la tradición teatral de Broadway al cine de Disney, lo que sería determinante para todo lo que vendría después. Frozen y Elsa no serían posibles sin La sirenita y Ariel.

Bernardo y Bianca en Candurolandia (1990)

Aunque hoy no lo es tanto, antes era extremadamente inusual que Disney realizara una secuela directa de alguna película para su estreno en cines (no estamos contando las secuelas realizadas para video). Mucho menos para una entrega no tan exitosa como lo fue Bernardo y Bianca (The Rescuers) en 1977.

Sin embargo, la película fue abrazada hacia mediados de los ochenta, instando una secuela que también fue una prueba para un nuevo modo de hacer animación en su momento. Bernardo y Bianca en Cangurolandia (The Rescuers Down Under) no sólo fue una aventura en un tono más vibrante y épico, sino que eso fue conseguido gracias al Sistema de Producción de Animación por Ordenador (CAPS, por sus siglas en inglés), que permitía colorear y superponer dibujos animados sobre fondos de forma digital. Toda la película fue realizada con este proceso, que sería el estándar del estudio hasta entrados los 2000—y que daría un nuevo aspecto a sus producciones durante el Renacimiento de Disney—.

La bella y la bestia (1991)

La segunda película de Disney realizada totalmente con el CAPS fue La bella y la bestia (The Beauty and the Beast), y el resultado del avance técnico podía apreciarse más evidentemente en la emblemática secuencia del baile.

De nuevo, puede que no sea la mejor ni la más fiel entre las adaptaciones del cuento francés—en su país de origen se han hecho otras más interesantes—, pero nadie pone en duda que es una obra maestra de la animación y la música. Esta película fue la primera del Renacimiento de Disney en ser adaptada a Broadway, además de ser un fenómeno tal que rompió récords de taquilla para Mickey Mouse e incluso fue nominada al Oscar como Mejor película—siendo la única producción animada con esa distinción mientras la categoría admitió sólo cinco candidatas—. Además, fue dedicada a la memoria de Ashman, quien murió meses antes del estreno.

Aladdín (1992)

Basada en el cuento homónimo en Las mil y una noches, Aladdín fue otro fenómeno de taquilla en su año de estreno—incluso ante críticas por sus estereotipos orientalistas—. La trama es bien conocida, y sigue a un joven callejero que descubre una lámpara mágica con un genio dentro, que le concederá tres deseos.

La película fue la última que contó con composiciones de Ashman pero, sobre todo, fue un innovador portento de la animación para acomodar a su arma secreta: Robin Williams, cuya genial interpretación del genio estaba basada en la improvisación, lo que obligó a los animadores a crear alrededor de sus grabaciones en el estudio, y no al revés. Si quieres ver una de las mejores interpretaciones de voz en la historia del cine—y en la carrera de Williams, y punto—, la encontrarás aquí.

El rey león (1994)

Ya dice bastante sobre el Renacimiento de Disney que, a la fecha, El rey león (The Lion King) sigue siendo considerada una de las mejores películas en la historia entera del estudio. Lo anterior incluso si, curiosamente, fue concebida como un proyecto secundario de la compañía, además de haber sido manchada por acusaciones de plagio a la serie animada Kimba, el león blanco.

Más una reinterpretación de Hamlet en la sabana, la película es un portento que despliega las posibilidades de la animación musical en su máximo esplendor, con maravillosas composiciones de Hans Zimmer y Elton John. Las animaciones de Disney raramente se han visto mejor, lo que nos hace cuestionar aún más la necedad de hacer esos feos remakes en live action.

Pocahontas (1995)

Sin ser una mala película en absoluto, Pocahontas marcó el inicio del fin para el Renacimiento de Disney. Apuntaba a ser un drama histórico musical cuya magnitud pudiera igualar la de La bella y la bestia, y cuestionables licencias históricas aparte, es otra producción visualmente espectacular.

Sin embargo, la película no alcanzó el mismo éxito descomunal de El rey león, y la respuesta a la representación de la historia de Pocahontas y John Smith fue polarizante, marcando el inicio de una tendencia a la baja en la taquilla de las películas de Disney. Sin embargo, la heroína sería influyente en la forma de concebir a futuras protagonistas de Disney, como personajes más independientes.

El jorobado de Notre Dame (1996)

El jorobado de Notre Dame (The Hunchback of Notre Dame) tuvo un desempeño mejor que su predecesora ante la crítica, sentando una visión más positiva de la historia original—más oscura y pesimista en otras iteraciones—.

Sin embargo, su tono marcadamente más serio dividió a la taquilla, pues el público la experimentó como una historia más adulta que lidia con temas que van desde la lujuria hasta el genocidio. Los ingresos siguieron disminuyendo aunque, en retrospectiva, es una de las obras más aclamadas en la filmografía del estudio, con excelentes melodías compuestas por Menken y Stephen Schwarz (uno de los compositores de Wicked).

Hércules (1997)

Inspirada en el personaje homónimo de la mitología griega, Hércules llevó las cosas de nuevo a un territorio un poco más alegre, colorido y aventurero—sin dejar de tocar temáticas serias, como la muerte y el homicidio—.

La animación y los personajes son impecables—mención especial para Danny DeVito como el sátiro Phil—, pero la taquilla decepcionó una vez más: sin ser un fracaso abiertamente, recaudó menos dinero que sus antecesoras. Disney comenzaba a experimentar competencia directa no sólo de otro estudio rival, DreamWorks, sino también de casa con las innovadoras animaciones digitales de Pixar, que ya había sentado un precedente importante con Toy Story.

Mulán (1998)

Con Mulán, Disney obtuvo una necesaria bocanada de aire fresco. La película se inspira en la conocida leyenda de Fua Mulán, una joven que se hace pasar por hombre para poder combatir contra la invasión de los hunos en el lugar de su padre.

Además de ser un éxito en taquilla, la película es retroactivamente considerada un paso en la dirección correcta respecto a la representación de heroínas femeninas en el cine de Disney. No todas han estado a la misma altura desde entonces, y en parte por ello se mantiene como una de las favoritas.

Tarzán (1999)

En retrospectiva, Tarzán es considerada el final del Renacimiento de Disney. A pesar de que el estudio mantuvo varias de sus cabezas creativas y métodos en los años siguientes, no volverían a alcanzar el mismo nivel de éxito crítico y de taquilla después de esta película (aunque Las locuras del emperador, del 2000, es hoy muy querida, no fue ni remotamente tan bien recibida como las producciones de la década anterior).

La película implementó una mezcla de entornos tridimensionales en algunas escenas, para hacer aún más espectaculares los viajes del protagonista entre los árboles. Además, el temazo principal compuesto por Phil Collins tiene pocas comparaciones en la filmografía de Disney, que con esta producción cerró uno de los mejores períodos de su historia. Alturas que, muchos dirían, no han vuelto a alcanzar.

‘Scary Movie’: ¿qué ha sido del elenco desde la primera película?

‘Scary Movie’: ¿qué ha sido del elenco desde la primera película?

Lalo Ortega

Lalo Ortega

Editor de JustWatch

Desde el estreno de la original—conocida como Una película de miedo en estos lares—, Scary Movie ha sido una de las sagas paródicas preferidas de los cinéfilos, específicamente orientada a mofarse de los clichés y escenas icónicas del terror.

La saga prepara su regreso con la sexta entrega, Scary Movie: Terroríficamente incorrecta (cuyo título original, siguiendo la tradición de la “recuela” Scream, es sólo Scary Movie a secas), con la participación de varios miembros del elenco original, incluyendo a Marlon y Shawn Wayans, Anna Faris, Regina Hall y más. ¿Pero qué ha sido de ellos en todo este tiempo? A continuación te contamos qué han hecho durante estos años.

Marlon Wayans (Shorty Meeks)

Las principales mentes creativas detrás de la saga son la familia Wayans, y Marlon es también uno de sus principales rostros. El actor y comediante detrás de Shorty Meeks ha sido un rostro frecuente en películas de comedia posteriores como Norbit y, sobre todo, ¿Y dónde están las rubias? junto a su hermano Shawn (más al respecto en un minuto).

Sin embargo, Marlon Wayans también ha tenido algunos coqueteos con el cine dramático, con papeles en películas como Réquiem por un sueño. Más recientemente, lo vimos en la interesante aunque irregular Him: El elegido, como un retirado coreback que salva a un prometedor joven lesionado, con intenciones ocultas y oscuras.

Shawn Wayans (Ray Wilkins)

Shawn, el noveno de los 10 hermanos Wayans, es quien interpreta a Ray Wilkins en la saga de Scary Movie, y también es uno de los miembros del elenco con una de las carreras menos extensas.

De hecho, tomó un prolongado descanso, y su regreso oficial a la pantalla será con la sexta entrega de la saga. Por lo tanto, fuera de la misma, podríamos decir que su película más conocida sigue siendo ¿Y dónde están las rubias?

Anna Faris (Cindy Campbell)

A lo largo de las otras películas, Anna Faris ha interpretado a Cindy Campbell, una suerte de mezcla y parodia de las protagonistas femeninas de Scream, como Sydney Prescott (Neve Campbell).

Faris ha tenido una carrera con altibajos en los años siguientes, sumergiéndose en roles dramáticos (Secreto en la montaña) y aprovechando más su vis cómica (como en la serie Mom, junto a Allison Janney). Más recientemente, la hemos visto en la comedia Guerra de herederos (The Estate).

Regina Hall (Brenda Meeks)

En la franquicia de Scary Movie, Brenda Meeks (Regina Hall) es la hermana de Shorty, mejor amiga de Cindy y novia de Ray, con apariciones en todas menos la polémica quinta entrega.

De lejos, Hall es la que ha tenido la carrera más prolífica y exitosa desde sus días en las primeras películas, abordando proyectos tanto de comedia como de drama. Notablemente, está maravillosa en Viaje de chicas (Girls Trip), pero también está en la aclamadísima Una batalla tras otra (One Battle After Another), de Paul Thomas Anderson.

Cheri Oteri (Gail Hailstorm)

Puede que esto se trate más de un cameo que un papel completamente desarrollado, pues Cheri Oteri tiene un pequeño papel en la primera película: Gail Hailstrom, una reportera del clima—que a su vez parodia al personaje de Courteney Cox en Scream, Gale Weathers, siendo ambos nombres juegos de palabras con el clima—.

Cheri Oteri tiene una larga trayectoria como comediante, incluso habiendo pasado por Saturday Night Live. Recientemente, ha hecho roles de voz en películas de animación como Las aventuras de Dog Man, aunque frente a cámara, uno de sus últimos trabajos ha sido la comedia Give or Take.

Dave Sheridan (Goofy Gilmore)

En la película original, Dave Sheridan interpretó al oficial Goofy Gilmore, que a su vez era una parodia de Dewey Riley (David Arquette) de Scream y que (spoiler de hace 25 años) resulta ser el asesino.

Sheridan ha tenido una larga colaboración con los Wayans, además de en varias producciones paródicas y de bajo presupuesto. Una de ellas ha sido la comedia Rápido y fogoso (Sex Drive), que en parte parodia… adivinaste, Rápido y furioso.

Lochlyn Munro (Greg Phillippe)

Otro actor que ha trabajado en varias producciones de los Wayans, pero también se ha diversificado, es Lochlyn Munro. En la primera película interpretó a Greg Phillippe, una parodia del estereotípico atleta sin cerebro.

Phillipe ha tenido una carrera muy prolífica, sobre todo con papeles pequeños o recurrentes en televisión. Últimamente lo hemos visto como Larry Fitzgibbon en la serie de DC, Peacemaker.

  • Los 10 mejores directores que nunca ganaron un Oscar

    Los 10 mejores directores que nunca ganaron un Oscar

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En el mundo del cine, los premios suelen ser una señal de prestigio, éxito o sello de “garantía”. El más famoso de ellos, al menos en este lado del mundo, es el Oscar, que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por su sigla en inglés) de Hollywood otorga anualmente a lo “mejor” del cine. Un criterio tan cambiante como relativo.

    Como prueba, un hecho curioso: que muchos de los que son considerados los mejores cineastas de la historia nunca recibieron el premio y, sin embargo, sus obras son tan influyentes como legendarias. Aquí seleccionamos a 10 de los mejores directores que nunca ganaron un Oscar (o por lo menos aún no lo hacen). Hablamos, claro, de premios a Mejor dirección. No estamos incluyendo a directores que recibieron el Oscar honorario, o que fueron premiados en otras categorías (como guión o producción).

    1. David Lynch

    El estadounidense David Lynch recibió un Oscar honorario en 2020 pero, a lo largo de su carrera, nunca recibió el premio a Mejor dirección. Esto, a pesar de que su filmografía fue, en su mayoría, una larga sucesión de clásicos que mezclaban surrealismo, terror y misterio en un estilo singular. No por nada existe la palabra “lynchiano”, vaya.

    A lo largo de su legendaria trayectoria, Lynch fue nominado en tres ocasiones al Oscar como Mejor director, primero por El hombre elefante (que lo puso bajo la mira del mainstream), y luego por Terciopelo azul (que terminó de consagrarlo en Hollywood). Su última nominación vendría en 2002 con Sueños, misterios y secretos (Mulholland Drive) que, paradójicamente, forma parte de una serie de películas que señalan el lado perverso de la cultura hollywoodense.

    2. Spike Lee

    Aunque sí ha sido nominado y premiado en otras categorías—además de recibir el Oscar honorario en 2016—, uno de los cineastas a menudo más ignorados por los Premios de la Academia es Spike Lee. Podemos entender por qué, en parte: sus películas son abiertamente críticas y contestatarias del racismo sistémico en Estados Unidos, lo que suele volverlas incómodas en una industria y una cultura que sigue privilegiando lo primordialmente blanco.

    La primera y última vez por la que fue nominado al Oscar a Mejor dirección fue por El infiltrado del KKKlan (BlackKklansman), por la que sí obtuvo el premio a Mejor guión adaptado. En esa categoría, sólo fue nominado una vez más en el pasado, por Haz lo correcto (Do the Right Thing). Si contamos Cuatro niñas (Four Little Girls), sólo ha sido nominado una vez más, en Mejor largometraje documental.

    3. Stanley Kubrick

    Considerado uno de los mejores cineastas de la historia por donde se le mire, Stanley Kubrick sólo obtuvo un Oscar a lo largo de su legendaria trayectoria, y ni siquiera fue por uno de los roles generalmente asociados a la dirección. Lo obtuvo por los efectos visuales de 2001: Odisea del espacio (2001: A Space Odyssey), que sí fueron todo un hito en su momento (aunque no se reconoció a su colaborador, Douglas Trumbull, por su trabajo en ellos, conduciendo a un distanciamiento entre ambos).

    Kubrick fue nominado cuatro veces al Oscar para Mejor dirección en cuatro ocasiones, siendo Barry Lyndon la última en 1976. Sumando sus créditos como coproductor y coguionista de varias de sus películas, sumó 12 nominaciones al Oscar en total (comenzando con Dr. Insólito en 1965), pero nunca obtuvo la estatuilla.

    4. Alfred Hitchcock

    Otro cineasta considerado uno de los gigantes en la historia del cine, estudiado por todo director, productor, guionista, fotógrafo, montajista, periodista, crítico o cualquier otra profesión vinculada al cine. El británico Alfred Hitchcock tuvo una carrera prolífica y prácticamente impecable que abarcó desde la era del cine silente en Europa—es decir, previo a la existencia del Oscar—hasta los años 70 en Hollywood.

    Obtuvo un Oscar honorario en 1968, pero nunca lo obtuvo por Mejor dirección a pesar de haber sido nominado un total de cinco veces, la primera por Rebeca. La última fue en 1961 por Psicosis, y sorprende que haya sido reconocido con la nominación, dado que fue una película de terror, género muchas veces ninguneado por la Academia.

    5. Orson Welles

    El de Orson Welles es uno de los casos paradigmáticos de un enfant terrible de Hollywood, un forastero que llegó del teatro a revolucionar las reglas con su frescura con su largometraje debut, Ciudadano Kane (Citizen Kane). La película le valió tres nominaciones: Mejor dirección, Mejor actor y Mejor guión, siendo esta última por la que obtuvo el premio. Hoy, la película es considerada un clásico fundamental en la historia del cine, además de un título indispensable en la legitimación de la teoría del cine de autor.

    Sin embargo, el galardón resultó polémico por cuestionamientos a la verdadera autoría del guión (también atribuida a Herman J. Mankiewicz, historia que cuenta Mank). La propia película puso a Welles en conflicto directo con un magnate de los medios que intentó sabotearlo. A pesar de dirigir clásicos enormes del cine como Sed de mal (Touch of Evil), Welles no volvería a ser nominado, aunque sí le fue otorgado un Oscar honorario en 1971. Ya lo diría él: “me amarán cuando esté muerto”.

    6. Sarah Polley

    En casi 100 años de historia, los Premios de la Academia sólo han nominado a nueve mujeres en Mejor dirección, y de ellas, sólo tres han obtenido el premio (siendo la más reciente Jane Campion por El poder del perro en 2022).

    Guionista y directora por derecho propio, la canadiense Sarah Polley ha tenido una trayectoria breve pero notable, conocida por títulos como el documental Stories We Tell (por el que sí fue nominada al Premio del Sindicato de Directores) y por el drama Lejos de ella (Away from Her). Su más reciente película fue el formidable drama Ellas hablan (Women Talking), por el que sí ganó el Oscar a Mejor guión pero, inexplicablemente, no fue nominada en Mejor dirección.

    7. Ernst Lubitsch

    Judío alemán naturalizado estadounidense, Ernst Lubitsch es uno de los mejores cineastas de la historia, e incluso si se le tiene algo olvidado hoy en día, se trata de un artista determinante para el cine de comedia (y, con los años, llegó a hablarse del “Toque Lubitsch”). Durante la Época dorada de Hollywood, dirigió algunas de las comedias más importantes, y ha influenciado a directores como Billy Wilder (Piso de soltero), Peter Bogdanivich (La última función) y el propio Orson Welles.

    A pesar de contar con una filmografía tan extensa como formidable, Lubitsch sólo fue nominado como Mejor director en tres ocasiones, comenzando con El desfile del amor y El patriota en el mismo año, 1930. Su última nominación vendría con la genial El diablo dijo no (Heaven Can Wait) en 1943.

    8. Sergio Leone

    Los spaghetti westerns—películas del oeste realizadas con bajos presupuestos en Europa, principalmente Italia y España—fueron mal vistos por Hollywood durante su auge, lo que podría explicar que, a pesar de que hoy se consideran clásicos indispensables, en su momento no fueron considerados por la AMPAS. Quizá eso explicaría por qué Sergio Leone nunca fue nominado a un Oscar, a pesar de su influencia indeleble en el cine mundial.

    Nadie diría en la actualidad que El bueno, el malo y el feo o Érase una vez en el Oeste no son obras maestras. Sin embargo, en cuestión de premios, a lo más que aspiró una película de Leone fue a un BAFTA a Mejor dirección y un Globo de Oro por Mejor película. En ambos casos, fue por Érase una vez en América (Once Upon a Time in America), su canto del cisne de 1984, protagonizada por Robert De Niro.

    9. Ava DuVernay

    Debutando como directora en 2010 con I Will Follow, Ava DuVernay es una de las cineastas más aclamadas de nuestro tiempo, particularmente gracias a la biopic Selma: El poder de un sueño, sobre la marcha homónima por los derechos civiles encabezada por Martin Luther King Jr. (David Oyelowo).

    A pesar de una temática amigable con la AMPAS (a sus votantes les encantan las biopics), la producción fue, inexplicablemente, nominada como Mejor película y Mejor canción original (que sí ganó), pero no a Mejor dirección, a pesar de que también aspiró a los Globos de Oro y a los Spirit. DuVernay también fue nominada al Oscar al Mejor documental por Enmienda XIII (13th), por el que obtuvo dos Emmy. Su miniserie Así nos ven (When They See Us) también aspiró a dicho premio.

    10. Park Chan-wook

    Uno de nuestros más recientes ignorados por los Oscar es el surcoreano Park Chan-wook. Y no es algo exactamente atribuible a una barrera cultural o de lenguaje: se trata de uno de los cineastas orientales más conocidos en Occidente, con numerosas participaciones en festivales como Berlín, Venecia y Cannes a lo largo de las décadas (por Oldboy, incluso ganó el Gran Premio del Jurado en este último).

    Sus películas también han ganado premios en este lado del Pacífico: The Handmaiden, por ejemplo, obtuvo un BAFTA en 2016, y La decisión de partir le mereció el reconocimiento a la Mejor dirección en Cannes durante 2022. Muchos—esta pluma incluida—esperábamos ver a La única opción entre las nominadas al Oscar 2026 como Mejor película internacional por lo menos, pero quedó totalmente fuera de esa carrera, perdiendo toda posibilidad de competir por Mejor dirección.

  • La película de terror con Pinocho tiene mucho sentido, si lo piensas

    La película de terror con Pinocho tiene mucho sentido, si lo piensas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Existe una tendencia relativamente reciente por adaptar cuentos clásicos en el dominio público a películas de terror. Screamboat: la masacre del ratón, por ejemplo, toma al Mickey Mouse antiguo de Barco de vapor Willie, y lo convierte en un villano de slasher. Y hay otras, como Winnie the Pooh: Miel y sangre o Peter Pan: Pesadilla en la Tierra del Nunca Jamás, que incluso lo han hecho para sentar una franquicia: el Universo de la Infancia Retorcida (o Twister Childhood Universe, TCU). Sin embargo, son giros que rara vez tienen sentido, generalmente concebidos para provocar shock y poco más. Pero parece haber una excepción en el horizonte: una película de terror con Pinocho titulada Pinocchio Unstrung, también del TCU.

    Si lo pensamos, la verdad es que si hay un personaje de cuento de hadas que siempre ha pedido a gritos una adaptación de terror, es Pinocho—incluso si la hermanastra fea de Cenicienta tiene sólidos argumentos para diferir—. El cuento original de Carlo Collodi siempre ha sido perturbador, e incluso sus adaptaciones más inocentes han provocado pesadillas para generaciones de niños (te estamos viendo, Disney). A juzgar por el tráiler, Pinocchio Unstrung no sólo parece que será la producción mejor lograda del TCU, sino que exprimirá al máximo la prometedora premisa de una película de terror con Pinocho. Aquí te explicamos por qué tiene todo el sentido del mundo:

    Para comenzar, casi todas las adaptaciones de Pinocho dan miedo

    Si eres como la mayoría de las personas que han crecido con Disney desde los años 40, estarás de acuerdo con la siguiente afirmación: su adaptación clásica de Pinocho es combustible para pesadillas. Lo increíble es que esta versión de la Casa de Mickey Mouse parece blanqueada en comparación al original de Collodi (sobre eso hablaremos más adelante).

    El clásico de Disney tiene momentos escalofriantes de sobra, pero nadie nos dejará mentir que la isla de los juegos ha dejado cicatrices psicológicas a niños durante décadas. Desde el rostro distorsionado del cochero hasta las transformaciones de niños en burro—cosa que roza con el body horror—, toda la secuencia es como un sueño febril. Y ni hablemos de Monstruo, la ballena que se traga al protagonista poco después. El remake en live action suaviza un poco las cosas, pero la travesía del muñeco que quiere ser niño de verdad, sigue siendo bastante aterradora.

    Incluso otras versiones recientes, como la de Guillermo del Toro animada en stop motion, mantienen varios elementos terroríficos, enfrentando a la marioneta—con un aspecto más deforme, casi grotesco—con el creciente fascismo de Italia en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, dotando a esta adaptación con un toque más de existencialismo.

    En el cuento original, Pinocho es malcriado y sádico

    Quienes recuerden más a Pinocho por la animación podrán afirmar que, situaciones horribles aparte, el personaje es, en esencia, un niño alegre y curioso. Casi podrías abrazarlo por todo lo que le sucede. ¿Pero qué hay del texto original de Collodi? No, señor. El autor, que no tenía  ningún aprecio por los niños, nos presenta a un protagonista tan odioso que dan ganas de arrojarlo al fuego. Era tan despreciable que, por un tiempo, Walt Disney detuvo el desarrollo de su adaptación, creyendo que era imposible hacer algo agradable de este personaje.

    Por ejemplo, algunos de los primeros actos de Pinocho después de cobrar conciencia, son ser físicamente violento con su creador, Gepetto, y asesinar cruelmente al grillo parlante que quiere ayudarlo. El cuento de Collodi, primero publicado en forma serial, originalmente terminaba con Pinocho siendo colgado y asesinado por su comportamiento (aunque, debido a su popularidad, continuó la historia y le dio otro final).

    La moraleja de la película de Disney habla sobre el valor de decir la verdad y ser bueno para encontrar la salvación. La moraleja del cuento de Collodi era, en resumidas cuentas, que cosas malas le suceden a los niños malos. Un poquito desolador…

    Al final, es otra película de terror con muñecos

    Los muñecos o marionetas son una piedra angular del cine de terror por una sencilla razón: incluso cuando no están malditos, poseídos o son asesinos, dan mucho miedo.

    En su faceta más macabra, han protagonizado decenas de películas, desde Chucky, el muñeco diabólico a propuestas más recientes como Dollhouse: muñeca maldita. Annabelle es uno de los pilares del Universo El conjuro con sus spin-offs, e incluso hemos visto a legiones de marionetas asesinas en la longeva saga de Puppet Master. Ejemplos sobran.

    Hacer de Pinocho un villano de terror tiene mucho sentido, entonces, pero la sinopsis de Pinocchio Unstrung sugiere que incluso hay ingenio en ello: un muñeco que, para proteger a un niño, va a distancias extremas para convertirse en una persona de verdad, con tripas, carne y huesos reales.

    Ya te imaginarás por dónde va la cosa, y las muertes mostradas en el tráiler también despliegan mucha originalidad a partir de las cualidades físicas de la marioneta, como su afilada nariz. No dudamos que incluso le haga mella al ilustre récord que tiene Art el payaso en Terrifier, que también despliega niveles envidiables de inventiva sanguinaria con cada película.

  • Christian Bale: sus mejores actuaciones (que no son Batman), rankeadas

    Christian Bale: sus mejores actuaciones (que no son Batman), rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Christian Bale es uno de los mejores actores de su generación, pero incluso con una filmografía formidable—que abarca desde su infancia—, muchas personas escuchan su nombre y siguen pensando en su encarnación de Batman. Y vamos, es comprensible: es una de las mejores del personaje.

    Sin embargo, su talento abarca mucho más que un solo personaje, con una variedad de actuaciones excelentes que van desde un Frankenstein gángster en ¡La novia! a perturbadores asesinos seriales y temerarios pilotos de autos. Su filmografía es extensa y llena de excelentes interpretaciones, pero acá seleccionamos las 10 mejores películas de Christian Bale para que lo conozcas más allá del Caballero de la Noche.

    10. Psicópata americano (2000)

    Es testimonio de la habilidad de Christian Bale como actor que, en Psicópata americano (American Psycho), su Patrick Bateman se mueve exitosamente entre la psicopatía violenta y la caricatura absurda de un hombre consumido por un ego infectado por la cultura yuppie hipercapitalista de los 90.

    El resultado es tan perturbador como divertido y, al menos en parte, en ello radica que la película haya sido leída como una comedia aspiracionista (como también sucedió con El club de la pelea), en vez de la sátira de la masculinidad tóxica que la directora Mary Harron y el autor Bret Easton Ellis claramente presentan.

    9. Contra lo imposible (2019)

    Haciendo eco de Las 24 horas de Le Mans, esta película es más que una simple historia sobre carreras de resistencia. Contra lo imposible (Ford v Ferrari) es una historia de hombres sobreponiéndose a desafíos con todas las probabilidades en contra, dentro y fuera de la pista.

    Christian Bale asume el rol del piloto británico Ken Miles, reclutado por Carroll Shelby (Matt Damon) para la imposible misión de superar a Ferrari en su propio dominio, las 24 horas de Le Mans. Es un personaje que podría ser interpretado de forma plana, un hombre formidable tras el volante pero inepto en todo lo que involucra a otras personas—incluida su esposa, interpretada por Caitríona Balfe—. Sin embargo, en la piel de Bale, se convierte en un personaje complejo, vulnerable y carismático, elementos esenciales para que su travesía en la película funcione.

    8. El imperio del sol (1987)

    Christian Bale debe tener uno de los debuts cinematográficos más formidables de la historia. Luego de aparecer en la coproducción soviética El príncipe de la tierra de Más allá, entregó la que sigue siendo una de las mejores actuaciones de su carrera en su segunda película: El imperio del sol (Empire of the Sun), de Steven Spielberg.

    Aquí interpreta a Jim Graham, un privilegiado niño que vive en Shanghái bajo ocupación británica, y que es separado de su familia cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses invaden y encierran a todos en campos de concentración. Bale brinda una interpretación con un arrojo envidiable incluso para un niño—bien podrían haberlo sacado de una película de Miyazaki—, de inmediato poniéndonos de su lado en una lucha por la dignidad y la supervivencia, con grandes costos.

    7. Hostiles: violencia americana (2017)

    El director y guionista Scott Cooper es uno de los nombres más comunes en la filmografía de Christian Bale (también lo ha dirigido en La ley del más fuerte y Los crímenes de la academia), pero por mucho, su trabajo más interesante en mancuerna es el wéstern Hostiles: violencia americana.

    La trama se sitúa en el territorio de Nuevo México en 1892, durante las guerras entre colonos europeos y pueblos nativos americanos. Bale interpreta a Joseph Blocker, un capitán del ejército estadounidense a punto de retirarse, quien es asignado a una peculiar misión: llevar a un enfermo jefe de guerra cheyenne (Wes Studi) de vuelta a sus tierras en Montana para morir. Es un rol en el que Bale hace el impecable trabajo de generar admiración por su dedicación y disciplina, pero también rechazo y desprecio. Es una actuación lo suficientemente contenida para dejar escapar, en su mirada, un odio racista que dejaría frío hasta a John Wayne en Más corazón que odio (The Searchers).

    6. El gran truco (2006)

    No es secreto que la colaboración entre Christian Bale y Christopher Nolan fue de lo más fructífera para ambos, pero ninguna de las películas en su trilogía de Batman merece la distinción como mejor colaboración de la dupla.

    Realizada en el interludio de Batman inicia y El caballero de la noche, El gran truco (The Prestige) se sitúa en el Londres victoriano y sigue la rivalidad entre dos ilusionistas (Bale y Hugh Jackman) que van a extremos cada vez más radicales para superar el acto del otro. A menudo comparada con su contemporánea El ilusionista, consideramos a El gran truco la superior de las dos, al integrar un giro narrativo con toques de ciencia ficción que sólo funciona gracias a tres elementos tremendamente precisos: el guión, la edición y la actuación de Bale.

    5. El maquinista (2004)

    Muchos recuerdan más la interpretación de Christian Bale en El maquinista (The Machinist) por su lado sensacionalista: el hecho de que perdió una cantidad notable de peso para el papel (todavía más impresionante al considerar su musculatura para Batman tan solo un año después).

    Sin embargo, en esta pesadilla industrial (en ciertos modos tan cercana a Réquiem por un sueño), el actor consigue una vez más caminar la delgada línea entre un personaje extremadamente vulnerable y hasta repulsivo, y la humanidad que permite simpatía. Su Trevor Reznik, un trabajador de fábrica aquejado por el insomnio al grado de la demacración, existe como un fantasma entre las máquinas y sus alucinaciones, un ser a la vez escalofriante y al que quisiéramos ayudar.

    4. El peleador (2010)

    Para bien y para mal, otra de las colaboraciones más interesantes en la carrera de Bale ha sido con el director David O. Russell. El actor ha sido nominado al Oscar en cuatro ocasiones y la ganó en la primera, por El peleador (The Fighter).

    Inspirada en hechos, la película es protagonizada por Mark Wahlberg como el boxeador Micky Ward, quien es entrenado por su medio hermano, Dicky Eklund, un exboxeador adicto al crack con delirios de regresar a una cima que nunca alcanzó. Es más la historia de Micky, con tintes de Rocky, pero Dicky roba prácticamente cada escena en la que está, alcanzando un registro tan caótico que incluso llega a grados de comedia física más propios de Buster Keaton.

    3. Mujercitas (1994)

    Con el debido respeto a Timothée Chalamet, pero él no es el mejor Theodore "Laurie" Laurence de las adaptaciones cinematográficas de Mujercitas (Little Women), como no lo es la de Greta Gerwig… aunque está cerca.

    En la versión de Gillian Anderson, el Laurie de Bale es emparejado con la Jo March de Winona Ryder, y es una de las representaciones más sublimes de la pareja en pantalla, además de las más complejas, con Bale dando a su ceñudo adolescente un cierto aire de arrogancia. Además, en una carrera definida por personajes hoscos, sucios o francamente cuestionables y hasta monstruosos, esta es una de las raras instancias—aparte de Bruce Wayne—en las que el actor coexiste con su aire natural de galanura.

    2. La gran apuesta (2015)

    Bale trabajaría una vez más con el comediante convertido en cineasta, Adam McKay, para su notable transformación como Dick Cheney en El vicepresidente: más allá del poder (Vice). Sin embargo, es en su primera colaboración con él, La gran apuesta (The Big Short), en la que brinda un rol más interesante.

    Aquí interpreta al genio Michael Burry, un gestor de fondos de riesgo que predijo la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008. Es un personaje solitario y excéntrico, que se sabe el hombre más inteligente en la habitación pero que esgrime ese genio con sensibilidad. En otras manos, hubiera sido una actuación monótona del estereotípico nerd, con todo y sudor en la frente. Bale, en cambio, lo vuelve sensible y empático, al grado de volver fascinante el puro hecho de ver pantallas y tomar llamadas telefónicas. Y lo consigue en un elenco que incluye a Steve Carell, Ryan Gosling y Brad Pitt. Poca cosa.

    1. Escándalo americano (2013)

    Su segunda colaboración con David O. Russell le daría a Bale su segunda nominación al Oscar, además del que, posiblemente, sea su mejor rol a la fecha: el estafador de poca monta Irving Rosenfeld en Escándalo americano (American Hustle), inspirada en una historia verídica.

    De poca monta, pero extorsionado junto con su amante (Amy Adams) por el FBI para adentrarse en una operación criminal mayor cuyas ramificaciones ascienden hasta el alcalde de Nueva Jersey en los 70. Irving es un personaje que nada entre mundos, atrapado entre una amante y una esposa (Jennifer Lawrence), entre la verdad y la mentira, la ley y el crimen, con el mismo ímpetu que Leonardo DiCaprio en Atrápame si puedes. Y podrá estar a punto de ahogarse, pero conseguir oxígeno comienza con seguir manteniendo hasta las mentiras más pequeñas, como un ridículo tupé.

  • Jessie Buckley: ‘Hamnet’, ‘¡La novia!’ y otras 5 películas para ver a la actriz nominada al Oscar

    Jessie Buckley: ‘Hamnet’, ‘¡La novia!’ y otras 5 películas para ver a la actriz nominada al Oscar

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Hoy está nominada al Oscar 2026 como Mejor actriz por Hamnet—y es la probable ganadora del premio—. Sin embargo, ha sido un largo camino para la irlandesa Jessie Buckley, quien comenzó su carrera participando en el reality show de talentos I'd Do Anything.

    Su brillante trayectoria ahora incluye desde geniales comedias hasta road movies con terror como ¡La novia!, y todo indica que seguiremos viéndola brillar en increíbles papeles. Mientras tanto, si quieres conocer más sobre Jessie Buckley, aquí seleccionamos para ti algunas de sus mejores películas y te decimos cómo verlas.

    1. Hamnet (2025)

    La película que muy probablemente ungirá a Jessie Buckley al firmamento de actrices ganadoras del Oscar, Hamnet es un devastador drama basado en la novela homónima de Maggie O'Farrell y dirigido por Chloé Zhao (Nomadland).

    Ella interpreta a Agnes, una mujer pagana que ha convertirse en esposa de William (Paul Mescal) antes de convertirse este en Shakespeare. Viviendo en el campo, separada por las necesidades creativas de su esposo viviendo en la ciudad, Agnes enfrenta la trágica irrupción de la peste en su vida y la de sus hijos, en una potente deconstrucción de dos diferentes vivencias de la pérdida y el duelo, en un tenor similar a Manchester junto al mar.

    2. ¡La novia! (2026)

    Pon en una licuadora a Bonnie y Clyde junto a La novia de Frankenstein, y tendrás como resultado ¡La novia! (The Bride!), en la que Jessie Buckley se reúne con la directora Maggie Gyllenhaal después de La hija oscura.

    Buckley interpreta a Ida, una joven mujer asesinada y resucitada para ser pareja de un monstruo (Christian Bale) en Chicago durante los años 30. Con claras referencias visuales a la versión clásica de Elsa Lanchester en su caracterización, Buckley brinda a su protagonista una personalidad aguerrida y desafiante, fiel a la clásica road movie que también tiene por referente.

    3. La hija oscura (2021)

    Esta es la primera colaboración de Jessie Buckley con Maggie Gyllenhaal y también, curiosamente, la primera vez que comparte créditos con Olivia Colman y con Paul Mescal—aunque no aparecen en escena juntos—.

    La hija oscura (The Lost Daughter) comienza con la obsesión de Leda Caruso (Colman) con una mujer más joven (Dakota Johnson) y su hija durante unas vacaciones en la playa. Conocer el creciente cansancio e infelicidad de la mujer la lleva a confrontarse con decisiones de su pasado. Buckley interpreta a Leda en su juventud, una madre exhausta e insatisfecha que ha decidido abandonar a sus pequeñas hijas, lo que requiere una interpretación que camina la delgada línea entre la simpatía, cierta distancia emocional, pero también una visible devastación psicológica. Esta película caminó para que Si pudiera, te patearía pudiera correr.

    4. Ellas hablan (2022)

    Jessie Buckley presenta una de sus mejores pero más infravaloradas actuaciones en Ellas hablan (Women Talking). Y para nada es por falta de mérito, sino porque se trata de un drama contenido en el que cada pieza del vasto ensamble es crucial.

    Inspirada en la historia real de una comunidad menonita, la película sigue a un grupo de mujeres que forman una asamblea secreta para decidir su propio destino, luego de descubrir una terrible verdad: que valiéndose de drogas, sus esposos cometen violencia sexual en su contra (la película toca el tema con tacto, como en Nunca, rara vez, a veces, siempre). Es una cuestión difícil dada la estructura social en la que estas mujeres han crecido y vivido, con cada una exponiendo sus visiones, resentimientos y dudas. En un elenco con nombres como Rooney Mara, Claire Foy y Frances McDormand, Buckley brinda una actuación importante como la voz de la duda, generando necesaria tensión tanto entre el convencimiento como rechazo de las otras mujeres.

    5. Pienso en el final (2020)

    Maestro de las historias personales y profundamente psicológicas contadas desde cierto enrarecimiento lynchiano en películas como Anomalisa o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos—de la que es guionista—, Charlie Kaufman dirige la inquietante Pienso en el final (I’m Thinking of Ending Things).

    Jessie Buckley es una joven mujer que, mientras en camino a la primera visita a los padres de su novio (Jesse Plemons), sopesa si terminar o no con él. Misteriosamente, sin embargo, cada vez que tiene el pensamiento, él logra interrumpirlo. Pronto descubrimos que esto se trata de más que una visita familiar, e incluso comenzamos a cuestionar si todo—o incluso la protagonista—es real.

    6. Wild Rose: Sigue tu propia canción (2018)

    La película que puso a Jessie Buckley bajo los reflectores es, también, uno de los mejores y más diversos escaparates para su amplia gama de talentos. Wild Rose: Sigue tu propia canción trata sobre una joven madre de dos en Glasgow que, luego de pasar un año en la cárcel, es reunida con sus hijos y su madre (Julie Walters), al tiempo que vuelve a perseguir su sueño: ser cantante de country en Nashville.

    Buckley está fenomenal tanto en el apartado actoral como una madre a la vez sensible, soñadora y explosiva; pero también como cantante. Es una historia sobre encontrarse dividida entre el deber y el ideal, o la difícil posibilidad de equilibrar ambas cosas, en una línea no muy distinta a la ya clásica y gastada Nace una estrella.

    7. Pequeñas cartas indiscretas (2024)

    Una de las películas más infravaloradas de Jessie Buckley la reúne con Olivia Colman y, de paso, exprime el máximo jugo a la formidable vis cómica de ambas.

    Pequeñas cartas indiscretas (Wicked Little Letters) se sitúa en la década de 1920 en una pequeña ciudad costera, donde una devota católica (Colman) se vuelve objeto de numerosas cartas llenas de profanidades. Su padre pide ayuda a la policía para dar con el culpable y, de inmediato, todos sospechan de su examiga, una impetuosa madre soltera e inmigrante irlandesa (Buckley). El conflicto da lugar a una serie de dimes y diretes que crecen cómica y caóticamente hacia la violencia, como si fuese una versión más ligera de Los espíritus de la isla.

  • Melissa Barrera: sus mejores películas y series, rankeadas

    Melissa Barrera: sus mejores películas y series, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Muy lejos ha llegado Melissa Barrera desde sus días en La Academia y TV Azteca. Desde que emigró a Hollywood, la actriz mexicana ha dado de qué hablar en proyectos de muy diversa índole, desde comedias y musicales, hasta sagas de terror como la de Scream.

    Para que conozcas más sobre su trayectoria hasta este punto, aquí seleccionamos para ti las mejores películas y series de Melissa Barrera, y te decimos cómo verlas.

    7. Carmen (2023)

    Vamos a decirlo así: Carmen, el largometraje debut como director del coreógrafo francés, es un experimento sui generis que no funciona muy bien en varios frentes. Vagamente inspirada en la ópera homónima de Georges Bizet, la trama sigue a Carmen (Melissa Barrera), una joven mujer del norte de México que cruza la frontera a Estados Unidos huyendo de la violencia. En paralelo, Aidan (Paul Mescal), un veterano de la Marina sin empleo, se une como voluntario a una patrulla fronteriza. Al descubrir a Carmen, decide protegerla en vez de entregarla, por lo que deben huir juntos.

    La película se desarrolla como una tragedia en el que se entrecruzan secuencias oníricas con flamenco y peleas de box, una extraña mezcla entre la narrativa de migrantes y refugiados de Yo capitán con drama musical. Sin embargo, es la actuación vulnerable, compasiva y aguerrida de Melissa Barrera la que carga la narrativa hasta buen puerto a pesar del enrarecimiento—y un Mescal que no tiene mucho con qué trabajar aquí—.

    6. Vida (2018-2020)

    Una de las primeras producciones que Melissa Barrera realizó en el extranjero fue la comedia dramática Vida, en el que interpreta a Lyn, la menor de dos distanciadas hermanas mexicoamericanas de Los Ángeles, que deben regresar a su hogar de infancia para lidiar con la muerte de su madre.

    Barrera hace mancuerna con Mishel Prada (Stone Cold Fox) como su estricta y ambiciosa hermana mayor, Emma, mientras ambas lidian con descubrimientos tanto propios como sobre la vida de su madre, e intentan reconciliarse con estos hechos y entre sí. En ese sentido, es agradable y tierna en el terreno de series como Terapia sin filtro (Shrinking), abordando también cuestiones como la gentrificación en varias zonas de Estados Unidos.

    5. Scream (2022)

    Desde que no incluye un número en su título, la quinta entrega de Scream es una “recuela” (de reboot y secuela) trabajando en dos frentes: continuar la historia de las anteriores con un reinicio fresco al pasar la estafeta a una nueva generación de personajes más jóvenes.

    El equipo detrás de la nueva generación de películas tenían la idea correcta al introducir a Sam Carpenter (Melissa Barrera) como la sucesora espiritual de Sydney Prescott (Neve Campbell), una joven aguerrida con un linaje conflictivo al que intenta resistir, al ser la hija secreta de Billy Loomis (Skeet Ulrich), un hilo narrativo que se explora más en Scream 6. Lástima por todo el asunto de Scream 7, pues continuar esta historia con el personaje hubiera sido interesante.

    4. Amor a lo bestia (2024)

    Además de su talento para proyectos dramáticos o que requieran elementos de danza, música o acción, Melissa Barrera ha demostrado una genial vis cómica cuando se le ha dado la oportunidad. Uno de los títulos donde mejor luce esta faceta es en Amor a lo bestia (Your Monster).

    En parte una reinterpretación del clásico relato La bella y la bestia, la trama sigue a una joven actriz que intenta sobreponerse a un diagnóstico de cáncer y al rompimiento con su novio, un dramaturgo (Edmund Donovan) con quien escribió una obra en la que debía actuar. De vuelta en casa de sus padres, ella descubre a un monstruo viviendo en su armario (Tommy Dewey), comenzando una historia sobre, literalmente, enfrentar nuestros demonios internos, hacer las paces con ellos y salir adelante en la vida.

    3. Abigail (2024)

    La salida de Melissa Barrera de Scream 7 fue más un golpe para la franquicia que para ella, pues entre Amor a lo bestia y Abigail, se ha consagrado como una de las grandes scream queens de su generación, particularmente en títulos con giros cómicos.

    En esta comedia de terror vampírico, Barrera interpreta a una joven mujer adicta que decide unirse a un complot criminal para secuestrar a la hija de un millonario y pedir el rescate, cosa que sale terriblemente mal cuando la niña resulta ser una vampiresa centenaria y despiadada. El elenco entero de esta película es sublime, pero Barrera como la protagonista brinda la misma energía de Samara Weaving en Boda sangrienta (Ready or Not), de los mismos directores: la de una aguerrida mujer que no tolera mierda de nadie.

    2. All the World Is Sleeping (2021)

    Una de las mejores actuaciones de Barrera está en una pequeña película independiente que, en términos generales, pasó fuera del radar para el gran público, opacada por la inmensa oferta de entretenimiento audiovisual e incluso por otro título de la misma actriz en el mismo año.

    La trama de All the World is Sleeping sigue a una joven madre de Nuevo México que cada vez se hunde más en sus adicciones, a pesar de que lucha desesperadamente por superarlas para estar con su hija. Se trata de una representación auténtica y poderosa de lo que significa ser adicto—más en el terreno sensible de Beautiful Boy que de la estilizada Réquiem por un sueño—, cargada por una poderosa y auténtica actuación de Barrera a partir de un guión inspirado en historias reales similares.

    1. En el barrio (2021)

    El musical es uno de los géneros más ricos del cine, y también uno de los más complejos y demandantes. Por lo tanto, En el barrio (In the Heights), dirigida por Jon M. Chu (Wicked), es probablemente el mejor escaparate para los múltiples talentos de Melissa Barrera—y de todo el elenco involucrado—.

