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  • Cómo ver las películas de WWE Studios

    Cómo ver las películas de WWE Studios

    Philipp Engel

    Philipp Engel

    JustWatch Editor

    En 1992, la World Wrestling Entertainment decidió expandirse su visión del entretenimiento hasta entonces centrado en el elástico ring de la lucha libre con la creación de los WWE Studios, una productora y distribuidora de cine inicialmente pensada para lanzar las carreras de sus luchadores como actores en el cine de acción, aunque también se aventuró en otros ámbitos todavía más sorprendentes. 

    Aunque no se puede decir que sean obras maestras del cine, hemos detectado que hay un inesperado interés por el mundo del wrestling. De ahí que te ofrezcamos esta lista con la que podrían ser las diez mejores, cómo verlas y una lista completa de producciones WWE. Si alguna no está disponible, te avisamos de cuando lo esté. 

    ‘El rey Escorpión’ (2002) 

    La buena aceptación por el público de Dwayne Johnson, entonces todavía como The Rock, en El regreso de la momia (2001) motivó la producción de El rey Escorpión –una precuela ambientada unos 5000 años antes, que narra su ascenso al trono–, coproducido con la Universal, que volvió a encontrar a su público, pese a unas críticas no demasiado laudatorias. En cualquier caso es una disfrutable superproducción épica ambientada en el antiguo Egipto dirigida por Chuck Russell, donde Mathayus –The Rock– secuestra a la bruja (Kelly Hu) que un tirano tiene esclavizada para dominar a las tribus del desierto. Una película de aventuras a gran escala, comparable por ejemplo a La búsqueda, con Nicolas Cage de cazador de tesoros, ideal para una tarde de cine en familia. Es un buen clásico de aventuras contemporáneo. 

    ‘Tesoro del Amazonas’ (2003)

    Si en los créditos de El rey Escorpión todavía figuraban las siglas de WWF Entertainment –la empresa precursora que produjo Lucha sin límite (1989), con Hulk Hogan–, Tesoro del Amazonas es la película en la que The Rock defiende el escudo de los recién creados WWE Studios con una aventura amazónica llena de humor, patadas y hasta con un villano encarnado por el mismísimo Christopher Walken. Peter Berg, director de grandes películas de acción como El único superviviente (2013), dirige esta entretenida función en la que Rosario Dawson y Sean William Scott completan el cuarteto protagonista. Si ha triunfado, siempre puede ser un buen preludio para saltar a Indiana Jones. 

    ‘Pisando fuerte’ (2004) 

    Coproducida esta vez junto a la Metro-Goldwyn-Mayer, Pisando fuerte es un remake de la película homónima de Phil Karlson de 1973, donde Joe Don Baker era el veterano de guerra que regresaba a su pueblucho para descubrir que estaba completamente controlado por una banda de maleantes, que ha enganchado a la población a las drogas. Ahora es The Rock el que regresa, y Johnny Knoxville el que le ayudará a limpiar la localidad de maleantes, repartiendo palos a diestro y siniestro. La historia está basada en el caso real de Buford Pusser, cuya hija empezó a protestar con la secuela, Pisando fuerte 2, que no le parecía muy respetuosa con la memoria de su padre. 

    ‘Los ojos del mal’ (2006)

    Con Los ojos del mal, primera película protagonizada por el luchador luego metido a político Glen Jacobs alias Kane, la WWE modificó su estrategia: en vez de ser el héroe de la función, Kane era el villano, algo así como un corpulento Norman Bates dominado por su todavía viva madre, que se dedica a sacar los ojos a todos los adolescentes –pecadores, como en cualquier slasher–, que se ponen a su alcance. Una desagradable función gore, en la línea de las franquicias Saw o Hostel, pero de serie todavía más B. En 2014, Kane protagonizó la secuela, Los ojos del mal 2, que está un poquito mejor. No está mal para hacerse una idea de por dónde van los tiros cuando los luchadores de la WWE juegan a meterte el miedo en el cuerpo. 

    ‘Legendary’ (2010)

    John Cena, que había debutado en la escudería WWE Studios con Persecución extrema, que dio lugar hasta cinco secuelas “direct-to-video”, subió un poco el listón de su ambición como actor midiéndose con Patricia Clarkson en Legendary, un drama familiar con fondo de lucha libre. Él es el luchador que pasa por la cárcel, pero acaba volviendo a conectarse con su hermano pequeño (Devon Graye), un chico sensible e intelectual que, sin embargo, también ambiciona convertirse en un luchador (categoría pesos pluma), como el padre de ambos, y Danny Glover le ayudará a alcanzar su sueño. La película demuestra que los luchadores también tienen su fibra sensible, y son aptos para el melodrama.  

    ‘That's What I Am’ (2011)

    Aunque parezca mentira, WWE Studios también produjo este viaje a la América suburbana de los años 60 que recuerda mucho a la serie Aquellos maravillosos años, con Ed Harris como profesor carismático que insufla humanidad a sus alumnos, entre los que hay dos a los que acaba uniendo una amistad que, al principio de That’s What I Am, parecía imposible. Una película muy sentimental sobre ese profesor que te acompaña toda la vida, sin rastro de lucha libre más allá de la presencia de la superestrella de WWE Randy Orton, que se foguea como actor. La película demuestra que la sensibilidad de los luchadores también da para azucarados ejercicios de nostalgia. 

    ‘Oculus: El espejo del mal’ (2013)

    El prolífico director de películas y series de terror Mike Flanagan, el sello Blumhouse -la productora de Insidious o Paranormal Activity– y WWE Studios coincidieron en el espacio tiempo con Oculus: El espejo del mal, una de espejito maldito que contiene un espíritu maligno llamado Marisol que trae la más sangrienta desgracia a quien lo cuelga en su casa. Los nuevos ocupantes de una casa suburbana donde se halla el misterioso objeto tratarán de demostrar científicamente su largo historial de maldad con una buena colección de sustos marca Blumhouse. Curiosamente, el nombre Oculus hace también referencia a la realidad virtual en la que se puede disfrutar del juego Virtual Fighting Championship. Después de Los ojos del mal, Oculus es una película de terror ya más estilosa, en gran parte al savoir faire de Flanagan, que este año ha sorprendido a propios y extraños con La vida de Chuck. 

    ‘Camino a Paloma’ (2014)

    Jason Momoa dirige, escribe y protagoniza este Camino a Paloma, una roadmovie distribuida por WWE Studios sobre un indio nativo americano que huye en Harley Davidson a lo Easy Rider (Buscando mi destino) de de los agentes del FBI, que lo persiguen por haber matado a quienes violaron y asesinaron a su propia madre. Una huída hacia adelante teñida de melancolía que finaliza cuando las cenizas maternas son esparcidas en un lago. Es un proyecto tan personal que Momoa cabalgó sobre su propia chopper. Es una curiosidad para fans que demuestra que el actor cualquier día de estos nos puede sorprender con una película más interesante de lo que cabía esperar de él. 

    ‘Juego de manos’ (2016)

    Distribuida mundialmente por WWE Studios, Juego de manos es un intento de alejarse del ecosistema del wrestling con un drama protagonizado por el afroamericano Jacob Latimore que ejerce de mago callejero de día y de delincuente por la noche, una combinación abocada al drama. Pero con toques super heroicos, como una mezcla de Chronicle y Iron Man, ya que resulta que no es un buen mago porque se sepa todos los trucos, sino porque tiene poderes… Un buen intento de salir del ring y del mundo de la vigoréxica más lustrosa para probar algo distinto. Se aplaude ese intento de originalidad y de ampliar constantemente las ambiciones narrativas de la WWE. 

    ‘Peleando en familia’ (2019)

    Florence Pugh encarnó a la luchadora británica Saraya Bevis en este biopic producido por Dwayne Johnson, que se presta a un cameo en el que recupera su antigua personalidad de luchador con el nombre de The Rock. Tal y como ya nos advierte el título de esta comedia de Stephen Merchant, colaborador habitual de Ricky Gervais, Peleando en familia Saraya combatía rodeada de su familia de luchadores que incluía a su hermano Zack (Jack Lowden), a su padre Ricky (Nick Frost) y a su madre Julia (Lena Headey). Para WWE Studios fue una manera de echar la vista atrás y mostrar los duros entrenamientos a los que son sometidos sus aspirantes. Un biopic autoparódico que vuelve a demostrar la amplitud de miras de la WWE. 

  • El mejor donghua, anime chino que no conocías y triunfa en Crunchyroll

    El mejor donghua, anime chino que no conocías y triunfa en Crunchyroll

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Si andas navegando por entre los catálogos del anime, entre las novedades habrás leído varias veces el término donghua. Se trata de series de anime, pero hechas en China, y están teniendo un éxito brutal entre el público internacional.

    A diferencia del anime japonés, el donghua suele combinar influencias de la estética tradicional china (mucho oro, pelos lustrosos, belleza andrógina y sublime) con técnicas de animación digital y temáticas también muy idiosincráticas del país, como el romantasy épico o la recreación suntuosa de leyendas tradicionales.

    Vamos, que la experiencia resulta exótica incluso para quienes conocen de sobras el anime japonés. La primera gran película en despuntar en España fue The King's Avatar: For the Glory (2019), un Solo Leveling (2024) anterior y más estético, pero la serie que más ha despuntado estos años ha sido Scissor Seven (2018), una comedia de acción sobre un aprendiz de sicario que empuña de noche sus tijeras de peluquero para ganar algo de dinero. Si algo sabes de anime, seguro que reconoces a su protagonista.

    Pero ¿cuáles son las series de donghua que están volviendo al anime chino en un incipiente fenómeno mundial? En nuestra lista y para que probéis, os proponemos 10 sin un orden establecido.

    Bai Yao Pu (2020)

    Con tres temporadas y contando, Bai Yao Pu (2020) es un whodunit sobrenatural alrededor de una Doctora Espiritual, acompañada por un joven monje y un doctor demonio. Si disfrutaste viendo las japonesas Natsume Yujin-cho (2008) y Mushi-Shi (2005), te sentirás como en casa con ella: la única diferencia es que está ambientada en la antigua China y la mayoría de las criaturas sobrenaturales tienen sus raíces en el folclore chino.

    Por lo demás, espera belleza arbórea, un ritmo tranquilo y una protagonista que, en sabiduría y cutis perfecto, no tiene demasiado que envidiar a la elfa Frieren. Igual que Renegade Immortal, es de lo mejor que el género xiaxia nos propone.

    Cinderella chef (2018)

    Tragones y mazmorras (2024) nos demostró que la comida en el anime sabe (y se ve) mucho mejor. Si tienes hambre de un anime centrado en la gastronomía pero el rollo Ghibli ya no te funciona, prueba con Cinderella chef (2018). En ella, una chef famosa de la actualidad, pionera en el experimento con recetas tradicionales chinas, es transportada a la China Imperial cuando una de sus fórmulas sale mal.

    Una vez allí, al poseer a la hija de un magistrado, se verá envuelta en un matrimonio falso mientras va ganándose su sitio con recetas deliciosas (del futuro). Mezcla perfecta entre fantasía, romance y humor, tiene sabores clásicos pero ejecutados con gracia.

    La bendición del oficial del cielo (2020)

    Basada en una novela del mismo nombre escrita por MXTX, La bendición del oficial del cielo (2020) es una adaptación al donghua con una especial afección por la fantasía con raíces en la mitología, el taoísmo y el budismo (piensa en dioses, inmortales, fantasmas y monstruos, con la antigua China como telón de fondo).

    En ella, un Dios Menor, si tomamos términos pratchettianos, el Oficial Celestial Xie Lian es conocido como un ser sobrenatural que solo trae desgracias. Para recuperar su estatus (y su orgullo), en una colaboración de conveniencia dudosa, contará con la ayuda de un fantasma Supremo mucho más poderoso. Por la ambientación, la recomendaría a fans de Bai Yao Pu o la archiconocida Inuyasha (2000).

    Link Click (2021)

    Toma los viajes de La chica que saltaba a través del tiempo (2006) y el espíritu de típica buddy movie de Mob Psycho 100 (2016) y tienes Link Click (2021). Este donghua se desarrolla en una tienda llamada “Time Photo Studio”, regentada por Lu Guang y Cheng Xiaoshi, dos amigos que viajan en el tiempo para cumplir recados sobrenaturales.

    La habilidad de Lu Guang es similar a una cámara de vigilancia; puede rastrear los eventos que sucedieron en una foto. Cheng Xiaoshi puede entrar en el mundo de la foto y poseer el cuerpo de una persona designada, ya sea el mismo cliente o alguien de su entorno. Y lo que empieza como una serie autoconclusiva –cómo no– escala a dimensiones sorprendentes, incluso trágicas para su amistad.

    To Be Heroine (2018)

    Uno de los primeros donghua con el que nos encontramos surfeando por las plataformas fue To Be Heroine (2018), una secuela spin-off de la pionera To Be Hero (2016). No hace falta ver aquella para entender su continuación, sólo disponerte a un argumento algo ridículo pero con mucho alma: la protagonista tropieza con un universo alternativo habitado por un un bebé parlante con ropa interior dorada. Sí, lo has leído bien.

    Pronto descubrirá que cada prenda del bebé invoca a luchadores llamados SpiCloths, y ahí la hemos liado. Si esto no es una versión paródica del poderosísimo bebé con chupete de Yu Yu Hakusho (1992), no sé de qué se trata. Y no, To Be Heroine no tiene nada que ver con TO BE HERO X…

    TO BE HERO X (2025)

    Está entre las mejores series que hemos visto en 2025 hasta ahora, y TO BE HERO X (2025) es, sin discusión alguna, el donghua del año. Suena extraño en un universo de relecturas culturales y refritos, pero TO BE HERO X innova, en fondo y en forma, empezando por sus técnicas de animación entre el 2D y el 3D. ¡Incluso tiene personajes dimensionales! Su única temporada nos dejó con ganas de más.

    Como sucedía con Terry Pratchett o su equivalente donghua, La bendición del oficial del cielo, el ranking de poder del mundo de ficción se decide en base a un sistema de Valor de Confianza. La gran diferencia es que todo espectador pudo participar en este ranking, con una cuenta en Bilibilli. Una idea de reality básico, pero revolucionaria en la ficción.

    The Daily Life of the Immortal King (2020)

    Horticultura y poderes. Si pudimos hacer un donghua sobre cocina sobrenatural, ¿por qué no seguir con la tendencia? The Daily Life of the Immortal King (2020) sigue a un adolescente, prodigio de la jardinería, que tiene que enfrentarse al día a día en la secundaria y, de paso, a salvar el mundo mientras oculta sus poderes.

    Con tres temporadas muy parecidas al tono seco y meta de One-Punch Man (2015), este Rey Inmortal invoca de acción, fantasía, humor y slice of life. Échale un ojo si disfrutas del humor descarnado y triste de Link Click. También fue animada por Haoliners Animation League, así que puedes esperarte una animación de verdadera calidad.

    Lord of Mysteries (2025)

    El gran qué de Lord of Mysteries (2025) recae en su historia. Basada en un fanfic superventas, este es un donghua entre Outlander (2014) y Por trece razones (2017). Ojo, eso sí, porque hay mucho world-building que asimilar al comienzo de la serie (es similar a la Inglaterra de finales de la época victoriana pero con un toque de poderes sobrenaturales), así que mejor tomársela como un reto.

    Cuando Zhou Mingrui se transmigra en el cuerpo de un graduado universitario que se suicidó, se activa una trama detectivesca con un buen regusto por la acción. Para volver, naturalmente, deberá entender qué sucedió con este joven. Es perfecta, si buscas un donghua algo menos infantil.

    Renegade Immortal (2023)

    Si puede contigo la imaginación desbordante del xiaxia, el romantasy épico que recrea las leyendas tradicionales chinas, debes echarle un ojo a Renegade Immortal (2023). Eso sí, está animada en (un exhuberante) 3D. En ella, un ser inmortal de talento mayormente mediocre pero decidido a superar sus limitaciones con el apoyo de sus padres devotos.

    En realidad, el gran diferencial de la serie pasa por abrazar el corazón amable de shonens como Kimetsu no Yaiba (2019), con un tipo muy normal pero muy-muy cabezudo escalando de poder a base de esfuerzo, o la misma Bai Yao Pu.

    El fundador del satanismo (Mo Dao Zu Shi) (2018)

    No esperábamos engancharnos a la historia de El fundador del satanismo (Mo Dao Zu Shi) (2018), que funciona con igual fuerza como novela, donghua y adaptación en acción real (El Indomable (The Untamed), de 2019). Otra buddy movie, similar a Link Click, dos héroes pasan de rivales a aliados mientras resuelven crímenes sobrenaturales.

    Y son sus dos protagonistas, su principal baza: carismáticos, irreverentes y dispuestos a cargar con la culpa para proteger a quienes aman. Como Good Omens (2019), pero añádele capas de oro y fantasía. En realidad, El fundador del satanismo sintetiza lo mejor del donghua, con una historia genérica que da lugar a universos despampanantes y momentos de lágrima por sorpresa.

  • A 25 años del estreno de ‘El emperador y sus locuras’: ¿qué fue de sus inolvidables voces?

    A 25 años del estreno de ‘El emperador y sus locuras’: ¿qué fue de sus inolvidables voces?

    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    JustWatch Editor

    Con lo rápido que pasa el tiempo, cuesta creer que esos clásicos animados con los que crecimos ya han pasado más de dos décadas de recorrido. Pero aquí estamos y resulta que El emperador y sus locuras cumple ¡25 años! Puede que no fuese el título más clásico del catálogo de Disney, pero supo construir su fiel base de seguidores, aquellos que repiten sin cansar "¡Baja la palanca! ¡La otra palanca!". 

    Te guste o no este film, no puedes negar que un emperador narcisista convertido en llama por accidente suena particularmente interesante. Y como cada aniversario es una buena excusa para dejarnos llevar por la nostalgia, quise repasar qué ha sido del reparto que dio vida y voz a Kuzco, Pacha, Yzma y, por supuesto, Kronk. Al final encontrarás una lista para saber como ver cada uno de los títulos en los principales servicios de streaming de España. 

    David Spade (Kuzco)

    Si no has visto la película (no sé dónde has estado por 25 años, pero prometo que no juzgo), Kuzco era el protagonista, un joven emperador, egocéntrico y vanidoso interpretado por David Spade. Spade fue, para muchos, la personificación del sarcasmo americano de principios de los 2000, y esa energía le venía perfecta al personaje. Tras el estreno, siguió cultivando ese humor ácido en películas como La sucia historia de Joe Guarro o Dickie Roberts: ex niño prodigio, y más tarde se convirtió en presencia fija de comedias como Niños grandes. 

    Pero ¿qué ha estado haciendo en los últimos años? David ha encontrado un segundo hogar en los podcasts, liderando el programa Fly on the Wall, junto a Dana Carvey, convirtiéndose en parada obligatoria para aquellos nostálgicos de Saturday Night Live. En este 2025 volvió al stand-up con Diente de león, demostrando que su estilo irónico sigue tan afilado como cuando daba vida a Kuzco.

    John Goodman (Pacha)

    Para cuando John Goodman interpretó a Pacha, ya era un actor muy bien posicionado en la industria del entretenimiento. Su etapa en Roseanne lo había convertido en uno de los padres de la TV por excelencia, y su trabajo con los hermanos Coen (de Arizona Baby a El gran Lebowski) habían demostrado que era  uno de esos actores podían moverse con soltura y naturalidad entre el drama y la comedia. 

    Después de El emperador y sus locuras, Goodman amplió aún más su legado prestando su tan particular voz a Sully en Monstruos, S.A. y protagonizando papeles sólidos en Argo o Calle Cloverfield 10. En uno de sus papeles más recientes, brilló como el patriarca excesivo de Los honestos Gemstones, una vez más recordándonos que sigue siendo un actor capaz de elevar cualquier personaje, sea humano, monstruo o aldeano de corazón enorme.

    Eartha Kitt (Yzma)

    ¿Es posible borrar de nuestra mente la voz de Yzma? No lo creo. La magia detrás de este inolvidable personaje es Eartha Kitt. Pero antes de convertirse en la villana más genialmente exagerada de Disney, ya había marcado un recorrido como cantante, actriz y como Catwoman en los 60. Con El emperador y sus locuras, Kitt se ganó el corazón de una nueva generación de fans, y tuvo la oportunidad de retomar el papel en Kuzco: Un emperador en el cole y en El emperador y sus locuras 2: La gran aventura de Kronk, obteniendo premios por su trabajo en ambos proyectos. Fuera de la franquicia de Disney, siguió trabajando en cine, Broadway y animación casi hasta el final. Falleció en 2008, pero dejó un legado tan amplio como Yzma: única, brillante y absolutamente icónica.

    Patrick Warburton (Kronk)

    Me encanta cuando un personaje secundario se roba la película, y Kronk es el ejemplo perfecto. Gran parte del mérito se lo lleva Patrick Warburton cuya manera de hablar, relajada, profunda, y naturalmente cómica, lo ha convertido en una voz reconocible incluso sin necesidad de ver su cara. Luego del estreno de El emperador y sus locuras, Warburton encadenó papeles televisivos en The Tick y Rules of Engagement. También continuó su camino en la animación, con papeles icónicos como Joe Swanson en Padre de familia, Brock en Los hermanos Venture, Ken en Bee Movie, y hasta Buzz Lightyear en la serie animada. Y sí, también volvió como Kronk en todo lo que vino después, porque ¿quién más podría hacerlo tan bien?

    Wendie Malick (Chicha)

    Tal vez Chicha no sea protagonista en esta historia, pero su intérprete Wendie Malick supo convertir a Chicha en un personaje memorable, tan sarcástica como carismática.  Malick llevaba años brillando en sitcoms como Dream On y Just Shoot Me!, donde interpretó a Nina Van Horn. Después del universo de Kuzco, se reinventó como una de las grandes voces de la animación adulta: Beatrice Horseman en BoJack Horseman y la carismática Eda en Casa Buho, papeles que la colocaron en el radar de nuevas generaciones. Además de sus proyectos animados hizo apariciones en Hot in Cleveland, El Rancho y American Housewife. Año a año demuestra que es de esas actrices que nunca pierden ni su elegancia ni su mordacidad, tal y como Chicha.

  • Todas las películas de Marvel en la Fase 5 del MCU, clasificadas

    Todas las películas de Marvel en la Fase 5 del MCU, clasificadas

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    La quinta fase del Universo Cinematográfico Marvel dio lugar a una nueva oleada de superhéroes (y algún que otro antihéroe) que continuaron exploraron desde lo cómico hasta lo oscuro dentro del MCU. 

    En una etapa marcada por altibajos analizamos las 6 películas que componen la Fase 5 en esta guía y las ordenamos de mejor a peor.

    1. Thunderbolts*

    Si se compara Thunderbolts* con otros intentos recientes de Marvel por introducir equipos corales, como Eternals o incluso Doctor Strange en el multiverso de la locura, queda claro que aquí la apuesta va por un tono más contenido y terrenal. 

    Mientras Eternals buscaba épica cósmica y acababa diluyéndose en exceso de personajes, Thunderbolts* opta por una dinámica más cercana al thriller político, heredera espiritual de Capitán América: El Soldado de Invierno.

    También se puede establecer un contraste interesante con Escuadrón Suicida de DC: donde aquella se recreaba en el caos y el exceso, Thunderbolts* encuentra fuerza en la ambigüedad moral y en personajes rotos que no buscan redención grandilocuente. 

    En ese sentido, se siente más madura que propuestas recientes como Thor: Love and Thunder, y más coherente que otros experimentos fallidos del MCU. Es una película que no necesita salvar el mundo para sentirse relevante, y ahí radica gran parte de su encanto.

    2. Deadpool & Wolverine (2024)

    Más allá del fenómeno taquillero, Deadpool & Wolverine se distingue de otras películas recientes del MCU por su libertad creativa. Comparada con Spider-Man: No Way Home, que jugaba con la nostalgia desde el homenaje, aquí el enfoque es más destructivo y autoconsciente, casi burlón con la propia historia de Marvel.

    Frente a películas más familiares como Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos o Doctor Strange, esta cinta permite romper la cuarta pared de forma mucho más agresiva, algo que ni siquiera Thor: Ragnarok se atrevió a hacer con tanta constancia. 

    Además, la química entre Deadpool y Lobezno recuerda a los grandes dúos disfuncionales del cine de acción, más cercana a Arma Letal que a cualquier blockbuster superheroico estándar. En comparación con los intentos fallidos de humor en Ant-Man y la Avispa: Quantumanía, aquí cada chiste tiene un propósito narrativo claro, reforzando su condición de rareza absoluta dentro del MCU.

    3. Guardianes de la Galaxia Vol. 3 (2023)

    Guardianes de la Galaxia Vol. 3 funciona casi como un caso aislado dentro de la Fase 5, en especial si se compara con películas como The Marvels o Doctor Strange en el multiverso de la locura, donde el tono fluctuaba sin encontrar un equilibrio claro. James Gunn logra aquí algo que pocas sagas del MCU han conseguido: cerrar una trilogía con coherencia emocional.

    A diferencia de cierres más funcionales como Iron Man 3 o Thor: El mundo oscuro, esta entrega se siente definitiva, incluso dolorosa. Su tratamiento del trauma y la identidad conecta más con películas ajenas al MCU como Logan, que con el cine de superhéroes tradicional. 

    Además, frente al espectáculo vacío de propuestas como Eternals, Guardianes 3 apuesta por el desarrollo de personajes y las consecuencias emocionales, algo que se había echado en falta en fases recientes. Por eso no solo destaca dentro de la Fase 5, sino también en el conjunto del MCU.

    4. Capitán América: Brave New World (2025)

    En comparación con las anteriores películas del Capitán América protagonizadas por Steve Rogers, Capitán América: Brave New World adopta un enfoque más político que épico. Mientras El Soldado de Invierno se apoyaba en el espionaje clásico y Civil War en el conflicto ideológico entre héroes, esta nueva entrega se acerca más al terreno de Falcon y el Soldado de Invierno, aunque con mayor escala cinematográfica.

    Frente a películas recientes como Black Panther: Wakanda Forever, aquí el peso del legado es más narrativo que emocional. La introducción del Red Hulk, además, recuerda a villanos físicos como Abominación en El increíble Hulk, aunque con una lectura más simbólica del poder y la violencia. 

    No es una película tan redonda como las mejores entregas del personaje, pero sí resulta más sólida que otros intentos recientes de relanzar héroes clásicos, como Thor: Love and Thunder, apostando por una identidad más sobria y menos autoparódica.

    Como hay muchos flecos que debes tener en cuenta antes de verla, en Justwatch creamos una guía con todas las películas que debes ver antes de Capitán América: Brave New World.

    5. The Marvels (2023)

    Si se compara The Marvels con Capitana Marvel, la diferencia de tono es evidente: donde la primera buscaba una épica de origen, esta opta por una dinámica más ligera y coral. En ese sentido, se asemeja más a propuestas como Ant-Man, aunque sin alcanzar su equilibrio entre comedia y aventura.

    Frente a películas centradas en un solo protagonista, como Doctor Strange o Black Panther, aquí la narrativa compartida juega tanto a favor como en contra. La química entre personajes recuerda a los primeros Vengadores, pero la falta de un conflicto verdaderamente potente la sitúa por debajo de otras cintas corales como Guardianes de la Galaxia. 

    Aun así, resulta más arriesgada que propuestas conservadoras como Thor: El mundo oscuro, y su intento de conectar cine y televisión (en especial con Ms. Marvel) anticipa un modelo narrativo que Marvel seguirá explorando, con resultados desiguales.

    Si quieres verla en el orden correcto con otros films de Marvel, te recomendamos nuestra guía de películas de Marvel en orden para ver online.

    6. Ant‑Man y la Avispa: Quantumanía (2023)

    Como punto de comparación, Ant-Man y la Avispa: Quantumanía se distancia mucho de las dos primeras entregas de la saga, que apostaban por un tono casi de comedia de atracos. Aquí, el salto al multiverso pretendía emular la ambición visual de Doctor Strange en el multiverso de la locura, pero sin su personalidad estética.

    En comparación con Thor: Love and Thunder, comparte el problema de no saber equilibrar humor y amenaza real, aunque Quantumanía resulta menos autorreferencial. Frente a villanos más desarrollados como Thanos en Infinity War, Kang queda desaprovechado, algo que pesa especialmente si se la compara con introducciones más impactantes como la de Killmonger en Black Panther. 

    Aun así, es más coherente que experimentos fallidos como Eternals, y mantiene cierta ligereza que la hace más accesible, aunque claramente inferior a las mejores comedias del MCU.

    Por otro lado, si quieres seguir leyendo sobre Marvel, tenemos un ranking similar con las películas de la fase 3 del MCU.

  • Todas las películas de American Pie, en orden

    Todas las películas de American Pie, en orden

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    Hay sagas que no planeaban durar tanto, y American Pie es una de ellas. Nació como una comedia adolescente muy ligada a su momento, a una forma concreta de entender la amistad, el sexo y el paso a la adultez a finales de los noventa, y acabó convertida en una franquicia que se resistió a desaparecer. 

    Con el tiempo llegaron secuelas que intentaron recuperar el espíritu original con mayor o menor acierto. Algunas supieron entender por qué esos personajes conectaron tanto; otras se limitaron a reciclar la fórmula sin el mismo contexto ni la misma chispa. Aun así, vistas en conjunto, todas cuentan algo sobre la época en la que se estrenaron. Ahora que la nostalgia está a la orden del día, es el momento perfecto para adentrarse en nuestra lista de todas las películas de American Pie, en orden.

    1. American Pie (1999)

    American Pie (1999) es el origen de todo y se nota. No solo porque marca el tono, sino porque entiende a sus personajes y a la edad que están viviendo. El humor es explícito, sí, pero nace de la inseguridad, del ridículo y de situaciones que se sienten sorprendentemente reales. La dinámica del grupo es lo que lo sostiene todo y lo que hace que la película funcione incluso cuando cruza líneas. Comparada con American Pie: El reencuentro (2012), esta es mucho más libre y menos consciente de sí misma. Por eso sigue funcionando tan bien. Si esta te gusta, Supersalidos (2007) es una parada obligatoria.

    2. American Pie 2 (2001)

    American Pie 2 (2001) hace justo lo que tiene que hacer una buena secuela: continuar la historia sin estropearla. Mantiene al grupo unido, refuerza las relaciones y sube el nivel del humor sin perder el equilibrio. Todo se siente más grande, pero todavía conectado a los personajes. Comparada con American Pie ¡Menuda boda! (2003), aquí nadie queda fuera y eso se nota. Es el último momento en el que la saga avanza de forma natural antes de empezar a dispersarse. Si conectas con este tono, Viaje censurado: Cerveza libre (2009) encaja perfectamente.

    3. American Pie ¡Menuda boda! (2003)

    American Pie ¡Menuda boda! (2003) cambia las reglas del juego al centrarse casi por completo en Jim y Stifler. La película se vuelve más exagerada, más ruidosa y más dependiente del gag, pero también más definida en su propuesta. Comparada con American Pie 2 (2001), pierde grupo, pero gana una identidad más clara como comedia individual. Aún conserva parte del espíritu original y eso la coloca por encima de muchos spin-offs. Es aquí donde la saga empieza a parecerse más a una sitcom, muy en la línea de Van Wilder: Animal party (2002).

    4. American Pie: El reencuentro (2012)

    American Pie: El reencuentro (2012) juega claramente la carta de la nostalgia, y lo hace sin esconderlo. Volver a reunir al reparto original devuelve a la saga algo que llevaba años perdido: identidad. Comparada con American Pie (1999), es más reflexiva y más consciente del paso del tiempo, pero también más honesta con sus personajes y cómo han evolucionado. No todo funciona, pero hay intención de cierre y eso se agradece. Tiene ese tono agridulce que recuerda a Si fuera fácil (2012).

    5. American Pie presenta: Band Camp (2005)

    American Pie presenta: Band Camp (2005) inaugura la era de los spin-offs, pero lo hace con cierta estructura. Aunque deja atrás al grupo original, intenta replicar el esquema básico de la saga y mantener una sensación de continuidad. Comparada con American Pie presenta: Fraternidad Beta (2007), se nota que todavía hay una idea clara de lo que quiere ser. Depende demasiado del nombre American Pie, sí, pero al menos intenta sostenerse como comedia en solitario. Tiene mucho del espíritu de La revancha de los novatos (1984).

    6. American Pie 5: Una fiesta de pelotas (2006)

    American Pie 5: Una fiesta de pelotas (2006) apuesta directamente por el exceso y no disimula. Todo gira alrededor de provocar y escandalizar, sin demasiada preocupación por el desarrollo o la coherencia. Comparada con American Pie presenta: Band Camp (2005), aquí se pierde cualquier intento de equilibrio, pero gana una identidad clara dentro de todo ese caos que vemos. Es una película que sabe exactamente a qué juega, para bien o para mal. Funciona como producto del momento en el que se creó, muy al estilo de Escuela de novatos (2003).

    7. American Pie presenta: Fraternidad Beta (2007)

    American Pie presenta: Fraternidad Beta (2007) intenta arreglar parte del desorden anterior recuperando algo básico: la sensación de grupo. El entorno universitario ayuda y permite repetir dinámicas que ya habían funcionado antes. Comparada con American Pie 5: Una fiesta de pelotas (2006), se siente más organizada y más consciente de lo que quiere contar. No está a la altura de las originales, pero se deja ver con facilidad. Si esta te funciona, Aquellas juergas universitarias (2003) es el siguiente paso lógico.

