Es bien sabido que Stranger Things, la popular serie de Netflix, es tanto una apasionante historia de misterio sobrenatural como un viaje cargado de nostalgia ochentera. Gran parte de esto último se debe a sus influencias, provenientes del cine de dicha década (y algo de los 70, también).
De cara a la quinta temporada, seleccionamos para ti 10 películas que influenciaron Stranger Things (y te decimos dónde verlas), para que aprecies aún más la serie durante su conclusión. Ten en cuenta que discutiremos algunos spoilers aquí, necesarios para explicar los enlaces entre la serie y sus influencias.
Cuenta conmigo (1986)
Aunque totalmente desprovista de elementos sobrenaturales, Cuenta conmigo (Stand By Me) es uno de los queridos (y múltiples) clásicos cinematográficos basados en la obra de Stephen King que influenciaron Stranger Things. La película sigue a un grupo de cuatro amigos (como el cuarteto titular de la serie) que buscan resolver un misterio escabroso. Incluso hay una escena de la primera temporada de la serie que homenajea la famosa escena en las vías del tren en esta película.
Aunque los recursos de terror sobrenatural comunes en la obra posterior de King están ausentes aquí, se trata de una historia de amistad que sentaría las bases de otras como It (Eso), siendo que la adaptación cinematográfica de esta última también cuenta con la actuación de Finn Wolfhard. Un espíritu hasta cierto punto emulado por El club de los cinco.
Los Goonies (1985)
¿Chicos resolviendo problemas que no deberían ser de su edad, sin supervisión adulta en una aventura peligrosa? Podríamos estar describiendo a Stranger Things o a una de sus principales influencias, Los Goonies, clásico de Richard Donner que sigue a un grupo de niños y adolescentes en busca de un tesoro pirata para salvar a su pueblo. El círculo se cerró cuando Sean Astin, quien protagonizó esta película cuando era niño, participó en la segunda temporada de la serie como Bob Newby (¡superhéroe!).
Este espíritu de cine de aventuras ha sido replicado con éxito muy pocas veces—y cada vez menos—, pero una película similar en su premisa es Super 8, otro título que recomendamos ampliamente para fans de Stranger Things.
Alien, el octavo pasajero (1979)
Como ya es bien sabido, la historia de Stranger Things aborda la existencia de una versión paralela o alterna, y más oscura, del mundo en el que viven los personajes. Conocida como “El otro lado” (“the upside down”), este mundo aloja toda clase de monstruos tan horrorosos como letales en combate.
La apariencia de dicho mundo y sus habitantes fue abiertamente inspirada por lo que artistas como Dan O’Bannon y H.R. Giger concibieron para Alien, el octavo pasajero, película de terror y ciencia ficción que crecería hasta convertirse en una de las grandes franquicias cinematográficas. Así como esta primera película, la primera temporada de la serie contaba con un sólo monstruo, el Demogorgon, como rival de nuestros héroes. Pero esta franquicia también ha crecido en magnitud y, al igual que en la secuela Aliens, ahora cuenta con legiones de Demogorgons e incluso una mente colmena en forma del Desuellamentes (Mindflayer).
Carrie: Extraño presentimiento (1976)
Uno de los personajes clave de Stranger Things es Jane, alias “Once” (“Eleven”), una niña que adquiere poderes psíquicos luego de padecer experimentos en el laboratorio de Hawkins. Una influencia directa en este aspecto del personaje es Llamas de venganza (Firestarter), película de terror con una pequeña Drew Barrymore sobre una niña con poderes de piroquinesis, aunque conforme la serie ha progresado, podríamos compararla con Carrie: Extraño presentimiento, sobre una adolescente de un hogar abusivo que desarrolla psicoquinesis (ambas son adaptaciones de obras de Stephen King).
Esto, dado que a lo largo de la serie, el arco de “Once” hace eco de ambas historias: atraviesa experimentos como la protagonista de la primera película, pero en la cuarta temporada es víctima de acoso escolar al igual que Carrie.
Estados alterados (1980)
Otro aspecto fundamental del personaje de “Once” es que sus poderes psíquicos son utilizados por los científicos en el laboratorio de Hawkins para establecer contacto con el “otro lado”. ¿El método? Colocar a la niña en un tanque de privación sensorial, lleno de una solución salina que la aísla de todo lo demás. Esto se parece a la premisa de Estados alterados, clásico de body horror dirigido por Ken Russell, sobre un científico que utiliza un tanque similar para explorar otros estados de conciencia… con horripilantes resultados.
Es una de las películas fundamentales del horror corporal, aunque es menos célebre y menos conocida que La mosca o Cuerpos invadidos (Videodrome), otros títulos esenciales del subgénero, ambos de David Cronenberg.