    En este musical interpreta a Vanessa, una joven de un barrio latino de Nueva York que persigue su sueño como diseñadora de modas. Barrera canta, baila y brinda una interpretación sensible de una soñadora frustrada, en un musical basado en la obra homónima de Lin Manuel Miranda (Hamilton) que, en su momento, fue opacada por el remake de Amor sin barreras (West Side Story). Esto, a pesar de que puede argumentarse que En el barrio es el musical más propositivo de los dos, lidiando con las dificultades económicas y raciales de los latinos persiguiendo el sueño americano contemporáneo.

  • ‘Euphoria’: ¿dónde más ver al elenco de la serie antes de la temporada 3?

    ‘Euphoria’: ¿dónde más ver al elenco de la serie antes de la temporada 3?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Desde su debut en 2019, la serie Euphoria—remake de la producción homónima israelí—ha sido un hito que ha servido como plataforma para lanzar—o relanzar, en algunos casos—las carreras de su joven elenco. Su densa trama sobre adicciones, enfermedades mentales y descubrimiento de la sexualidad ha permitido a sus talentosos artistas abordar personajes psicológicamente complejos, lo que les ha abierto las puertas a producciones más ambiciosas en sus carreras.

    Sin embargo, la segunda temporada se estrenó en 2022, dejando un espacio considerable de tiempo para llegar a la tercera en 2026. En ese tiempo, sus actores no sólo han madurado, sino que sus trayectorias se han ramificado en interesantes direcciones y proyectos (como ha sucedido con el de Stranger Things). Descubre dónde más ver al elenco principal de Euphoria y qué han hecho en los años desde la segunda temporada de la serie.

    Zendaya (Rue)

    De lejos la estrella de Euphoria que más ha crecido a partir de la serie es Zendaya aunque, si somos justos, la actriz ya traía bastante impulso. Comenzó como uno de los astros infantiles de Disney en los 2010 con series como A todo ritmo (Shake it Up!). Desde entonces, no ha hecho más que crecer y diversificarse hacia una carrera más madura, que abarca desde musicales como El gran Showman, a las películas de Spider-Man del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), además de trabajos autorales como Malcolm y Marie (de Sam Levinson, creador de la serie.

    Sin duda, 2026 será un año gigantesco para ella: estará en Spider-Man: Un nuevo día, regresará como Chani en Duna: Parte tres, y será Atenea en el ensamble de La odisea de Christopher Nolan.

    Todos proyectos tan monumentales que optamos por recomendar uno cuarto y más pequeño que hará lucir su singular vis cómica: El drama (The Drama) del noruego Kristoffer Borgli, director de las geniales Enferma de mí y El hombre de los sueños.

    Jacob Elordi (Nate)

    El perfil del australiano Jacob Elordi también ha crecido considerablemente. De aparecer en las inofensivas comedias románticas adolescentes El stand de los besos (The Kissing Booth), pasó a ser el perverso y despreciable Nate Jacobs en Euphoria, un rol que le ha abierto las puertas a roles moralmente grises e interesantes pero que también capitalizan su galanura (como su Elvis Presley en Priscilla).

    En últimos años, ha tenido una alianza fructífera (aunque cuestionable) con la directora Emerald Fennell que ha rendido dos polémicos frutos: Saltburn y más recientemente “Cumbres borrascosas”. Pero en términos de prestigio, es quizá el que más lejos ha llegado de sus jóvenes compañeros de elenco, pues ya fue nominado al Oscar 2026 como Mejor actor de reparto por su rol como la criatura en Frankenstein de Guillermo del Toro.

    Sydney Sweeney (Cassie)

    Junto con Zendaya, Sydney Sweeney ha sido de las actrices más prolíficas entre las egresadas de Euphoria, pero también ha sido, por mucho, la más polémica. Su personaje en la serie, la hípersexualizada Cassie Howard, proyecta una larga sombra de la que ha intentado escapar pero también esgrimir, según le ha convenido.

    Además de dar el salto a una segunda serie de HBO con The White Lotus, Sweeney ha diversificado su carrera como actriz y productora a través de diferentes géneros, desde la comedia romántica Con todos menos contigo (junto al galán del momento, Glen Powell), hasta el terror con aires de nunsploitation de Inmaculada.

    También ha dado actuaciones convincentes en biopics, desde la aclamada Reality (que recomendamos ampliamente) como la más reciente Christy: el combate de su vida. Sin embargo, la actriz ha estado rodeada de polémica en años recientes por un desafortunado comercial para una marca de pantalones de mezclilla, cuya furor público fue acentuado por sus afiliaciones políticas (es miembro del partido republicano). En 2026 se defendió diciendo que no es una persona política, respuesta que sólo echó más gasolina al fuego.

    Hunter Schaefer (Jules)

    Uno de los personajes más complejos de Euphoria es Jules Vaughn, una joven transexual en pleno descubrimiento de su sexualidad, interpretada por Hunter Schaefer. La actriz, también trans, entró al reflector público por su activismo en favor de la comunidad, y la serie sólo la catapultó hacia una fama mayor como actriz y modelo.

    Su carrera en pantalla ha sido más bien escueta desde entonces, pero ha tenido roles pequeños en franquicias como Los juegos del hambre. Su trabajo más prominente hasta la fecha ha sido en el terror con ciencia ficción de Cuckoo, donde tiene el protagónico.

    También parece que 2026 será un año importante para ella, pues formará parte de Mother Mary (junto a Anne Hathaway) y será uno de los personajes principales en la miniserie Blade Runner 2099.

    Barbie Ferreira (Kat)

    Uno de los personajes más interesantes de la serie es Kat Hernandez, interpretada por Barbie Ferreira. Sin embargo, ella ha sido una de las bajas más notables de la serie de cara a su temporada 3, pues en 2022 anunció su salida de la serie por motivos que no han sido esclarecidos.

    Ferreira ha hecho una carrera breve pero interesante que oscila entre la comedia (Unpregnant) y el terror (La casa de los despojos). La película que más recomendamos de ella es Un mejor papá (Bob Trevino Likes It), donde interpreta de maravilla a una joven mujer que, con un padre ausente, encuentra una figura paterna sustituta (John Leguizamo) en un sitio inesperado.

    Alexa Demie (Maddy)

    En Euphoria, una de las relaciones sentimentales más tormentosas esla de Maddy Perez (Alexa Demie) y Nate (Elordi), que se complica todavía más cuando la mejor amiga de la primera, Cassie, se involucra sentimentalmente con él. Esto hace a Demie una de las integrantes esenciales y más potentes del elenco juvenil, incluso si, cuando inició la serie, la actriz le llevaba bastante edad a sus compañeros (tenía casi 30 años en 2019).

    Demie ha tenido también una carrera más bien discreta, pero impactante, con un rol secundario pero esencial en el drama Las olas (Waves). Ha tenido también un papel como invitada en la serie Fantasmas de Julio Torres, y forma parte del elenco en la comedia I Love Boosters de Boots Riley (Perdón por molestarlo).

    Maude Apatow (Lexi)

    Hija del director y productor Judd Apatow, Maude Apatow interpreta a Lexi, la hermana menor de Cassie (Sweeney) y mejor amiga de la infancia de Rue (Zendaya), quien tiene poco éxito en ayudarla a superar sus adicciones.

    La joven Apatow ha tenido una carrera modesta a partir de Euphoria. Más recientemente, tuvo un pequeño papel en la comedia ¡Vaya Navidad! (Oh. What. Fun.) como la ex del personaje de Dominic Sessa. Notablemente, también tuvo su largometraje debut como directora y productora  en Poetic License, también producida por su padre. También tiene un papel secundario en Uno de esos días (One of Them Days).

    Angus Cloud (Fezco)

    Una de las historias más trágicas alrededor de Euphoria es la del actor Angus Cloud, quien lamentablemente murió en 2023, antes de poder filmar la tercera temporada. En la serie, interpretó a Fezco, el proveedor de Rue, al que no podemos odiar por su noble y dócil carácter—al grado de enamorarse de Lexi, una trama que quedó inconclusa—,

    Su carrera terminó cuando apenas iba comenzando, con roles en películas independientes como North Hollywood. De las seis películas en las que trabajó Cloud, cuatro fueron estrenadas de forma póstuma. Destacamos la comedia de terror Abigail aunque, oficialmente, su último trabajo fue un rol de voz en Garfield: Fuera de casa.

    Colman Domingo (Ali)

    La mayor parte del elenco de Euphoria son actores jóvenes, dadas las edades de los personajes en las dos primeras temporadas. Sin embargo, una figura adulta y crucial para el desarrollo de Rue es Ali Muhammad, interpretado por Colman Domingo. Se trata del patrocinador de la joven en sus reuniones de narcóticos anónimos, y una influencia positiva en su caótica vida.

    Domingo ganó el Emmy como estrella invitada por su papel, en un período donde su carrera en cines comenzó a despegar notablemente, con roles de diversos tamaños y géneros. Algo muy destacable es que ha logrado la rara hazaña de ser nominado al Oscar como Mejor actor en dos años consecutivos, primero por la biopic Rustin y después por el drama Las vidas de Sing Sing. En ambas es formidable.

  • ‘Attack on Titan’ y las 7 series de anime más tristes de la historia

    ‘Attack on Titan’ y las 7 series de anime más tristes de la historia

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En todas sus formas, la animación tiene un enorme potencial expresivo que trasciende lo que pueden lograr el cine y la televisión en live action. El color y la forma permiten imaginar mundos imposibles, así como exaltar emociones y acciones. Y el anime—la animación japonesa—se distingue particularmente por su profundo dramatismo y dinamismo visual, que permiten contar historias tan impactantes como emotivas.

    Y, en muchos casos, desbordantes de tristeza, pesimismo o de un optimismo melancólico que si no te deja con un charco de lágrimas en el suelo, por lo menos te dejará pensando y sintiendo demasiadas cosas. Si eso es lo que buscas, seleccionamos aquí para ti algunas de las series de anime más tristes de la historia.

    8. Given (2019)

    Basada en el manga homónimo de Natsuki Kizu, Given es una historia de romance, tragedia y duelo, cargada de una profunda melancolía. La historia comienza cuando Ritsuka Uenoyama, quien toca en una banda, repara la guitarra de su tímido compañero de colegio, Mafuyu Sato, y acepta enseñarle a tocarla. Pronto, descubre que la guitarra perteneció al antiguo novio de Mafuyu, quien se suicidó. Ritsuka invita a Mafuyu a participar en su banda, algo que cambiará sus vidas—y su relación—para siempre.

    Previsiblemente, es una historia de romance, pero el floreciente amor entre sus dos protagonistas nunca opaca el dolor de Mafuyu por su pérdida. La película brinda una representación sensible y sincera de ese duelo, pero también deja un halo de optimismo agridulce, por medio de su historia entrelazada con la música y la expresión artística como forma de catarsis.

    7. The Promised Neverland (2019-2021)

    Los conocedores del anime vendrán—y con razón—a decir que la segunda temporada de The Promised Neverland es un tropiezo tremendo. Y sí, pero creemos que ese defecto no arruina ni anula el poder de la devastadora premisa de la serie. La trama sigue a un grupo de huérfanos que llevan una vida aparentemente perfecta en un orfanato al cuidado de su “Mamá”, Isabella. Sin embargo, todo cambia cuando uno de sus amigos, quien en teoría había sido “adoptado”, es encontrado muerto y así descubren la verdad: el orfanato sólo existe para criar a los niños como alimento para demonios.

    Su dirección de arte, que combina un colorido infantil con monstruos grotescos, combina a la perfección con una narrativa sobre proteger la inocencia y el optimismo en un mundo de maldad fundamental y traición. No es el tipo de anime que te hará llorar, pues presenta un tipo de tristeza diferente: la confrontación con una realidad pesimista y abrumadora, como la película Nunca me abandones, pero todavía más desoladora.

    6. Attack on Titan (2013-2023)

    En una línea similar encontramos a Attack on Titan, basada en el manga homónimo de Hajime Isayama. El punto de partida de su narrativa la hace parecer un shōnen convencional (con elementos que la hacen casi como Neon Genesis Evangelion, pero con robots de carne), aunque brutalmente violento desde el principio: la historia se sitúa en un mundo donde la humanidad vive en una ciudad amurallada para protegerse de los titanes, seres gigantes y grotescos que devoran humanos. El soñador Eren Yaeger sueña con unirse a la Legión de Reconocimiento para explorar el mundo fuera de las murallas, pero su vida y la de su distrito, Shiganshina, cambia radicalmente cuando el Titán Colosal aparece y abre una brecha en el muro, desencadenando una masacre. Al ver a su madre ser devorada, Eren jura que matará a todos los titanes en existencia.

    A lo largo de la narrativa, que va revelando verdades cada vez más complejas, Eren pasa de ser el típico protagonista motivado por su venganza e idealismo, a un antihéroe complejo y moralmente gris. El mundo de Attack on Titan es más que profundo de lo que sugieren sus elementos de fantasía, construyendo, poco a poco, una alegoría para las estructuras de poder históricas que permiten la prosperidad de un pueblo sobre la opresión de otro. La tristeza está no sólo en ese descubrimiento, sino en el elevado costo personal y humano que Eren y sus amigos deben pagar para intentar cambiar las cosas.

    5. Anohana: The Flower We Saw That Day (2011)

    Creada por Tatsuyuki Nagai, Mari Okada y Masayoshi Tanaka, Anohana: The Flower We Saw That Day ya es un clásico entre los animes más tristes de la historia. La trama comienza con un grupo de amigos de la primaria marcados por la repentina muerte de una chica del grupo, “Menma”. Cinco años más tarde, el grupo se ha separado y su líder, Jinta, se ha vuelto un recluso. Sin embargo, el fantasma de Menma se le aparece y le dice que no puede descansar hasta que se cumpla la promesa que le hicieron, aunque no recuerda cuál es. Decidido a resolver el misterio, Jinta reúne al grupo, ya adolescentes, lo que hace resurgir sentimientos y culpas no resueltas.

    Anohana es una serie que, obviamente, tiene un giro sobrenatural, pero su drama y emociones son terrenales, profundamente humanas. Si te gustó la adaptación de Look Back por su manera de lidiar con la culpa, la confrontación con el pasado y la liberación de dejarlo ir, no dudamos que esta serie vaya a remover todas tus emociones.

    4. Your Lie in April (2014-2015)

    Otro romance que va a romper tu corazón es Your Lie in April, anime basado en el manga homónimo de Naoshi Arakawa. La trama comienza cuando Kōsei Arima, un pianista prodigio adolescente, pierde a su madre, quien le enseñó a tocar el piano estrictamente. Luego de un colapso mental, pierde su capacidad de escuchar las notas del piano. Dos años después, se ha retirado de la música y vive con apatía, pero todo cambia cuando conoce a Kaori Miyazono, una violinista de espíritu libre. Las emociones que siente por ella lo llevan a reconectar con la música, aunque la chica esconde un trágico secreto.

    Your Lie in April es un drama romántico sobre lo breve que es la vida y el dolor de perder a alguien importante. Narrativamente, es un tanto predecible, pero la historia está representada de manera tan bella que podemos perdonarlo… incluso si nos tendrá berreando por días.

    3. Tokyo Magnitude 8.0 (2009)

    Japón es un país profundamente marcado por los terremotos, e incluso hay producciones de anime que lo resaltan. Se levanta el viento de Hayao Miyazaki alude al Gran terremoto de Kantō de 1923, y Suzume es producto de una imaginación post-Fukushima. La serie Tokyo Magnitude 8.0 también es ficción, claro, pero parte de este devastador fenómeno natural para construir su conmovedora narrativa centrada en tres personajes.

    Luego de un terremoto que transforma la capital japonesa en un instante, la adolescente Mirai y su hermano menor Yūki quedan varados en la ciudad, de vacaciones solos sin sus padres. Serán ayudados por Mari, una madre soltera que intenta volver a casa con sus hijos. Se trata de una historia de supervivencia con elementos de acción, pero profundamente humana en su representación de la pérdida de vida tras la catástrofe.

    2. Takopi’s Original Sin (2025)

    Una de las series de anime más tristes en la historia reciente es Takopi’s Original Sin, adaptada del web manga original de Taizan 5. Aunque breve, es una historia devastadora por su impactante representación de la salud mental en jóvenes.

    La trama sigue a un pequeño alienígena del Planeta de la Felicidad que, al llegar a la Tierra, conoce a Shizuka, una chica taciturna que sufre de acoso escolar, entre otras cosas. Bautizado Takopi por ella, el extraterrestre jura hacer su vida más feliz con sus gadgets de la felicidad, pero no tarda en aprender—por la mala—que la felicidad requiere de mucho más que remedios rápidos, poniendo en marcha una serie de eventos catastróficos… y dolorosos.

    1. Wolf’s Rain (2003)

    Escrita por Keiko Nobumoto—también responsable de la mucho más conocida Cowboy Bebop—, aquí tenemos a la que, para muchos, es la reina entre las series de anime más tristes. Wolf’s Rain es una historia post-apocalíptica sobre un grupo de lobos que se hacen pasar por humanos en un mundo devastado. Una leyenda dice que, con la llegada del fin del mundo, se abrirá una entrada a un lugar conocido como el Paraíso, sólo accesible para los lobos.

    Hay melancolía en cada imagen de Wolf’s Rain, desde el opening lluvioso hasta las luchas constantes de los personajes por encontrar propósito y esperanza para su especie casi extinta. Es de esas historias que arrebatan cualquier pequeña luz a sus personajes—y al público—cada vez que comienza a brillar, tan deprimente como cautivadora con su maravilla animación clásica, más cercana a la sensibilidades del anime de los 80 y 90.

  • ‘One Piece’: ¿dónde has visto antes al elenco de la temporada 2?

    ‘One Piece’: ¿dónde has visto antes al elenco de la temporada 2?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Durante mucho tiempo, las adaptaciones de grandes sagas de anime al live action fueron, en los mejores casos, de cuestionable calidad. Sin embargo, One Piece de Netflix, basada en el longevo manga y anime homónimo de Eiichirō Oda, ha demostrado lo que es posible para estas adaptaciones, llevando la compleja historia a un nuevo formato que ha refrescado la saga para una nueva generación.

    Esto incluye dar vida a icónicos personajes como Luffy y Roronoa Zoro con un reparto de actores totalmente nuevo, como el mexicano Iñaki Godoy o el japonés Mackenyu Arata. La segunda temporada traerá incluso más rostros nuevos, así que a continuación te contamos en dónde más has visto antes al elenco principal de One Piece de Netflix.

    Iñaki Godoy (Monkey D. Luffy)

    La tarea de interpretar al icónico protagonista de One Piece, Monkey D. Luffy, recayó en el actor mexicano Iñaki Godoy, quien debutó como el personaje con solo 20 años de edad y menos de una decena de créditos a su nombre. La mitad de ellos en México y el resto en el extranjero.

    Godoy ha aparecido en producciones como la serie canadiense Los imperfectos y la comedia de terror mexicana MexZombies. Sin embargo, recomendamos volver a sus más discretos—e interesantes—orígenes con la comedia juvenil ¡Ánimo juventud!, donde interpreta a uno de cuatro adolescentes de la Ciudad de México que lidian con los gajes de crecer en un mundo de incomprensión, desigualdad o, en el caso de su personaje, sobreprotección.

    Emily Rudd (Nami)

    La estadounidense Emily Rudd es quien interpreta a Nami, la cartógrafa de los Piratas Sombrero de Paja de Luffy. Una iteración del personaje, por cierto, modificada para sensibilidades actuales, con sus propias habilidades e incluso una personalidad más independiente.

    Rudd comenzó su carrera con pequeños papeles en series como Los Romanov, pero tuvo su despegue en la trilogía original de slashers juveniles La calle del terror (que ha sido semillero para otros talentos de Netflix como Maya Hawke y Sadie Sink, ambas de Stranger Things), en el papel de Cindy Berman. También tuvo un rol recurrente en la serie La cacería, protagonizada por Al Pacino y Logan Lerman.

    Mackenyu (Roronoa Zoro)

    Si eres fan tanto del anime como de sus adaptaciones al live action, la pregunta con Mackenyu es, más bien, dónde NO lo has visto. El actor japonés-estadounidense interpreta a Roronoa Zoro, el fiero espadachín de los Sombreros de Paja, pero está lejos de ser el primer papel proveniente de un anime en su repertorio.

    Mackenyu ha interpretado, por ejemplo, a Okuyasu Nijimura en la película JoJo's Bizarre Adventure: Diamond Is Unbreakable, adaptación live action del anime homónimo (dirigida por Takashi Miike, por cierto). También interpreta a Sōta en Tokyo Ghoul S e incluso a Seiya en la infame Caballeros del Zodiaco. Como esta última es horrible, mejor recomendamos verlo en Samurái X: El final, donde interpreta al villano, Yukishiro Enishi.

    Jacob Gibson (Usopp)

    El tirador de los Sombreros de Paja, Usopp, sueña con ser un gran pirata como su padre, Yasopp. En la serie de Netflix, es interpretado por Jacob Gibson, quien puede decir que este es el primer gran papel de su trayectoria.

    Antes de One Piece, su breve filmografía tenía papeles menores en televisión. El más prominente fue en la serie Greenleaf, sobre los secretos e intrigas de una megaiglesia de Memphis, Tennessee. Interpretó a A.J. Delajae, hijo perdido de los personajes de Merle Dandridge y Benjamin Patterson, durante las temporadas cuatro y cinco.

    Taz Skylar (Sanji)

    Otro de los combatientes de los Sombreros de Paja es Sanji, mitad artista marcial y mitad chef, quien hace lo primero sólo con los pies y así preserva sus manos para lo segundo. En la serie live action, es interpretado por el actor español-británico Taz Skylar.

    Él también tiene una carrera relativamente breve en el cine y la televisión, pero uno de sus roles más prominentes ha sido como el bartender Billy en la película El chef (Boiling Point), sobre el intenso trabajo durante una noche en un restaurante, filmada en plano secuencia. Skylar retomó el rol para la serie secuela de 2023.

    Vincent Regan (Monkey D. Garp)

    El distanciado abuelo de Luffy, Monkey D. Garp, es almirante de la Marina y, aunque comparte ideales con Luffy, cree que sólo ésta puede mantener el orden en los mares. En la serie live action es interpretado por el galés Vincent Regan, uno de los actores más veteranos del elenco tanto en cine como televisión.

    Uno de los roles más famosos de Regan es en la serie Imperio, donde interpretó a Marco Antonio. Tiene una curiosa afinidad por roles relacionados de algún modo a la antigüedad en Grecia y Roma, participando también en 300 como el Capitán Artemisa o como Cefeo en Furia de Titanes. Más recientemente, interpretó al Rey Atlan en Aquaman y el reino perdido.

    Jeff Ward (Buggy el payaso)

    El villano principal de la primera temporada fue Buggy el payaso, capitán de los Piratas de Buggy, quien también estará de regreso en la temporada 2. En la serie, es interpretado por el actor estadounidense Jeff Ward.

    Su carrera es menos extensa en el cine que en la televisión, aunque la mayoría de sus roles son por un par de episodios, como en la comedia Hacks, aunque tuvo el protagónico en la segunda temporada (“La casa sin fin”) de la serie antológica Channel Zero. En la serie Agentes de S.H.I.E.L.D. de Marvel, tuvo el rol de Deke Shaw, un carroñero nacido en una estación espacial en el futuro.

    Mikaela Hoover (Tony Tony Chopper)

    Una de las adiciones más esperadas para la segunda temporada de One Piece es la de Tony Tony Chopper, híbrido de reno y humano quien en el anime y manga original funge como el médico de los Piratas Sombrero de Paja. Desde su adición ha sido una suerte de mascota para la franquicia, y finalmente hará su debut en live action.

    En la serie, el personaje tendrá la voz de Mikaela Hoover, actriz que tiene un largo repertorio de papeles pequeños o esporádicos en series y películas. Sin embargo, ha sido una colaboradora recurrente del director James Gunn desde sus días de Super, e incluso apareció en un papel menor en El escuadrón suicida, además de dar voz a la coneja Floor en Guardianes de la Galaxia, Vol. 3. Más recientemente, apareció como Cat Grant, reportera del Planeta, en Superman.

    Callum Kerr (Smoker)

    En el anime, uno de los rivales recurrentes más poderosos de Luffy es Smoker, un vicealmirante de la Marina. En One Piece de Netflix, debutará en la segunda temporada interpretado por Callum Kerr, un actor escocés.

    La carrera de Kerr en la televisión antes de 2019 se limitó a papeles esporádicos en uno o dos episodios, pero comenzó a despegar cuando interpretó a George Kiss en 70 episodios de la telenovela británica Hollyoaks, que ha estado en curso desde 1995. Más recientemente, fue introducido en la tercera temporada de La rueda del tiempo como el príncipe Galad Damodred.

    Julia Rehwald (Tashigi)

    Una de las subordinadas más leales y diligentes de Smoker es Tashigi, lo que significa que, si la adaptación live action continúa por más tiempo, sin duda veremos mucho más de Julia Rehwald, la actriz que la interpretará en la serie.

    Julia Rehwald tiene una carrera breve, aunque también es otra de las jóvenes actrices que lucieron en la trilogía de La calle del terror, en el papel de Kate Schmidt. También tiene un rol de voz como Celesta Kami en cinco episodios de la animación infantil Star Wars: Aventuras de jóvenes Jedi.

    Rigo Sanchez (Monkey D. Dragon)

    Nuevos miembros de la familia de Luffy serán introducidos a lo largo de las temporadas del live action. En la segunda temporada, será el turno de Monkey D. Dragon, hijo de Garp y padre de Luffy, además de Supremo Líder del Ejército Revolucionario, que busca liberar al mundo de la tiranía.

    El rol recae en el actor estadounidense de ascendencia salvadoreña Rigo Sanchez, quien ha tenido una amplia gama de roles desde 2002, principalmente en televisión. Su rol más prominente en años recientes ha sido como el mercenario Lightner en la cuarta temporada de Outer Banks, una serie situada en California del Norte que, casualmente, trata sobre jóvenes en busca de un tesoro.

    Joe Manganiello (Mr. 0)

    La segunda temporada introducirá de lleno a la organización criminal conocida como Baroque Works, que si bien ya tenía presencia en la temporada 1, aquí los veremos como los rivales principales de la historia. Y su líder es conocido como Mr. 0.

    El rol es interpretado por Joe Manganiello, un rostro ya bastante reconocido en adaptaciones con afinidad para los espectadores geek, desde Flash en El hombre araña hasta Slade/Deathstroke en La liga de la justicia. El papel que lo catapultó al estrellato, sin embargo, fue el licántropo Alcide Herveaux a partir de la tercera temporada de True Blood.

    Lera Abova (Miss All Sunday / Nico Robin)

    La otra cabeza de Baroque Works es conocida como Miss All Sunday. Los fans del anime y manga ya sabrán que su nombre real es Nico Robin y que, si la adaptación continúa, estará en la serie por un tiempo considerable.

    Nico es interpretada por la actriz ruso-germana Lera Abova, quien tiene una carrera muy breve. De sus cuatro créditos totales al momento de la redacción, el más reciente antes de One Piece es en la comedia criminal Honey, no de Ethan Coen, donde actúa como Chère, el enlace para el turbio personaje de Chris Evans investigado por la protagonista Margaret Qualley.

    Los agentes de Baroque Works

    Como organización criminal, Baroque Works cuenta con varios operativos en varios niveles que serán introducidos en la temporada 2 de One Piece, lo que significa un vasto repertorio de actores nuevos en el elenco. Los enlistamos rápidamente aquí:

    Mr. 3, o Galdino, es uno de los agentes oficiales más excéntricos de la organización, con el pelo en un nudo con la forma literal de un “3”. En el anime llega a ser uno de los antagonistas más prominentes durante un tiempo, por lo que no sorprende que sea interpretado por el legendario David Dastmalchian, y quien recientemente brilló en el protagónico de De noche con el diablo.

    Miss Wednesday, también conocida como Nefertari, es la princesa del reino de Arabasta, que opta por una vida criminal. Es interpretada por Charithra Chandran, quien ya es famosa por otra serie de Netflix: Bridgerton, donde actúa como Edwina Sharma.

    Miss Goldenweek, o Marianne, es una pintora y compañera de Mr. 3. En la serie es interpretada por la actriz estadounidense Sophia Anne Caruso, quien interpreta a Sophie, una de las protagonistas, en La escuela del bien y del mal.

    Mr. 9 es otro agente de frontera introducido en la temporada 2 como compañero de Miss Wednesday, y excéntrico por su corona y maquillaje. Es interpretado por Daniel Lasker, cuyo rol más prominente hasta ahora ha sido Furfur en la serie Raised by Wolves.

    Mr. 5, o Gem, es el de menor rango entre los agentes oficiales de Baroque Works, los de mayor nivel. Es interpretado por Camrus Johnson, quien es más conocido por su rol como Luke Fox en la serie Batwoman.

    Miss Valentine, o Mikita, es la compañera de Mr. 5 entre los agentes de mayor rango de Baroque Works. La actriz en el papel es la sudafricana Jazzara Jaslyn, cuya breve carrera incluye créditos en la serie Lioness.

  • ‘Paradise’ y otras 6 series con giros impactantes al inicio

    ‘Paradise’ y otras 6 series con giros impactantes al inicio

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Un buen giro de tuerca, o plot twist, es uno de los elementos esenciales para construir una narrativa que atrape, pero también puede ser uno de los más difíciles de ejecutar bien—y de los más fáciles de abusar—. Sin embargo, bien realizados pueden generar intriga en una serie tan pronto como el primer episodio, o el piloto.

    Un buen ejemplo reciente es el thriller Paradise, pero como ésta, hay muchas otras series que presentan giros impactantes al inicio. Aquí seleccionamos otros ejemplos que, si no has visto, prometemos que te van a enganchar muy rápido. Leves spoilers a continuación:

    1. Paradise (2025-actualidad)

    Esta serie inicia como un thriller político más convencional. Xavier Collins (Sterling K. Brown) es el agente que lidera la seguridad privada del presidente, pero se convierte en el principal sospechoso de su asesinato cuando el cadáver es descubierto junto a su cama.

    Sin embargo, Paradise toma un giro radical conforme se van revelando algunos detalles extraños de este mundo, que la llevan al terreno de la ciencia ficción. Dado que es una serie relativamente nueva, no quisiéramos arruinar la sorpresa. Sólo digamos que, en un contexto un tanto parecido al de la serie Silo o incluso de Fallout, el asesinato detonante tiene ramificaciones mucho más profundas.

    2. Game of Thrones (2011-2019)

    Basada en la saga literaria Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin, Game of Thrones no es para nada ajena a los giros impactantes, pues de hecho, las muertes devastadoras y repentinas son parte de su sello. Sin embargo, esta clase de momentos suceden incluso en el primer episodio.

    Y vamos, la serie tiene ya 15 años, así que vamos a decirlo: el joven príncipe de la casa Stark, Brandon (Isaac Hempstead-Wright) tenía el inocente pasatiempo de trepar muros, pero le salió caro durante una visita del rey Robert Baratheon (Mark Addy), su reina Cersei Lannister (Lena Headey), el hermano de ésta y capitán de la guardia real, Jaime (Nikolaj Coster-Waldau), y toda una comitiva. Asomándose por una ventana, Bran presenció a Cersei y Jaime cometiendo incesto: giro impactante número uno. Y como una de las demostraciones iniciales de la brutalidad despiadada de esta franquicia, Jaime recita “las cosas que hago por amor”, antes de empujar a un niño por la ventana: giro impactante número dos.

    3. Severance (2022-actualidad)

    La patada de salida de la serie Severance hace honor a sus evidentes influencias de enrarecimiento lynchiano. Una mujer, Helly R. (Britt Lower), despierta en una sala de juntas sin ningún recuerdo o idea de quién es ella o dónde está. Tampoco se le permite salir mientras una voz en el intercomunicador le hace una prueba. El peor primer día en una oficina de la historia.

    Más adelante, un video de “capacitación” le revela la verdad: ella se ha sometido a un proceso conocido como “separación” o “cercenadura”, en el que se coloca un implante en su cerebro que se activa al entrar a la oficina, separando su personalidad y memorias en las de su “yo externo” (“exus” o outie) y su “yo de oficina” (“intus” o innie). Como veremos, este “equilibrio” entre la vida personal y laboral tiene motivaciones más perversas y ramificaciones más grandes para todos los personajes.

    Para mayor impacto, el episodio piloto de Severance tiene otro giro justo al final: el protagonista y jefe intus de Helly R., responde a las órdenes de Harmony Cobel (Patricia Arquette). Resulta que la vecina de Mark exus es una tal Sra. Selvig, que no es otra sino la misma Cobel.

    4. This is Us (2016-2022)

    Ya considerada un clásico de los dramas familiares televisivos, en el terreno de títulos como Parenthood y similares, This is Us presenta su gran giro inicial con elegancia por la magia de la edición. El primer episodio introduce a cuatro personajes que comparten la fecha de su cumpleaños 36 y enfrentan acontecimientos importantes: Jack (Milo Ventimiglia), cuya esposa Rebecca (Mandy Moore) entra en labor de parto por trillizos en el día; Kate (Chrissy Metz), quien se compromete a bajar de peso; el actor Kevin (Justin Hartley) que renuncia a un trabajo en plena transmisión; y Randall (Sterling K. Brown), quien confronta al padre biológico que lo abandonó.

    Es hacia el final del episodio piloto que descubrimos la verdad: la historia de Jack y Rebecca sucede en 1980 y, durante el parto, pierden a uno de sus trillizos. Sin embargo, un bombero lleva un bebé rescatado al hospital, y lo adoptan. Se trata de Kate, Kevin y Randall, cuyas historias suceden en la actualidad. Jack y Rebecca son sus padres y, a lo largo de la serie, iremos conociendo las historias que moldearon a la familia en el pasado, en el presente e incluso en el futuro.

    5. Perdidos (2004-2010)

    Una serie famosa—y a veces también infame—por sus giros narrativos es Perdidos (Lost), que tomó inspiración de películas como Náufrago (Cast Away) y la serie surrealista y sobrenatural Twin Peaks para construir su trama sobre un grupo de sobrevivientes de un accidente aéreo varados en una isla desierta. Sin embargo, hay un misterio mucho más grande alrededor de lo que sucede en la isla.

    El primer episodio se desarrolla como un drama de supervivencia de manual, con los sobrevivientes reagrupándose, ayudándose y buscando a otros. Sin embargo, el episodio concluye con un giro sorpresivo cuando, luego de encontrar al piloto, este es capturado y asesinado por una entidad invisible con la fuerza suficiente para sacudir los restos del avión. No están solos en la isla, y lo que sea que los acecha es sólo una parte de algo mayor en juego.

    6. Cómo conocí a tu madre (2005-2014)

    En parte una sitcom de adultos en sus treintas en la tradición de Friends, pero con saltos cronológicos no muy distintos a This is Us, la comedia Cómo conocí a tu madre (How I Met Your Mother) revela su dispositivo narrativo desde el título: en el futuro, Ted Mosby (voz de Bob Saget) cuenta a sus hijos (Lyndsy Fonseca y David Henrie) precisamente eso: cómo conoció a la mujer que se convertiría en su madre.

    La mayor parte de la serie se desarrolla como un flashback situado en el presente, y comienza cuando Ted (Josh Radnor) y sus amigos conocen a la joven reportera Robin Scherbatsky (Cobie Smulders). El floreciente romance a lo largo del episodio podría dar a entender que Robin es la madre y que toda la serie será una larga historia de amor entre ambos. Pero la narración de Ted del futuro nos sorprende cuando dice: “y así, niños, fue que conocí… a su tía Robin”.

    Esto añade una capa de intriga a la serie, pues nos sugiere que, a pesar de una fuerte atracción entre los dos, la historia de amor entre ambos no floreció en un matrimonio, pero sí se mantuvieron lo suficientemente cercanos como para que los hijos de Ted la llamaran “tía Robin”. Como sabemos, el asunto terminó dando pie a uno de los finales más divisivos y odiados de la TV. Pero en principio, prometía.

    7. The Boys (2019-2026)

    Cualquiera que llegue a The Boys esperando una serie convencional de superhéroes, sin conocimiento de los cómics de Garth Ennis y Darick Robertson en que se basa, se enfrentará al mismo sangriento despertar de Hughie (Jack Quaid): esto no es el Universo Cinematográfico de Marvel. Hay superhéroes y son celebridades, pero no son ni remotamente tan nobles como creemos.

    En el preciso inicio del primer episodio, la novia de Hughie, Robin (Jess Salgueiro) es aniquilada por accidente al ser atropellada en la calle por A-Train (Jessie T. Usher), un “súper” con supervelocidad (piensa en el equivalente de Flash en este mundo). La compañía que supervisa a los súpers, Vought, ofrece una indemnización, pero este incidente es aprovechado por los justicieros titulares para exponer la corrupción y perversidad de “Los Siete”, la élite de los entes con superpoderes.

  • Neve Campbell: ‘Scream’ y más películas y series con la icónica scream queen

    Neve Campbell: ‘Scream’ y más películas y series con la icónica scream queen

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La actriz canadiense Neve Campbell es hoy más recordada como una scream queen gracias a la saga de slashers meta Scream—a la que regresa con la séptima entrega—. Sin embargo, tiene una larga carrera en el cine y la televisión, que se extiende desde sus años adolescentes hasta la actualidad.

    Y claro que su trayectoria abarca mucho más que sus confrontaciones con Ghostface, incluso si otros trabajos suyos han sido opacados por la franquicia de terror. Si quieres conocer más sobre sus otras actuaciones, aquí seleccionamos para ti algunas de sus mejores películas y series.

    Reefer Madness: The Movie Musical (2005)

    Para este título hace falta un poco de contexto: esto es una parodia de La locura de la marihuana (Reefer Madness), una película propagandística de 1936 que advertía sobre los peligros de la droga titular. Con los años, paradójicamente, se ha convertido en un clásico de culto entre la cultura stoner, y cuyo sensacionalismo y mojigata moralidad cristiana han sido satirizados en un musical teatral homónimo. Esta película para televisión es la adaptación de ese musical.

    La trama sigue a una pareja (Kristen Bell y Christian Campbell, el hermano de Neve) que es seducida por la adicción a la marihuana. Neve Campbell interpreta a Miss Poppy, dueña de un local de malteadas donde también trafica la hierba. Su actuación y las del resto del elenco abrazan por completo el tono absurdo y camp de la historia, a medio camino entre El show de terror de Rocky (The Rocky Horror Picture Show) y Vaselina (Grease).

    Cinco en familia (1994-2000)

    Después de una serie de créditos menores en producciones canadienses, Neve Campbell se reubicó a Estados Unidos para avanzar su carrera. Su primer gran rol fue en la serie Cinco en familia (Party of Five).

    La serie trata sobre cinco hermanos que quedan huérfanos repentinamente cuando sus padres mueren en un accidente, por lo que deben aprender a vivir por su cuenta, enfrentar los desafíos de la adolescencia y hacerse cargo del menor, un bebé. Campbell interpreta a Julia Salinger, la segunda mayor del grupo, quien asume el rol maternal. Es un drama familiar complejo con énfasis en la maduración de sus jóvenes protagonistas—similar a la posterior Dawson’s Creek—, y se mantiene como uno de los roles más ricos en la carrera de la actriz.

    House of Cards (2013-2018)

    Es bien sabido que el thriller político House of Cards se fue al traste debido a importantes polémicas detrás de cámaras. Pero antes de que eso sucediera, Neve Campbell tuvo un papel memorable durante un par de temporadas.

    Ella interpreta a LeAnn Harvey, una estratega política introducida en la cuarta temporada de la serie. Ella se convierte en una figura clave en las ambiciones políticas del congresista Frank Underwood (Kevin Spacey) y su esposa, Claire Underwood (Robin Wright). Como bien sabemos, sus motivaciones y métodos para subir en la jerarquía política de Washington son cuestionables, lo que conduce a LeAnn a enfrentar complejos dilemas morales, con Campbell trayendo un peso emocional a las circunstancias.

    Scream: Grita antes de morir (1996)

    La carrera de Neve Campbell no sería lo que es hoy sin la saga de Scream, de la que ha formado parte en todas menos la sexta entrega, y que la ha consagrado al canon de las scream queens y las final girls.

    Y la realidad es que mucho del impacto, tanto de la saga como de su personaje, Sydney Prescott, ha descansado en la interpretación de Campbell, quien logra equilibrar las dosis justas de vulnerabilidad, resiliencia, inteligencia y humor en una protagonista constantemente acosada por villanos nacidos de su círculo íntimo. Los productores tenían la idea correcta cuando eligieron a Melissa Barrera como su sucesora espiritual para el pase de estafeta en la quinta película, pero sabemos cómo acabó eso.

    El abogado del Lincoln (2022-actualidad)

    Uno de los papeles más formidables de Neve Campbell en la actualidad es en El abogado del Lincoln (The Lincoln Lawyer), drama legal basado en la saga literaria de Michael Connelly (que en 2011 también tuvo una adaptación cinematográfica con Matthew McCounaghey).

    La trama sigue a un abogado defensor (Manuel García-Rulfo) de Los Ángeles que trabaja en su Lincoln Navigator, para clientes en casos moralmente grises. Esto, muchas veces, lo pone en oposición directa con la fiscal Maggie McPherson (Campbell), implacable en su búsqueda de justicia y la protección de la ley… y quien resulta ser su exesposa.

    The Company (2003)

    Neve Campbell tuvo el protagónico en The Company, una de las últimas películas del legendario Robert Altman (M.A.S.H.), y uno de los títulos más infravalorados en su filmografía tardía. Además de actuar, Campbell tiene crédito por la historia.

    La trama sigue a una excelente bailarina de carácter complicado, que tiene la oportunidad de convertirse en la bailarina principal de una prestigiosa compañía de Chicago, bajo la dirección de un demandante coreógrafo (Malcolm McDowell), mientras combina los desafíos físicos y mentales de su sueño con su relación con un nuevo novio (James Franco). Es como una versión modernizada y aterrizada de Las zapatillas rojas (The Red Shoes), sin llegar a los territorios del horror psicológico de El cisne negro (Black Swan).

    Pánico (2000)

    Una de las actuaciones más aclamadas de Neve Campbell es en el drama criminal Pánico (Panic), cuya premisa bien podría ser prestada de Los soprano (The Sopranos) o de la posterior Nadie (Nobody). La trama sigue a un asesino a sueldo (William H. Macy) que trabaja para su propio padre (Donald Sutherland), y que comienza a ver a un terapeuta para superar su crisis de la mediana edad.

    En el consultorio, conoce a Sarah (Campbell), una joven mujer en la que proyecta sus deseos y arrepentimientos, y con la que busca tener una aventura. Ella se convierte, pues, en uno de los centros emocionales de la narrativa, confrontando al protagonista con sus posibilidades de redención, pero también su mortalidad.

  • Sherlock Holmes: las mejores adaptaciones al cine y la TV, rankeadas

    Sherlock Holmes: las mejores adaptaciones al cine y la TV, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Desde su debut en 1887, el detective ficticio Sherlock Holmes no sólo ha sido un personaje fundamental en el imaginario popular y en la ficción criminal, sino que también ha sido una presencia constante en otros medios de expresión como el cine y la televisión. Una de las más recientes entre sus numerosas adaptaciones es El joven Sherlock (Young Sherlock), basada en la serie de libros homónimos de Andrew Lane—a su vez inspirados en los trabajos originales de Doyle—y protagonizada por Hero Fiennes.

    Pero claro, está lejos de ser la única adaptación del personaje al audiovisual—y no será la última ni la definitiva—. Para entrar en el espíritu detectivesco, rankeamos las mejores películas y series basadas en Sherlock Holmes y te decimos cómo verlas.

    10. Estudio en rojo (1933)

    Se estima que Sherlock Holmes ha aparecido en el cine desde cortometrajes que datan de 1900, con su primera “gran película” siendo la homónima de 1922 con John Barrymore. Sin embargo, una de sus mejores películas de la temprana era del cine sonoro es Estudio en rojo (A Study in Scarlet), que simbólicamente es un buen punto de partida. La película toma su título de la primera novela de Doyle sobre Holmes, aunque no es una adaptación directa.

    Sin embargo, es una satisfactoria historia original de crimen y misterio en la que el detective (interpretado por Reginald Owen) tiene que investigar los asesinatos al interior de una sociedad secreta, por encargo de la viuda de uno de sus miembros (Anna May Wong). Incluso si no es una adaptación de Doyle en estricto sentido, sigue siendo una apasionante historia de intriga, que incluso tiene guiños a otra grande del misterio: Agatha Christie.

    9. Los irregulares (2021)

    En algunas historias de Sherlock Holmes, él y Watson enlistan la ayuda de un grupo de chicos de la calle como agentes de inteligencia, eventualmente conocidos como “los irregulares de Baker Street”. La serie británica de misterio Los irregulares (The Irregulars) parte específicamente de esa premisa, con un giro más juvenil que infantil.

    No se trata de una adaptación directa de ningún relato de Doyle como tal, y de hecho, la serie da un ligero tono sobrenatural al asunto, con Watson (Royce Pierreson) y Holmes (Henry Lloyd-Hughes) más como figuras ausentes pero cuya presencia puede sentirse. Piensa en algo como lo que hace la serie Titanes con Batman, mezclado con lo que Merlina hace por el mundo de Los locos Addams, o lo que Penny Dreadful hace por tantos clásicos del terror.

    8. Enola Holmes (2020)

    En la serie de novelas juveniles Enola Holmes, escrita por Nancy Springer, encontramos otro pastiche de Sherlock Holmes similar a El joven Sherlock. Y la primera adaptación, protagonizada por Millie Bobby Brown de Stranger Things, es una gran película de aventuras que lleva las historias del detective a una nueva generación desde un ángulo revisionista.

    Y sí que aparece Sherlock (Henry Cavill) en estas historias, pero es más una larga sombra de la que la su joven hermana menor, Enola (Brown) debe desmarcarse como detective por derecho propio, y con una personalidad rebosante de carisma y autoconciencia (rompiendo la cuarta pared con más arrojo que Deadpool). Con una secuela igual de divertida y una tercera parte en camino, se trata de una de las reinvenciones juveniles más interesantes de este universo ficticio.

    7. Las aventuras de Sherlock Holmes (1939)

    Un dato curioso sobre Sherlock Holmes: muchos lo asociamos con la emblemática exclamación de “elemental”, pero eso es algo que el personaje nunca dice en los relatos originales de Doyle. En realidad, eso fue popularizado por esta película, Las aventuras de Sherlock Holmes (The Adventures of Sherlock Holmes), también conocida como Sherlock Holmes contra Moriarty.

    A este título también se le atribuye popularizar la dinámica entre Holmes (interpretado por Basil Rathbone, uno de los actores más frecuentes en el rol) y su archienemigo, el profesor Moriarty (George Zucco). Aunque dice adaptar una obra de 1899 por William Gillette, en realidad no tiene mucho en común con ella. Al igual que Estudio en rojo, puede ser considerada una historia original, pero que mantiene muchas de las convenciones en los relatos de Arthur Conan Doyle.