    8. American Pie 7: El libro del amor (2009)

    American Pie 7: El libro del amor (2009) intenta reconectar con el pasado recuperando uno de los iconos más reconocibles de la saga. La idea tiene sentido, aunque la ejecución no siempre acompañe. Comparada con American Pie presenta: Band Camp (2005), se siente más desconectada emocionalmente, pero mantiene el espíritu gamberro que define a los spin-offs. Funciona más como sucesión de gags que como historia. En ese sentido, se parece mucho a Sex Drive (2008). Si te gusta esa película, esta te encantará. 

    9. American Pie presenta: Girls’ Rules (2020)

    American Pie presenta: Girls’ Rules (2020) parte de una idea que, al menos, intenta mover la franquicia en otra dirección. Cambiar el punto de vista es un riesgo y también su mayor acierto. Comparada con American Pie 7: El libro del amor (2009), se nota el esfuerzo por actualizar el tono, el humor y las reglas del juego, aunque sin romper del todo con la marca que la hace reconocible. Y es ahí donde se equivoca, ya que se queda a medias, un poco en tierra de nadie. Tiene la misma intención que #Sexpact (2018) al intentar modernizar la fórmula sin perder su sello de identidad, aunque no siempre lo consiga.

  • Esperando a la nueva temporada de ‘Los Bridgerton’: las 10 mayores diferencias entre la serie y los libros

    Esperando a la nueva temporada de ‘Los Bridgerton’: las 10 mayores diferencias entre la serie y los libros

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    Desde su estreno en Netflix, Los Bridgerton se ha convertido en uno de los mayores fenómenos televisivos de la última década. Su mezcla de romance, intriga social, estética de época y una mirada contemporánea sobre el género y el poder ha conquistado a millones de espectadores, muchos de los cuales descubrieron después que la serie se basa en la popular saga literaria homónima de Julia Quinn.

    Sin embargo, como ocurre con toda gran adaptación, la realizada por Netflix no es un reflejo 100% fiel de los libros. Shonda Rhimes y su equipo han tomado decisiones creativas que alteran algunos personajes y tramas, con el objetivo de construir una narrativa más adaptada al lenguaje de la televisión actual. 

    En esta lista repasamos las diez diferencias más importantes entre la serie y las novelas.

    La importancia y la identidad de Lady Whistledown

    En la serie, Lady Whistledown es mucho más que un recurso narrativo: es una presencia constante, casi omnisciente, cuya identidad se revela bastante pronto y cuyas acciones tienen consecuencias devastadoras para la reputación de varios personajes de la historia. 

    Sus publicaciones no solo comentan, sino que manipulan y castigan, convirtiéndola en una figura casi antagonista dentro del relato.

    En los libros, en cambio, Lady Whistledown funciona como un marco irónico para abrir capítulos. Su identidad no es una obsesión colectiva ni un misterio central en la trama, y el énfasis está mucho más en las historias románticas que en el impacto social de sus escritos. 

    El cambio recuerda a lo que hizo Gossip Girl con respecto a su material original: convertir una voz narradora en un motor dramático constante. El resultado en la serie de Netflix es eficaz a nivel televisivo, pero también más cruel y menos ligero que en las novelas, a diferencia de otras series similares a Los Bridgerton.

    La presencia de la reina Charlotte

    La reina Charlotte es uno de los grandes añadidos de la serie. No solo es un personaje recurrente, sino una figura clave cuyo juicio influye de forma directa en la alta sociedad londinense. 

    Su carisma y poder simbólico son tan fuertes que incluso ha protagonizado su propio spin-off, La reina Charlotte: una historia de Bridgerton.

    En los libros, sin embargo, su presencia es casi inexistente. Julia Quinn no la utiliza como personaje activo ni como elemento de presión social. Esta ampliación recuerda a adaptaciones como The Crown, donde figuras históricas se convierten en ejes emocionales del relato. 

    En Bridgerton, la reina aporta espectáculo y cohesión política al universo, aunque también desplaza el foco de las relaciones íntimas que eran el verdadero corazón de las novelas.

    La existencia del príncipe Friedrich

    El príncipe Friedrich de Prusia, pretendiente de Daphne y rival temporal de Simon, es una creación exclusiva de la serie. Su inclusión introduce un triángulo amoroso clásico que eleva la tensión romántica y añade una dimensión internacional al “mercado” matrimonial de la temporada.

    En los libros, Daphne y Simon siguen un recorrido mucho más directo, sin interferencias externas de este calibre. 

    Este tipo de añadido es habitual en adaptaciones televisivas, como ocurrió con ciertos intereses amorosos inventados en Crónicas vampíricas. 

    El príncipe cumple su función dramática, pero también simplifica el conflicto: Simon deja de ser una elección compleja para convertirse en el amor “verdadero” frente a una opción más conveniente.

    El destino de Marina Thompson

    Marina Thompson es uno de los personajes más trágicos y complejos de la serie, con un arco argumental central en la primera temporada y una breve reaparición en la segunda. Su historia aborda temas como el embarazo fuera del matrimonio, la desesperación social y la falta de opciones para las mujeres.

    En los libros, Marina ya ha fallecido cuando la historia de Eloise cobra protagonismo, y nunca aparece de manera directa en escena. 

    La serie adopta una estrategia similar a Outlander, donde personajes secundarios ganan peso para enriquecer el contexto emocional. 

    El resultado es poderoso, aunque también introduce una carga dramática que los libros evitaban de manera deliberada en favor de un tono más romántico.

    El protagonismo de la familia Featherington

    En la adaptación televisiva, los Featherington se convierten en una segunda familia protagonista. Subtramas como la ludopatía de Lord Featherington, el engaño financiero o la llegada de un heredero manipulador ocupan un espacio narrativo considerable en la serie.

    En los libros, por contra, su papel es mucho más periférico y, además, existe una cuarta hermana, Felicity, que la serie elimina por completo. 

    Este tipo de expansión recuerda a lo sucedido con la familia Crawley en Downton Abbey, donde los secundarios acaban sosteniendo temporadas enteras. En Bridgerton, los Featherington aportan sátira y contraste social, aunque a veces rompen el equilibrio romántico de la historia.

    La escena de la abeja

    La famosa escena de la picadura de abeja es uno de los ejemplos más claros de reinterpretación creativa en relación a la saga literaria. En la serie, el momento entre Kate y Anthony es íntimo, cargado de tensión contenida y deseo reprimido, culminando en un casi beso que define su relación.

    En el libro, por contra, la escena es mucho más torpe y polémica: Anthony intenta succionar el veneno de una manera absurda desde el punto médico, arrancando la ropa de Kate. 

    La serie opta por una solución similar a la que Orgullo y prejuicio ha tenido en sus múltiples adaptaciones: eliminar elementos incómodos para reforzar la química emocional. El cambio es, en este caso, una mejora clara en términos de sensibilidad y verosimilitud.

    Eloise descubre la verdad sobre Lady Whistledown

    En el final de la segunda temporada, Eloise descubre que Penélope es, en realidad, Lady Whistledown, lo que provoca una ruptura profunda en la amistad entre ambas. Este giro redefine por completo su relación y añade un conflicto de largo recorrido en la historia.

    Sin embargo, en los libros, Eloise nunca descubre la verdad de esta forma. Su fascinación por Whistledown es menor, y cuando conoce su identidad, reacciona con admiración más que con enfado. 

    La serie sigue una lógica similar a la de Pequeñas mentirosas, priorizando el drama interpersonal sobre la coherencia emocional. El resultado es más intenso, pero también más cruel que en el material original.

    El orden de las historias de amor

    La serie adelanta la historia de Colin y Penélope —conocidos como “Polin”— a la tercera temporada, cuando, en realidad, en los libros corresponde al cuarto volumen. Este cambio altera la cronología emocional del conjunto y acelera la maduración de ambos personajes.

    Adaptaciones como Juego de tronos también jugaron con el orden de eventos para mantener el interés del público. En Bridgerton, la decisión responde de manera clara a la popularidad de la pareja, aunque sacrifica parte del crecimiento lento y silencioso que hacía tan satisfactoria su historia de amor en las novelas.

    La escena controvertida entre Daphne y Simon

    Uno de los momentos más polémicos de la serie es la escena en la que Daphne fuerza a Simon a eyacular para comprobar que puede tener hijos. Aunque ya fue criticada en pantalla, el libro es aún más polémico: Simon está borracho y medio inconsciente, lo que hace que el consentimiento sea todavía menos claro.

    Este es un ejemplo de cómo ciertas escenas que pasaron desapercibidas en la literatura romántica de otra época resultan hoy muy incómodas. 

    Adaptaciones recientes como Normal People han demostrado que es posible tratar el sexo con mayor responsabilidad emocional. Bridgerton suaviza el problema, pero no lo resuelve del todo.

    La diversidad en el reparto y las tramas

    Quizá el cambio más celebrado de la serie es su apuesta por un reparto diverso en una historia de época, con personajes racializados en posiciones de poder y prestigio. Esta decisión no existe en los libros, que siguen los códigos tradicionales del romance histórico.

    El enfoque recuerda al de Hamilton o a versiones modernas de Los miserables, donde el anacronismo consciente sirve para ampliar el imaginario cultural. 

    En este caso, la adaptación no solo reinterpreta el texto, sino que lo actualiza, convirtiendo Bridgerton en algo más que una simple versión televisiva: en una relectura contemporánea de un género entero.

  • El legado ‘Star Wars’ de Kathleen Kennedy, de menos a más

    El legado ‘Star Wars’ de Kathleen Kennedy, de menos a más

    Philipp Engel

    Philipp Engel

    JustWatch Editor

    Kathleen Kennedy ha depuesto las armas como emperatriz de Star Wars, cargo que ostentaba desde que los mundos creados por George Lucas pasaron a ser propiedad del imperio Disney hace 14 años. La productora, que venía de producir a Spielberg, entre otros, seguirá con su carrera, sin dejar de lado proyectos Star Wars, que ya estarían en cantera, como The Mandalorian and Grogu o Star Wars: Starfighter. 

    Pero David Filoni, el mejor sucesor posible, será a partir de ahora el Emperador de la galaxia Star Wars de Disney. Aprovechamos este cambio de liderazgo para ordenar de menos a más los doce grandes hitos del legado Star Wars de Kathleen Kennedy, y como siempre, te decimos cómo puedes verlos.  

    12. ‘Star Wars: The Acolyte’ (2024)

    La serie creada por Leslye Headland es sin duda la que menos ha calado entre los fans, pese a que nos teletransporta a un tiempo de Star Wars apenas explorado hasta el momento, nada menos que un siglo antes de los acontecimientos narrados en La amenaza fantasma, antes de la decadencia Jedi y del ascenso Sith. En este contexto, y en clave de thriller, el maestro Sol (Lee Jung-jae) investiga una serie de crímenes que se resuelven demasiado rápido para evidenciar que el Lado Oscuro ya estaba haciendo de las suyas, atacando a los Jedi en su momento de mayor esplendor. A Star Wars: The Acolyte le faltaba la fuerza para plantar cara a tantos competidores en la Galaxia, y ha quedado como una anécdota al lado de Andor, la última gran sensación galáctica. Hay quien se atreve a compararla con Rashomon, por los múltiples puntos de vista, y porque Kurosawa siempre ha sido una inspiración para Star Wars.

    11. ‘Star Wars: Episodio IX -El ascenso de Skywalker’ (2019)

    El cierre de la tercera trilogía se tradujo con una decepción importante para los fans. Aunque tenía momentos épicos realmente  emotivos, Star Wars: Episodio IX -El ascenso de Skywalker carecía de la belleza esplendorosa de El despertar de la fuerza y de la audacia, en comparación, de Los últimos Jedi. Un fin de fiesta que se dedica a atar los cabos pendientes sin asumir riesgos, ni descubrir gran cosa, como si Disney ya hubiese tirado la toalla de la gran pantalla, tal y como demuestra la Historia, para trasladar la esencia de Star Wars a su plataforma con el exitoso lanzamiento de la mucho más excitante The Mandalorian, cuya primera temporada vio la luz ese mismo año. 

    10. ‘Obi-Wan Kenobi’ (2022)

    A pesar de contar con el muy reconocible rostro de Ewan McGregor repitiendo el icónico rol titular en una secuela que arranca diez años después de los acontecimientos narrados en Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith (2005), la mini serie Obi-Wan Kenobi, inicialmente prevista como un Anthology Film, tampoco ocupa un lugar predilecto en el corazón de los fans, probablemente por sus altas dosis de comedia, que no se sabe si es voluntaria o no, en conflicto con la trascendente gravedad Jedi. Aunque ver al Darth Vader de Hayden Christensen en proceso de conversión al lado oscuro tenía su qué, y esos golpes de humor eran para mondarse de risa. Pero es como uno de esos chistes que te hacían gracia en una época, y al cabo de unos años ya no recuerdas por qué. Joby Harold, su creador, no levantará cabeza. 

    9. ‘Star Wars: Episodio IX -Los últimos Jedi’ (2017)

    Como decíamos, Rian Johnson demostró algo de su característico ingenio en Star Wars: Episodio IX -Los últimos Jedi, que parecía menos el centro de la nueva trilogía que el final de una era y el principio de otra. El director de la posmoderna Brick se dedicaba a jugar con devoción con el imaginario Star Wars, mostrando unos Jedi distintos, sacando partido de de secundarios de lujo como Laura Dern y Benicio del Toro, divirtiéndose sin ocultarlo con personajes a los que visiblemente ama. Aprovechando la oportunidad, vaya, pero sin ponerse al servicio de la saga. Se estrenó el mismo año que Blade Runner 2049, otra exitosa revisitación de un mito de ciencia–ficción con el que compartía alguna cosa más en su tono introspectivo. 

    8. ‘Han Solo: Una historia de Star Wars’ (2018)

    Como no fue muy bien en taquilla, se le suele echar la culpa de la reconversión de los Anthology Films en series. Buena parte de culpa la tuvo la elección de Alden Ehrenreich para encarnar a Han Solo en sus años mozos, pues no tiene ni una cuarta parte del carisma de Harrison Ford. Y sin embargo, Han Solo: Una historia de Star Wars, con un inesperado Ron Howard detrás de las cámaras, tiene buenas secuencias de acción, especialmente el atraco al tren imperial –casi un remake de Aquel maldito tren blindado-, y la manera en que se conocen Solo y su leal copiloto Chewbacca es realmente deliciosa: durante una lucha en el barro de la prisión del planeta Mimban. 

    7. ‘Star Wars: Tripulación perdida’ (2024)

    La posibilidad de que aparecieran piratas en la galaxia era algo que tarde o temprano tenía que materializarse –basta tomarse algo en la cantina de Alderaan–, lo mismo que dedicar un spin-off a un público más directamente infantil, como es el caso de esta aventura imbuida del espíritu de Los Goonies sobre cuatro chavales que tratan de regresar a su planeta natal. El buen envejecer que está teniendo Jude Law, que está increíble para bien, en The Order, también ha contribuido a que los fans recibieran con los brazos abiertos esta Star Wars: Tripulación perdida, que transcurre en plena Nueva República, cinco años después de la caída del Imperio. 

    6. ‘Ahsoka’ (2023)

    El atractivo aquí lo pone Rosario Dawson trasmutada en Ashoka Tano, la padawan de Anakin Skywalker, pero también la mano reconocible de Dave Filoni, guardián de las esencias de la galaxia ahora al mando de la misma, como mínimo desde los tiempos en que dirigió las aventuras de los mentados en la serie animada de 133 episodios Las guerras clon (2008). Los acontecimientos relatados en estos ocho nuevos episodios transcurren después de El retorno del Jedi, entroncan con Star Wars Rebels y se desarrollan en paralelo a algunas de las nuevas series encabezadas por The Mandalorian, donde la guerrera hizo su primera aparición. Especialmente reservada a los fans de Rosario, y de sus pies, tal y como lucieron en Death Proof. 

    5. ‘El libro de Boba Fett’ (2021)

    ¿Si había que resucitar a Boba Fett por qué no se hizo de entrada, en vez de dedicar una serie como The Mandalorian a otro personaje con la misma armadura mandaloriana? Aunque la pregunta tiene su enjundia, y su resolución es parte del argumento, nadie puso peros a verle la cara al cazarrecompensas, ahora con el rostro de Temuera Morrison. Y además, El libro de Boba Fett, otra serie creada por Jon Favreau es como un spin-off de The Mandalorian, con la que sintoniza tanto en la forma –con ese espíritu de serie b– como en el fondo, a partir de una una trama que las interrelaciona. Así que es como prolongar una fiesta con un sabor deliciosamente pulp, aunque ahora con aroma a mafia italiana, como unos tagliatelle precocinados recién salidos del microondas. 

    4. ‘Star Wars: Episodio VIII -El despertar de la fuerza’ (2015)

    El despertar de la fuerza lleva muy bien su título ya que, además de dar continuidad a la saga con una nueva trilogía, que arranca cronológicamente 30 años después de El retorno del Jedi (1983), en la vida como la historia, que tenía el valor de ligar las viejas glorias, interpretadas por los actores originales, Leia, Luke y Han solo, con los nuevos, en lo que argumentalmente casi podía parecer un remake de la película original. Arranca con la irresistible imagen de la ruina de un crucero imperial estrellado en el desierto, y a partir de ahí no faltan las sorpresas, como el bromance entre Oscar Isaac y John Boyega que, chaqueta mediante, parecen protagonizar un remake encubierto de Brokeback Mountain. 

    3. ‘Andor’ (2022/2025)

    Diego Luna y Tony Gilroy volvieron a unir fuerzas para Andor, una inesperada precuela de Rogue One que cuenta paso a paso la formación de la alianza rebelde, y nos recuerda la necesidad de armar una revolución en tiempos oscuros, cuando el Imperio está en su apogeo, profundizando en ambos aspectos, en los sacrificios de los rebeldes, como en la represión imperial materializada en una desasosegante cárcel que recuerda a la de Ghosts... of the Civil Dead. A nivel estético también toma Rogue One como referente, con un diseño de producción tan espectacular como sobrio y elegante, y con una trama más próxima a películas sobre la Resistencia francesa como El ejército de las sombras. 

    2. ‘The Mandalorian’ (2019/2023)

    El salto de los Anthology Films a las series para Disney+ fue unánimemente aplaudido porque se inauguró con The Mandalorian, una magnífica serie ambientada en los tiempos posteriores a la trilogía original, tras la caída del imperio. La máxima creación de Jon Favreau ahonda en el submundo criminal de Star Wars a través de un misterioso cazarrecompensas mandaloriano (Pedro Pascal), que recordaba poderosamente a Boba Fett, aunque no era Boba Fett, amén del encanto de su compañero Grogu, la versión cuqui de Yoda. La estética de western de serie B quedaba reforzada por las impresionantes ilustraciones pulp que cerraban cada capítulo, con las que te entraban ganas de revisitar Por un puñado de dólares y toda la trilogía de Sergio Leone. 

    1. ‘Rogue One: Una historia de Star Wars’ (2016)

    Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana, surgió la idea de los Anthology Films, películas más pequeñas, pero no menos ambiciosas, que rellenarían los huecos entre las grandes trilogías. Una pena que no se siguiera la línea trazar con el finísimo debut galáctico de Gareth Edwards, que acababa de firmar Monsters y Godzilla, y nos trasladaba a un tiempo inmediatamente anterior al de la primera Star Wars, cuando todavía había que robar los planos de la Estrella de la Muerte. Aunque su producción fue muy complicado por los desencuentros entre Edwards y la productora, Rogue One: Una historia de Star Wars sigue siendo el título más cercano en tiempo, espacio, estética y espíritu a la película original, ese momento irrepetible de la historia del cine, que se ha repetido hasta la saciedad.

  • Los pecadores entra en la historia de los Óscar: ¿qué podría ganar realmente la película más nominada de 2026?

    Los pecadores entra en la historia de los Óscar: ¿qué podría ganar realmente la película más nominada de 2026?

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    ¿16 nominaciones al Óscar para una película de vampiros? Los pecadores, la película de terror de Ryan Coogler, acaba de hacer algo que parecía imposible: superar el récord histórico que compartían tres clásicos absolutos del cine. Nadie vio venir que una película sobre gemelos, blues y vampiros en el Mississippi de los años 30 no solo lo supere, sino que lo ha pulverizado. 

    Vamos a ver qué diablos acaba de pasar en Hollywood, cuáles de estas nominaciones son realmente viables y, sobre todo, por qué deberías correr a ver esta locura antes de que la ceremonia del 15 de marzo revele si la Academia tiene las agallas para coronar algo tan arriesgado.

    Las nominaciones a los Óscar de Los pecadores superan a tres monstruos del cine

    Hasta el jueves 22 de enero de 2026, tres películas compartían el trono con 14 nominaciones cada una. Eva al desnudo (1950), el clásico mordaz de Joseph L. Mankiewicz sobre ambición teatral, Titanic (1997) que consiguió 11 victorias, y La La Land (2016), que se llevó seis premios tras aquel momento infame en el que anunciaron que había ganado Mejor Película... para luego corregir y dárselo a Moonlight. Tres intocables durante décadas que establecieron un techo que parecía diseñado para proteger al canon cinematográfico tradicional. Pero Los pecadores ha venido y ha dicho “aguántame la cerveza (de maíz)”.

    Con sus 16 nominaciones, la película de Coogler rompe el récord por dos más que el anterior triunvirato. Y no es solo cuestión de números inflados por categorías técnicas; la película está nominada en absolutamente todo lo que importa, incluido Mejor Película, Director, Actor Principal y Guión Original. Lo verdaderamente conflictivo —para algunos— es que Los pecadores lo ha logrado esto siendo cine de género puro y duro.

     Una película de terror con vampiros y sangre, blues no debería estar aquí según las reglas no escritas de Hollywood, pero está, y además, mirando desde arriba a los dramas de época, los biopics serios y todo lo que normalmente seduce a la votantes. Vale, quizá la Academia se escude en que tiene crítica racial en un año en el que el ICE está creando terror de verdad en los EE.UU, pero igual finalmente entienda que el género también puede ser arte, o quizá solo es que Warner Bros. hizo una campaña brutal. Ambas cosas no se excluyen, pero el resultado es el mismo: puritita historia de los premios.

    ¿Cuáles son las 16 nominaciones de Los pecadores?

    Repasemos las categorías donde Los pecadores ha sorprendido, porque no todas tienen el mismo peso. Las seguras eran evidentes desde el principio: Fotografía (Autumn Durald Arkapaw rodó esto en 65mm IMAX, y se nota en cada fotograma), Banda Sonora Original (Ludwig Göransson volvió a demostrar por qué es el compositor favorito de Coogler), Diseño de Producción (una recreación del Mississippi segregado impecable), Vestuario (Ruth E. Carter, con su quinta nominación, se convierte en la mujer negra más nominada de la historia del Óscar), y Sonido (la mezcla de blues diegético, efectos de terror y atmósfera ambiental es magistral).

    Tampoco sorprende del todo ver a Michael B. Jordan nominado como Mejor Actor. Interpretar a dos gemelos con personalidades distintas sin más efectos que cambios de vestuario y trucos de cámara tiene mérito. Delroy Lindo como Actor de Reparto y Wunmi Mosaku como Actriz de Reparto no eran tan evidentes. Maquillaje, Peluquería, y Efectos Visuales, pueden considerarse consolación en otras situaciones, pero aquí podrían no haber convencido, a pesar de la ambientación de época. Pero las verdaderas sorpresas llegaron con Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión Original.

    Que sea un éxito de taquilla y crítica (97% en Rotten Tomatoes tanto de críticos como de audiencia), no aseguran nada en una película de vampiros. El género rara vez recibe este nivel de reconocimiento en las categorías principales —hay unas 3.000 películas y hasta Los pecadores solo hubo tres más nominadas, y en categorías menores—, por lo que, el hecho de que Ryan Coogler esté nominado como director junto a nombres como Paul Thomas Anderson es rompedor. El Guión Original tiene la audacia de mezclar western, thriller gangsta, musical y horror en un texto coherente y luego está también en Casting, la nueva categoría que debuta este año.La canción ‘I Lied to You" también recibió nominación, aunque no es la favorita.

    Los Óscar que Los pecadores podría ganar realmente, y la competencia más dura

    Ahora, la pregunta del millón es: ¿cuántas estatuillas se llevará realmente? Porque nominaciones y victorias son cosas distintas. Empecemos por las categorías técnicas, donde Los pecadores tiene opciones reales. Fotografía es casi segura—el trabajo en 65mm IMAX de Autumn Durald Arkapaw no tiene competencia seria este año. Banda Sonora Original también parece viable; Göransson ya ganó un Óscar por Black Panther, y aquí se ha superado. Vestuario, con Ruth E. Carter repitiendo tras dos victorias previas, es más dudoso. Diseño de Producción y Sonido están peleadas pero Los pecadores lidera en ambas.

    Maquillaje y Peluquería podría ir hacia otro lado, como los Efectos Visuales. Sin embargo, el Montaje gana opciones con Michael P. Shawver librando batalla mezclando géneros. Pero donde la cosa da vértigo es en Mejor Película, donde se enfrenta a Una batalla tras otra (13 nominaciones, drama de Paul Thomas Anderson con Leonardo DiCaprio), Hamnet (ocho nominaciones, sobre la vida de Shakespeare), Marty Supreme (nueve nominaciones, con Timothée Chalamet), Frankenstein de Guillermo del Toro, y otros contendientes. Los analistas sitúan la de Paul Thomas Anderson como favorita, con Hamnet y Marty Supreme peleando el segundo lugar. 

    La realidad es que Los pecadores, a pesar de sus 16 nominaciones, sigue siendo vista como outsider. El terror nunca ha ganado Mejor Película. Pero si lo hace, sería un momento histórico. Mejor Director está igual de reñido. Paul Thomas Anderson es el favorito tras ganar el Globo de Oro, pero Coogler tiene el momentum narrativo de ser joven, talentoso, y haciendo algo que nadie esperaba. Michael B. Jordan en Mejor Actor se enfrenta a DiCaprio, Wagner Moura, Timothée Chalamet y Ethan Hawke. Puede ser el día de DiCaprio para llevarse su segundo Óscar, pero Jordan tiene el factor "doble interpretación" a su favor. Guión Original es la sorpresa, puede que esta sea la consolación. La triste realidad es que Los pecadores probablemente ganará entre cinco y ocho estatuillas, principalmente en categorías técnicas.

    ¿Es Los pecadores realmente tan buena? ¿Merece su lugar en los libros de historia?

    Para resumir: sí, es tan buena como dicen. Más aún, Los pecadores es una de esas películas que solo aparecen cada década, con suerte. Coogler ha cocinado algo que no debería funcionar en teoría—una mezcla imposible de terror, musical blues, weird western y sátira racial—pero que en la práctica se convierte en experiencia pura. Es como si Abierto hasta el amanecer si la hubiera dirigido Baz Luhrmann con el presupuesto de un blockbuster y la intención política de Jordan Peele. Épica, descarada, sangrienta y hasta con un momento cunnilingus.

    Sigue la tendencia de Coogler de exponer las raíces ancestrales afroamericanas, pero aquí lo hace a través de una ópera-blues sobre el origen de la música negra y su depredación por el mainstream blanco. Los vampiros no son solo monstruos, son metáfora de apropiación cultural, del sistema que chupa la creatividad negra hasta dejarla seca mientras se lleva el crédito. Puede que sea el primer gran tratamiento sobre este tema a través del cine de vampiros, y funciona porque nunca se siente didáctica.

    Su capacidad camaleónica es contagiosa, transita y salta entre el cine del oeste y el gangsta, la acción violenta y temas propios de una exploitation sin dejar de lucir como una superproducción que no esconde nada, incluso momentos de pura carnicería que harían sonreír a Sam Raimi, pero también secuencias musicales que rivalizan con Moulin Rouge , con canciones intradiegéticas que hasta incluyen baladas irlandesas. Una El baile de los vampiros  para la era Spotyfy que parece una extensión del capítulo del Black Spot de IT: Bienvenidos a Derry de Stephen King en un blockbuster lleno de flow.

    Seguramente sea un futuro clásico por múltiples motivos, pero principalmente porque, aunque hemos visto vampiros y blues mil veces, nunca habíamos visto esta combinación exacta. Es cine de género con ambición artística, entretenimiento masivo con cerebro. Merece cada una de sus 16 nominaciones y su lugar en los libros de historia, gane o no el 15 de marzo. Porque al final, Los pecadores ya ha ganado, ha logrado que, pase la línea de meta o no, la Academia haya mirado al cine de terror con respeto, y eso es bastante revolucionario.

  • Primate y otras 8 películas despiadadas de simios asesinos

    Primate y otras 8 películas despiadadas de simios asesinos

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    El 6 de febrero los cines españoles dejarán entrar a Primate, la película que recupera el subgénero de simios asesinos, casi, casi tan antiguo como el cine fantástico. Johannes Roberts suelta a un chimpancé rabioso en una mansión acristalada, pero antes de esto el cine ya exploró el horror con monetes desde múltiples ángulos: gorilas asesinos en el Congo, mandriles experimentales enloquecidos, u orangutanes psicópatas en acantilados británicos.

    Un nicho del terror animal con algo que lo hace especialmente perturbador—quizá su inteligencia y otros parecidos inquietantes con nosotros, o el hecho de que pueden arrancarnos la cara con una facilidad pasmosa—, sea como fuere, esta lista te ayudará a descubrir las nueve películas de simios asesinos más memorables en las plataformas de streaming, de peor a mejor, justo a tiempo para prepararnos para la llegada de Primate.

    9. Congo (1995)

    En plena fiebre por Michael Crichton de los 90, Frank Marshall adaptó otra de sus novelas, sobre una expedición al corazón de África que termina convirtiéndose en una pesadilla cuando descubren una ciudad perdida llena de gorilas asesinos grises. Con buen presupuesto y efectos especiales que ya en su momento lucían cutrillos, Congo es la prima pobre de Parque Jurásico, aunque ha ido cogiendo carácter de culto.

    El reparto tenía a Laura Linney o Ernie Hudson, pero los fans se acuerdan de su prólogo con Bruce Campbell y un Tim Curry pasadísimo de rosca. Tiene un genoma afín al de En las sombras del Kilimanjaro, que usaba animales reales. Nominada a siete Razzie, funciona mejor como comedia camp que como thriller de aventuras, pero se merece su puesto por que incluso Godzilla y Kong: el nuevo imperio replica su clímax.

    8. En las sombras del Kilimanjaro (1986)

    Basada en hechos reales ocurridos durante la sequía de 1984 en Kenia, cuando 90.000 babuinos hambrientos comenzaron a atacar poblaciones humanas, esta rareza ochentera se rodó íntegramente en locaciones africanas y con primates de verdad, lo que la hace más creíble y tensa, con escenas de ataque brutales y realistas, sin la lírica de Nop, que también se basaba a su manera en una historia verdadera.

    En las sombras del Kilimanjaro va directa al grano con violencia cruda y sin glamour, gracias al uso de animales reales durante el rodaje—todos capturados bajo supervisión del Ministerio de Turismo de Kenia y rehabilitados tras el rodaje—lo que le otorga una autenticidad difícil de replicar. En la onda del survival horror con animales al estilo El gran rugido (1981), que sigue la senda de La profecía (1976) no por niños diabólicos, sino por su tremenda escena con babuinos.

    7. ¡Nop! (2022)

    No, no es una película de simios asesinos per sé, pero la secuencia del flashback es posiblemente una de las escenas sobre un primate enloquecido más tensa de esta lista. Durante la grabación de una sitcom familiar, un chimpancé actor llamado Gordy se desata tras el estallido de unos globos, masacrando al reparto en una matanza que Jordan Peele rueda como un recuerdo traumático de tres minutos que funcionan como cortometraje dentro de la película.

    ¡Nop! se inspiró en el caso real de Travis, el chimpancé que atacó a Charla Nash en 2009, un suceso que J. Roberts también tuvo en mente al concebir Primate. El resto de la película juega con OVNIs y western, pero la tragedia sobrevuela toda la historia como un pepito grillo sobre el lado oscuro del utilitarismo animal. Un desafío para fans de Déjame salir que quieran ver a Peele salir de su zona de confort.

    6. Link (1986)

    Un thriller británico en el que Elisabeth Shue interpreta a una estudiante de zoología contratada como asistente por un excéntrico científico que vive aislado en un acantilado con tres monos. Link, el mayor y más inteligente de ellos, comienza a mostrar comportamientos y la mansión se convierte en una prisión. Richard Franklin se centra en la tensión de la amenaza latente.

    A diferencia de Congo y su espectáculo de aventura, Link apuesta por el suspense psicológico al estilo Hitchcock, con ecos de Los pájaros pero sustituyendo aves por un orangután manipulador que cobra vida con un trabajo asombroso de entrenamiento animal tan convincente que genera empatía y terror al mismo tiempo. Si el aislamiento claustrofóbico de Misery te genera escalofríos, aquí el villano pesa 90 kilos, trepa y sabe abrir puertas.

    5. Primate (2026)

    Johannes Roberts es un artesano de terror animal que aquí cambia los tiburones de  A 47 metros por un chimpancé que contrae la rabia y se transforma en una máquina de matar, atrapando a un grupo de adolescentes en una mansión-trampa. Paranoia creciente, escenas de situación claustrofóbica y violencia abrupta y desagradable para una de las pelis de terror que van a marcar el año.

    Primate no es muy diferente en cuanto a ataques, idas y venidas en una misma localización que Shakma pero está más limitada a un escenario y un juego de tú a tú como el de Cujo, cuyo punto de partida no es muy diferente, con una mascota personal que tiene toda la confianza de su dueño que contrae una enfermedad que le convierte en un monstruo, además ambas con un hombre dentro de un traje.  