E.T. el extraterrestre (1982)
Un elemento importantísimo en la iconografía de Stranger Things son las bicicletas, vehículo predilecto del cuarteto principal y de todo adolescente de los 80, en esta visión idealizada de los suburbios americanos que replica Hawkins. Sin embargo, esto es heredado de otro clásico inmortalizado por otra escena con bicicletas: E.T. el extraterrestre, de Steven Spielberg.
Sólo que, contrario al benevolente personaje del título, “Once” no eleva a sus amigos por el aire, sino que usa sus poderes para atacar directamente a sus enemigos. Este clásico de Spielberg contaría con una predecesora esencial en Encuentros cercanos del tercer tipo, e incontables sucesoras como Super 8 o Elio, de Pixar.
Tiburón (1975)
Según han dicho los creadores de la serie, los hermanos Matt y Ross Duffer, Tiburón de Spielberg es su película favorita. Y las influencias son claras, más allá de guiños esparcidos por todas las temporadas. El Demogorgon es un rival tan escalofriante como el escualo de dicha película por ser una bestia instintiva e implacable, motivada únicamente por el instinto. Sin embargo, Stranger Things también es notable porque, al igual que el clásico de Spielberg, cuenta con personajes policías en constante confusión sobre cómo lidiar con los extraños asuntos a su alrededor. En este caso, se trata del alguacil Jim Hopper (David Harbour).
Si lo que te fascina—o atemoriza—de los Demogorgons es este carácter amoral e instintivo, prueba ver la clásica Los pájaros de Alfred Hitchcock, predecesora natural de Tiburón en dicha genealogía. Si, por el contrario, te gusta su horroroso diseño, prueba con Un lugar en silencio.
La cosa del otro mundo (1982)
El cine de terror de los 80 es una influencia fundamental en Stranger Things, y éste, a su vez, no se entiende sin la obra de John Carpenter. Y dentro de la misma, quizá el título más conocido de los 80 sea La cosa del otro mundo, que tiene varios paralelos con la serie en sus temporadas posteriores. Por ejemplo, la premisa de cosas horrorosas invadiendo una base en un sitio nevado y remoto, donde los humanos sólo tienen lanzallamas y otras cuantas armas para defenderse; podría describir tanto a dicha película como a la cuarta temporada de la serie, en la que Hopper lucha por sobrevivir en una base soviética.
Es un clásico del terror inimitable (aunque se ha intentado), pero que tiene ecos temáticos en otras como Los usurpadores de cuerpos y Mimic.
Terminator: El exterminador (1984)
La entrega original de Terminator era, en principio, una influencia más espiritual para Stranger Things que otra cosa. En la trama por proteger a “Once” y a Will Byers (Noah Schnapp) de fuerzas superiores y posiblemente apocalípticas, había una sensación similar a la lucha de Kyle Reese (Michael Biehn) por proteger a Sarah Connor (Linda Hamilton), y luego de ésta por proteger a su hijo, John Connor (Edward Furlong en la segunda entrega). Los “agentes” de Matrix serían herederos de estos implacables androides del futuro.
Sin embargo, las referencias comenzaron a volverse más directas en la tercera temporada, en la que Hopper, protegiendo a Joyce (Winona Ryder), debe enfrentarse constantemente a Grigori (Andrey Ivchenko), un poderoso e implacable agente de la KGB—que, casualmente, es apodado Schwarzenegger por los personajes—. El círculo se cierra una vez más, pues Linda Hamilton tiene un papel en la quinta y última temporada de la serie.
Pesadilla en la calle del infierno (1984)
Conforme la serie ha avanzado, también se han ampliado las influencias de las que se nutre. Y en la cuarta temporada, con el debut de Vecna (Jamie Campbell Bower), Stranger Things bebió directamente de la fuente de Pesadilla en la calle del infierno. Vecna, producto de experimentos similares que dieron sus poderes a “Once”, utiliza sus poderes psíquicos para arrastrar a sus víctimas a un estado de trance, donde las asesina en sus alucinaciones. Muy, pero muy similar al método de Freddy Krueger (Robert Englund), quien mata a sus víctimas desde los sueños.
Dicha película es una evolución surrealista de slashers más convencionales como La masacre de Texas o Halloween. Sin embargo, en la serie, los personajes aprenden a contrarrestar a Vecna de manera activa, lo que la vuelve más similar a la secuela Pesadilla en la calle del infierno 3 - Los guerreros del sueño.



































































