    6. Policías y ratones (1986)

    Producto de un período inestable pero creativamente interesante de la Casa de Mickey Mouse (previo a lo que se conoció como el “Renacimiento de Disney”), el estudio produjo una animación que, si bien tampoco es una adaptación directa de los relatos de Doyle, sí que se inspira en todas sus convenciones: Policías y ratones (The Great Mouse Detective).

    La trama comienza cuando una ratoncita recluta los servicios del ratón detective Basil, su colega Dr. Dawson y el fiel perro Tobi, para encontrar a su padre, un juguetero secuestrado. Más en el espíritu de oscura aventura de Bernardo y Bianca que de lo que Disney haría después, la película se desarrolla como un misterio con un emocionante clímax cargado de acción. Y las referencias directas a Holmes no faltan: Basil, cuyo nombre viene del propio Rathbone, vive también en la calle Baker. Tobi también es el nombre de un perro prestado para una de sus investigaciones en uno de los relatos.

    5. Elementary (2012-2019)

    Una de las adaptaciones más osadas de Sherlock Holmes, por muchos motivos más allá de hacer a Watson una mujer (Lucy Liu). Elementary arranca al personaje de su tradicional Inglaterra victoriana para llevarlo a la Nueva York contemporánea, como un adicto en recuperación (Johnny Lee Miller de Trainspotting) que pone sus extraordinarias habilidades investigativas al servicio de la policía como consultor.

    Esta serie sigue el formato procedimental de tantas otras series policíacas con un protagonista de alto carisma e intelecto—se nos vienen a la cabeza El mentalista o la más reciente High Potential—. Producto de una era pasada de la televisión, tiene temporadas largas con episodios estructurados como “caso de la semana” que no siempre construyen a la narrativa general, pero Miller y Liu mantienen el asunto siempre entretenido.

    4. Sherlock Holmes (2009)

    La mezcla de Arthur Conan Doyle y el tipo que dirigió RocknRolla siempre iba a dar como resultado algo especial, que no necesariamente iba a tener devoción por la rigidez clásica. Y vamos, tampoco es como que el Sherlock Holmes de Guy Ritchie sea un pastiche en los bajos mundos de Nueva York o algo por el estilo. Sigue siendo victoriano, pero cargado con el estilo y carisma de los personajes que suelen protagonizar las películas del director.

    Robert Downey Jr. y Jude Law imprimen a la clásica dupla de Holmes y Watson una galanura y encanto tan letal como sus puños (con Rachel McAdams como una aguerrida versión del interés romántico Irene Adler). Lo que Ritchie presenta consigue algo como lo que la saga Piratas del Caribe hizo por las películas de aventuras y piratas, con complejas y espectaculares secuencias de acción, receta replicada para una secuela.

    3. Mr. Holmes (2015)

    El joven Sherlock no es la primera vez que se imagina al legendario detective en una edad o contexto diferente. ¿Pero qué sucede si vamos en sentido contrario y lo visualizamos como un veterano? Eso es exactamente lo que propone Mr. Holmes, basada en la novela Un sencillo truco mental (A Slight Trick of the Mind), de Mitch Cullin.

    La trama se sitúa en 1947 y sigue a un retirado Sherlock Holmes (Ian McKellen, Gandalf en El señor de los anillos) de 93 años, cuya mente comienza a deteriorarse… cosa poco conveniente cuando un caso desconocido llega a su atención. La película es dirigida por Bill Condon, quien también trabajó con McKellen en El gran mentiroso.

    2. Sherlock (2010-2017)

    Puede ser que, en concepto, la contemporánea Elementary haya sido más arriesgada al trasladar al legendario detective de Doyle a un contexto totalmente ajeno. Sherlock, de Steven Moffat y Mark Gatiss, podría parecer más conservadora en papel, al trasladar la narrativa a la era actual pero aún en Londres. Sin embargo, con ello, también reinterpreta a sus personajes dentro de las convenciones actuales de la ficción criminal del presente, con personajes dotados de una profundidad psicológica tan bien desarrollada como pasmosa.

    Así, tenemos en Benedict Cumberbatch a un Sherlock Holmes básicamente sociópata, que encuentra en el crimen casi una droga—mientras que el Watson de Martin Freeman tiene su propia complejidad y deja de ser un personaje pasivo—. Esta adaptación lleva al clásico de la literatura inglesa a las ligas de True Detective, con toda la sucia humanidad pero sin perder los elementos clásicos de vista. Para muchos, la versión definitiva del personaje, siempre y cuando no se le pregunte a quienes prefieran una adaptación más clásica…

    1. El sabueso de los Baskervilles (1959)

    Adaptación de la novela homónima de 1902, El sabueso de los Baskerville (The Hound of the Baskervilles) es Sherlock Holmes adaptado al cine en toda su esencia clásica. Aunque no fue la primera adaptación de dicha novela, sí fue la primera realizada en color (con glorioso Technicolor), con Peter Cushing como Holmes, Christopher Lee como Sir Henry Baskerville y André Morell como Watson.

    Esto es Holmes con una singular teatralidad que lo lleva al terreno del misterio gótico, algo que no se ve en otras adaptaciones de este listado. Y Cushing fue tan bueno en el papel protagónico que lo volvería a interpretar en otras producciones: la serie de 1964 y ya como un veterano en la película para TV Sherlock Holmes y la máscara de la muerte.

  • Las 10 muertes más impactantes en el mundo de ‘Game of Thrones’, rankeadas

    Las 10 muertes más impactantes en el mundo de ‘Game of Thrones’, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    “Cuando juegas el juego de tronos, ganas o mueres”. Esta frase de Cersei Lannister (Lena Headey) resume a la perfección la brutalidad del mundo creado por George R.R. Martin, donde reyes, demás nobles e incluso mortales pueden pagar con la vida desde sus ambiciones monárquicas hasta el mero deseo de vivir.

    Además de Game of Thrones, la franquicia ya cuenta con dos spin-offs, La casa del dragón y El caballero de los siete reinos, pero todas mantienen un elemento narrativo esencial: nadie está seguro ni es inmune al llamado del Dios de la muerte, lo que conduce a los momentos más impactantes de la saga. Aquí rankeamos las 10 muertes más impactantes en el mundo de Game of Thrones, contando sus spin-offs. Spoilers a continuación, obviamente.

    10. Baelor “Rompelanzas” Targaryen (El caballero de los siete reinos, temporada 1)

    Daba la impresión de que El caballero de los siete reinos sería algo más ligero que Game of Thrones, y en cierto modo lo es: el relato de Duncan “el alto” (Peter Claffey) y Aegon V “Egg” Targaryen (Dexter Sol Ansell) brinda espacio para una historia un poco más mundana e idealista sobre un caballero errante y su escudero, entrando en un mundo que no necesariamente entienden pero intentando hacer lo correcto.

    Pero esto es Poniente, y como ya sabrán los veteranos de esta franquicia, los ideales tienen un costo. Cuando Duncan defiende a un inocente de los abusos del príncipe Aerion Targaryen (Finn Bennett), éste pide su cabeza. La petición de Duncan de un “juicio por combate” da pie a un “juicio de los siete”, una batalla campal de siete contra siete caballeros. Con ayuda de Egg, Dunk logra reclutar a suficientes caballeros a su bando, incluyendo a Baelor Targaryen (Bertie Carvel), príncipe de Rocadragón, quien se opone a su propia casa por considerar honorables las acciones de Duncan.

    Con gran trabajo, el caballero errante logra vencer en batalla a Aerion y le perdona la vida, aunque el precio de la victoria es demasiado alto. Ser Humfrey Beesbury (Danny Collins) y Ser Humfrey Hardyng (Ross Anderson) mueren durante la batalla. Duncan está tan malherido que debe ser ayudado para salir del campo de batalla. Es alcanzado por Baelor, quien le da algunas palabras de aliento, antes de comenzar a desvariar y pedir que le ayuden con su yelmo. Esto revela una herida grotesca, su cerebro expuesto por un golpe del mazo de su hermano, el rey Maekar (Sam Spruell). Baelor muere en los brazos de Duncan, demostrando el costo de los ideales y haciendo añicos la inocencia del pequeño Egg.

    9. Margaery Tyrell… y toda la multitud en el Septo de Baelor (Game of Thrones, temporada 6)

    El último tercio de Game of Thrones se desenvuelve como la recta final de una partida de ajedrez: ya colocadas las piezas, es el momento de la carnicería. El episodio final de la sexta temporada, “Vientos de invierno”, la reina consorte Margaery Tyrell (Natalie Dormer) ha amasado suficiente poder en alianza con la secta religiosa del Gorrión Supremo (Jonathan Pryce), que ha logrado poner en contra de los Lannister y de la reina madre, Cersei (Lena Headey), quien será enjuiciada en el Gran Septo de Baelor.

    Cuando Cersei no aparece en el día del juicio, Margaery sospecha lo peor, y no se equivoca. Toda una reserva del letal y volátil fuego valyrio descansa bajo el Septo al final de un largo rastro de cera encendida, como una bomba de tiempo. Cersei logra reunir a todos sus enemigos en un solo lugar para su gran jugada: hacerlos explotar en una torre de llamas verdes. Pero también le sale caro: no sólo se pierden vidas inocentes, encendiendo más los ánimos en Desembarco del Rey; sino que su hijo, el rey Tommen Baratheon (Dean-Charles Chapman) decide suicidarse al presenciar, a la distancia, el destino de su esposa y los actos de su madre.

    8. Rhaenys Targaryen (La casa del dragón, temporada 2)

    La casa del dragón, la serie más temprana de las tres en la cronología de Game of Thrones, narra un conflicto que se conoció como la “Danza de los dragones”, una guerra civil de sucesión que marcaría el inicio del pronunciado declive para la Casa Targaryen, dividida por la mitad entre dos bandos: los “verdes” de la reina madre Alicent Hightower (Olivia Cooke)—quien reclama el trono de Poniente en nombre de su hijo, Aegon II Targaryen (Tom Glynn-Carney)—, y los “negros” de Rhaenyra Targaryen (Emma D’Arcy).

    La primera baja del conflicto—y la que le dio inicio inevitablemente—es más brutal. Pero igual de cruel fue la muerte de Rhaenys Targaryen (Eve Best) por su trasfondo. Pasó a la historia como “la reina que nunca fue”, pues a pesar de que tenía derecho legal al trono, fue ignorada en dos ocasiones debido a las tradiciones patriarcales. Primero, cuando su tío Baelon fue coronado en su lugar a pesar de que ella era sucesora directa de su padre, el rey Aemon. Y después, tras la muerte de Baelon, el consejo eligió a su primo Viserys (Paddy Considine), quien eventualmente nombraría a su hija Rhaenyra antes de morir.

    La muerte de Rhaenys es significativa, pues además de pelear por venganza en nombre de su nieto, Lucerys Velaryon, lo hace para apoyar el reclamo de Rhaenyra al trono que ella nunca pudo tener. Muere cuando, enfrentándose al Rey Aegon y su dragón Fuegosol en la Batalla de Reposo del Grajo, es emboscada por el príncipe Aemond (Ewan Mitchell), quien monta a Vhagar, la más fuerte de los dragones vivos.

    7. Joffrey Baratheon (Game of Thrones, temporada 4)

    Personajes detestables en Poniente, sobran a lo largo de toda la saga de Game of Thrones. El mimado y sádico Joffrey Baratheon (Jack Gleeson) debe estar bastante arriba en la lista de muchos, así que su muerte al comienzo de la montaña rusa de la cuarta temporada fue gratificante. Pero lo repentino y brutal de su ejecución es lo que la vuelve impactante, sin mencionar sus implicaciones.

    La legitimidad de Joffrey como rey ya estaba en entredicho dado el secreto a voces de que era fruto del incesto entre Cersei y su hermano Jaime (Nikolaj Coster-Waldau). Su matrimonio arreglado con Margaery Tyrell era pensado para fortalecer alianzas y resolver la sucesión, pero lo que nadie esperaba era que el joven rey cayera fulminado en plenas celebraciones de la boda, con el rostro más morado que la uva del vino que lo envenenó. Verlo reducido a un niño que lucha desesperadamente por respirar en brazos de su madre brinda un atisbo de simpatía por él, pero esto sólo será el comienzo de una larga cadena de tragedias. Es por esto que Tommen asciende muy joven al trono, y que Cersei abraza su resentimiento contra todo lo que no se apellide Lannister.

    6. Oberyn Martell (Game of Thrones, temporada 4)

    Una de las consecuencias más directas e inmediatas de la muerte de Joffrey, es que Cersei la toma como pretexto para desatar su ira. Con su hijo todavía en brazos, decide que su odiado hermano Tyrion (Peter Dinklage) es el culpable de envenenamiento, y ordena su encarcelamiento y juicio. Condenado a muerte, Tyrion exige un juicio por combate.

    La corona elige como su campeón Gregor Clegane (Hafþór Júlíus Björnsson), una mole bestial conocida como “La Montaña”. Oberyn Martell (Pedro Pascal) tiene una vendetta personal contra él por la muerte de su hermana, Elia, así que acepta ser el campeón de Tyrion. Para beneplácito del Lannister menor—y del público—, su agilidad e inteligencia parecen superar a la fuerza bruta para doblegar a La Montaña. Pero su obsesión por reivindicar la memoria de su hermana resulta en un descuido que le sale caro: con Clegane, es matar o que te revienten la cabeza y derramen tus sesos en el piso.

    5. Shireen Baratheon (Game of Thrones, temporada 5)

    En el juego de tronos, las víctimas no siempre son los nobles, reyes y guerreros que aspiran al poder. A veces, son los más inocentes de los seres en el mundo, como la princesa Shireen Baratheon (Kerry Ingram), afligida por psoriagris pero igual amada por su estoico padre, Stannis Baratheon (Stephen Dillane), quien reclama el trono y acusa a Joffrey de usurpador.

    Pero su amor es eclipsado por su devoción fanática hacia el deber y el honor de recuperar el trono, para lo que se ha aliado con la sacerdotisa roja Melisandre (Carice van Houten), del clero del dios R'hllor o Señor de la Luz. Cuando Melisandre lo convence de que, para triunfar en su ataque a Invernalia, el Señor de la Luz exige un sacrificio, así que acepta entregar a su propia hija la hoguera, en una de las escenas más impactantes de todo Game of Thrones: no hace falta ver lo que sucede, pues podemos verlo reflejado en los rostros de Stannis y su reina, Selyse Florent (Tara Fitzgerald). En la serie, la caída en desgracia moral de Stannis precede directamente su derrota: herido y con su ejército diezmado, es encontrado y ejecutado por Brienne de Tarth (Gwendoline Christie).

    4. Lucerys Velaryon (La casa del dragón, temporada 1)

    Hablando de niños… la trágica muerte que desencadena la brutal Danza de Dragones al final de la primera temporada de La casa del dragón comienza, en esencia, como un desafortunado juego infantil. En la infancia, por su incapacidad inicial de montar un dragón, Aemond Targaryen fue constantemente acosado por sus sobrinos, Jaecerys “Jace” (Harry Collett) y Lucerys “Luke” (Elliot Grihault) Velaryon, los hijos de Rhaenyra. Uno de estos incidentes terminó con Luke cortando el ojo de Aemond, un hecho que resintió y por el que deseaba venganza.

    En preparación para una guerra que aún se intenta evitar, Luke se ofrece como emisario con su dragón, Arrax, para viajar a Bastión de Tormentas y pedir la lealtad de la casa Baratheon, pero descubre que Aemond ha llegado antes y que pide retribución por su ojo. Enviado de vuelta a casa, Luke y Arrax son emboscados en la tormenta por un Aemond deseando atormentarlo, montando a la poderosa Vaghar. La Danza de Dragones tiene un comienzo sangriento debido a dos niños que no tienen control sobre sus bestias, con Luke y Arrax devorados por Vaghar en un parpadeo.

    3. Hodor (Game of Thrones, temporada 6)

    No es un niño, pero Hodor (Kristian Nairn) es uno de los personajes más inocentes de toda la franquicia. Misteriosamente limitado mentalmente a no decir más que su nombre, Hodor es un hombre alto y fuerte, pero noble, al servicio de la casa Stark. Cuando el pequeño príncipe Bran Stark (Isaac Hempstead-Wright) queda paraplégico después de su caída al comienzo de la serie, depende de otros para trasladarse. Y cuando Invernalia es tomada por Theon Greyjoy (Alfie Allen), Hodor es el encargado de llevarlo en su lomo durante su peligrosa travesía más allá del Muro para encontrar al Cuervo de tres ojos.

    Es un viaje peligroso que, necesariamente, termina en tragedia. Alcanzados por los Caminantes blancos, Hodor se sacrifica para mantener una puerta cerrada y dar tiempo a Bran para escapar con Meera Reed (Ellie Kendrick). Así estaba predispuesto: en el presente, Meera instruye repetidamente a Hodor detener la puerta (en inglés, “Hold the Door”). Mientras tanto, la mente de Bran viaja al pasado y se encuentra con un chico, llamado Wilys (Sam Coleman), quien percibe la voz de Meera desde el futuro y tiene un colapso mental. Hold the door se convierte en “Hodor”, y así aprendemos que el personaje más noble de esta historia estaba predestinado al matadero por la intervención del propio Bran. Por el bien común, suponemos.

    Buena suerte traduciendo eso para los libros, por cierto.

    2. Ned Stark (Game of Thrones, temporada 1)

    Una elección un poco obvia, quizá. Sin embargo, para quienes nunca leyeron los libros de Canción de hielo y fuego, la muerte de Lord Eddard “Ned” Stark (Sean Bean) en la conclusión de la primera temporada fue el balde de agua fría que enseñó una difícil lección a los espectadores: que nadie, ni el aparente protagonista, está a salvo de la muerte. Y peor aún: que apostar por los ideales y el honor puede ser tan ingenuo como costoso.

    Y en ese sentido, el pobre Ned era un hombre tan honorable como torpe. Al descubrir la verdad sobre Joffrey, tuvo la brillante idea de confrontar a Cersei al respecto, para acabar siendo traicionado por el siempre dudoso Petyr “Meñique” Baelish (Aidan Gillen), encarcelado sin forma para él o sus hijas de huir de Desembarco del rey. Ningún tipo de intervención divina o deus ex machina habría de salvarlo: la furia inmadura de Joffrey haría descender la espada del verdugo Ilyn Payne (Wilko Johnson) sobre su cuello en la escalinata del Gran Septo de Baelor ante una multitud enardecida.

    Pero hey, a Sean Bean se le da muy bien morir en sagas de fantasía medieval.

    1. Robb Stark y demás presentes en la “boda roja” (Game of Thrones, temporada 3)

    Con el antecedente de Ned Stark, muchos espectadores llegamos a las temporadas siguientes con la claridad de que nadie es inmune a la muerte. Al mismo tiempo, sólo una atrocidad descomunal podría impactarnos después de matar a uno de los protagonistas. ¿Qué tal dos de ellos, de golpe?

    Una vez más un Stark jugando la carta de un ideal, en este caso la del amor, en plena guerra contra los Lannister. Contra el sensato consejo de su madre, Catelyn (Michelle Fairley), Robb Stark (Richard Madden) decide casarse con Talisa Maegyr (Oona Chaplin), de quien está enamorado, en vez de mantener su promesa a Walder Frey (David Bradley) de casarse con una de sus hijas a cambio de su apoyo en la guerra. Luego de perder hombres y reputación, Robb intenta, ingenuamente, recuperar la confianza de Lord Frey, para lo que ofrece que su tío Edmure Tully (Tobias Menzies), hermano de Catelyn, se case con una de sus hijas en su lugar.

    Con sus hombres, Catelyn y su ahora esposa embarazada, Robb es recibido por la Casa Frey en las Tierras de los Ríos. Aunque se sentían protegidos bajo el derecho de huésped, tradición que indica que un huésped noble no puede dañar a sus invitados tras compartir alimentos, Catelyn sabía que algo andaba mal. La infame canción de “Las lluvias de Castemere” auguraba la brutalidad de lo que se conocería como la “boda roja”, que con la bendición Lannister, pondría fin a la rebelión Stark con algunos de los usos más despiadados de un cuchillo que se hayan visto en la televisión.

  • La saga de terror más larga del cine no es la que tú crees

    La saga de terror más larga del cine no es la que tú crees

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En el mundo del cine, el terror es uno de los más prolíficos. Las razones son variadas, pero tiene que ver con que su popularidad y viabilidad comercial conduce a la creación de secuelas una tras otra. Es así como acabamos con franquicias o sagas de terror con múltiples entregas en muy pocos años.

    Y no hablamos de siete capítulos (como Scream), ni siquiera al mundo de Alien ni a El conjuro con sus spin-offs numerosos: nos referimos a sagas de terror con decenas de películas en su haber. No todas son buenas, pero esto nos habla del amor y dedicación de muchos fans hacia sus títulos favoritos. Acá te contamos cuáles son las 10 franquicias de terror más largas. ¿Cuál crees que sea la número uno?

    10. Saw: El juego del miedo (2004-actualidad)

    Entregas: 10 (nueve películas más un spin-off)... y contando

    Desde la original de 2004, Saw: El juego del miedo (también conocida como Juego macabro) ha cautivado a los aficionados al terror con sus premisas tan sádicas como su violencia en pantalla. En esta saga, un asesino serial conocido como Jigsaw (Tobin Bell) secuestra a sus víctimas y las coloca en situaciones de vida o muerte que él hace llamar “juegos”, torturas físicas o psicológicas de las que deben escapar—a costos altísimos—o morir de maneras violentas y espantosas.

    En cosa de dos décadas, la saga ha oscilado tanto en popularidad como calidad, con saltos en el tiempo y tramas cada vez menos implausibles a lo largo de ocho secuelas y un spin-off, Espiral (Spiral). La décima entrega es la más reciente al momento de la publicación, y hasta mediados de 2025, la postura del estudio Blumhouse es que habrá más en el futuro próximo.

    9. Los niños del maíz (1984-2020)

    Entregas: 11 (una saga de nueve películas más dos remakes)

    Si creías que adaptar un libro pequeñito como El hobbit a tres películas era demasiado, espera a ver lo que ha sucedido con este cuento de Stephen King publicado en 1977. Los niños del maíz (Children of the Corn) es un cuento que podrías leer en una hora, pero ha sido adaptado un total de tres veces.

    Y la primera adaptación, la de 1984, ha rendido para una saga entera de folk horror que se ha extendido a lo largo de ocho secuelas en varias décadas, la última de ellas tan reciente como 2018. Lo curioso es que casi ninguna de estas películas ha tenido éxito como adaptación satisfactoria. El último intento fue en 2020.

    8. Hellraiser (1987-actualidad)

    Entregas: 11 (una serie de 10 películas más un reboot)

    Basada en la novela corta The Hellbound Heart del propio Clive Barker, Hellraiser: Puerta al infierno llegó en 1987 para destapar un mundo de seres conocidos como cenobitas, demonios que torturan almas humanas y que no distinguen entre el placer y el dolor, liderados por Pinhead (Doug Bradley). Con sus respectivos altibajos (incluyendo la infame Hellraiser: Revelations), la saga ha mantenido un fiel seguimiento de culto a lo largo de las décadas, e incluso ha contado con la participación de cineastas ya consagrados en el género como Scott Derrickson (El teléfono negro).

    La saga tuvo su reboot en 2022 con Hellraiser: Ella, protagonizada por Jamie Clayton como Pinhead, y logrando el mejor recibimiento que estas películas han tenido en años. Se supone que tendrá una secuela, y que además habrá una serie de televisión, pero no ha habido noticias de ninguno de los dos proyectos al momento de la publicación.

    7. Viernes 13 (1980-actualidad)

    Entregas: 12 (incluyendo un reboot y un crossover)

    Podrá decirse lo que sea sobre la saga protagonizada por Jason Voorhees, como que, realmente, ni siquiera es el villano en la primera película. O que es, en esencia, un remedo de otra franquicia en este listado. O que cada entrega parecía ponerse peor. Pero no por nada es uno de los villanos más icónicos del subgénero slasher. Además, la de Viernes 13 es una de las sagas más rentables del cine de terror, así que no debe sorprender que sea una de las más longevas.

    Claro que la franquicia llegó a sitios ridículos, desde la versión de ciencia ficción Jason X (ah, los dosmiles), al crossover Freddy contra Jason, hasta un fallido remake. Sin embargo, la franquicia sigue viva: tendrá una serie de televisión precuela, Crystal Lake, con Linda Cardellini. Además, hay una nueva película en etapas tempranas de desarrollo, pero si no puedes esperar, mantén en tu radar Teenage Sex and Death at Camp Miasma, película de Jane Schoenbrun (Vi el brillo del televisor) inspirada en la saga.

    6. Halloween (1978-actualidad)

    Entregas: 13 (con un desastre de cronología)

    Aunque no fue la primera, Halloween es considerada la saga del cine slasher por antonomasia, tan reconocible por el tema musical compuesto por el director de la original, John Carpenter, como por la máscara de Michael Myers—en realidad, sólo un rapado y muy deslavado William Shatner—. Pero desde su debut en 1978, ha rendido para más reboots y continuidades paralelas de las que podría soñar el Universo Cinematográfico de Marvel.

    Sólo debes saber que todas parten de la original, con la primera continuidad llegando hasta Halloween 6 - La maldición de Michael Myers (excluyendo la tercera película, que buscaba convertir la saga en una antología de historias independientes entre sí). Luego tenemos Halloween H20: veinte años después, que ignora casi todas las secuelas salvo la segunda y tiene su propia continuación. Y también está el remake de Rob Zombie, que tiene su propia secuela.

    La última iteración de la saga ignora todo lo anterior salvo la original, para contar la historia de una veterana Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) que se enfrenta a Myers décadas después, a modo de “recuela” (secuela y reboot). Comienza con Halloween de 2018 y termina con Halloween: La noche final de 2022. ¿Es es todo? Sí, por ahora. Pero habrá una nueva serie de televisión que volverá a reiniciar todo, partiendo de la primera película.

    5. Ringu / El aro (1998-2022)

    Entregas: 14 (entre secuelas, reboots y precuelas, más adaptaciones extranjeras)

    Esta saga de terror es una de las más largas a punta de abarcar varios territorios y, con ellos, extender sus dominios más allá de las secuelas y spin-offs al reino de las adaptaciones a diferentes idiomas. Todo comienza, claro, con la sensación japonesa Ringu: El aro de 1998. En la continuidad japonesa, la franquicia ha tenido varias secuelas, precuelas y reboots (¡incluyendo un crossover con Ju-On en El aro vs. la maldición!), y la más reciente entrega fue Sadako DX, que ignora todo ese lío y es secuela directa de la original.

    Notablemente, la versión japonesa tuvo su adaptación estadounidense en El aro (The Ring), con Naomi Watts. Pero incluso esa versión es precedida por otra: la adaptación coreana The Ring Virus de 1999. No parece que esta saga vaya a resucitar pronto, pero voló por ahí la idea de un crossover entre las versiones estadounidenses de Ju-On y Ringu.

    4. La momia (1932-2028)

    Entregas: De 15 a 18 (dependiendo a quién le preguntemos)

    Esta saga de terror podría sorprenderte dado que, en realidad, muchas de las versiones no se parecen entre sí y nadie pensaría que están emparentadas. Sin embargo, la historia de La momia en el cine para por nombres tan diversos como Universal Pictures y Boris Karloff (con la primera iteración en 1932, que tuvo cuatro secuelas y un crossover con Abbott y Costello), para luego pasar a la Hammer y Christopher Lee con una versión de 1959 que dio otras cuatro secuelas.

    En el ínter vinieron dos versiones más (incluyendo una directo a video, La leyenda de la momia), pero luego vendría la iteración más famosa de todas, la de 1999 protagonizada por Brendan Fraser con sus dos secuelas (y numerosos spin-offs de bajo presupuesto basados en el Rey Escorpión de Dwayne Johnson, que inflarían todavía más los números). ¿Luego? Tom Cruise, en la versión de 2017 que pretendía lanzar el fallido Dark Universe.

    Y seguimos: el director Lee Cronin (Evil Dead: El despertar) estrenará en 2026 La posesión de la momia. Pero la versión que todos esperan es la de 2028, que verá a Brendan Fraser y Rachel Weisz regresar a la franquicia luego de la tercera entrega de 2008.

    3. El juguetero del diablo, o Puppet Master (1989-2022)

    Entregas: 15 (incluyendo un crossover, dos spin-offs y un reboot)

    Es aquí donde nos adentramos de lleno a los oscuros territorios del cine de culto, con una saga de películas que ha existido enteramente en el mundo del directo a video. El juguetero del diablo (Puppet Master) trata sobre marionetas asesinas animadas por una maldición egipcia. Más divertida y morbosa que Pequeños guerreros (Small Soldiers), gracias a su genial mezcla de live action con animación en stop motion.

    La saga ha perdurado por años con secuelas, precuelas e incluso crossovers (con la franquicia Demonic Toys). Tuvo un reboot en 2018 (Puppet Master: The Littlest Reich), pero la entrega más reciente es Puppet Master: Doktor Death de 2022. Las charlas de una nueva entrega se apagaron en 2023 y no ha habido más noticias al momento de la redacción.

    2. La noche de los muertos vivientes (1968-actualidad)

    Entregas: 15 contando remakes (y más con secuelas no oficiales)

    Las películas de zombis no se entienden sin la influencia de George A. Romero y su esencial La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead). Hay quienes incluso dirían que el género, en su forma fundamental, murió con él, dejando a su trilogía original (El amanecer de los muertos vivientes y El día de los muertos vivientes) como el santo grial del subgénero.

    Sin embargo, la original es un curioso caso de una película que entró inmediatamente al dominio público por un error de registro, lo que ha dado lugar a diversos derivados no oficiales de la franquicia. Sin embargo, las originales de Romero han tenido tanto sus propias secuelas como remakes (incluyendo uno de la original en 1990, una versión animada y un remake de la segunda de Zack Snyder).

    Aunque muerta, la saga continúa viva gracias a guiones no realizados de Romero. Twilight of the Dead terminó filmaciones en 2025, y se espera que se estrene en los años siguientes.

    1. Witchcraft (1988-2025)

    Entregas: 16 (hasta ahora)

    No te culparíamos por no entender de qué estamos hablando, pues la supervivencia de esta saga es un misterio hasta para el fan del terror más conocedor. Iniciada en 1988 con la homónima Witchcraft (también conocida como Mirror of Darkness), la franquicia sigue al hechicero William Spanner (interpretado por diversos actores a lo largo del tiempo), quien a pesar de provenir de un linaje oscuro que buscar desencadenar el fin del mundo, lucha por el bien.

    Es la saga de terror más longeva con 16 entregas, tres de ellas estrenadas conjuntamente en 2016 y la más nueva, Witchcraft XVII, tan reciente como 2025. Es cine de bajo presupuesto en su forma menos divertida, con tramas tan repetitivas que ni siquiera son entretenidas. ¿Será que la gracia está en la supervivencia misma de la franquicia?

  • Películas de la Novia de Frankenstein para ver antes de ‘¡La novia!’

    Películas de la Novia de Frankenstein para ver antes de ‘¡La novia!’

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Esbozada en la novela de Mary Shelley e inmortalizada en el cine por la interpretación de Elsa Lanchester, la “novia de la criatura” o popularmente la “Novia de Frankenstein” es uno de los personajes más icónicos del cine de terror, mismo que ha sido reinterpretado numerosas veces en pantalla.

    Una de las manifestaciones más recientes es ¡La novia! (The Bride!), de la directora Maggie Gyllenhaal (La hija oscura), que reinterpreta a los personajes clásicos con Jessie Buckley y Christian Bale como una pareja criminal de los años 30, a lo Bonnie y Clyde. Audacia no falta en estas adaptaciones, y por ello, este es el pretexto perfecto para repasar otras películas que reimaginan a la Novia de Frankenstein.

    La novia de Frankenstein (1935)

    Considerando lo que le sucede al personaje en el libro de Shelley—vamos a ser claros, ni siquiera llega a ser un personaje—, la creación de la Novia de Frankenstein bien podría atribuirse a la película homónima de 1935 (Bride of Frankenstein), una de las más icónicas entre los monstruos clásicos de la Universal, bajo la dirección de James Whale.

    Elsa Lanchester aparece en el rol dual no sólo de la Novia, sino también de la propia Mary Shelley, lo que encuadra la narrativa de la película como una continuación legítima de Frankenstein, el clásico con Boris Karloff. Y la caracterización fue tan emblemática que, de una manera u otra, ha influenciado a todas las demás en este listado.

    Frankenstein de Mary Shelley (1994)

    Ideada como una adaptación cinematográfica más fiel del texto original—similar a Drácula de Bram Stoker, de Francis Ford Coppola—, Frankenstein de Mary Shelley (Mary Shelley’s Frankenstein) lleva, curiosamente, la trama de la novela hacia territorios no explorados antes. Uno de ellos es la identidad y destino de la novia de la criatura.

    En esta versión, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh como Victor Frankenstein, hace un cambio crucial a la novela. En el texto, la novia de Victor, Elizabeth (interpretada por Helena Bonham Carter en la película), es asesinada por el monstruo (Robert De Niro) como venganza por haber desistido de crearle una pareja. En la película, esto va más lejos: consumido por la desesperación, Victor decide revivir a Elizabeth como hizo con el monstruo, con piezas de otros cadáveres. Sólo digamos que ella no se toma muy bien la noticia cuando finalmente obtiene consciencia de lo que le han hecho…

    Soy Frankelda (2025)

    Soy Frankelda, primer largometraje mexicano realizado en animación stop motion—derivada de la serie Los sustos ocultos de Frankelda—no es una adaptación de Frankenstein, pero sí que rebosa de influencias tanto de la vida y obra de Mary Shelley, como de sus múltiples adaptaciones. Desde el nombre de la protagonista, vaya.

    La trama se sitúa en el siglo XIX y sigue a una joven aspirante a escritora de terror, Francisca Imelda, quien lucha por ser publicada, pero que encuentra un mejor propósito para sus talentos cuando Herneval, príncipe de una dimensión paralela de monstruos conocidos como “sustos”, le pide escribir historias para despertar el miedo de los humanos, del que ellos dependen. Los paralelos con la vida de escritoras como Shelley—por no hablar de las hermanas Brontë—es muy clara, pero por si fuera poco, el alter ego fantasmagórico de la protagonista, ya llamada Frankelda, tiene un mechón de pelo blanco en su abultado peinado, en claro homenaje a la versión de Elsa Lanchester.

    Penny Dreadful (2014-2016)

    La serie de misterio y terror Penny Dreadful, creada por John Logan y protagonizada por Eva Green, brinda no sólo una de las mejores reinterpretaciones de la Novia de Frankenstein, sino de múltiples personajes de la ficción de terror gótico del siglo XIX, desde el Conde Drácula hasta Dorian Gray.

    La serie presenta una versión totalmente original del personaje que nos atañe, en la forma de Brónagh “Brona” Croft (Billie Piper), quien enferma y padece un trágico destino a manos del doctor Victor Frankenstein (Henry Treadaway). Resucitada bajo el alias de Lily Frankenstein con el propósito de ser una pareja para la criatura (Rory Kinnear) de Victor, ella tiene otros planes. Piper construye a una fascinante antiheroína que es impulsada por el resentimiento de una vida de sufrimiento, creando así una de las iteraciones más interesantes del personaje.

    La novia de Chucky (1998)

    La saga de Chucky, el muñeco diabólico (Child’s Play) ya era lo bastante sui generis desde el comienzo, con un pie en la comedia y otro en el slasher. Sin embargo, con su cuarta entrega dio un giro de lleno hacia la comedia autorreferencial… de paso, informada por cuantiosas referencias a Frankenstein.

    En La novia de Chucky (Bride of Chucky), los restos del muñeco homónimo poseído por el asesino Charles Lee Ray (Brad Dourif) son recuperados por su examante y cómplice, Tiffany Valentine (Jennifer Tilly), quien lo repara como puede y lo trae de regreso a la vida. Sin embargo, cuando ella se burla de él y lo encierra con una muñeca, Chucky demuestra su dominio asesinando a Tiffany y usando el mismo ritual para encerrar su alma en la muñeca. La escena, que también alude un poco a Psicosis, tiene a Tiffany viendo La novia de Frankenstein en la bañera, lo que resulta irónico cuando Chucky la asesina y la trae a la vida por medio de electricidad, condenándola a ser su pareja-muñeca para siempre.

    La novia de Re-Animator (1990)

    La original Resurrección satánica (Re-Animator) ya tomaba un relato—el homónimo de 1922 escrito por H.P. Lovecraft—y lo lleva a los territorios de una comedia de terror bastante camp sobre un estudiante de ciencias que descubre una forma de reanimar cadáveres, con resultados tan grotescos como cómicos. El asunto ya sonaba bastante como el caso de Victor Frankenstein, así que ¿cómo no seguir por la misma vía?

    En la secuela, La novia de Re-Animator (Bride of Re-Animator), el personaje titular es más un objetivo hacia el que trabaja el perverso Dr. West (Jeffrey Combs) más que un personaje desarrollado. Cuando finalmente lo logra al obtener la cabeza de Gloria (Kathleen Kinmont), tenemos a sólo uno entre un amplio elenco de zombis y demás engendros creados por la perversidad científica. Pero, eso sí, es la verdadera protagonista de un clímax tan ridículo como espectacular, ideal para los fans del cine serie B y de culto en su faceta más baratona y divertida.

    Frankenputa (Vicios diabólicos) (1990)

    Hablando de cine de culto, en el mismo año se estrenó otra comedia de terror deliciosamente camp que aborda el arquetipo de la Novia de Frankenstein y lo adapta de la forma más genialmente estúpida posible, en un tono muy similar al de comedias como Muertos vivos (Braindead, o Dead Alive).

    Frankenputa (también conocida como Vicios diabólicos, o Frankenhooker) trata sobre un joven aficionado a la ciencia, Jeffrey Franken (James Lorinz), cuya prometida, Elizabeth (Patty Mullen) muere decapitada en un brutal accidente por una podadora. Para devolverle la vida, él recurre al viejo método de Victor Frankenstein, pero usando partes de cuerpos de trabajadoras sexuales. Involuntariamente, termina creando a un ser incontrolablemente ninfómano. No se diga más.

    La prometida (1985)

    Aunque audaz en concepto al llevar el relato tradicional de Frankenstein hacia rumbos no tan fieles al texto, La prometida (The Bride) es una de las reinterpretaciones peor recibidas de la Novia de Frankenstein. Sin embargo, si puedes superar las atroces actuaciones de Sting y Jennifer Beals (Flashdance), hay algo interesante aquí.

    Con una sensibilidad que podríamos describir como El ansia (The Hunger), pero melodramática y de época, la película se sitúa en la era victoriana y se pregunta: ¿qué pasaría si la novia de la criatura rechazara su propósito inicial, y su creador se obsesionara con ella en su lugar? El asunto se desarrolla como lo que, en retrospectiva, podría ser descrita como Mi bella dama (My Fair Lady), pero en romance de terror gótico.

  • 8 errores de edición en películas y series que no podrás dejar de ver

    8 errores de edición en películas y series que no podrás dejar de ver

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Hacer cine y televisión es como un acto de magia, pero las cosas no siempre salen perfectas. Ni siquiera en nuestros títulos favoritos o en las megaproducciones de enormes presupuestos. En muchos casos, han sucedido errores de edición—también comúnmente conocidos como errores de continuidad—que, de una manera u otra, alcanzan a quedar en el corte final de una película o serie, a veces para ser inmortalizadas en la infamia.

    Sea por pequeños descuidos de la producción o deslices francamente garrafales e inexcusables, hay detalles que saltan a la vista y que el público no perdona ni olvida. A continuación seleccionamos algunos de los errores de edición en películas y series más infames y que, si no habías visto antes, ahora comenzarán a vivir en tu mente sin pagar renta.

    El vaso de café en Game of Thrones (2011-2019)

    Vamos a ser claros, Game of Thrones es ya tan famosa por lanzar una franquicia aclamadísima en la televisión, pero esa misma reputación le jugó en contra cuando su última temporada se quedó muy lejos de estar a la altura de las anteriores.

    Los motivos son múltiples, pero para echar sal a la herida, el cuarto episodio de la temporada mostró uno de los errores de continuidad más infames cuando la producción dejó un vaso desechable de café (de la marca Starbucks) a cuadro. Un vaso de café. Desechable. En un mundo de fantasía medieval. Sería el peor desliz de la temporada, si no fuera porque fue decepcionando más con cada episodio.

    Un desayuno “mágico” en Mujer bonita (1990)

    El clásico romántico protagonizado por Julia Roberts y Richard Gere, Mujer bonita (Pretty Woman) también tiene un error de edición, pequeño pero legendario dada su obviedad.

    En la escena donde la pareja pide desayuno al hotel, los personajes tienen una conversación mientras el de Roberts come un croissant. Cuando cortamos de vuelta a ella, lo que está mordiendo se ha convertido mágicamente en un panqueque. Tampoco es la cosa más grave, pero a la vez es un detalle tan sencillo que resulta sorprendente que nadie, en una producción de Hollywood, se haya dado cuenta de que las tomas no coinciden en continuidad.

    Bastantes cosas en Crepúsculo (2008)

    Hay que decirlo, la saga de fantasía adolescente Crepúsculo (Twilight) nunca se distinguió por su lógica interna—los personajes toman una decisión ridícula tras otra—, lo que de cierto modo permite disfrutarlas de forma irónica en retrospectiva. Sin embargo, muchos de sus descuidos también pueden verse detrás de cámaras.

    Y vaya que la primera película tiene varios errores. Tenemos no una, sino dos instancias del equipo de producción apareciendo en reflejos de autos. En la escena donde Bella (Kirsten Stewart) se dispone a huir oculta por los Cullen, Edward (Robert Pattinson) cierra la cajuela dos veces. Y en el desenlace, cuando Bella está hospitalizada, la cánula de oxígeno cambia de lugar en su rostro una cantidad de veces tan pasmosa que distrae.

    El cambio de Friends a pantalla ancha (1994-2004)

    Contexto importante sobre muchas de las series de televisión clásicas que amamos: la inmensa mayoría surgieron antes de los 2000, cuando comenzaron a popularizarse las pantallas anchas en los hogares. Por lo tanto, aunque muchas eran filmadas en ese formato (tradicional del cine), eran transmitidas en formato “cuadrado”, lo que permitía ciertas licencias y atajos al momento de filmar.

    Cuando la querida serie Friends fue relanzada en formato ancho en años recientes, comenzaron a surgir detalles. La temporada nueve tiene no uno, sino dos episodios donde una sustituta de Rachel (Jennifer Aniston) aparece a cuadro. No es tanto un descuido, sino que entonces se acostumbraba filmar escenas con los sustitutos fuera del encuadre si los actores principales no estaban disponibles. El cambio a pantalla ancha dejó ver que, en más de una ocasión, Rachel se tomó unas vacaciones a mitad de plena escena.

    Esa era otra Emma en Harry Potter 20 aniversario: Regresa a Hogwarts (2022)

    En 2022 se estrenó el especial televisivo Harry Potter 20 aniversario: Regresa a Hogwarts (Harry Potter 20th Anniversary: Return to Hogwarts) que, como su nombre sugiere, celebra los 20 años de que la saga de Harry Potter llegó al cine. Es un viaje por la memoria con vistazos detrás de cámaras y fotografías de sus jóvenes estrellas… excepto que hubo una colada.

    En el corte original del especial, tenemos fotos infantiles del trío estelar, pero entre los recuerdos de Emma Watson (quien interpreta a Hermione) se cuela una imagen de otra Emma contemporánea suya. La foto era, en realidad, de una pequeña Emma Roberts (actriz de Scream Queens). Gracias a la magia del streaming, el error fue corregido y ya no se encuentra en el actual corte del especial en HBO Max.

    Gladiador rompió el espacio-tiempo (2000)

    La épica de capa y espada dirigida por Ridley Scott, Gladiador (Gladiator) es un claro ejemplo de la “magia del cine” realizada antes de los efectos digitales. A veces, por mejor que los oculte, se alcanzan a ver los hilos en el truco del mago.

    ¿Cómo es que los combates de los carros romanos eran tan frenéticos? La respuesta puede verse cuando uno de los carros vuelca y debajo podemos ver un tanque de gas para impulsarlo. No es el único anacronismo en la película pues, en uno de los combates de gladiadores más tempranos en la película, podemos ver a un extra con camiseta blanca y jeans en la multitud. No muy adecuado para el año 180 de nuestra era, suponemos.

    Alguien se quedó sin gasolina en Corazón valiente (1995)

    En otro anacronismo similar, una escena de Corazón valiente (Braveheart) también ha pasado a la historia por un detalle pequeñísimo para los espectadores, casi imperceptible dada la rapidez de las imágenes. Sin embargo, se trata de un elemento a cuadro tan grande y tan fuera de lugar, que alguien debió darse cuenta.

    Es el siglo XIII en Escocia, y la inmensa mayoría de las personas se transportan o van a combate en caballo. Pero en un rincón de un cuadro, al inicio de la Batalla del Puente de Stirling, podemos ver un auto estacionado al fondo mientras los guerreros cabalgan a la batalla. Suponemos que era un automóvil salvaje, y que esto fue antes de que fueran domesticados.

    Sacre bleu! Dos Torres Eiffel en Emily en París (2020-actualidad)

    La serie Emily en París (Emily in Paris), protagonizada por Lily Collins, tiene sus detractores por varios motivos—espectadores, sobre todo franceses, critican la visión híper idealizada que la serie plantea de la ciudad titular—. Sin embargo, parece que sus creadores son tan amantes de París, que tenían que hacerla todavía más París.

    En el tercer episodio de la tercera temporada, Emily pasea decepcionada por una habitación de hotel. La Torre Eiffel se asoma por un ventanal a su izquierda y segundos después, sin un corte siquiera, vuelve a aparecer en el ventanal de la derecha. Los productores deben pensar que todas las ventanas de la ciudad dan para el monumento más emblemático de Francia. Pero en el mundo exagerado de Emily en París, hasta tiene sentido.

  • Los 10 mejores actores que nunca ganaron un Oscar

    Los 10 mejores actores que nunca ganaron un Oscar

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) de Hollywood es todavía considerado uno de los reconocimientos más prestigiosos o “importantes” en el mundo del cine. Pero si algo nos ha demostrado la historia es que no es ni garantía de renombre ni de un legado duradero. Varios de los cineastas más influyentes y recordados de la historia nunca ganaron uno, y lo mismo sucede con los actores.

    Ganar el premio es, muchas veces, una mezcla de factores como la popularidad, las relaciones públicas y la suerte: a veces, un actor puede ser “mejor” (lo que sea que eso signifique), pero le toca enfrentarse a alguien con más recursos para su campaña. Tal es el caso de quienes seleccionamos aquí, los 10 mejores actores que nunca ganaron un Oscar (o no lo han hecho aún, al menos), pero que aún sin la estatuilla son más que merecedores de nuestra admiración (no estamos contando premios honorarios ni recibidos por otras disciplinas, como dirección o guionismo).