    4. Shakma (1990)

    Tom Logan y Hugh Parks co-dirigieron esta joya de culto noventera donde un mandril experimental alterado con drogas escapa dentro de un edificio universitario durante una sesión nocturna de Dragones y Mazmorras, con lo que el juego de rol en vivo será sobrevivir al asalto del simio, que embiste puertas y destroza todo a su paso.

    Bastante más aterradora e intensa que otras producciones de mayor presupuesto, Shakma es pura exploitation antropoide, con un ritmo frenético que anticipa el asedio implacable de Primate con acción pura y dura. Un festín de serie B laberíntico que se adelanta a Stranger Things en eso de hacer un paralelismo entre D&D y la partida en la vida real.

    3. Atracción diabólica (1988)

    George A. Romero, el padre del cine zombi moderno, dirigió esta obra maestra sobre un joven atleta que queda tetrapléjico y es ayudado en su día a día por una mona capuchina modificada genéticamente, con la que desarrolla un vínculo telepático. Una monita que hace de ángel vengador según los deseos reprimidos de su amo, pero que como en otras películas de terror animal como La revolución de las ratas, se acaba volviendo en su contra.

    Romero domestica su habitual gore para centrarse en el horror psicológico, construyendo un thriller hitchcockiano donde el verdadero monstruo es la ira contenida del protagonista. La química entre actor y primate es inquietante y conmovedora al tiempo y, aunque Atracción diabólica no tenga mucho misterio, no deja de ser una variación moderna de la obra de Poe que inspira El doble asesinato en la calle Morgue. Una de las joyas ocultas del terror ochentero.

    2. El doble asesinato en la calle Morgue (1932)

    Bela Lugosi protagoniza esta adaptación libre del relato de Edgar Allan Poe donde interpreta a un científico de feria obsesionado con demostrar la teoría de la evolución mezclando sangre humana con la de su gorila. Una pesadilla gótica en un París de 1845 filmado con la magia visual de Karl Freund, con influencia expresionista alemana, y el húngaro desplegando todo su arsenal teatral característico, con esos ojos de loco que solo él podía poner.

    Sombras imposibles, composiciones que parecen sacadas de El gabinete del Dr. Caligari, y una violencia inquietante para su época cortesía de la política pre-código. Queda poquito del cuento, pero es una variación del terror de la Universal a menudo olvidada, y eso que es pionera en esto de los primates tarados, adelantándose un año al King Kong de RKO.

    1. King Kong (1933)

    La madre de todas las películas de simios violentos. Un clásico imperecedero donde un director de cine viaja hasta la misteriosa Isla Calavera y captura al gorila gigante que la habita, llevándolo a Nueva York para exhibirlo como espectáculo. Los efectos de stop-motion de Willis O'Brien siguen siendo asombrosos casi un siglo después, con secuencias como la batalla contra el tiranosaurio o el ascenso al Empire State que definen el cine fantástico en su totalidad.

    King Kong no inventó el cine de monstruos, pero casi, y la persecución urbana catastrófica, con humanos aplastados como hormigas define todo un subgénero, influyendo directamente en el kaiju de Godzilla hasta los planteamientos naturalistas de Jurassic Park. Un número uno absoluto e indiscutible con la que ninguna más de la lista puede competir, empezando por el tamaño.

  • Las 10 series de Netflix que bien valen tu suscripción este 2026

    Las 10 series de Netflix que bien valen tu suscripción este 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Antes que nada, que no cunda el pánico. Es posible que tu tensión haya aumentado desde el final de Stranger Things (2016), y quizás forma parte del desesperado grupo que pensó que el último episodio de la serie de los Duffer no era, en realidad, ningún final definitivo. Si es tu caso, pásate por nuestra guía de todos los spin-offs de Stranger Things que sugiere el final de la serie (y cuáles se están haciendo realidad).

    En caso de que no quieras seguir en Hawkins y andes un poco desubicado porque tu otra serie de referencia, Miércoles (2022), no lanza nueva temporada hasta 2027, te prescribo –no, te prescribo– seguir leyendo. Porque hay muchas buenas series, nuevas o con apenas unas pocas temporadas detrás, que van a darnos de qué hablar este año que entra.

    No, no me refiero sólo a One Piece (2023), que vuelve a adaptar en carne, hueso y montones de CGI el icónico anime. Y no, no miro a la cuarta de Los Bridgerton (2020). Entran las 10 series de Netflix que bien valen tu suscripción este 2026, de más a menos evidentes.

    ‘The Witcher’ (2019) - Temporada 5 y última

    Desde un primer momento The Witcher (2019) fue bastante criticada, principalmente porque dejó de lado en gran medida el material original. Esto ha sido así desde el principio, pero hasta la tercera temporada tuvimos a Henry Cavill como Geralt de Rivia, que precisamente es un fan declarado de esta franquicia y de las novelas.

    Para su cuarta temporada, Netflix decidió apostar por Liam Hemsworth y Geralt se metió de lleno en la guerra entre Nilfgaard y los Reinos del Norte. Si la calidad de los guiones (y su rigor para con el material original) subió cuando el viaje del brujo empezó a ser más lineal y menos “aventura del día”, eso lo dejamos a vuestro parecer. Pero si no podéis esperar al estreno de la siguiente de El caballero de los Siete Reinos (2026) y el ritmo trepidante de El infiltrado no os convence, yo mascaría palomita por aquí.

    ‘Lupin’ (2021) - Temporada 4

    La serie protagonizada por el ingenioso Omar Sy, Lupin (2021), es una de las producciones más exitosas de la historia de Netflix, y fue la primera de origen francés en ser lo más visto alrededor del mundo. Tres años después del final de la tercera parte, en otoño llegará el momento de conocer cómo prosigue la historia del escurridizo ladrón Assane Diop, de la mano del propio Omar Sy como uno de los showrunner de la serie.

    Relájate si temías que como The Witcher, Lupin perdiera personalidad. De momento, la sinopsis promete: mientras los medios y la policía se centran en Claire y Raoul, un Assane fugitivo trama protegerlos desde la distancia, pero vuelven enemigos del pasado.

    ‘Bronca’ (2023) - Temporada 2

    De Otra ronda a otra Bronca (2023), porque vuelve la serie que miró al enfrentamiento titánico entre un contratista fracasado y una empresaria descontenta, y que nos dejó el cuerpo tan torcido como la ácida farsa social de Eddington (2025), o de los mejores capítulos de Nadie quiere esto. Ahora, la nueva temporada apuesta por dar empaque de estrellas al reparto, poniendo al frente a Oscar Isaac, Carey Mulligan y Cailee Spaeny.

    Los nuevos episodios se centrarán en una joven pareja que presencia una violenta pelea entre su jefe y su esposa, un incidente que desencadena una cadena de favores, chantajes y tensiones dentro del exclusivo y competitivo entorno de un club de campo propiedad de un multimillonario coreano. No te esperabas esta secuela de El juego del calamar (2021), ¿verdad?

    ‘El problema de los 3 cuerpos’ (2024) - Temporada 2

    Netflix apostó muy fuerte por El problema de los 3 cuerpos (2024), adaptación de la famosa novela de ciencia ficción de Liu Cixin que además era la primera serie fruto de su acuerdo multimillonario con los creadores de Juego de tronos (2011). Y aunque su éxito no haya sido tanto como el deseado, esto significa que para muchos esta serie sigue siendo un descubrimiento. ¡Bien!

    La temporada 2 partirá de El bosque oscuro, segunda entrega de la trilogía que imagina cómo se prepara la humanidad ante una amenaza extraterrestre para dentro de cuatro siglos. Volver a ver a Eiza González, Benedict Wong y a Liam Cunningham en acción es más que un aliciente para mí. Y demuestra que Netflix juega fuerte en el campo sci-fi, más allá de Stranger Things.

    ‘Nadie Quiere Esto’ (2024) - Temporada 3

    Cada vez tiene menos sentido el nombre de Nadie Quiere Esto (2024), porque la serie es un éxito y acaba de ser renovada por una tercera temporada. La comedia romántica creada por Erin Foster e inspirada parcialmente en su propia vida ha conseguido consolidarse como una de las producciones más queridas del catálogo reciente de Netflix.

    Con un humor afilado y un tono muy tierno, la historia ha encontrado su encanto en las contradicciones de su pareja protagonista: Adam Brody en el papel de un rabino, y Kristen Bell como una podcaster agnóstica y sin pelos en la lengua. Pequeño spoiler, el final de la segunda temporada daba a entender que la amistad no era la última parada en su relación. En realidad, antes que Bronca, quizás necesitemos ver series como Hacks (2021) o Nadie quiere esto. Cariño y humor, por favor.

    ‘El infiltrado’ (2016) - Temporada 2

    En 2016, Tom Hiddleston y Hugh Laurie se unieron para protagonizar El infiltrado (2016), la serie de espías que adaptaba a John Le Carré. Nominado al Emmy por ella, el británico interpreta a un exsoldado y actual encargado nocturno de un hotel de lujo en El Cairo, que se une a un equipo especial para infiltrarse en el círculo íntimo de un traficante de armas ilegal (Laurie). En la nueva temporada, la vida del agente se desmorona cuando se topa con un antiguo colaborador de Laurie, que asimismo lo lleva hasta Colombia para infiltrarse en el círculo de otro narcotraficante.

    Puede ser el remedio que buscaban los fans de Narcos (2015), aunque, en realidad, también es el aperitivo perfecto para quienes busquen intriga, acción y antagonistas potentes, y no puedan esperar a la cuarta parte de Lupin.

    Agatha Christie: Las siete esferas (2026)

    Si te gustan las películas de Puñales por la espalda (2019), no te puedes perder esta adaptación en formato serie de uno de los casos más fascinantes de la reina del misterio, Agatha Christie. Para Agatha Christie: Las siete esferas (2026), viajamos hasta Inglaterra, en 1925. Durante una fiesta en una lujosa casa de campo, una broma inofensiva se tuerce de forma terrible y mortal.

    Suerte que, con la labia de Angela Lansbury en Se ha escrito un crimen (1984), pero con muchos menos años, la perspicaz e inquieta Lady ‘Bundle’ Brent (Mia McKenna-Bruce, a quien descubrimos en Cómo Tener Sexo) deberá desentrañar una trama escalofriante ambientada en una encantadora (pero mortal) mansión campestre. Juega a los espías con Lupin, y a las tacitas con Las siete esferas.

    Él y ella (2026)

    Toda historia tiene dos versiones: la de ÉL y la de ELLA, lo que significa que siempre hay alguien que miente. Eso, lo tenemos clarísimo con El crimen de Pazos (sigue leyendo), pero más aún con Él y ella (2026), una de las series más esperadas del año por su reparto de oro.

    Tessa Thompson se mete en la piel de una joven que vive alejándose de sus amigos y de su carrera como presentadora de las noticias. Y que, como Kate Winslet en Yegua de Easttown (2021), utilizará un asesinato en Dahlonega, el tranquilo pueblo donde creció, para dar rienda suelta a su redención. Lo cual… Sorprende al detective Jack Harper (John Bernthal), que la convierte en un objetivo de su propia investigación.

    Salvador (2026)

    Luis Tosar en cualquier cosa es igual a buenas noticias. Punto. Pero si está creada por Aitor Gabilondo (Patria, 2020) y dirigida por Daniel Calparsoro (El correo belga, 2024), las buenas, mejores son. Salvador (2026) es una serie entre el drama y la acción en la que Tosar se mete en la piel de un padre y técnico de emergencias sanitarias que lucha por dejar atrás su pasado con el alcohol y solventar los errores que cometió con su familia.

    A su lado veremos a Claudia Salas de Élite (2018), que huele a nombre relativamente nuevo dentro del muy nutrido plantel español. Puede ser la serie de realismo duro que lo reviente en la temporada de premios, tras Cardo (2021).

    El crimen de Pazos (2026)

    De costumbre, arrugaríamos la nariz ante la propuesta de El crimen de Pazos (2026). Oo-tra ficcionalización de un true crime, además tan parecido y tan cercano en el tiempo a La escalera (2022). Lee: en el tranquilo pueblo de Pazos, Aniceto (Miguel Borines) y su mujer Irene viven como la pareja perfecta hasta que, una noche, ella sufre un brutal ataque como resultado de un presunto robo. Elías (Tristán Ulloa), un sargento de la Guardia Civil convencido de que Aniceto es el autor del crimen, se enfrenta a un sistema que parece que no está dispuesto a escuchar sus advertencias ni a proteger a la víctima.

    Ahora firma la serie Ramón Campos, que ya trabajó con Ulloa tras El caso Asunta (2024) y La viuda negra (2025), ambas con una pinta nefasta y grandes resultados. Mucho ojo con la pareja de baile española de Él y ella.

  • 5 películas que merecían nominaciones en los Oscars de 2026, pero se fueron de vacío

    5 películas que merecían nominaciones en los Oscars de 2026, pero se fueron de vacío

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Puedes estar leyendo las nominaciones a los Oscars 2026 con incredulidad. Aunque las repases dos veces, no vas a encontrar algunos de los nombres más importantes del cine contemporáneo. Porque aquí no está Park Chan-wook, que ni con No hay otra opción (2025) ha logrado ser nunca nominado en los premios de la Academia. Tampoco Guillermo Del Toro, que ha organizado un monstruoso despliegue artesanal sobre el clásico de Shelley en Frankenstein (2025).

    No subirá al escenario el mozo de Paul Mescal, que vio cómo Stellan Skarsgard le robaba el Globo de Oro por Valor sentimental (2025) y que, metiéndose aún más en la piel de William Shakespeare, podrá escribir una tragedia sobre el ghosting por su papel en Hamnet (2025). Ni opta a la Mejor Película Oliver Laxe, en el que creían los gallegos más esperanzados y los treinta publicistas que –según declaró recientemente– han trabajado en Sirat: Trance en el desierto (2025).

    Hoy repasamos las grandes ignoradas que pueden habérsete escapado de entre las películas más nominadas de los Oscars 2026. Una condición para nuestra guía: un solo perdedor por categoría, con injusticias capitales y algún fiasco… Esperable.

    Jesse Plemons, Mejor Actor de Reparto por ‘Bugonia’ (2025)

    Jesse Plemons consiguió ser nominado a Mejor Actor por Bugonia (2025) en los Globos de Oro, pero finalmente se ha quedado fuera de los Oscar. Bugonia venía fuerte, con muchas nominaciones de los gremios y 12 menciones en la lista larga de los BAFTA, incluida la de Plemons, así que parecía posible que la comedia negra de Yorgos Lanthimos apareciera en más categorías de las esperadas: Mejor película, Mejor actriz para Emma Stone y Mejor guion adaptado. Pero tócate la trompeta, que finalmente la cuarta nominación ha ido para la Banda Sonora.

    Plemons competía en una categoría especialmente reñida, liderado por Wagner Moura: ganador del Globo de Oro y protagonista de El agente secreto (2025). Que tampoco hemos visto aquí al magnífico Joel Edgerton por Sueños de trenes (2025)... Pero el vacío de Plemons, en una película tan “de actores”, resuena con más fuerza.

    Rebecca Ferguson, Mejor Actriz de Reparto por ‘Una casa llena de dinamita’ (2025)

    La derrota de Rebecca Ferguson, implacable responsable de detener un misil hacia los Estados Unidos en Una casa llena de dinamita (2025), resuena con menos fuerza porque todas las nominadas a Actriz de Reparto lo son por primera vez en su carrera.

    Pero la “jefaza” de Kathryn Bigelow no fue la única ausencia en la categoría: ¿dónde andan Emily Blunt por La Máquina: The Smashing Machine (2025)? ¿Y Glenn Close por Puñales por la espalda: De entre los muertos (2025)? Si Isabella Rossellini estuvo nominada al Oscar por siete minutos de monja en Cónclave… Digo yo. En fin, que sirva este vacío para reivindicar una vez más el remedio anti-doomscroll que supone el triple apocalipsis de Bigelow, donde la Democracia toma el ánimo infalible de Rebecca Ferguson.

    George Clooney, Mejor Actor por ‘Jay Kelly’ (2025)

    Noah Baumbach ya no la pega como antaño. Desde hace un tiempo, e igual que el personaje protagonista en Jay Kelly (2025), parece haberse estancado. La falta de George Clooney en la categoría interpretativa principal no sólo responde al baño de sangre que ha sido 2025, que ha olvidado también a La Máquina Dwayne Johnson y a Jeremy Allen White en Springsteen: Música de Ninguna Parte (2025).

    En realidad, podemos leerla como una broma sin gracias sobre su propia película. Clooney/Kelly es archiconocido, liará a todo su equipo, desde su representante (Laura Dern) a su mánager y mejor amigo (Adam Sandler), ambos ignorados por igual, en un viaje por Europa marcado por los caprichos y las tonterías de la estrellita infantil. Justicia poética, por lo que duele menos que la ausencia de Amanda Seyfried por El testamento de Ann Lee.

    Amanda Seyfried, Mejor Actriz por ‘El testamento de Ann Lee’ (2025)

    La actriz reconocía semanas atrás qué tan cómoda se siente con la dicotomía entre su nuevo thriller, el fenómeno de taquilla de La asistenta (2025), que ha recaudado sólo 2.000 dólares menos que Avatar: Fuego y ceniza (2025), y las aspiraciones arty de El testamento de Ann Lee (2025), sin que una pese más que otra. Todo ello, lo comentaba para subrayar que –antes que una victoria en los Oscars– prefiere una nominación.

    Ni la una ni la otra serán para ella, mal que nos pese. Se va de vacío su absoluta entrega física en el musical de Mona Fastvold, que muchos han interpretado como la cara B del cine arriesgado y “bien hecho” de El Brutalista (2024). Yo digo que es una injusticia absoluta.

    Todas las categorías técnicas: ‘Wicked: Parte II’ (2025)

    Ni siquiera un hechizo del Mago habría bastado para conseguir nominaciones para Wicked: Parte II (2025). Hace unos meses, parecía casi seguro que Cynthia Erivo y Ariana Grande serían nominadas, pero tras el estreno (que se desplomó rápidamente en taquilla y no tuvo el mismo amor ni la expectación que la primera entrega), los premios dejaron de parecer tan seguros. Parecía, si acaso, que Grande podía tener una sorpresa, tras las nominaciones al Globo de Oro y al Sindicato de Actores.

    Pero la Academia no se ha dejado convencer. Ninguna, ni-una, nominación. Ni al Vestuario, que Paul Tazewell ganó el año pasado por Wicked: Parte uno (2024). Y ojo a las nominaciones de Vestuario de Avatar: Fuego y ceniza… Espero que no se premien los taparrabos.

    Mejor Película por ‘Un simple accidente’ (2025)

    Mi gran sorpresa, por línea política y por estadística pura, ha sido el vacío de Un simple accidente (2025) en la categoría de Mejor Película. Cuatro de las anteriores ganadoras de la Palma de Oro –incluyendo Parásitos (2019) y Anora (2024), que acabaron llevándose el Oscar– obtuvieron nominación a Mejor Película. Sin embargo, esta tarde yo veía F1 la película (2025) ser nominada al más alto laurel sin merecer más que un par de nominaciones en las categorías técnicas, y Jafar Panahi relegado a Mejor Película Internacional.

    Sólo por combatir la injusticia que se está ejerciendo sobre Panahi (condenadísimo por el régimen iraní), deberíamos nominar más a Un simple accidente, un thriller que saca todo el provecho de una premisa sencilla, real y trepidante: ¿Y si creyeras reconocer al torturador del régimen con el que conviviste durante años pero no estuvieras seguro?

  • Cómo ver todas las películas nominadas al Oscar (2026)

    Cómo ver todas las películas nominadas al Oscar (2026)

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    ¡Por fin, giro de guión en una carrera que ya se veía vendida y regalada. Finalmente Paul Thomas Anderson tendrá que vérselas de cara con Ryan Coogler, que ha hecho historia con su magnífico cuento de vampiros en los campos de algodón. Si aún no sabes de qué películas hablo, lee atentamente hasta el final.

    Quedan apenas dos meses para la ceremonia de los Oscars, que Conan O’Brien presentará por segunda vez consecutiva y que esperan no darnos tanto de qué cotillear como el año pasado, con el revuelo de Emilia Pérez (2024), los memes de Cónclave (2024) y todas las demás. 

    El año pasado, el trofeo a Mejor Película fue para Anora (2024), que se llevó cinco premios, incluidos Mejor Dirección para Sean Baker y Mejor Actriz para Mikey Madison. El premio a Mejor Actor fue para Adrien Brody (El Brutalista, 2024). Por suerte, los pasados Oscars también premiaron grandes películas no tan comerciales, como el drama de Kieran Culkin con Un dolor real (2024). Este año, como veréis, también se han infiltrado en la categoría de Mejor Película algunos títulos insospechados que descubrir.

    La siguiente lista quiere asegurarse de que has visto las más relevantes de cara a la gran noche del 15 de marzo, con algunas diferencias –aunque no demasiadas– para con las películas ganadoras de los Globos de Oro. Hoy ordenamos las 10 nominadas a Mejor Película, de menos a más números de ganar.

    Bugonia (2025)

    Con cuatro nominaciones (Mejor Guion Adaptado, Mejor Banda Sonora, Mejor Actriz y Mejor Película), puede parecer que Bugonia (2025) llega sin mucho aire a la carrerilla final de la Academia. En efecto, en comparación con la cara optimista de los Estados Unidos paranoicos que presenta Una batalla tras otra, la comedia negra extraterrestre de Yorgos Lanthimos no se huele una victoria fácil; en esta, ni en ninguna otra categoría.

    Ahora, quien sí estará contenta es Emma Stone, que acaba de superar a Meryl Streep como persona más joven en conseguir las siete nominaciones a los Oscars; aquí, como actriz y productora del film. De su colaboración anterior, en Pobres criaturas, Stone ya se llevó la estatuilla en los Oscars y los Globos de Oro de 2023. ¡A sonreír!

    F1 la película (2025)

    Con F1 la película (2025), Brad Pitt y el director de Top Gun: Maverick (2022), Joseph Kosinski, le dieron a Apple su primer gran éxito de taquilla del año (con una recaudación global de 641 millones de dólares) tras una racha de costosos fracasos. Así que las cuatro nominaciones (a Mejores Efectos Visuales, Sonido, Montaje y Mejor Película) harán de la cerecita del pastel en la fórmula Kosinski, la fórmula…1.

    El director tiene, eso sí, apenas posibilidades de ganar el trofeo principal con este veterano curtido que a Pitt ya le valió un Óscar por Érase una vez en… Hollywood (2019). Ahora, comparándola con la taquilla de la diminita Sueños de trenes, sin duda el coche de Pitt corrió bastante más.

    Sueños de trenes (2025)

    Muy cercana en estética y ritmo a El árbol de la vida (2011) de Terence Malick, Sueños de trenes (2025) sigue a un viejo Joel Edgerton en su viaje por los bosques del Oeste americano tras una tragedia personal. Su director, Clint Bentley, escribió el año pasado la fantástica Las vidas de Sing Sing (2024); y esta va en la onda sensible. Podéis verla en Netflix, aunque recomiendo proyectarla en las mejores condiciones posibles, porque –tal que Hamnet– esta pequeña cinta llega con pretensiones de grandeza audiovisual.

    Además de Mejor Película, la encontramos nominada en Mejor Guion Adaptado, Fotografía y Canción Original, hasta cuatro opciones que han de servirnos para descubrir una joya no tan evidente para los académicos de fuera de Estados Unidos.

    Marty Supreme (2025)

    Llegará en unos días a carteleras españolas, pero os aseguro que Marty Supreme (2025) es un thriller frenético y divertido, al más puro estilo del cineasta Josh Safdie, tras Diamantes en bruto (2019). Timothée Chalamet, un joven estafador que busca popularizar el ping-pong en Estados Unidos, va a esforzarse para conseguir el caballero dorado tras recibir a sus treinta años el primer Globo de Oro por su trabajo tras la raqueta de tenis de mesa.

    Pero en ocho categorías más puede brillar la de Safdie: Mejor película, Dirección, Guion original, Diseño de Producción, Diseño de Vestuario, Fotografía, Montaje y Casting. Safdie,  podrá estar el doble de contento tras el triunfo de Si pudiera, te daría una patada, que producía, en los Globos de Oro. Aunque no sabemos qué sucederá, esta vez sí, Chalamet acerca a su sueño de ganar el Oscar y “trascender”.

    Frankenstein (2025)

    El sueño de la infancia de Guillermo del Toro se hizo realidad este año. Casi no se pudo ver en salas de cine, pero Frankenstein (2025) se convirtió en un fenómeno cultural al llegar a Netflix a principios de noviembre, y la película ha mostrado poco interés en abandonar los rankings de JustWatch. En los Oscars, está nominada a Película, Actor de Reparto y todas las categorías técnicas posibles.

    Antes, en los Globos de Oro esta ilustración bellísima y muy inspirada sobre la novela de Mary Shelley también merecía cinco nominaciones en las categorías principales, pero el vacío en aquella primera ceremonia indica unas nominaciones más de cortesía que realistas: igual que El callejón de las almas perdidas (2021) ha dejado tan frío al público como la versión de Kenneth Branagh.

    El agente secreto (2025)

    ¿Qué desayuna Brasil, para tener tanto éxito en los premios de la Academia estadounidense? Eso mismo se pregunta Oliver Laxe, que ha quedado fuera de Mejor Película con Sirat: Trance en el desierto (2025) por detrás de El agente secreto (2025). El año pasado, la mujer truncada de Fernanda Torres en Aún estoy aquí (2024) acabó llevándose el Oscar a Mejor Actriz, así que Wagner Moura –nominado a Mejor Actor– puede empezar a prepararse un buen discurso.

    La relectura crepuscular al género del thriller de espías de Kléber Mendonça también está nominada al Casting y a Película Internacional, por lo que en el caso probable de que no se haga con el galardón principal, en aquella categoría tiene una segunda vuelta.

    Hamnet (2025)

    Mis predicciones: aunque su campaña de publicidad la vendiera como “la mejor película de la historia” –¡adónde vas!–, Hamnet (2025) finalmente no ganará a Mejor Película. El premio asegurado es a Mejor Actriz para Jessie Buckley, absolutamente desatada en todos los colores del drama. De lo mejor que ha firmado desde Chernobyl (2019).

    Sería extraño que Chloé Zhao subiera a recoger el trofeo por Mejor Dirección por su relato basado en una novela de Maggie O’Farrell sobre el trasfondo para la creación de la obra magna de Shakespeare, Hamlet. Más números tiene la Banda Sonora de Max Richter, el Guion Adaptado, el Diseño de Producción o el Casting. Por lo menos así, veríamos a Paul Mescal… Totalmente ignorado en las nominaciones.

    Valor sentimental (2025)

    Junto con la nominación a Wagner Moura por El agente secreto, la pesca de arrastre que ha practicado Valor sentimental (2025) en las categorías interpretativas es histórica. Hasta nueve nominaciones en los Oscars para una cinta que puede –también– irse sin nada al final de la noche (fue la gran perdedora de los Globos de Oro, aunque ganara el Gran Premio de Cannes).

    La película es una ahijada del mejor cine de Ingmar Bergman, con Joachim Trier asegurándose de que La peor persona del mundo (2021) no fue todo lo que en Drama podía exprimir y que los padres negligentes no vienen sólo representados por Leonardo DiCaprio feo y con capucha en Una batalla tras otra. Stellan Skarsgard certifica.

    Una batalla tras otra (2025)

    Hasta trece nominaciones ha acaparado este épico de casi tres horas sobre la revolución y la resistencia frente a la opresión sistémica. Hace meses, en mi guía a las aspirantes a los Oscars 2026, según Venecia y Toronto, comentaba qué tan arriesgado era no haber presentado la película en ningún festival importante y mira cómo me trago mis palabras.

    Entre Los pecadores y Una batalla tras otra (2025) se decidirá el premio gordo de los Oscars 2026. Los cuatro Globos de Oro para Paul Thomas Anderson, junto a un final de año pletórico en el que ha liderado todos los rankings de público y crítica, auguraban que el Oscar sería indudablemente para ella… Hasta que se han anunciado las nominaciones.

    Los pecadores (2025)

    La gran perdedora de los Globos de Oro era Los pecadores (2025) de Ryan Coogler, que rescató la taquilla estadounidense gracias a esta aplaudidísima versión de Abierto hasta el amanecer (1996). Ahora. Con un récord histórico de 16 nominaciones, incluyendo todas las categorías de prestigio, este thriller sobrenatural se ha convertido en la gran favorita de la velada y la más nominada de la historia de los premios.

    Todo lo merecido finalmente –gane o no– por este tenso entramado de romances, peleas y traiciones que en el granero de Coogler se arma a lo largo de una larga madrugada. Porque no olvidamos el ambiente sudoroso a base de clásicos de blues que, reinterpretados con un vibrato parecido al de El agente secreto, ponen la piel de gallina al más blanco de los payos.

  • Las películas de terror comercial que pueden valer el hype en 2026

    Las películas de terror comercial que pueden valer el hype en 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    El terror comercial demuestra año tras año que hay un público masivo para el género. Y, especialmente, que hay buenas ideas y planteamientos potentes detrás de las franquicias más largas y populares del cine de terror. Por ejemplo, a nadie se le hubiera ocurrido que 28 años después: El templo de los huesos (2026), una secuela de un reboot, fuera a ser más innovadora que la película sobre la que se originaba. Sin embargo, ahí tienes la amistad entre Ralph Fiennes y el zombie Sansón, una de las más originales del cine si nos atendemos a nuestra guía de películas con amigos humanos-zombie.

    Y no nos explicamos el aplauso unánime de la crítica por Scream 6 (2023), si no es porque, efectivamente, se trataba de una fantástica película. Veremos cómo Scream 7, que se estrena en unos meses, sostiene el listón sin Jenna Ortega… Pero esperamos saltar de la butaca con muchísimas otras películas comerciales este año, con nombres muy potentes detrás. Aquí he recopilado las 8 más prometedoras, en orden de estreno.

    Entran las películas comerciales de terror que sí pueden valer la pena este 2026.

    Terror en Silent Hill: Regreso al infierno (2026)

    Christopher Gans vuelve a la franquicia que ayudó a definir hace más de 20 años, después de dirigir la polémica pero muy celebrada adaptación cinematográfica de Silent Hill (2006). En Terror en Silent Hill: Regreso al infierno (2026), se enfrenta a un reto especialmente complicado: compararse con su propio trabajo del pasado, y también con el nuevo videojuego de Silent Hill, una película interactiva en sí misma.

    Este lanzamiento ha reavivado el interés por la saga de terror y, al mismo tiempo, ha disparado las expectativas alrededor de la película. Además, Regreso al infierno también cuenta con música del compositor original de los videojuegos, Akira Yamaoka, y sí, con un Pyramid Head bastante fiel al monstruo de antaño. Junto al Resident Evil de Zach Cregger, otro de los motivos para la esperanza de la comunidad jugona este 2026.

    SEND HELP (Enviad ayuda) (2026)

    Si Náufrago (2000) hubiera dejado a Tom Hanks atrapado con el CEO de FedEx en vez de con un balón llamado Wilson, habríamos contado algo muy parecido a SEND HELP (Enviad ayuda) (2026). Dirigido por Sam Raimi, creador de Evil Dead, este thriller de supervivencia abandona a una asistente con ansiedad y mayormente cubierta de sangre (Rachel McAdams) en una isla desierta junto a su jefe ejecutivo de mierda (Dylan O’Brien, la estrella adolescente reaparece).

    Combina el sadismo de Misery (1990) con el terror cotidiano de los despachos de Succession (2018) y tendrás una historia que nos toca muy de cerca con algo tan común como la microgestión.

    Scary Movie 6 (2026)

    A día de hoy ya nadie esperaba otra secuela de Una película de miedo (2000). Al fin y al cabo, han pasado ya 13 años desde la última Scary Movie, así que el anuncio de Scary Movie 6 (2026) para este verano promete. A ver: lo que Michael Tiddes haya dirigido no va a cambiar el panorama del género, pero después de más de una década de películas de “terror elevado” y de debates cinematográficos exageradamente intensos, Scary Movie 6 no necesita cambiar nada para funcionar requetebién.

    Desde los nachos recalentados de la fórmula (Insidious 6 promete torcer la norma; seguid leyendo) hasta el llamado “porno traumático”, que se disfraza de cine de terror supuestamente profundo para recetar los cuatro sustos de siempre. Hoy todo resulta muy absurdo, y Scary Movie lo sabe.

    Shiver (2026)

    El cineasta noruego Tommy Wirkola, conocido sobre todo por Zombis nazis (2009), auténticas revoluciones en Sundance, así como por poner un gorro de Papá Noel a David Harbour para Noche de paz (2022), sube la apuesta este verano con Shiver (2026), que además produce Adam McKay (No mires arriba, 2021).

    Aspirando a ser casi tan divertida como Scary Movie 6, esta cinta llega justo a tiempo para la temporada alta de playa y visionados incómodos de Tiburón (1975). Más o menos por estas fechas el año pasado, Sean Byrne ya le dio su propio toque australiano al terror con tiburones en Animales Peligrosos (2025), que encantó sin pretensión alguna. Así que en 2026, ¿por qué no dejar que el tipo famoso por inventar la fiebre por los zombis nazis también meta el diente en el mundo de los condrictios?

    Evil Dead Burn (2026)

    Con Lee Cronin ocupado rodando la cuarta entrega de La momia para la Universal (que promete ser bastante salvaje que la de Tom Cruise) y con el mítico creador de Evil Dead, Sam Raimi, liado dejando a Rachel McAdams tirada en una isla en SEND HELP, alguien tenía que ponerse al frente de la próxima secuela del mundillo Posesión infernal (1981).

