
Todas las películas del Universo Extendido DC en orden cronológico
En el mundo de los superhéroes, existen dos casas editoriales rivales: Marvel Comics y DC Comics. La primera ha visto a sus personajes saltar con éxito a la gran pantalla en el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), de Disney. La segunda no ha tenido tanta suerte, como demuestra su ya difunto Universo Extendido de DC (DCEU, por sus siglas en inglés), en Warner Bros. También conocido como Snyderverse—por el director Zack Snyder, cuya visión creativa marcó la pauta—, esta franquicia buscaba una identidad visual y narrativa propia, más madura, lejos de los colores y bromas familiares del UCM.
Hoy, esta franquicia ya fue reemplazada por una nueva iniciada con Superman (2025), pero no por ello quedará en el olvido. Si la nueva aventura del Último Hijo de Krypton te dejó con ganas de conocer más, checa esta guía para ver el DCEU en el orden cronológico correcto (pero ten en cuenta que algunos flashbacks y escenas de ciertas películas pueden romper esta continuidad).
Aunque esta película tuvo su estreno cuando el Snyderverse ya llevaba varias entregas a su nombre, es la primera cronológicamente dada la época en que se sitúa: transcurre en los años de la Primera Guerra Mundial, es decir, entre 1914 y 1918. Se trata de una historia de origen para Diana de Themiscyra (Gal Gadot), princesa de una sociedad de amazonas inmortales. Aunque Diana fue introducida en la franquicia durante un estreno anterior, esta es la película que realmente la desarrolla como personaje, con motivaciones, ideales y su interés romántico por Steve Trevor (Chris Pine).
Mujer Maravilla es una de las entregas mejor ejecutadas y más emocionantes del DCEU bajo la dirección de Patty Jenkins. Además de una espectacularidad e inventiva innegables en las secuencias de acción, éstas van atadas a la evolución de Diana dentro de la narrativa, por lo que no sólo son emocionantes, sino emotivas—la secuencia de las trincheras es particularmente memorable—. Si no eras fan del personaje antes, esta película te convertirá en uno, incluso si las dotes actorales de Gadot pueden dejar algo a desear.
Aunque se trata de la novena película dentro del Universo Extendido de DC, esta es, por su contexto, la segunda entrega de la saga. La trama sitúa a Diana en los años 80, en plena Guerra Fría, con el misterioso resurgimiento de Steve Trevor mientras nuestra heroína debe lidiar con el industrialista Maxwell Lord (Pedro Pascal). Cabe señalar que fue una de las producciones estrenadas en plena pandemia de COVID-19, por lo que es una de las entregas menos vistas—y menos taquilleras—de la saga.
Mujer Maravilla 1984 fue criticada por contradecir la presentación de Diana introducida en la primera película: si lo que te gustó de la primera fue ver a la protagonista como una heroína imperfecta, pero perfectible y en constante crecimiento desde la niñez, esta secuela anula esa visión en el prólogo. Pero si puedes vivir con eso, te encontrarás con una película que sigue ofreciendo secuencias de acción impresionantes y que introduce otros elementos clásicos en la mitología de la superheroína, como su avión invisible.
Detrás de cámaras, la primera entrega oficial del DCEU revela mucho de cómo fue planeada la franquicia cinematográfica. En esencia, esta producción fue planeada como un simple reboot de las películas de Superman, pero ante el éxito del UCM en unos cuantos años, Warner decidió que éste sería el inicio de su propio universo cinematográfico, y que el director Zack Snyder encabezaría la visión creativa en adelante. Por lo tanto, más allá que establecer a su versión del Último hijo de Krypton (Henry Cavill), esta película también sentó las bases para lo que sería la identidad visual y tonal para el resto de lo que llegaría a ser conocido como el Snyderverse.