    1. Willem Dafoe

    Con una carrera tan extraordinaria como la de Willem Dafoe, que incluye trabajos con cineastas que van desde Sam Raimi a David Lynch, Wes Anderson y Yorgos Lanthimos—en diferentes grados de sutileza o locura—, es increíble que el actor aún no haya ganado un Oscar. Y tampoco es por falta de nominaciones.

    Dafoe ha sido candidato al premio en cuatro ocasiones (tres como actor de reparto y una como principal), siendo la primera por Pelotón (Platoon) en 1987. La más reciente ha sido por su protagónico en Van Gogh en las puertas de la eternidad (At Eternity’s Gate). Pero con una filmografía que sigue fascinando con cada nueva entrega, tampoco creemos que le haga falta el premio.

    2. Warren Beatty

    Una de las leyendas vivas indispensables para entender el cine independiente del Nuevo Hollywood, tanto al frente como delante de la cámara, Warren Beatty es otro de esos grandes actores que nunca han ganado un Oscar. Ha sido nominado a numerosos Premios de la Academia no sólo por su trabajo actoral, sino también como productor (por el que ya recibió el premio honorario Irving G. Thalberg), guionista y director (en este último rol, sí obtuvo el galardón por Rojos). Sin embargo, como actor, nunca ha ganado un Oscar competitivo, y dado que no ha aparecido en pantalla desde 2016, es improbable que suceda.

    Beatty ha sido nominado al Oscar como Mejor actor en cuatro ocasiones, comenzando con la icónica Bonnie y Clyde, además de El cielo puede esperar (Heaven can Wait) y la propia Rojos. Su última nominación vino en 1992 con Bugsy.

    3. Montgomery Clift

    Una de las grandes leyendas de la edad dorada de Hollywood, cuya carrera dejó monumentales clásicos del cine estadounidense pero que nunca fue recompensada con un Oscar. Montgomery Clift trabajó con cineastas como Howard Hawks, Elia Kazan y Alfred Hitchcock a lo largo de su vida, y era considerado rival de Marlon Brando, ni más ni menos. Sin embargo, moriría en 1966 a los 45 años con una filmografía de 19 películas.

    En su vida, Clift fue nominado al Oscar como Mejor actor principal en tres ocasiones, y una más como actor de reparto, entre 1949 y 1962. De esas, las más notables fueron, por mucho, Ambiciones que matan (A Place in the Sun) y De aquí a la eternidad (From Here to Eternity).

    4. Ralph Fiennes

    Otro gigante del cine de nuestro tiempo es el inglés Ralph Fiennes, con una carrera que abarca desde los dramas más convencionales hasta la comedia y el terror, con fascinantes resultados. El gran público probablemente lo recuerda más como Lord Voldemort en la saga de Harry Potter, pero tiene una filmografía inagotable de grandes actuaciones.

    Aunque ha ganado ya un BAFTA, el Oscar se le ha escapado en tres diferentes ocasiones. Su primera nominación vino en 1994 con La lista de Schindler (Schindler’s List), como Mejor actor de reparto. Repetiría tres años después con El paciente inglés (The English Patient), ya como actor principal. Tendrían que pasar casi tres décadas para volver a recibir una nominación, por Cónclave. Claro que merece más por una carrera tan prolífica y diversa, pero nosotros lo nominaríamos sin cuestionar por esa gran escena en Exterminio: El templo de huesos (28 Years Later: The Bone Temple).

    5. Colman Domingo

    Colman Domingo es uno de esos actores que comenzó su notable carrera en el teatro (con dos nominaciones al Tony y un premio Laurence Olivier por su rol en The Scottsboro Boys), pero que una vez que dio el salto a la pantalla, lo hizo pisando fuerte. Su papel como Ali en la serie Euphoria le valió un Emmy como Mejor estrella invitada.

    Su trabajo en el cine ha sido intermitente desde 1995, pero comenzó a ser más consistente en 2013 y, en unos cuantos años, ha sumado ya dos nominaciones al Oscar. Al hilo, de hecho, y ambas como actor principal. La primera fue por Rustin en 2024, y la segunda por Las vidas de Sing Sing en 2025. Si mantiene ese ritmo de trabajo y cuidado en la selección de sus proyectos, creemos que será cuestión de tiempo.

    6. Cary Grant

    Uno de los grandes galanes del Hollywood clásico, quizá hoy más recordado por sus trabajos con Alfred Hitchcock, como Intriga internacional (North by Northwest), o por la genial comedia Luna nueva (His Girl Friday), de Howard Hawks.

    En realidad, y por increíble que parezca, el único Oscar que Grant se llevó a casa fue un premio honorario en 1970. Sólo fue nominado por sus actuaciones en dos ocasiones: una por Serenata nostálgica (Penny Serenade) en 1942, y otra por Un corazón en peligro (None But the Lonely Heart) en 1945.

    7. Paul Giamatti

    Uno de los grandes actores más infravalorados en activo es, indiscutiblemente, Paul Giamatti, un maestro para hacer papeles de hombres disminuidos, amargados o francamente molestos, pero con la medida justa de simpatía o gracia para que nos interesemos por ellos.

    Más conocido por dos geniales colaboraciones con Alexander Payne (siendo la primera de ellas Entre copas), Giamatti ha sido nominado a numerosos galardones de los galardones más prestigiosos del cine, aunque ha obtenido pocos. Respecto al Oscar, su primera nominación vino como Mejor actor de reparto por El luchador (Cinderella Man) en 2006. La segunda vino y última, y por la que debió ganar el Premio de la Academia, fue como Mejor actor por Los que se quedan (The Holdovers), también de Alexander Payne, aunque por ella sí obtuvo el Globo de Oro, por lo menos. No sólo una grandiosa película de Navidad, sino una grandiosa película, punto.

    8. Alan Rickman

    Otro gran actor inglés que tiene en común con Ralph Fiennes no haber obtenido nunca Oscar y haber pasado por la saga de Harry Potter. La diferencia es que, contrario a Fiennes, el grandioso Alan Rickman nunca fue nominado al premio estadounidense.

    Esto a pesar de tener también una carrera fenomenal y diversa, que lo llevó desde Duro de matar (Die Hard) a dramas de época como Sensatez y sentimientos (Sense and Sensibility). Sí fue múltiple nominado al homólogo británico del Oscar, el BAFTA, en numerosas ocasiones, y lo ganó como Mejor actor de reparto por Robin Hood: El príncipe de los ladrones, de 1991.

    9. Peter O’Toole

    Otro gigante de la pantalla que comparte con Glenn Close (una de las grandes actrices que tampoco han ganado el Oscar) el desafortunado récord de más nominaciones al premio por actuación, sin una sola victoria. Peter O'Toole fue un portentoso actor de teatro que debutó en el cine en 1960. Sólo dos años después, obtuvo su primera nominación al Oscar como Mejor actor por Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia).

    A lo largo de una maravillosa carrera que sólo fue frenada por su muerte a los 81 años en 2013, O’Tool sería nominado al Oscar un total de ocho veces, siendo la última la película Venus, de 2006. Nunca obtuvo un premio competitivo, pero la AMPAS sí le concedió una estatuilla honoraria en 2002.

    10. Oscar Isaac

    De origen guatemalteco y naturalizado estadounidense, Oscar Isaac es uno de los grandes actores de su generación que también, por increíble que parezca, nunca han sido nominados al “premio grande” del cine. Y grandes actuaciones no faltan en su filmografía para justificar al menos una nominación.

    Si tuviéramos que nombrar la que podría haber tenido mayores posibilidades de nominación, diríamos que Balada de un hombre común (Inside Llewyn Davis). Pero ya sea por el turbio antihéroe de El contador de cartas (The Card Counter) o el perverso antagonista de Ex-Máquina (Ex Machina), argumentos sobran. Incluso este año, fue ignorado para el Oscar por su rol en Frankenstein: la Academia prefirió nominar—aunque no sin razón—a Jacob Elordi.

  • 8 series de anime que todo mexicano debe ver al menos una vez

    8 series de anime que todo mexicano debe ver al menos una vez

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    México—y varios países de América Latina—son grandes importadores de anime, y durante décadas, ha sido parte importantísima de la cultura popular de la región. Sobre todo en los casos de títulos clásicos que fueron importados y doblados al español, décadas antes de que la animación japonesa fuera fácilmente accesible en su idioma original.

    Claro que hay títulos que han dejado mayor marca que otros, pero las series de anime que seleccionamos aquí son esenciales en el repertorio de todo mexicano y latinoamericano. Muchos las descubrimos gracias al doblaje y, en varios casos, hoy es muy sencillo llegar a ellas gracias a secuelas o remakes.

    1. Dragon Ball Z (1989-1996)

    Esta serie fue retransmitida tantas veces desde el comienzo, mientras se concluía el doblaje, que muchos niños de los 90 la podríamos recitar de memoria. Sin embargo, Dragon Ball y sobre todo su sucesora, Dragon Ball Z, están grabadas en las mentes de los mexicanos gracias a las voces de Laura Torres y Mario Castañeda, respectivamente como las versiones infantil y adulta de Goku, el guerrero saiyajin que la protagoniza.

    Se trata de uno de los animes paradigmáticos del subgénero shōnen, generalmente dirigido a chicos y enfocado en la acción. Es una franquicia que sigue viva y coleando—con un nuevo arco de Dragon Ball Super, la serie secuela, en camino—, y por lo tanto, es una piedra angular intergeneracional de la cultura popular latinoamericana. Los niños que la vieron en los 90 ya son adultos que la comparten con sus hijos o familiares más pequeños, que la siguen descubriendo gracias a los videojuegos o a entregas más recientes como Dragon Ball DAIMA.

    2. Los caballeros del Zodíaco (1986-1989)

    Aunque Dragon Ball sigue siendo uno de los casos paradigmáticos del éxito del anime en América Latina, fue precedido por el de otras series como Los caballeros del Zodíaco (Saint Seiya). Menos propensa a la violencia directamente física pero con altas dosis de fantasía y sufrimiento, este anime cuenta la historia de Seiya y los caballeros de bronce al servicio de la diosa Atena.

    Y aunque también ha tenido nuevas iteraciones—incluyendo algunas con animación en 3D—, la original es otro ejemplo de cómo el doblaje puede grabar ciertas creaciones en el imaginario popular. Desde el poderoso grito de “¡Dame tu fuerza, Pegaso!” en la voz del difunto Jesús Barrero, al ataque “¡Polvo de diamante!” gritado por René García (también voz de Vegeta en Dragon Ball Z), es un argumento para defender el caso de que, a veces, el doblaje es mejor.

    3. Sailor Moon (1992-1997)

    Quizá indebidamente, en América Latina—y en varias partes del mundo, en realidad—solemos caer en el estereotipo de separar las cosas como “para niños” y “para niñas”. Y así, en pleno auge de Dragon Ball, fue introducida Sailor Moon como su alternativa para las chicas (aunque la categorización viene desde el manga y anime, donde las producciones del subgénero shōjo son pensadas como la contraparte para chicas del shōnen).

    Basada en el manga homónimo de Naoko Takeuchi, la serie sigue las aventuras de Usagi Tsukino (o Serena Tsukino en Latinoamérica, con voz de Patricia Acevedo), una joven dotada con poderes mágicos para proteger a la Tierra de amenazas externas. La serie fue abrazada por chicos y chicas por igual, y también es accesible para nuevas generaciones gracias a otras iteraciones como Sailor Moon Crystal, más apegada al manga.

    4. Pokémon (1997-actualidad)

    De acuerdo, Pokémon no inició como un anime, sino como un videojuego, y se ha convertido en todo un fenómeno multimedia intergeneracional que no parece tener freno. Sin embargo, el anime original—iniciado en 1997— fue un factor decisivo en su popularización, especialmente en América Latina.

    Tan duradero ha sido el fenómeno que su protagonista original, Ash Ketchum, sólo fue retirado en 2023, aunque el anime continúa—y parece que lo hará con cada nueva entrega de los videojuegos—. Pero todos los niños de los 90 podemos recitar de memoria el famoso Pokérap—que, en realidad, es producto de su importación a América, pues no existe en la versión japonesa—. ¿Y el doblaje de James del equipo Rocket, de Pepe Toño Macías? Uno de esos ejemplos sui generis de localización que inmortalizan a ciertos personajes para toda una región.

    5. Súper Campeones (1983-1995)

    Uno de los animes de los 80 más conocidos de este lado del Océano Pacífico, es Súper Campeones (Captain Tsubasa), anime basado en el manga homónimo de Yōichi Takahashi. La historia de Oliver Atom (Tsubasa Ōzora en la versión original), un chico que sueña con ganar el mundial de futbol representando a Japón, hizo eco en América Latina, una de las regiones con más aficionados a dicho deporte.

    Es curioso que Takahashi concibió su creación como admirador del futbol europeo, en un momento en que dicho deporte no era popular en Japón, pero que sí contribuyó a cambiar ese hecho en el país. Esta historia ha tenido diversas adaptaciones animadas a lo largo de los años, pero acá en América Latina todos recordamos la clásica de los 80—que nos llegó en los 90, en realidad—, con Oliver, Bruce, Tom y Steve corriendo de un lado a otro de la cancha por lo que parecían horas. Eso, o eran canchas de 10 kilómetros de punta a punta…

    6. Ranma ½ (1989-1992)

    Una serie de anime que muchos mexicanos consideran esencial de los 90, pero que provocó polémica en la sociedad generalmente mojigata de la región dada su temática. Entre artes marciales, aventura fantástica y comedia romántica, la saga creada por Rumiko Takahashi sigue a varios personajes aquejados por una maldición china que les hace transformarse en otros seres al mojarse con agua fría. Y Ranma, el protagonista, es un joven que se transforma en chica, cosa complicada al ser prometido en matrimonio con Akane.

    Aunque el manga de Ranma ½ sí llegó a un final, la serie de anime original fue cancelada antes de poder concluir la historia, por lo que muchos fans se quedaron con la duda de cómo terminó todo. Dado que esta primera adaptación no está disponible en streaming, puedes ver la nueva versión que aún está en curso en Netflix. Esperamos que haya mejor suerte para concluirla esta vez.

    7. Neon Genesis Evangelion (1995-1996)

    Mientras que muchas de las series mencionadas hasta ahora mostraban una faceta más escapista y juvenil del anime, la obra insignia de Hideaki Anno, Neon Genesis Evangelion, mostraba otras posibilidades: el anime como obra de arte para representar personajes psicológicamente complejos en una trama existencialista con iconografía que mezclaba sintoísmo y cristianismo. Además de todo lo anterior, no quitaba el dedo del renglón con la acción y la violencia.

    La trama sigue a Shinji Hikari, un chico reclutado por su propio padre para unirse a otros adolescentes en la difícil—y, a menudo, mortal—misión de pilotar los Evangelions, o Evas, robots gigantes cruciales en la operación de la organización Nerv para combatir a los “Ángeles”, seres que auguran un cataclismo. Heredera de animes del subgénero mecha como Gundam y predecesora esencial de Attack on Titan, es una de las producciones que confirmaron un hecho para las audiencias occidentales: que el anime es mucho más que “caricaturas” para niños.

    8. Digimon (1999-2000)

    Concebida y lanzada en pleno auge de Pokémon—y una de las razones por las que se le compara con ella—, Digimon es otro anime básico para los fans mexicanos y latinoamericanos que, curiosamente, no tuvo sus orígenes como animación. Ni siquiera como manga, vaya. Todo inició con el lanzamiento de mascotas virtuales conocidas como Digital Monsters, similares al Tamagotchi.

    El anime original sigue a Tai y su grupo de amigos, los “niños elegidos”, que son arrastrados a un mundo virtual conocido como el Digimundo, que deben salvar con ayuda de sus amigos monstruos. Su concepción de los mundos digitales puede parecer anticuada para estándares de hoy, pero la franquicia ha evolucionado con los tiempos. La más reciente iteración, Digimon Beatbreak, llegó en 2025.

  • ‘Spider-Noir’: ¿dónde más has visto antes al elenco de la serie?

    ‘Spider-Noir’: ¿dónde más has visto antes al elenco de la serie?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En colaboración con la división televisiva de Sony Pictures—encargada desde hace años de las adaptaciones de Spider-Man a la pantalla—, Amazon Prime Video estrena en 2026 la anticipada serie Spider-Noir, basada en el cómic Spider-Man Noir, sobre una versión alternativa del personaje situada en Nueva York durante la Gran Depresión.

    La serie cuenta con un elenco liderado por Nicolas Cage (con su razón de ser), además de otros rostros conocidos como Brendan Gleeson, Li Jun Li, Jack Huston y Lamorne Morris. Si te preguntas de dónde los conoces, a continuación te decimos dónde más has visto al elenco de Spider-Noir.

    Nicolas Cage (Ben Reilly / La araña)

    Un actor que, a estas alturas, ya no requiere presentación, gusten o no sus actuaciones siempre singulares y que no dejan a nadie indiferente. De hecho, el casting de Nicolas Cage como el protagonista de Spider-Noir, un detective derrotado llamado Ben Reilly / La araña, tiene sentido dado que ya prestó su voz a otra versión del personaje en la película animada Spider-Man: Un nuevo universo (Spider-Man: Into the Spider-Verse), aquí llamado Peter Parker.

    Con una carrera tan larga como prolífica, la pregunta no es dónde has visto a Nicolas Cage antes, sino en qué títulos que se parezcan a lo que presentará en Spider-Noir. Se ha dicho que su interpretación como Ben Reilly es “70% Humphrey Bogart y 30% Bugs Bunny”, lo que sugiere un delicado equilibrio entre solemnidad y desquicio. En el primer extremo, tenemos a Pig. En el segundo, encontramos a Mamá y papá. A medio camino, hay algo así como en Mandy.

    Brendan Gleeson (Silvermane)

    El segundo gran nombre en el elenco de Spider-Noir es el veterano actor irlandés Brendan Gleeson, que ha estado en activo desde 1984. Aunque versátil para el drama y la comedia, es más recordado por sus roles como personajes antipáticos y hoscos, lo cual lo vuelve ideal para su papel en la serie, como el mafioso Silvermane.

    En esa misma línea, uno de sus papeles más famosos es el del icónico Alastor Moody en la saga de Harry Potter. Más recientemente lo vimos en un rol parecido en Los espíritus de la isla (The Banshees of Inisherin), donde interpreta a un hombre que renuncia repentina y misteriosamente a su amistad con otro (Colin Farrell), desencadenando una serie de eventos cada vez más violentos.

    Li Jun Li (Cat Hardy)

    La actriz estadounidense nacida en China, Li Jun Li, será la encargada de interpretar a Cat Hardy, una cantante de cabaret con vínculos al mundo mafioso neoyorquino de los años 30, en una caracterización típica de una femme fatale. En realidad, esta es la versión de Spider-Noir para una antiheroína más conocida de los cómics tradicionales de Spider-Man, Felicia Hardy o Gata Negra. Por lo tanto, esta serie marca, técnicamente, su debut en live action.

    Li Jun Li ha tenido una carrera más prolífica en televisión que en el cine, protagonizando la segunda temporada de la serie El exorcista, así como la serie Wu Assassins. Sin embargo, la caracterización de Cat Hardy ha sido descrita como una amalgama de actrices como Rita Hayworth, Lauren Bacall y Ana May Wong, que es considerada la primera estrella sino-estadounidense de Hollywood. Li Jun Li ya ha interpretado una versión de eso en Babylon, que presenta versiones ficticias de varias personas reales de los años 30.

    Lamorne Morris (Robbie Robertson)

    En los cómics originales de Spider-Man, Robbie Robertson es uno de los personajes más interesantes en la plantilla editorial del Daily Bugle, uno de los editores más razonables bajo el irascible James Jonah Jameson. Reinterpretado para los bajos mundos de la Gran Depresión en Spider-Noir, tiene el papel perfecto: el reportero en las calles que es el perfecto aliado del detective.

    El rol recae en Lamorne Morris, quien ha tenido una trayectoria más bien discreta en el cine, con roles secundarios en títulos como Noche de juegos (Game Night). Su perfil ha crecido más en televisión a comparación con sus días como Winston Bishop en New Girl, pues ganó el Emmy por su actuación en la quinta temporada de Fargo.

    Jack Huston (Flint Marko)

    Descendiente del clan Huston, el actor Jack Huston interpretará a una versión de Flint Marko, en los cómics conocido como el Hombre de Arena o Arenero (del cual ya hemos visto una versión alternativa en El hombre araña 3, del director Sam Raimi). Sin embargo, en su versión alterna de Spider-Man Noir, no tiene la capacidad de convertir su cuerpo en arena, sino de alterar su fisiología interna. Habrá que ver si, en la serie Spider-Noir, será similar.

    Huston ha tenido una prolífica carrera en roles secundarios tanto en el cine como en la televisión, notablemente protagonizando el (no tan bien recibido) remake de Ben-Hur de 2016. Ha tenido mejor respuesta en otros papeles, como Richard Harrow en Boardwalk Empire, un joven Robert F. Kennedy en El irlandés (The Irishman) y en Escándalo americano (American Hustle) como Pete Musane, un mafioso que tiene un amorío con el personaje de Jennifer Lawrence.

  • 7 películas ganadoras del Razzie que sí recomendamos

    7 películas ganadoras del Razzie que sí recomendamos

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La temporada de premios es marcada por eventos como la entrega de los Globos de Oro y del Oscar, pero también tiene su antítesis: la Golden Raspberry (Frambuesa de Oro, en español), más conocido como el Razzie. Se trata de un galardón parodia para “reconocer” lo peor del cine durante el año previo.

    Las estatuillas son otorgadas a lo peor entre actores, directores, guiones y las propias películas en diversas categorías. A veces son merecidos, pero en otras ocasiones, el tiempo ha hecho justicia y reivindicado a varios títulos acreedores como joyas incomprendidas, algunas incluso consideradas de culto. A continuación seleccionamos para ti algunas películas ganadoras del Razzie que sí recomendamos o, por lo menos, tienen algo que vale la pena (incluyendo premios especiales).

    1. Showgirls: Lo prohibido (1995)

    Razzie por: Peor película, Peor dirección, Peor guión, Peor actriz, Peor pareja en pantalla, Peor nueva estrella, Peor canción original y Peor película de la década

    Un perfecto ejemplo de una película vapuleada y desbordante de “premios” a lo peor del año y que, con el tiempo, se ha reivindicado como una película de culto. Dirigida por el siempre provocador Paul Verhoeven (RoboCop y Bajos instintos), el drama erótico sobre una mujer (Elizabeth Berkeley) en camino a Las Vegas para convertirse en bailarina de cabaret fue brutalmente vapuleado en su momento. A la fecha ostenta el récord de más nominaciones al Razzie.

    Como sucede con casos similares, la película fue abrazada tras su lanzamiento en video por sectores como la comunidad LGBTQIA+, e incluso fue objeto de fiestas como El show de terror de Rocky. Hoy, se le ha reevaluado como una sátira que reflexiona sobre la naturaleza del trabajo sexual y sus estructuras patriarcales, incomprendida en su tiempo por su tono irregular, exagerado, así como por su opulencia. Además, es notable porque Verhoeven fue la primera en la historia de los Razzies que dio la cara en la ceremonia para aceptar la estatuilla.

    2. Riesgo en el aire (1997)

    Razzie por: Peor desprecio imprudente por la vida humana y la propiedad pública (premio especial)

    El cine de acción protagonizado por Nicolas Cage en su auge se distingue por un glorioso halo de excesos: las actuaciones son tan exageradas como las secuencias de acción. Uno de los ejemplos más emblemáticos es Riesgo en el aire (Con Air), en la que un noble convicto encarcelado injustamente acaba en un vuelo para trasladarlo a él y a otros reos de máxima seguridad. El vuelo es secuestrado y está en él detenerlos.

    Excepto que las cosas se salen de control en formas cada vez más violentas y absurdas, hasta que el avión termina estrellándose sobre la vía principal de Las Vegas, causando un caos de proporciones catastróficas y deliciosamente espectaculares (es la primera película del director Simon West, quien dirigiría después títulos como la primera Tomb Raider o Los indestructibles 2). Claro que ameritaba ese Razzie especial en particular, pero el resto de la película es un espectáculo divertidísimo de estúpido heroísmo estadounidense, con un Cage estoico y digno de memes.

    3 El proyecto de la bruja de Blair (1999)

    Razzie por: Peor actriz

    Incluimos a El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project) en este listado no por el hecho de llevarse el “premio” a la Peor actriz (no tenemos problema con Heather Donahue), sino porque además estuvo nominada, increíblemente, como Peor película en su año.

    Es, claramente, uno de esos casos en los que el juicio fue nublado por llevar la contraria al éxito comercial (esta ha sido una de las películas de bajo presupuesto más exitosas de la historia). El found footage pasó de ser un artificio del terror a todo un subgénero, consolidado posteriormente por títulos como Cloverfield: Monstruo, exportado a manifestaciones como 1974: La posesión de Altair, e incluso evolucionado en propuestas experimentales como Skinamarink.

    4. Rocky IV (1985)

    Razzie por: Peor dirección, Peor actor, Peor actriz de reparto, Peor nueva estrella y Peor banda sonora

    La saga de Rocky se define por su melodramatismo deportivo masculino que, con excepciones, las mantiene en el imaginario colectivo como entretenimiento reiterativo y un tanto barato, pero muy querido por el público. Pero en cuestión de Razzies, se trata de una de las sagas más nominadas. Y su estrella, Sylvester Stallone, es la persona con el récord de nominaciones (acumulando 39 hasta 2026).

    En su año, Rocky IV le mereció a Stallone varias frambuesas doradas, incluyendo por su guión y dirección, además de su actuación (curiosamente empatando consigo mismo por Rambo II, por la que también fue “premiado”). ¿Es una gran película? Para nada, pero ni es la peor, ni debe ser desechada: es propaganda antisoviética pura en pleno clímax de la Guerra Fría y, por lo tanto, un documento histórico de los ánimos de aquel tiempo—y testimonio de la maquinaria propagandística hollywoodense—. No sólo eso, su momento más dramático (¡Apollo!) ha rendido tanto para memes, como para una saga entera continuada en el spin-off Creed II.

    5. La puerta del cielo (1980)

    Razzie por: Peor dirección

    Uno no pensaría que el director de El francotirador (The Deer Hunter) y los Razzies podrían ir juntos en el mismo enunciado, pero eso fue exactamente lo que sucedió después de que Michael Cimino dirigió La puerta del cielo (Heaven’s Gate), cuyo complicado rodaje y estreno rodeado de mala prensa la sepultaron en la taquilla.

    Y sí, la película tiene notables problemas detrás de cámaras que merecen consideración, pero este wéstern—con excelentes actuaciones de nombres como de Christopher Walken, Jeff Bridges e Isabelle Huppert—es una épica notable, especialmente si hablamos del corte del director, que fue el que la mayoría vio en su momento.

    6. Star Wars - Episodio III: La venganza de los Sith (2005)

    Razzie por: Peor actor de reparto

    Con su trilogía de precuelas, la saga de Star Wars sienta otro ejemplo paradigmático de películas que fueron mal recibidas en su momento, y que han sido reevaluadas por la crítica o, por lo menos, abrazada por ciertos sectores del público.

    El tercer episodio de la saga, La venganza de los Sith (Revenge of the Sith), recibió una sola nominación a los Razzies y la ganó: Hayden Christensen como Peor actor de reparto. Su actuación como Anakin Skywalker fue uno de los aspectos peor recibidos de la trilogía desde su debut en la segunda entrega. Sin embargo, ha sido abrazado por nuevas generaciones que incluso celebraron sus cameos en la serie Ahsoka. Hoy, las precuelas son algo así como un clásico de culto redescubierto por la generación Z, que no creció con estas películas pero regresa a ellas gracias a los nuevos títulos en constante producción.

    7. Entrevista con el vampiro (1994)

    Razzie por: Peor pareja en pantalla

    La adaptación dirigida por Neil Jordan de Entrevista con el vampiro (Interview with the Vampire) de Anne Rice tuvo sus controversias, en particular el casting de Tom Cruise como Lestat. Algo que la propia Rice criticó en su momento pero con lo que quedó satisfecha al ver el producto terminado.

    Y, en general, la película es considerada una adaptación satisfactoria incluso si ha palidecido a la sombra de otras más recientes y que abordan abiertamente la relación de Lestat y Louis (Brad Pitt). Sin embargo, era una representación homoerótica un tanto disruptiva para su momento, tan así que los Razzies se inventaron la categoría de Peor pareja en pantalla para “premiar” a Cruise y Pitt (en penoso empate con Sylvester Stallone y Sharon Stone por El especialista). Sin embargo, no fue para nada merecido, y parece más un producto de un tiempo menos tolerante.

  • Cuatro razones por las que “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell ha dividido opiniones

    Cuatro razones por las que “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell ha dividido opiniones

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Dirigida por la actriz convertida en guionista y directora, Emerald Fennell, “Cumbres borrascosas” (“Wuthering Heights”, énfasis en las comillas), adaptación de la novela homónima de Emily Brontë, ya es una de las películas que más ha dividido opiniones de 2026. Desde las polémicas de su casting a la reputación de la propia directora y culminando con el producto final, se ha plantado firmemente en el canon de esas películas que amas u odias, sin medias tintas e independientemente de su pretendida pero en realidad tímida cachondez.

    ¿Pero de dónde viene el escándalo y por qué ha sido tan polarizante? A continuación te presentamos los cuatro argumentos más importantes—y ten en mente que todos están relacionados—.

    1. El casting (y el blanqueamiento de Heathcliff)

    Situada entre finales del siglo XVIII e inicios del XIX, Cumbres borrascosas de Emily Brontë es una historia intergeneracional que comienza cuando la protagonista, Catherine Earnshaw, es una adolescente. Su padre, el Sr. Earnshaw, adopta a un niño de las calles de Liverpool al que decide criar y nombrar Heathcliff. Sin embargo, Heathcliff es constantemente abusado por el hermano de Catherine, Hindley, acentuando más su resentimiento. Su amargura alcanza un punto de quiebre cuando Catherine, de quien está enamorado, lo rechaza por no tener dinero, y opta por casarse con Edgar Linton. Heathcliff huye para regresar años después con una fortuna tan grande como sus deseos de venganza.

    Las primeras críticas a “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell vinieron desde que se confirmó el elenco en 2024. A pesar de su fama, Margot Robbie fue considerada una mala elección para la adolescente Cathy: tenía 34 años cuando se anunció su casting, y por jovial que se mantenga su apariencia, es considerada una elección más adecuada para Barbie, digamos, que para interpretar a una joven mujer de la era victoriana.

    Jacob Elordi, estrella en ascenso gracias a series como Euphoria y la más reciente adaptación de Frankenstein, es un poco más joven. Sin embargo, su casting trajo críticas por otros motivos: es un actor blanco interpretando un rol que si bien Brontë describe con cierta ambigüedad racial como un “gitano de piel oscura” o como un “pequeño lascar”, es generalmente leído como una persona de color.

    Lo cual es un aspecto determinante para el personaje, por lo que la película de Fennell ya trae consigo acusaciones de blanqueamiento o whitewashing. No es la primera vez que sucede con una adaptación de Cumbres borrascosas: en la de 1939, es interpretado por Laurence Olivier, con una Catherine de casi 30 años interpretada por Merle Oberon. No obstante, la de 2011 dirigida por Andrea Arnold presenta a un Heathcliff moreno interpretado por un entonces veinteañero James Howson—y una Kaya Scodelario que no llegaba ni a 20 años como Catherine—. Incluso la de 1992, considerada por muchos la mejor, tenía a Ralph Fiennes y Juliette Binoche en los roles principales.

    El color de su piel es un elemento importante para explicar sus dinámicas dentro del mundo de la novela y, en resumidas cuentas, toda la crítica que Brontë planteaba con el texto—y parte de la razón por la que éste fue tan impactante en su momento—. Lo que nos conduce a…

    2. La adaptación de Emerald Fennell no entiende el punto

    Antes de entrar en este punto, cabe aclarar que no creemos que una adaptación tenga que ser completamente fiel al material original para ser “buena”. A veces, esa fidelidad puede ser una limitación, incluso. Una de las mejores adaptaciones de Jane Austen lleva la historia a Beverly Hills en los 90—hablamos de Ni idea (Clueless), con Alicia Silverstone—, y también es posible traducir a Shakespeare a una preparatoria a finales de la misma década (10 cosas que odio de ti).

    La mayoría de las adaptaciones al cine de Cumbres borrascosas, de hecho, sólo abordan la primera mitad de la novela—incluyendo la de Andrea Arnold—. Sin embargo, el blanqueamiento de Heathcliff es sólo un indicio de lo evidente: Emerald Fennell no entiende el libro que está adaptando.

    En su momento, la novela de Brontë—publicada por necesidad bajo un seudónimo masculino, Ellis Bell—, impactó al público general por la sórdida representación de sus personajes manipuladores y vengativos, una crítica poco velada a la sociedad victoriana con sus valores mojigatos, su clasismo, su racismo y, sobre todo, la naturaleza cíclica de sus peores vicios—la segunda generación de personajes, extirpada de casi todas las adaptaciones cinematográficas, es crucial para ilustrar este punto—. “Cómo un ser humano podría haber intentado escribir este libro sin cometer suicidio, es un misterio”, decía una crítica contemporánea de la novela. Otros comentarios del tiempo estaban en esa línea.

    La “Cumbres borrascosas” de Fennell opta por eliminar todos esos matices para priorizar lo que, se supone, es una historia de amor imposible, en la que los amantes son separados por sus condiciones y reunidos en una rencilla mezquina, con intentos de imágenes eróticas chocantes y camp. Sin embargo, como historia de amor se queda corta y es problemática. Y como película erótica, a lo más que aspira es a ser la Cincuenta sombras de Grey de su época: puro humo.

    Durante la premiere de la película, Emerald Fennell justificó que no es una adaptación directa de la novela, sino que busca recrear la sensación que tuvo cuando leyó y se obsesionó con la novela, a los 14 años. Más allá de echar más leña al fuego para quienes defienden la novela, la declaración revela mucho de las posturas de Fennell.

    3. La propia Emerald Fennell

    Antes de ser guionista y directora, Emerald Fennell tuvo una carrera como actriz. Tuvo pequeños papeles en películas como Peter Pan y La increíble historia de Albert Nobbs. Ahí conoció a Phoebe Waller-Bridge (quien hoy es mejor conocida por Fleabag), quien luego la contrató como guionista en la serie Killing Eve. En paralelo, ganó notoriedad al interpretar a Camilla Parker Bowles en The Crown.

    Como guionista y directora, Fennell saltó a la fama con su primera película, Hermosa venganza (Promising Young Woman), que le mereció el Oscar a Mejor guión original. La película, sobre una mujer justiciera (Carey Mulligan) que seduce y caza a abusadores sexuales por las noches, encendió conversaciones sobre el tema. Sin embargo, la película no pasó sin sus críticas, particularmente por priorizar el estilo sobre la sustancia en un tema tan serio—lo que algunos tomaron como explotación sensacionalista—, y por proponer una visión del empoderamiento como una crueldad individualista.

    Para echar sal a la herida, años después llegó Saltburn, concebida como una sátira de la clase privilegiada británica, que es infiltrada por un joven de bajos recursos (Barry Keoghan) obsesionado con su apuesto y afluente compañero de clase (Jacob Elordi). Sin embargo, fue recibida como una sátira sin dientes, de una tímida superficialidad en sus críticas hacia la clase alta que pretende satirizar, y con provocaciones que se reducen a imágenes de fluidos sexuales derramados en una tina. En el peor de los casos, permite una lectura simplista de que “los pobres son los malos”.

    Cabe señalar que la propia Fennell proviene de un trasfondo privilegiado, hija del notable empresario joyero Theo Fennell. Aunque sus películas podrían leerse como “inocente diversión” o escapismo puro, el precedente de Saltburn deja ver algo más problemático con “Cumbres borrascosas”: la apropiación de una obra crítica de la moral de las élites, para despojarla de toda su alma contestataria en aras de una estetización aspiracionista en el mejor de los casos, e incluso represiva bajo un disfraz de provocación en el peor.

    4. Incluso después de todo, no es tan buena película

    Aun si su “Cumbres borrascosas” existiese en un vacío libre de todos estos matices, si ignoramos el blanqueamiento y licencias creativas de cuestionables motivaciones, la conclusión es que tampoco es una gran película.

    Hay, claro, puntos muy positivos. Aunque su anacronismo no tiene una justificación tan clara, el diseño de producción con un estilo pop kitsch (de Suzie Davies, nominada al Oscar por Cónclave) llena mucho la vista hasta resultar incluso absurdo (hay una habitación en la casa de Edgar Linton con la decoración más ridícula, pero genial). Por otro lado, los vestuarios de Jacqueline Durrand (ganadora del Oscar por Mujercitas) están bien pensados desde ese mismo anacronismo, para integrar materiales modernos—látex, poliéster—y hacerlos encajar dentro del contexto victoriano.

    Sin embargo, una vez más, aquí se prioriza el estilo sobre la sustancia. Desprovista de todo su necesario contexto y nada que lo sustituya, “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell es dramáticamente tediosa, oscilando entre rabietas de los personajes y escenas sugerentes de pan siendo amasado—lo que realmente no luce tan sexi como la directora cree—. Ver a dos de los actores más bellos de nuestra época comportarse como adolescentes que van del amor y lujuria al odio mezquino, se vuelve bastante viejo pasados ciertos minutos.

  • 6 animes de los 80 que quizá te perdiste (pero debes ver ahora)

    6 animes de los 80 que quizá te perdiste (pero debes ver ahora)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    En territorios como México y el resto de América Latina, la animación japonesa—o anime—comenzó a ganar popularidad con títulos tempranos como Astroboy o Heidi en los 60 y algunos otros en los 70. Pero su consolidación como fenómeno cultural llegaría hasta los 90 con los ya clásicos como Dragon Ball o Los Caballeros del Zodíaco, técnicamente de los 80 pero importados a este lado del Pacífico durante la década siguiente. Es por esta razón que existen varios animes de los 80 que son auténticas joyas, pero que han pasado relativamente desapercibidos.

    La animación japonesa de la actualidad tiene alcances inimaginables—sólo hace falta ver la sensación que es Demon Slayer para comprobarlo—, pero eso no quiere decir que los títulos del pasado no merezcan el mismo reconocimiento. Todo lo contrario. Por ello, aquí seleccionamos para ti algunos animes de los 80 que quizá no has visto, pero que ningún fan se debe perder.

    Vampire Princess Miyu (1988)

    Basado en un manga de horror de Narumi Kakinouchi y Toshiki Hirano, y adaptada en una OVA (Original Video Animation)—lo que hoy llamaríamos una miniserie—, Vampire Princess Miyu trata sobre una mujer, mitad humana y mitad demonio, dedicada a usar sus poderes para cazar a los “Shinma”, seres de una dimensión demoníaca que se alimentan de almas humanas.

    El elemento vampírico podrá remitir a Hellsing, pero esta historia tiene más en común con otras producciones. Es como una versión oscura del subgénero de las magical girls (piensa en Sakura Card Captors), con el elemento demoníaco de Demon Slayer y personajes marginados como en InuYasha. La serie tendría un reboot en 1997.

    The Super Dimension Century Orguss (1984-1985)

    Con títulos como Mazinger Z o Mobile Suit Gundam en su canon, el subgénero mecha—de ciencia ficción, acción y combates con robots gigantes y sus pilotos como protagonistas—es uno cuya evolución es más interesante dentro de todo el anime. Y uno de los más olvidados es The Super Dimension Century Orguss (que forma una trilogía antológica conocida como Super Dimension, junto Super Dimension Fortress Macross y Super Dimension Cavalry Southern Cross).

    Esta serie se sitúa en el año 2062, el mundo está en guerra por un elevador espacial, y más peligrosas que las armas químicas o nucleares son las bombas dimensionales. Cuando una misión falla y es abortada, el impulsivo piloto Kei Katsuragi decide armar una bomba dimensional de cualquier forma, con repercusiones catastróficas. La explosión lo conduce a otro mundo devastado en el futuro, donde es asistido por una civilización nómada que transforma su nave en el mecha Orguss.

    Ojos de gato (1983-1985)

    Adaptada del manga homónimo de Tsukasa Hojo, Ojos de gato (también conocida como Cat’s Eye) es la historia de tres hermanas—Rui, Hitomi y Ai—que, de día, administran una cafetería. Sin embargo, por las noches, son ladronas de arte que roban obras del pintor Michael Heinz, quien es su padre, con la esperanza de resolver su desaparición años atrás. Las cosas se complican, sin embargo, cuando el detective a cargo de perseguirlas resulta ser el novio de Hitomi.

    Imagina algo en la línea de Lupin III, también con elementos de acción y crimen, aquí aderezada con un componente familiar y romántico. Aunque el anime no fue tan conocido en este lado del Pacífico, sí que fue famoso gracias a la popularidad del manga, uno de los más exitosos en la historia del semanario Shōnen Jump. Tan es así que la serie ya tuvo un remake animado en 2025.

    El puño de la Estrella del Norte (1984-1987)

    Antes de los hombres absurdamente musculosos de JoJo’s Bizarre Adventure y de las peleas cómicamente desequilibradas de Saitama en One-Punch Man, estaba Kenshiro, el protagonista de El puño de la Estrella del Norte, algo así como Mad Max pero con combates en vez de pistolas. Un guerrero en un mundo devastado tras una Tercera Guerra Mundial que, con su letal estilo de artes marciales que ataca los puntos vitales, imparte violentas muertes a quienes depredan a los inocentes que buscan agua y una vida digna. 

    Y cuando decimos violentas, es que lo son en grado absurdo, inmortalizadas en calidad de meme bajo el diálogo en japonés “omae wa mou shindeiru”. La serie original fue gigante en su momento, sobre todo en Japón, pero la franquicia creció tanto con secuelas, reboots e incluso adaptaciones en live action, que la original ha quedado algo olvidada. Tendrá, de hecho, un remake en 2026.

    Mobile Suit Zeta Gundam (1985-1986)

    Junto con Mazinger Z, Mobile Suit Gundam es uno de los títulos fundamentales del subgénero mecha, que se ha extendido por una larga franquicia de secuelas y spin-offs durante décadas. La paradoja es que el anime original fue cancelado luego de sólo 43 episodios, y no sería resucitado sino hasta los 80, con la popularidad de los juguetes o modelos construibles basados en la serie. La primera secuela sería Mobile Suit Zeta Gundam.

    Aunque sólo duró 50 episodios, esta serie es considerada por los fans de Gundam no sólo como una de sus mejores entregas, sino también como una de las que definirían lo que vendría tanto para la franquicia como para todo el subgénero, presentando personajes más complejos, un tono más pesimista y un conflicto bélico para nada simplista. Es bien conocido que animes posteriores como Evangelion no serían lo que son sin Gundam, pero a su vez, esta franquicia no se habría convertido en lo que es sin Zeta.

    Robotech (1985)

    Aunque también relativamente popular dentro del subgénero—aunque su seguimiento es más de culto—, Robotech entra dentro de territorio complicado al hablar de anime, puesto que se trata de una coproducción entre Japón y Estados Unidos (donde fue el primer anime televisado), con sus eventuales secuelas y spin-offs más atribuidas a este último. De hecho, sus orígenes se rastrean hasta la mencionada trilogía Super Dimension, pues en parte adapta tanto Super Dimension Fortress Macross como Super Dimension Cavalry Southern Cross.

    La trama abarca cuatro décadas y comienza cuando una fortaleza espacial alienígena se estrella en la Tierra, lo que conduce a un salto tecnológico para la humanidad y su guerra con una civilización extraterrestre. Sin embargo, sus genes estadounidenses trajeron una sensibilidad tanto bélica como romántica, lo que le da ciertos aires de Top Gun más que de Mazinger Z o de Gundam.

  • 7 películas más eróticas y cachondas que “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell

    7 películas más eróticas y cachondas que “Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    “Cumbres borrascosas” (“Wuthering Heights”), enésima adaptación del clásico literario, ahora dirigida por Emerald Fennell (Hermosa venganza), promete momentos de tensión sexual desbordante entre sus protagonistas, Margot Robbie y Jacob Elordi. Y cumple… a secas. La realidad es que la película despliega escenas de erotismo y cachondez apenas comparables a las de Cincuenta sombras de Grey, por poner un punto de comparación conocido.

    Es decir que si entras a esta función esperando romance de lo más picante, quizá te parezca un poquito tibia. Si te faltó calor, acá seleccionamos otras siete películas más eróticas y cachondas que “Cumbres borrascosas”. Y ojo: esto no necesariamente quiere decir que sus escenas sean explícitas, sino que son películas que encuentran sensualidad en sugerencias más interesantes que la masa de pan.

    1. Desafiantes (2024)

    De la filmografía de Luca Guadagnino podríamos sacar varios títulos para este listado, pero para este caso, nos conformamos con una: Desafiantes (Challengers), un drama de romance y comedia en el que las fronteras entre la amistad, el deseo y la rivalidad—tanto deportiva como afectiva—fluctúan en un fascinante triángulo conformado por Zendaya, Josh O’Connor y Mike Faist.

    Nunca un deporte de pelota había sido una alegoría tan efectiva para los ires y venires del amor y el erotismo, pero Guadagnino la utiliza para máximo efecto aquí, construyendo una tensión que crece hasta volverse insoportable. Es como Wimbledon pero considerablemente menos tibia.

    2. Cómplices del engaño (2023)

    Esta película del director Richard Linklater, inspirada en una increíble historia real, sigue a Glen Powell como un tímido profesor de psicología con otro interesante trabajo: hacerse pasar por sicario para ayudar a la policía de Nueva Orleans a atrapar criminales. Sin embargo, cruza una línea cuando una hermosa mujer (Adria Arjona) lo busca para asesinar a su marido abusador. Aunque rechaza hacerlo, su vínculo con esta mujer crece, y su acto como el carismático criminal se vuelve cada vez más real.

    Cómplices del engaño (Hit Man) es una película sumamente erótica no sólo porque tenga escenas íntimas—y claro, ayuda que los protagonistas son extremadamente guapos—, sino porque se trata de un juego de transgresión, tanto de identidades como de leyes. Es, en resumidas cuentas, sexi por divertirse con lo prohibido.

    3. Bella de día (1968)

    Hablando del tema, no podemos dejar fuera de la conversación a Luis Buñuel, cuyas imágenes surrealistas y tramas transgresoras, siempre han sido tan críticas del status quo como polémicas en su momento (y ahí están los ejemplos de Los olvidados o de Viridiana, por citar sólo un par).

