Ya llegó esa temporada del año en la que el cine nos regala esperanza, ánimo festivo o ganas de acurrucarse en el sofá con un chocolate caliente frente a la televisión para resguardarnos del frío. Navidad es tiempo de convivir y compartir y, para muchos de nosotros, eso significa un maratón de películas navideñas.
Y claro, sabemos que existen infinidad de títulos para la temporada, desde dramas y comedias hasta aventuras fantásticas para niños y títulos de acción para niños más grandes. Hay algo para todos los gustos, y acá presentamos para ti una selección con 10 de las mejores películas de Navidad para ver en las fiestas, actualizada a 2025.
Los que se quedan (2023)
Una producción dirigida por Alexander Payne que fue declarada merecedora de entrar al canon de películas navideñas en cuanto se estrenó. Situada en la década de los 70, Los que se quedan (The Holdover) es una sensible comedia dramática que sigue a un amargado profesor (Paul Giamatti) de un prestigioso internado, quien junto con la jefa de cocina (Da'Vine Joy Randolph), queda a cargo del único estudiante que no es llevado por su familia a las vacaciones de invierno (Dominic Sessa).
Es una película optimista, pero no ingenua, sobre la búsqueda de conexión y propósito, perfecta para ver en Navidad y encontrar renovadas energías. Te encantará, sobre todo, si disfrutaste del trabajo de Payne en Entre copas (Sideways) o si te inspiran historias como La sociedad de los poetas muertos.
¡Qué bello es vivir! (1946)
El clásico para terminar con todos los clásicos en el canon de películas de Navidad. ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life!) es la elección ideal de muchos para el espíritu de la temporada. Desolado y sintiéndose perdido, un hombre (James Stewart) contempla el suicidio en víspera de Navidad, pero un ángel es enviado para prevenirlo y mostrarle el bien que ha traído al mundo, aunque piense lo contrario.
Es un relato claramente inspirado en la tradición dickensiana de Un cuento de Navidad (y su infinidad de adaptaciones cinematográficas. También será para ti si te gustan las historias fantásticas con cierto toque existencial pero ligeras, como Cuestión de tiempo.
El extraño mundo de Jack (1993)
Un clásico de animación en stop motion que, por su singular temática, es tanto una película navideña como un clásico infantil de Halloween. La trama de El extraño mundo de Jack (The Nightmare Before Christmas) sigue a Jack Skellington, rey de Halloween Town, quien por casualidad descubre Christmas Town y, fascinado con las festividades, está determinado en robar la Navidad para su mundo.
Como producto de las imaginaciones de Tim Burton y Henry Selick, es un clásico apto para toda la familia, aunque con una vena ligeramente macabra y retorcida. La elección perfecta si te gustan las fantasías musicales de Disney pero, sobre todo, si te gustan los clásicos de los mencionados cineastas, como Coraline y la puerta secreta (de Selick) o El cadáver de la novia (de Burton).
Elf, el duende (2003)
Protagonizada por Will Ferrell (un comediante que, hay que decirlo, no es del gusto universal), Elf, el duende se ha consagrado como un clásico navideño por derecho propio gracias al carisma del actor en el protagónico de una singular premisa. Por azares del destino, un niño humano termina en el Polo Norte y es criado como cualquier otro de los duendes de Santa Claus. Al enterarse de la verdad ya como adulto, viaja a Nueva York en busca de su familia, pero descubre que, al parecer, la Navidad ha perdido significado.
Aunque es una comedia inseparable de la sensibilidad cómica de Ferrell (y que te gustará, o no, dependiendo de la opinión que te merezcan películas como Al diablo con las noticias), es un relato sobre familia y pertenencia que funciona como una versión a la inversa de Rudolph, el reno de la nariz roja, con una reivindicación del espíritu navideño al estilo de ¡Qué bello es vivir!
De ilusión también se vive (1947)
Otro de los grandes clásicos en el repertorio hollywoodense de películas de Navidad es una historia de fe y espíritu festivo. De ilusión también se vive (Miracle on 34th Street) inicia cuando el hombre que iba a encarnar a Santa Claus en el popular desfile de Macy’s enferma por lo que debe ser sustituido. Un anciano llamado Kris Kringle es contratado para el trabajo, pero las cosas dan un giro cuando asegura ser el auténtico Santa Claus.