El hombre de acero es una versión más oscura—y hay que decirlo, incluso cínica—del superhéroe más icónico de DC, cargada de simbolismo mesiánico, una paleta de colores más apagada, actuaciones más sobrias e incluso un desenlace que dejó confundido a más de un fan. La película inaugural del Snydeverse dividió opiniones: el brutal realismo de sus secuencias de combate sorprendió a quienes buscaban una visión más madura de los superhéroes, y te encantará si es tu caso. Sin embargo, fuera quedó todo el idealismo y optimismo que ha definido al personaje en las páginas de los cómics. Es algo que podrás encontrar en muchas otras producciones basadas en Superman, pero definitivamente no en esta.
Ésta sería apenas la segunda película estrenada en todo el DCEU, así que Zack Snyder tuvo la ingrata consigna de cubrir demasiado terreno con ella. Con dos horas y media de duración, esta debía ser la antesala para el debut cinematográfico de La Liga de la Justicia. Por lo tanto, introdujo no sólo al nuevo Batman (interpretado por Ben Affleck), sino que presentó, en una capacidad u otra, al resto de los integrantes del equipo. Pero debía hacerlo, además, presentando un conflicto entre los dos personajes titulares, con el Hombre murciélago desconfiando del inmenso poder de Superman. Y también debía estar Lex Luthor (Jesse Eisenberg), además de darle a la Liga un motivo para unir fuerzas en una futura entrega, así que la película también fungía como adaptación de La muerte de Superman.
El principal problema con Batman vs Superman: El origen de la justicia es que debe cubrir demasiados frentes narrativos, algo para lo que incluso sus demandantes dos horas y media de duración resultan insuficientes. A decir verdad, no es una película que te resultará muy entretenida si llegas a ella en busca de una historia bien desarrollada. Es, más bien, un atracón de fanservice, un maratón de guiños y referencias que podrás detectar si eres un conocedor de los cómics. Ayuda, también, tener afinidad al tono taciturno de las películas de Snyder, aquí más marcado que nunca.
Estrenada poco después de Batman vs Superman, esta película es donde el DCEU comenzaba a dar señales de cohesión. Su trama tomaba en cuenta los acontecimientos previos: los metahumanos son una realidad, la muerte de Superman ha dejado a la Tierra desprotegida contra amenazas planetarias, y la turbia agente gubernamental Amanda Waller (Viola Davis) quiere remediarlo. Su solución: obligar a supervillanos capturados a embarcarse en misiones suicidas.
Escuadrón Suicida tuvo varios problemas detrás de cámaras, particularmente, la interferencia creativa del estudio sobre el trabajo de David Ayer, por lo que el producto final es irregular en tono e inconsistente en su narrativa. Al final, tuvo una tibia respuesta en taquilla, pero si estuviste en alguna fiesta de Halloween en aquella época, no podrás negar que el casting de Margot Robbie como Harley Quinn fue uno de sus aciertos… aunque también hubo tropiezos, como el Guasón de Jared Leto. Sin embargo, si algo demuestra lo que se mantuvo para su secuela/reboot, es que fueron más los primeros que los segundos.
En realidad, Liga de la Justicia llegó a salas de cine en 2017, pero aquejada por problemas personales del director Zack Snyder que dejaron a la producción a merced de ejecutivos de Warner, quienes lo sustituyeron por Joss Whedon y le consignaron hacer algo más parecido a The Avengers: Los Vengadores (2012). Por lo tanto, para evitar redundancias y conocer la versión más completa de esta película, proponemos el corte del director.
Porque además de contar la visión que el director tenía para el debut cinematográfico del emblemático equipo de superhéroes, La Liga de la Justicia de Zack Snyder bien podría ser lo más cerca que el Snyderverse estuvo de algo parecido a su consolidación. Es una película demandante: además de requerir haber visto casi todas las otras entregas del DCEU hasta este punto, por sí sola dura cuatro horas completas, así que te recomendamos separar el tiempo necesario (aunque su estructura en capítulos te puede funcionar para verla en varias sesiones). Sin duda, ésta es una versión superior a la estrenada en cines, y si eres fan de los cómics de DC, te resultará una película perfecta. No se pone mejor que esto, de hecho.