    Ese alguien es Sébastien Vaniček. El director francés se dio a conocer con Vermin: La plaga (2023), una pequeña joya no apta para aracrofóbicos que, de hecho, se comparó mucho con la Posesión infernal: El despertar (2023) de Cronin. Así que sí, Evil Dead Burn (2026) ha encontrado a un match perfecto.

    Insidious: Capítulo 6 (2026)

    Evil Dead Burn no es la única franquicia que nunca muere… Tras superar todas las expectativas en la taquilla, Insidious: La puerta roja (2023) prometía cerrar todos los cajones pendientes de la ya muy atribulada familia Lambert, ¡pero! El terror nunca tiene bastante (dinero), así que los fans quedamos con muchos interrogantes sobre el demoníaco mundo del Más Allá; vamos, como Stranger Things (2016) para gente que bebe cerveza.

    Bajo la batuta del habitual en el universo de Conjuring, Jacob Chase, este año regresa a la saga la actriz veterana Lin Shaye, de vuelta como la investigadora psíquica Elise Rainier. Lo cual nos da un extra de ganas de ver cómo seguramente –y en la línea de Jamie Lee Curtis las nuevas de La noche de Halloween (2018)– acabe sufriendo de forma horrorosa en Insidious: Capítulo 6 (2026).

    Clayface (2026)

    James Gunn está dando una libertad muy gamberra y muy apetitosa a todo lo que nace bajo el sello DC. Con Clayface (2026), por ejemplo, el veterano del terror James Watkins (No hables con extraños, 2024) llega al universo de Superman para contar la historia de Matt Hagen (Tom Rhys Harries), un actor que recurre a la ciencia para arreglar su rostro desfigurado… Y que termina convertido en, agárrate fuerte, ¡arcilla!

    Naomi Ackie y Max Minghella completan el reparto, con un guion coescrito por Mike Flanagan (que desde La maldición de Hill House no ha dejado de pasarlo bien). Por lo anunciado, parece que queda muy lejos aquel “cara-arcilla” de Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn) (2020), pero todavía queda por ver qué tan salvaje será la interpretación de Rhys Harries de este monstruoso personaje. Vamos a compararla con la otra gran creature feature híper masculina del año, Werwulf.

    Werwulf (2026)

    Después de pasar las últimas fiestas sin un monstruo de Robert Eggers para dejarnos helados, en diciembre volveremos a llenar nuestro saco de sustos. Al igual que Nosferatu (2024), la nueva película del mejor director actual de folk horror, Werwulf (2026). Además, va a estrenarse el día de Navidad… Lista para que la devoremos de una tajada.

    Él mismo coescribe junto a Sjón, su co-guionista en El hombre del norte (2022), que si salió mal fue por injerencia del estudio, y Eggers volverá a contar con sus colaboradores habituales Lily-Rose Depp, Aaron Taylor-Johnson y Willem Dafoe. Se dice que la historia se sitúa en la Inglaterra del siglo XIII, lo cual garantiza ambientación gótica y dialectos arcaicos. Y memes de Willem Dafoe siendo un excéntrico. Junto con Silent Hill, la película que más espero de este año.

  • Las 10 series donde la química entre los protagonistas se robó el show

    Las 10 series donde la química entre los protagonistas se robó el show

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    Hay series que sobreviven gracias a sus giros de guión… y luego están las que viven y mueren por la conexión entre sus protagonistas. Da igual la trama, el misterio o el caso de la semana: si la química no funciona, nada lo hace. Pero cuando está ahí, cuando esa química se siente, cuando atraviesa la pantalla, se convierte en el verdadero motor de la historia. 

    Esa química hace que salten chispas con miradas,  peleas y escenas que se te quedan grabadas mucho después de acabar el episodio. Incluso hace que te quedes cuando alguna trama se vuelve pesada. Más que rivales (2025-) es un ejemplo clarísimo de eso. Y es una de las razones por las que nos encanta. ¡Y necesitamos más! Por eso es el momento perfecto para adentrarte en nuestra lista de las 10 series donde la química entre los protagonistas se robó el show.

    Más que rivales (2025– ) 

    Más que rivales (2025-) vive única y exclusivamente de Shane e Ilya, y la serie es plenamente consciente de ello. No intenta esconderlo ni disimularlo con tramas secundarias que no llevan a ningún sitio. Todo pasa por su dinámica: la rivalidad, el deseo y esa forma constante de medirse el uno al otro. Cada escena funciona porque ellos funcionan. No hay grandes giros ni sorpresas, pero tampoco hacen falta. En ese sentido, recuerda a Normal People (2020), aunque en esta la tensión sexual es mucho mayor y más explícita. Y si esta te encanta, All American (2018-) te va gustar mucho.

    Expediente X (1993–2018) 

    Mulder y Scully son el ejemplo perfecto de una pareja que sostiene una serie durante años. Expediente X (1993-2018) tenía misterios, conspiraciones y casos imposibles, pero lo que hacía que cada episodio importara era su relación. La confianza, la tensión y esa complicidad tan especial entre ellos hacían que incluso los capítulos más irregulares merecieran la pena. Funciona de una forma muy similar a Castle (2009-2016), donde la dinámica entre los protagonistas era el verdadero motor del show. Y si conectas con este tipo de slowburn, High Potential (2025-) es para ti

    Outlander (2014–2026) 

    Outlander (2014-2026) deja claro desde el principio que Claire y Jamie son el centro de todo. La historia, los viajes en el tiempo y los conflictos existen para poner su relación a prueba. La química entre ellos es lo que ha hecho que sigamos viendo esta serie por años. Por eso te duele cada vez que se separan y te emocionas cuando vuelven a estar juntos. A diferencia de Los Bridgerton (2020– ), donde las parejas cambian cada temporada, Outlander (2014–2026) nos cuenta la vida de la familia Fraser. Esa continuidad es lo que marca la diferencia. Si este tipo de romance te funciona, Poldark (2015-2019) encajará perfectamente contigo.

    Normal People (2020) 

    Normal People (2020) no existiría sin Marianne y Connell. Todo gira alrededor de cómo se hacen mejor el uno al otro, de cómo se complementan cuando están juntos y de la forma en que se rompen cuando se separan. No hay tramas secundarias que desvíen el foco ni adornos innecesarios. En ese sentido, se parece mucho a Más que Rivales (2025-): ambas confían plenamente en que la relación central cargue con todo el peso de la serie. Y si esta te gustó, Looking (2014-2015) te va a encantar.

    The Rookie (2018– ) 

    The Rookie (2018-) empezó como un procedimental al uso, pero la química entre Lucy y Tim acabó convirtiéndose en uno de los pilares de la serie. Y una de las razones por las que seguimos viendo este show. Su relación se construyó con paciencia, dejando espacio para que evolucionara y para que ambos cometieran errores por el camino. Eso es lo que hace que funcione. Y en ese sentido se parece bastante a Lucifer (2016-2021), aunque en esta el desarrollo es más lento. Y si este tipo de ship es lo tuyo, tienes que ver Chicago P.D. (2014-).

    Los Bridgerton (2020– ) 

    Los Bridgerton (2020-) entendió desde el principio que la química entre sus protagonistas era clave. Es un planteamiento distinto al de Outlander (2014-2026), ya que cada temporada cuenta una historia de amor distinta, pero parte de la misma idea: si la pareja central funciona, el resto va solo. Y este show siempre consigue que sus protagonistas hagan magia y salten chispas cada vez que se encuentran. Y no tiene miedo a explorar la conexión física de la relación. Hay una pareja para todos los gustos—Polin es mi favorita—pero te vas a enamorar de todas y cada una. Y prepárate para ver cómo las mujeres marcan el ritmo y desafían todo lo establecido. Si te van estas historias, tienes que ver The Gilded Age (2022-).

    Castle (2009–2016) 

    Castle (2009–2016) no sería la misma serie sin la química entre sus protagonistas, eso es así. Da igual lo que pasara fuera de cámara. Beckett y Castle funcionaban porque había tensión, porque chocaban, porque se provocaban constantemente. Eran muy distintos, pero en pantalla encajaban de una forma que te hacía volver cada semana. La estructura del caso semanal era sencilla, casi clásica, pero su relación era lo que hacía que todo encajara. Ellos eran el verdadero motor del show. Tiene mucho en común con Expediente X (1993–2018). Y si esta te funciona, Bones (2005–2017) es una apuesta segura.

    Fleabag (2016–2019)

    Fleabag (2016–2019) demuestra hasta qué punto una relación puede cambiarlo todo. La química entre Fleabag y el Sacerdote redefine por completo la segunda temporada y le da a la serie un giro radical. Basta con verlos mirarse para entender por qué funciona: ahí hay algo que no se puede explicar del todo. Y lo mejor es que la serie no alarga innecesariamente esa tensión y deja que las chispas salten cuando tienen que saltar. En ese sentido recuerda a Killing Eve (2018–2022). Si esta serie te gusta, Love (2016–2018) debería estar en tu lista.

    Lucifer (2016–2021) 

    Lucifer (2016–2021) aguantó tantas temporadas por una razón muy clara: Lucifer y Chloe funcionaban. Su relación sostenía la serie, incluso cuando los casos ya no sorprendían tanto. Él llega a Los Ángeles casi como una broma, pero termina cambiando de verdad, y no porque quiera redimirse, sino porque se enamora cuando menos lo espera. Crecen juntos, se empujan, se frenan. Algo parecido a lo que pasa con Tim y Lucy en The Rookie (2018– ). Si este tipo de dinámicas te enganchan, Forever (2024) debería estar en tu lista.

    Killing Eve (2018–2022) 

    Killing Eve (2018–2022) no existiría tal y como la conocemos sin Eve y Villanelle. No es una relación sana, ni pretende serlo. Aun así, resulta imposible no quedarse atrapado en su dinámica y desear, contra todo criterio, que tengan algún tipo de final feliz. Lo suyo quema. Es mirar algo que sabes que acabará mal, pero no puedes apartar la vista. En eso se parece mucho a lo que ocurre en Fleabag (2016–2019) con Fleabag y el Sacerdote. Si este tipo de relaciones intensas te funcionan, The Fall  (2013–2016) te va a encantar.

  • Los 8 actores y actrices con más estrenos en 2026: estas son sus películas del año

    Los 8 actores y actrices con más estrenos en 2026: estas son sus películas del año

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    Si algo va a definir 2026 en la industria del cine es la sensación de omnipresencia de determinadas estrellas de Hollywood. Hay actores que no solo encadenan proyectos, sino que dominan la conversación cinéfila durante doce meses seguidos, saltando del blockbuster al cine de autor sin despeinarse.

    En esta lista te traemos los 8 nombres que más estrenos concentrarán en 2026, analizando qué tipo de año les espera, cómo dialogan sus nuevas películas entre sí y cómo se comparan con otros títulos clave de sus filmografías que no forman parte de esta guía. 

    Anne Hathaway (5 películas)

    Pocos regresos resultan tan simbólicos como el de Anne Hathaway a El diablo viste de  Prada 2, una secuela muy esperada que apela de forma directa a la nostalgia generacional. 

    Sin embargo, reducir su 2026 a ese título sería injusto. La actriz también participa en La odisea de Christopher Nolan, lo que la sitúa en un terreno épico y cerebral muy distinto al de la comedia dramática que la lanzó al estrellato. A esto se suman Mother Mary, Flowervale Street y Verity, un conjunto de proyectos que combinan thriller psicológico, drama intimista y cine de género.

    Lo interesante es cómo este año dialoga con etapas anteriores de su carrera. Frente a películas más ligeras como El becario, aquí encontramos una Hathaway más arriesgada, cercana a la que brilló en La boda de Rachel o Colossal. 2026 puede consolidarla de forma definitiva como una actriz todoterreno que ya no necesita demostrar nada, solo elegir bien dónde estar.

    Por cierto, antes de ver El diablo viste de Prada 2, te recomendamos leer esta guía para saber qué ocurrió con su reparto.

    Jason Momoa (5 películas)

    Jason Momoa es, sin duda, uno de los actores más omnipresentes de 2026. Su regreso a Dune: Messiah convive con su debut como Lobo en Supergirl, su papel como Blanka en Street Fighter, además de Animal Friends y Los hermanos demolición. Pocos intérpretes transitan tantos universos distintos en un solo año.

    A diferencia de trabajos más planos como Aquaman y el reino perdido, aquí Momoa parece abrazar su faceta más lúdica y excesiva. Su Lobo promete ser más memorable que muchos villanos recientes de DC, mientras que Street Fighter lo sitúa en un terreno casi autoparódico. 

    Zendaya (4 películas)

    Zendaya llega a 2026 como una de las figuras más influyentes de su generación, y su calendario lo confirma. Por un lado, El drama promete volver a explotar su vertiente más autoral, en la línea de Malcolm y Marie o Euphoria. Por otro, su presencia en La Odisea de Nolan y en Dune: Messiah refuerza su peso dentro del gran cine espectáculo contemporáneo.

    El cuarto pilar es Spider-Man: Brand New Day, que la mantiene anclada al cine comercial de masas, pero con un tono que se anuncia más maduro que las entregas anteriores. A diferencia de blockbusters más impersonales como El gran showman, aquí Zendaya parece tener mayor control sobre su imagen y sus personajes. 2026 no es solo un año cargado de estrenos para ella: es la confirmación de que puede habitar todos los registros sin perder identidad y completar aún más su filmografía.

    Robert Pattinson (3 películas)

    Robert Pattinson continúa su particular cruzada por redefinir lo que significa ser una estrella de Hollywood. En 2026 repite presencia en El Drama, comparte universo con Zendaya en Dune: Messiah y se suma al ambicioso reparto de La odisea. Tres proyectos que, aunque muy distintos, encajan con su estrategia post-Crepúsculo: prestigio, riesgo y grandes autores.

    Comparado con trabajos más radicales como Good Time o El faro este año parece más accesible, pero no menos interesante. Pattinson se mueve aquí en superproducciones sin diluir su aura extraña, algo que no todos los actores logran. A diferencia de su The Batman, más anclada al icono, estas películas lo muestran como un intérprete que se adapta al engranaje industrial sin perder magnetismo. 2026 puede ser uno de sus años más visibles sin sacrificar coherencia artística.

    Tom Holland (2 películas)

    Tom Holland afronta 2026 con menos estrenos que otros nombres de la lista, pero con dos títulos estratégicos. Spider-Man: Brand New Day supone una nueva etapa para su personaje más icónico, en un momento en el que el actor necesita demostrar que puede crecer junto a él. El otro gran proyecto es La odisea de Nolan, una oportunidad de oro para consolidarse en el cine de prestigio.

    A diferencia de intentos anteriores fuera del universo Marvel como Chaos Walking, aquí Holland parece mejor arropado en lo creativo. Nolan no solo aporta peso autoral, sino también una narrativa que puede ayudar al actor a desprenderse del eterno Peter Parker. Si 2026 funciona, podría marcar una transición similar a la que vivieron actores como Leonardo DiCaprio tras Titanic, dejando atrás la etiqueta de ídolo juvenil.

    Emily Blunt (2 películas)

    Emily Blunt combina en 2026 dos proyectos que reflejan muy bien su versatilidad. Su regreso en El diablo viste de Prada 2 conecta con una de las comedias más influyentes de los 2000, mientras que El día de la revelación apunta hacia un registro más serio y adulto. Este equilibrio recuerda a etapas anteriores de su carrera, donde alternaba títulos como El diablo viste de Prada con propuestas más intensas como Sicario.

    A diferencia de blockbusters recientes como Jungle Cruise, aquí Blunt parece apostar por personajes con más sustancia dramática. 2026 no será necesariamente su año más explosivo a nivel comercial, pero sí uno que refuerza su imagen como actriz fiable y elegante, capaz de elevar cualquier material. Un año de consolidación más que de reinvención.

    Timothée Chalamet (2 películas)

    Timothée Chalamet continúa afinando una carrera construida con una precisión casi quirúrgica. En 2026 regresa al universo de Arrakis con Dune: Messiah, donde su Paul Atreides ya no es una promesa, sino una figura trágica y compleja. El contrapunto llega con Marty Supreme, un proyecto que se aleja de la épica y apuesta por un tono más excéntrico y personal.

    Este contraste recuerda a cómo alternó Call Me by Your Name con The King, o Mujercitas con Hasta los huesos: Bones and All. Frente a actores de su generación que se diluyen en franquicias, Chalamet sigue construyendo una filmografía reconocible. 2026 no busca sorprender, sino confirmar que su estatus no es una moda pasajera, sino el resultado de decisiones calculadas.

    Ralph Fiennes (2 películas)

    Ralph Fiennes aporta a esta lista una dosis de elegancia y veteranía. En 28 años después: El templo de los huesos regresa al terror postapocalíptico desde una perspectiva madura, mientras que The Hunger Games: Sunrise on the Reaping lo introduce en una franquicia dominada por nuevas generaciones. Dos proyectos que dialogan con su pasado sin repetirlo.

    Comparado con interpretaciones más clásicas como El paciente inglés o incluso su Voldemort en Harry Potter, aquí Fiennes parece disfrutar de papeles más secundarios pero esenciales. 2026 no es un año de protagonismo absoluto para él, sino de presencia estratégica: esa que eleva el nivel de cualquier reparto y recuerda por qué sigue siendo uno de los actores más respetados del cine contemporáneo.

  • El caso de ‘Más que rivales’: La diversidad en las series escasea pero la ficción diversa tiene más éxito que nunca

    El caso de ‘Más que rivales’: La diversidad en las series escasea pero la ficción diversa tiene más éxito que nunca

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Habrás oído hablar de la muy aplaudida Más que rivales (2025), con una química del nivel de Rivales (2024) pero que como Heartstopper (2022), no te hará llorar. Sobre la saga literaria Rachel Reid, Más que rivales sigue la relación entre dos jugadores de hockey rivales, Shane Holland (Hudson Williams) e Ilya Rozanov (Connor Storrie), a los que vemos golpear el disco poco o nada, en comparación con la cantidad de escenas apasionadas que comparten. En 2025, el éxito de una serie erótica gay no parece sorprendente, ni debería… 

    Sin embargo, tampoco te voy a mentir: no hay buenas perspectivas para los colectivos marginalizados en Estados Unidos, o en España.

    Ahora te cuento sobre un estudio estadounidense algo más positivo, pero si miramos sólo a nuestro país, con datos del Observatorio de la Diversidad Audiovisual (ODA), podemos afirmar que hay un estancamiento en la representación de identidades queer y racializadas, solo un 9% de los personajes tienen cuerpos diversos, y destaca que los estereotipos negativos persisten año tras año.

    La diversidad en las series españolas y estadounidenses

    Además, la representación se sigue concentrando en unas pocas producciones. Así, solo 6 largometrajes agrupan el 45% del total de personajes queer en películas y 13 series engloban el 46% de los mismos. El cine y la televisión, sin cuotas, no son ni inclusivos ni diversos, y por cada Mariliendre (2025), hay dos blanquísimas y patriarcales La suerte (2025).

    En Estados Unidos, dice el Informe de Diversidad en Hollywood de la Universidad de California (UCLA), en 2024 la representación de mujeres y personas de color en papeles principales en televisión continuó disminuyendo. Esto, en base a las 250 series de streaming más populares del año pasado, y evaluando la diversidad entre actores, creadores y audiencia… Porque no todo –o casi nada– es como Brooklyn, precinto 99 (2013).

    En fin, tanto frente a la cámara como detrás de ella, los resultados muestran un retroceso en la diversidad. Cuatro de cada cinco protagonistas de las comedias y dramas más vistos son actores blancos, y los hombres blancos representan cerca del 79% de todos los creadores de series y todas las demás identidades están subrepresentadas, tanto como protagonistas como en roles de creación: solo 49 de las 222 series estudiadas fueron creadas por mujeres, y los creadores racializados representan apenas el 8% del total. ¿Y las buenas noticias, dónde? Ahí van.

    Las series con diversidad que están triunfando

    A pesar de estas cifras, el informe muestra un fenómeno interesante: las ficciones sobre grupos subrepresentados, independientemente del género del protagonista, han aumentado sus números de audiencia. Lo que es lo mismo, series con personajes queer, racializados o simplemente con mujeres delante y detrás de cámara, atrajeron en 2024 a más espectadores que nunca.

    Algunos ejemplos destacados de series que han logrado captar la atención por su diversidad incluyen las cuatro temporadas de Ted Lasso (2020), donde además las mujeres guardan un lugar central, y series como Los Bridgerton (2020) y La casa del dragón (2022), que además han levantado mucha polvareda en redes sociales. Es decir, las identidades marginales son (muy) visibles, y generan debate, comprometen. Si una serie presenta algún tipo de trama subrepresentada, como una centrada en mujeres, la mediana de interacciones totales en redes sociales sube a más de cinco veces la de las series totalmente homogéneas.

    Naturalmente, esto puede llevar también al acoso y al hate, como cuando Elon Musk promovió una campaña de boicot contra Netflix por El Punto Muerto: Un parque paranormal (2022), una serie de dibujos que incluía un personaje trans, promoviendo el hashtag de #CancelNetflix. Pero volvamos a la luz.

    Las razones tras el éxito de las series más diversas

    El aumento en el rate de estas series diversas se debe, en gran medida, a cómo las audiencias consumen series de ficción hoy. Mientras que en 2023 los espectadores de streaming hacían maratones de programas ya concluidos, en 2024 ha crecido el consumo de series largas y todavía no concluidas. Según Ana-Christina Ramón, coautora del informe: “La gente hace maratones principalmente de series que aún se encuentran en producción, probablemente para ponerse al día y poder ver los nuevos episodios con las tramas actuales”.

    Eso es, los espectadores están más interesados en los estrenos actuales que en los catálogos históricos. Y significa que el ratio de diversidad, por mucho que haya decrecido respecto a los últimos años, sube de forma consecuente. Por ejemplo, mientras que en 2023 series como Suits: La clave del éxito (2011), concluida en 2019, dominaban en minutos totales vistos, en 2024 lideran programas como Anatomía de Grey (2005), Padre de familia (1999) y NCIS, con The Big Bang Theory (2007), también finalizada en 2019, siendo la única serie de catálogo entre las más vistas.

    Haz memoria: en Anatomía de Grey conocimos a la Dra. Callie Torres, personaje bisexual y latinoa, interpretado por Sara Ramirez, quien también se ha identificado públicamente como bisexual y no binarie. Callie fue una de las representaciones queer más importantes del prime time reciente, e iba mucho más allá del estereotipo. Además, en el ranking de las 250 franquicias más populares, ha subido también la presencia de miniseries como La pareja perfecta (2024), protagonizada por una Nicole Kidman despampanante, o Griselda (2024) con Sofía Vergara sirviendo droga, y c*ño.

    Además, yo veo el aumento en la popularidad de series diversas como una forma de resistencia, consciente o no, frente al descenso general de la representación en televisión. El público queer –una de cada cinco personas en España– y racializado puede estar buscando activamente historias que reflejen perspectivas realistas (ergo, diversas), compensando con su atención, interacción y difusión la falta de diversidad. Porque a toda fuerza le responde una igual fuerza contraria, decía la Ley de Newton. Y porque si veo que faltamos en pantalla, claro que recomendaré con tres veces más ímpetu las series que sí me representan.

    Por cierto, ¿habéis visto ya el fantástico thriller Incontrolables, que acaba de salir en Netflix? En ella, un detective investiga por qué tiene tanto éxito un internado para adolescentes problemáticos, “incontrolables”, regentado por Toni Collette. Ocho episodios entretenidísimos creados y coprotagonizados por le genial Mae Martin.

  • Wonder Man explicado: poderes, origen, villanos y cómo encaja en el MCU

    Wonder Man explicado: poderes, origen, villanos y cómo encaja en el MCU

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    Wonder Man aterriza en Disney+ el 27 de enero con ocho episodios que prometen mostrar una faceta del MCU que quizá aún no habíamos visto. En ella, Yahya Abdul-Mateen II interpreta a Simon Williams, un actor que lucha por hacerse un huequecito en Hollywood mientras esconde un secreto: posee poderes iónicos que lo convierten en uno de los seres más poderosos del planeta, aunque nadie lo sepa todavía.

    La serie, creada por Destin Daniel Cretton (el director de Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos) y Andrew Guest, promete un tono más meta que otras producciones Marvel, aplicando la lógica de Smile 2, que tenía una estrella del Pop pasándolas canutas, pero en vez del género de terror, con el de superhéroes, y en vez de la música, la industria del cine. La guinda es Ben Kingsley regresando como Trevor Slattery, lo que ayuda a pensar que será una de las experiencias más raras del año.

    Los poderes de Wonder Man: energía iónica pura

    A diferencia de otros héroes que obtienen sus habilidades por culpa de experimentos con suero, radiación gamma o gemas del infinito, Simon Williams es básicamente energía pura atrapada en forma humana gracias a los rayos iónicos del Baron Zemo, lo que le convierte en algo inusual dentro del MCU, quizá por ello Marvel ha tardado décadas en llevarlo a la pantalla, porque por ejemplo, se sitúa al nivel de Thor o Hulk en términos de fuerza bruta, llegando a levantar 100 toneladas.

    Tampoco necesita comer, dormir, respirar ni envejece, porque su cuerpo ya no funciona con reglas biológicas normales. Es funcionalmente inmortal. Por supuesto, también vuela, aunque en sus primeras apariciones en los cómics necesitaba un cinturón propulsor para hacerlo hasta que aprendió a dominar sus poderes. Puede llegar a más de 1.100 kilómetros por hora, disparar ráfagas de energía iónica desde sus manos y ojos, alterar su tamaño, cambiar de forma y hasta teletransportarse cuando está bastante cabreado o desesperado.

    Lo gracioso de su lista de poderes es que le hacen sentir vulnerable, desarrollando una especie de ansiedad existencial sobre volver a morir, ya que la primera vez le dejó un buen trauma que resurge cuando le atacan, como cuando Ultron le hirió, lo que hizo que desarrollara miedo al combate durante un tiempo. Es decir, que tenemos a un superhéroe todopoderoso con ataques de pánico, algo que no sabemos si se explorará en la nueva ficción, pero que abre un montón de posibilidades apetecibles.

    De villano a Vengador: el origen de Simon Williams

    Simon Williams no nació como héroe, era el hijo menor de Sanford Williams, un fabricante de municiones millonario que fundó Williams Innovations. Su hermano mayor Eric rechazó unirse al negocio familiar y se dedicó al crimen, dejando a Simon, más estudioso pero menos atlético, heredar la compañía cuando su padre murió. Simon tenía solo 22 años cuando asumió el control, y lo hizo fatal. Bajo su dirección Williams Innovations empezó a perder terreno frente a la competencia, específicamente frente a Industrias Stark de Tony Stark.

    La desesperación hizo que desviara fondos de la empresa hacia familias mafiosas como los Maggia para mantenerse a flote, un plan que fracasó y puso a Simon frente a cargos penales. Arruinado, avergonzado y a punto de ir a prisión, Simon acepta la oferta de Baron Zemo: le daría poderes sobrehumanos a cambio de infiltrarse en Los Vengadores y destruirlos desde dentro. El tratamiento de rayos iónicos funciona, otorgándole poderes increíbles, pero Zemo le dice que morirá sin dosis semanales de un antídoto. Es mentira, pero Simon lo ignora.

    Wonder Man se infiltra en Los Vengadores fingiendo querer ayudarlos, pero cuando llega el momento de traicionarlos, su conciencia le detiene. Se da cuenta de que Zemo quiere matarlos en vez de simplemente derrotarlos, así que ayuda a los héroes a escapar, pero colapsa aparentemente muerto tras decirles que está feliz de haber hecho algo noble en su vida. Tony Stark graba sus ondas cerebrales antes de que "muera", esperando poder revivirlo algún día. Spoiler: eventualmente lo hace, pero no antes de que esas ondas cerebrales sean robadas por Ultron para crear a Vision. Exacto, Vision existe porque Simon Williams palmó, a ver cómo lo encajan este relato en la narrativa de las películas.

    Grim Reaper y Baron Zemo: los villanos clave en Wonder Man

    El enemigo más peligroso de Wonder Man no es un dios alienígena o un tirano cósmico. Es su propio hermano. Eric Williams, más conocido como Grim Reaper, culpa a Los Vengadores por la "muerte" de Simon y jura venganza, así que se convierte en uno de los villanos más constantes en la trayectoria del equipo. Lleva como arma una guadaña tecnológica que puede disparar rayos de energía y girar a velocidades letales que también le sirven como hélice de helicóptero. La obsesión de Eric con "resucitar" a Simon lo lleva a robar su cuerpo varias veces, intentando revivirlo mediante magia vudú, clonación y otros métodos turbios.

    Cuando Simon resucita, a Eric le da un telele existencial: está feliz de que su hermano esté vivo, pero gana otro “hermano” en Vision, no puede aceptar que ambos sean "reales", lo que lo lleva a intentar matarlos en distintas ocasiones. La relación entre ambos es un caos shakesperiano de celos, culpa y amor fraternal retorcido. En la serie va a tener la cara del actor Demetrius Grosse, que ha confirmado que esa dinámica se plasmará  de manera "muy diferente a lo que se espera de Marvel". A Baron Zemo ya le conocemos de Capitán América: Civil War (2016) Falcon y el Soldado de Invierno (2021), no está confirmado si aparecerá en la serie de Disney+, pero tras su “redención” es dudoso que vuelva como tipo malo malo.

    La conexión con Vision y el MCU: ondas cerebrales compartidas

    Una cosa que se debe tener en cuenta es que Vision, técnicamente, piensa y siente como Simon Williams. Los dos comparten personalidad y gustos. De hecho, cuando Vision se enamora de Wanda Maximoff en los cómics, se especula que es porque las ondas cerebrales de Simon ya “sentían” algo por ella. Cuando es reconstruido como White Vision, sin emociones, Wanda le ruega a Simon que done sus ondas cerebrales de neuvo para restaurar a Vision, pero se niega, porque la desea secretamente y no quiere que Vision vuelva. Telenovela y culebrón que dudosamente traspase las viñetas al cine.

    Para empezar, porque en el MCU Vision fue creado combinando JARVIS, la Gema de la Mente y tecnología de Ultron, sin ninguna conexión con Wonder Man. Pero con la serie Vision Quest confirmada para 2026 es posible que Marvel encuentre una forma de vincular a ambos héroes. También está la posibilidad de que la serie explore la relación de Simon con otros héroes de Los Ángeles, ya que en los cómics es miembro fundador de los Vengadores Costa Oeste, y la serie se ha rodado en Hollywood, así que tendría sentido que Marvel use esto para sentar las bases de un equipo futuro, ya que tenemos a Hailee Steinfeld ya establecida como Kate Bishop y Florence Pugh como Yelena Belova.

    Wonder Man en animación: de los 90 a MODOK

    Antes de llegar a acción real, Wonder Man apareció en varias series animadas de Marvel, aunque nunca como protagonista. Su debut fue en Los Vengadores: la serie (1999), una serie que solo duró 13 episodios y que presentaba una alineación bastante rara de Los Vengadores, casi como si fueran los de costa oeste. Simon aparecía regularmente, con un diseño visual que dejaba claro que estaba en los 90, sin embargo, su aparición más memorable fue en Los Vengadores: Los Super Héroes más poderosos de la Tierra (2010), donde tuvo un arco completo.

    En el episodio ‘Everything is Wonderful’, Simon es transformado en un ser de energía iónica por MODOK y AIM cuando Tony Stark compra su empresa. También empezaba atacando a Los Vengadores buscando venganza, pero se unía a ellos en la segunda temporada. Más recientemente, Nathan Fillion prestó su voz a Wonder Man en M.O.D.O.K. (2021), la serie animada para adultos de Hulu, en la que es retratado como un superhéroe/actor de éxito y dueño de Williams Innovations, muy distinto a su versión de los cómics. Un cameo divertido, pero fugaz, pero que nos deja un dato curioso: Fillion estuvo a punto de interpretar a Wonder Man en acción real años antes; en Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2017), pero se cortó. Marvel claramente guardaba el as del personaje para algo más grande.

  • Todas las películas y series de la Fase 4 del UCM, en orden

    Todas las películas y series de la Fase 4 del UCM, en orden

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    La Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) marcó una nueva etapa tras el final de Vengadores: Endgame (2019). Las series se unieron a los estrenos en cines para presentar a nuevos nuevos héroes con mucho más foco en la historia de los personajes. Por primera vez, las series se volvieron fundamentales para entender lo que sucedía en las películas. Así, la comedia, la magia y los dibujos animados encontraron su lugar en el UCM. 

    Desde que la realidad se rompe en Bruja Escarlata y Visión (2021) hasta el duelo que vemos en Pantera Negra: Wakanda Por siempre (2022), la Fase 4 amplió el UCM como nunca antes. Y con todas las nuevas películas de este universo que están por llegar, como Vengadores: Doomsday (2026), es el momento perfecto para adentrarse en nuestra lista de todas las películas y series de la fase 4 del UCM, en orden.

    Bruja Escarlata y Visión (2021) 

    Lo más potente de Bruja Escarlata y Visión (2021) es que se atreve a hacer algo poco habitual dentro de Marvel: dejarte a solas con Wanda. Todo gira en torno a ella, a sus decisiones, a sus errores y a esa incapacidad tan humana de soltar lo que amas cuando ya no está. Elizabeth Olsen está espectacular porque no fuerza la empatía; simplemente la provoca. Kathryn Hahn entra como un terremoto y levanta cada escena en la que aparece. Me gusta mucho cómo conecta con Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (2022), porque aquí ya se percibe el punto de no retorno. Si te atraen este tipo de personajes rotos, The Leftovers (2014-2017) encaja a la perfección.