Es una de esas fantasías familiares que imaginan a la figura de Papá Noel o San Nicolás en un contexto real. Si has visto producciones similares pero más recientes como Noelle o Las crónicas de Navidad, te recomendamos regresar a este clásico.
Duro de matar (1988)
Existe un largo debate sobre si Duro de matar (Die Hard) califica como una película navideña. Por un lado, en efecto, se sitúa en plenas fiestas decembrinas. Por otro lado, es una película de acción típica con golpes, disparos y una situación de rehenes, que no es lo más navideño del mundo. Para efectos prácticos, digamos que sí cabe en el canon de la temporada, en cuyo caso, tenemos aquí la opción para quienes quieran menos dulce y más pólvora en sus celebraciones.
Duro de matar es una comedia de acción en la tradición de Arma mortal y similares, pero que, en la genealogía de películas de Navidad para niños grandes, ha inspirado otras como Noche sin paz (Violent Night), con David Harbour.
Mi pobre angelito (1990)
Para quienes no crecieron con el clásico navideño ubicuo, ¡Qué bello es vivir!, la reina en el imaginario colectivo de las películas de Navidad es, sin lugar a dudas, Mi pobre angelito (Home Alone), a la vez comedia familiar y fantasía de cualquier niño: ser libre de estar a sus anchas, sin la vigilancia parental. Claro que, como buena película de familia y de la temporada, viene con la obligada moraleja… pero no antes de una saludable y genial dosis de comedia física.
En el canon navideño, es una comedia única y que, quizá con excepción de su primera secuela (todavía con Macaulay Culkin), no ha sido igualada por las otras ni por sus imitadoras. En términos de su comedia física, puede recordarte a Vacaciones de Navidad.
Klaus (2019)
Aunque es una adición relativamente reciente al canon de grandes películas navideñas, Klaus es una hermosísima animación que tiene más que merecido ese reconocimiento. La trama sigue a un cartero egoísta que, como castigo, es enviado a trabajar en una remota aldea del Polo Norte. Ahí conoce a un huraño juguetero con quien forma una inesperada conexión. Con sus talentos combinados, logran recuperar la humanidad del pueblo dividido por viejas riñas.
Esta película funciona como una historia de origen para Santa Claus, y te recordará a iteraciones más novedosas y recientes del personaje, como la de El origen de los guardianes. Es dirigida por el español Sergio Pablos, quien colaboró como animador y diseñador de personajes en clásicos de Disney durante los 90, por lo que en algo te recordará a películas como Tarzán.
Tokyo Godfathers (2003)
La animación japonesa no suele ser lo primero que viene a la mente cuando pensamos en películas de Navidad, pero no podemos dejar fuera a esta maravilla de Satoshi Kon. Tokyo Godfathers narra las historias de tres vagabundos que, en plena Navidad, encuentran a una bebé abandonada en la basura. Se debaten entre adoptarla y cuidarla o buscar a su madre, desencadenando una aventura en la que aprenderán a ser vulnerables, descubrirán los verdaderos significados del amor y de la familia.
Visualmente, está a la par de las otras obras maestras de Satoshi Kon, como Paprika: Detective de los sueños o Perfect Blue, aunque bastante más ligera y optimista temáticamente. Sin embargo, su exploración de lo que significa tener una familia la acerca mucho más a los terrenos de Un asunto de familia (Shoplifters), de Hirokazu Kore-eda.
Una historia de Navidad (1983)
La entrega más reconocible en la Saga de la familia Parker (basada en escritos de Jean Shepherd), Una historia de Navidad es una divertida comedia contada en viñetas sobre Ralphie Parker (Peter Billingsley) y su familia, que se meten en varios problemas durante la temporada navideña a finales de los años 30.
La adaptación de la saga ha abarcado varias décadas, por lo que incluso es posible que, si viste Una navideña historia de Navidad (A Christmas Story Christmas), ni siquiera hayas caído en cuenta de que están relacionadas. Más allá del canon de la temporada, las divertidas dinámicas familiares de la película te recordarán un poco a lo que Wes Anderson hace en sus películas, como en Los excéntricos Tenenbaum.


































































