Jason Momoa ya había sido establecido como la versión de Arthur Curry del DCEU desde Batman vs Superman, pero el personaje no tendría su debut cinematográfico en solitario sino hasta esta película, situada después de los acontecimientos vistos en Liga de la Justicia. Nuestro héroe está renuente a convertirse en el gobernante del reino submarino de Atlantis, tras descubrir que es mitad humano y mitad atlante. Quien gobierna en su lugar es su medio hermano Orm (Patrick Wilson), quien planea declarar la guerra al mundo de la superficie.
Dado que las entregas que le preceden son ambiciosos crossovers con los personajes más emblemáticos de este universo, Aquaman podría sentirse como un paso atrás en magnitud. Sin embargo, si prefieres el lado más inocente y bobo de los cómics, esta película podría ser un divertido cambio de aires: se trata de Aquaman, después de todo, el rey de un mundo submarino que habla con peces. Es una película que se toma mucho menos en serio que casi todas las otras entregas del Snyderverse, y Jason Momoa brilla como este protagonista renuente. Cabe señalar que esta película fue una de las más taquilleras de 2018 y, a la larga, fue la más taquillera de toda la franquicia.
Uno de los héroes más singulares en el canon de DC Comics es Billy Batson, un niño o adolescente (dependiendo de la versión) que es elegido por el mago Shazam como su campeón, lo que le otorga apariencia adulta y poderes sobrehumanos. Es, por su naturaleza, una historia mucho más ligera e inclinada hacia el humor.
¡Shazam! es, necesariamente, un cambio de tono para el DCEU hacia los terrenos más alegres de la aventura y el coming-of-age, incluso si visualmente encaja dentro de lo establecido para la franquicia. Es una historia que, en realidad, se sostiene casi por sí sola, pero una pequeña referencia a otro superhéroe la sitúa en este punto de la cronología. ¿Necesitas verla para entender el resto de la continuidad de este universo? No realmente, pero si buscas una película con un tono más familiar o quieres conocer a uno de los personajes más curiosos de este canon, no te la saltes.
En más de un sentido, esta película se siente más como un spin-off de Escuadrón Suicida que su propia película. Su trama sigue a Harley Quinn (de nuevo Margot Robbie), que ha terminado con el Guasón y ha sido abandonada a su suerte ante un mundo criminal que, hasta entonces, no se atrevía a tocarla.
Pero, por otro lado, hay momentos en que Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de una Harley Quinn) consigue sentirse como una película específica del personaje, en buena parte gracias a que no depende de la vasta continuidad del Snyderverse para sostenerse. Es una divertida—y retorcida—historia de empoderamiento y amistad disfuncional entre mujeres (que, en general, brillan por su ausencia en esta saga), así que también te resultará un refrescante cambio de ritmo. No es absolutamente esencial para la gran narrativa general del DCEU, pero sí es un puente hacia su incómoda sucesora en la cronología.
Aquí seguimos a una nueva iteración del equipo de antihéroes, con elementos nuevos como King Shark (voz de Sylvester Stallone) y Peacemaker (John Cena), en una misión suicida para eliminar a una entidad alienígena antes de que caiga en manos de un gobierno local.
Definir si El Escuadrón Suicida es una secuela o un soft reboot es una tarea complicada. Es una película que da por hecho que ya conoces al equipo de antihéroes de la iteración cinematográfica anterior, pues retoma a varios de sus actores (Margot Robbie, Viola Davis, Joel Kinnaman) y no los introduce de nuevo. Por otro lado, la trama no da cuenta de los acontecimientos en la película anterior. ¿Necesitas ver la primera para entender la segunda? No realmente, pero sí ayuda. Además, tiene la incómoda distinción de ser dirigida por James Gunn, actual cabeza creativa del nuevo Universo DC (DCU), a cuya continuidad también pertenece la serie Peacemaker (2022-actualidad), spin-off directo de esta película. Así que quizá quieras echarle un vistazo de cualquier forma si quieres comenzar con la nueva franquicia.


