    Bella de día (Belle de Jour), protagonizada por el ícono francés Catherine Deneuve, trata sobre una joven mujer en un matrimonio frígido, a pesar de que tiene amor. La curiosidad la lleva a trabajar en un burdel durante el día, donde consigue algo de liberación sexual. Buñuel plantea una película donde una mujer es capaz de experimentar sus fantasías sin ser narrativamente castigada por ello.

    4. Buena suerte, Leo Grande (2022)

    Un vicio común de la sexualidad en pantalla es que las personas hegemónicamente bellas y, sobre todo, jóvenes, parecen ser las únicas susceptibles de desear y ser deseadas. Buena suerte, Leo Grande (Good Luck to You, Leo Grande) es una película que subvierte lo segundo, por lo menos.

    Aquí seguimos a una mujer viuda (Emma Thompson) que, a sus 60 años, quiere disfrutar de su sexualidad de manera plena, algo que nunca consiguió durante su matrimonio. Con ayuda de un trabajador sexual llamado Leo Grande (Daryl McCormack), se dispone a disfrutar de una noche de autodescubrimiento y de placer, en una película que demuestra que, a veces, lo más sexy es ser vulnerables y abiertos en el erotismo.

    5. Orgullo y seducción (2022)

    En ningún lado dice que las películas cargadas de erotismo y cachondeo tengan que ser heteronormativas. Para desmentir esa expectativa, checa Orgullo y seducción (Fire Island), que en esencia es una reinterpretación contemporánea, queer y cómica de Orgullo y prejuicio.

    Al igual que su material de origen, la película explora también temas como clase y prejuicios, pero dentro de la comunidad gay y en una isla durante unas vacaciones de verano. O sea: mucha carne, la dosis exacta de sudor y poca ropa para una tensión sexual constante.

    6. El amante de Lady Chatterley (2022)

    ¿Queremos algo más directo y/o también inspirado en la literatura? Una buena opción es El amante de Lady Chatterley (Lady Chatterley’s Lover), novela de 1928 escrita por D. H. Lawrence que trata sobre el amorío entre una mujer casada de clase alta y el guardacaza de su propiedad.

    La novela fue vetada en varios países en su momento debido a la explicitud de su contenido sexual, lo que ya te dará una idea de qué esperar. Ha tenido varias adaptaciones a lo largo de los años, pero nosotros recomendaríamos la de 2022, protagonizada por Emma Corrin.

    7. Deseando amar (2000)

    No, en esta película no hay nada de sexo, y estamos conscientes de ello. Sin embargo, el aclamado clásico Deseando amar (In the Mood for Love), del director Wong Kar-wai, entiende algo muy importante: que, a veces, es mucho más erótico el deseo no consumado, la añoranza por el tacto del cariño, que su propia consumación.

    La película se sitúa en Hong Kong durante los 60 y sigue a un hombre (Tony Leung) y una mujer (Maggie Cheung), vecinos que se vuelven amigos cuando descubren que sus respectivos cónyuges les están siendo infieles entre sí. Este refugio de su infelicidad pronto se convierte en un deseo insoportable al que se niegan a sucumbir. Pero entre las miradas furtivas, la cámara lenta y la cadencia de los movimientos que ésta otorga, Wong Kar-wai encuentra erotismo hasta en el humo del cigarro.

  • “Cumbres borrascosas” y otras 7 películas que amas u odias

    “Cumbres borrascosas” y otras 7 películas que amas u odias

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El gusto es algo completamente subjetivo. El criterio sobre lo que es “bueno” o “malo”, lo que nos gusta o no, suele venir conformado por vivencias, contextos y emociones personales. A veces, puede haber consensos. Pero en muchas otras, las pasiones son álgidas y polarizadas, sin puntos medios.

    Cumbres borrascosas de Emerald Fennell es una de las más recientes adiciones a este peculiar canon, pero existen cientos de películas de esas que amas u odias, sin medias tintas. Acá seleccionamos ocho para que formes tu propia opinión.

    1. “Cumbres borrascosas” (2026)

    A punta de prácticamente blanquear y diluir la novela homónima de Emily Brontë, Emerald Fennell (Hermosa venganza) pasa directamente al canon de “las amas o las odias” con su versión de “Cumbres borrascosas” (“Wuthering Heights”, así, con comillas).

    Es una de esas películas que no sólo no entienden el punto del material que adaptan, sino que se alejan tanto que podrían ser otra cosa totalmente diferente. Sin embargo, la película de Fennell hace algo extraordinariamente bien: proveer desbordante caramelo visual en los vestuarios, paisajes preciosamente fotografiados y dos estrellas (Margot Robbie y Jacob Elordi) en constantes escenas de pasión bajo la lluvia. Es algo más para los fans de Cincuenta sombras de Grey que de la fidelidad literaria.

    2. Watchmen (2009)

    “Películas que amas u odias” es un calificativo que podría aplicarse perfectamente a casi toda la filmografía de Zack Snyder, un director cuya afinidad—o necedad—por la cámara lenta y la recreación precisa y fiel de viñetas de cómic con afanes de fanservice, nunca ha sido del agrado universal.

    Sin embargo, Watchmen es particularmente señalada no sólo por los puntos anteriores, sino también por las licencias creativas que toma. Su adaptación es fidedigna hasta que ya no lo es, optando por no abrazar los aspectos más absurdos de la creación de Alan Moore. En su defensa, eran tiempos en los que el cine de superhéroes todavía no se atrevía tanto a estirar los límites de la credibilidad. Los fans de su iconografía realista la adoran. Quienes necesitaban un poquito más de extravagancia, han encontrado algo de refugio en la eventual serie secuela del cómic, Watchmen de HBO.

    3. Diamantes en bruto (2019)

    El cine de los hermanos Safdie (tanto en conjunto con Good Time, como por separado con Marty Supremo o The Smashing Machine) se distingue por sus protagonistas antipáticos, moralmente cuestionables, atrapados en situaciones estresantes representadas visualmente por un ritmo frenético en la cámara y la edición.

    En otras palabras, son películas que prácticamente suplican por tu rechazo, y podemos entender si lo consiguen. Pero al mismo tiempo, son producciones apasionantes, magistralmente realizadas y el morbo no nos permite dejar de mirar, incluso si particularmente en Diamantes en bruto (Uncut Gems) encontramos a uno de los protagonistas más deleznables en la filmografía de ambos hermanos Safdie.

    4. Clímax (2018)

    Otro cineasta particularmente incómodo en sus narrativas y formas de filmar es Gaspar Noé, quien a menudo confronta al espectador con situaciones extremas como en Irreversible o incluso en sus propuestas más conservadoras, como Vórtex.

    Clímax es otra de esas películas que amas u odias por lo radical de su experiencia sensorial y emotiva. En ella, un grupo de bailarines celebra el final de sus ensayos con una fiesta, pero alguien ha puesto algo en el ponche. Lo que sigue es una experiencia alucinante—para los personajes y para nosotros como espectadores—, un demencial delirio colectiva de angustia y decadencia humana que, incluso si amas la película, dudamos que disfrutes hacerlo muy seguido.

    5. Nacho Libre (2006)

    Con Napoleón Dinamita, el director Jared Hess y su coguionista—y esposa—, Jerusha Hess, dejaron manifiesta una sensibilidad por el humor inexpresivo muy singular, y que en definitiva no fue del agrado de todos: donde algunos encontraron risas a carcajadas, otros sólo encontraron cringe.

    Incluso siendo un poco más accesible—y mejor abrazada en México dada su trama sobre un sacerdote (Jack Black) que es luchador por las noches—, Nacho Libre padece de lo mismo: un sentido del humor que sólo unos cuantos han podido saborear y abrazar. Es algo que sucede mucho con el cine de culto, a fin de cuentas: es amado por los iniciados, y no siempre le va a gustar al resto.

    6. Asteroid City (2023)

    Otro cineasta con cuya filmografía podríamos llenar este listado, es Wes Anderson. Sobre todo, con la parte posterior de la misma, que además de reafirmar su ya conocido lenguaje visual, propone narrativas cada vez más densas. Sus fans de largo tiempo suelen amar sus propuestas más maduras, pero difícilmente serán un buen punto de entrada para los neófitos.

    Sin embargo, una de las películas polarizantes incluso entre sus acólitos ha sido Asteroid City, película que comienza como lo que parece ser la historia de un pequeño pueblo estadounidense que tiene un encuentro con vida extraterrestre. Ya entrados en la trama, sin embargo, el asunto se convierte en un tratado autorreferencial sobre el arte como vía para hacer sentido de la existencia. Muy Wes Anderson, pues. No te culpamos si no te gusta.

    7. Terrifier 2: Payaso siniestro (2022)

    Si somos justos, lo que vamos a decir sobre Terrifier 2 puede aplicarse, por extensión, a mucho del cine splatter, es decir, películas que priorizan la representación extremadamente gráfica y sangrienta de la violencia extrema sobre todo lo demás.

    Y sí, comenzando con la primera entrega, esta saga parece más un ejercicio morboso y gratuito de desmembramientos y sangre a chorros. Un poco en la segunda y sobre todo en la tercera parte, el director y guionista Damien Leone parece haber implementado una trama más compleja y un intento de mitología para complejizar el asunto. Pero que no quede duda: todo el presupuesto está en el maquillaje y efectos especiales, descuidando un poco más cuestiones como la fotografía y las actuaciones.

    8. Avengers: Endgame (2019)

    Una vez más, es algo que podría decirse sobre cualquier entrega del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Sin embargo, Avengers: Endgame es la culminación de todo lo que unos aman y otros odian de la franquicia: el fanservice gratuito que requiere toneladas de tarea para poder entenderlo en primer lugar.

    Endgame es la conclusión de una narrativa que abarca una veintena de películas hasta este punto. Es decir: disfrutarla está reservado a los entendidos y a los fans dedicados. E incluso así, los espectadores un poco más críticos se encontrarán con más caramelo visual que narrativa sustanciosa.

  • 6 series del UCM que valen la pena (aunque ya estés harto de Marvel)

    6 series del UCM que valen la pena (aunque ya estés harto de Marvel)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Vamos a ser claros: el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) es una de las franquicias más extensas del cine y la televisión en la actualidad, con alrededor de una cuarentena de películas y una veintena de series desde su lanzamiento en 2008 con Iron Man. Ponerse al día con todo puede ser una tarea demandante, por decir lo menos. Como resultado, después de todos esos años, ya se ha desarrollado una “fatiga de Marvel” que es especialmente marcada con las series, pues requieren una inversión de varias horas.

    Sin embargo, hay producciones dentro de esta franquicia que pueden resultar muy disfrutables y que valen esa inversión de tiempo. A continuación seleccionamos seis series del UCM que valen la pena… incluso si ya estás harto de Marvel.

    6. Daredevil: Born Again (2025-actualidad)

    El tejemaneje de las “guerras del streaming” tuvo sus víctimas en la cancelación de varias series producidas por la entonces Marvel Television—más al respecto en breve—, lo que significó un abrupto final para una de las series de televisión basadas en cómics más aclamadas de la historia: Daredevil, originalmente estrenada en Netflix. Sin embargo, quedaba claro que los creativos de Marvel Studios bajo Kevin Feige entendían la popularidad de la serie protagonizada por Charlie Cox y Vincent D’Onofrio, lo suficiente como para recuperar tantos elementos como fuera posible de la vieja producción para la “resurrección” del personaje en el UCM.

    Luego de cameos de sus personajes en series producciones como Hawkeye, She-Hulk y Spider-Man: Sin camino a casa, el “Hombre sin miedo” y Wilson Fisk debutaron oficialmente en el UCM con Daredevil: Born Again, que no era exactamente un reboot pero tampoco una secuela en estricto sentido de la serie anterior. La producción representa a Daredevil bajo la estética estándar de la franquicia, para bien y para mal, pero con suficiente de lo primero para que siga resultando interesante en su narrativa sobre Matt Murdock debatiéndose entre los preceptos de la ley y de la justicia por propia mano. La serie tendrá su segunda temporada en 2026.

    5. Moon Knight (2022)

    Algo que puede resultar refrescante hoy en día con las series de superhéroes, es que no necesite toneladas de películas o series como “tarea” para poder seguir la historia. La miniserie Moon Knight es uno de esos inusuales casos dentro del UCM, pues su narrativa no depende de ninguna otra entrega de la franquicia (aunque puedes complementar con Doctor Strange y Eternals para familiarizarte con el lado místico de la saga, si así lo prefieres).

    La trama sigue a un mercenario (Oscar Isaac) con trastorno de identidad disociativo que se ve implicado en un complejo misterio que involucra magia y dioses egipcios. Isaac es un deleite interpretando a personalidades distintas en un mismo cuerpo, mientras que la serie fue aclamada por traer un tono más oscuro a la franquicia, no muy diferente a lo que hizo Deadpool & Wolverine más adelante.

    4. Loki (2021-2023)

    Tom Hiddleston fue una de las estrellas inesperadamente más populares en las etapas iniciales del UCM gracias a su papel como el Dios del engaño y hermano adoptivo de Thor (Chris Hemsworth). Fue tal su éxito en el papel que, en el largo plazo, sería protagonista de su propia serie.

    Contrario al caso anterior, Loki sí es una serie que requiere cierto contexto previo, sobre todo de Avengers: Endgame, dado que los viajes en el tiempo de los protagonistas resultan en qle el Dios del engaño escape a una dimensión paralela para salvar su vida, donde cruzará caminos con la Autoridad de Variación Temporal (TVA, por sus siglas en inglés) para lidiar con el caos de las líneas temporales. Es una historia fascinante por sí sola, pero dado que tendrá repercusiones directas en Avengers: Doomsday, quizá quieras verla antes de la película.

    3. Wonder Man (2026)

    Comenzando con Echo (también conectada a Hawkeye y Daredevil) en 2024, Marvel Studios comenzó a lanzar ciertas series bajo el sello de “Marvel Spotlight”, para marcar aquellas producciones que cuentan historias relativamente contenidas, sin depender de otras entregas. Wonder Man es otra de esas series, y es por mucho la más interesante de las dos que van hasta ahora bajo el sello.

    La trama sigue a un hombre (Yahya Abdul-Mateen II) que intenta hacer su carrera como actor, salvo por la pequeña complicación de que tiene superpoderes, característica que debe mantener en secreto para trabajar en Hollywood. Sin mayores conexiones al resto de la franquicia (salvo Iron Man 3 y Shang-Chi, aunque tampoco es estrictamente necesario verlas), la serie es una divertida exploración de un personaje de Marvel no tan conocido popularmente, pero que es fundamental en las páginas de los cómics.

    2. WandaVision (2021)

    No te vamos a mentir, WandaVision es otra serie que sí requiere algo de tarea—particularmente las películas previas de Avengers y Capitán América: Civil War, por lo menos—. Sin embargo, la inversión de tiempo vale la pena, pues esta es una de las series mejor ejecutadas en la era de Marvel Studios.

    Si no la has visto, no vamos a entrar en spoilers, sólo diremos que el dispositivo narrativo de emular series clásicas de diversas épocas—desde Hechizada hasta Modern Family—para ir desenvolviendo su propio misterio como si fuese una serie de televisión, es una de las mejores cosas que ha hecho la franquicia entera. Ya después, si quieres, puedes ver las repercusiones en Doctor Strange en el multiverso de la locura y en la serie secuela VisionQuest.

    1. Daredevil (2015-2018)

    Sí, lo sabemos: técnicamente, esta fue una producción de la era de Marvel Television con Netflix, antes de la reestructura que canceló todo y puso las futuras producciones bajo el paraguas de Marvel Studios. Sin embargo, esta serie y sus contemporáneas—Jessica Jones, Luke Cage y The Defenders—han sido integradas de forma retroactiva a la continuidad de la franquicia, lo que las convierte en parte del UCM.

    Dicho lo anterior, Daredevil es la mejor entre las series del UCM que valen la pena, y sigue siendo el estándar dorado al que todas las otras aspiran en la actualidad. Intrigas y dramas cuidadosamente construidos, ambiciosas coreografías de combates callejeros—sangrientos y realistas—y personajes fascinantes brindan un vistazo a lo que ocurre en los rincones del Universo Marvel mientras Iron Man y demás héroes combaten alienígenas y demonios. Y, honestamente, esto es mucho más interesante.

    Puede que el cambio de tono en Born Again sea brusco—y no del agrado de todos—, pero nos gusta pensar que el espíritu de esta serie se mantiene vivo con dicho revival y un casting igual de perfecto. Pero las tres temporadas de la serie original siguen siendo de lo mejor que ha dado la televisión basada en superhéroes.

  • Las 10 mejores actrices que nunca ganaron un Oscar

    Las 10 mejores actrices que nunca ganaron un Oscar

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    A veces se gana, y a veces se pierde. O, a veces, nunca se gana—o por lo menos, no aún—. Tal es el caso de varias actrices que pasaron a la historia de su arte o que gozan de prestigio y popularidad en la actualidad y que, sin embargo, nunca ganaron un Oscar, considerado el galardón más “importante” del cine en este lado del charco.

    Sin embargo, hay que tener en cuenta que el Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) de Hollywood suele ser una competencia de opinión pública y popularidad, más que de habilidad artística (lo que sea que eso signifique). Por ello, seleccionamos aquí a 10 actrices que nunca ganaron un Oscar, pero eso no las hace menos merecedoras de nuestra admiración.

    1. Amy Adams

    La “reina sin corona” de los Oscar en nuestra era. Amy Adams ha sido nominada como Mejor actriz principal y/o de reparto en un gran total de seis ocasiones, comenzando en 2006 con Junebug, y siendo El Vicepresidente: Más allá del poder (Vice) la más reciente, en 2019.

    Con su talento y calidad, sabemos que el momento llegará tarde o temprano, aunque se le ha extrañado en las últimas temporadas de premios. Aquí iremos más lejos y diremos que su actuación en Canina (Nightbitch) era digna de la nominación al Oscar (aunque, al menos, aspiró al Globo de Oro en 2024).

    2. Glenn Close

    Glenn Close tiene la impactante distinción de estar empatada en el quinto puesto como una de las actrices con más nominaciones al Oscar, pero es la única en ese Top 5 que no lo ha ganado ni una sola vez. Es decir: ya le toca. Casi podríamos perdonarle su participación en la polémica Hillbilly, una elegía rural (Hillbilly Elegy), donde comparte créditos con Amy Adams. Casi.

    Close obtuvo su primera de ocho nominaciones al Oscar por El mundo según Garp (The World According to Garp), de 1982. Pero diríamos que la última vez por la que realmente merecía llevarse el premio fue por La buena esposa (The Wife), aunque tampoco podemos quejarnos por la victoria de Olivia Colman ese año.

    3. Angela Bassett

    A pesar de una ilustre carrera que incluye desde aclamados y sutiles dramas hasta sagas como Misión: Imposible, la legendaria actriz Angela Bassett sólo ha sido nominada al Oscar en dos ocasiones. La primera fue en 1994 por su protagónico en la biopic Tina. La segunda y última vino casi 30 años después… por Pantera Negra: Wakanda por siempre (Black Panther: Wakanda Forever), como actriz de reparto.

    No es una película terrible por la cual estar nominada, pero ha habido muchas otras en su filmografía que hubieran ese reconocimiento. Por ejemplo, Malcolm X de Spike Lee (otro cineasta que, inexplicablemente, nunca ha ganado el Oscar a Mejor dirección).

    4. Marlene Dietrich

    Con una carrera tan legendaria en la pantalla como fuera de ella—fue una notable activista en contra de los nazis—, la alemana Marlene Dietrich revolucionó el cine—y las representaciones de la feminidad en él—a lo largo de siete décadas, notablemente, durante sus colaboraciones con el director Josef von Sternberg.

    Dietrich se volvería legendaria con su emblemático papel como artista de cabaret en El ángel azul (semilla del arquetipo de la femme fatal). Sin embargo, sería nominada al Oscar una sola vez en su carrera por Marruecos, de 1930.

    5. Barbara Stanwyck

    Hablando de femme fatales, no podemos dejar de hablar sobre Barbara Stanwyck, cuya ilustre filmografía fue reconocida con cuatro nominaciones al Oscar a Mejor actriz (principal en todas ellas) en un lapso de 11 años. Sin embargo, nunca ganó uno, pero sí recibió un Oscar honorario en 1982.

    El papel por el que más la recordamos es, claro, el clásico noir de Billy Wylder, Pacto de sangre (Double Indemnity), en el que interpreta a una mujer que accede a un complot de un agente de seguros (Fred MacMurray) para matar a su esposo y cobrar la indemnización.

    6. Isabelle Huppert

    Podría parecer extraño que una de las actrices más formidables que ha dado Europa no haya ganado nunca el llamado “gran premio del cine”. Sin embargo, esto puede explicarse de dos formas: Isabelle Huppert ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el viejo continente (coleccionando premios de festivales y nominaciones al César como si estuvieran en oferta), y es inusual que la Academia de Hollywood nomine a películas en idiomas diferentes al inglés en categorías actorales.

    La única nominación de Huppert al Oscar fue por la polémica Elle: abuso y seducción, del igualmente polémico Paul Verhoeven. Pero si la AMPAS dejara de mirarse el ombligo un poco, sería evidente que la actriz podría haber sido nominada por infinidad de títulos (La pianista, por ejemplo).

    7. Thelma Ritter

    Después de Glenn Close y Amy Adams en el top de actrices más nominadas al Oscar sin victorias, encontramos a la fabulosa Thelma Ritter, que aspiró al premio en seis ocasiones.

    Más recordada como una genial actriz de personaje (siendo Ventana indiscreta de Hitchcock una de sus películas más populares), fue nominada por última vez como Mejor actriz de reparto por El hombre de Alcatraz (Birdman of Alcatraz). Notablemente, fue de las pocas personas que no ganó premio por La malvada (All About Eve), película que barrió con gran parte de las estatuillas a las que estuvo nominada.

    8. Helena Bonham Carter

    Con la filmografía que tiene, es increíble que Helena Bonham Carter sólo haya sido nominada al Oscar en dos ocasiones, siendo la primera Las alas de la paloma (The Wings of the Dove), y la segunda varios años más tarde como actriz de reparto en El discurso del rey (The King’s Speech).

    Y vamos, se entiende: es una actriz que tiende hacia las extravagancias que le permite el cine de género, a menudo ninguneado por la Academia. En ese mar de papeles, podemos pensar en decenas por los que merece pasar a la historia como una de las grandes. Pero si se trata de los estándares de la Academia, Las sufragistas (Suffragette) también podría haberle merecido una nominación.

    9. Natalie Wood

    Uno de los trágicos casos donde sobró talento, pero faltó vida. Natalie Wood falleció en un incidente que no ha sido del todo esclarecido a la fecha (explorado en el documental Natalie Wood: Aquello que persiste), pero mientras estuvo viva, iluminó la pantalla con su presencia en películas como Rebelde sin causa (Rebel Without a Cause) y Amor sin barreras (West Side Story).

    En vida, Wood fue nominada al Oscar en tres ocasiones y dos de ellas como principal, siendo la más notable Esplendor en la hierba (Splendor in the Grass), de Elia Kazan. Quizá, con más tiempo, habría sido reconocida con el premio, pero murió en 1981.

    10. Toni Collette

    Otra gigante viva con una carrera que, para mentes más abiertas, ya estaría repleta de galardones. Al momento de la redacción, la australiana Toni Collette ha sido nominada a un gran total de 112 premios diferentes. ¿Pero al Oscar? Una sola vez en el 2000, como Mejor actriz de reparto por El sexto sentido (The Sixth Sense).

    Ni siquiera por sus fabulosos roles en Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine) o Un gran chico (About a Boy), los tipos de películas populares entre los votantes de la AMPAS. Si tan solo abrieran un poco el panorama, la habrían nominado por El legado del diablo (Hereditary), quizá el papel de su vida. Si Ellen Burstyn fue nominada por El exorcista, ¿por qué no?

  • Rachel McAdams: 6 películas que muestran su increíble talento para la comedia (incluyendo ‘¡Ayuda!’)

    Rachel McAdams: 6 películas que muestran su increíble talento para la comedia (incluyendo ‘¡Ayuda!’)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La canadiense Rachel McAdams es una actriz increíblemente versátil y aclamada. Ha sido nominada al Oscar por películas como En primera plana (Spotlight) e incluso su protagónico en el thriller de terror Vuelo nocturno (Red Eye) es muy bien recordado. Sin embargo, una de sus mejores facetas es, indiscutiblemente, como actriz de comedia.

    Bien dicen que, por la precisión requerida, es mucho más difícil hacer reír que llorar, pero McAdams brilla en el humor. Es algo que ya se sabía pero que a menudo se ignora, pero que ¡Ayuda! (Send Help) de Sam Raimi sólo ayuda a confirmar. Si no nos crees, descubre esta y otras seis películas de Rachel McAdams que demuestran su talento para la comedia.

    ¡Ayuda! (2026)

    La saga de Posesión infernal (Evil Dead) es el exponente más conocido del peculiar humor que marca la filmografía de Sam Raimi, que a la vez puede ser tan bobo como perverso, tan caricaturesco como violento. Se requiere un talento muy peculiar para ejecutarlo con éxito, pero en ¡Ayuda!, Rachel McAdams deja más que claro que entendió la tarea.

    La trama ve a una oficinista que, luego de un accidente aéreo, resulta ser la única sobreviviente junto a su odioso nuevo y privilegiado jefe (Dylan O’Brien), quien la desprecia y le ha negado un ascenso. La inversión de sus dinámicas de poder requiere sensibilidad para una comedia más convencional, pero conforme las cosas comienzan a salirse de control, McAdams entrega una actuación deliciosamente demencial.

    Chicas pesadas (2004)

    El papel que lanzó a Rachel McAdams al estrellato (en el mismo año que Diario de una pasión) fue el de la icónica e insoportable “abeja reina”, Regina George, en Chicas pesadas (Mean Girls), personaje que roba escena incluso a la protagonista, Cady (Lindsay Lohan).

    Aunque es una comedia juvenil en una línea similar—aunque menos ácida—que la de Jóvenes asesinos (Heathers), bien podríamos decir que esta película vive y muere por lo divertidas que son sus antagonistas, “las plásticas”, lideradas por Regina y complementadas por Karen (Amanda Seyfried) y Gretchen (Lacey Chabert). McAdams camina la delgada línea entre dar vida a una chica odiosa y hacer que amemos odiarla… con mucha risa en el proceso.

    Los cazanovias (2005)

    Este es un papel menos cómico de McAdams, si somos sinceros, pues mucho del humor de Los cazanovias (Wedding Crashers) recae tanto en la premisa—dos solteros (Owen Wilson y Vince Vaughn) que se cuelan en bodas para seducir mujeres—como en el contrapunto a la pareja principal, con Vaughn e Isla Fisher presentando los momentos más demenciales de la película, más en el tono jocoso de Virgen a los 40.

    Rachel McAdams funge como un interés romántico más convencional para Wilson, pero incluso si su personaje es más contenido, también requiere a la actriz balancear la dosis correcta de sensibilidad romántica con los aspectos más absurdos de la premisa.

    Un despertar glorioso (2010)

    Durante los años siguientes de su carrera, la actriz se dedicaría a explorar diversos géneros, desde el thriller político (Los secretos del poder) al misterio y la acción (Sherlock Holmes). Su regreso a la comedia vendría con Un despertar glorioso (Morning Glory).

    En ella, interpreta a una joven y entusiasta productora de televisión contratada para levantar un programa de variedades matutino en decadencia, para lo que tiene la idea de contratar a un veterano periodista (Harrison Ford) como copresentador junto a la otrora estrella del programa (Diane Keaton). Muy en el espíritu corporativo de La propuesta (The Proposal), pero con McAdams fungiendo como el frustrado pivote entre los egos de Ford y Keaton, formidable combinación para la comedia.

    Noche de juegos (2018)

    Después de seguir brillando en toda clase de papeles (y de ser nominada al Oscar como Mejor actriz de reparto por En primera plana), McAdams volvió a un papel de comedia, ahora un poco más ácida, en la comedia criminal Noche de juegos (Game Night), junto a Jason Bateman.

    El par interpreta a una pareja sumamente competitiva y que gusta de los juegos de mesa, aunque la cosa se pone más tensa cuando una amistad en común (Kyle Chandler) los invita a ellos y a otros amigos los invita a un juego de misterio interactivo… que resulta ser un crimen de verdad. Como una versión más extrema de ¡Te atrapé! (Tag), en la que la pareja cae cada vez más en las reglas del mundo criminal, cuyas consecuencias son tan letales como perversamente divertidas.

    Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga (2020)

    En lo que respecta a la comedia, seguirle el paso a alguien como Will Ferrell (Elf, el duende) no es poca cosa, pero eso es exactamente lo que hace Rachel McAdams en Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga (Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga).

    Abrazando por completo el tono paródico de la premisa, el par interpreta a dos amigos islanedes, extravagantes músicos fracasados, que repentinamente tienen la oportunidad de sus vidas: representar a su país en el famosísimo concurso Eurovisión. Imagina a Ferrell en una película como Notas perfectas (Pitch Perfect) y es más o menos lo que verás aquí, con McAdams igualando el nivel de ridiculez y extravagancia, en algo que podría describirse como la versión musical de Deslizando a la gloria (Blades of Glory).

  • Bad Bunny: sus mejores películas y series

    Bad Bunny: sus mejores películas y series

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Artísticamente conocido como Bad Bunny, el puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio es uno de los artistas musicales más populares de nuestra época, con un rol importante en la popularización mundial del reguetón y el trap latino. Muestra de su fama e impacto es que haya sido elegido para encabezar el show del medio tiempo en el Super Bowl LX, en 2026.

    Más allá de la música—y de sus numerosos premios por ello—, Martínez Ocasio también ha tenido algunos roles en cine y televisión, sin contar su carrera ocasional como luchador de la WWE. Aquí las rankeamos de la peor a la mejor, para que conozcas otra faceta de la estrella latina.

    6. Tren bala (2022)

    No es la mejor película de David Leitch, especialista en escenas de riesgo convertido en director, que ha rendido mejores resultados en títulos como John Wick o Atómica (Atomic Blonde). Sin embargo, Tren bala (Bullet Train) sigue siendo una frenética y ácida comedia de acción desbordante de humor y violencia, gracias a su genial premisa sobre cinco asesinos a sueldo que coinciden en un viaje en tren y descubren que sus misiones no son mutuamente excluyentes.

    Bad Bunny aparece aquí como The Wolf, un asesino mexicano en busca de venganza contra otra de sus rivales en el tren (Zazie Beetz), pero que acaba cruzando caminos con el protagonista (Brad Pitt). La escena—como el tiempo de Martínez Ocasio en la película—es corta pero efectiva, y demuestra un talento poco conocido del artista, pues ejecutar una coreografía de acción en una película de Leitch tampoco es poca cosa.

    5. Narcos: México (2018-2021)

    Junto con su predecesora, Narcos, la serie Narcos: México dramatiza el ascenso del narcotráfico en América Latina a través de varias de sus figuras prominentes en ambos lados de la ley y en diversas facciones del mundo criminal. La serie incluso ve a varias estrellas latinas y mexicanas en el elenco, como Pedro Pascal, Noé Hernández, Tessa Ía y Diego Calva, por mencionar sólo algunas.

    Aunque no es, ni remotamente, un rol protagónico, Bad Bunny tiene un papel recurrente en la tercera temporada como Everardo Arturo “Kitty” Páez, un “narcojunior” de Tijuana. Los narcojuniors eran jóvenes adinerados del norte del país, reclutados por el narcotráfico por su facilidad para cruzar legalmente la frontera con Estados Unidos sin aparentar nexos criminales. Aunque la participación de Bad Bunny es relativamente breve, en la realidad Páez fue un brazo importante para el cártel Arellano Félix.

    4. Saturday Night Live (1975-actualidad)

    Entre que ha lanzado las carreras de infinidad de artistas y ha tenido a tantos más como invitados, es difícil destacar entre las participaciones de invitados al show nocturno de comedia Saturday Night Live.

    Sin embargo, Bad Bunny ya podría clasificarse como un veterano, tanto por contar con múltiples participaciones como invitado musical, pero también como comediante en sketches musicales de la temporada 46, la de 2021. Repitió en las temporadas 49 y 50 del show, pero su participación más importante ha sido como anfitrión del estreno para la temporada 51, en 2025. En su monólogo de inicio, que comenzó en inglés, Bad Bunny abordó la polémica por su selección para el show del medio tiempo del Super Bowl, antes de hablar en español brevemente. Es de los pocos artistas invitados que han integrado el español al monólogo inicial del programa, precedido por Desi Arnaz (y por Marcello Hernández, como parte del elenco regular).

    3. Happy Gilmore 2 (2025)

    Puede que Happy Gilmore 2 esté lejos de ser una de esas secuelas a la altura de su original, considerada una de las mejores películas de Adam Sandler. Sin embargo, tiene sus momentos, y un factor determinante en mantener la gracia es Bad Bunny.

    En la película, Benito interpreta a Oscar, un empleado de restaurante que se queda sin trabajo y termina como el caddie de Happy (Sandler), demostrando un inusual talento para el deporte. El actor y cantante luce aquí una inesperada vis cómica, mezclando la personalidad humilde del personaje con un divertido humor físico que levanta una película que de otra forma sólo sería regular.

    2. Cassandro (2023)

    Compartiendo escena ni más ni menos que con Gael García Bernal, Bad Bunny tiene un papel breve en Cassandro, biopic sobre el luchador Saúl Armendáriz que, a pesar de ser homosexual, logró hacer una exitosa carrera en la lucha libre como el exótico personaje titular.

    Martínez Ocasio interpreta a Felipe, un interés romántico de Saúl, durante un par de escenas en la película. Sin embargo, son cruciales para la narrativa, que evalúa la construcción de masculinidad en México y en específico en el mundo de la lucha libre, donde el protagonista desafía las convenciones por medio de su personaje,

    1. Atrapado robando (2025)

    Con Atrapado robando (Caught Stealing), Benito Antonio Martínez Ocasio ya puede presumir de haber sido dirigido por Darren Aronofsky, en una película que, además, se aleja de su ya conocido tono miserabilista de La ballena o la clásica Réquiem por un sueño. Situada en Nueva York en los 90, la trama sigue a un joven (Austin Butler) cuya vida es puesta de cabeza cuando varios gánsters comienzan a perseguirlo, a raíz de que acepta cuidar al gato de un vecino.

    Bad Bunny tiene otro papel secundario aquí, como un criminal puertorriqueño que tortura al protagonista para encontrar una llave codiciada. Aquí lo vemos en un extremo opuesto del espectro, como un mafioso en apariencia cortés, pero que impone con su presencia y que puede ponerse extremadamente violento en un parpadeo.

  • Galentine’s Day: 7 películas para ver en el “Día de las amigas”

    Galentine’s Day: 7 películas para ver en el “Día de las amigas”

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El cliché alrededor del día de San Valentín, o Día de los enamorados, es que las parejas lo pasan en una cita romántica. Algunos odian la fecha, otros lo cuestionan con justas razones. ¿Qué hay de quienes no aspiran a un amor romántico idealizado, o encuentran más satisfactorias otras formas de amor, como el de las amistades? Es por ello que muchos, sobre todo mujeres, observan Galentine’s Day (juego de palabras con el Día de San Valentín en inglés, Valentine’s Day), adaptado al español como “Día de las amigas”.

    El término nación en el episodio 16 de la segunda temporada de Parks and Recreation, y se ha convertido en una de esas instancias donde la cultura popular influye en la vida cotidiana. Si prefieres observar el Día de las amigas este 13 de febrero, aquí te recomendamos algunas películas perfectas para Galentine’s Day.

    Damas en guerra (2011)

    Si se trata del Día de las amigas, probablemente la comedia Damas en guerra (Bridesmaids) fue de las primeras que se vino a tu mente. Ya un clásico de la comedia, es una película que se ríe, pero también celebra, la amistad entre mujeres.

    La película sigue a una mujer (Kristen Wiig) que, muy a pesar de su caótica vida, debe ser la dama de honor para su amiga de toda la vida (Maya Rudolph), al tiempo que una nueva amiga de ésta (Rose Byrne) intenta robarle el puesto. Una opción divertidísima gracias a sus peripecias y a un elenco de geniales comediantes que también incluye a Ellie Kemper, Melissa McCarthy y Rebel Wilson, que inspiró a muchas otras películas (algunas en esta lista), pero que no ha sido realmente igualada por ninguna.

    Cindy la regia (2020)

    Para darle un giro local al Galentine’s Day, tenemos que incluir esta querida comedia mexicana. Basada en la tira cómica homónima firmada por Ricardo Cucamonga, Cindy la regia es la historia de la regiomontana homónima (Cassandra Sánchez Navarro) que, al retractarse de su compromiso matrimonial, decide huir a la Ciudad de México.

    Situada en el contexto mexicano, la película presenta una historia sobre una joven mujer que se descubre fuera de su privilegio y de las expectativas impuestas por quienes le rodean, para abrirse su propio camino y formar nuevas amistades. A medio camino entre Ni idea (Clueless) y temas como los de Frances Ha.

    Notas perfectas (2012)

    Otra película ideal para una noche de chicas es Notas perfectas (Pitch Perfect), gran comedia musical sobre jóvenes mujeres que no tienen nada en común en la escuela, excepto por el fenomenal talento para el canto a capella que las une, y que las impulsará a buscar juntas nuevas fronteras para el club de canto.

    Con Anna Kendrick, Brittany Snow y Rebel Wilson (otra vez), es otra película que celebra la amistad y la capacidad de hacer un lado las diferencias para trabajar juntas hacia un objetivo común. Historia que sería continuada no en una, sino dos secuelas.

    Ni idea (1995)

    Un clásico de las comedias juveniles que ya se ha convertido en una favorita de las noches de películas, y que además es todo un ícono de la cultura pop que da para infinidad de citas—y que ha influenciado a incontables producciones de su tipo—.

    Películas como Se dice de mí (Easy A) con Emma Stone no serían lo que son sin Ni idea (Clueless), y es que Alicia Silverstone como Cher es una infravaloradísima actriz de comedia (y dato curioso, ambas actrices están en Bugonia). Hay risas garantizadas en esta historia de frivolidades y romances adolescentes, cuya iconicidad ha sido rivalizada por muy pocas películas. Pero hay excepciones…

    Chicas pesadas (2004)

    Si Ni idea le habló a la generación X, Chicas pesadas (Mean Girls) hizo lo propio para los millennials, que estaban alcanzando la edad de sus protagonistas en plenos dosmiles. Y esta comedia, escrita por la genial Tina Fey, es menos una feel good movie y más un comentario sobre la tóxica cultura del bullying, específicamente entre chicas adolescentes de los Estados Unidos.

    Lo cual no significa que no sea una opción divertidísima para Galentine’s Day, sobre todo a punta de su increíble elenco (con Rachel McAdams robando escena como la perversa “abeja reina”, Regina George). Otra opción—un tanto actualizada—es el remake musical de 2024. También nos gusta, pero nos quedamos con la emblemática original.

    Thelma & Louise (1991)

    Escrita por Callie Khouri, Thelma & Louise no sólo es una maravillosa película centrada en la amistad femenina, es una de las mejores road movies que se han hecho, y punto (además de una gigante en la filmografía temprana de Ridley Scott, junto a Alien o Blade Runner).

    Susan Sarandon y Geena Davis, icónicas, interpretan a dos amigas que planean un fin de semana juntas, lejos de sus parejas, plan que cambia radicalmente cuando una asesina a un hombre en defensa propia y deben darse a la fuga. Una película que deconstruye las falacias de la libertad para las mujeres, y que está en el firmamento de las grandes road movies junto a Bonnie y Clyde.

    Viaje de chicas (2017)

    He aquí algo más o menos a medio camino entre la road movie Thelma y Louise, y la comedia de Damas en guerra. La divertida Viaje de chicas (Girls Trip), como su título sugiere, sigue a un grupo de cuatro amigas de toda la vida (Regina Hall, Jada Pinkett Smith, Queen Latifah y Tiffany Haddish) que ya casi no se ven, por lo que aprovechan la primera oportunidad que tienen para viajar juntas a un festival en Nueva Orleans.

    Durante el viaje, sin embargo, no sólo saldrán a flote sus lados más salvajes, sino también los conflictos que ocultan y les duelen. Otra gran celebración de la amistad y sus altibajos perfecta para ver en el Día de las amigas.

  • 8 películas para ver en San Valentín… si odias el Día del Amor

    8 películas para ver en San Valentín… si odias el Día del Amor

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El Día de San Valentín, comúnmente conocido como el Día del Amor y la Amistad, celebra uno de los lados más bellos de la experiencia humana, y suele ser una fecha para tener un plan romántico. Pero no siempre es así para todos: así como hay enamorados, existen quienes prefieren pasarla solos, sea por un corazón roto o por pura alergia espontánea a Cupido y sus cursilerías.

    Si es tu caso, has llegado al lugar correcto. Si odias el Día del Amor y quieres pasarlo disfrutando de tu soltería, abrazando tu lado más cínico y grinch o simplemente burlándote de la melosidad que te rodea, seleccionamos para ti estas películas para ver en San Valentín.

    Deseando amar (2000)

    Una de las películas sobre el amor más aclamadas y queridas de la historia—y una de las favoritas de quien escribe esto—es, paradójicamente, una en la que las cosas no sólo no salen bien, sino que confronta con un hecho incómodo: a veces, la añoranza y la idea de alguien es más apasionante que la consumación del deseo. Una historia más en los terrenos de frustrante melancolía de Happy Together que de la esperanzadora Chungking Express, ambas del mismo director, Wong Kar-Wai.

    Deseando amar (In the Mood for Love) se sitúa en el Hong Kong de los años 60 y es la historia de un hombre y una mujer (Tony Leung y Maggie Cheung, insoportablemente atractivos), vecinos que coinciden y establecen un vínculo por la mutua infidelidad de sus respectivas parejas. La responsabilidad, las apariencias y la integridad moral se interponen en su evidente deseo y los condenan al triste final: a veces, simplemente no puede ser. Pero por lo menos, todos se ven insufriblemente bellos con el corazón roto.

    La langosta (2015)

    Yorgos Lanthimos antes de su “Emma Stone era” (ya en su cuarta colaboración con Bugonia) solía ser más provocativo con los argumentos de sus películas. En La langosta (The Lobster), por ejemplo, plantea una distopía fundamentada en el amor romántico pero en su forma más consumista y performativa.

    ¿Por qué distopía? Porque bajo las leyes de este mundo, todos los solteros deben tener pareja. Por lo tanto, quienes aún no tienen una, son encerrados en un hotel donde deberán encontrar a su “otra mitad” antes de que pasen 45 días. De lo contrario, serán convertidos en animales. Mejor nadota.

    Midsommar: El terror no espera la noche (2019)

    Como El hombre de mimbre pero para quienes buscan catarsis por una mala relación romántica. El folk horror de Midsommar comienza con una joven mujer (Florence Pugh) que, durante una profunda depresión, viaja a la Suecia rural con su distanciado novio (Jack Reynor), mientras su relación está contra las cuerdas.

    En este rincón del mundo donde nunca se pone el sol, la pareja y sus amigos comienzan a perder su lazo con la realidad conforme las tradiciones del pueblo desafían sus nociones de amor, pareja y responsabilidad. El asunto puede resultar ácidamente divertido si compartes el sentido del humor de Ari Aster, también director de El legado del diablo (Hereditary).

    Acompañante perfecta (2025)

    Una película perfecta para ver en San Valentín y desmontar dos de las tendencias más escalofriantes en nuestra retorcida concepción de los vínculos románticos: la inteligencia artificial, las trad wives (subcultura de internet que promueve valores tradicionales entre las mujeres) y, sobre todo, el discurso conservador y misógino que se esconde detrás de ambas cosas.

    Acompañante perfecta (Companion) comienza con una joven mujer (Sophie Turner) que acompaña a su novio (Jack Quaid) a un fin de semana fuera de la ciudad con sus amigos, lo que viene con una serie de terribles revelaciones sobre la naturaleza de su relación con él… y de sí misma. No revelaremos más para quienes no la hayan visto, sólo digamos que se trata de otro desmontaje del tipo de masculinidad de quienes vieron Ex-Máquina o Las mujeres perfectas y creyeron que eran maravillosas ideas.

    Historia de fantasmas (2017)

    Si lo tuyo es ponerte más existencial sobre el amor y su (debatible) futilidad, no tienes que ir más lejos que Historia de fantasmas (A Ghost Story). Que igual te llevará bastante lejos, con un auténtico viaje por el tiempo y el espacio.

    La trama comienza con una pareja en conflicto (Rooney Mara y Casey Affleck) cuya vida juntos termina trágicamente cuando él muere repentinamente en un accidente. Sin embargo, su alma persiste en la casa que compartieron, y se ve obligado a experimentar el paso del tiempo—y de la vida de su esposa—sin él. Para aproximarse al amor desde un nivel casi cósmico y contemplativo, a lo El árbol de la vida (y luego proceder a pensar en la muerte con La leyenda del Caballero Verde, también del director David Lowery).

    Anomalisa (2015)

    Una para pensar en la imposibilidad de una auténtica conexión y sobre el perpetuo adormecimiento emocional, pero suavizar el golpe con una maravillosa—e ingeniosa—animación en stop motion. En Anomalisa, seguimos a un conferencista sumido en su soledad y cansado de su matrimonio: siempre está lejos de su familia porque viaja mucho, pero su hastío lo hace percibir el mundo plano, igual. Todo y todos tienen la misma apariencia y la misma voz.

    Eso hasta que conoce a Lisa, con quien conecta inmediatamente y por quien decide que está dispuesto a abandonarlo todo con tal de ser feliz… hasta que ya no. Una película para cuestionar lo que esperamos de los vínculos románticos, cómo los idealizamos y cosificamos al otro, no muy distinta a otra propuesta posterior del director Charlie Kaufman: Pienso en el final (I’m Thinking of Ending Things).

    Pasajes (2023)

    El estadounidense Ira Sachs es un cineasta consumado en lo que respecta a relaciones románticas complicadas, algunas esperanzadoras a pesar de los obstáculos (El amor es extraño), otras en su ocaso (Frankie). Sin embargo, en el caso de Pasajes (Passages), parece más un manual de autodestrucción que una radiografía de la insatisfacción romántica.

    La trama comienza con Tomas (el siempre formidable Franz Rogowski), un cineasta casado con Martin (Ben Whishaw), quien tiene una aventura fortuita con una mujer (Adèle Exarchopoulos) que despierta en él una emoción que no había sentido en mucho tiempo. El triángulo amoroso desata un torbellino de pasión y celos, con el narcisismo de Tomas en el centro. Como para no querer volver a enamorarse, pues.

    Triste San Valentín (2010)

    Uno de los grandes clásicos modernos en el canon de películas para ver en San Valentín si odias el Día del Amor. Vamos, que hasta lo trae en el título. Triste San Valentín (Blue Valentine) es la historia de un matrimonio a punto de romperse a pesar de un inicio apasionado y esperanzador. Ella (Michelle Williams) ha perdido el interés por la relación, y él (Ryan Gosling) hace lo posible para recoger los pedazos y mantenerla viva.