    Falcon y el Soldado de Invierno (2021) 

    Falcon y el Soldado de Invierno (2021) me ganó rápido porque se mete de lleno en las cargas que llevan los personajes a su espalda. Sam y Bucky están cansados, agotados, y se nota en cada conversación. Verlos chocar, equivocarse y ayudarse casi sin darse cuenta se siente muy real. El recorrido de Sam es, probablemente, uno de los más interesantes de todo el UCM, y ahí está la clave de que la serie funcione. No intenta simplificar nada, ni lo fácil ni lo incómodo, y eso se agradece. Comparte con Ojo de Halcón (2021) esa idea de héroes que ya no saben si encajan en el mundo actual. Si conectas con este tipo de historias, Watchmen (2019) también te gustará.

    Loki (2021-2023) 

    Loki (2021-2023) funciona porque obliga a su protagonista a mirarse al espejo, y no siempre gusta lo que ve. Tom Hiddleston está increíble bajando al personaje del pedestal y mostrándolo torpe, inseguro y contradictorio. Me encanta cómo la serie desmonta la idea del villano clásico para convertirlo en alguien que, en el fondo, busca sentido. Mobius y Sylvie no están ahí para acompañarlo, sino para confrontarlo, y eso eleva todo. Tiene bastante en común con Caballero Luna (2022) en cómo usa el caos interno del protagonista como motor de la historia. Si te gustan este tipo de historias, Dark (2017-2020) es una apuesta segura.

    Viuda Negra (2021) 

    Viuda Negra (2021) funciona porque, por fin, deja que Natasha baje la guardia. No intenta engrandecerla. Al contrario, la muestra con heridas que nunca terminaron de cerrar. Yelena es un regalo, no solo porque Florence Pugh se adueña de cada escena, sino porque refleja todo aquello que Natasha siempre evitó mirar de frente. Me gusta cómo se asemeja a Pantera Negra: Wakanda Por Siempre (2022) en esa idea de despedida y legado. No cambia ninguna historia central del UCM, pero sí cambia la forma en la que ves a Natasha. Si te van estas historias, Gorrión rojo (2018) te encantará.

    ¿Qué pasaría si…? (2021-2024) 

    ¿Qué pasaría si…? (2021-2024) es juega con las fantasías más locas que te puedas imaginar y ahí está gran parte de su encanto. Se permite romper las reglas y probar ideas que el UCM jamás se atrevería a desarrollar en acción real. No todo funciona igual de bien, pero cuando acierta, es una maravilla. Me gusta especialmente cuando los personajes toman decisiones que jamás esperarías de ellos. En ese sentido, conecta muy bien con Loki (2021-2023), ya que ambas entienden el multiverso como una excusa para explorar consecuencias. Si te atraen este tipo de series, Love, Death & Robots (2019-) es para ti. 

    Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (2021)  

    Una de las cosas que más me gustan de Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (2021) es que se toma tiempo para hacerte entender las decisiones de su protagonista y por qué lleva toda la vida huyendo. Simu Liu es perfecto en el papel porque realmente puedes sentir que solo quiere una existencia normal. Y quieres ayudarlo a conseguirlo. Tony Leung, por su parte, consigue que Wenwu sea uno de los villanos más interesantes del UCM. Comparte con Eternals (2021) esa sensación de personas que terminan atrapadas por sus propias decisiones. Si te van las historias de este tipo, La despedida (2019) te gustará. 

    Eternals (2021) 

    Eternals (2021) me parece una de las propuestas más incomprendidas del UCM. Eso sí, no te esperes acción y peleas constantes, pero tienes que verla si te gustan los  personajes que dudan de sí mismos y cuestionan su lugar en el mundo. Me gusta que no todos estén de acuerdo y que esas diferencias tengan consecuencias para cada uno de ellos. Esa sensación de familia un poco rota conecta genial con Guardianes de la Galaxia: Especial felices fiestas (2022), aunque en esta todo se siente más distante, más frío. Hay personajes que funcionan mejor que otros, pero el conjunto se siente diferente y arriesgado. Si te atrae algo así, La vieja guardia (2020) juega en un terreno parecido. 

    Ojo de Halcón (2021) 

    Ojo de Halcón (2021) funciona porque entiende a Clint como alguien agotado. No es ya el héroe que fue e inspirar a otros héroes a tomar su manto está descartado para el. Y me encanta verlo fuera del foco, intentando arreglar su errores mientras lidia con una aprendiz que le recuerda quién fue. Kate Bishop es un acierto total porque no intenta reemplazarlo, lo empuja hacia delante. La química entre ambos sostiene la serie y hace que todo fluya. Se parece bastante a Falcon y el Soldado de Invierno (2021) en esa idea de heredar un rol que tiene una historia con demasiadas cargas. Si te gustan las historias de mentor y aprendiz, Karate Kid (2010) encajará bien contigo.

    Spider-Man: Sin Camino a Casa (2021) 

    Spider-Man: Sin Camino a Casa (2021) es la película donde Peter paga el precio de crecer. Y por eso te llega tanto. Peter toma decisiones difíciles y deja de ser ese héroe lleno de luz, para comenzar a explorar su oscuridad. La nostalgia funciona, sí, pero lo importante es ver cómo Peter entiende que no siempre se puede ganar. Comparte con Bruja Escarlata y Visión (2021) esa idea de que amar algo implica, tarde o temprano, perderlo. Si conectas con historias así, Logan (2017) también encaja en este molde de explorar héroes que se enfrentan a las consecuencias de sus actos.

    Caballero Luna (2022) 

    Caballero Luna (2022) me sorprendió porque no se parece a nada más del UCM. Oscar Isaac está impresionante, y lo mejor es que nunca intenta hacer cómodo al espectador. Me gusta cómo te obliga a dudar constantemente de lo que ves y de quién tiene realmente el control. Comparte con Mrs. Marvel (2022) el juego con la identidad, pero aquí todo se siente más crudo, más descarnado, más real. No necesita hacer crossovers forzados con otros héroes del UCM ni tirar de nostalgia para que funcione y eso la hace más especial. Si te atraen este tipo protagonistas, Mr. Robot  (2015-2019) es para ti.

    Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (2022) 

    Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (2022) me gusta porque no justifica a nadie. Strange y Wanda toman decisiones cuestionables y la historia no intenta suavizarlas, pero sí hace que una parte de ti las entienda. Elizabeth Olsen está impresionante, y su arco se siente coherente con lo visto en Bruja Escarlata y Visión (2021). América Chávez aporta un contrapunto necesario, ya que es la única que aún no está rota y contrasta a la perfección con los héroes que sí lo están. La película comparte con Spider-Man: Sin Camino a Casa (2021) la idea de que jugar con fuerzas que no entiendes siempre tiene un precio. Si te gustan estos relatos donde el poder pasa factura, Akira (1988) te gustará un montón.

    Ms. Marvel (2022) 

    Lo que más destaca de Ms. Marvel (2022) es su energía. Kamala es torpe, entusiasta y muy consciente de no encajar del todo, y eso la hace fácil de querer. Iman Vellani tiene un carisma brutal y sostiene la serie sin esfuerzo. Todo cae bajo sus hombros y funciona a la perfección, ya que la serie no busca ser épica, busca ser cercana. Me gusta cómo conecta con Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (2021) en el sentido de que exploran una cultura y tradiciones distintas al resto de héroes del UCM y lo hacen tan bien que es imposible no sumergirte en ellas. Si te gustan estas historias, The Runaways (2010) funcionará muy bien para ti.

    Thor: Amor y Trueno (2022) 

    Thor: Amor y Trueno (2022) me deja sensaciones encontradas, pero valoro mucho el cierre que ofrece a ciertos personajes. Thor sigue siendo Thor, pero aquí se le nota cansado, perdido, intentando averiguar qué quiere realmente. Jane Foster es el corazón de la historia, y Natalie Portman aporta unas tablas que elevan el conjunto y hace que sientas que la historia merece la pena, aunque no sea la mejor del UCM. La película comparte con Viuda Negra (2021) esa sensación extraña de despedida. Si te gustan estas historias de héroes enfrentándose a su propio legado, Rocky Balboa (2006) te gustará.

    Yo soy Groot (2022-2023) 

    Yo Soy Groot (2022-2023) es pequeña, ligera y muy consciente de lo que es. Me gusta solo pretende dejarte pasar un buen rato viendo a Groot hacer de las suyas. Se puede ver de forma independiente porque funciona como una pausa dentro del UCM, algo parecido a La maldición del hombre lobo (2022), aunque todavía más sencilla. No es esencial para el UCM y tampoco lo pretende. Si te gustan estas series breves, Forky hace una pregunta (2019) es para ti.

    She-Hulk: Abogada Hulka (2022)

    She-Hulk: Abogada Hulka (2022) me gusta porque Jennifer Walters no quiere ser heroína ni pretende serlo y eso ya la hace distinta a cualquier película del UCM. Tatiana Maslany está perfecta porque entiende el tono de show y se lanza sin miedo a romper la cuarta pared. Ella nació para este papel. Y me encanta cómo la serie se ríe de los propios clichés del género, algo que la acerca mucho a ¿Qué pasaría si…? (2021-2024), aunque desde otro punto de vista. No todo funciona bien, pero cuando acierta resulta muy divertida. Si te atraen este tipo de series, Crazy Ex-Girlfriend (2015-2019) te enganchará.

    La Maldición del Hombre Lobo (2022) 

    La Maldición del Hombre Lobo (2022) es una pequeña joya escondida. Es un especial que funciona precisamente porque no intenta parecer la típica película o serie de Marvel ahí está su mayor acierto. Jack Russell es uno de los personajes más interesantes en el UCM porque no encaja en el molde. Comparte con Thor: Amor y trueno (2022) la forma en que explora las zonas más oscuras, las sombras, de los personajes y cómo eso te termina enganchando. Si te atraen este tipo de series, Penny Dreadful (2014-2016) también sabe jugar muy bien con las luces y las sombras.

    Pantera Negra: Wakanda Por Siempre (2022) 

    Pantera Negra: Wakanda por Siempre (2022) te llega de una forma especial porque se siente honesta en su dolor y en el duelo de los personajes—y de los actores. La película no intenta reemplazar a T’Challa, sino reivindicar su legado y eso es lo mejor que podía hacer. El viaje de Shuri hasta llegar a ser la heroína que está destinada a ser es complicado, pero creíble, y Angela Bassett está impresionante. Es el extremo opuesto a She-Hulk: Abogada Hulka (2022). Es una película pesada en el buen sentido y desde luego, necesitarás un carro lleno de pañuelos. Si te gustan este tipo de historias, tienes que ver Creed. La leyenda de Rocky (2015).

    Guardianes de la Galaxia: Especial Felices Fiestas (2022) 

    Guardianes de la Galaxia: Especial Felices Fiestas (2022) está lleno de cariño por los personajes y se nota. No hay grandes giros ni escenas de acción espectacular pero tampoco lo necesita. Sólo necesita dejar que Drax, Mantis y compañía hagan lo que mejor saben hacer. También sirve como recordatorio de lo mucho que han cambiado desde el principio. Realmente puedes ver el crecimiento de todos ellos y eso hace que se te escape alguna que otra lagrimita. Este especial comparte con Yo soy Groot (2022-2023) el hecho de que funciona como una serie independiente, una pausa bienvenida dentro del UCM. Si te van este tipo de historias, The Umbrella Academy (2019-2024) te va a encantar.

  • Las 7 series de Disney+ que bien valen tu suscripción este 2026

    Las 7 series de Disney+ que bien valen tu suscripción este 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Llega la cuesta de enero y ya no sabes qué gastos recortar para que la cartera no se desangre antes de final de mes. Digamos que ya te has zampado las tres temporadas de The Mandalorian (2019) y buscas consejo para comprobar qué suscripciones de streaming merecen tu inversión. Bueno, en JustWatch podemos ayudarte. Aquí van las series de Disney+ que bien valen tu suscripción este 2026.

    A la hora de preparar esta lista de series próximamente disponibles en Disney+, hemos decidido mirar un poco más allá de los títulos de los que todo el mundo está hablando. Es el caso de Ahsoka (2023), que sigue explorando el legado Jedi y el universo Star Wars desde la mirada nostálgica pero gustosa del legado de Kathlyn Kennedy.

    Otras, ni las mencionamos porque ya están en catálogo. Por ejemplo, el regreso de Mil golpes (2025), con la joya de la corona británica (Stephen Graham) y su potente recreación histórica alrededor del ring; o Paradise (2025), perfecta narrativa de misterio con un reparto de ensueño encabezado por Sterling K. Brown.

    Entran las 7 series de Disney+ que bien valen tu suscripción este 2026, de más a menos evidentes.

    Daredevil: Born Again (2025) - Temporada 2

    Charlie Cox y Vincent D’Onofrio, cuánto os echábamos de menos. Porque sí, les vimos en forma de cameos nostálgicos, pero por el momento nada había igualado el mal cuerpo que nos dejó Marvel - Daredevil (2015), ese espectáculo de nudillos reventados. Hasta Daredevil: Born Again (2025), claro. Ahora, entiendo que puedan sacarte de la trama algunos descosidos de guion impepinables (malas decisiones inverosímiles, trasfondos de personaje que se olvidan…).

    Pero espérate a esta nueva temporada, cuando el nuevo equipo creativo se haya asentado y tengamos, cada lunes, un castillo de fuegos artificiales digno de los puños y las balas de Redada asesina (The Raid) (2012). No, al contrario de Tu amigo y vecino Spider-Man, no todo el mundo superheroico huele a tebeos.

    ‘Todas las de la ley’ (2025) - Temporada 2

    Aunque estos meses prepara las muy disímiles The Beauty y Love Story, Ryan Murphy vino a reventar desde ya las audiencias del ratón Mouse, así que el año pasado no escatimó en nombres importantes para su apuesta más reciente: Kim Kardashian, Naomi Watts, Glenn Close, Sarah Paulson y Teyana Taylor. Ellas, abogadas en Todas las de la ley (2025). 

    Este grupo deja un bufete dominado por hombres para fundar su propia firma especializada en casos de divorcio de alto perfil, con el abanico de dilemas, rencillas y noches de insomnio que ello supone. Ideal para fans de la Diane Lockhart de The Good Fight (2017). Todas las de la ley (2025), una serie para “estar dentrísimo” del imaginario girl boss, regresa con una temporada 2 bien dispuesta a sacudir el tablero de juego, caiga quien caiga.

    ‘Tu amigo y vecino Spider-Man’ (2025) - Temporada 2

    Si eras fan de Spider-Man y empezaste Tu amigo y vecino Spider-Man (2025) sabiendo que estaba hecha con 3D, seguramente desconfiaste tanto como yo. Pero siendo sinceros, este 3D se ve muy, pero que muy bien. Casi tanto para ser imprimido en los enormes pósteres del Nueva York de Spider-Man: un nuevo universo (2018).

    En su primera temporada, contaba historias de un calado no excesivo que reimaginaban los primeros años de Peter Parker. Así que, para la segunda vuelta, suponemos que habrá un salto cualitativo importante en el argumento… Si recordamos las cotas narrativas a las que llegó Batman: La Serie Animada (1992), o simplemente pensamos en la fantástica elegía retro de X-Men’ 97, hay motivos para la esperanza.

    ‘X-Men' 97’ (2024) - Temporada 3

    La guerra entre mutantes que originó el cambio en el trono tras la muerte del profesor Xavier, así como el reguero de sangre que la temporada 2 dejó tras de sí, “sólo fueron el principio”. Bueno, en realidad no: concebida originalmente para dos tandas, el enorme éxito cosechado con las dos primeras tiradas hizo que Marvel Studios anunciara en abril de 2024 que X-Men' 97 (2024) contaría con una tercera temporada.

    El éxito de Tu amigo y vecino Spider-Man o de Invencible (2021), con la que guarda no pocas similitudes, demuestra que había hambre de superhéroes en todas sus dimensiones, ¡y sin renunciar a la paleta cromática!

    Wonder Man (2026)

    Ya dentro de la Fase Seis del UCM, este puede ser el Deadpool que Disney no quería, pero necesitaba, en el ámbito de las series. Serán ocho episodios de metacine referencial en clave de comedia alrededor del “hombre maravilla”. Wonder Man (2026) no aspira a dejarnos alucinados con increíbles escenas de acción ni con cameos sorprendentes.

    Su virtud se encuentra en su propio high-concept: el protagonista es un actor mediocre que quiere protagonizar un remake de una película de superhéroes, pero le preocupa fracasar por culpa de la fatiga imperante hacia el mundo de los superhéroes y, por ello, trata de ocultarlos. Eso ya da juego, ¿verdad? Protagoniza Yahya Abdul-Mateen II, ganador del Emmy por Watchmen (2019), y lo acompaña El Mandarín, un Ben Kingsley que conocimos en Iron man 3 (2013).

    Los testamentos (2026)

    El que El cuento de la criada (2017) haya terminado con su temporada 6 no significa que no haya planes para continuar de algún modo la distopía creada por Margaret Atwood. En 2019 se anunció que Hulu estaba interesada en adaptar la secuela de la novela, Los testamentos (2026), una de las más esperadas por el público adulto en 2026.

    En cuanto a la historia, saltamos 15 años tras los hechos de la serie original hacia una segunda fase de Gilead, una nación ahora ligeramente más aperturista que se cuenta a través de tres mujeres: una líder propagandística, una revolucionaria y una niña bien. Si te supo a poco la victoria moral de las abogadas de Todas las de la ley, Atwood te asegura sangre.

    VisionQuest (2026)

    Mientras esperamos a Vengadores: Doomsday (2026), hay otros proyectos de Marvel que también merecen la pena. Uno de ellos es VisionQuest (2026), la expansión del universo de Wanda Vision tras Agatha, ¿quién si no? (2024). Especialmente, si nos atendemos al revuelo que causó Bruja Escarlata y Visión (2021), y que hoy parecemos haber enterrado por la misma fatiga superheroica que critica Wonder Man.

    Cada uno de los capítulos destacará por ser una especie de película distinta, siguiendo un estilo similar al de Bruja Escarlata y Visión o de The After Party (2018). Todavía sabemos muy poco acerca de cómo será la serie en general, pero Paul Bettany ya comentó que la trama tratará del trauma intergeneracional, de la negación del dolor, de la verdad y de la aceptación de quién y qué es. Hay ganas.

  • Estos son los papeles que nos obsesionarán en el cine de 2026

    Estos son los papeles que nos obsesionarán en el cine de 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Entra un año caótico, nos dicen los horóscopos. Y, ¿qué hay más caótico que ver a un actor torcer el tipo de papeles que lo han llevado a la fama?

    En 2026, los nombres de la comedia, como Hannah Einbinder se adentrarán en el terror (es la muy esperada Teenage Sex and Death at Camp Miasma con Gillian Anderson), y las actrices del drama se reirán de sí mismas, como Penélope Cruz en el remake de Sentimental (2020) de nuestro Cesc Gay… Dirigida por Olivia Wilde: The Invite (2026) dará pullitas para rato.

    También volverán personajes icónicos, tales que Meryl Streep en la secuela veinte años después de El diablo viste de Prada (2006). Y jóvenes como Charles Melton (Secretos de un escándalo, de 2023) y Sadie Sink (tras Stranger Things, 2016) han elegido dos proyectos estratégicos para superar sus muy aplaudidas primeras obras: Saturn Return y Spider-Man: Un nuevo día. Ya hablaremos de ellas por su estreno.

    Pero, ¿qué papeles estamos esperando ya, con el runrún en el cuerpo? En JustWatch, selecciono siete interpretaciones que darán de qué hablar este año que viene, ordenadas por las incógnitas que me suscitan, y te cuento por qué debes anticiparlas tú también.

    Zendaya en ‘El Drama’

    El año que entra Zendaya copará titulares. La ganadora de un Emmy por Euphoria (2019) sigue en la carrera por lograr su primera nominación al Oscar, y El Drama (2026) tiene todas las papeletas para dárselo, si resulta tan afilado en su crítica al matrimonio y la verdad a medias como promete este oneroso título. Además, Zendaya volverá a meterse en la piel de MJ en Spider-Man: Un nuevo día (2026) y participa en La Odisea (2026) de Christopher Nolan como la diosa Atenea; sí, la de la guerra y la sabiduría.

    El Drama se presenta como un paso claro para esta “joven estrella” que ya no es tan joven. Esperamos hablar también de Robert Pattinson, aunque el intérprete ha sido siempre buenísimo dejando espacio a sus compañeras (fíjate en Muere, Mi Amor, 2025). No podemos decir lo mismo de Brad Pitt o de Tom Cruise, por ejemplo.

    Jeremy Strong en ‘The Social Reckoning’

    Si la secuela de La red social de Aaron Sorkin (2010), The Social Reckoning (2026), representará la siguiente fase de la ansiedad tecnológica en el cine, Jeremy Strong puede resultar el actor ideal para encarnarla. El Kendall Roy de Succession (2018) convierte la obsesión en un sistema de creencias. Nominado al Oscar por The Apprentice (La historia de Trump) (2024) y ganador de un Emmy, puede resultar hipnótico cuando el material está a la altura de su nervio, y ponerse en la piel de Mark Zuckerberg, para tomar el relevo de Jesse Eisenberg, nominado al Oscar en 2010, le ofrece un terreno especialmente volátil.

    Aunque el star power no le sea propio (como sí es el caso de Pedro Pascal en Behemoth!), hacer del hombre más discutido del planeta le dará brillo. Además, la negativa de Strong a suavizar asperezas podría situarlo en el centro del debate.

    Kate Mara y Rooney Mara en ‘Bucking Fastard’

    Mira, si Werner Herzog se abrió una cuenta de Instagram y fue el tema cinéfilo del año, ¿por qué no iba a serlo su nueva película, Bucking Fastard (2026)? Con, ojo, Kate y Rooney Mara: dos hermanas interpretando a gemelas sincronizadas bajo la batuta del orquestador de Fitzcarraldo (1982) es una premisa que se vende sola. Escrita y dirigida por el propio Herzog, en Bucking Fastard trata sobre dos gemelas que empiezan a excavar un túnel a través de una cordillera para buscar el amor. En esta economía… Promete.

    La gran incógnita es si Kate y Rooney Mara lograrán crear una presencia casi única en pantalla sin dejar de sentirse como dos personas distintas, algo que seguramente nos rondará la cabeza hasta que podamos verla. De momento, a mí me lleva al doble papel de Tilda Swinton en La Hija Eterna (2022), que no paro de recomendar.

    Brad Pitt en ‘The Adventures of Cliff Booth’

    Que no te acuerdas de quién era Cliff Booth. Agárrate fuerte. ¿Recuerdas a Brad Pitt en Érase una vez en… Hollywood (2019)? Aquel secundario merecía una película para sí solo. En The Adventures of Cliff Booth (2026), David Fincher dirigirá un guion de Quentin Tarantino sobre –literal– las aventuras de Cliff Booth; el sueño húmedo de cualquier cinéfilo. También supone un reto muy interesante para Pitt, que ganó el Oscar a mejor actor de Reparto por darle vida en 2019 pero que con F1 la película (2025) parecía de capa caída.

    Fincher y Tarantino andan muy destroyers con la vanidad de sus repartos, por lo que seguramente nos ríamos en la sala. Pero ya te digo que este papel no lo habría aceptado Tom Cruise. Oh, y además, Pitt volverá a reunirse con David Ayer a finales de este año en Heart of the Beast.

    Meryl Streep en ‘El diablo viste de Prada 2’

    Miranda Priestly sigue siendo uno de los personajes más recordados y citables de Meryl Streep (“ese azul que llevas es cerúleo”), y con El diablo viste de Prada 2 (2026) vuelve a la pantalla con un propósito claro. La triple ganadora del Oscar, con 21 nominaciones, siempre ha sabido convertir su porte dictatorial en soledad escondida y la comedia en crueldad desvelada.

    Al lado de Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci, lo más interesante será ver cómo Streep recalibra a Miranda en un mundo más rápido y menos materialista; al contrario que Herzog, que lleva tiempo trabajando en la vanguardia, a Priestly no la veíamos desde hacía dos décadas, en El diablo viste de Prada (2006). ¿Habrá cambiado?

    Pedro Pascal en ‘Behemoth!’

    En general, Pascal se enfrenta a un año enorme: será Mister Fantastic en Vengadores: Doomsday (2026), le veremos en Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026), y puede que aparezca en De Noche de Todd Haynes, todavía en desarrollo. Pero esta película escrita y dirigida por Tony Gilroy (Michael Clayton, 2007) puede acabar de elevarlo al estatus de celebridad eterna del que goza George Clooney.

    Aún desconocemos mucho sobre Behemoth! (2026), pero Gilroy adelantó en una entrevista que la historia “gira en torno a un violonchelista” y que “es sobre la música de cine, sobre la gente que la crea”. ¿Como Jay Kelly (2025), prematuro? ¿O una vuelta a los orígenes de A propósito de Llewyn Davis (2013)?

    Tom Cruise en ‘Digger’

    A mí Tom Cruise me cae muy mal. Y Alejandro Iñárritu, aún peor. Sé que la mitad del país pensamos lo mismo, pero la otra piensa todo lo contrario; estas son las verdaderas “dos Españas”. Al actor, cuatro veces nominado al Oscar y con una estatuilla honorífica, le gusta machacarse, y como no habrá Ethan Hunt en una temporada, tras el fracaso de Misión: Imposible - Sentencia final (2025)... Pues tenemos Digger (2026).

    Como DiCaprio se metía a dormir dentro de un caballo en El renacido (2015), Cruise se pondrá en la piel de Digger Rockwell, ¿un calvo? Por el teaser no queda claro, pero nos recuerda a la fisicidad de Jacob Elordi en Frankenstein (2025). Que no digo yo que los calvos sean monstruos; lo dice el estereotipo de los hombres calvos, villanos o risibles.

  • De ‘Una batalla tras otra’ a ‘Todas las de la ley’: La ganadora del Globo de Oro Teyana Taylor en cinco películas y series

    De ‘Una batalla tras otra’ a ‘Todas las de la ley’: La ganadora del Globo de Oro Teyana Taylor en cinco películas y series

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    La sombra de Teyana Taylor va mucho más allá del Globo de Oro que acaba de ganar por Una batalla tras otra (2025). Basta con decir que su carrera musical empezó a los siete, y a los quince años Beyoncé llamó a su puerta para que coreografiara el videoclip “Ring the Alarm”. Como era de esperar, este hecho le abrió la puerta grande de la industria musical y pronto era una regular de los sellos de Pharrell Williams y Kanye West. Cuando en 2020 dejó la música por el cine, alegando “sentirse muy infravalorada”, tomó una decisión –de momento– con excelentes resultados.

    Sus primeros papeles fueron pequeños, y todos en las casillas de la cultura hip hop, pero tras debutar como protagonista en la súper aplaudida Mil uno (2023), el mundo advirtió el talento indiscutible de una actriz capaz de tanta mala leche como vulnerabilidad; de un rostro digno de modelo (de hecho, es cara favorita de Saint Laurent) pero con desparpajo de gran intérprete.

    Si tú también tienes ganas de descubrir las mejores películas y series con ella al frente, sigue leyendo. Estos son tus cinco siguientes visionados obligatorios, ordenados cronológicamente.

    The After Party (2018)

    Aunque Teyana Taylor tuvo papeles pequeños en películas como The Love Section (de hecho, su debut estrictamente hablando es Madea's Big Happy Family de 2011), es por la serie The After Party (2018) que el mundo la conoce por primera vez.

    Como en El rey de Zamunda, a Taylor, antes del drama la vimos repartiendo carisma. The After Party es una comedia de crímenes inteligente y muy entretenida, que reinventa el clásico whodunit con una estructura original: cada episodio presenta los hechos desde la perspectiva de un personaje distinto y en un género diferente. ¿Que tienes ganas de jugar? Esta es la tuya. Además, Teyana Taylor aporta presencia y frescura como Bl’Asia, una artista ya establecida en la escena hip-hop, una versión de sí misma que sirve como rival para el protagonista y aspirante a rapero.

    El rey de Zamunda (2021)

    Las desventuras de Eddie Murphy en El príncipe de Zamunda (1988) son ya un clásico en la cultura hip hop, de manera que las expectativas estaban altas para la secuela, El rey de Zamunda (2021). Y bueno, el alma del icónico Príncipe de Zamunda sigue estando en la película de Craig Brewer, quien devuelve al ahora coronado rey a Queens cuando este descubre que tiene un hijo perdido allí.

    La falta generalizada de novedades o del espíritu sexy de la original no quitará que los fans de aquella la disfruten, como homenaje en toda regla que sí es. En esta secuela, Teyana Taylor interpreta a Bopoto, la hija del General Izzi, que en teoría debe casarse con el nuevo príncipe pero que –como no– no anda mucho por la labor.

    Mil uno (2023)

    La primera gran interpretación de Teyana Taylor llegó en 2023, tres años después de dar el salto al mundo de las pantallas. Mil uno (2023) es El Drama que necesitaba para que la crítica la aplaudiera de una vez por todas. Dirigida por A.V. Rockwell, Mil uno sigue la vida de una mujer neoyorquina que, tras ser liberada de la prisión, decide rescatar a su hijo de seis años del sistema de acogida para educarlo ella misma. Al fin y al cabo, dice, es su madre.

    El papel de Sandra Bullock en Imperdonable (2021) había propuesto algo muy parecido, y Moonlight (2016) también abordó una década en la crianza desde una perspectiva interseccional, pero Taylor le da un plus de energía a este retrato miserable sobre las condiciones de la desigualdad sistémica que, simplemente, te tiene mirando. La película se estrenó en el Festival de Sundance, donde ganó el Gran Premio del Jurado.

    Harta (2025)

    Cuatro años después, la actriz regresaría a los tintes dramáticos de Mil uno con Harta (2025), pero desde un sitio radicalmente distinto. Dirigida por Tyler Perry, con quien ya trabajó en Madea's Big Happy Family, Teyana Taylor interpreta a la detective Kay Raymond, una agente que se sitúa como negociadora y observadora de una madre soltera que, tras enfrentarse a una sucesión de trabas económicas y personales, termina envuelta en un suceso que pone en jaque a la policía y la comunidad. Todo, en un día.

    Si Good Time: Viviendo al límite (2017) te cautivó por la espiral de locura en la que Robert Pattinson se mete (sin que vea alternativas, porque no las hay bajo un sistema violento), te interesará descubrir Harta.

    Todas las de la ley (2025)

    Pero no todo el repertorio de Teyana Taylor ha sido en dramas duros. La serie sigue a un grupo de abogadas que dejan un bufete dominado por hombres para fundar su propia firma especializada en casos de divorcio de alto perfil, con el abanico de dilemas, rencillas y noches de insomnio que ello supone. Ideal para fans de la Diane Lockhart de The Good Fight (2017).

    En Todas las de la ley (2025), una serie para “estar dentrísimo” del imaginario girl boss, Taylor interpreta a Milan, una abogada joven y prometedora pero con un pasado oculto… Que viene a sacudir el tablero de juego, caiga quien caiga.

  • No es sólo ‘28 años después’. Estas son las mejores películas con amistades zombie

    No es sólo ‘28 años después’. Estas son las mejores películas con amistades zombie

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Espero no haber sido la única persona en aplaudir cuando Sansón y el doctor Kelson de Ralph Fiennes se colocaron de morfina por primera vez en 28 años después: El templo de los huesos (2026). En serio: aunque yo ya había empezado a apreciar los desmembramientos explosivos de Sansón, supongo que porque el roce hace el cariño, me emocionó muchísimo ver a este hombretón no-muerto conectar con alguien y a Kelson, desesperado, encontrar un motivo por el que seguir viviendo.

    Qué amistad tan inesperada, qué inaudita… Excepto que no lo es tanto. Enseguida, recordé todas las películas donde humanos y zombies han tenido una relación que va un poco más allá de la simple gastronomía caníbal o del esclavaje. Porque cuesta llamar a la relación amo-criatura del zombi-vudú de Yo anduve con un zombie (1943) nada semejante a “amistad”, o a los guerreros reanimados de Sōsō no Frieren (2023), que vuelve a estar de actualidad por su segunda temporada, nada que no sea “cadáveres andantes”.

    Estas son las siete mejores películas que he encontrado en mi filmoteca particular sobre amistad (o directamente, romance) entre zombies y humanos. Las he ordenado de menos a más interesantes: es decir, de cuán hondo se explora la relación entre los vivos y los no tanto. Lee hasta el final.

    28 años después: El templo de los huesos (2026)

    Sansón e Ian representan el epítome evidente de un mundo roto: los zombies, con síntomas parecidos a los de la psicosis, ven a los humanos como monstruos. Y los humanos, bueno, sólo pueden reaccionar atacando a los zombies. 28 años después: El templo de los huesos (2026) es una película perfecta para el mundo en el que vivimos, una sátira muy negra –si así se lee– entre dos pueblos irreconciliables.

    El género ha empleado de forma más o menos evidente al no-muerto como metáfora de las crisis humanitarias actuales: de las olas migratorias en Guerra Mundial Z (2013) al consumismo en El día de los muertos vivos. Pero nunca había visto una parábola tan cariñosa con sus protagonistas como en la película de Nia DaCosta.

    Fido (2006)

    Si mezclaras Eduardo Manostijeras (1990) con El origen del planeta de los simios (2011) y le pararas el pulso a su criatura protagonista, tendrías Fido (2006). Una sencilla fábula sobre la necesidad de tratar bien al servicio –los zombies, domesticados tras el fin del mundo gracias a unos collares represores– que confía en sus chistes para avanzar. Os digo, algunos funcionan mejor que otros.

