
Demián Bichir: sus mejores películas (más allá de ‘Teléfono negro 2’)
Nacido en Torreón, Demián Bichir es un actor mexicano y miembro de una de las dinastías del cine, el teatro y la televisión más famosas y prolíficas del país. Con una carrera que comenzó desde su infancia y que despegó durante la época del Nuevo Cine Mexicano de los años 90, es uno de los íconos de la cinematografía nacional.
También es uno de los histriones latinoamericanos que han tenido éxito en el cine de Hollywood, incluso mereciendo una nominación al Oscar y colaborando tanto con megaproducciones como con películas independientes, y más recientemente lo hemos visto en Teléfono negro 2. Si su aparición en esta producción de terror te dejó con ganas de conocer más sobre su trayectoria, aquí seleccionamos para ti las mejores películas de Demián Bichir y te decimos dónde verlas online.
Uno de los primeros roles significativos de Demián Bichir en el cine fue en esta película de Jorge Fons, quizá la más emblemática sobre la masacre del 2 de octubre de 1968 junto con El grito (1968). En realidad son dos de los hermanos Bichir, Bruno y Demián, quienes interpretan en Rojo amanecer a dos jóvenes que participan en el movimiento estudiantil ante la reprobación de sus padres más conservadores (Jorge Bonilla y María Rojo).
Se trata de una de las películas fundamentales del cine mexicano sobre la represión del gobierno en una de las instancias más brutales de su historia, y de la que toman inspiración otras posteriores como Olimpia o No nos moverán. Para quienes vienen de una perspectiva extranjera, un par de ejemplos comparables podrían ser—guardando proporciones entre conflictos—La batalla de Argel o, más recientemente, La semilla del fruto sagrado.
El primer largometraje como director de Fernando Sariñana (Amar te duele) fue una de las más significativas en la carrera temprana de Demián Bichir, pues además le mereció el Premio Ariel como Mejor actor. En Hasta morir interpreta a “El Mau”, un cholo de Tijuana que se reencuentra en la Ciudad de México con su viejo mejor amigo, “El Boy” (Juan Manuel Bernal), con quien planea un crimen cuyo dinero les permitirá comenzar nuevas vidas en Los Ángeles. Sin embargo, cuando uno de ellos mata a un policía por accidente, el plan cambia radicalmente.
Este drama social es un clásico un tanto olvidado de su década, opacado por otros más reconocidos, pero en el que se nota la influencia de otra obra monumental sobre la juventud en los márgenes de la sociedad: Los olvidados, de Luis Buñuel. Por lo tanto, es también una pariente de dramas similares como la sórdida Heli o la más aterrizada Ya no estoy aquí.
Cilantro y perejil es ya una comedia romántica mexicana clásica, que contribuyó a la consolidación de las carreras tanto de Demián Bichir como de la gran Arcelia Ramírez. Se ha convertido en un clásico por su planteamiento realista de las complicaciones que pueden surgir en una pareja por motivos económicos; además de las dificultades que rodean a la decisión de separarse.
Ambos Bichir y Ramírez son sensacionales en pantalla, en una comedia romántica que no le pide a otras grandes del canon como Cuando Harry conoció a Sally, y que brilla por sus reflexiones sobre los conflictos de pareja y la idealización del amor romántico, algo visto—aunque de forma un tanto más extrema—en películas como La guerra de los Roses.
Posiblemente una de las películas más emblemáticas del período que, junto con contemporáneas como Y tu mamá también o Amores perros, auguraba una transformación en el cine mexicano a la vuelta del siglo, en sus temáticas y abordajes. Sexo, pudor y lágrimas, además, terminó de hacer estrellas del cine nacional a Demián Bichir, Cecilia Suárez y Susana Zabaleta.
Bajo una fachada de comedia superficial, es una película que aborda las complejidades del amor romántico y el deseo sexual, a veces con fatales consecuencias. Junto a sus mencionadas contemporáneas, marcó una mayor apertura en el cine mexicano de la que emergieron películas como Las oscuras primaveras, por citar sólo un ejemplo.
Demián Bichir contribuyó a producciones estadounidenses como Che! El argentino de Steven Soderbergh, pero su consolidación en el país del norte vendría con Una vida mejor (A Better Life), un drama del director Chris Weitz (Un gran chico) sobre un jardinero inmigrante ilegal que sale en busca de su camioneta robada junto su hijo, a quien busca darle una vida mejor de la que él tuvo.
Es uno de esos dramas aleccionadores e inspiradores sobre la cultura del esfuerzo, similar a En busca de la felicidad, aunque más similar al drama La misma luna por su temática de migrantes mexicanos en Estados Unidos.
Dado el perfil de todos los involucrados—el director Quentin Tarantino y un elenco con nombres como Samuel L. Jackson, Kurt Russell y Jennifer Jason Leigh—, el wéstern Los 8 más odiados bien podría ser el proyecto más notable de Demián Bichir a nivel internacional. En él interpreta a un “señor Bob”, un mexicano encerrado durante una nevada en una mercería junto a otros personajes sospechosos y peligrosos.
Es una película similar al debut de Tarantino, Perros de reserva, por su desarrollo con saltos en el tiempo para desenrollar un misterio lleno de traiciones de identidades ocultas. Siendo Tarantino, está inspirado en spaghetti wésterns como Por un puñado de dólares y Érase una vez en el Oeste, donde se desarrollan intrigas similares con resultados sangrientos.
El terremoto del 19 de septiembre de 1985 es uno de los desastres que más han marcado a la civilización mexicana, y naturalmente ha sido explorada en ya varias ocasiones dentro de la ficción audiovisual. 7:19, la hora del temblor es la mejor de las tres (siendo las otras dos El día de la unión y la serie Cada minuto cuenta), con una trama que reúne a Demián Bichir y Héctor Bonilla—entre otros actores—como víctimas de diferentes trasfondos sociales atrapadas bajo los escombros.
Es un drama sumamente efectivo y claustrofóbico, desarrollando la mayor parte de su trama en los espacios cerrados del derrumbe de un edificio. En ese sentido, aunque se sitúa en un contexto totalmente diferente, resulta muy similar al drama Las torres gemelas con Nicolas Cage y Michael Peña, en el que oficiales de la policía de Nueva York luchan por sobrevivir bajo el desastre provocado por los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Tierra (Land) es un drama modesto e íntimo en el que Robin Wright debuta como directora, compartiendo escena con Demián Bichir, ambos en papeles de personas que, tras vivir experiencias traumáticas, llevan solitarias existencias, viviendo de la tierra. Bichir es la poderosa contraparte dramática de Wright como protagonista, una mujer que debe afrontar su duelo por una profunda pérdida.
Temáticamente, es una película parecida a Manchester junto al mar, aunque con una trama centrada en la supervivencia en la naturaleza como catarsis, similar a Alma salvaje, con Reese Witherspoon. No es la producción más extraordinaria de su tipo, pero es elevada por el trabajo actoral de Wright y Bichir en conjunto.





