    Es una película mucho más melancólica que otro clásico de su época, (500) días con ella, pero que aborda de manera más realista—y dolorosa—las pequeñas maneras en que hasta la relación más bella puede venirse abajo. No es lo que te va a motivar a salir de la cama y encontrar el amor, pues.

  • Sam Raimi: sus 10 mejores películas, rankeadas (incluyendo ‘¡Ayuda!’)

    Sam Raimi: sus 10 mejores películas, rankeadas (incluyendo ‘¡Ayuda!’)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Para una generación, es el director responsable de llevar a Spider-Man al cine. Para otros, un poco más viejos, es un cineasta de culto gracias a la demencial saga de Posesión infernal (Evil Dead). Y para unos más, es la mente detrás de ¡Ayuda! (Send Help), una de las primeras sorpresas de 2026 con una genial Rachel McAdams.

    Cual sea tu caso, estarás de acuerdo en que es un cineasta que vale la pena descubrir más a fondo, gracias a su singular sensibilidad que suele mezclar comedia, terror y fantasía, muchas veces con resultados deliciosamente perversos. Para ello, seleccionamos y rankeamos para ti las mejores películas de Sam Raimi, del último al primer puesto. Leves spoilers a continuación.

    10. El despertar del diablo 3 (1992)

    Incluso si Evil Dead es la saga insignia en la filmografía de Sam Raimi, nadie discutirá que El despertar del diablo 3 (Army of Darkness, o El ejército de las tinieblas) es, en realidad, la “oveja negra” de estas películas. Luego de los eventos de su predecesora—a su vez, decididamente distinta en tono a la primera de la saga—, el protagonista Ash Williams (Josh Campbell) es arrojado a Inglaterra en el siglo XIII. Equipado con su motosierra y rifle, debe combatir a las fuerzas de la oscuridad que amenazan con devorar la vida en la Tierra.

    Es decir que, además de una comedia de terror, esta película es también una fantasía medieval anacrónica, en algún lugar de la intersección de Muertos vivos (Braindead) y Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores (Monty Python and the Holy Grail). Fue un cambio de rumbo tan abrupto que, en su momento, fue mal recibida por quienes esperaban algo más similar a las películas anteriores. Sin embargo, hoy es abrazada como parte esencial de la personalidad tan singular de la saga, recuperada por la serie Ash vs. Evil Dead.

    9. Rápida y mortal (1995)

    ¿Un western de Sam Raimi con Sharon Stone, Gene Hackman, Russell Crowe y un jovencísimo Leonardo DiCaprio? Sí, eso sucedió. Y puede que Rápida y mortal (The Quick and the Dead) sea de los títulos menos recordados en el canon del género, en parte porque su trama tampoco es tan novedosa—fuera del recurso de una protagonista femenina—. Sin embargo, es exactamente lo que uno espera de un western clásico ejecutado por este director.

    La película sigue, en resumidas cuentas, a una pistolera (Stone) que busca venganza contra el hombre que mató a su padre, ahora el alcalde (Hackman) de un pequeño pueblo que organizará un torneo de pistoleros. Es un relato de venganza en el mismo espíritu de Érase una vez en el Oeste de Sergio Leone, con algo del aire clásico de A la hora señalada (High Noon), todo ensamblado con el frenético estilo de Raimi.

    8. Darkman: El rostro de la venganza (1990)

    Más de una década antes de cambiar el rostro del cine de superhéroes para siempre con su Hombre Araña, Sam Raimi dirigió otra película del subgénero igualmente formidable, con Liam Neeson y Frances McDormand en el elenco. Y nos atreveríamos a decir que Darkman: El rostro de la venganza es incluso más original, interesante y propositiva que lo que los superhéroes han traído al cine en las décadas siguientes.

    La trama sigue a un científico (Neeson) especialista en una piel sintética experimental, que es torturado y dado por muerto por mafiosos que persiguen a su novia abogada (McDormand). El hecho deja al científico desfigurado, insensible y casi psicótico, y decide usar su invención para convertirse en un violento justiciero. El proyecto nació de los intentos de Raimi por adaptar La sombra (The Shadow), que al ser rechazados lo condujeron a crear un superhéroe original que rendía tributo a las películas de monstruos de los años 30 de la Universal, principalmente Frankenstein y El hombre invisible.

    7. El despertar del diablo (1981)

    No estaríamos hablando de Sam Raimi con tal reverencia de no ser por su largometraje debut, uno de los grandes clásicos de culto en la historia del cine de terror. Aunque, en su momento, no fue tan exitosa como para lanzar la carrera de Raimi, fue revisada en retrospectiva a raíz de su filmografía posterior—incluyendo su secuela, que es básicamente un remake—.

    El despertar del diablo (The Evil Dead) fue la primera vez que vimos a Ash Williams (Bruce Campbell) enfrentarse a las fuerzas de la oscuridad cuando una maldición es desatada sobre él y sus amigos en una campaña en medio del bosque. Extraordinaria tanto en sus efectos como en su violencia, la película era menos cómica que todo lo que vino después, pero ya mostraba el estilo distintivo del director. Además, estableció toda una fórmula para el cine de terror y posesiones demoníacas, repetida por sus propias secuelas y remakes, y parodiada por títulos como La cabaña del terror.

    6. El hombre araña (2002)

    El cine de superhéroes no tendría la popularidad que disfruta hoy si no fuera por dos acontecimientos clave a inicios de los 2000. El primero, fue el exitoso debut de la saga X-Men en el 2000. Y el otro fue, indiscutiblemente, el lanzamiento de El hombre araña (Spider-Man) de Sam Raimi. La viabilidad tecnológica y económica de los héroes en mallas estaba confirmada, y de la mano con Tobey Maguire, Willem Dafoe y Kirsten Dunst, la historia de Peter Parker se convirtió en un auténtico fenómeno cinematográfico.

    Sin embargo, la mano del director es importantísima aquí, y la razón por la que esta trilogía de Spider-Man tiene tanta personalidad, es porque Raimi tiene un estilo definido, característico e identificable, con florituras que remiten a la comedia y el terror. Dicho de otro modo: las películas de superhéroes actuales ya quisieran tener este carácter. En ese sentido, el Spider-Man de Tom Holland, tan fiel a la identidad corporativa del Universo Cinematográfico de Marvel, no le llega ni a los talones.

    5. El plan (1998)

    Podría argumentarse que las mejores películas de Raimi—y de muchos otros cineastas—son aquellas en las que el director también escribe el guión. El plan (A Simple Plan) es una excepción a la regla, un proyecto de encargo que se ha convertido en una de las “joyas escondidas” del director, opacadas por los Ash Williams y Peter Parkers de su filmografía.

    La trama sigue a tres amigos (Bill Paxton, Billy Bob Thornton y Brent Riscoe) que descubren una avioneta accidentada bajo la nieve que, dentro, esconde una maleta con millones de dólares que deciden robar. Para no levantar sospechas, optan por dejar el cuidado del dinero a uno de ellos por un tiempo, pero las tensiones y la desconfianza comienzan a crecer hacia un punto de quiebre. Aunque más contenida estilísticamente que otras películas de Raimi, es en estos momentos de intensidad que su estilo sale a flote, para entregar una gran historia de crimen similar a otras grandes como Fargo.

    4. El despertar del diablo 2 (1987)

    Algunos considerarán un sacrilegio ver a la joya en la corona de Evil Dead tan abajo en un ranking de Sam Raimi (y no estaríamos totalmente en desacuerdo). En nuestra defensa diremos que, a estas alturas del listado, estamos en lo mejor de lo mejor de la filmografía del director. Podríamos poner a El despertar del diablo 2 en la cima y también estaríamos conformes.

    Esta secuela-cuasi-remake fue producto de un periodo de desesperación en la trayectoria del director que, luego del fracaso de Ola de crímenes, ola de risas (Crimewave), requería financiamiento para seguir trabajando. Lo consiguió, pero bajo la consigna de hacer una película similar a la anterior. En retrospectiva, fue una buena decisión: esta segunda entrega abraza por completo el sentido del humor perverso y demencial que hizo de la saga, de Raimi y de Campbell auténticos íconos de culto. Las comedias de terror como El desesperar de los muertos y Tucker y Dale pelean contra el mal no serían lo que son sin este clásico.

    3. El hombre araña 2 (2004)

    El cine de superhéroes no ha sido tan humano ni lleno de personalidad como cuando se estrenó El hombre araña 2 (Spider-Man 2), todavía considerada una de las mejores películas en la historia del subgénero. Equilibrando acción, tragedia, comedia y algunos acentos de terror, la película sigue a Peter Parker (Tobey Maguire) equilibrando su responsabilidad como superhéroe—y las repercusiones de sus actos—con sus intentos por evitar que su vida personal se desmorone.

    Es, antes que una (gran) película de acción, un profundo drama personal sobre el conflictivo balance entre el deber y el deseo. Por ello, sigue siendo el estándar de oro del cine de superhéroes, y que incluso los reboots de la franquicia no consiguen igualar al no comprender en dónde yace su gran atractivo.

    2. ¡Ayuda! (2026)

    La más reciente propuesta de Sam Raimi como director es también una de sus mejores, un thriller de supervivencia que, con maestría hitchcockiana, enfrenta a una empleada corporativa (brillante Rachel McAdams) y a su nuevo y privilegiado jefe (Dylan O’Brien) en una isla desierta, luego de resultar los únicos sobrevivientes de un accidente aéreo. El cambio en las dinámicas de poder conduce a un punto de quiebre.

    Es en estos momentos que Raimi expresa mejor su magistral mano para equilibrar comedia y ciertos toques de terror para conseguir una genial película tanto de supervivencia como de comentario social, con más en común con Parásitos que con Náufrago, para ponerlo de alguna manera.

    1. Arrástrame al infierno (2009)

    Podría ser una postura polémica para los acólitos de Raimi, pero hay que decirlo: lo que Evil Dead propuso, Arrástrame al infierno (Drag me to Hell) lo perfeccionó. La trama comienza como algo extraído de ambas El hombre araña 2 y ¡Ayuda!, cuando una joven ejecutiva de bando (Alison Lohman) decide, para impresionar a su jefe, negarle una extensión de hipoteca a una mujer de la tercera edad (Lorna Raver). En venganza, ella le arroja una maldición que, en tres días, condenará su alma al castigo eterno para siempre.

    Es una de las mejores películas de Sam Raimi precisamente por abrazar lo que hace a Evil Dead tan icónica: una delirante mezcla de terror y comedia en un perverso sentido del humor aquí perfectamente refinado. Fuera de la propia filmografía del director, pocas cosas en años siguientes han conseguido igualar o emular su singular fórmula, con contadas excepciones como Maligno o La hora de la desaparición (Weapons).

  • 8 películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno (para ver en vez de los Olímpicos de Invierno)

    8 películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno (para ver en vez de los Olímpicos de Invierno)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Ya llegan los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026 y eso sólo significa una cosa: durante poco más de dos semanas, la conversación será dominada por deportes de invierno como el hockey, el patinaje artístico, el esquí y otros más que forman parte de la competencia.

    Lo cual está perfecto si eres aficionado a los deportes, sobre todo estos que sólo presenciamos en forma televisada durante el gran evento. ¿Qué pasa, sin embargo, si estás hasta la coronilla de los deportes y prefieres disfrutar del cine? Si es tu caso, seleccionamos para ti estas películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno, y así no te quedas fuera de la conversación.

    1. Jamaica bajo cero (1993)

    Inspirada (vagamente) en una historia real, Jamaica bajo cero (Cool Runnings) es ya un divertidísimo clásico entre las películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno. La trama sigue a un velocista jamaiquino (Leon Robinson) que no logra clasificar a los Olímpicos de verano, por lo que toma una inesperada decisión: reclutar la ayuda de un veterano del bobsled (John Candy) para formar el primer equipo de Jamaica en la disciplina.

    Es una de esas películas que toman una premisa aparentemente absurda y corre con ella, más para exaltar la comedia del asunto que para contar los hechos tal como fueron, aunque honra la faceta inspiradora de la historia. En espíritu es más similar a comedias deportivas posteriores como Happy Gilmore, donde personajes provenientes de un deporte terminan en otro totalmente diferente.

    2. Yo, Tonya (2017)

    Uno de los mejores dramas biográficos recientes es, también, una de las mejores películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno en un canon que no se renueva con mucha frecuencia. Con la sensacional Margot Robbie como protagonista (y nominada al Oscar por ello), Yo,Tonya reconstruye una de las historias más polémicas en la historia del patinaje artístico: el ascenso de la conflictiva Tonya Harding y su sabotaje de su compañera de equipo y rival Nancy Kerrigan (Caitlin Carver) para llegar a los Olímpicos de 1994.

    El director Craig Gillespie reconstruye los eventos con los actores prestando testimonios contradictorios sobre los hechos, y encontrando el humor en su caos y violencia absurda. Un tipo de comedia que repetiría en películas posteriores, como El poder de los centavos (Dumb Money).

    3. Volando alto (2016)

    Antes de trabajar juntos en la fenomenal Rocketman sobre Elton John, el director Dexter Fletcher y el actor Taron Egerton realizaron otra biopic todavía más fascinante. Volando alto (Eddie the Eagle) narra la historia del británico Michael “Eddie el águila” Edwards, quien, al fracasar en sus intentos de competir en los Olímpicos de verano, decide reinventarse e intentar competir en esquí. Cuando es rechazado, decide entrenarse por su cuenta en salto de esquí, un deporte en el que Gran Bretaña no había competido en más de medio siglo. Así, su camino se cruza con el de Bronson Peary (Hugh Jackman), un veterano de la disciplina que decide entrenarlo.

    Aunque está llena de momentos cómicos, esta película presenta, en el fondo, una inspiradora historia sobre superar todos los obstáculos que el mundo y los rivales ponen en camino a un desafío. Aunque en tono se parece un poquito más a Jamaica bajo cero, su tema no es muy diferente al drama La joven y el mar, otra gran historia sobre lograr lo que nadie había conseguido antes.

    4. El milagro (2004)

    También basada en hechos, El milagro (The Miracle) trata sobre un veterano del hockey (Kurt Russell) quien entrenó al equipo olímpico de hockey de los Estados Unidos y los condujo a la victoria en contra de la escuadra rusa, aparentemente invencible, en 1980.

    Es una película deportiva más convencional, en la línea inspiradora de títulos de la época como Duelo de titanes (Remember the Titans). Aunque como complemento, si lo encuentras, conviene ver Red Army: La Guerra Fría sobre hielo, documental que explica el poderío soviético en el hockey durante esa época.

    5. Cuesta abajo (1969)

    No sólo una de las mejores películas sobre los Juegos Olímpicos de invierno, Cuesta abajo (Downhill Racer) es una de las mejores películas deportivas que hay, y punto. Protagonizada por Robert Redford, la trama sigue a un solitario esquiador determinado a convertirse en el rey del descenso en esquí, lidiando con las enormes presiones personales que vienen con el deporte y la gloria olímpica.

    La película explora temas como el individualismo, con un protagonista que reniega del trabajo en equipo y de confiar en otros. Tropo común en películas deportivas de cualquier época, incluso tan recientes como F1: La película.

    6. Castillos de hielo (1984)

    En una clave infinitamente más sentimental si la comparamos con Yo, Tonya, Castillos de hielo (Ice Castles) es la historia de una joven patinadora artística, Alexis "Lexie" Winston (Lynn-Holly Johnson, que también fue patinadora), quien asciende rápidamente por el escalafón del deporte con miras hacia la gloria olímpica, hasta que una lesión la deja virtualmente ciega. Con ayuda, aprende a compensar por su deficiencia visual para volver al hielo y competir.

    Es, de lejos, la película más sentimental y melosa en esta lista, más cercana al tono de algo como Historia de amor (Love Story) que a un drama deportivo convencional. Cabe señalar que el mismo director, Donald Wrye, hizo un remake en 2010.

    7. Deslizando a la gloria (2007)

    Otra del patinaje artístico: Deslizando a la gloria (Blades of Glory) trata sobre dos patinadores artísticos rivales (Will Ferrell y Jon Heder) que, luego de empatar por el oro olímpico, tienen una riña sobre el podio que los deja vetados del deporte. Pero entonces descubren un vacío legal: están prohibidos del patinaje individual, pero no por equipos. Si quieren aspirar de nuevo a la gloria, deberán alcanzarla juntos.

    La sola presencia de Will Ferrell ya debe darte una idea de qué esperar: un maratón de comedia exagerada—y un poco incorrecta—, pero que no se toma para nada en serio y abraza de lleno su ridiculez. Piensa en esta película como la Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga del patinaje artístico sobre hielo.

    8. Pasión por el triunfo (1992)

    Y terminamos con una comedia romántica que también es una película sobre los Juegos Olímpicos de invierno, por partida doble. Pasión por el triunfo (The Cutting Edge) trata sobre un joven jugador de hockey cuyos sueños olímpicos son frustrados por una lesión que lo manda a la banca. Entonces es emparejado con una patinadora artística (Moira Kelly), quien aspira al oro.

    Aunque tuvo una respuesta tibia en su momento, hoy se le considera un clásico de culto entre las comedias románticas, que incluso dio origen a secuelas e inspiró a películas similares como Soñando, soñando... triunfé patinando (Ice Princess).

  • ‘Tomb Raider’: todas las películas y series en orden de estreno

    ‘Tomb Raider’: todas las películas y series en orden de estreno

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Aunque no desprovista de polémicas, Tomb Raider es una de las sagas de videojuegos de acción más queridas desde su debut en 1996. A lo largo de tres décadas, las aventuras de la arqueóloga británica Lara Croft han trascendido las consolas para ser adaptadas en múltiples formatos, desde los largometrajes con Angelina Jolie a producciones animadas que han evolucionado en estilo y sensibilidad junto con los videojuegos.

    Con una nueva serie en camino, protagonizada por Sophie Turner (Game of Thrones) y escrita por Phoebe Waller-Bridge (Fleabag), es momento de repasar las películas y series de Tomb Raider, que aquí te presentamos en orden cronológico de estreno.

    Tomb Raider: The Trilogy (1998)

    Una rareza de la que sólo tienen conocimiento los fans más apasionados de la saga de videojuegos. Tomb Raider: The Trilogy fue un cortometraje live-action que no era protagonizado en sí por Lara Croft, sino por un hombre obsesionado con sus aventuras en los videojuegos.

    Es más un material promocional y dato de trivia que otra cosa: el corto fue producido para la fiesta de lanzamiento del videojuego Tomb Raider III en 1998, y no fue ampliamente visto fuera de ese evento sino hasta 2016, que fue redescubierto por una de sus productoras y compartido en internet.

    Lara Croft: Tomb Raider (2001)

    El primer largometraje basado en la franquicia, Lara Croft: Tomb Raider, es producto de una época en que las adaptaciones de los videojuegos a la pantalla grande eran tomadas tan en serio y con la misma sutileza que los propios juegos. Es la era que nos dio Resident Evil con Milla Jovovich, que no podría estar más lejos del material original si lo intentara.

    A su favor, Tomb Raider es una saga de videojuegos más orientada hacia la acción con acrobacias y complejos retos, así que esta primera adaptación con la actuación de Angelina Jolie y dirección de Simon West (de Riesgo en el aire) no estaba tan equivocada en su acercamiento a la historia de una joven arqueóloga en una carrera contra los Illuminati para encontrar una serie de artefactos perdidos. El asunto es que la ejecución se termina sintiendo como poner en una licuadora a Indiana Jones junto a Matrix para luego derramar el resultado sobre una película del 007. Pero tales eran los 2000, y aunque el resultado fue vapuleado por la crítica, tuvo el suficiente éxito para ganarse una secuela.

    Lara Croft: Tomb Raider 2 - La cuna de la vida (2003)

    ¿La segunda parte fue mejor? No realmente, pero para bien y para mal, Lara Croft: Tomb Raider 2 - La cuna de la vida redobló esfuerzos sobre lo que había gustado de su predecesora, sobre todo la acción con la exagerada sensibilidad de lo que por entonces se creía más propia de los videojuegos, sin mencionar un vestuario innecesariamente revelador para Jolie en varias escenas.

    Esta película sigue a Croft en la búsqueda de otro mítico artefacto en un templo sumergido, ahora contra una banda de criminales chinos. Apta, más que nada, para fans de la primera o de la propia Jolie, el desempeño de la actriz en ambas películas contribuyó a su consolidación como estrella de acción de la década siguiente, como Se busca (Wanted) y Agente Salt.

    Revisioned: Tomb Raider (2007)

    En las consolas, el inicio de su segunda década de vida fue un periodo de transición para Tomb Raider. El hartazgo por entregas consecutivas de decreciente calidad, más el fracaso del juego Tomb Raider: The Angel of Darkness en 2003, condujo a un cambio de desarrolladores para la franquicia, además de un “reboot suave” (Tomb Raider: Legend de 2006) e incluso un remake del primer juego (Tomb Raider: Anniversary de 2007).

    El aniversario coincidió con el lanzamiento de Revisioned, producción de GameTap que planeaba reimaginar sagas populares de los videojuegos en forma animada. Revisioned: Tomb Raider fue una antología de 10 episodios (los primeros tres conectados) que contaban diferentes historias de Lara Croft en diversos estilos de animación, contando con la participación de creativos como Peter Chung, conocido por la serie Æon Flux.

    Tomb Raider: Las aventuras de Lara Croft (2018)

    Pasaría más de una década para volver a ver a Lara Croft en pantalla grande, y en esos años, la franquicia atravesó considerables cambios en el lado de los videojuegos. Notablemente: la franquicia cambió de manos otra vez y fue relanzada con un nuevo título en 2013 que reiniciaba la historia, reinventaba los orígenes de la heroína y cambiaba la acción por la aventura y supervivencia (no tan diferente a lo que haría el videojuego The Last of Us en el mismo año).

    Tomb Raider: Las aventuras de Lara Croft fue una adaptación directa de ese mismo reboot, con Alicia Vikander en el rol de la joven heroína, quien naufraga durante una expedición en busca de su padre y debe enfrentarse a una organización conocida como Trinity. A pesar de que el videojuego de 2013 es más aterrizado que iteraciones previas de la franquicia, la película retiene algunos de los aspectos más fantasiosos de las películas con Angelina Jolie. Más cercana a lo que, años más tarde, sería otra adaptación de videojuegos de aventura: Uncharted: Fuera del mapa. Aunque se planeaba una secuela, fue cancelada.

    Tomb Raider: The Myth of El Hawa (2022)

    Así como sucede en el cine, los videojuegos son propensos a extender sus líneas narrativas más allá de lo sensato e incluso contradecirse. En este caso, lo que sucedió es que Lara Croft iba a morir al final del cuarto videojuego, Tomb Raider: The Last Revelation. Sin embargo, dado que la saga seguía generando dinero, se crearon nuevas entregas: la quinta y repudiada, Tomb Raider: Chronicles, no ofrecía explicación alguna para su regreso, y tampoco lo hizo la sexta pero mejor recibida Tomb Raider: Angel of Darkness.

    Tomb Raider: The Myth of El Hawa es uno de los raros proyectos de fans que se volvieron material canónico de la ficción. El corto animado reúne al escritor de Angel of Darkness, Murti Schofield, y a la actriz de voz de Lara, Jonell Elliott; bajo la dirección del fan Ash Kaprielov (en cuyo canal de YouTube puedes ver el corto de forma libre y oficial). La pieza tiene por objetivo, básicamente, explicar el regreso de Lara de su aparente muerte y cubrir uno de los huecos más significativos en la cronología oficial.

    Tomb Raider: La leyenda de Lara Croft (2024-2025)

    Aunque la saga no continuó en el cine, sí lo hizo en Netflix con una serie de animación. Sin embargo, ésta no es una continuación de la película con Alicia Vikander, sino que está al final de la continuidad de los videojuegos en que se basa. Tomb Raider: La leyenda de Lara Croft es una continuación directa de Shadow of the Tomb Raider de 2018, el último videojuego en la que fue conocida como la Survivor Trilogy de la saga, para vincular esta continuidad a las entregas originales, en las que Lara ya es una experimentada aventurera.

    La serie, de dos temporadas, sigue a Lara (voz en inglés de Hayley Atwell), quien persigue a un peligroso ladrón que ha robado una peligrosa reliquia, a la vez vinculada con su propio pasado. Está más sobrecargada de acción, que funciona mucho mejor en formato de animación (a cargo del mismo estudio que adaptó Castlevania para Netflix), algo así como una versión más colorida y exagerada de Misión: Imposible.

  • ¿Quién es Darth Maul? Todas las películas y series de ‘Star Wars’ que debes ver antes de ‘Lord de las Sombras’

    ¿Quién es Darth Maul? Todas las películas y series de ‘Star Wars’ que debes ver antes de ‘Lord de las Sombras’

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Desde su introducción en 1999 con las precuelas de la saga Star Wars, Darth Maul (originalmente interpretado por Ray Park) ha sido uno de los villanos y antihéroes mejor recibidos de toda la franquicia. Y aunque ha sido una presencia recurrente a lo largo de varias historias en cine y televisión, finalmente tendrá su protagónico absoluto en la serie Maul - Lord de las Sombras (Maul: Shadow Lord).

    Sin embargo, dado su lugar dentro de la continuidad, quizá no es el mejor punto de entrada hacia la historia del personaje. Si quieres llegar preparado, a continuación te explicamos qué películas y series tienes que ver para entender quién es Darth Maul, además del orden correcto para hacerlo. Ten en cuenta que habrá algunos spoilers a continuación.

    1. Star Wars - Episodio I: La amenaza fantasma (1999)

    Es un hecho que, los que estábamos vivos y con suficiente edad para recordarlo, jamás olvidaremos la introducción de Darth Maul durante la primera de las precuelas de Star Wars, el famoso Episodio I: La amenaza fantasma. Presentado como un guerrero misterioso, sombrío y claramente poderoso, era una amenaza palpable para el joven Padawan, Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor), e incluso para su maestro Jedi, Qui-Gon Jinn (Liam Neeson). ¿El momento en que enciende su sable láser dual? Mi quijada de nueve años estaba en el piso.

    Dicho lo anterior, la película no brinda mayor desarrollo al personaje más allá de ser un sádico e intimidante rival para los héroes, dando pie a la conspiración Sith en ciernes. Sin embargo, fue tal la impresión de Maul que, a pesar de ser dado por muerto al final, los creativos de Lucasfilm se las ingeniaron para reintroducirlo años más tarde.

    2. Star Wars: La Guerra de los Clones (2008-2013, 2020)

    Lo que era un pequeño diálogo para añadir algo de color e historia en la película original de Star Wars se convertiría, décadas más tarde, en su debut en el mundo de la animación, y también en uno de los proyectos más extensos y populares de la franquicia. La serie animada Star Wars: La Guerra de los Clones expandió considerablemente la mitología de la saga al introducir nuevos personajes y reintroducir a viejos conocidos en uno de los conflictos más grandes de su narrativa. Cabe decir que, de una manera u otra, de esta serie se desprenden todos los grandes spin-offs de la franquicia, desde The Mandalorian hasta Ahsoka, entre muchos otros.

    Darth Maul (ahora con voz de Sam Witwer) jugó un rol fundamental en este conflicto, luego de reintroducirlo formalmente en la cuarta temporada—ahora como un cyborg con piernas robóticas—. La serie lo desarrolló como un villano complejo por propio derecho, con motivaciones, intereses y relaciones propias—aquí también conocemos a Savage Opress (voz de Clancy Brown) y Feral (Dee Bradley Baker), sus hermanos—. Los Sith son definidos por la “Regla de los dos”, que dicta que sólo puede haber un Lord Sith, que a su vez tendrá un solo aprendiz. Además de los Jedi, la supervivencia de Maul y su búsqueda de poder lo confrontó directamente con Darth Sidious (Nick Jameson) y con su nuevo aprendiz, Darth Tyrannus (Corey Burton).

    3. Star Wars: Maul - Lord de las Sombras (2026)

    El primer gran protagónico de Darth Maul (nuevamente interpretado por Sam Witwer) vendrá con la serie Lord de las Sombras, situada aproximadamente un año después de la caída de la República Galáctica, marcada por el final de la Guerra de los clones y el ascenso del Imperio Galáctico.

    Cabe decir que si ya has visto todas las películas y series en esta lista, esta nueva producción te ofrecerá pocas sorpresas, pues ya se conoce el destino del personaje. Sin embargo, eso no resta que pueda ser interesante, pues finalmente exploraremos lo que Maul estuvo haciendo durante los primeros años del Imperio, en conflicto directo con el Emperador mientras buscaba construir su propio legado.

    4. Han Solo: Una historia de Star Wars (2018)

    Como tal, el spin-off Han Solo: Una historia de Star Wars no es una historia de Darth Maul, pero el antiguo Lord Sith sí que tiene un cameo cerca del final de la película. Impresionado con las acciones de Qi’ra (Emilia Clarke), Maul la convoca a su base en el mundo Dathomir.

    El cameo estaba pensado, claramente, para continuar la historia de Han Solo (aquí interpretado por Alden Ehrenreich) antes de sus días como rebelde, lo que lo pondría en la mira de Maul. Sin embargo, el mal recibimiento de la película resultó en la cancelación de dichos planes, pero dejaba ver el enorme rol que Darth Maul tendría en los rincones criminales de la galaxia, algo que Maul: Lord de las Sombras desarrollará.

    5. Star Wars Rebels (2014-2018)

    La otra gran serie animada de la franquicia, Star Wars Rebels, mantuvo vivo el espíritu de La Guerra de los Clones tanto en su estilo de animación, como en su tradición de incorporar personajes de las películas para expandir el canon con nuevas historias. Una vez más, Darth Maul asoma su cabeza ya como un avejentado pero formidable y manipulador guerrero que intenta seducir a Ezra Bridger (Taylor Gray) al Lado Oscuro. Esta es la participación del personaje que recomendamos dejar hasta el final, y la explicación a continuación viene con spoilers:

    Esta serie marca el final del camino para Darth Maul. Aunque nunca cruzó caminos con su rival Sith, Darth Vader (voz de James Earl Jones), el destino lo llevó a tener un duelo final con el viejo Obi-Wan Kenobi, quien lució su veteranía al derrotarlo con un solo golpe. Un momento que dividió a los fans del personaje, pero que podría ser reivindicado por lo que la nueva serie consiga explicar sobre su pasado.

  • Timothée Chalamet: sus mejores películas, rankeadas

    Timothée Chalamet: sus mejores películas, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Con protagónicos en sagas taquilleras como Duna y en aclamados títulos como Marty Supremo (más múltiples nominaciones al Oscar a los 30), Timothée Chalamet tiene que ser una de las jóvenes estrellas de Hollywood de mayor prestigio y éxito en años recientes, con una carrera desarrollada principalmente en el cine.

    Su filmografía, aunque no impecable, sí está repleta de actuaciones excelentes tanto protagónicas como en el reparto. ¿Pero cuáles son sus mejores trabajos? Aquí seleccionamos las 10 mejores películas de Timothée Chalamet, rankeadas del último al primer puesto:

    10. El rey (2019)

    Bajo la dirección de David Michôd, Timothée Chalamet comenzó a diversificar sus roles en un protagónico ambicioso. En El rey (The King) interpretó a Enrique V, quien se convierte en rey de Inglaterra a una corta edad y debe aprender a lidiar con las responsabilidades del cargo, con la ayuda de su amigo y mentor John Falstaff (Joel Edgerton).

    Épica histórica en el tenor de Legítimo rey o El último duelo, esta película fue una de las primeras demostraciones serias del talento de Chalamet para protagonizar una película de grandes proporciones, mismo que seguiría demostrando en producciones muy variadas en los años siguientes.

    9. La crónica francesa (2021)

    En el despegue de su carrera, Timothée Chalamet ha ido coleccionando colaboraciones con cineastas de perfiles cada vez más prestigiosos, y si bien su primera—y hasta ahora, única—participación en una película de Wes Anderson no fue un protagónico, sí que juega a favor de sus cualidades.

    En la antológica La crónica francesa (The French Dispatch), Chalamet interpreta a Zeffirelli, el líder de una revuelta estudiantil en el ficticio pueblo francés de Ennui-sur-Blasé, quien tiene un amorío con una veterana periodista (Frances McDormand) cubriendo los hechos. Podría decirse que es Chalamet proyectando su imagen de jovencito intelectual y trágico, que veremos en algunas otras de sus mejores interpretaciones (incluyendo la que lo convirtió en estrella).

    8. Wonka (2023)

    ¿Es Timothée Chalamet un gran cantante? No, o por lo menos no para cargar un grandilocuente musical, que quizá es parte de la razón por la que Wonka parece encontrarlo a medio camino: más una fantasía con algunas piezas musicales modestas que un gran despliegue como Cantando bajo la lluvia.

    Y no, su Willy Wonka tampoco se parece al deliciosamente perverso personaje de Gene Wilder en Willy Wonka y la fábrica de chocolate, pero tampoco es el punto. Esta película es más sobre un joven dando los primeros pasos hacia su sueño, incluso si películas posteriores encuadran al personaje de otra manera.

    7. Beautiful Boy: Siempre serás mi hijo (2018)

    Una de las actuaciones más impactantes que ha dado Chalamet es en la biopic Beautiful Boy: Siempre serás mi hijo, sobre la lucha de un adolescente por sobreponerse a su adicción a la metanfetamina con la desesperada ayuda de su padre, interpretado por Steve Carell.

    Es una película que, similar a Regresa a mí, explora las devastadoras tensiones al interior de una familia debido a la adicción de uno de sus miembros. Y Chalamet captura aquí las terribles contradicciones de la enfermedad, entre la necesidad y la repulsión, de una manera que rompe el corazón.

    6. Mujercitas (2019)

    En la adaptación dirigida por Greta Gerwig del clásico literario de Louisa May Alcott, Timothée Chalamet interpreta a Laurie (rol que Christian Bale tenía en la versión de 1994), el amigo de las hermanas March y fluctuante interés romántico tanto de Jo (Saoirse Ronan) como de Amy (Florence Pugh).

    Mujercitas (Little Women) sería la segunda colaboración de Chalamet con Gerwig después del debut de la directora, Lady Bird, en la que el actor también interpreta al interés romántico de la protagonista (igualmente interpretado por Ronan). Ambas películas demuestran la capacidad del actor para brindar registros muy distintos, en una como un joven cálido y en otra como un adolescente arrogante.

    5. Un completo desconocido (2024)

    Quien escribe estas líneas no disfruta particularmente de las biopics musicales recientes, que tienden más hacia la monografía idealizante que hacia la representación dramática compleja de sus protagonistas. Un completo desconocido (A Complete Unknown) es una más en esa tendencia (mejor representada por casos como Bohemian Rhapsody), pero hay que decir que es impecable en términos actorales.

    La película presume un excelente elenco formado por Monica Barbaro, Elle Fanning y Edward Norton, con Chalamet a la cabeza en el rol de un joven Bob Dylan en un periodo determinante tanto de su vida y trayectoria artística. Es un rol que, una vez más, juega a las cualidades del actor como figura distante, fría, interesante, y en la que luce una voz entonada para el canto. Además de su segunda nominación al Oscar, la película le mereció una candidatura al Grammy por su interpretación vocal en la banda sonora. También se convirtió en la persona más joven en ganar el Premio del Sindicato de Actores (SAG, por su sigla en inglés) como Mejor actor.

    4. Hasta los huesos (2022)

    La segunda colaboración de Timothée Chalamet con el director Luca Guadagnino no podría haber sido más diferente que la primera, acabando en un terreno más cercano al horror de su Suspiria.

    Basada en la novela de Camille DeAngelis, Hasta los huesos (Bones and All) trata sobre dos jóvenes vagabundos que viven de un lado a otro debido a una peculiaridad: son caníbales que intentan mantener sus impulsos a raya, a veces sin éxito. A medio camino entre la road movie criminal tipo Bonnie y Clyde y el coming-of-age con elementos de terror, la película obliga a sus protagonistas (Chalamet y Taylor Russell) a caminar una delgada línea entre la simpatía y lo abyecto, objetivo que logran magistralmente.

    3. Duna (2021) y Duna: Parte dos (2024)

    Podría pensarse que estamos haciendo un poco de trampa, pero la realidad es que el trabajo de Timothée Chalamet para desarrollar el arco de Paul Atreides en Duna, sólo es apreciado por completo a lo largo de sus dos partes. En realidad, es una sola película en dos entregas.

    Y una vez más, es una actuación que demanda muchos matices a lo largo de las dos partes, un viaje del héroe que comienza con un protagonista noble, titubeante al llamado de su destino, pero que eventualmente se entrega a su rol como mesías y el poder que éste le trae a su regazo. Un ascenso y una caída más oscura—y mejor desarrollada—que la de Anakin Skywalker al Lado oscuro en Star Wars.

    2. Llámame por tu nombre (2017)

    Dejando a un lado las polémicas posteriores de algunos de sus participantes—y de su tema central—, Llámame por tu nombre es una película que representa perfectamente el dolor de las primeras desilusiones amorosas, a través de la historia del adolescente Elio (Chalamet) durante un idílico verano en la Italia de los 80.

    La película completó la “Trilogía del Deseo” de Luca Guadagnino (conformada también por Yo soy el amor y por Cegados por el sol), y básicamente fue la actuación de Timothée Chalamet que lo puso bajo el reflector internacional, con su primer nominación al Oscar como Mejor actor (convirtiéndose en la tercera persona más joven en conseguir la nominación).

    1. Marty Supremo (2025)

    En materia actoral, Marty Supremo (Marty Supreme) tiene que ser, sin lugar a dudas, el trabajo mejor logrado en la carrera de Timothée Chalamet hasta el momento. En el rol de un jugador de ping pong dispuesto a todo por conseguir la gloria deportiva a mediados del siglo XX, el actor consigue una hazaña complicada: crear un personaje completamente deleznable y hacer que nos importe, en una película que transmite la misma sensación de descontrol y perversión capitalista de Good Time o Diamantes en bruto, también dirigidas por Josh Safdie en colaboración con su hermano, Benny.

    Es una película que también desmonta el lenguaje de los dramas deportivos (tipo Karate Kid) para mostrar la aspiración ciega y explotadora que se esconde debajo. Y todo el conjunto es cargado por la actuación intensa, frenética y despreciable de Chalamet, en un trabajo excepcional que no solo le mereció su tercera nominación al Oscar como actor, sino que también aspira al premio a Mejor película como uno de sus productores.

  • ‘He-Man’: todas las películas y series que debes ver antes de ‘Amos del universo’

    ‘He-Man’: todas las películas y series que debes ver antes de ‘Amos del universo’

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    ¡Por el poder de Grayskull! En 2026 veremos el regreso del hombre más poderoso del universo a la pantalla grande con el estreno de Amos del universo (Masters of the Universe) bajo la dirección de Travis Knight (Bumblebee), con Nicholas Galitzine (La idea de ti) como He-Man empuñando la Espada del Poder para defender Eternia de las fuerzas de Skeletor (Jared Leto).

    Un pretexto perfecto para regresar a la extensa franquicia mediática de Mattel, sobre todo si creciste en los 80 y eres fan de sus orígenes. Sin embargo, la franquicia se ha extendido mucho más allá de la animación original: a continuación, te contamos todas las películas y series que debes ver antes de Amos del universo, en orden cronológico de estreno.

    1. He-Man y los Amos del Universo (1983-1985)

    La serie que lo comenzó todo y que transformó cómo se comercializaban las series de animación y las franquicias de juguetes (a menudo, una cosa junto con la otra). He-Man y los Amos del Universo vino, curiosamente, luego de que Mattel dejó ir su tajada del pastel al rechazar lanzar juguetes basados en la saga Star Wars.

    Aunque precedida por los cómics y las propias figuras de acción, esta serie se convertiría en una de las producciones animadas más populares entre los niños en la década de los 80, abarcando dos temporadas y más de 100 episodios que viven sin pagar renta en el imaginario colectivo de dicha generación. Todo, a pesar de que su animación era bastante repetitiva y pobre, orientada hacia la moraleja fácil y promover la mercancía. En cualquier caso, es la vara con la que se han medido todas las producciones posteriores, para bien y mal.

    2. He-Man y She-Ra: El secreto de la espada (1985)

    Ensamblada a partir de cinco episodios de lo que sería la serie spin-off She-Ra, la princesa del poder, esta película fue una secuela directa de la serie original, y que sigue a He-Man/Adam descubriendo que tiene una hermana gemela, a la que debe rescatar.

    Además de ser, técnicamente, el debut cinematográfico de ambos héroes titulares, algo interesante de esta película es que opera bajo la misma lógica de franquicia multimediática que Marvel perfeccionaría décadas después con su Universo Cinematográfico, introduciendo a un personaje nuevo que tendría su propia serie después. La franquicia de She-Ra crecería por sus propios méritos, teniendo su propio reboot con She-Ra y las princesas del poder.

    3. Los amos del universo (1987)

    Nicholas Galitzine podrá lucir sensacional como He-Man en una versión de Eternia perfectamente realizada por efectos digitales, pero él no puede presumir de ser el primero en encarnar al Príncipe Adam en live action. Dicha distinción pertenece al protagonista de Los amos del universo de 1987: Dolph Lundgren (por entonces más conocido como el infame Ivan Drago de Rocky 4).

    Era una adaptación poco fiel al material de origen y, por lo tanto, más osada, trasladando la acción a la terrenal California suburbana de los años 80. Es un producto sui generis, por ponerlo de alguna manera, pero si disfrutas de las producciones de acción y fantasía más estrafalarias de los 80, tipo Flash Gordon, te encantará (y ojo con una actriz de Friends interpretando aquí uno de sus primeros protagónicos).

    4. Las nuevas aventuras de He-Man (1990-1991)

    Los 90 comenzarían con un primer intento por parte de Mattel por revitalizar la franquicia animada, lo que resultó en una producción animada totalmente nueva. Las nuevas aventuras de He-Man sigue a Adam/He-Man en una nueva aventura futurista, invocado por la civilización de otro planeta para protegerlo.

    La serie duró únicamente 65 episodios, pues la ausencia de nombres familiares—fuera de He-Man y Skeletor—no terminó de gustar, como sucede con tantas otras secuelas y reboots de animación (como Las nuevas aventuras de Batman, por citar un ejemplo de la época). Esto marcaría el final de la continuidad original, que sería retomada por una futura serie décadas más tarde.

    5. He-Man y los Amos del Universo (2002-2004)

    El primer reboot de la franquicia es, para muchos fans, la versión definitiva de He-Man, sólo aquejada por el hecho de que fue cancelada con sólo dos temporadas y 39 episodios en total. He-Man y los Amos del Universo de 2002 era una reinvención de la serie original, con episodios autoconclusivos, animación rígida y moralejas; para una nueva generación de espectadores en Cartoon Network.

    Con una animación más pulida, actualizada, madura y mucho más refinada, esta nueva serie optó por expandir la mitología de Eternia, el trasfondo de varios personajes, e introducir arcos narrativos de varios episodios, similar a lo que hizo en su momento Batman: La serie animada y lo que veríamos después en series como Los jóvenes titanes.

    6. He-Man y los Amos del Universo (2021-2022)

    La franquicia regresaría a la pantalla chica por medio de dos manifestaciones muy distintas, ambas estrenadas en Netflix y dirigidas a públicos opuestos entre sí. La primera y menos exitosa sería He-Man y los Amos del Universo, serie de animación en 3D para el público infantil.

    En esta versión, Adam era un príncipe exiliado y amnésico que redescubre su verdadera identidad al encontrar la Espada del Poder. La serie enfatiza la acción y el humor para un público muy joven, más propio de la era de Hora de aventura o Steven Universe. Sin embargo, es un tanto condescendiente y palidece incluso ante su “hermana” reboot, She-Ra y las princesas del poder.

    7. Amos del Universo: Revelación (2021) Amos del Universo: Revolución (2024)

    Casi al mismo tiempo, Mattel reclutó al rey de los nerds, Kevin Smith (Clerks) para crear una versión de la franquicia dirigida a un público adulto, aquellos que habían crecido en los 80. El resultado fue la serie animada Amos del Universo: Revelación, que desde el cast ya parecía una declaración de intenciones: figuras como Lena Headey y Liam Cunningham (Game of Thrones) y Sarah Michelle Gellar (Buffy, la Cazavampiros) eran sólo algunos de los nombres prestando sus voces para dar vida a esta versión más madura de Eternia. Incluso Mark Hamill, legendario por su interpretación del Guasón en varias iteraciones animadas, prestó su voz a esta versión de Skeletor.

    A lo largo de dos temporadas, la serie retomó la continuidad de la serie original, ignorando los eventos de She-Ra: la princesa del Poder y de Las nuevas aventuras de He-Man. Sin embargo, la serie despertó la ira de ciertos pequeñines de 40 años al enfocarse más en otros personajes secundarios (en su mayoría femeninos) que en el propio He-Man, cosa que cambiaría en una segunda entrega. Una secuela (que en realidad es como una temporada) cobraría forma bajo el título Amos del Universo: Revolución, para concluir la historia con una épica batalla por Eternia… y por la nostalgia de unos años 80 bastante idealizados.

  • ‘Dragon Ball’: todas las series y películas para ver antes del nuevo arco de ‘Dragon Ball Super’

    ‘Dragon Ball’: todas las series y películas para ver antes del nuevo arco de ‘Dragon Ball Super’

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    El 2026 marca el 40º aniversario de una de las franquicias de anime más populares e influyentes de la historia (y 42 años desde el lanzamiento del manga en 1984): Dragon Ball, de Akira Toriyama. Las celebraciones trajeron el anuncio del regreso de Goku y sus amigos en forma animada, con un remaster del primer arco de Dragon Ball Super y la esperada adaptación del “Arco de la Patrulla Galáctica” del manga (también conocido como el arco de Moro).

    Con tantas adaptaciones, cambios en el canon y saltos en el tiempo, puede ser confuso aproximarse a la franquicia en este punto, pero no temas. Si quieres estar al corriente de todo para ver el Arco de la Patrulla Galáctica (o simplemente quieres revivir las intensas batallas de Goku, Vegeta y compañía), en esta guía te decimos todas las películas y series de Dragon Ball que debes ver antes del nuevo arco (y en qué orden hacerlo). Pequeños spoilers a continuación:

    ¿Qué ver antes del nuevo arco de Dragon Ball Super?

    Ver Dragon Ball desde cero hoy en día puede ser confuso, dado que nuevos arcos han sido estrenados en desorden y, muchas veces, contradiciendo retroactivamente a otras entregas ya existentes.

    Idealmente, habrás visto todo desde el anime original, Dragon Ball (1986-1989), con todos sus 153 episodios que narran las primeras aventuras de Goku como niño, conociendo a aliados como Bulma y Krillin. Sin embargo, el punto de entrada para muchos fans fue la secuela, con una historia más madura protagonizada por un Goku adulto, y que reinventó varias facetas de la original. Por lo tanto, es un punto de entrada perfectamente aceptable.