    Ahora, la película va a encantarte si te encanta reconocer los fracasos y las hipocresías de la suburbia americana, y no te importa algo de humor negro. Como Z-O-M-B-I-E-S, la amistad entre niño humano protagonista y su zombi-mascota desgarra menos de lo que logró la parecida Frankenweenie (2012), pero le tenemos cariñito igual.

    Zombies Party (2004)

    Aunque la amistad de humanos y zombies sólo se realiza al final de la película, algo nos dice que Shaun y a su mejor “colega” Ed, borrachos, confundan a un infectado quejumbroso en un callejón por otro beodo cualquiera. En Zombies Party (2004), el paralelismo entre vivos y no-muertos es cuanto menos evidente, pero la crítica al carácter insalvable del Britton medio resulta divertidísima.

    En realidad, no se puede sino leer en clave de farsa toda la trilogía del Cornetto, y con especial mala leche en Bienvenidos al fin del mundo (2013). Pero, igual que logra la fantástica Memorias de un zombie adolescente, nuestra mandíbula no va a relajarse; ni por la arcada ni por la carcajada.

    Z-O-M-B-I-E-S (2018)

    High School Musical (2006), pero hazlo zombie. Puede leerse como la versión maquillada de Halloween de Romeo y Julieta, o como un rebufo tardío del amor entre Edward y Bella en Crepúsculo (2008), pero no podemos seguir ignorando la existencia de Z-O-M-B-I-E-S (2018), de sus tres secuelas y de la serie animada que le hacía de spin-off.

    En el pueblo de Seabrook zombies y humanos conviven como Jets y Sharks. Todo cambia, naturalmente, cuando los no-muertos empiezan a asistir al instituto: ahora Zed, un zombi carismático con alma de atleta, y Addison, una animadora con un secreto bajo la peluca, se disponen a romper barreras a base de empatía y muchos, muchos números de baile. Más previsible que Memorias de un zombie adolescente, es sin embargo una fantástica opción para introducir al fantástico a los jóvenes zombies de nuestros hogares.

    Memorias de un zombie adolescente (2013)

    In-fra-va-lo-ra-da. Lo digo más alto pero no más claro: Memorias de un zombie adolescente (2013) abordaba todos los callos dolorosos del mumblecore con el extra de autorreferencialidad y de ironía que permite la fórmula “+ zombies”. Y mientras que Orgullo + Prejuicio + Zombis (2016) no lograba levantarnos el ritmo cardíaco por encima de la media de un no-vivo, la película de Jonathan Levine era realmente trepidante.

    R (de “Romeo”) es un zombi con problemas existenciales, entabla una extraña amistad con la novia de una de sus víctimas. Esta insólita relación provoca una reacción en cadena que cambia el futuro, el de otros zombis y probablemente el de todo el planeta; y te advierto: espera mucha más acción que en El día de los muertos vivientes.

    El día de los muertos vivos (1985)

    “¡Chupa esto!”. El final de El día de los muertos vivos (1985) va para los anales del género, y se cuenta entre una de las muertes más merecidas de un villano en el cine. Hablo, claro, del despiadado Capitán Rhodes (humano), en las zarpas de una horda de zombies. Vamos a topísimo con los muertos vivientes que plantea George A. Romero, no tan disímiles del grupo de científicos que ya echan raíces en la base militar subterránea que nos sirve de escenario.

    A punto todos de volverse locos como la familia de The End (2024), o como nosotros al ver que quizás sí hay salvación posible tras la amistad entre Bub, un zombie alfabetizado, y un científico. Bueno, digamos que no todo el cine podía ser tan optimista como 28 años después: El templo de hueso.

    Zombi child (2019)

    Zombi child (2019) es la más misteriosa de todas las películas de la lista. Nos situamos en Haití, 1962. Seguimos a un hombre que vuelve de entre los muertos para trabajar en las infernales plantaciones de azúcar. 55 años después, una joven en un internado benestante les cuenta a sus amigas su secreto familiar, sin saber que esto llevará a una de ellas a cometer una atrocidad.

    El vínculo entre ellos no está claro, pero la violencia que la lleva a ella a revelar el secreto y la esclavitud de él tienen tantos paralelismos como efectos, mútuos e indisociables. Muy lejos de las parábolas obvias de Fido o Zombies Party, Bertrand Bonello abre interrogantes bien hondos en nuestro tejido social.

  • Las mejores películas de Ben Affleck y Matt Damon juntos, en orden

    Las mejores películas de Ben Affleck y Matt Damon juntos, en orden

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    Ben Affleck y Matt Damon, “Damffleck”, uno de los bromances cinematográficos cuya historia real de amistad parecería una propia de una película de Hollywood. Dos chavales de Boston que consiguieron hacerse famosos juntos, ganando un Óscar compartido por el guion de El indomable Will Hunting y que nunca dejaron de trabajar a dos manos. Pero antes ya habían coincidido en varios proyectos, y sus colaboraciones posteriores no siempre han sido tan evidentes.

    Ahora nos llega El botín a Netflix, su última y apetecible reunión como actores, lo que nos sirve para repasar desde apariciones sorpresa en películas de Kevin Smith hasta proyectos más ambiciosos donde uno ha dirigido al otro, el "Damffleckverso" ha generado un catálogo de colaboraciones que merece ser revisitado. Esta guía te ayudará a localizar sus mejores esfuerzos en común en las plataformas de streaming disponibles en España, ordenadas de menor a mayor importancia en su filmografía compartida.

    7. Private School (School Ties, 1992)

    Una de sus coincidencias más olvidadas tuvo lugar antes de su gran éxito, cuando Matt Damon y Ben Affleck compartieron pantalla por segunda vez en este drama ambientado en una exclusiva academia masculina de los años cincuenta. Private School tenía a Brendan Fraser como un estudiante judío que oculta su religión para encajar en el elitista entorno de la escuela, en la que Affleck es un quarterback antisemita y Damon tiene un papel secundario.

    Antes de convertirse en estrellas, ninguno de los dos tenía un papel protagonista ni comparten muchas escenas juntas, a diferencia de El último duelo, donde trabajarían tres décadas después como guionistas y actores principales. Una cápsula del tiempo para ver el talento emergente de los noventa. Si disfrutaste de dramas escolares con peso dramático como El club de los poetas muertos, esta te puede funcionar, aunque tiene un tono más oscuro.

    6. Campo de sueños (Field of Dreams, 1989)

    Técnicamente, esta fue la primera vez que ambos aparecieron en la misma película, aunque de manera tan breve que ni siquiera están acreditados. Campo de sueños es más conocida por ser el proyecto en el que Kevin Costner era un granjero de Iowa que escucha voces que le dicen que construya un campo de béisbol en medio de sus cultivos, convocando a fantasmas de jugadores legendarios. La obligada compañera de visionado de Tin Cup.

    Damon y Affleck aparecen como extras en las gradas durante las escenas del partido final, pero llamarla una "colaboración" sería demasiado generoso, porque no llega ni a lo que salían juntos en Private School, aunque el valor simbólico, como el punto donde sus caminos se cruzaron por primera vez, es un documento importante.

    5. El último duelo (The Last Duel, 2021)

    El prestigio por la vía de Ridley Scott, uniendo fuerzas de nuevo en guion y reparto en esta brutal epopeya medieval basada en el libro de Eric Jager sobre el último duelo judicial aprobado en Francia. Tres perspectivas diferentes de la misma historia en la que Damon hacía de Jean de Carrouges y Affleck del conde Pierre d'Alençon con una actuación menos intensa que contrasta con la seriedad del tema tratado: una acusación de violación.

    El enfoque Rashomon que eligieron convierte El último duelo en un tratado sobre la percepción de la verdad bastante diferente del idealismo juvenil mostrado en El indomable Will Hunting, pero Damon y Affleck muestran una madurez narrativa sin concesiones que hacen que la peli se considere una de las mejores que Scott ha dirigido en años, con un tono de drama histórico con peso moral y violencia visceral que, irónicamente, se diferencia mucho de Gladiator.

    4. Air (2023)

    Affleck volvió a dirigir a su amigo, pero también haciendo un papel, en esta historia sobre cómo Nike logró fichar a Michael Jordan en 1984, cambiando para siempre el negocio del deporte y el marketing. Matt Damon interpreta a Sonny Vaccaro, el cazatalentos obsesivo que apostó todo por el jugador mientras Affleck se pone calcetines blancos y sandalias para hacer del fundador excéntrico de la casa de zapatillas.

    Lo que hace especial a Air es ser una buddy movie corporativa disfrazada de biopic deportivo, en la que la verdadera historia es la amistad entre dos tipos que creen en algo contra todo pronóstico, algo que funciona por la química entre Damon y Affleck, cultivada durante décadas trabajando juntos, aunque es muy diferente a El último duelo, con un tono optimista y que la mete en el club del cine sobre el mundo de los negocios con corazón como Los becarios o Jerry Maguire.

    3. El botín (The Rip, 2026)

    El esperado reencuentro en Netflix, bajo tutela de Joe Carnahan es una película de atracos titulada El botín, que los reúne como dos ladrones veteranos de Boston-obviamente-que intentan un último golpe antes de retirarse. El guion promete acción, diálogos rápidos y la violencia estilizada que ya cultivó en Narc e Infierno blanco.

    Será una gran oportunidad para comprobar cómo ambos han madurado desde Private School, como dos tipos curtidos que saben exactamente lo que hacen frente a la cámara. Aún no se ha estrenado en el momento de escribir esto, pero las primeras imágenes sugieren una mezcla entre el thriller criminal de The Town que Affleck dirigió y el humor negro de Air, y verlos juntos en un proyecto de acción pura como actores, es para anotar en el calendario.

    2. Dogma (1999)

    Kevin Smith los convirtió en los ángeles caídos Loki y Bartleby, mientras buscaban una laguna teológica para volver al cielo, en Dogma una comedia blasfema que mezcla el humor típico del director con teología católica, road movie, donde el autor sabía aprovechar su amistad real, la que aún no se había desarrollado en pantalla en Campo de sueños, para construir una relación de siglos.

    Fue polémica en su momento por su tratamiento irreverente de temas religiosos, pero en realidad era un buen ensayo sobre la fe, el perdón y la redención. No es la única vez que Smith volvería a contar con ambos, y así les tenemos en cameos para Jersey Girl, Jay y Bob el Silencioso contraatacan y Jay y Bob el silencioso: El reboot, convirtiendo sus apariciones en running gags del View Askewniverse. Perfecta también para quien aprecie comedias religiosas irreverentes como La vida de Brian.

    1. El indomable Will Hunting (1997)

    La peli definitiva del “Damffleckverso”, el mundo de dos amigos que lograron el éxito escribiendo juntos el guion sobre un genio autodidacta con un don sobrenatural para las matemáticas. El indomable Will Hunting es la número uno porque representa todo lo que estos dos simbolizan: talento en bruto de Boston, amistad inquebrantable y la superación de un origen humilde.

    Gus Van Sant dirigió con sensibilidad los diálogos para que cada línea respirara sin imponerle un estilo visual y, a diferencia de proyectos posteriores más comerciales como Air, aquí todo es sincero y sin cinismo. La ganadora del Óscar al Mejor Guion Original sigue siendo su logro compartido más importante, esencial en todo lo que vino después, comparable en impacto emocional a otras historias de amistad e iniciación como Gente Corriente.

  • ‘El señor de los anillos: La comunidad del anillo’ cumple 25. ¿Qué ha sido de su reparto?

    ‘El señor de los anillos: La comunidad del anillo’ cumple 25. ¿Qué ha sido de su reparto?

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    ¿Te sientes viejo ya? Ha pasado un cuarto de siglo desde que El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001) reventara todas las taquillas con una épica de fantasía sin excusas ni vergüenzas. Una saga que vive mejor en nuestro recuerdo que gracias a las continuaciones que Peter Jackson trató de arrancar con El hobbit: Un viaje inesperado (2012), y que hoy regresa en forma de las excelentes versiones definitivas que se han editado –hoy, sin la presión de “vender palomita”–.

    Nueve eran los miembros de la Comunidad del Anillo: Frodo y Sam, Legolas y Gimli, Boromir y Aragón, Merry y Pippin, y Gandalf, el sabio que iba por libre. Y aunque J.R.R. Tolkien les escribió cincuenta años antes de su primera versión en carne y huesos, son los actores que les encarnaron los principales responsables de que hoy les recordemos con tanto cariño. ¿Qué ha sido de ellos desde entonces?

    Elijah Wood (Frodo)

    Elijah Wood ya había tenido bastante éxito como actor infantil antes de La Comunidad del Anillo, pero fue su papel como Frodo el que lo catapultó definitivamente a la fama. Desde entonces, Wood ha tenido papeles relevantes en películas como ¡Olvídate de mí! (2004), aunque pocos se acuerdan de él, tanteó la irreverencia en Hooligans (2005) y se pasó al bando del cine infantil en Happy Feet: Rompiendo el hielo (2006) y su secuela.

    Volvería al universo de El señor de los anillos con la menos aplaudida El Hobbit: Un viaje inesperado (2012), pero ha sido muy versátil en los papeles: ha avivado el terror en Ven con papá (2019), éxito en Sitges, y Ted Bundy. En la mente del asesino (2021). Personalmente, me quedo con su miniserie animada Más allá del jardín (2014), ganadora de un Emmy, y la infraconocida Dirk Gently, Agencia de investigaciones holísticas (2016). Además, lo recuperamos como Walter Tattersall en la segunda temporada de Yellowjackets (2021).

    Sean Astin (Samwise Gamgee)

    Igual que Frodo, Sam también tenía su nombre hecho en la industria del cine mucho antes de meterse en la piel del siempre leal Samwise Gamgee en La Comunidad del Anillo. De joven, fue el protagonista de la mítica comedia de aventuras Los Goonies (1985) y capitaneó la entrañable película de fútbol americano Rudy, reto a la gloria (1993).

    Después de su paso por El Señor de los Anillos, a Astin no le ha faltado trabajo. Ha aparecido en varias comedias de Adam Sandler, como 50 primeras citas (2004), Click (2006) y The Do-Over (2016); y ha puesto voz en animación, como en Ninja Turtles (2014) y Las flipantes historias del Capitán Calzoncillos (2018). Además, ha participado en películas como Gloria Bell (2019), y ha tenido papeles recurrentes en series como Stranger Things (2016), Young Rock (2021) y Perry Mason (2020).

    Sir Ian McKellen (Gandalf)

    Sir Ian McKellen es mucho más que un anillo. El actor ha tenido una de las carreras más prolíficas que se recuerdan en el mundo de la interpretación; de hecho, empezó en el teatro. Aun así, para mucha gente siempre será más recordado por sus personajes llenos sabios y calmantes, como Magneto en varias películas de la saga X-Men (2000–2014) y como Gandalf en las trilogías de El Señor de los Anillos y El Hobbit.

    Después de ellas, McKellen protagonizó la sitcom británica Vicious (2013); interpretó la voz del puntilloso reloj Din Don en la versión de acción real de La Bella y la Bestia de 2017; y se metió en la piel del gato Gus en la adaptación musical de Cats de 2019. Y, por si fuera poco, también se ha ganado el corazón de todo el mundo gracias a su inseparable amistad con Patrick Stewart. Le queremos casi tanto como a Christopher Lee (Saruman).

    Orlando Bloom (Legolas)

    Hoy en día Orlando Bloom ha quedado como una estrella de los años dos mil y, en realidad, antes de interpretar al arquero elfo Legolas en La Comunidad del Anillo era un actor bastante desconocido.

    Después de esa película, Bloom se convirtió en protagonista de otra saga súper exitosa, Piratas del Caribe (2003–2017), y también participó en un montón de películas híper comerciales. Le recordamos como el suave Paris en Troya (2004), al lado de Brad Pitt, jugó a la romcom en Elizabethtown (2005), vendió palomitas en Los tres mosqueteros (2011) y tuvo bastante menos éxito con The Outpost (2020) y –junto a Cynthia Erivo– apareció en Aguja en una pila de tiempo (2021). Además, los fans del fantástico le recordamos como uno de los protagonistas de la serie Carnival Row (2019).

    Viggo Mortensen (Aragorn)

    Aunque ya había aparecido en películas como La teniente O'Neil (1997) y la copia de Psicosis (1998) de Gus Van Sant, el gran salto de Viggo Mortensen ante el público internacional llegó con su papel del valiente Aragorn en La Comunidad del Anillo.

    Desde su paso por la Tierra Media, Mortensen ha recibido nominaciones al Oscar como Mejor Actor por Promesas del Este (2007), por ser un padrazo cuestionable en La carretera (2009) o Captain Fantastic (2016), y como coprotagonista junto a Mahershala Ali en Green Book (2018). También ha protagonizado películas mucho más de cinefilia dura, como Una historia de violencia (2005), Falling (2020), Crímenes del futuro (2022), otra vez con Cronenberg. Ron Howard lo recuperó hace unos añitos en la poco memorable Trece vidas (2022).

    Sean Bean (Boromir)

    “Uno no es simplemente recordado por sus películas”, decía el meme por el que más recordamos a Sean Bean. Porque Boromir es sólo uno de los muchos personajes de Sean Bean que mueren en pantalla. Esta parece ser una tendencia en sus papeles, que alcanzó su punto más famoso con Ned Stark en Juego de tronos (2011).

    Aunque muchos de sus personajes acaben muriendo, la reputación de Bean como actor (para bien o para mal) sigue más viva que nunca. En agosto de 2022, Bean hizo algunas declaraciones sobre los coordinadores de intimidad que generaron cierto revuelo, y que como a él tampoco recordamos demasiado. Desde entonces, ha conseguido papeles en películas como Marte (The Martian) (2015) con Matt Damon, la pesadilla de horror corporal Possessor (2020) y Caballeros del Zodiaco (2023), otra pesadilla de CGI. En series, ha pasado por Crónicas de Frankenstein (2015) y Snowpiercer: Rompenieves (2020).

    Dominic Monaghan (Merry)

    Antes de La Comunidad del Anillo, Dominic Monaghan había tenido algunos papeles en televisión en el Reino Unido, pero su carrera despegó de verdad cuando aceptó el papel del hobbit Merry, el primo de Pippin. El de pelo rizado.

    Tras la atención brutal que le dio El Señor de los Anillos, Monaghan consiguió papeles fijos en series importantes como Perdidos (2004), donde interpretaba a Charlie Pace, un ex rockero que luchaba contra la adicción (fue bastante querido), y en FlashForward (2009), donde fue Simon Campos, un físico asociado del científico Lloyd Simcoe. Hace tiempo que no sabemos de él, tras verle en Quantum Break (2016) y la relativamente fallida Moonhaven (2022).

    Billy Boyd (Pippin)

    El primer papel importante de Billy Boyd fue el de Pippin en La Comunidad del Anillo. En la historia, Pippin es el mejor amigo de Merry, y esa amistad es espejo de la relación real de Boyd con Dominic Monaghan, el actor tras Merry. Desde entonces, Boyd ha trabajado de manera constante en papeles pequeños de cine y televisión. Pero el valor añadido se lo da haber formado su propia banda, Beecake, donde canta. Escribió e interpretó la canción The Last Goodbye, que suena durante los créditos de la última entrega de la trilogía de El Hobbit, El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos (2014).

    En el mundo series, le vimos como Neil Forbes, un abogado amigo de la tía de Jamie Fraser en Outlander (2014), en Hollywood (2020) fue la versión ficcionada de Noël Coward e hizo su pinito en el mundo superheroico con La patrulla condenada (2019). Si os gusta el género, le recordaréis por el reboot en serie de Chucky (2021) y por dar voz en la animada La leyenda de Vox Machina (2022).

    John Rhys-Davies (Gimli)

    John Rhys-Davies tiene una carrera prácticamente interminable, que se remonta a mediados de los años sesenta, pero la mayoría de sus fans lo conoce principalmente como el enano-guerrero Gimli en la trilogía de El Señor de los Anillos. Que ojo, también prestó su voz al Bárbol en El señor de los anillos: Las dos torres (2002) y El señor de los anillos: El retorno del rey (2003).

    Antes de Gimli, Rhys-Davies ya sido el alegre excavador egipcio Sallah en En busca del arca perdida (1981). Y desde La Comunidad del Anillo, Rhys-Davies ha seguido en activo. Apareció como Grand Pabbie, el rey de los trolls del Valle de la Roca Viva, en Érase una vez (2011) y dobló al Rey Atlan en Aquaman (2018). En la gran pantalla ha participado mayormente en pequeñas producciones irlandesas, así que me quedo con su regreso como Sallah en Indiana Jones y el Dial del Destino (2023).

  • ¿Es 'El caballero de los siete reinos' un ‘Juego de tronos’ ligero o esconde algo trágico?

    ¿Es 'El caballero de los siete reinos' un ‘Juego de tronos’ ligero o esconde algo trágico?

    Héctor Llanos Martínez

    Héctor Llanos Martínez

    JustWatch Editor

    A pesar de ser una precuela, La casa del dragón siguió en buena medida el tono de su serie original, Juego de tronos. En ambas hay intrigas palaciegas, tensiones familiares, amores, odios y venganzas. En lo visual, las dos series de HBO Max son terriblemente ambiciosas, con impresionantes batallas y escenas de acción en la que brillan, como es evidente, los dragones.

    Ahora llega un nuevo spin-off de la saga, El caballero de los siete reinos, que vuelve a ser una adaptación del extenso universo literario creado por George R. R. Martin. Pero, como ocurre con los textos, este nuevo relato en forma de serie orbita en torno a las dos historias anteriores, pero cuenta con una personalidad y características propias.

    En este texto te avanzamos si la nueva serie de HBO Max es una versión ligera de Juego de tronos y La casa del dragón o si también se esconde en ella un relato trágico.

    Un relato más terrenal y sin dragones

    La casa del dragón ya resulta menos coral que Juego de tronos, centrándose especialmente en lo que ocurre en uno de esos siete reinos que construyen el mapa imaginario de esta saga fantástica, la Casa Targaryen. El caballero de los siete reinos lo es todavía menos. Aunque hay guiños a algunas de esas familias que se disputarán el poder en la serie original (la trama de esta nueva ficción se sitúa aproximadamente un siglo antes), se trata del relato de amistad improbable entre Sir Duncan el Alto, el humilde caballero del título, y su misterioso escudero, un niño muy listo apodado Egg, quien rompe con estigmas y es uno de los héroes de la función a pesar de ser calvo/rapado.

    George R. R. Martin ya planteó su historia, que él tituló Cuentos de Dunk y Egg, como un formato diferente, más propio de las novelas de caballerías clásicas al estilo de Don Quijote de la Mancha. Hay, por tanto, menos magia y menos guerra. Y no hay dragones. Todo comienza cuando Dunk se empeña en competir en las justas del Torneo de Vado Ceniza. Egg le ayuda en su cometido.

    Lo que sí hay en El caballero de los siete reinos que lo diferencia definitivamente de sus dos predecesoras es mucho humor. Lo vais a notar desde el primer momento y no va a dejar de ser así, al menos en la primera mitad del relato.

    Una historia más breve, más humilde… y más barata

    La primera temporada de El caballero de los siete reinos, que cubre el relato de la primera de las novelas cortas originales, consta de seis capítulos. Son menos de lo habitual en Juego de tronos y La casa del dragón. Eso también marca el tono y el ritmo de la historia. 

    En estos primeros compases, la nueva serie de HBO Max se limita a presentarnos el origen de los personajes, especialmente el de Sir Duncan el alto y establecerlos en un nuevo escenario como es la competición de justas y sus personajes secundarios. Todo es menos épico y más cotidiano, aunque mantiene los valores de ambición, fidelidad, traición y honor que pueden verse en los personajes de las dos series previas. En este nuevo mundo en el que se presenta la pareja protagonista como dos underdogs, personajes en desventaja inicial, se muestra Poniente como un lugar cínico en el que los honestos lo tienen difícil para sobrevivir, pero sus villanos de momento no llegan al nivel de zafiedad de los de sus series hermanas.

    Por las características de la historia, sus creadores han invertido mucho menos presupuesto que en las dos producciones anteriores. Aunque eso no es razón para no verla. Sigue siendo una historia que engancha porque sus ganchos narrativos y su tratamiento de personajes sigue siendo el mismo.

    También hay acción… en la segunda mitad de la historia

    El caballero de los siete reinos cuenta con escenas de justas desde el principio, lo que ya aportan algunas dosis de acción (y de violencia) a la historia. Pero es a partir del la segunda mitad del relato  cuando la cosa se dispara. Y, sí, en esta historia también hay dosis de tragedia, aunque no a nivel que en Juego de tronos.

    Sin hacer spoilers para aquellos que no hayan leído las novelas cortas de George R. R. Martin en las que se inspira, Sir Duncan el Alto se ve obligado a defender su honor y su inocencia tras defender de forma espontánea a una dama inocente. No será precisamente en el campeonato de justas al que pensaba presentarse, pero le enfrentará a caballeros muy poderosos. Así que si eres de los que disfrutas especialmente de la adrenalina de las batallas de Juego de tronos y La casa del dragón, el punto culminante de esta primera temporada apuntará a ello, aunque a otra escala.

  • Cómo ver todas las películas nominadas a los Goya 2026

    Cómo ver todas las películas nominadas a los Goya 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    El cine español está de celebración. El 28 de febrero se entregarán en Barcelona los 40º Premios Goya, en el que va a tomarse la temperatura de una temporada cinéfila sin grandes descubrimientos ni giros; así lo confirma la carrera de premios hasta el momento. Los domingos ya fue coronada en los Forqué y Sirat: Trance en el desierto va como representante española en los Premios Oscar 2026 y estuvo nominada (por partida doble) en los Globos de Oro 2026.

    Cualquier ganadora a Mejor Película que no sea la película de Alauda Ruiz de Azúa o la de Oliver Laxe sería una sorpresa tremenda, aunque habrá que estar muy atentos también al resto de cabezas de cartel (Maspalomas con 9 nominaciones, La cena con 8 y 'Sorda' con 7). De ellas dependerá si nos aburrimos más o menos en una gala que –lo demostró La sociedad de la nieve (2023)– bajo el monopolio puede hacerse eterna.

    ‘Los domingos’ - 13 nominaciones

    La gran narrativa ha sido cosechada por Los domingos (2025). La película de Alauda Ruiz de Azúa fue rechazada por todos los festivales, eso es Cannes, Berlín y Venecia, y fue rescatada por San Sebastián como última opción. Desde entonces, no hay persona en España que no haya tenido un debate apasionado sobre la que ha sido el éxito reciente y más impepinable de crítica y de público.

    Después de posicionarse clara pero sosegadamente en Querer (2024), la realizadora vasca nos enfrenta a un dilema de la envergadura de Historia de una monja (1959). Pero Audrey Hepburn es la actriz debutante Blanca Soroa, una adolescente de criterio dudoso. Al ser la opción de industria y de consenso, seguramente destrone Sirat.

    ‘Sirat: Trance en el desierto’ - 11 nominaciones

    Oliver Laxe era hasta hace unos meses otro Albert Serra del cine español. Lo que arde (2019) tuvo una acogida crítica al nivel de Tardes de soledad, pero casi nadie recuerda que el gallego ya explicó la historia de Sirat: Trance en el desierto (2025) en su segunda película, Mimosas (2016), mucho más interesante y menos explosiva que el viaje existencialista de Sergi López.

    Sólo cuando Laxe ha decidido tirar el gatillo del escándalo ha adquirido la popularidad que ha convertido su paso tras el Festival de Cannes, donde ganó Gran Premio del Jurado, en un auténtico desfile de estrellas. Para bien o para mal, porque casi es meme, este es uno de los directores con más poder mediático hoy día.

    ‘Maspalomas’ - 9 nominaciones

    La verdadera pena de estas nominaciones pasa porque todo el star-power que Oliver Laxe ha cosechado en Sirat, lo han perdido Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga –realizadores con una propuesta realmente mucho más popular, a pie de calle–. Maspalomas (2025) baja las complejidades y temores más profundos de la vivencia gay en la tercera edad a lo que tu abuela y la mía pueden entender.

    Sin renunciar a sombras que el colorido de Pride (Orgullo) (2014), su homóloga británica, a veces olvidaba arrojar sobre un reparto de tipos dolorosamente humanos: José Ramón Soroiz, padre y amigo negligente, Kandido Uranga, tan carismático como facha. Mira si la película está bien, que la peor parte la lleva la reconciliación con Nagore Aranburu.

    ‘La cena’ - 8 nominaciones

    La comedia nunca fue amiga de los premios, y eso queda claro con el liderazgo de Los domingos o Sirat, dos películas que no van precisamente de reír. Sin embargo, nadie negará la seriedad tras los enredos de La cena (2025) de Manuel Gómez Pereira, uno de los grandes responsables tras Cuéntame cómo pasó (2001).

    La Guerra Civil y los horrores inapelables que trajo el bando franquista están en la primera página de un Hotel Fawlty (1975) donde Alberto San Juan es el pulcro gerente y Mario Casas, el soldado con demasiado buen espíritu. Como mínimo, espero un triunfo de Asier Etxeandia (villano tremendo) en la categoría de reparto.

    ‘Sorda’ - 7 nominaciones

    La existencia de Sorda (2025) puede parecernos ya una victoria: al fin y al cabo, es la primera película de ánimo comercial española con una protagonista sorda y que pone en relieve las experiencias concretas de la comunidad no-oyente.

    Ahora, algún Goya deberá ganar la merecedora de la Biznaga que Oro en Málaga, triple nominada por Míriam Garlo y Álvaro Cervantes (y Elena Irureta, aunque tiene un papel ínfimo), con Eva Libertad por Directora Revelación. Que no nos coja la vergüenza por el triunfo de CODA: Los sonidos del silencio (2021) en los Oscars, y que la apuesta no se desinfle como la malograda Romería de Carla Simón.

    ‘El cautivo’ - 7 nominaciones

    Aunque se encuentran entre las películas con más nominaciones a los Premios Goya 2026, a principios del año pasado se esperaba mucho más de El cautivo (2025) y Romería, sobre todo en las categorías con más peso de la gala. La película de Alejandro Amenábar ha cosechado 7 nominaciones, la mayoría en las llamadas “categorías técnicas”, pero se ha quedado fuera de Mejor película, Mejor dirección y Mejor guion original.

    Quizás no hayamos podido olvidar el desplante de La Fortuna (2021), o recordemos demasiado bien las críticas que apuntaban a que este biopic de Miguel de Cervantes no era más que un telefilm con presupuesto.

    ‘Los Tigres’ - 7 nominaciones

    Los Goya siempre han tenido una parte celebratoria o amiguista. Eso explica el ex-aequo con La infiltrada (2024), y la cantidad de nominaciones de Los Tigres (2025), que por su estreno en San Sebastián tuvo una acogida gélida, como mínimo. Pero Alberto Rodríguez es capitán de la industria y ha tenido resultados-resultones tanto en el cine como en las series –donde este año ha brillado con Anatomía de un instante (2025)–.

    Los Tigres es la versión submarina de la España enlozada de La isla mínima (2014), es decir, un thriller con personajes de hondo poso dramático… Técnicamente. Bárbara Lennie y Antonio de la Torre, hermanos, no tienen mucho material con el que trabajar para construir una propuesta medianamente atractiva, a pesar del presupuesto. Todo lo contrario que el wéstern urbano tras Ciudad sin sueño.

    ‘Romería’ - 6 nominaciones

    La de Carla Simón habrá sido la gran decepción de la temporada, aunque no hay sorpresas para una directora siempre más reconocida en Cataluña que desde el resto del Estado, incluso con Alcarrás (2022). En el caso de Romería (2025), sorprende que se encontrara entre las tres finalistas de la Academia para representar a España en los Premios Oscar 2026 y, apenas tres meses después, no haya sido elegida entre las cinco mejores películas del año. ¿Por qué ese cambio de opinión en tan poco tiempo?

    En definitiva, este drama sobre el fantasma del sida en nuestro país atañe un trasfondo histórico tan dramático como el de Los domingos, pero mucho menos representado en la ficción (pop, si miramos al nicho tenemos a Eduardo Casanovas con Silencio). Seguramente se vaya de vacío.

    ‘Ciudad sin sueño’ - 5 nominaciones

    De la misma productora de Los domingos, una película construida al revés de aquella: desde el picar piedra documental y con actores naturales absolutamente asalvajados. Ciudad sin sueño (2025) es un wéstern profundamente enraizado en el barrio paupérrimo de La Cañada Real, en Madrid. En sus calles de barro un grupo de niños y abuelos, cuyos padres han desaparecido por trabajo o por la droga, conviven entre gallinas, perros y sobre las estructuras de la mafia local.

    Ante el desalojo inminente, su joven protagonista “Toni” Fernández Gabarre ve cómo el mundo que conocía se trastabilla. Yo recomiendo ver el cortometraje que lo precede, y hacer un programa doble con Ellas en la ciudad (2025), que mira a la vida en los barrios donde los alojarán.

    ‘Tardes de soledad’ - 2 nominaciones

    La no ficción española ha brillado en 2025, y así lo demuestran las Tardes de soledad de Albert Serra (2025). Fue la Concha de Oro del año anterior, la mejor película del año según la crítica de Cahiers du Cinéma y, sinceramente, abrió unos debates tan pendientes como los que proponía Los domingos, pero con mucha más mano cinematográfica.

    Que no se quiera reconocer en los Goya al documental, no más allá de los dos cajones de cortesía, debería preocuparnos como industria y como sociedad. Pero por suerte Serra removió tanto las aguas por su paso en salas que ha sido nominado –¡incluso!– a mejor Dirección.