    1. Dragon Ball Z (1989-1996), excepto los episodios finales

    Aunque todo el manga original fue publicado con el título de Dragon Ball, el anime hace una separación para la etapa adulta de Goku y la introducción de su hijo, Gohan. Es a partir de ese punto que, en el anime, la historia es conocida como Dragon Ball Z.

    Por mucho la entrega más larga de la franquicia (con 291 episodios), este anime sigue casi dos décadas en la vida de Goku, la madurez de Gohan, así como la introducción de personajes como Vegeta (el gran rival del protagonista) y la raza de guerreros extraterrestres Saiyajin, además elementos más orientados a la ciencia ficción. La narrativa va más orientada hacia la acción que la aventura, con intensos combates contra alienígenas como Freezer y cyborgs como Cell.

    Ten en cuenta que Dragon Ball Z da un salto de 10 años para su epílogo, y es en ese periodo donde suceden Dragon Ball Super y otras entregas, a modo de “medicuela”. Por lo tanto, debes parar en el episodio 287 (pues el epílogo está conformado por los episodios 288, 289, 290 y 291).

    2. Todo el anime Dragon Ball Super (2015-2018)

    Situada en la década entre el “Arco de Buu” y el epílogo de Dragon Ball Z, Dragon Ball Super introdujo al mundo de Goku y compañía a conflictos de orden divino. Sus rivales en estas historias son deidades como Bills, Dios de la Destrucción, e incluso guerreros de dimensiones paralelas del multiverso.

    Como paréntesis, este anime fue criticado por la calidad de la animación, sobre todo en sus primeros arcos. Para hacer las cosas más llevaderas, hay dos películas que pueden suplir los dos primeros arcos.

    El primer arco de Super es “Bills, Dios de la destrucción”, que abarca los primeros 18 episodios. Estos eventos son contados también en la película Dragon Ball Z: La batalla de los dioses (este arco también será relanzado con una animación totalmente nueva, mucho más pulida).

    El segundo arco, titulado “Freezer Dorado”, abarca de los episodios 19 al 27, y puedes verlo en resumen (y con mejor animación) en Dragon Ball Z: La resurrección de Freezer. Posteriormente, puedes seguir con el anime normalmente a partir del episodio 28 y hasta el 131, concluyendo con el “Arco de la Supervivencia del universo”, que narra los eventos del Torneo de Poder entre universos.

    3. Dragon Ball Super: Broly (2018)

    La primera película en ser estrenada tras la conclusión del anime fue Dragon Ball Super: Broly, que integra al canon al feroz Saiyajin homónimo (que hasta entonces sólo era parte de las películas no canónicas, como Dragon Ball Z: El poder invencible). Curiosamente, es el único arco de Dragon Ball Super que existe exclusivamente en anime, pues no fue publicado en el manga. Sin embargo, sí es parte del canon.

    Esta historia ve a Freezer manipular a Broly y usar su tremendo poder para invadir la Tierra. Goku y Vegeta son abrumados a pesar de contar con poderes divinos por propio derecho, por lo que deben unir fuerzas por métodos inesperados para vencer al bestial Saiyajin.

    4. “Arco de la Patrulla Galáctica” o “Arco de Moro” de Dragon Ball Super

    En el manga de Dragon Ball Super, el “Arco de la Patrulla Galáctica” es el antepenúltimo arco de la publicación hasta ahora, inmediatamente posterior al “Arco de Broly”.

    Este arco sigue la lucha de Goku, Vegeta y los demás guerreros protectores de la Tierra contra Moro, un poderoso hechicero que escapa de la custodia de la Patrulla Galáctica. Los guerreros se alían con la Patrulla para combatir a la Legión de Moro y derrotar al hechicero, en una de las raras instancias que ve a todos los amigos de Goku hacer equipo una vez más.

    Aunque aún no tiene fecha de lanzamiento definida, la adaptación del “Arco de la Patrulla Galáctica” ha sido muy esperada por los fans de Dragon Ball, pues después de 2018 sólo han podido seguir la historia en el impreso (aunque, paradójicamente, la última etapa del manga sí fue adaptada en la forma de una película animada).

    5. Dragon Ball Super: SUPER HERO (2022)

    La más reciente película de toda la franquicia de Dragon Ball es, también, la que adapta el último arco existente del manga (hasta el momento), y de hecho, para llegar hasta aquí nos hemos saltado otro arco: “Granolah, el superviviente”, que ve a Freezer alcanzar un nuevo nivel de poder y limpiar el piso con Goku y Vegeta. Es debido a esto que el par deja el planeta para entrenar con Bills y Broly, así que ellos no son los protagonistas de Dragon Ball Super: SUPER HERO.

    Cuando el Ejército del Listón Rojo (o Patrulla Roja, en América Latina) resurge con dos nuevos androides para apoderarse del mundo, recae en Gohan y Piccolo liderar el esfuerzo para proteger la Tierra. Este es, hasta nuevo aviso, el final de Dragon Ball Super, pero no es la conclusión oficial de la historia.

    6. El epílogo de Dragon Ball Z

    Si has seguido la historia en orden cronológico y llegaste hasta aquí, es momento de volver a Dragon Ball Z, pues los episodios 288, 289, 290 y 291 narran el epílogo, con la Tierra en paz y Goku aceptando a un nuevo discípulo.

    En el manga, esta es la conclusión oficial de la historia. Existen otro par de animes que complican las cosas, y procederemos a explicar si debes verlos o no.

    ¿Qué hay de Dragon Ball GT (1996-1997) y Dragon Ball DAIMA (2024-2025)?

    Dada la enorme popularidad de Dragon Ball Z en los 90, cuando concluyó la adaptación del manga, el estudio Toei Animation decidió continuar la historia, aunque sin involucramiento directo de Akira Toriyama. Esto resultó en Dragon Ball GT, anime que volvía un poco a las raíces clásicas de la franquicia al regresar a Goku a su cuerpo de infancia por una maldición de las esferas del dragón, arrojándolo a él, a su nieta Pan y a Trunks por una aventura intergaláctica para encontrarlas.

    GT no alcanzó el mismo éxito de Z, y concluyó con sólo 64 episodios, aunque tiene elementos que gustan a muchos fans, como la transformación de Goku en el Super Saiyajin 4. Sin embargo, su condición dentro del canon se ha mantenido ambigua, pues el anime no reconoce los eventos de Super (y este último vuelve redundantes algunos puntos de GT).

    La cuestión fue complicada todavía más por Dragon Ball DAIMA, anime estrenado en 2024 como parte del 40º aniversario del manga. Situada un año después del “Arco de Buu” de Dragon Ball Z (lo que significaría que se sitúa antes de SUPER), esta entrega también ve a Goku y sus amigos transformados en niños y forzados a adentrarse al Reino de los Demonios para revertir las cosas. Sin embargo, esta historia introduce no sólo una transformación en Super Saiyajin 3 para Vegeta (lo que contradiría acontecimientos en Super), sino que también introduce otra versión del Super Saiyajin 4 para Goku (lo que vuelve todavía más redundante a GT).

    Sin embargo, considerando su ambigüedad en el canon y que ninguno de los dos animes incide en Dragon Ball Super: La Patrulla Galáctica, puedes omitirlos sin problema.

  • ‘Ted Lasso’, temporada 4: ¿quién regresa y quién es nuevo en el elenco?

    ‘Ted Lasso’, temporada 4: ¿quién regresa y quién es nuevo en el elenco?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Después de tres años (y de lo que parecía un final bastante definitivo), el coach favorito de todos regresa al A.F.C. Richmond, pero con un giro. La cuarta temporada de la serie Ted Lasso llegará a Apple TV+ durante el verano de 2026, y verá el regreso de Jason Sudeikis como el entrenador homónimo, acompañado tanto por viejos conocidos como por nuevas caras.

    ¿Quiénes regresan para la cuarta temporada de Ted Lasso, y quiénes son los nuevos integrantes del elenco? A continuación te contamos a quiénes veremos en los nuevos episodios y qué ha cambiado para los personajes.

    ¿Quiénes regresan en la cuarta temporada de Ted Lasso?

    No puedes tener Ted Lasso sin, bueno… Ted Lasso. Y por ello, varios levantamos una ceja cuando se confirmó la producción de una cuarta temporada dado que la tercera parecía brindar un cierre definitivo al viaje de Ted, quien regresaría a Kansas para estar cerca de su familia. Sin embargo, Jason Sudeikis—que también produce la serie—regresará para interpretar al coach Lasso en una nueva misión: entrenar al equipo femenil de segunda  división del club Richmond.

    La iniciativa fue propuesta por la socia de relaciones públicas del club, Keeley Jones (Juno Temple), a quien también veremos en esta nueva temporada. Hannah Waddingham regresa como Rebecca Welton, la propietaria del club, quien vuela hasta Kansas para traer a Ted de regreso a las filas del Richmond.

    Con ella, regresa todo el equipo técnico y administrativo del club. Eso incluye al Coach Beard (Brendan Hunt), el veterano del Richmond y entrenador asistente Roy Kent (Brett Goldstein), así como Leslie Higgins (Jeremy Swift), el director de operaciones.

    ¿Quiénes son los nuevos fichajes de Ted Lasso?

    Un nuevo equipo requiere un nuevo elenco, y hay nuevas caras que se unen a los veteranos. En algunos casos, ya tenemos claro cuáles serán sus roles.

    Uno de los fichajes más notables es el de Tanya Reynolds, a quien hemos visto brillar en películas como Emma. y en la exitosa serie Sex Education. Aunque aún no conocemos el nombre de su personaje, las primeras imágenes de la cuarta temporada revelan que será la entrenadora asistente del equipo femenil.

    También tenemos un rostro nuevo… para un personaje conocido. Henry Lasso, el hijo de Ted, ahora será interpretado por Grant Feely, quien entra en sustitución de Gus Turner. Todo indica que Henry viajará con Ted de vuelta a Inglaterra, así que el casting de Feely hace sentido al ser un joven actor un poco más experimentado, con créditos en producciones como Obi-Wan Kenobi y Furia. Todo indica que su rol será expandido a más que unas cuantas apariciones.

    Aunque no se ha revelado qué roles jugarán en la alineación, hay varias adiciones notables al elenco de Ted Lasso para la temporada 4. Entre ellas encontramos a Faye Marsey, a quien hemos visto recientemente en aclamadas series como Adolescencia y Andor.

    Otros fichajes incluyen a Aisling Sharkey (Jurassic World: Dominio), Jude Mack (Dos familias), Rex Hayes (The Pact) y Abbie Hern (Mi Lady Jane), aunque hasta el momento se desconoce qué roles tendrán. Sin embargo, dado que la nueva temporada verá a Ted entrenar a un equipo femenil, podemos darnos una idea.

    ¿Quiénes faltan en el elenco de la temporada 4?

    Hay cuatro nombres en particular que brillan por su ausencia en la temporada 4 de Ted Lasso y, al momento de la redacción, no han sido confirmados. En todos los casos, se trata de personajes prominentes y queridos por el público.

    El primero es Nick Mohammed como Nathan “Nate” Shelley, quien en las primeras temporadas tuvo el fascinante ascenso de utilero a estratega del Richmond, para luego irse a un equipo rival por resentimiento y completar su arco de redención al final de la tercera temporada. También falta Phil Dunster como Jamie Tartt, el ególatra goleador estrella del Richmond, otro personaje con un largo viaje de redención durante la serie para reconciliarse con Roy, Keeley y convertirse en un verdadero líder en el campo.

    Además, notamos las ausencias del mexicano Cristo Fernández como el delantero Dani Rojas y de Toheeb Jimoh como el puntero Sam Obisanya, ambos de los integrantes más carismáticos y queridos en la alineación principal del Richmond.

    Sin embargo, todos ellos son personajes masculinos en una nueva temporada que verá a Ted entrenar a un equipo femenil, por lo que sus ausencias tienen sentido… incluso si los extrañaremos.

    ¿Cuándo se estrena la cuarta temporada de Ted Lasso?

    Aunque no se ha definido una fecha específica, la temporada 4 de Ted Lasso ya tiene confirmado su estreno en Apple TV+ durante el verano de 2026.

  • ‘Silent Hill’: todas las películas, en orden cronológico

    ‘Silent Hill’: todas las películas, en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Junto con sagas como Resident Evil, Silent Hill es una de las franquicias de videojuegos de horror más populares que, además, tienen la distinción de haber saltado a la pantalla grande. Sin embargo, a diferencia de su contemporánea, esta saga—creada por Keiichirō Toyama—se enfoca más en el terror psicológico que en la acción o la ciencia ficción, enfatizando temas emocionalmente densos y atmósferas perturbadoras.

    En el cine, los títulos de las películas pueden hacer complicado entender el orden cronológico de la narrativa, así como su orden de estreno. Pero no te preocupes: si quieres adentrarte en el perturbador mundo de Terror en Silent Hill, a continuación te decimos el orden en que se estrenaron y si hay una secuencia para verlas.

    Terror en Silent Hill (2006)

    Un dato curioso: la ambientación neblinosa de los videojuegos originales fue, en realidad, una decisión creativa impuesta por limitaciones técnicas: para poder dar una sensación de fluidez a la exploración del pueblo, los desarrolladores optaron por la neblina para enmascarar la limitación del hardware para renderizar el pueblo entero de una sola vez. Sin embargo, ese aspecto se volvió una característica determinante del videojuego y la primera adaptación cinematográfica, Terror en Silent Hill, la tradujo a la pantalla magistralmente.

    Incluso si el resultado no fue inicialmente bien recibido—y afligido por los limitados efectos visuales dosmileros—, la película ha sido un tanto revalorada con los años. La trama sigue a una joven madre (Radha Mitchell) que busca desesperadamente un alivio para el extraño sonambulismo de su hija (Jodelle Ferland), la lleva al pueblo que tanto menciona pero no recuerda, donde ambas terminan separadas, perdidas e involucradas en un siniestro misterio del pueblo. Es una película que, similar a propuestas posteriores como Babadook, tiene en su corazón la intrincada relación materna, pero llevada a terrenos delirantes y extraños que hoy serían más propios de Bárbaro (Barbarian).

    Terror en Silent Hill 2: La revelación (2012)

    Basada en el videojuego Silent Hill 3, Terror en Silent Hill 2: La revelación fue una tardía secuela que, efectivamente, sepultó toda posibilidad de una nueva adaptación cinematográfica por más de una década. Aunque es una secuela directa de la primera, comparte pocos elementos narrativos con ella fuera del personaje de Sean Bean, que estaba presente en la anterior y que aquí vuelve como el padre adoptivo de Heather Mason (Adelaide Clemens).

    Aunque fiel al material de origen (algo que la crecientemente alocada acción y ciencia ficción de Resident Evil por entonces no podía presumir), la secuela es inferior a la original en casi todo sentido, con una trama que se queda en lo genérico en vez de aprovechar la riqueza que ofrece la atmósfera y monstruos del videojuego. Pero bueno, al menos tenía a Kit Harington, lo que en cierto modo fue una reunión de Game of Thrones.

    Terror en Silent Hill: Regreso al infierno (2026)

    En lo que respecta a ver las películas en orden cronológico, aquí puedes dejar de preocuparte: Terror en Silent Hill: Regreso al infierno (Return to Silent Hill) es un reboot, así que puedes saltarte las dos primeras y comenzar por aquí. Además, esta película trajo de vuelta al director de la primera, Christophe Gans, aunque si el resultado fue igual de bueno es debatible.

    Basada en el videojuego Silent Hill 2, esta película ahora sigue a James Sunderland (Jeremy Irvine), quien recibe una misteriosa carta llamándolo de vuelta al siniestro pueblo en busca de un amor perdido. Tiene la virtud de explorar temas como el trauma al presentar a un personaje regresando a un sitio terrible (piensa en lo que atraviesa el protagonista de Doctor Sleep, por ejemplo), incluso si la ejecución deja algo que desear y no es visualmente tan potente como el primer intento.

  • ‘Pecadores’ hace historia, ¿pero en verdad puede llevarse el Oscar?

    ‘Pecadores’ hace historia, ¿pero en verdad puede llevarse el Oscar?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Que una película de terror—entre otros géneros—haya siquiera sido considerada para los Premios de la Academia, certamen que suele obviar el cine de género, es algo inusual. Que sea la líder de nominaciones en su año, lo es todavía más. Por ello, que Pecadores (Sinners) sea la película más nominada no solo al Oscar 2026, sino que también haya roto el récord histórico de candidaturas a la estatuilla, es un logro absoluto.

    Con ello, claro, vienen más preguntas. ¿Cómo sucedió esta hazaña? ¿Cuántas de esas nominaciones son realmente viables para realmente consolidarse en premios (y qué otras películas podrían arrebatarle la gloria)? Y sobre todo: ¿realmente es para tanto? A continuación analizaremos todas estas cuestiones.

    Pecadores rompió el récord de tres grandes clásicos del cine

    Previo al logro de Pecadores en 2026, el récord histórico era de 14 nominaciones al Oscar, un trono que era compartido por tres películas, todas separadas por una cantidad considerable de años.

    ¿Cuáles eran las películas más nominadas al Oscar hasta este punto? La primera fue La malvada (All About Eve) de 1950, la punzante comedia de Joseph L. Mankiewicz sobre los lados turbios de la ambición artística, que ganó seis premios (incluyendo Mejor película) y sentó el récord. Tendrían que pasar casi 50 años para que Titanic de 1997 igualara el récord de nominaciones, aunque se anotó el gran total de 11 victorias (proeza que sólo sería igualada por El señor de los anillos: El retorno del rey).

    La última película en empatar la marca fue La La Land de 2016, que sólo ganó seis premios de sus 14 nominaciones (y protagonizó aquel infame episodio en el que fue declarada Mejor película, antes de la rectificación que finalmente dio el premio a Luz de luna).

    Cabe señalar que las cosas han cambiado bastante entre que La malvada estableció el récord y Pecadores lo rompió, así que vale la pena matizar. Entiéndase: había categorías separadas según películas a color y en blanco y negro; los rubros de sonido y efectos visuales se han catalogado de diferentes maneras a lo largo de los años; la categoría de Mejor película comenzó a decidirse por voto preferencial en 2009; y en 2026 se introdujo una nueva categoría, Mejor casting. No obstante, no deja de ser todo un acontecimiento.

    ¿Cuáles son las 16 nominaciones de Pecadores?

    Vamos a enumerar primero las 16 categorías en las que compite Pecadores: Mejor película (producción de Zinzi Coogler, Sev Ohanian y Ryan Coogler), Mejor dirección (Ryan Coogler), Mejor actor (Michael B. Jordan), Mejor actor de reparto (Delroy Lindo), Mejor actriz de reparto (Wunmi Mosaku), Mejor guión original (Coogler), Mejor fotografía (Autumn Durald Arkapaw), Mejores efectos visuales, Mejor sonido, Mejor edición, Mejor diseño producción, Mejor banda sonora original, Mejor canción original, Mejor diseño de vestuario, Mejor casting, Mejor maquillaje.

    Varias de estas nominaciones eran esperadas. Incluso la de casting, pues este ha sido uno de los elementos más reconocidos de la película a lo largo del año, tanto en premiaciones como por el público, así que no fue sorpresa que se convirtiera en candidata de la nueva categoría (en la que, dicho sea de paso, también está nominada en los cruciales Premios del Sindicato de Actores, o SAG por sus siglas en inglés).

    Otros rubros también se daban por descontado, como la nominación para Ruth E. Carter en Diseño de vestuario. Carter ya ha ganado la estatuilla en dos ocasiones (ambas por trabajos con Coogler, en Pantera negra de Marvel y su secuela), y con Pecadores se convierte en la mujer negra más nominada al premio de la Academia, con cinco nominaciones en total.

    La fotografía de Autumn Durald Arkapaw—en gloriosos 65 mm IMAX—ha sido presencia constante en la temporada de premios 2025-2026, y ha hecho de Durald la primera mujer de color—y sólo la cuarta mujer, punto—en ser nominada en la categoría. Todo esto y más abordado por el impecable diseño de producción de Hannah Beachler (también ya ganadora por Pantera negra), que recrea fenomenalmente al Mississippi de los años 30.

    Sin embargo, otras nominaciones resultaron sorpresivas. Notablemente, Delroy Lindo parece estar en la carrera más como un reconocimiento a la trayectoria (el veterano actor no figura en los SAG, por ejemplo). Otra categoría en la que sorprendió fue en Mejores efectos visuales—y no es que no lo mereciera—, pero esto dejó fuera a otras contendientes que otros consideraron que sí debían estar nominadas, como Depredador: Tierras salvajes.

    Si lo pensamos, son varias las razones por las que Pecadores es una sorpresa del todo en la premiación, comenzando porque se trata de una película primordialmente de terror. Uno de los factores que podrían determinar si realmente tiene oportunidad de llevarse alguno de sus premios.

    Los premios que Pecadores sí podría llevarse en los Oscar 2026 (y cuál es su competencia más difícil)

    La gran pregunta es si Pecadores tiene posibilidades reales de llevarse el Oscar en las 16 categorías por las que compite y, en particular, las principales en las que está nominada. Salvo en actuación principal femenina, la producción aspira a los galardones “centrales” de la noche: Mejor película, Mejor dirección, Mejor guión (adaptado) y Mejor actor, sin mencionar que domina en las categorías técnicas.

    Tiene posibilidades reales en categorías como Mejor fotografía, Mejor banda sonora (pero no en Mejor canción, donde está más que claro el triunfo de “Golden”, de Las guerreras K-Pop), Mejor casting y, crucialmente, Mejor guión original. Hay instancias en el pasado (como Django sin cadenas, por citar solo una) en que la ganadora de Mejor guión no necesariamente ganó Mejor película. Aunque lo inverso también ha sido cierto: Titanic ganó Mejor película (y arrasó en su año, en general) sin ganar Mejor guión.

    Además, en las categorías actorales, la competencia es reñida (como cada año) y es improbable que alguno de sus tres candidatos logre conseguir la estatuilla. En actor de reparto, es difícil que Lindo triunfe por encima de Stellan Skarsgård (Valor sentimental), y menos ante la doble nominación de Una batalla tras otra (Sean Penn y Benicio del Toro).

    En actriz de reparto, Wunmi Musaku la tiene difícil contra Teyana Taylor (la probable ganadora) por la película de Paul Thomas Anderson, además del uno-dos de Elle Fanning e Inga Ibsdotter Lilleaas por la de Joachim Trier. Y sería impresionante que Jordan derrote a Leonardo DiCaprio y, sobre todo, a Timothée Chalamet, quien ya suma tres nominaciones y va por la corona con Marty Supremo.

    Pero si vemos otros números, las posibilidades de Pecadores son alentadoras. Desde que el premio principal se decide por voto preferencial—y considerando que toda la Academia vota en todas las categorías—la líder en nominaciones ha obtenido el Oscar a Mejor película únicamente seis veces (Oppenheimer, Todo en todas partes al mismo tiempo y La forma del agua son las más recientes).

    El gran rival a vencer, sin embargo, es Paul Thomas Anderson con Una batalla tras otra, que ya se ha alzado en otras premiaciones (como los Globos de Oro 2026) y que es su principal rival en otros premios determinantes, como los del Sindicato de Directores (DGA por sus siglas en inglés) y, crucialmente, los del Sindicato de Productores (PGA).

    Notablemente, Pecadores es una rareza debido a su género: sí, aunque tiene otros elementos como cine gangster, es, primordialmente, una película de terror vampírico. El terror es un subgénero usualmente ninguneado y usualmente relegado a las categorías técnicas salvo notables excepciones que sí alcanzaron la candidatura en Mejor película, como El exorcista (que ganó Mejor guión y Mejor sonido), El silencio de los inocentes (notablemente, la única del género que ha ganado Mejor película, y la última que ha ganado los “Cinco grandes” en los Oscar) y, más recientemente, La sustancia (que sólo ganó Mejor maquillaje).

    Su naturaleza como el outsider de la premiación y su equipo creativo predominantemente negro—a más de una década del movimiento #OscarsSoWhite, ojo con eso—es lo que podría ser determinante, sobre todo considerando el momento político en los Estados Unidos. Que haya sido un éxito de taquilla, en un momento donde Netflix amenaza el modus vivendi del cine convencional, también podría ser un factor decisivo para que los votantes se decanten por ella.

    ¿Pecadores realmente es tan buena película?

    En resumidas cuentas: sí. Desde un punto de vista meramente técnico y formal, Pecadores es una película formidable: la fotografía es admirable en cada plano (había que verla en IMAX para apreciarla en su totalidad), cada actuación es impecable (recordemos que Michael B. Jordan está aquí en un papel doble), y la música está a la altura del homenaje que esta producción hace a la tradición musical afroamericana. Esto sin ahondar en cómo estos rubros se conectan con lo que la película tiene que decir.

    Además, es una de las mejores demostraciones de las posibilidades artísticas del terror como género: manipular la realidad para explorar ideas complejas de formas que géneros más convencionales, como el drama, no admiten. En esta maleabilidad, la película de Ryan Coogler abarca no sólo elementos de cine musical, sino también del género gangster.

    Es en estos entrecruces donde Pecadores encuentra la mayor parte de su poder, pues al enmarcar la narrativa dentro de las convenciones gangster, e insertar elementos vampíricos con una narrativa sobre la tradición cultural y musical afroamericana—necesariamente atravesada por la historia de la esclavitud en los Estados Unidos—, la película construye un fuerte discurso sobre los entrecruces del racismo y el capitalismo en aquel país. Discurso que vale la pena desmenuzar y que, en la opinión de quien escribe, la convierte en una de las películas más potentes que dio Hollywood en todo 2025. 

  • ‘Alien’: todas las películas y series, rankeadas de peor a mejor

    ‘Alien’: todas las películas y series, rankeadas de peor a mejor

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Desde su introducción en 1979, Alien se ha convertido en una de las sagas de ciencia ficción más aclamadas del cine y, más recientemente, de la televisión. A través de diversas secuelas, precuelas y spin-offs, ha cruzado con géneros como el terror y la acción para abordar temas tan diversos—y algunos más abiertamente que otros—como la precariedad económica, la violencia de género, el militarismo, la hibridación genética y la inteligencia artificial, entre otros.

    Sin embargo, la saga ha tenido varios—y muy marcados—altibajos a lo largo de las décadas, y mientras que múltiples entregas han dividido opiniones, muy pocas han alcanzado las mismas alturas. Aquí rankeamos todas las películas y series de la saga Alien, de peor a mejor, incluyendo los crossovers no canónicos con Depredador. Si quieres una guía para entrar a la saga en el orden cronológico oficial, revisa esta guía.

    10. Aliens vs. Depredador 2 (2007)

    A veces, lo único peor que un spin-off crossover mediocre, es la secuela de un spin-off crossover mediocre, que es el único descriptivo apto para Aliens vs. Depredador 2 (Aliens Vs. Predator: Requiem).

    Producto de un momento en que nadie sabía hacia dónde llevar las dos sagas implicadas, esta secuela sólo recurre a incrementar lo que la anterior ya había hecho, para bien y para mal: más violencia visual, más híbridos extraterrestres y más estupidez. Por fortuna, el experimento no continuó ni es considerada parte del canon oficial actual, además de que Depredador: Tierras salvajes sugiere que un nuevo crossover, mejor fundamentado, podría estar en el horizonte.

    9. Alien vs. Depredador (2004)

    El primer crossover entre ambas franquicias es sólo marginalmente mejor que su secuela, ayudada por la novedad de enfrentar a dos de los universos cinematográficos más famosos de la ciencia ficción, terror y acción; además de la dirección siempre extravagante pero competente de Paul W.S. Anderson (posteriormente más conocido por sus adaptaciones de Resident Evil con Milla Jovovich).

    Alien vs. Depredador (Alien Vs. Predator) es, en resumidas, producto de los extraños tiempos dosmileros, donde una extraña insistencia con el realismo chocaba con el camp en una desorientada búsqueda creativa que también enfrentó a Freddy contra Jason. Qué tiempos.

    8. Alien: Resurrección (1997)

    Es posible que los crossovers con Depredador ni siquiera hubieran sucedido si la saga de Alien no hubiese sido sepultada con la cuarta aventura de Ellen Ripley (Sigourney Weaver), última entrega de la historia cronológicamente. ¿Pero era realmente Ripley?

    Para explicar su regreso de la muerte tras la conclusión de su predecesora, Alien: Resurrección (Alien: Resurrection) llevó a extremos ridículos la exploración de la hibridación genética hasta entonces apenas sugerida por la narrativa. Sin importar los esfuerzos de Winona Ryder como una amigable humana sintética, una vez que vimos a Ripley combatir con un balón de basquetbol y encestar como si fuera personaje de Space Jam, nos perdieron.

    7. Alien: Covenant (2017)

    Como precuela, Prometeo (de la que hablaremos más adelante) introdujo algunos elementos interesantes, reimaginando la genealogía de los Xenomorfos como piezas en el tablero de una búsqueda divina mayor. En ese esquema, parecía que Alien: Covenant sería el puente narrativo, una expansión de dichos conceptos hacia un terreno más reconocible.

    Pero al ver la película, se siente como algo que no sabía qué quería ser, atrapado entre sus intenciones y las quejas de quienes no abrazaron a Prometeo por lo que fue. El resultado es un batidillo de ideas y tonos—algo común en la filmografía posterior del director Ridley Scott—que oscila entre disertaciones filosóficas superficiales y secuencias de acción genéricas, apenas cohesionado por la brillante actuación dual de Michael Fassbender.

    6. Alien3 (1993)

    Alien3 es la entrega de la saga más despreciada tanto por los fans como incluso por su director, David Fincher, quien debido a numerosos conflictos detrás de cámaras que incidieron en el resultado, se ha desentendido de ella a pesar de ser su largometraje debut. ¿No debería, entonces, estar más abajo en el ranking?

    Partamos de que sí, tiene varios problemas—comenzando con la infame ejecución de tres compañeros de Ripley fuera de cámara en el minuto uno—, pero fuera de eso, el mayor pecado de esta película es ser una reiteración poco novedosa de la primera. La dirección de Fincher trae frescura a la saga con su lenguaje visual—incluso otorgándole una de sus imágenes más icónicas—, y la narrativa confinada a la prisión galáctica Fiorina 161 genera un clima de claustrofobia incluso más acentuado que la original.

    5. Prometeo (2012)

    Para algunos resultará polémico ver a Prometeo (Prometheus) tan arriba en este ranking, pero cabe señalar que esta precuela marcó el regreso de la saga Alien luego de ser marcada durante 15 años por la basquetbolista Ripley y los infames crossovers con Depredador. Incluso si para algunos fue enredado y a otros no gustó precisamente por no parecerse a sus predecesoras, es innegable que fue una resurrección creativamente fascinante y ambiciosa.

    Con Ridley Scott de regreso en la silla del director, Prometeo insertaba la narrativa de la corporación Weyland-Yutani y los xenomorfos como parte de un mito creacionista mayor, haciendo eco de una búsqueda científica—y filosófica—más profunda, con tintes de 2001: Odisea del espacio o lo que eventualmente sería Aniquilación. Se queda en la superficie en mucho de ello, pero si algo prometía esta precuela, era potencial de llevar a la saga hacia aguas más interesantes. Pero luego, no fue abrazada como se esperaba…

    4. Alien: Romulus (2024)

    Considerada una de las mejores películas de su año, Alien: Romulus es, también, una de las mejores películas de Alien, aunque lo es a punta de una virtud paradójica: es la entrega que amarra varias de las múltiples búsquedas en temas y géneros de la saga hasta ese punto—la reflexión sobre la inteligencia artificial y la hibridación genética de Prometeo, la acción militar de Aliens, el asfixiante confinamiento y horror corporal puro de la original—.

    La paradoja está en que el resultado, más que una entrega novedosa en la saga, termina sintiéndose como una compilación de greatest hits. No es algo negativo en sí mismo y ayuda que la ejecución del director Fede Álvarez (Posesión infernal) es tan brillante como impactante. Es por el carácter derivativo que pierde puntos.

    3. Aliens, el regreso (1986)

    Durante décadas, Aliens, el regreso (o sólo Aliens) se ha distinguido, junto a El imperio contraataca y otras pocas, como una de las raras secuelas que iguala a la original o, a ojos de muchos, incluso la supera. Con James Cameron tomando el mando (luego de su éxito con Terminator), esta continuación brilló no por hacer más de lo mismo, sino tomar el concepto y llevarlo en una nueva dirección: la acción.

    Y es, de hecho, una de las mejores y más aclamadas películas de acción de los 80, tomando la letalidad de un solo xenomorfo y multiplicándola por mil, insertando a Ripley y soldados de Weyland-Yutani en una lucha desesperada ante un enemigo implacable y brutal contra el que están pobremente equipados para sobrevivir. Si no ocupa el primer lugar en empate con la entrega original, es porque ya se nota el paso del tiempo en algunos de sus elementos y porque, en retrospectiva, es el exponente más bombástico en una saga más definida últimamente por el terror atmosférico y corporal.

    2. Alien: Earth (2025-actualidad)

    Con una segunda temporada ya confirmada, la primera serie televisiva de la saga, Alien: Earth es su primera entrega cronológicamente (si no contamos a Prometeo y Covenant, a las que parece contradecir por momentos). E hizo lo que, hasta ahora, sólo los infames crossovers con Depredador habían hecho: trasladar la acción—y la amenaza de los xenomorfos y otras letales especies alienígenas—a casa: el planeta Tierra.

    Y aunque parece eliminar a Prometeo y Covenant de la continuidad de manera retroactiva, la serie también consigue integrar y consolidar varias de sus exploraciones temáticas a su narrativa al insertar elementos de inteligencia artificial, cibernética e hibridación genética en una carrera entre megacorporaciones planetarias por asir la vida eterna. Sin perder los aspectos más horripilantes y perturbadores de la saga, esta serie es Alien para nuestros tiempos gobernados por la anti-ética de Silicon Valley, tan cercanos al terror como a Red social y Ex-Máquina.

    1. Alien, el octavo pasajero (1979)

    Cosa bonita, cosa bien hecha. Puede que se vean algunos cables aquí y allá, y que el xenomorfo original no parezca tan amenazante como iteraciones posteriores del monstruo. Pero si Alien, el octavo pasajero (o sólo Alien) ocupa el primer lugar en el ranking, es porque sigue siendo una de las mejores y más importantes películas de terror de todos los tiempos, por motivos que trascienden a la saga como tal.

    Antes de que Ridley Scott la rodara (e imaginen que este fue sólo su segundo largometraje), la ciencia ficción era considerado un género menor del cine, que a pesar de presentar interesantes subtextos políticos (como El día que paralizaron a la Tierra, de 1951), era percibido como de interés artístico tan bajo como sus valores de producción (percepción que comenzó a cambiar gracias a 2001 de Kubrick); o de aventuras infantiles de gran presupuesto como Star Wars. Con la dirección de Scott, el guión de Dan O'Bannon y los geniales diseños de H.R. Giger, Alien era una bestia totalmente diferente, cargada de subtexto sobre género y explotación corporativa en una obra de gran producción.

    Porque Alien, en su cumbre, es una obra de arte tanto como una genial película de terror.

  • Sophie Turner: sus mejores películas y series, rankeadas

    Sophie Turner: sus mejores películas y series, rankeadas

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Todos la recordamos por su papel en Game of Thrones, que fue su debut como actriz. Sin embargo, la trayectoria de Sophie Turner ha crecido más allá de su interpretación de Sansa Stark tanto en el mundo del cine como el de la televisión, donde próximamente debutará como la nueva Lara Croft.

    Para seguirle la pista después de sus días en Poniente, a continuación rankeamos las mejores películas y series de Sophie Turner (y te decimos cómo verlas).

    8. La gran tormenta (2020, 2022)

    En La gran tormenta (Survive), Sophie Turner brinda una satisfactoria actuación como una joven mujer que, luego de ser internada en un psiquiátrico por depresión y estrés postraumático, es finalmente dada de alta para volver a casa. Sin embargo, el vuelo en el que viajaba sufre un mortal accidente del que ella y otro hombre (Corey Hawkins) son los únicos sobrevivientes, por lo que deben luchar contra las inclemencias de una montaña nevada para volver a la civilización con vida.

    Aquí cabe hacer una acotación: esta producción se estrenó primero en 2020 como una serie para la difunta plataforma Quibi, que proponía series en cortísimos episodios de 10 minutos para ser vistos de forma intercambiable en formato vertical u horizontal. Estos serían reeditados en forma de una película estrenada en 2022, pero dada su conceptualización, notarás las costuras en su guión y ritmo, composición visual e incluso sus actuaciones. Sin embargo, si te gustan las historias tensas de supervivencia en la nieve como Más allá de la montaña o El Ártico, podría ser para ti.

    7. Fanático del tiempo (2018)

    Basada en el cortometraje homónimo nominado al Oscar del mismo director, Fanático del tiempo (Time Freak) es una comedia romántica juvenil protagonizada por Asa Butterfield (Sex Education) sobre un joven genio de la física que, cuando es dejado por su novia (Turner), hace lo que cualquier persona sensata haría: inventar una máquina del tiempo para viajar al pasado, arreglarlo todo y tener una segunda oportunidad.

    Imagina una mezcla entre Volver al futuro, una versión más alegre y ligera de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, además de Cuestión de tiempo (otra comedia romántica de temática similar, francamente superior). El resultado no es tan interesante como ninguna de las tres, pero Sophie Turner entrega una interpretación bastante buena dentro de los confines de la novia idealizada que la película ofrece.

    6. X-Men: Apocalipsis (2016)

    Todavía durante su reinado como Sansa Stark, Sophie Turner debutó en otra gran franquicia cinematográfica: la saga de X-Men, en el rol de una joven Jean Grey en la nueva cronología, comenzada con X-Men: Primera generación.

    Y vamos, que la película tampoco fue un gran tercer capítulo para el reboot de la franquicia, dividiendo opiniones por su trama y, en particular, la adaptación del villano Apocalypse (Oscar Isaac). Sin embargo, uno de los aspectos mejor recibidos fue el elenco juvenil para reintroducir a algunos de los mutantes más emblemáticos, con Turner en particular brillando junto a Tye Sheridan como Scott Summers/ Cíclope y Alexandra Shipp como Ororo Munroe/ Tormenta. La actriz tendría una secuela enfocada en su personaje, Dark Phoenix, pero es un desastre tal de guión, que preferimos decir que destaca más aquí como parte del conjunto.

    5. Revancha ya (2022)

    Muestra del talento de Sophie Turner es que, a pesar de que su papel es muy breve en Revancha ya (Do Revenge), es una de las actrices que deja mayor impresión deja de todo el reparto liderado por Camila Mendes (Riverdale) y Maya Hawke (Stranger Things).

    La trama se centra en la amistad improbable y secreta entre dos chicas opuestas, una ex “abeja reina” y una marginada que unen fuerzas para un complot de venganza. La cosa crece y va por otro lado, pero Turner presenta una de la escenas más divertidas e intensas, como para dejar en vergüenza a Regina George de Chicas pesadas.

    4. El robo (2026)

    Sophie Turner tiene uno de sus grandes protagónicos de 2026 en la serie thriller El robo (Steal). La trama comienza cuando una empresa de fondos de inversión es robada por violentos asaltantes. Turner interpreta a una oficinista que es obligada a hacer la voluntad de los criminales y liberar el dinero… ¿pero es realmente eso lo que pasó? ¿O será que ella está involucrada?

    La actriz logra cargar buena parte de la intriga de la serie como un personaje que genera sospecha, oscilando entre una inocencia aparente y una frustración subyacente. La serie, mientras tanto, dejará satisfechos a los fans de historias de complejos atracos, como la ya clásica La casa de papel o la película 70 binladens.

    3. Joan (2024)

    Esta miniserie es uno de los mejores despliegues que Turner ha hecho de su calidad interpretativa posteriores a Game of Thrones. Inspirada en la historia real de la criminal Joan Hannington, Joan es la historia de una joven madre soltera que, durante los 80, termina en la calle y su hija es llevada por los servicios sociales londinenses. Para recuperarla, acepta un trabajo en una joyería, lo que marca el comienzo de una espiral descendente hacia una vida como una formidable ladrona de joyas.

    La serie tiene ciertos tintes de películas de Scorsese que presentan a personajes abrazando los lujos y excesos de sus vidas criminales, como El lobo de Wall Street. Esto, mezclado con la ya explorada faceta del crimen filtrándose en la vida doméstica, no muy lejos de lo que hacen series como Breaking Bad.

    2. La escalera (2022)

    Basada en la misma historia que sigue la docuserie del mismo nombre, La escalera (The Staircase) trata sobre una familia fragmentada de un momento a otro por un hecho horrible: una mujer, Kathleen (Toni Colette), es hallada muerta al final de la escalera de su casa y el principal sospechoso es su marido, Michael (Colin Firth). La acusación convierte su vida y la de los hijos de la pareja en una tumultuosa pesadilla legal y mediática, sacando a flote el lado turbio de la vida familiar (no muy distinto a lo que vemos en Se presume inocente).

    Aunque no es la protagonista, Turner forma parte de un excelente elenco como Michelle, una de las hijas del primer matrimonio de Kathleen, y que es adoptada por Michael, a quien genuinamente ama. Este personaje es crucial para el impacto emocional de la serie, pues demuestra la descomposición de una familia aparentemente amorosa hacia algo más trágico.

    1. Game of Thrones (2011-2019)

    Finales polémicos aparte, Game of Thrones es crucial en la carrera de Sophie Turner no sólo por marcar su debut como actriz, al obtener el rol de Sansa Stark. Al ser uno de los personajes de la serie que (¡spoiler!) sobreviven hasta el final, es básicamente una década de trabajo en el que podemos presenciar su rango y evolución.

    A lo largo de ocho temporadas, Sansa evoluciona de una niña mimada e ingenua a una joven oprimida y asustada como ficha de cambio, para finalmente convertirse en una de las figuras políticas más inteligentes de Poniente, con dos dedos de frente que bien le hacen falta a Jon Snow (Kit Harington). Incluso tras el debut de La casa del dragón, Sansa permanece como uno de los personajes mejor desarrollados e interesantes en todo el canon televisivo de Game of Thrones y derivados, incluso si la representación en pantalla de sus horribles circunstancias atrajo críticas por sus excesos.

  • ‘Toy Story’: cómo ver todas las películas, series y cortos en orden cronológico

    ‘Toy Story’: cómo ver todas las películas, series y cortos en orden cronológico

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Como la franquicia que hizo de Pixar un estudio pionero y titán de la animación digital, Toy Story ha gozado de una larga trayectoria como una de las historias favoritas del público. Las aventuras de Woody, Buzz y compañía se han convertido, también, en la saga más longeva y extensa del estudio, abarcando no sólo cinco largometrajes, sino también una serie e incluso varios cortometrajes o especiales.

    Esto quiere decir que disfrutar de la saga cronológicamente no es tan sencillo como ir de la primera a la quinta película. Si quieres ver todas las películas, series y cortos de Toy Story en orden cronológico, a continuación te decimos cómo hacerlo.

    1. Toy Story (1995)

    Cortos como Luxo Jr. y Tin Toy caminaron para que Toy Story pudiera correr y cambiar la historia del cine para siempre. Antes de que Woody (voz en inglés de Tom Hanks) y Buzz (voz de Tim Allen) irrumpieran en la pantalla grande, no se habían hecho largometrajes enteros como lo que Pixar mostraba aquí.

    Pero debajo de la—por entonces—impresionante animación por computadora, estaba el corazón de una buddy comedy de par disparejo no tan diferente a clásicos como Una pareja explosiva (Rush Hour) o Una Eva y dos Adanes (Some Like it Hot), donde la rivalidad central se prestaba para explorar temas como el sentido de propósito en una colorida aventura para chicos y grandes. Pasos que seguirían producciones posteriores como La gran aventura LEGO, por ejemplo.

    2.Toy Story 2 (1999)

    La primera secuela en el catálogo de Pixar (con Bichos, una aventura en miniatura de por medio) sería una continuación lógica de los temas de la primera, sobre la búsqueda de propósito e identidad. En Toy Story 2 sería Woody quien acabaría secuestrado y en manos de un coleccionista obsesivo. Es así como el vaquero conoce sus orígenes en una serie de televisión donde tenía otros amigos, como Jessie (voz de Joan Cusack) y el caballo Tiro al blanco. Hay también, entonces, un elemento de pertenencia y familia en esa identidad, temas que explorarían después otras películas de Pixar y también de otros estudios, como La era de hielo.

    Hasta aquí no hay pierde en la progresión, la segunda va después de la primera, y ya está. Sin embargo, a partir de aquí, la saga comienza a crecer con cortos, spin-offs y cambios retroactivos de continuidad, por lo que hay que desviarse antes de llegar a la tercera, cuarta y quinta entrega.

    3. Lamp Life (2020)

    Cuando se estrenó Toy Story 3 más de una década después de su predecesora, faltaba uno de sus personajes centrales, Betty (voz de Annie Potts), o Bo Peep fuera de América Latina. Y el misterio sólo incrementó en 2019 cuando reapareció para la cuarta entrega. ¿Qué había sido de ella en todos esos años? Lamp Life (titulada Las aventuras de Bo Peep en algunos territorios) es un corto creado para explicar ese misterio entre los años de gloria de los juguetes, su abandono en el baúl de Andy, y por qué Betty no estuvo ahí para verlo. El problema con verla después de Toy Story 2 es que está narrada como un flashback después de los eventos Toy Story 4, por lo que en cierto modo termina siendo un spoiler.

    Contrario a las decenas de ingeniosos cortos originales de Pixar, este es uno de esos diseñados para expandir la narrativa de franquicias ya establecidas (algo que comenzó con El coche nuevo de Mike, de 2002, que va con Monsters, Inc.).

    4. Toy Story 3 (2010)

    Junto con Up, una aventura de altura un año antes, Toy Story 3 fue la película que demostró que, si bien siempre contenían temas más densos, las producciones de Pixar fueron madurando con su audiencia. Esta historia comenzaba con Andy (voz en inglés de John Morris) está a punto de irse a la universidad, y ha tenido sus juguetes abandonados durante años. Con su partida, el grupo es donado a la guardería Sunnyside, pero lo que parecía ser un destino alegre resulta ser una pesadilla bajo el tirano oso de peluche Lotso (Ned Beatty).

    Y lo dicho, este es el punto donde la franquicia alcanza su madurez. Para algunos, es su punto más alto, culminando lo que era una trilogía perfecta. Sin embargo, a partir de aquí, la franquicia fue ampliada a toda clase de cortos y series.