  • El agente secreto y 7 ganadores del Globo de Oro que no has visto (pero deberías)

    El agente secreto y 7 ganadores del Globo de Oro que no has visto (pero deberías)

    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    JustWatch Editor

    Los Globos de Oro 2025 acaban de celebrarse y, como suele pasar cada año, entre los grandes nombres y los favoritos de siempre se colaron varias joyas que casi nadie ha visto todavía. 

    Este año tuvimos varios títulos que llegaron sin demasiado ruido, algunos desde plataformas todavía nuevas, otros desde proyectos independientes o series discretas que de repente se llevaron una estatuilla a casa y por eso quise hacer este artículo. 

    Sin más preámbulos aquí tienes una guía con ocho ganadores que merecen una oportunidad. Desde thrillers estilizados a comedias incómodas, pasando por documentales emotivos y series con reparto estelar, este es el lado menos popular (pero más interesante) de los Globos de Oro de 2025. 

    El agente secreto (2025)

    El Agente Secreto fue una de las grandes revelaciones de los Globos de Oro 2025. Kleber Mendonça Filho quien ya supo demostrar su talento con Bacurau: tierra de nadie y Doña Clara, obtuvo su merecido reconocimiento por su más reciente film. Este thriller danza entre lo político, cotidiano y profundamente incómodo, siguiendo a un personaje atrapado en un sistema que lo vigila, lo desgasta y lo empuja al límite. Si quieres ver al cine latinoamericano en su máximo esplendor, con una de esas películas que tiene lecturas múltiples, no te pierdas El agente secreto, una película que transforma lo burocrático en tensión pura.

    Si pudiera te daría una patada (2025)

    Desde que vi un avance de Si pudiera te daría una patada, sabía que no iba a ser una película más del montón. En cambio es una rareza maravillosa, incómoda y profundamente humana. Con una Rose Byrne brillando en el papel protagónico, la película se mueve entre el drama existencial y la comedia amarga sin problemas. La recomiendo a los fans del cine indie al estilo hermanos Safdie. También para aquellos que buscan historias imperfectas, personajes rotos y cine que no se explica demasiado. Introspectiva, sensible y atrapante en partes iguales. 

    The Pitt (2025)

    The Pitt fue una grata sorpresa, no solo por el regreso de Noah Wyle (Urgencias) sino por lo bien que juega con los códigos clásicos de un drama, combinándolos con una puesta en escena muy sutil. Me gustan este tipo de series que no necesitan grandes cliffhangers para enganchar, les basta con personajes bien escritos y conflictos que se sienten reales. No es un show que grite para llamar la atención, pero así y todo logra quedar resonando en tu mente bastante tiempo después de acabar cada episodio. Ideal para fans de Succession, ya que retrata muy bien el privilegio, aunque con menos ironía y más melancolía. 

    El estudio (2025)

    Para quienes crecimos con la irreverencia de Seth Rogen, resulta curioso verlo abrazar registros más adultos sin perder del todo su estilo. El Estudio confirma algo que ya intuíamos: Rogen es una figura clave del Hollywood actual, alguien capaz de reírse del sistema mientras lo conoce por dentro. La serie es una sátira afilada sobre la industria, pero lo que realmente la eleva en mi opinión es su trasfondo melancólico, casi deprimente a ratos. Me recordó a Extras y a BoJack Horseman por esa mezcla de humor incómodo y tristeza honesta. ¡Más que merecido su Globo de oro!

    Adolescencia (2025)

    Si buscas una buena mini-serie que te atrape desde el minuto cero, Adolescencia es imperdible. Es una historia pequeña, sensible y muy bien observada sobre crecer cuando el mundo parece ir demasiado rápido. Desde lo visual atrapa por su estilo en secuencia, pero sobre todo brilla por apostar a  una mirada honesta, casi documental, sobre la identidad. Tiene un gran trabajo de diálogos que suenan reales y conflictos reconocibles. Me recuerda en algun punto a series como Skam, pero más sobria y realista.

    Pluribus (2025)

    Esta es otra serie que parece pequeña hasta que te das cuenta de todo lo que está diciendo. Si Vince Gilligan estrena un nuevo show, allí estaré para darle una oportunidad y con Pluribus no fue la excepción. Aquí se mezcla drama social y misterio con una naturalidad poco habitual, y el ritmo tan atrapante característico del director. No busca el impacto inmediato, sino más la acumulación de capas emocionales, por lo que si eres de los espectadores impacientes que necesitan acción minuto a minuto, mejor vas por una de Marvel. Pero en cambio si disfrutas de series densas y reflexivas no te pierdas Pluribus, es televisión que confía en la inteligencia del espectador.

    Morir de placer (2025)

    Morir de placer es tal vez la propuesta más emocional de toda la lista. Ya de por si la premisa es muy potente: vivir el deseo cuando el tiempo se agota. La ejecución de este concepto se desarrolla con una mezcla muy delicada de humor, dolor y honestidad brutal. Y creo que esta es la  razón por la cual ha ganado un Globo de Oro. Tiene algo del espíritu de Fleabag, pero con una carga dramática mucho más directa. Ideal para espectadores que no rehúyen las historias intensas y que buscan series que hablan del cuerpo, el miedo y la libertad sin necesidad de endulzar las cosas.

    Ricky Gervais: Mortality (2025)

    Si te gusta el humor sin anestesia, lo nuevo de Ricky Gervais es una apuesta bastante segura. Mortality no es, al menos para mí, su especial más afilado (me resultó menos provocador que Humanity) y sigo prefiriendo cuando se esconde detrás de personajes y relatos largos en sus series. Aun así, aquí hay algo interesante: más que un monólogo de chistes encadenados, funciona como una conversación incómoda con nuestras propias contradicciones. Habla de la muerte, la corrección política y el absurdo moral con ese tono suyo tan directo, buscando incomodar más que gustar a su audiencia. 

  • 28 años después: El templo de los huesos ya está aquí: cómo amplía la franquicia la secuela de Nia DaCosta

    28 años después: El templo de los huesos ya está aquí: cómo amplía la franquicia la secuela de Nia DaCosta

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    28 años después: El templo de los huesos llega a los cines con la complicada misión de continuar el universo que Danny Boyle y Alex Garland recuperaron con éxito el junio pasado. Nia DaCosta la afronta con un pulso narrativo firme, e implicaciones que van más allá de los infectados. Si la primera entrega de esta nueva trilogía funcionaba era un viaje del héroe con tintes de fantasía artúrica, esta apuesta por el horror de sectas y la descomposición moral. Los que vieron 28 años después recordarán el epílogo chalado con los Jimmys, una banda de forajidos acróbatas vestidos como Jimmy Savile que recogían a Spike, y ahora toca ver el lado perturbador de ese grupo de “niños perdidos”.

    La película se estructura en dos líneas narrativas que convergen, por un lado, el doctor Ian Kelson —interpretado por un Ralph Fiennes sublime— continúa su trabajo en el osario presentado en la anterior, donde honra a los muertos olvidados. Por otro, Spike cae en las garras de Sir Jimmy Crystal, el carismático y sádico líder de los Jimmys al que Jack O'Connell otorga una intensidad casi infantil. El guion de Alex Garland se arma hacia un choque deliberado entre el empirismo y misticismo, el entendimiento científico del virus frente a una visión satanista, casi medieval del mismo. Un montón de ideas potentes sobre la naturaleza del mal que no esquiva algunos pasajes de puro torture porn bastante fuerte y una presencia discreta pero letal de los infectados, que aparecen cuando menos se espera.

    Nia DaCosta toma el relevo: una visión más macabra

    Nia DaCosta asume la dirección tras mostrar su olfato para el horror en Candyman (2021), aunque aquí su acercamiento es más convencional que la locura estética de Boyle —quien rodó la primera con iPhones y texturas casi documentales—, aportando una solidez narrativa de oficio que se mueve con seguridad a través de los escenarios devastados de Inglaterra. Se echa de menos la energía maníaca que Boyle inyectaba en cada plano, ya que todo está más más pulido, perdiendo la suciedad y el caos para acercarse a algo más parecido a un episodio de The Walking Dead de las temporadas finales.

    Sin embargo, donde DaCosta brilla es en la dirección de actores, manteniendo bien la tensión incluso cuando la acción se detiene. Hay largas secuencias de diálogo entre Kelson y otros personajes con virtud teatral, donde se sacan varios matices y contrastan con cada estallido de violencia, bastante salvaje para una película de estudio. Lo que pasa es que El templo de los huesos llega un poco tarde al subgénero zombie y cae ocasionalmente en clichés que la franquicia lleva esquivando desde la propia 28 días después (2002) y, aunque la secta apocalíptica, el líder mesiánico y los dilemas religiosos son algo que podría parecer novedoso, son tropos que vienen preconfigurados desde la estupenda Stake Land (2010) de Jim Mickle, con la que esta película comparte bastantes similitudes temáticas y visuales.

    Los Alpha, el Dr. Kelson y la sombra de Romero

    Lo más interesante de El templo de los huesos es cómo Garland profundiza en el concepto de los Alpha, el grupo de infectados que conservan cierta capacidad cognitiva. Si en la primera película los veíamos brevemente con Sansón —sí, el infectado con un miembro de tamaño descomunal—, aquí se convierte en eje de la evolución. La conexión entre el Dr. Kelson y los Alpha establece un paralelismo directo con El día de los muertos (1985) de George A. Romero, específicamente con el Dr. Logan “Frankenstein” experimentando con Bub. Garland siempre ha reconocido su deuda con Romero, y aquí lo hace explícito, aunque ya la anterior citaba a La tierra de los muertos vivientes (2005) y su tribu de zombies con memoria.

    Ralph Fiennes es una revelación soberbia en un papel al borde del ridículo. Su Kelson es un hombre obsesionado con dar dignidad a los caídos pero también fascinado con la posibilidad de que los Alpha sean “una evolución, no una degeneración” en sus palabras. Todos hablan del final, donde Fiennes se luce en un clímax delirante que incluye una secuencia de baile tan inesperada como brillante con Iron Maiden a todo volumen, una apuesta arriesgada que justifica toda la película.

    Pero la resolución emocional vinculada a los Alpha cierra el arco de Kelson de manera satisfactoria, aunque dejando muchas preguntas abiertas para una tercera entrega que deja esta como un pequeño momento de paso. Y es que la trama está tan autocontenida que parece un microepisodio de una gran antología que va picoteando por temas y situaciones, metáforas de la Bretaña actual que no tienen prisa en conectar entre ellas, falta saber qué pasa con el bebé, con la isla, con el padre de Spike… y en ese sentido este “episodio” es muy de transición, de paso, como si se eliminara no pasara nada en la historia general.

    Jack O'Connell: el nuevo villano de moda

    Si hay algo en lo que coincide todo el mundo tras ver El templo de los huesos es en la interpretación de Jack O'Connell. El actor británico, conocido por Skins (2009-2013) e Invencible (2014), ofrece su candidatura a villano del año. Su Jimmy Crystal es terrorífico, pero no por ser un psicópata tradicional, sino porque opera con una lógica infantil distorsionada, con registros de voz agudos y movimientos de payaso, pero sin caer en la caricatura. Su personaje mezcla la crueldad extrema con afecto por sus pupilos, como estar cantando una canción pop mientras tortura a alguien, con una escena concreta que resuena a La naranja mecánica (1971) no por casualidad.

    La secta de los Jimmys son una creación brillante de Garland: adoptando la imagen del siniestro presentador de la BBC, cuyas atrocidades salieron a la luz años después de su muerte, hace una crítica mordaz a cómo la sociedad británica endiosó a un monstruo, y O'Connell encarna esa contradicción recién salido de Los Pecadores (2025) de Ryan Coogler, donde hizo de otro gran villano. El actor tiene una química paternal con Alfie Williams, un captor carismático frente a una víctima que evoca su propia tragedia de niño. Si hay justicia, el actor debería estar en todas las conversaciones de premios este año, aunque ya sabemos cómo se trata el género en las temporadas de laureles.

    El misterio de Cillian Murphy y la tercera parte

    La gran pregunta que ronda El templo de los huesos es: ¿dónde está Jim? Danny Boyle confirmó que Cillian Murphy aparecería en la coda de esta película, preparando su regreso completo para la tercera entrega, aunque aún no tiene luz verde oficial de Sony. Murphy no solo es productor ejecutivo de ambas películas, sino que su presencia fue clave para asegurar la financiación del proyecto, especialmente tras ganar el Oscar por Oppenheimer (2023). Os podemos adelantar que lo que dice Boyle es cierto, pero es una aparición muy pequeñita, aunque importante.

    Boyle también ha declarado que no todos los personajes pasan por las tres películas, pero lo cierto es que regresará a la silla de director para el cierre, siguiendo una estructura narrativa que sigue este esquema: la primera trata sobre la naturaleza de la familia, la segunda sobre el mal, y la tercera será sobre la redención. Sea como sea, El templo de los huesos cumple para mantener viva la franquicia gracias a su atrevimiento con los Alpha y el estudio del virus de la ira, que deja abierta una verdadera solución para el problema y la idea de que la próxima puede ser realmente el final de la saga para siempre.

  • ¿Dónde hemos visto antes al reparto de ‘Gente que conoces en vacaciones’?

    ¿Dónde hemos visto antes al reparto de ‘Gente que conoces en vacaciones’?

    Héctor Llanos Martínez

    Héctor Llanos Martínez

    JustWatch Editor

    Los dos grandes protagonistas de Gente que conoces en vacaciones son los muy carismáticos Emily Bader y Tom Blyth. Ambos interpretan a Poppy y Alex, una pareja de amigos a los que conocemos a través de los viajes en vacaciones que comparten a lo largo de los años. Aunque ellos son la constante de toda la película en sus distintos saltos temporales, se rodean de grandes personajes secundarios que van apareciendo de forma episódica en alguno de los tramos de la película.

    Esta película, además de convertirse en un nuevo éxito de la neocomedia romántica al estilo de Cualquiera menos tú, está liderando los ránkings de Netflix. Molly Shannon y Alan Ruck interpretan a los padres de ella. Y Jameela Jamil a su jefa. Mientras que Sarah Catherine Hook y Lucien Laviscount hacen de las respectivas parejas de los dos amigos.

    Si te ha gustado la película, puedes seguir viendo a sus actores principales y secundarios en estas otras series y películas.

    Emily Bader

    Jameela Jalil, la compañera de reparto de Emily Bader en Gente que conoces en vacaciones, define a la actriz como la nueva Jennifer Aniston. De momento, ha destacado en dos proyectos especialmente. El primero de ellos es la serie My Lady Jane, una ucronía que imagina con bastante destreza qué hubiera pasado si determinados hechos históricos hubieran ocurrido de otra forma. En ella, Emily Bader interpreta a la Lady Jane protagonista, Jane Grey, que en la vida real se mantuvo tan solo nueves días en el trono de Inglaterra, pero que en esta serie de ocho episodios sabe aprovechar muy bien de las intrigas históricas de los Tudor para construir una realidad paralela.

    Ella es también la protagonista de Paranormal Activity: Allegados, la séptima entrega de la saga de terror. [Aquí puedes ver dónde encontrar todas las entregas de Paranormal Activity]. Aunque estaba pensada para estrenarse también en cine, la pandemia del Covid la relegó a las plataformas de streaming, en 2021. Emily Bader se muestra en un registro muy diferente y sigue siendo convincente. Interpreta a Margot, una joven que intenta rodar un documental en un pequeño pueblo del que termina descubriendo oscuros secretos. No es tan impactante como las primeras entregas de la saga, pero tampoco decepciona a los fans del género ni de la franquicia.

    Tom Blyth

    Los dos proyectos a destacar de Tom Blyth, el tímido pero encantador Alex en Gente que conoces en vacaciones, son realmente interesantes. El primero de ellos es Incógnito, una película independiente ambientada en los Estados Unidos en los años noventa. Lo mejor de este drama es la interpretación de Tom Blyth y de Russel Tovey. La intriga que representa esta historia de amor clandestina entre un policía infiltrado para tender trampas a hombres homosexuales que se enamora de uno de sus objetivos también está muy bien construida.

    El otro título de Tom Blyth que no hay que perder de vista es la inminente nueva versión de Adiós a las armas. Una de las novelas más celebradas de Ernest Hemingway está en manos de uno de los mejores directores europeos, Michael Winterbottom. Pero hasta que se ruede este proyecto, recomiendo otro personaje del actor que está muy alejado al de Gente que conoces en vacaciones. Es la versión joven del dictador Snow en la precuela Balada de pájaros cantores y serpientes y es una buena oportunidad de comprobar el rango actoral de Tom Blyth, porque encarna a la versión ingenua e inexperta del personaje y su evolución hasta acercarse al político totalitarista en el que se convierte el personaje.

    Molly Shannon

    Molly Shannon es una de las cómicas nacidas del Saturday Night Live y aparece en un fragmento de Gente que conoces en vacaciones como la alocada madre de Poppy. Si tuviera que elegir dos momentos de su carrera, uno de ellos sería el de su comedia Superestrella. En ella interpreta al personaje que creó para el programa de humor y que protagonizaba sus sketches semanales, la adolescente Mary Katherine Gallagher, alumna de un colegio católico que está empeñada en besar a un chico. Su compañero en esta película es nada menos que Will Ferrell. El humor absurdo de la historia (que empieza por dos treintañeros interpretando a adolescentes) resulta muy divertido y es una de esas comedias que no te importa ver un montón de veces. Es un clásico de culto. Un eslabón previo a Zoolander.

    Su otro rol memorable es el de su personaje recurrente en Will & Grace. Val era la vecina de los protagonistas, desatada, excéntrica y hasta un punto terrorífica como solo Molly Shannon sabe hacer. Estaba obsesionada con ser la mejor amiga de Will, aunque luego pasó a acosar a Jack. Si los secundarios Jack y Karen no fueran suficientemente disparatados, cuando aparecía Val el humor absurdo alcanzaba su pico máximo. Algunos de los momentos más divertidos de la longeva serie están protagonizados por Val.

    Alan Ruck

    Seguramente recuerdes a Alan Ruck, que en Gente que conoces en vacaciones interpreta al marido de Molly Shannon, como Connor, el primogénito (bastante bobalicón) de los Roy en Succession. Este drama empresarial y familiar con notas de comedia y tragedia griega es sin duda la mejor serie de esta lista, la que logra personajes universales en circunstancias muy particulares, como formar parte del 1% más rico del planeta.

    Su personaje más extenso fue el de Spin City. Loca alcaldía, esa sitcomm protagonizada por Michael J. Fox (y luego Charlie Sheen) y que era un precedente amable de Veep. La serie, producto típico de la televisión en abierto de los años 90, no es tan divertida ni tan sarcástica como luego lo fue Parks & Recreation, de temática similar. Pero su premisa en torno al día a día del vicealcalde de Nueva York y su equipo mientras intentar solventar los problemas que genera un alcalde no muy brillante da bastante juego, El personaje de Ruck es el del compañero borde de la oficina que esconde con su actitud su baja autoestima. No es precisamente el favorito de la audiencia.

    Jameela Jamil

    A Jameela Jamil, la actriz que interpreta a la jefa de redacción de Poppy, le suena de algo esta labor. Antes de convertirse en actriz, era una famosa comunicadora en Reino Unido, presentadora de radio y televisión además de columnista en prensa. Su salto a Estados Unidos y a la interpretación fue por la puerta grande. Logró un papel secundario en la comedia The Good Place, precisamente creada por Michael Schur, el responsable de Parks & Recreation. Casi igual de buena que su predecesora, The Good Place pasará a la historia de la televisión por lograr ser una sitcom con un giro de guion propio de Perdidos, algo casi inédito en el género, y por combinar humor con asuntos filosóficos y existencialistas sin dejar de ser divertida y accesible. Muy recomendable.

    El ascenso de Jameela Jamil es imparable y ya forma parte del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). La actriz aparece en la serie She-Hulk. Abogada Hulka interpretando a la supervillana Titania. Y la verdad es que es una de las antagonistas más divertidas de toda la franquicia.

    Sarah Catherine Hook 

    La joven Sarah Catherine Hook interpreta a la novia de toda la vida de Alex. Aunque tiene una filmografía menos extensa que sus compañeros de reparto, hace poco pudimos verla en la tercera temporada de The White Lotus. Su personaje, la hija de una familia bien que desea ingresar en un convento budista en Tailandia es la razón por la que su familia está en el lujoso hotel asiático, aunque las tramas más intensas terminan siendo la de su padre y la de sus dos hermanos.

    Justo antes de ese papel, ha sido la protagonista de una nueva adaptación de Las amistades peligrosas. Crueles intenciones es una versión en miniserie de la película que adaptaba la trama a la actualidad. Ella es nada menos que la más villana de todas, Caroline Merteuil, dispuesta a todo por mantenerse en lo más alto del escalafón social en la élite estadounidense. Pero lo cierto es que no resulta tan pérfida como sus predecesoras, Sarah Michelle Gellar y Glenn Close. Es mejor verla en The White Lotus.

    Lucien Laviscount

    Lucien Laviscount, quien interpreta a uno de los novios de Poppy, es una de las estrellas de la serie estrella de Netflix Emily in Paris. Su interpretación del sarcástico banquero británico Alfie que tiene una historia de amor con la protagonista resulta bastante carismática. En esa misma línea, aunque con una comicidad todavía más disparatada, se situaba su personaje en Scream Queens, esa divertidísima parodia de las películas slasher que Ryan Murphy creó en forma de serie. Menos memorable es su participación en Katy Keene, la fallida serie hermanada con Riverdale. En esta lista puedes encontrar una lista de series con más de un spin-off como Riverdale.

  • Zoe Saldaña se ha convertido en la actriz más taquillera de todos los tiempos: aquí está el nuevo top 10

    Zoe Saldaña se ha convertido en la actriz más taquillera de todos los tiempos: aquí está el nuevo top 10

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    Scarlett Johansson ya no es la reina. El 12 de enero de 2026, Zoe Saldaña destronó a Johansson como la actriz más taquillera en la historia del cine gracias al rendimiento mundial de Avatar: Fuego y ceniza, que alcanzó 1.230 millones de dólares, llevando la cifra total de recaudación de Saldaña a 16.800 millones, frente a los 15.401 millones de Johansson. 

    Repasamos la lista —dominada por Marvel y James Cameron— de los diez actores cuyas películas han recaudado más dinero en todo el mundo según The Numbers, y te ayudamos a localizar sus títulos más taquilleros en las plataformas de streaming de España. (Datos en millones de dólares)

    10. Dwayne Johnson – 11.466 millones

    Película más taquillera: Fast & Furious 7

    Fue una leyenda de la WWE, hoy es un gigante taquillero de Hollywood que todos quieren tener en sus franquicias. Músculo y carisma que funciona tanto en aventura Jumanji: Bienvenidos a la jungla como enfrentando a Vin Diesel en las secuelas de la saga Fast & Furious, que superan los mil millones de dólares. Como Vin Diesel, Hha diversificado su catálogo sin hacer daño a su imagen de Cachas en Vaiana y Vaiana 2, y en Jumanji: Siguiente nivel juega con los límites de la comedia física. Black Adam, fue el único tropiezo superheroico que le ha salido mal, pero con títulos como Fast & Furious 7 recaudando 1.515 millones, puede permitirse el lujo ocasional.

    9. Chris Evans – 11.489 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    El Capitán América es la conciencia moral del MCU y se despidió en Endgame que recaudó 2.799 millones, la segunda película más taquillera de todos los tiempos después de Avatar. Antes de ponerse el escudo, Evans ya había probado suerte como superhéroe con Johnny Storm en Los 4 Fantásticos, pero fuera de Marvel, ha sabido elegir proyectos de peso como la distopía de Bong Joon-ho Rompenieves, la comedia de misterio de Rian Johnson Puñales por la espalda, e incluso reírse de sí mismo en Deadpool y Lobezno. Su regreso confirmado en Vengadores: Doomsday promete elevar aún más su taquilla, pero tiene como compañeros a alguno de esta lista como Robert Downey Jr. que también estará.

    8. Vin Diesel – 12.043 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    Dom Toretto es su mayor activo, pero no el único. Como estrella de las diez películas desde la primera Fast & Furious, Diesel ha recaudado más de 7.000 millones, pero es Endgame la que lo coloca primero técnicamente con su contribución solo vocal, como Groot en las películas de Guardianes de la Galaxia. El "Yo soy Groot" es un golpe maestro porque Marvel paga por línea y Diesel tiene muchas. Fuera del universo de superhéroes y carreras de coches, no ha tenido tanta suerte como Dwayne Johnson, pero su papel como Riddick tiene muchos fans de la buena serie B.

    7. Chris Hemsworth – 12.189 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    Hemsworth comenzó su andadura con el dios del trueno en un registro solemne, pero Taika Waititi le liberó en Thor: Ragnarok, donde descubrimos el timing cómico escondido bajo sus músculos. Ha aparecido en las cuatro películas de Thor y en las cuatro de Los Vengadores, ayudando a acumular a la franquicia casi 8.000 millones en taquilla. Más allá de Asgard también estuvo en Star Trek como el padre de Kirk, lo que no le vino mal para empezar, ha sido un villano en Furiosa, y con Tyler Rake para Netflix demostró que puede liderar una franquicia de acción sin su martillo. Otro que se disputará números con Chris Evans en su regreso en Vengadores: Doomsday.

    6. Tom Cruise – 12.669 millones

    Película más taquillera: Top Gun: Maverick

    El único en esta lista que nunca ha necesitado un traje de superhéroe para dominar la taquilla. Cruise lleva décadas haciendo sus propias escenas de riesgo, desafiando la muerte en cada Misión: Imposible, y con 60 años sigue colgándose de aviones. Top Gun: Maverick recaudó 1.400 millones aunque la franquicia de Ethan Hunt ha sumado casi 5.000 millones en ocho películas y la última, Misión Imposible: Sentencia final superó el medio billón. Vamos camino de una tercera Top Gun, con la que podrá medirse a Chris Hemsworth, que es el que le acecha con el nuevo bombazo del MCU.

    5. Chris Pratt – 14.128 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    El tipo gracioso de Parks and Recreation se convirtió en Star-Lord cuando James Gunn le fichó para Guardianes de la Galaxia en 2014, y a partir de ese momento se transformó en una máquina de generar billetes, gracias también a Jurassic World, donde demostró que podía liderar una franquicia multimillonaria más allá de Marvel. Pero no se queda ahí, su rol como voz de Mario en Super Mario Bros: La película recaudó 1.360 millones, y parecido en La LEGO película, que superó los 469 millones. Está a muy poquito de alcanzar a Robert Downey Jr., y con la secuela de Mario lo podría conseguir, dependiendo si sale o no en Doomsday.

    4. Robert Downey Jr. - 14,315 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    Seguramente, el regreso más triunfal de Hollywood. A principios de los 2000, Downey Jr. era incontratable tras años de problemas con las drogas, pero tras su trabajo con Shane Black, Jon Favreau apostó por él para Iron Man (2008), un riesgo que puso en marcha el universo cinematográfico más rentable de la historia. El MCU ha recaudado más de 31.000 millones, y Tony Stark fue su cara más reconocible hasta Endgame. Luego, su papel como Lewis Strauss en Oppenheimer le dio su primer Óscar tras décadas siendo ignorado por la Academia, y ahora regresa al MCU como Doctor Doom en Vengadores: Doomsday, con la que se juega el sorpasso a Samuel L. Jackson.

    3. Samuel L. Jackson – 14.613 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    Jackson ha aparecido en 11 películas del MCU como Nick Fury, el pegamento original de Los Vengadores, pero su currículum ya contaba con Mace Windu en la trilogía de precuelas de Star Wars, Ray Arnold en Jurassic Park, y por supuesto, Jules Winnfield en Pulp Fiction, el papel que lo convirtió en leyenda. También puso voz a Frozone en Los Increíbles, sumando dólares de Pixar a su colección, lo que le mantuvo en el número uno de esta lista antes de que Johansson y Saldaña le destronaran. Desde Tarantino hasta Spike Lee, ha trabajado con todos, aunque brilla mejor como secundario indispensable.

    2. Scarlett Johansson - 15,401 millones

    Película más taquillera: Vengadores: Endgame

    Hasta hace poco, era la reina indiscutible gracias principalmente a Natasha Romanoff/Black Widow en ocho películas del MCU. Su Viuda Negra (2021) llegó tarde —debería haber tenido su propia película años antes— pero aun así recaudó 379 millones. Más allá de Marvel, sus mayores éxitos incluyen películas donde solo pone voz como El libro de la selva (968 millones) y Sing (634 millones), pero tiene otros como Lucy  (463 millones), o la reciente  Jurassic World: El renacer (868 millones), que consolidan su estatus para llevar al público a pasar por caja, mientras que su trabajo dramático en Historia de un matrimonio y Jojo Rabbit le han valido nominaciones al Óscar, donde tiene a Robert Downey Jr. su único rival aquí.

    1. Zoe Saldaña – 15.470 millones

    Película más taquillera: Avatar

    Saldaña es la nueva número uno, destronando a Johansson gracias a Avatar: Fuego y ceniza, que ha superado los 1,230 millones y sumando. Su Neytiri en las tres películas de James Cameron —Avatar (2009), Avatar: El sentido del agua (2022) y Fuego y ceniza (2025)— le han dado una buena ventaja. Pero también es Gamora en cinco películas de Marvel, y Uhura en tres de Star Trek, lo que la convierte en la primera actriz en protagonizar cuatro películas con más de 2.000 millones de recaudación cada una. A diferencia de Johansson, Saldaña se ha especializado en personajes transformados físicamente —azul, verde…—, pero con su victoria en los Óscar por Emilia Pérez (2024) como Mejor Actriz de Reparto le gana por un puntito en prestigio.

  • Scarlett Johansson en El exorcista y otros actores que han protagonizado más de una franquicia cinematográfica

    Scarlett Johansson en El exorcista y otros actores que han protagonizado más de una franquicia cinematográfica

    Héctor Llanos Martínez

    Héctor Llanos Martínez

    JustWatch Editor

    Scarlett Johansson acaba de aparecer en Jurassic World: El renacer y ya se ha anunciado que protagonizará la nueva película de El Exorcista, que va a dirigir y escribir por Mike Flanagan (La maldición de Hill House). Será una historia totalmente nueva dentro del universo de El Exorcista, no una secuela y la prestigiosa productora especializada en el género de terror Blumhouse se encargará de ella. [Aquí puedes encontrar las mejores películas de la productora Blumhouse].

    Si contamos que lleva desde 2010 interpretando a Natasha Romanoff, Viuda negra del Universo Cinematográfico Marvel (UCM) y que ha puesto voz a uno de los personajes de animación de Canta!, la actriz colecciona franquicias en su filmografía.

    Si disfrutas enganchados a sagas que permiten desarrollar una historia y a unos personajes en más tiempo, en esta lista te contamos qué otros actores acumulan varias de ellas.

    Daniel Craig

    El James Bond más improbable, el rubio, es también uno de los más exitosos de la historia. Los responsables de la franquicia de 007 todavía no han encontrado sustituto [en esta lista repasamos los candidatos], pero Daniel Craig, que brilló especialmente en Sin tiempo para morir, ya cuenta con otra saga en su haber. Puñales por la espalda ha estrenado su tercera entrega este viernes con el actor interpretando una vez más al investigador Benoit Blanc, experto en resolver todo tipo de crímenes y, aunque el contexto es distinto, seguro que a los fans de James Bond les entretiene esta (de momento) trilogía de misterio a lo Agatha Christie. La tercera entrega, De entre los muertos, enfrenta a la razón y a la fe y es la más compleja y ambiciosa con su logrado tono gótico.

    Harrison Ford

    Quien se lleva el récord de sagas es Harrison Ford. El actor no solo se consagró como el Han Solo de La guerra de las galaxias. Más tarde, protagonizó una obra maestra de la ciencia ficción, Blade Runner (la mejor película de su filmografía), que ya cuenta con secuela Blade Runner en cine, Blade Runner 2049, en la que comparte protagonismo con Ryan Gosling, y también una en forma de serie de televisión Blade Runner 2099. Por su ambiente futurista y de ciencia ficción, es un relato que puede enganchar a los adictos a La guerra de las galaxias. Harrison Ford también ha sido durante más de 40 años Indiana Jones y ha interpretado varias veces al espía creado por Tom Clancy en la literatura, Jack Ryan. Ambos se engloban en el género de aventuras, así que también encaja, especialmente Indiana Jones, en el perfil de cine familiar.

    Zoe Saldaña

    Aunque no está considerada entre la A-list de Hollywood, lo cierto es que Zoe Saldaña aparece en varias de las películas más taquilleras de la historia, gracias a su personaje de Neytiri en Avatar, la princesa Na'vi del Clan Omaticaya que va a interpretar en cinco películas. La primera de las entregas es la mejor. Zoe Saldaña también se encuentra en Guardianes de la Galaxia como Gamora, la hija adoptiva de Thanos, y la última de su especie. Son dos relatos de género muy similar, aunque el de Marvel tiende más a la comicidad y es más apto para el público infantil.

    Chris Pratt

    Junto a Zoe Saldaña aparece en Guardianes de la Galaxia Chris Pratt, como el mercenario Peter Quill que se convierte en el líder de los guardianes como Star-Lord . Esta trilogía le ha permitido además participar en varias de las películas del Universo Cinematográfico Marvel. Pero justo después de estrenar la primera entrega de esta saga, el actor televisivo se consolidó como un domador de velociraptores en Jurassic World y en sus dos secuelas posteriores, entre las que destaca El reino caído. Si nos dicen que van a relanzar la saga de Indiana Jones con Chris Pratt de protagonista, tendría todo el sentido. 