    5. Toy Story Toons: Vacaciones en Hawái (2011)

    A partir de aquí vienen varios cortos con historias independientes que no necesitan ser vistos en un orden cronológico rígido, siempre y cuando los veas antes de Toy Story 4. Pero en orden de estreno, el primero de ellos fue Toy Story Toons: Vacaciones en Hawai (Hawaiian Vacation).

    La trama sigue a Barbie (voz en inglés de Jodie Benson) y Ken (voz de Michael Keaton), quienes iban a ser llevados por Bonnie a sus vacaciones en Hawái, pero son dejados atrás por accidente. Para animarlos, Woody y Buzz se las arreglan para recrear el paraíso playero en casa.

    6. Toy Story Toons: Pequeño gran Buzz (2011)

    El hecho de que Buzz Lightyear comenzara esta gran historia como un lunático con delirios de grandeza sin consciencia de ser un juguete, terminó convirtiéndose en una mina de oro para la comedia en la franquicia. El recurso reaparece en el corto Toy Story Toons: Pequeño gran Buzz (Small Fry).

    En esta pequeña aventura, el Buzz “original” es olvidado en un restaurante de comida rápida, confundido por el “mini-Buzz” (voz de Teddy Newton) de obsequio con el menú infantil. Mientras los otros juguetes deben lidiar con el mandón pequeñín en casa, Buzz asiste a un grupo de apoyo para juguetes olvidados.

    7. Toy Story Toons: Fiesta Saurio Rex (2012)

    Otro tema recurrente a lo largo de la saga es la cobardía y timidez de Rex (voz de Wallace Shawn), por lo que es raro verlo protagonizar un cortometraje. Tal es el caso en Toy Story Toons: Fiesta Saurio Rex (Partysaurus Rex).

    En esta pequeña historia, Rex es el juguete que Bonnie decide llevarse a la bañera para jugar. Y ahí, resulta ser el único juguete con brazos (pequeños, pero los tiene), así que de él depende que los otros, abandonados en el agua, puedan disfrutar de una fiesta con mucha música y espuma.

    8. Toy Story: Una historia de terror (2013)

    Todo el que haya visto Psicosis (Psycho) sabrá que las cosas están destinadas a salir mal cuando hay que desviarse hacia un motel durante la noche. Y eso es exactamente lo que sucede a los juguetes, pues una divertida excursión se convierte en una pesadilla cuando el Sr. Cara de Papa (Don Rickles) desaparece durante la estancia en el motel.

    Toy Story: Una historia de terror (Toy Story of Terror!) es el primer especial televisivo de la franquicia, que además de presentar al genial personaje de Combat Carl (con voz de Carl Weathers), es la primera ocasión que vemos a Jessie como la protagonista central (algo que sucederá de nuevo en el quinto largometraje), e incluso rescata su historia pasada.

    9. Toy Story: Olvidados en el tiempo (2014)

    Esta franquicia de Pixar ha dado uno de los especiales navideños más curiosos, pues lo único que tiene de navideño es que está enmarcado por la festividad. Toy Story: Olvidados en el tiempo (Toy Story that Time Forgot) parte de la premisa de la película original: un juguete que no sabe que lo es. Excepto que aquí son legiones de juguetes. Y son dinosaurios guerreros antropomórficos (como los Street Sharks, pero prehistóricos).

    Esta historia ve a varios de los juguetes en casa de un amigo de Bonnie por Navidad, donde deberán enfrentarse en batalla contra oleadas de dinosaurios gladiadores. Muy festivo, en verdad.

    10. Toy Story 4 (2019)

    Aunque el cuarto largometraje de la saga regresa a un territorio más infantil, también se pone un poquito existencial con la introducción de Forky el “cuchador” (voz de Tony Hale), utensilio de plástico mitad cuchara y mitad tenedor al que le es otorgada conciencia de juguete por vía de unos pies de madera, manos de limpiapipa y ojitos adheribles.

    Toy Story 4 dividió opiniones por expandir la que era considerada una trilogía ya perfecta, además de anular un tanto todo el viaje de Woody al reunirlo con Betty, quien ha dejado de ser una mera lámpara de cerámica para convertirse en una aventurera que no depende de un niño para entender su propósito. Sin embargo, en Forky, Pixar encontró a uno de sus personajes más interesantes y divertidos, al que ha explotado en toda una serie de cortos.

    11. Forky pregunta (2019)

    Fuera de la pantalla, muchos seguidores de la franquicia nos preguntamos constantemente qué pensarían los juguetes sobre cuestiones trascendentales de la vida, y la naturaleza de Forky como un “juguete-no-juguete” creado por Bonnie ha dado a los creadores el pretexto perfecto para abordar toda clase de preguntas con comedia.

    Forky pregunta (Forky Asks a Question) sigue a nuestro cuchador favorito en una serie de 10 mini cortos en los que cuestiona a sus amigos sobre la naturaleza del arte, el amor y el queso. Como Cosmos con Carl Sagan, pero para cosas importantes de la existencia.

    12. Pixar Popcorn: “Al ejercicio y más allá”, “Curiosidades con Ducky & Bunny: Amor” y “Curiosidades con Ducky & Bunny: Tres cabezas” (2021)

    En 2021, Disney+ lanzó la serie Pixar Popcorn, una antología de 10 brevísimos cortos (cada uno de un par de minutos) relacionados a varias de sus producciones más populares, incluyendo Los Increíbles e incluso la por entonces reciente Soul, entre otras.

    Toy Story, naturalmente, es la franquicia que más contribuye historias a la antología, con un total de tres. El primer episodio de la antología es “Al ejercicio y más allá”, donde Buzz Lightyear da una clase de aerobics a los otros juguetes de Bonnie. Y luego tenemos dos entregas de “Curiosidades con Ducky y Bunny”, protagonizadas por los juguetes de feria titulares (voces en inglés de Jordan Peele y Keegan-Michael Key). En “Amor”, el par discute sobre quién de los dos es más querido por los niños, y en “Tres cabezas” se enfrentan a la oveja de Betty.

    13. Toy Story 5 (2026)

    El quinto largometraje de la saga—y primero sin involucramiento alguno de su cocreador, John Lasseter—llevará a los juguetes a una era donde ya ni siquiera los niños quieren jugar con ellos, y con Jessie como la líder del grupo ahora que Woody se ha ido a ayudar a otros juguetes abandonados a encontrar nuevos dueños.

    Mientras tanto, en Toy Story 5, la gran villana no será otro juguete abandonado ni coleccionistas maniáticos, sino Lilypad (voz de Greta Lee, de Vidas pasadas), una tablet que se vuelve la nueva obsesión de Bonnie cuando la recibe de cumpleaños. Una premisa que parece más sacada del documental Childhood 2.0, que precisamente habla sobre la decaída en la salud mental infantil de niños que viven pegados a la pantalla.

  • Oscar 2026: 8 buenas películas ignoradas por los premios (y que debieron ser nominadas)

    Oscar 2026: 8 buenas películas ignoradas por los premios (y que debieron ser nominadas)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) ya anunció las películas nominadas al Oscar 2026, reconocimiento a lo mejor del cine durante el año anterior. Como siempre, hay hitos (Pecadores tiene el récord de más nominaciones en la historia, con 16), sorpresas positivas (¡Wagner Moura el primer brasileño nominado como Mejor actor por El agente secreto!) y también las negativas. Las películas ignoradas pero que merecían consideración.

    Sin duda, hay varios títulos que son dignos de, por lo menos, el reconocimiento que trae una nominación al Premio de la Academia. Acá te compartimos ocho películas ignoradas en los Oscar 2026 que, a nuestro juicio, merecían ser nominadas más que otras (te estamos viendo a ti, F1).

    La única opción (2025)

    Debió estar nominada a: Mejor película, Mejor película internacional

    Hay que reconocer que, con un tope de cinco nominaciones, la categoría de Mejor película internacional está muy complicada, con exponentes como Valor sentimental (Noruega), El agente secreto (Brasil) Fue sólo un accidente (Francia) e incluso La voz de Hind Rajab (Túnez). Cualquier selección iba a dejar fuera al menos a una gran película del último año.

    Si nos dieran a elegir, felizmente quitaríamos a Sirāt (España) para que ocupe su lugar La única opción (Corea del Sur), que tenía todo para estar entre las nominadas. Ignoramos si su pesimista discurso anticapitalista tendría algo que ver en que haya sido ignorada por los votantes de la AMPAS. Pero incluso si la categoría Internacional era complicada, sí nos parece una película bastante superior, interesante y rica que, por ejemplo, F1, que resultó nominada en Mejor película.

    El sonido al caer (2025)

    Debió estar nominada a: Mejor película internacional

    Si tomamos la trayectoria en premios de alto perfil como indicador de posibles nominaciones al Oscar, la alemana El sonido al caer debía tener posibilidades similares a Sirāt, con la que empató en Cannes por el Premio del Jurado.

    Es una maravillosa película, pero hemos de admitir que quizá no es del tipo afín a las sensibilidades de los votantes de AMPAS. Se trata de una épica narrada en estructura no lineal que explora los traumas al interior de una familia heredados entre varias generaciones de mujeres, y que implica al espectador en el tejido de su narrativa a lo largo de dos horas y media. Más breve que El brutalista del año pasado, sin duda, pero más compleja narrativamente.

    El esquema fenicio (2025)

    Debió estar nominada en: Mejor diseño de vestuario (por lo menos)

    No hace mucho tiempo, cada nueva película de Wes Anderson era sucedida por alguna nominación al Premio de la Academia al año siguiente. El gran Hotel Budapest, por ejemplo. Pero El esquema fenicio pasó un tanto de noche para los Oscar 2026, extendiendo una racha ya de varios años en la que Anderson no huele ni un Oscar por sus largometrajes (aunque ganó recientemente por La maravillosa historia de Henry Sugar).

    Su comedia de intriga política y corporativa merecía, por lo menos, reconocimiento en rubros técnicos como Diseño de vestuario o Diseño de producción, estatuillas que sí ha conseguido en el pasado. Incluso sus colaboradores cercanos, como el compositor Alexandre Desplat, están nominados por otras cosas (como Frankenstein). Y sólo digamos que la actuación de Benicio del Toro aquí nos parece más interesante que la de Una batalla tras otra, por la que sí está nominado.

    100 metros (2025)

    Debió estar nominada en: Mejor película animada

    De acuerdo, la categoría de Mejor película animada suele ser bastante difícil año con año, y vamos a ser sinceros, Las guerreras K-Pop viene con más potencia que una aplanadora nuclear (y es la probable ganadora del Oscar 2026 en su categoría).

    ¿Pero hace falta nominar a Pixar cada año, sobre todo en un año con una apuesta comparativamente tibia como Elio? Varias de las otras nominadas son más interesantes y, un año después de que la innovadora Flow se alzó con el premio, debería haber más espacio para propuestas igual de arriesgadas y frescas. Pocas películas de animación encajan con ese perfil tan perfectamente como 100 metros, genial drama deportivo de anime sobre velocistas rivales en carreras de 100 metros planos, y que cerró el año nombrada como una de las mejores producciones animadas en años recientes.

    Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito (2025)

    Debió estar nominada en: Mejor película animada

    Una alternativa bastante más conocida que 100 metros, igual de Japón, hubiera sido Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito, y sabemos que sería una elección polémica. Si obviamos su descomunal éxito en taquilla, tenemos que admitir que es menos una película y más un capítulo extendido, pero proyectado en cines, del popular anime sobre Tanjirō y su lucha contra los demonios.

    Dicho lo anterior, la calidad y espectacularidad de la animación es innegable, uno de los despliegues visuales mejor logrados del año, sino que su exclusión es notable dado que los votantes de la Academia parecen tomar en consideración la respuesta de la taquilla (además de que la película sí fue nominada en los Globos de Oro).

    La chica zurda (2025)

    Debió estar nominada en: Mejor película internacional

    Volviendo a la categoría de Mejor película internacional, en La chica zurda tenemos un “caballo negro”, que sí llegó a ser finalista del rubro representando a Taiwán. Sin embargo, una vez más, era una de las categorías más difíciles de la premiación.

    La película trata sobre una madre y sus dos hijas, que regresan desde el campo a Taipei para trabajar en un puesto de mercado para pagar las cuentas. No hubiera sido del todo inaudito ver una nominación aquí, pues es dirigida por Shih-Ching Tsou, colaboradora cercana de Sean Baker, quien ya ganó un Oscar por Anora.

    Depredador: Tierras salvajes (2025)

    Debió estar nominada en: Mejores efectos visuales

    No se trata de menospreciar los logros de otras películas en esta categoría, pero tampoco da para entender la omisión del monumental y pulido trabajo que entregó Depredador: Tierras salvajes, fácilmente digno de ser nominado a Mejores efectos visuales.

    Más allá de la espectacularidad, se trata de una película que cuenta con efectos visuales en prácticamente cada plano, dado que su protagonista es un alienígena Yautja que debe transmitir emociones, acompañado de una androide con las piernas cercenadas (Elle Fanning, en otra de sus grandes actuaciones del año). Más allá de temas de guión, todo en esta película logra sentirse vivo. Y gran parte del trabajo lo hacen los efectos visuales en este caso.

    Mátate, amor (2025)

    Debió estar nominada en: Mejor actriz (Jennifer Lawrence)

    Las categorías actorales también suelen ser muy competidas cada año en los Oscar, y si bien Mátate, amor tampoco es el mejor esfuerzo de Lynne Ramsay como directora, su gran elemento indiscutiblemente bueno es Jennifer Lawrence como una madre al borde del colapso mental.

    ¿Sorprende que haya sido Kate Hudson y no ella el caballo negro de este año? No realmente, pues Song Sung Blue tiene más el perfil de película por el que vota la Academia. Y vamos, que Lawrence ya tiene una estatuilla sobre cuatro nominaciones, así que tampoco duele tanto su ausencia aquí. Pero de tú a tú, el trabajo actoral nos parece mucho más interesante y complejo en esta película, aunque tampoco se puede esperar algo diferente de la AMPAS, cuyos votantes suelen ir por lo más seguro, convencional y emotivo.

  • Todas las películas de Los Muppets, en orden de estreno (y cómo verlas)

    Todas las películas de Los Muppets, en orden de estreno (y cómo verlas)

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Desde su introducción en el programa Sam and Friends (1955-1961) y posteriormente con El show de los Muppets (1976-1981), las marionetas creadas por Jim Henson fueron una sensación que se han convertido en una institución del entretenimiento por derecho propio.

    Además de la televisión, estos personajes han brillado en el cine y han protagonizado un total de ocho largometrajes a través de géneros tan diversos y eclécticos como las propias marionetas. A continuación te presentamos todas las películas de Los Muppets en orden de estreno y te decimos cómo verlas. Estamos contando sólo las producciones estrenadas en cines, sin especiales ni películas exclusivas de televisión.

    1. Los Muppets (1979)

    La primera película de estos personajes, aquí simplemente titulada Los Muppets (The Muppet Movie), es tan elegantemente sencilla como rebosante de ingenio, es decir, la marca de la casa en un despliegue cinematográfico.

    Con personajes como Kermit y Miss Piggy en un viaje para cumplir el sueño de convertirse en estrellas de Hollywood, esta primera película comienza como una road movie nostálgica, más parecida a las propuestas del género en los años 50 (como El camino feliz) que a las transgresoras de años posteriores (como Bonnie y Clyde). Pero claro, siendo los Muppets, la comedia da giros muy divertidos y extravagantes que incluso te recordarán un poco a Godzilla.

    2. La gran aventura de los Muppets (1981)

    La segunda película de los Muppets fue estrenada poco después del final de su icónica serie de televisión, y llevó a los personajes al mundo de los robos de joyas. La gran aventura de los Muppets (The Great Muppet Caper) ve a Kermit, Gonzo y Fozzy investigando el robo de alto perfil de un diamante único, y la cosa se complica cuando Miss Piggy es incriminada en otro atraco.

    Con geniales guiños a clásicos de Hollywood como Los caballeros las prefieren rubias y a otros títulos emblemáticos del cine británico (como Al servicio secreto de su majestad), se trata de un festín tanto para fans de los Muppets como para cinéfilos en general.

    3. Los Muppets toman Nueva York (1984)

    En su tercer largometraje, Los Muppets toman Nueva York (The Muppets Take Manhattan), vemos a Kermit y compañía en una comedia musical más convencional, pero enmarcada por las grandes aspiraciones de cualquier artista en Nueva York: alcanzar el éxito en Broadway. Sin embargo, cuando sus planes se desmoronan, los Muppets descubren que se requiere mucho más que talento para lograrlo en la cima del teatro.

    Aunque más convencional en comparación a sus predecesoras, es una película que habla de los desafíos creativos y de la resiliencia contra el fracaso, por lo que no es una pariente nada lejana de grandes musicales sobre el tema, como Cantando bajo la lluvia y El show debe seguir (All that Jazz).

    4. Una Navidad con los Muppets (1992)

    Pasarían varios años para que los Muppets regresaran a la pantalla grande dado un evento determinante detrás de cámaras: la muerte del creador Jim Henson en 1990 y el marionetista Richard Hunt en 1992. También fue la primera en ser producida por Disney, que adquiriría los derechos sobre los personajes poco más de una década más tarde. El comienzo de un cambio de era para los personajes.

    Dejando eso a un lado, Una Navidad con los Muppets (A Muppets Christmas Carol) es, como sugiere su título original, una adaptación del clásico navideño de Charles Dickens, y cabe decir que no sólo es una de las mejores basadas en dicho relato, sino que también es una gran película de Navidad, punto. En buena medida es gracias a la brillante actuación de Michael Caine como Scrooge, uno de los raros protagónicos humanos en una película de los Muppets.

    5. Los Muppets en la Isla del Tesoro (1996)

    La siguiente película de las marionetas sería una de sus mejores y los llevaría a otro género inexplorado: las aventuras de capa y espada, en este caso, en un contexto pirata. Los Muppets en la Isla del Tesoro (Muppet Treasure Island) es, como sugiere el título, una adaptación de la clásica novela de Robert Louis Stevenson, relato fundamental de la ficción de aventuras con piratas.

    Es una aventura deliciosamente divertida por muchas razones, pero una de las principales es tener a Tim Curry como Long John Silver (uno de sus roles más infravalorados a la sombra de El show de terror de Rocky). De nuevo, es una de las películas de los Muppets que dan más protagonismo a los humanos, lo que podría no gustar tanto a los fans de sus primeras tres producciones. Pero el resultado es una de las mejores adaptaciones de La isla del tesoro (obviando El planeta del tesoro, también de Disney).

    6. Los Muppets en el espacio (1999)

    La última película de los Muppets antes de su adquisición por Disney (y en más de una década, en realidad) abordó la principal pregunta de todos sus fans: en un mundo de ranas, cerdos, osos y demás animales antropomórficos, ¿qué rayos es Gonzo? Partiendo de esa premisa, Los Muppets en el espacio (Muppets from Outer Space) jugó con una de las respuestas más comunes: quizá es un alienígena.

    Esta producción devolvió el protagonismo a las marionetas, y aunque las llevó al inexplorado terreno de la ciencia ficción, lo hizo sacrificando un poco sus inclinaciones musicales. Aún hay música, pero no son temas originales. A cambio, verás aquí una marea de referencias a otros grandes clásicos del género, desde Encuentros cercanos del tercer tipo a la serie original de Star Trek, por citar sólo un par.

    7. Los Muppets (2011)

    El regreso triunfal de las marionetas, ahora bajo control creativo de Disney, fue tanto una vuelta a las raíces como un reboot suave y autorreferencial: Los Muppets de 2011 es la primera película que no sólo reconoce la existencia de El show de los Muppets, sino que también da cuenta de la larga ausencia de los personajes de la esfera pública, narrando su reunión para evitar la compra del Teatro Muppet a manos de un avaro magnate del petróleo (Chris Cooper), al más puro estilo de Petróleo sangriento.

    Si obviamos la hipocresía e ironía viniendo de una compañía como Disney, se trata de un sensacional musical que recupera la esencia de los Muppets (e incluso ganó el Oscar por el tema “Man or Muppet”), con un maravilloso elenco humano (liderado por Amy Adams y por Jason Segel, quien también hace de guionista), e incluso vastas referencias a la cultura pop, incluyendo películas como El diablo viste a la moda.

    8. Muppets 2: Los más buscados (2014)

    Quienes hayan tenido reservas sobre la adquisición de los Muppets por parte de Disney habrá resultado tener razón con Muppets 2: Los más buscados (Muppets Most Wanted), considerada por muchos fans como una de las entregas más débiles en su filmografía, incluso si es innegablemente divertida. Su problema es ser, quizá, un poco más floja y derivativa.

    La trama ve a Kermit incriminado por un robo de joyas (de nuevo), cuyo verdadero culpable es un doble malvado (con todo y guiños a Austin Powers). Aunque divertida y con buenas actuaciones humanas de Tinay Fey y Ricky Gervais, esta es probablemente la entrega de los Muppets más afectada por la “mentalidad franquicia”, con más cameos de la cultura pop de los que muchos podrán contar.

  • Zoe Saldaña ya lidera la lista de actores más taquilleros de la historia: así queda el Top 10

    Zoe Saldaña ya lidera la lista de actores más taquilleros de la historia: así queda el Top 10

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    ¿Quiénes son los actores y actrices más populares del mundo? Puede ser algo relativo si se le mira con lupa, pero un buen primer indicador es la taquilla. Y el Top 10 de actores más taquilleros de la historia tiene una nueva reina: Zoe Saldaña, que con la secuela Avatar: Fuego y cenizas ha sobrepasado a Scarlett Johansson y varios otros nombres en la lista. Normal y natural para quien también tiene sagas como el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) y Star Trek entre sus créditos.

    Claro que películas van y vienen, y esta lista cambiará con cada nueva superestrella o subsecuentes entregas de megafranquicias hollywoodenses. Mientras tanto, estos son los actores más taquilleros de la historia.

    1. Zoe Saldaña

    Ni los justificados cuestionamientos a Emilia Pérez (que tampoco evitaron que ganara el Oscar por ella) han minado el poder taquillero de Zoe Saldaña, quien comenzando 2026 y según cifras de The Numbers se ha convertido en la actriz más taquillera en la historia del cine. Sus películas han sumado poco más de 15 mil 400 millones de dólares en taquilla, y contando.

    No es sorpresa, dado que Saldaña no sólo ha estado en las tres entregas de Avatar (siendo la primera todavía la de mayor recaudación), sino que también ha sido Gamora en cinco de las entregas más taquilleras del UCM, como Avengers: Endgame y la trilogía de Guardianes de la Galaxia. Si le sumamos su rol como Nyota Uhura en el reboot de Star Trek (otra franquicia increíblemente popular), no es de extrañar que sea uno de los rostros más populares en el cine mundial (incluso si, técnicamente, no la estamos viendo a ella como Neytiri).

    2. Scarlett Johansson

    Hasta 2025, antes de ser rebasada por Saldaña, Scarlett Johansson coronaba la lista de los actores más taquilleros de la historia. Y también tiene sentido si consideramos que como Natasha Romanoff/ Viuda negra, también es una de las grandes estrellas del UCM, que ha aparecido tanto en películas de Iron Man como del Capitán América y los crossovers de Los Vengadores, antes de su propia película en solitario.

    Sin embargo, fue precisamente en 2025 que Johansson sumó otra franquicia que contribuyó enormemente a sus números, al protagonizar Jurassic World: Renace como la mercenaria Zora Bennett. Más taquillero que eso, incluso, fue el remake de El libro de la selva de Disney, donde no la vimos pero sí la escuchamos como la serpiente Kaa.

    3. Samuel L. Jackson

    Quizá el más veterano y prolífico en la lista de actores más taquilleros de la historia, es Samuel L. Jackson, con una carrera tan larga y diversa que casi podría subir a la cima por suma de títulos.

    Su papel como Nick Fury, introducido en Iron Man y recurrente en el UCM durante décadas, contribuye considerablemente a sus números, con Avengers: Endgame como la película que más suma a su récord (¡a pesar de que sólo tiene un cameo!). También está en Spider-Man: Lejos de casa (técnicamente del UCM, pero producida por Sony Pictures) y también brinda su voz a Frozone en Los increíbles y su secuela, ambas producciones de animación de Pixar que también agregan considerablemente a su recaudación en taquilla.

    4. Robert Downey Jr.

    ¿Comenzamos a ver el patrón? Con su popularidad y continua producción, el UCM ha lanzado a varias de sus estrellas al firmamento de la taquilla, y su protagonista fundacional, Robert Downey Jr., ocupa el cuarto lugar del Top 10. Entre sus grandes éxitos encontramos sus participaciones en todas las entregas de Los Vengadores (hasta 2025), más la trilogía de Iron Man e incluso su actuación en la primera aventura del Spider-Man de Tom Holland.

    No obstante, hay una película fuera de la enorme franquicia que también ha contribuido considerablemente a su récord de taquilla personal. Oppenheimer, sensación de 2023, no sólo fue uno de los éxitos taquilleros de su año, sino también le mereció su primer Oscar.

    5. Chris Pratt

    Para este punto, seguramente intuirás que la mayoría de los actores más taquilleros de la historia han pasado, al menos, por alguna película del UCM, y Chris Pratt sigue demostrando la regla. Todos lo conocemos por la trilogía de Guardianes de la galaxia (donde comparte créditos con Zoe Saldaña), lo que también lo conduce a ser parte de Avengers: Infinity War y Endgame.

    Aunque sus personajes no cruzan caminos, pues pertenecen a etapas diferentes de la franquicia, Pratt tiene en común con Johansson su participación en Jurassic World, con una trilogía completa como protagonista. Otras franquicias en las que presume participación son Super Mario Bros. La película y La gran aventura LEGO, ambas como la voz del protagonista.

    6. Tom Cruise

    Finalmente, un nombre en la lista que no ha puesto ni pie en el UCM—al menos no aún—. Como una de las máximas estrellas del cine de acción de nuestro tiempo, y estrella de una de sus franquicias más taquilleras y prolíficas, no es sorprendente que Tom Cruise sea uno de los actores más taquilleros de la historia. Y sí, la mayor parte de su recaudación viene de las 8 entregas de Misión: Imposible, siendo la sexta, Repercusión, la más exitosa de todas.

    Sin embargo, no es ésta, sino Top Gun: Maverick, la que ostenta la distinción de ser su título más exitoso en taquilla. Fuera de sus actuaciones como Ethan Hunt y Pete Mitchell “Maverick”, la otra película que suma a sus considerables números es una dirigida por Steven Spielberg: La guerra de los mundos, de 2005.

    7. Chris Hemsworth

    Y agárrense que regresamos al UCM. Dato curioso: aunque está muy abajo en su lista personal, Chris Hemsworth también puede contar el reboot de Star Trek como una de sus películas de mayor recaudación, en el puesto 11, compartiendo eso y sus incursiones marvelitas con Zoe Saldaña.

    Y sí, la inmensa mayoría de sus créditos comercialmente más exitosos han sido como Thor, sea como parte de Los Vengadores, en sus películas en solitario o hasta en cameos (y sí, se está contabilizando su brevísima aparición en Deadpool & Wolverine). Dado que Thor es el único que regresará en Avengers: Doomsday de la alineación original de Los Vengadores, auguramos un crecimiento considerable en las cifras del señor Hemsworth.

    8. Vin Diesel

    Aunque nunca le vemos el rostro, sí, Vin Diesel también ha pasado por el UCM, y si bien su trabajo no debe haber sido muy extenuante (sólo dice “Yo soy Groot” en todas sus participaciones), es en buena parte gracias a estas películas que puede ostentar un sitio entre los actores más taquilleros de la historia.

    Sin embargo, y como seguro adivinarás, se lo debe más a la otra gran franquicia que protagoniza como el icónico Dom Toretto: Rápidos y furiosos. En particular son la séptima y la octava las dos que más contribuyen a su récord de taquilla personal.

    9. Chris Evans

    El líder de Los Vengadores cae mucho en la lista, y sí, habría que hablar del récord de taquilla de Chris Evans casi exclusivamente en términos de su personaje en el UCM. Con sus participaciones en las cinco películas de Avengers, más su trilogía en solitario como el Capitán América y cameos en otras películas de la franquicia, el Top 10 de Evans es dominado casi en su totalidad por Steve Rogers.

    Y decimos CASI porque la décima película en su top es diferente… aunque sigue siendo un personaje de Marvel. Se trata de su versión de Johnny Storm en la primera adaptación cinematográfica (estrenada, al menos) de Los cuatro fantásticos.

    10. Dwayne Johnson

    El último actor en la lista de los más taquilleros de la historia tampoco ha dado la cara en el UCM—aún, por lo menos—. Y aunque casi todas sus películas más exitosas pertenecen a alguna franquicia (incluyendo la de Rápidos y furiosos, donde suma más también por la séptima y la octava), por lo menos trae algo de diversidad al repertorio.

    Puede que sea algo mañoso, pero su cameo de voz en la reciente Zootopia 2 la convierte en su película más exitosa hasta el momento. Después de eso y de sus actuaciones como Luke Hobbs, encontramos su trabajo de voz como Maui en Moana y su secuela, así como su protagónico en el reboot de Jumanji y su continuación.

  • Oscar 2026: ¿cómo ver todas las películas nominadas?

    Oscar 2026: ¿cómo ver todas las películas nominadas?

    Lalo Ortega

    Lalo Ortega

    Editor de JustWatch

    Luego de los Globos de Oro, la carrera de la temporada de premios se intensifica con las nominaciones de 2026 al premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por su sigla en inglés), que reconoce a lo mejor del año anterior en el cine. Y además de la nueva categoría de Mejor casting, hubo varias sorpresas en las candidaturas, que fueron nominadas por Pecadores (Sinners) que, por cierto, ha roto el récord de más nominaciones al Oscar.

    Para que no te pierdas de nada antes de la premiación el 15 de marzo de 2026, a continuación te explicamos cuáles son las películas nominadas al Oscar 2026, en qué categorías compite cada una, y cómo ver aquellas que sí están disponibles ahora (o lo estarán próximamente) en cines y en streaming.

    Pecadores (2021)

    Nominada a: Mejor película, Mejor dirección (Ryan Coogler), Mejor actor (Michael B. Jordan), Mejor actor de reparto (Delroy Lindo), Mejor actriz de reparto (Wunmi Mosaku), Mejor guión original, Mejor fotografía, Mejores efectos visuales, Mejor sonido, Mejor edición, Mejor diseño producción, Mejor canción original, Mejor diseño de vestuario, Mejor casting, Mejor banda sonora original, Mejor maquillaje

    El hecho de que Pecadores sea la líder absoluta de las nominaciones al Oscar 2026 (con 16) es un hecho digno de mención por varios motivos, no sólo por haber roto el récord. Habiéndose estrenado en abril de 2024, es una producción totalmente original, que ha perdurado en la conversación hasta estas alturas y acumulado el máximo de nominaciones al Premio de la Academia pese a ser una película de terror, un género usualmente ninguneado por sus votantes (con raras excepciones, como El silencio de los inocentes).

    Es precisamente por ello que dudamos verla entre las grandes ganadoras de la noche, pero podemos soñar. Por lo mientras, también puede presumir varios otros hitos, como que la diseñadora de vestuario Ruth E. Carter ya es la mujer negra más nominada al premio, y Autumn Durald Arkapaw es la primera mujer de color en ser candidata al Oscar por mejor fotografía.

    Una batalla tras otra (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor dirección (Paul Thomas Anderson), Mejor actor (Leonardo DiCaprio), Mejor actor de reparto (Sean Penn y Benicio del Toro), Mejor actriz de reparto (Teyana Taylor), Mejor guión adaptado, Mejor fotografía, Mejor sonido, Mejor edición, Mejor diseño de producción, Mejor casting, Mejor banda sonora original

    La gran rival de Pecadores—y la más probable ganadora de los principales premios—será Una batalla tras otra (One Battle After Another), comedia de Paul Thomas Anderson (PTA) sobre revolucionarios antifascistas que varios años después deben enfrentarse a un viejo enemigo.

    Dada la larga trayectoria de PTA sin ganar la estatuilla, anticipamos que finalmente se la llevará en 2026 por Mejor dirección. La película también ostenta una nominación doble a Mejor actor de reparto, con ambos Benicio del Toro y Sean Penn en la carrera.

    Valor sentimental (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor dirección (Joachim Trier), Mejor película internacional (Noruega), Mejor guión original, Mejor actriz (Renate Reinsve), Mejor actriz de reparto (Inga Ibsdotter Lilleaas y Elle Fanning), Mejor actor de reparto (Stellan Skarsgård), Mejor edición

    La apuesta de Noruega ha rendido bastantes más frutos que sólo una nominación al Oscar 2026 a Mejor película internacional, pues Valor sentimental compite en casi todas las categorías principales de la premiación y suma nueve oportunidades. También aspira a Mejor película (una de dos producciones extranjeras en la categoría), Mejor dirección (Joachim Trier) y Mejor guión original.

    Su brillante cuarteto de actores también aspira al premio, lo que convierte a Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Elle Fanning e Inga Ibsdotter Lilleaas en nominados al Oscar por primera vez en sus respectivas carreras. Dado el fenomenal desempeño de la película en el circuito de premiaciones europeo, le vemos posibilidades de alzarse con por lo menos uno de estos premios.

    Marty Supremo (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor dirección (Josh Safdie), Mejor actor (Timothée Chalamet), Mejor fotografía, Mejor edición, Mejor diseño de producción, Mejor diseño de vestuario, Mejor casting, Mejor guión original

    Otra de las empatadas en el tercer lugar de la competencia, Marty Supremo ve a Timothée Chalamet de regreso en los Oscar, un evento del que ya es, como dicen, “cliente frecuente”.

    Además, la producción aspira a Mejor película y Mejor dirección (de Josh Safdie). En cierto modo, esto corona al director como el que mejor desempeño ha tenido desde que dejó de colaborar con su hermano Benny, cuya película no obtuvo el mismo nivel de reconocimiento en la temporada de premios.

    Frankenstein (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor fotografía, Mejor actor de reparto (Jacob Elordi), Mejor guión adaptado, Mejor banda sonora original, Mejor sonido, Mejor diseño de producción, Mejor diseño de vestuario, Mejor maquillaje

    El Frankenstein de Guillermo del Toro—una de las apuestas fuertes de Netflix para esta temporada—también logró colarse a la competencia por Mejor película, incluso si sus posibilidades de ganar son pocas (aunque es notable que sea una de dos producciones de terror en la categoría). Un desempeño comparativamente decepcionante al que tuvo, en su momento, La forma del agua.

    Además, con sus aspiraciones en Mejor actor de reparto, Jacob Elordi obtiene su primera nominación al Oscar. Previsiblemente, sin embargo, la película compite mayoritariamente en categorías técnicas, y no nos sorprendería verla ganar por vestuario o maquillaje.

    Hamnet (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor dirección (Chloé Zhao), Mejor actriz (Jessie Buckley), Mejor guión adaptado, Mejor diseño de producción, Mejor casting, Mejor banda sonora original

    Luego de alzarse con la gloria del Oscar gracias a Nomadland, no fue sorpresa para nadie ver a Chloé Zhao de regreso entre las nominadas al Oscar 2026 con Hamnet.

    Aunque la tendrá difícil para alzarse en las categorías de Mejor película y Mejor dirección, es la clara líder para llevarse el premio a Mejor actriz, pues Jessie Buckley presenta la trayectoria más sólida a lo largo de las otras premiaciones.

    Bugonia (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor actriz (Emma Stone), Mejor guión adaptado, Mejor banda sonora original

    Con películas como La favorita y Pobres criaturas, ambas con excelentes recorridos por las premiaciones de sus respectivos años, tampoco es una sorpresa que Emma Stone esté en la carrera por una película de Yorgos Lanthimos, incluso si Bugonia no le ha representado una nominación al propio director.

    Sin embargo, la lucha está más difícil para Stone este año: la actriz ya tiene dos premios de la Academia, y no dudamos que los votantes se inclinen más por Jessie Buckley, quien ya tiene un paso más distinguido en esta temporada.

    F1: La película (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejores efectos visuales, Mejor sonido, Mejor edición

    La gran sorpresa entre las nominadas al Oscar 2026 en Mejor película fue F1, de Joseph Kosinski, película que no ha sonado tanto desde su estreno ni repercutido tanto en la taquilla como sí lo hizo Top Gun: Maverick en su momento.

    Sin embargo, logró colarse en la principal categoría de la premiación y ostenta otras tres candidaturas en apartados técnicos: sonido, edición y efectos visuales.

    El agente secreto (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor película internacional (Brasil), Mejor actor (Wagner Moura), Mejor casting

    Al año de haber hecho historia con Aún estoy aquí (que ganó no uno, sino dos premios de la Academia), Brasil lo vuelve a hacer con una cuádruple nominación para El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho. Una cantidad de nominaciones insólita para una producción brasileña, que tiene posibilidades a Mejor película internacional y también aspira a Mejor película.

    Además, la película marcó otro hito, pues Wagner Moura se ha convertido en el primer brasileño nominado a Mejor actor.

    Sueños de trenes (2025)

    Nominada a: Mejor película, Mejor fotografía, Mejor canción original, Mejor guión adaptado

    Otra de las apuestas de Netflix para la temporada ha cosechado menos frutos de lo esperado. Sueños de trenes aspira, por lo menos, al premio principal, además del Oscar a Mejor canción original por el tema homónimo.

    Sin embargo, muchos esperaban ver aquí a Joel Edgerton por su sentido protagónico como un hombre a lo largo de dolorosas décadas. Sin embargo, quedó totalmente fuera de consideración, aunque ya se veía venir dada su ausencia en las nominaciones a los premios del Sindicato de actores.

    Luna azul (2025)

    Nominada a: Mejor actor (Ethan Hawke), Mejor guión original

    Quien sí estuvo nominado por el Sindicato de Actores y aparece entre los nominados al Oscar 2026, es Ethan Hawke, lo que le dio una de sus dos candidaturas a Luna azul, la que más dividendos rindió a Richard Linklater de las dos películas que estrenó en el año (la otra fue Nueva Ola Francesa).

    ¿Ganará? Probablemente no, pero si algo puede aprender el director es que le va muy, muy bien cuando colabora con Ethan Hawke.

    Si pudiera, te patearía (2025)

    Nominada a: Mejor actriz (Rose Byrne)

    Una película que nos dio mucho gusto ver aquí es Si pudiera, te patearía, comedia ácida con elementos de terror en la que Rose Byrne interpreta a una madre sofocada por el aplastante peso de una maternidad solitaria y con una hija enferma, como una perversa Cabeza borradora pero a la inversa.

    Byrne ya ganó el premio a Mejor actriz del Festival de Berlín por esta película. No tiene posibilidad contra Jessie Buckley, pero tampoco necesita del Oscar para coronar una carrera que tiene de todo.

    Song Sung Blue: Sueño inquebrantable (2025)

    Nominada a: Mejor actriz (Kate Hudson)

    Otra de las sorpresas entre las películas nominadas al Oscar 2026 fue Song Sung Blue: Sueño inquebrantable, que tiene una sola nominación gracias a Kate Hudson en la categoría de Mejor actriz principal.

    ¿Tiene posibilidades? Pocas, pero no la daríamos por descontado. La película es una biopic musical y, así como Jamie Lee Curtis hace unos años, Kate Hudson proviene de una dinastía artística, hija del cantante Bill Hudson y de la actriz Goldie Hawn. En conjunto, es una fórmula que a la Academia le encanta premiar.

    La hora de la desaparición (2025)

    Nominada a: Mejor actriz de reparto (Amy Madigan)

    La villana de La hora de la desaparición (Weapons), la Tía Gladys, fue una de las sensaciones cinematográficas del año.

    E incluso si la película daba para más reconocimiento (aunque nos damos por bien servidos con dos títulos de terror compitiendo en Mejor película), nos da gusto que, por lo menos, su éxito en taquilla haya hecho que la Academia volteara a ver a Amy Madigan, quien le da a la producción su única nominación como Mejor actriz de reparto.

    Sirāt: Trance en el desierto (2025)

    Nominada a: Mejor película internacional (España), Mejor sonido

    Con un premio en Cannes bajo el brazo, Sirāt: Trance en el desierto se anota en la carrera por el Oscar a Mejor película internacional, en representación de España.

    A decir verdad, esa es una carrera de dos caballos entre Brasil y Noruega. Sin embargo, con la nominación, la producción dirigida por Oliver Laxe se une al canon de películas en español nominadas a los grandes premios del cine.

    Fue sólo un accidente (2025)

    Nominada a: Mejor película internacional (Francia)

    A decir verdad, esperábamos que la candidata de Francia (coproducida con Irán) estuviera nominada en más categorías, por lo menos Mejor dirección (para el legendario Jafar Panahi) y, quizá, Mejor película. Sobre todo considerando que fue la ganadora de la Palma de Oro 2025.

    Sin embargo, Fue sólo un accidente se conforma con la candidatura a Mejor película internacional, que tiene pocas posibilidades de ganar. Quizá los recientes acontecimientos en la escena de la política mundial cambien algunas opiniones, pero no contamos con ello.

    La voz de Hind Rajab (2025)

    Nominada a: Mejor película internacional (Túnez)

    La ocupación en Palestina estuvo bajo los reflectores del Oscar el año pasado con la victoria de No Other Land como Mejor documental. La conversación parece estar siendo olvidada, pero aún persiste gracias a la candidata tunecina por el Oscar a Mejor película internacional.

    La voz de Hind Rajab, sobre el asesinato de la niña palestina homónima y su familia a manos de invasores israelíes, tiene una complicada carrera por la estatuilla, pero tampoco la damos por descontada en la carrera.

    Las guerreras K-Pop (2025)

    Nominada a: Mejor película animada, Mejor canción original

    A estas alturas, con récords en Netflix y plataformas de música, más un furor que parece no parar, la victoria de Las guerreras K-Pop como la Mejor película animada del año parece una inevitabilidad.

    Lo anterior, sobre todo, considerando que es la única de las candidatas de animación que compite en Mejor canción original, por el tema “Golden” de las ficticias cantantes HUNTR/X.

    Elio (2025)

    Nominada a: Mejor película animada

    Parece que será otro año de capa caída para Pixar. En 2025, ni con toda la taquilla del mundo, Intensa-Mente 2 logró aplacar a la sensacional e independiente Flow.

    Auguramos menor suerte para Elio, que pasó sin pena ni gloria por la taquilla internacional y deberá alzarse contra el fenómeno pop del año, Las guerreras K-Pop.

    Arco (2025)

    Nominada a: Mejor película animada

    La colorida aventura de ciencia ficción, Arco, tiene algo de posibilidad de hacer ruido por el Oscar 2026. Después de todo, ganó en el Festival Annecy (dedicado a la animación) y es una de las contendientes más serias a los Annie, el principal premio para las películas animadas.

    Pero, una vez más, tiene una rival difícil en Las guerreras K-Pop y su aplastante popularidad.

    Zootopia 2 (2025)

    Nominada a: Mejor película animada

    La película que podría plantarle mejor cara a las HUNTR/X es esta secuela de Disney, que ya tiene el antecedente de haber obtenido el Oscar con la primera entrega.

    Además, Zootopia 2 ha tenido un fenomenal paso por la taquilla global, lo que sugiere que los votantes de la Academia podrían fijarse en ella para apostar por una candidata estrenada en cines y no directamente en streaming, un punto que aún despierta mucha disidencia en Hollywood.

    Amélie y los secretos de la lluvia (2025)

    Nominada a: Mejor película animada

    El quinteto de nominadas al Oscar 2026 a Mejor película animada es completado por Amélie y los secretos de la lluvia, apuesta de Francia que también fue premiada en Annecy, aspira a los Annie y ganó premios en festivales como San Sebastián.

    Sin embargo, tiene una competencia difícil. Auguramos que tendrá que conformarse con la nominación.

    La hermanastra fea (2025)

    Nominada a: Mejor maquillaje

    Una grata sorpresa (al menos para quien escribe, que la considera una de las mejores películas del año) fue ver a La hermanastra fea en la carrera, incluso si es sólo en uno de los rubros técnicos.

    Esta fabulosa propuesta que mezcla cuentos de hadas con body horror es contendiente al Oscar 2026 por Mejor maquillaje.

    Avatar: Fuego y cenizas (2025)

    Nominada a: Mejores efectos visuales, Mejor diseño de vestuario

    A la luz de lo que lograron Avatar y Avatar: El camino del agua en sus respectivos años, las nominaciones de la tercera entrega, Fuego y cenizas, parecen decepcionantes. Es la única de las tres que no compite por Mejor película.

    Merecidamente, podría ser la candidata más fuerte a Mejores efectos visuales. Lo curioso es que también esté compitiendo por Mejor diseño de vestuario.

    Jurassic World: Renace (2025)

    Nominada a: Mejores efectos visuales

    Con resultados sólidos en taquilla pero opiniones mixtas, la saga de Jurassic World regresó al cine en 2025. Si algo puede presumir es ser una punta de lanza en lo que se refiere a efectos visuales, categoría en la que Jurassic World: Renace aspira al Oscar, merecidamente.

    A través del fuego (2025)

    Nominada a: Mejores efectos visuales

    Cosa rara ver a una película de Apple TV+ compitiendo en una sola categoría y, además, en un apartado técnico. Siendo, además, una producción que tampoco hizo tantas olas en su año de estreno.

    Sin embargo, la rama de efectos visuales decidió nominar a A través del fuego (The Lost Bus) al Oscar en la categoría. De lo poco que puede presumir la manzana este año, cuando en el pasado se coronó con CODA.

    La máquina: The Smashing Machine (2025)

    Nominada a: Mejor maquillaje

    Hasta acá venimos a encontrar la película en solitario de Benny Safdie, que apuntaba a más con su fórmula: una biopic con una actuación físicamente transformativa y psicológicamente intensa (de Dwayne Johnson) y otra figura de renombre encabezando el elenco: Emily Blunt.

    La máquina: The Smashing Machine se conforma con una sola nominación: Mejor maquillaje.

    Las nominadas a Mejor largometraje documental

    Las películas nominadas al Oscar 2026 en la categoría de 2026 son, como suele suceder, estrenos relegados exclusivamente al streaming, por lo que pueden haber pasado fuera de tu radar. Además, no todas están disponibles aún, lamentablemente.

    Las cinco nominadas son Alabama: Presos del sistema, Abrázame en la luz, La vecina perfecta, Cutting Through Rocks y Mr. Nobody Against Putin. Sin embargo, sólo las tres primeras están disponibles para ver en alguna plataforma.

    Los nominados a Mejor cortometraje documental

    Otra categoría que suele pasar de noche, relegada a las plataformas de streaming, es la de Mejor cortometraje documental. Y en efecto, la mayoría fueron a dar a Netflix o HBO Max.

    La categoría es conformada por Armado con una cámara: La vida y muerte de Brent Renaud, Todas las habitaciones vacías, El diablo no descansa, Children No More: "Were and Are Gone" y Perfectly a Strangeness. Sólo las primeras tres están actualmente disponibles en plataformas.

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