    Tom Cruise

    A pesar de su dilatada trayectoria, las dos grandes sagas de Tom Cruise son en cierto modo recientes. De Misión Imposible acaba de estrenar su entrega final, la número ocho, y todavía no se sabe si los estudios quieren que otro actor interprete a Ethan Hunt. La otra franquicia está en construcción y ha sido toda una sorpresa. Top Gun, sobre un temerario y prometedor piloto militar,es un clásico de los ochenta. Su secuela, Top Gun: Maverick, no se estrenó hasta 35 años después. Fue tal éxito de taquilla que ya se prepara Top Gun 3.

    Keanu Reeves

    El actor querido por todos y estrella juvenil en las décadas de los ochenta y noventa, vivió una segunda racha de popularidad a principios de los 2000 cuando estrenó Matrix y sus dos secuelas. De las tres, la primera es la que alcanza el nivel de clásico. La tercera edad de oro de su carrera llegó con un triunfo inesperado. En John Wick interpreta a un asesino a sueldo retirado que vuelve otra vez a la acción para vengarse de un grupo de gángsters. Al ser películas de acción de bajo presupuesto con una estética muy marcada, logran fácilmente generar beneficios en taquilla y por eso ya se prepara la quinta entrega. Ni tan rompedoras, ni tan existencialistas como Matrix, son aun así perfectas para sus seguidores.

  • Las 20 mejores películas sobre la Segunda Guerra Mundial, ordenadas

    Las 20 mejores películas sobre la Segunda Guerra Mundial, ordenadas

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    El cine vuelve de manera constante al conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial. Ningún acontecimiento histórico ha inspirado tantas tramas, héroes, dramas y dilemas morales. Desde los años 40 hasta hoy, las películas sobre la Segunda Guerra Mundial han evolucionado desde el patriotismo y la propaganda hasta retratos más humanos, psicológicos y complejos.

    En esta guía repasamos las 20 mejores películas sobre esta pugna de la historia de la humanidad, ordenadas por su año de estreno.

    20. Pearl Harbor (2001)

    Michael Bay llevó su espectacularidad al terreno histórico con Pearl Harbor, centrada en el ataque japonés a la base estadounidense. Aunque su historia de amor recuerda a Titanic, su ambición visual la convierte en una de las superproducciones más recordadas del género.

    Más romántica que bélica, gustará a quienes buscan entretenimiento, efectos visuales y melodrama en un contexto histórico. Si prefieres un enfoque más realista del mismo evento, Tora! Tora! Tora! es la alternativa ideal.

    Pearl Harbor es una de las mejores películas de Ben Affleck, quien la protagoniza junto a Josh Hartnett.

    Vista en conjunto con el resto de la lista, es la más cercana al cine bélico de espectáculo puro, muy alejada del realismo de Salvar al soldado Ryan o del rigor histórico de Dunkerque. Es la menos valorada por público y prensa de toda la lista.

    19. Operación Monumento (2014)

    Dirigida y protagonizada por George Clooney, Operación Monumento se inspira en la increíble historia real de un grupo de historiadores, conservadores y artistas que, en plena Segunda Guerra Mundial, fueron enviados al frente para recuperar las obras de arte robadas por los nazis. Su misión: salvar el patrimonio cultural europeo antes de que desapareciera para siempre.

    Aunque la película mezcla drama y comedia, su tono recuerda más a Argo o Ocean’s Eleven que a los grandes clásicos del cine bélico. Si El pianista o La lista de Schindler mostraban el horror de la guerra desde lo humano, Operación Monumento lo hace desde lo cultural: la defensa de la belleza como acto de resistencia.

    Ideal si disfrutas del cine histórico con un toque de aventura, humor elegante y una mirada diferente sobre la guerra, lejos de las trincheras.

    Comparada con títulos como The Imitation Game o El arma del engaño, resulta más ligera y menos tensa, lo que explica que su valoración sea más moderada dentro del género.

    18. Churchill (2017)

    Este biopic protagonizado por Brian Cox retrata los días previos al desembarco de Normandía, con un Churchill desgastado, temeroso y humano. Muy distinta a la visión heroica que ofrece El instante más oscuro.

    En lo visual, Churchill se asemeja a El discurso del rey en su retrato del poder desde la intimidad. Mientras aquella hablaba del miedo al ridículo, esta lo hace del miedo a fracasar ante la historia.

    Recomendada para quienes buscan películas históricas centradas en el liderazgo y el coste emocional de la guerra, más que en el combate.

    Frente a otras películas políticas de la lista como Valkiria, aquí el conflicto es más interno que estratégico, lo que la hace menos espectacular pero más introspectiva.

    17. Aliados (2016)

    Dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Brad Pitt y Marion Cotillard, Aliados es un thriller romántico ambientado en la Casablanca de 1942. La sospecha, el espionaje y la pasión se mezclan en una historia que homenajea directamente a Casablanca.

    Muy recomendada si eres de las personas que disfrutan de historias de amor imposibles en tiempos de guerra, con atmósfera de clásico y una estética impecable.

    Comparada con Casablanca, resulta más estilizada y moderna, pero también menos icónica. Y frente a El arma del engaño, su espionaje es más emocional que estratégico.

    16. Su mejor historia (2016)

    Ambientada en Londres durante los bombardeos, Su mejor historia muestra a un grupo de guionistas que crea películas de propaganda para levantar el ánimo del público británico. Se trata de una carta de amor al cine dentro del cine.

    Su tono recuerda a Good Bye, Lenin! por cómo mezcla humor, nostalgia y crítica social. Es una película ideal si disfrutas del cine histórico con un toque de comedia romántica y un homenaje al propio séptimo arte.

    Dentro de la lista es una rareza tonal, más cercana al metacine que al drama bélico puro, lo que la emparenta más con La ladrona de libros que con Dunkerque.

    15. El niño con el pijama de rayas (2008)

    Ambientada en la Alemania nazi, El niño con el pijama de rayas cuenta la historia de una amistad imposible entre el hijo de un comandante alemán y un niño judío en un campo de concentración. Su enfoque, desde la inocencia infantil, recuerda a La vida es bella, pero con un final mucho más devastador.

    Si buscas una película que te emocione y te haga reflexionar sobre la pérdida de la inocencia y la crueldad del fanatismo, te va a sorprender.

    A diferencia de La lista de Schindler o El pianista, apuesta por la fábula emocional más que por el rigor histórico, algo que divide a crítica y público y se refleja en su posición intermedia del ranking.

    14. La ladrona de libros (2013)

    Basada en el best seller de Markus Zusak, La ladrona de libros cuenta la historia de una niña alemana que encuentra refugio en los libros mientras su país se desmorona. Narrada por la Muerte, combina ternura y tragedia con una estética poética.

    Similar en sensibilidad a El niño con el pijama de rayas, te gustará si quieres dramas íntimos ambientados en la guerra, centrados en la humanidad más que en el conflicto.

    Comparada con Casablanca, aquí el romance es sustituido por la infancia y la palabra escrita como refugio moral frente al horror.

    13. Enemigo a las puertas (2001)

    Enemigo a las puertas nos traslada al asedio de Stalingrado, con Jude Law como un francotirador soviético enfrentado a un tirador alemán. Es una película de duelos psicológicos y tensiones, más cercana a El francotirador que a un film de guerra coral, como los del resto de la guía.

    Su atmósfera gris y opresiva la hace perfecta para quienes buscan cine bélico con suspense y una gran puesta en escena, más que solo acción pura.

    Frente a Salvar al soldado Ryan, reduce el conflicto a un enfrentamiento casi íntimo, lo que la convierte en una especie de western bélico europeo.

    12. Valkiria (2008)

    Valkiria, protagonizada por Tom Cruise, dramatiza el intento real de asesinato de Hitler por parte de un grupo de oficiales alemanes. Bryan Singer logra un thriller político más que una película de combate, con una tensión creciente y un excelente reparto.

    Es comparable con El hundimiento por su retrato del interior del régimen nazi, y gustará a aquellos que disfruten de historias sobre conspiraciones y dilemas morales.

    Aunque es un gran film, se queda fuera, por poco, de las 10 mejores películas de Tom Cruise.

    Comparada con El arma del engaño, aquí la tensión es más seca y menos irónica, más cercana al thriller clásico que al espionaje británico elegante.

    11. Corazones de acero (2014)

    Con Brad Pitt al frente, Corazones de acero es un retrato brutal del frente occidental en los últimos meses de la guerra. La película combina acción bélica intensa con dilemas morales y mucha camaradería entre soldados.

    Similar en el tono a Salvar al soldado Ryan, pero con un enfoque más claustrofóbico y sucio, te encantará si lo que buscas es realismo, violencia y emoción a partes iguales.

    Frente a Dunkerque, aquí la guerra se vive desde dentro del tanque, no desde la abstracción sensorial.

    10. The Imitation Game (2014)

    Benedict Cumberbatch brilla como Alan Turing, el matemático británico que descifró los códigos nazis de Enigma. The Imitation Game es un drama de espionaje y ciencia que demuestra que la guerra también se libra con inteligencia.

    Similar a El arma del engaño por su visión de la estrategia aliada, es ideal si disfrutas del suspense histórico y los personajes brillantes pero trágicos.

    Comparada con películas más bélicas como Salvar al soldado Ryan, aquí la épica es silenciosa y matemática.

    9. El arma del engaño (2021)

    Basada en la operación real “Mincemeat”, El arma del engaño nos sumerge en uno de los episodios más ingeniosos de la inteligencia británica durante la Segunda Guerra Mundial. Con Colin Firth y Matthew Macfadyen al frente, la película reconstruye cómo un grupo de oficiales ideó un plan para engañar a los nazis utilizando un cadáver falso con documentos falsificados, desviando así la atención del verdadero desembarco aliado en Sicilia.

    La película combina espionaje, humor británico y drama emocional con un equilibrio difícil de lograr. Su tono recuerda a The Imitation Game, aunque aquí el suspense militar se mezcla con los conflictos personales de sus protagonistas: el deber, la lealtad, y las cicatrices invisibles de la guerra. Por otro lado, en ambientación y atmósfera recuerda a Aliados.

    Si disfrutas de las películas de espías con trasfondo histórico, y te gusta la estrategia y el humor sutil, esta película es una gran opción.

    8. Dunkerque (2017)

    Christopher Nolan llevó su ambición narrativa al terreno bélico con Dunkerque, una experiencia inmersiva que recrea la evacuación de tropas aliadas en 1940. Su estructura no lineal y su sonido envolvente convierten la película en una experiencia más sensorial que narrativa.

    Si Salvar al soldado Ryan es realismo puro, Dunkerque es la sensación pura de caos. Perfecta para amantes del cine técnico, del montaje y del sonido como herramientas de inmersión total.

    De las más destacadas películas de Christopher Nolan. Comparada con el resto de la lista, es la más experimental a nivel formal.

    7. Banderas de nuestros padres (2006)

    Dirigida por Clint Eastwood, Banderas de nuestros padres relata la historia real de los soldados que izaron la bandera estadounidense en Iwo Jima, y cómo esa imagen se convirtió en un símbolo de propaganda.

    Eastwood también rodó Cartas desde Iwo Jima como contraparte japonesa, lo que la convierte en una doble obra imprescindible. Si disfrutas del cine bélico con reflexión sobre el mito del héroe y la manipulación mediática, este film te va a gustar.

    Sin duda hablamos de una de las mejores películas de Clint Eastwood.

    6. El hundimiento (2004)

    Bruno Ganz encarna magistralmente a Hitler en los últimos días del Tercer Reich, encerrado en su búnker. El hundimiento muestra la decadencia total del régimen y la locura colectiva que lo acompañó en los últimos momentos.

    En tono y profundidad, puede compararse con Valkiria o Churchill, aunque su crudeza la hace única. Te va a encantar si te interesa el retrato psicológico del poder en caída libre. Si no, mejor opta por otra de la lista.

    Es una de las aproximaciones más incómodas y necesarias al final del nazismo.

    5. El pianista (2002)

    Dirigida por Roman Polanski, El pianista narra la historia real del músico judío Władysław Szpilman y su supervivencia en el gueto de Varsovia. Ganadora de la Palma de Oro en Cannes y de tres premios Oscar, muestra la brutalidad de la ocupación nazi desde una perspectiva íntima y desgarradora.

    Comparte tono y sensibilidad con La lista de Schindler, aunque su mirada es más fría y minimalista. Es perfecta si buscas un cine introspectivo, basado en interpretaciones intensas y en la resiliencia del espíritu humano.

    Frente a otras películas del Holocausto, es probablemente la más solitaria.

    4. La vida es bella (1997)

    Aunque su tono pueda parecer algo inusual para un drama sobre el Holocausto, La vida es bella mezcla humor, ternura y tragedia como pocas películas lo han hecho. Roberto Benigni interpreta a un padre judío que usa la imaginación para proteger a su hijo en un campo de concentración.

    En su mezcla de comedia y horror, recuerda a Jojo Rabbit, que años después repetiría esa fórmula con otro tipo de sátira.

    Película perfecta para quienes creen que el cine puede encontrar esperanza incluso en la oscuridad más absoluta.

    Una de las películas más emotivas de toda la lista.

    3. Salvar al soldado Ryan (1998)

    Con su legendaria secuencia inicial del desembarco de Normandía, Salvar al soldado Ryan revolucionó el cine bélico moderno. Steven Spielberg muestra el caos y el horror del campo de batalla como nunca se había reflejado hasta entonces.

    Si La lista de Schindler era la mirada moral, esta es la visión visceral de Spielberg sobre la guerra.

    Comparable con Dunkerque o Banderas de nuestros padres por su realismo, es ideal para amantes de las películas bélicas con grandes dosis de acción.

    Esta producción es una de las mejores películas de Steven Spielberg.

    2. La lista de Schindler (1993)

    Steven Spielberg firmó una de las películas más conmovedoras y respetadas sobre el Holocausto. En La lista de Schindler narra cómo el empresario alemán Oskar Schindler salvó a más de mil judíos empleándolos en su fábrica.

    El film, rodado en blanco y negro y con una puesta en escena austera, es el contrapunto perfecto a otras producciones con mayor épica como Salvar al soldado Ryan.

    La recomiendo para espectadores que buscan un cine más humano y comprometido, capaz de dejar huella.

    1. Casablanca (1942)

    Estrenada en plena Segunda Guerra Mundial, Casablanca no es una película de batallas, pero sí una historia muy marcada por la guerra. Humphrey Bogart e Ingrid Bergman protagonizan uno de los romances más icónicos del cine, ambientado en Marruecos durante la ocupación nazi.

    Más que una película bélica, es un drama romántico sobre la resistencia y el sacrificio personal frente al deber. Su tono elegante y melancólico la emparenta con largometrajes como El paciente inglés o Los puentes de Madison.

    Es una película ideal para aquellos que disfrutan del cine clásico, los diálogos brillantes y las historias donde el amor y la política se entrecruzan.

  • Joseph Quinn: ranking de sus mejores trabajos en cine y televisión

    Joseph Quinn: ranking de sus mejores trabajos en cine y televisión

    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    JustWatch Editor

    Después del esperado final de Stranger Things, sé que muchos teníamos la esperanza de volver a ver a Eddie Munson en pantalla. No ocurrió (¡qué decepción!), pero eso no cambia el hecho de que Joseph Quinn nos regaló uno de los personajes más memorables de toda la serie. Si bien su paso por Hawkins fue breve, fue también lo suficientemente intenso para convertirlo en un fenómeno global. Y lo cierto es que su carrera no ha hecho más que crecer desde que apareció en TV por primera vez. Desde dramas de época a cine independiente, pasando por blockbusters de Marvel y épica histórica, Quinn ha ido construyendo un recorrido sorprendentemente diverso. 

    Como muy pronto lo veremos en Vengadores: Doomsday, me pareció una excelente oportunidad para revisar su trayectoria y entender cómo llegó hasta aquí.  Una lista (ordenada de peor a mejor participación) para recorrer la evolución de un actor que pasó de ser un secundario británico a una de las caras más buscadas de Hollywood. 

    Dickensian (2015)

    Es difícil elegir la primera película de Quinn para este ranking. No puedo decir que la he elegido por ser la peor, simplemente es un buen punto de partida para entender los comienzos de su carrera. Además, frente a títulos como Gladiador II, tal vez este es más flojo. En Dickensian, 

    Joseph Quinn obtuvo un papel recurrente interpretando a Arthur Havisham. Esta es una serie que mezcla varios universos de Charles Dickens en una sola trama y aunque su rol es bastante pequeño, muestra el tipo de interpretación británica clásica que marcaría el inicio de su carrera. 

    Si te gustan adaptaciones de época al estilo La casa desolada, es ideal para ti. 

    Los excesos (2023)

    Este no es su proyecto más popular pero sí uno que muestra una madurez interpretativa, y por eso se ha ganado un lugar en el ranking. Los excesos es un drama independiente donde Quinn interpreta a un personaje complejo dentro de una historia que explora memoria, trauma y vínculos afectivos poco convencionales. Me parece una película pequeña pero interesante, ideal para los que disfrutan de títulos como Aftersun o Valor Sentimental. Si buscas ver a Joseph en un papel que se aleja del blockbuster y apuesta por una actuación más íntima, esta película te demostrará su capacidad para sostener personajes incómodos y emocionalmente ambiguos. 

    Make Up (2019)

    Make up probablemente fue el papel que preparó a Quinn para Los excesos, mostrando ya su capacidad para el minimalismo emocional, alejándose del histrionismo y apostando por el peso de las miradas y gestos. Aquí interpreta a Tom, un joven que se involucra en una tensa relación en un pequeño pueblo costero. Aunque pasó desapercibida para el gran público, es una buena historia y muy recomendada para los fans de dramas indie como Lady Macbeth de 2016. ¡No te la pierdas! La puesta en escena de la película ya de por si vale mucho la pena.

    Catalina la grande (2019)

    En 2019 Quinn tuvo la oportunidad de interpretar al príncipe heredero del trono ruso en una serie histórica protagonizada por Helen Mirren. En Catalina la grande él no tiene un rol protagonista, pero sí uno que lo acercó a producciones de alto presupuesto y lo puso frente a figuras consagradas. Más allá de tener un papel pequeño, no pasó desapercibido. Quinn aporta tensión y vulnerabilidad a un personaje atrapado entre el deber, la inestabilidad y la sombra de una madre poderosa. Si estás buscando verlo en dramas políticos al estilo The Crown o The Great, no te pierdas esta serie.

    Los Miserables (2018)

    Aquí ya nos vamos acercando a producciones más grandes y papeles con más peso. La serie Los Miserables lo consolidó como un rostro prometedor dentro del drama histórico británico.

    En esta adaptación del clásico de Victor Hugo, Quinn se mete en la piel de Enjolras, un líder apasionado de la resistencia estudiantil. Su personaje en es pequeño en tiempo de pantalla pero como siempre intenso en presencia. Recomiendo esta miniserie a quienes aman las adaptaciones literarias muy cuidadas de la BBC, al estilo Guerra y paz. 

    Warfare (2025)

    Creo que pocos esperaban ver a Joseph Quinn en la piel de un Navy SEAL, pero en 2025 dio un salto al cine de acción militar con Warfare: tiempos de guerra de Alex Garland (Ex Machina).

    Este film, donde interpreta a un soldado en una misión de supervivencia, tuvo muy buena recepción por su retrato realista de los conflictos armados. Es ideal para fans de historias como 13 horas o Black Hawk Derribado. Aquí encontrarás al actor en un modo más físico, táctico y emocionalmente endurecido, lo que encaja muy bien con el típico cine bélico contemporáneo. 

    The Fantastic Four: First Steps (2025)

    Obtener el papel del icónico Johnny Storm es un sueño de muchos actores, pero fue Joseph Quinn el que se ganó su lugar en el centro del MCU, específicamente en una de las franquicias más esperadas del 2025. Los cuatro fantásticos: primeros pasos supuso para el actor un cambio de escala: más acción, humor y carisma en un personaje que históricamente exige ese magnetismo. En el pasado su rol fue interpretado por Chris Evans y Michael B. Jordan, pero él llegó con una frescura auténtica, demostrando que puede mantener su esencia incluso dentro de una maquinaria gigantesca de efectos, fandom y expectativas.

    Gladiator II (2024)

    Otro de los grandes papeles de Joseph Quinn en los últimos años  fue en la secuela del clásico de Ridley Scott. En Gladiador II Quinn interpreta al Emperador Geta, un personaje clave dentro de la dinámica política de Roma que se plantea en la película. De la mano de figuras como Paul Mescal y Denzel Washington, Quinn da el salto hacia el cine épico mostrando nuevamente que es un actor capaz de manejar peso dramático y escenarios de gran escala ( o pantalla verde). No te la pierdas si quieres verlo en una producción histórica al estilo El reino de los cielos o Troya. Una buena película con un buen reparto, aunque ni un 10% tan buena como la primera entrega.

    Stranger Things (2022)

    Este fue uno de los papeles que más sorprendió del actor. Para el momento en que Joseph Quinn se sumó a Stranger Things, pocos lo tenían en el radar pero rápidamente se ganó la atención de todos. En la serie interpreta a Eddie Munson, un personaje carismático, rebelde y emocionalmente vulnerable. Fue su interpretación la que convirtió a Eddie en fenómeno global en cuestión de semanas, desplegando ese humor y energía que el actor tan bien logra ejecutar. Y aunque no estuvo más de una temporada, dejó una huella imborrable. Sin duda, el papel que marcó un antes y un después en su vida y en la historia de los hermanos Duffer.

    Un lugar tranquilo: día 1 (2024)

    Un lugar tranquilo: día 1 es probablemente mi película favorita de su filmografía hasta el momento, y si te gustan las películas de terror atmosférico estilo A ciegas o Cloverfield seguro te gustará también. En esta precuela Quinn interpreta a Eric, coprotagonista junto a Lupita Nyong’o en un mundo devastado por criaturas que responden (y atacan) frente al sonido. El peso dramático, la vulnerabilidad y el minimalismo de su interpretación cautivan desde la primera escena. No solo eso, sino que la dupla funciona a la perfección, demostrando que dos buenos actores en medio del silencio es más que suficiente para entretenernos.

  • Las 10 mejores series españolas de crímenes

    Las 10 mejores series españolas de crímenes

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    Lo confieso: últimamente estoy enganchada a las series de crímenes españolas. Como…súper viciada. Empiezo una y no puedo parar de verla hasta que la termino y al día siguiente ¡empiezo otra! Desde luego, tras el boom de las de comedia y las de época, las de crímenes están viviendo su edad dorada. Y no es para menos. Son absolutamente adictivas. 

    Así que, si te apetece un maratón de series que te mantengan pegado a la pantalla, este es el momento perfecto para adentrarte en nuestra lista de las 10 mejores series españolas de crímenes.

    El cuco de cristal (2025)

    El cuco de cristal (2025) me atrapó porque cada personaje carga con secretos pero son las grandes traiciones las que te ponen la mandíbula en el suelo y la peluca en Marte. Así, justo cuando crees tener una teoría, la historia da un giro que te obliga a pensar otra vez. Me encanta cómo juega con tu cabeza: no se conforma con contarte lo que pasó, te mete en la mente de los que estuvieron ahí. Tiene unas vibes parecidas a La chica de nieve (2023-2025). Y si te va ese tipo de misterio, The Killing (2011-2014) te enganchará.

    Ciudad de sombras (2025) 

    En Ciudad de sombras (2025) hay un encanto extraño. La ciudad, Barcelona, junto con la obra de Gaudí, son un personaje más. Y me encanta. Pero lo que más me gusta es que todos parecen esconder algo, y eso te mantiene pegado al sofá. Esta serie no se conforma con enseñarte la investigación, te obliga a sentirla, a sentir el aliento del asesino en la nuca, a sentir lo que sus víctimas sintieron. Me recuerda a Innato (2025) en el sentido de que el ambiente se come a los personajes, aunque cada una lo hace a su manera. Si te van ese tipo de historias Top of the Lake (2013-2017) te encantará.

    Innato (2025) 

    Lo más interesante de Innato (2025) es cómo convierte cada capítulo en una pequeña trampa. Me gusta que la serie no dé nada por sentado. Que no vaya directa al crimen y ya está, sino que obligue a los personajes —y a ti como espectador— a mirar hacia dentro. Aunque estén siguiendo pistas, lo que realmente termina pesando son sus propias heridas, su pasado, todo aquello que arrastran. Tiene algo de El desorden que dejas (2020) en esa idea de que todo acaba conectado, pero aquí el misterio está mucho más entrelazado con las relaciones personales y con lo que los personajes fueron antes. Si este tipo de historias te enganchan, Mindhunter (2017–2019) te va a encantar.

    El desorden que dejas (2020) 

    Lo que más me atrapó de El desorden que dejas (2020) no fue solo el misterio, sino la sensación constante de que nadie está realmente entero. Todos los personajes están rotos de alguna forma, y eso, lejos de ser un detalle, acaba siendo clave para encajar el rompecabezas. Me gusta mucho cómo algo que ocurre en un punto concreto termina afectando a todos, incluso a quienes parecían simples espectadores. Como una fila de fichas de dominó cayendo una tras otra. Es una sensación muy parecida a la que deja Patria (2020). Si te gustan este tipo de historias, Happy Valley (2014–2023) te va a atrapar.

    Patria (2020) 

    Patria (2020) juega en otra liga. No es una investigación criminal al uso, sino una mirada directa a nuestro pasado, una que te obliga a aceptar que todos tenemos un papel en la historia, por muy oscuro o incómodo que sea. Lo que más me marcó fue cómo la serie se centra en las consecuencias reales del crimen: la desconfianza que se instala, las relaciones que se rompen, las heridas que se extienden y alcanzan a todos por igual. Aquí no importa solo quién hizo qué, sino qué queda después, cuando el daño ya está hecho. Tiene puntos en común con Cuando nadie nos ve (2025). Si este tipo de relatos te enganchan, The Night Of (2016) te gustará mucho.

    Cuando nadie nos ve (2025) 

    Lo que más me gusta de Cuando nadie nos ve (2025) es la atmósfera. Esa sensación constante de estar siendo observado… incluso cuando no hay nadie alrededor. Te mete en un estado de incomodidad parecido a como cuando sabes que algo no encaja, que hay algo mal, pero no consigues saber exactamente qué es. Y esa inquietud se queda contigo episodio tras episodio. Y eso siempre te deja pensando más de lo que esperabas. Se conecta muy bien con El cuerpo en llamas (2023), donde el crimen también se siente como algo que nunca termina de mostrarse por completo. Si te interesan este tipo de historias, Broadchurch (2013-2017) te gustará.

    El cuerpo en llamas (2023) 

    El cuerpo en llamas (2023) me enganchó por cómo se mezclan la realidad y la ficción hasta tal punto que no sabes cuál es una y cuál es la otra. Cada episodio se siente como una pieza más en un puzzle que no sabes si te vas a atrever a completar. Me recuerda a Memento Mori (2023-2025) donde, al igual que aquí, cada decisión marca un antes y un después en la historia. Si lo que te gustan son este tipo de historias, Marcella (2016-2021) es perfecta para ti.

    La chica de nieve (2023–2025) 

    Desde que alguien desaparecen en La chica de nieve (2023-2025) sabes que todos los personajes tienen algo que ocultar. Lo que más me atrapa es cómo cada nueva pista te hace cambiar de idea y de culpable una y otra vez hasta que no puedes evitar desconfiar de todos. Es como si cuando sientes que el puzzle está completo, pasa algo más que lo destroza por completo. Algo parecido a lo que pasa en El cuco de cristal (2025). Si te enganchan historias así, The Missing (2014-2016) te va a encantar.

    Memento Mori (2023–2025) 

    Memento Mori (2023-2025) te atrapa desde el primer segundo porque no te deja un segundo para respirar. Es vivida, es cruel y te da escalofríos en el mejor de los sentidos. Lo que más me gusta es que cada personaje parece tener un pequeñito secreto que no sabe cómo explicar y eso hace que la investigación se trate de algo más que de descubrir al asesino. Al final, se trata de un reflejo de las sombras que todos tratamos de esconder. En ese sentido, tiene mucho en común con El caso Asunta (2024). Si ese tipo de historias te encantan, The Sinner (2017-2021) te gustará.

    El caso Asunta (2024) 

    El caso Asunta (2024) es desgarradora. Y saber que está basada en un caso real hace que se te rompa un poco más el corazón. Candela Peña está enorme como Rosario Porto y Tristán Ulloa no se queda atrás. Te hacen odiar a sus personajes, te ponen nerviosa y a la misma vez no puedes entender que fueran capaces de hacer lo que hicieron. Lo que más me gusta de esta serie es cómo juega con lo que pudo pasar y te hace dudar, no solo de los hechos, sino de tus propias conclusiones. Tiene un enfoque algo parecido a Ciudad de sombras (2025). Si te enganchan estas historias, Así nos ven (2019) te va a gustar un montón.

  • Las mejores películas y series de Tom Hiddleston, ordenadas

    Las mejores películas y series de Tom Hiddleston, ordenadas

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Tom Hiddleston vuelve a ocupar titulares por su regreso, una década después, a su papel como El infiltrado (2016), el encargado de hotel que por el que todo el mundo mataría… Excepto si, como Hugh Laurie, tenías secretos a esconder. A la espera de que lo nominen por tercera vez al Emmy o al Globo de Oro (y a la tercera, va la vencida), repasamos todas las razones por las que el británico es un nombre de cabecera para cinéfilos y seriéfilos por igual.

    Fuera nos dejamos su papel en la serie Wallander (2008), junto a Kenneth Branagh, que puede ser un muy aperitivo mientras esperas a El infiltrado. Pero breve spoiler: Hiddleston ha hecho del hermano travieso del Dios del Trueno de Marvel y, en teatro, del (no menos travieso pero sí algo más desgraciado) coprotagonista de Traición de Harold Pinter. Entra un ranking, ordenado de peor a mejor, de sus interpretaciones más destacables.

    10. Kong: La isla calavera (2017)

    Que nada supera la imagen de King Kong (1933), con Fay Wray como la bella que “mata” a la bestia cuando el simio gigante cae desde lo alto del Empire State… Esto lo sabemos. Dicho eso, la pirotecnia de esta versión actualizada (como la Godzilla: Rey de los Monstruos de 2019) y ambientada en 1973, en plena guerra de Vietnam, le dan un empujón enorme a las escenas de acción en la jungla, llenas de choques entre el enorme y taciturno primate y otras criaturas prehistóricas igual de terroríficas.

    En Kong: La isla calavera (2017), Tom Hiddleston es un ex capitán de los Servicios Aéreos contratado para buscar reptiles subterráneos a los que él llama Skullcrawlers. Aunque en teoría él sea el héroe de la función, cuesta no fijarse más en el soldado Samuel L. Jackson, que roba la película metiendo pura locura en medio del caos. Por suerte, para icónico, sus apariciones como Loki.

    9. High-Rise (2016)

    Es El hoyo (2019), británica. High-Rise (2016), inquietante fantasía distópica de Ben Wheatley, se ambienta en una torre de lujo de 40 pisos en los años setenta, similar al hotel de El congreso (2013), donde los ricos viven arriba y los pobres en el subsuelo. El problema es que, poco a poco, la infraestructura empieza a venirse abajo y el caos va apoderándose de la “comunidad”.

    Hiddleston no esperaría a La vida de Chuck para profetizar el fin del mundo. Conocemos al doctor al que interpreta mientras mata a un perro y asa su pata al fuego… Cuando muera su hermana, se trasladará al lujoso piso 25, donde los vecinos se dedican a montar fiestas de disfraces decadentes, haciendo la vista gorda ante el colapso de los servicios básicos y el hecho de que una guerra de clases está a punto de estallar.

    8. The Deep Blue Sea (2011)

    Tom Hiddleston es un excelente actor de reparto. En The Deep Blue Sea (2011), dramedia de Terence Davies, hace de pareja de baile de Rachel Weisz como la esposa de un juez en los años cincuenta. Él es un ex piloto que arrastra los fantasmas de la Segunda Guerra Mundial, que se traducen en unas exigencias sexuales (toxiquísimas) dignas de Shame - Deseos culpables (2011).

    De hecho, casi toda la historia transcurre a lo largo de un solo día en el piso de ella, justo después de que su intento de suicidio fracase. Y sí, podemos odiar al actor, por una frialdad que quien lo conozca como Loki no habrá visto en su vida. Ahora, la crítica se rindió sobre todo ante el trabajo de Weisz, que terminó nominada al Globo de Oro como Mejor Actriz.

    7. Loki (2021)

    Desde que le vimos en Los Vengadores (2012), donde ocupaba el rol del villano de turno, supimos que ese no era un malvado cualquiera. En claro contraste con otros superhéroes del Universo Cinematográfico de Marvel, la versión de Loki por hace Tom Hiddleston apuesta por dar a su presencia un espíritu travieso y juguetón.

    Otro actor podría haberlo interpretado como el villano clásico, sin matices, pero Hiddleston –que venía de causar el caos en The Deep Blue Sea– le da ese brillo en la mirada que hace que, incluso cuando está cometiendo auténticas barbaridades, al público termine cayéndole bien. Por ello, Loki (2021) mereció nuestra atención y aplauso, a pesar de que al personaje ya lo habíamos visto en siete otras películas de la factoría.

    6. La vida de Chuck (2025)

    Puede gustarte más o menos La vida de Chuck (2025), la adaptación que hace Mike Flanagan de una novela corta de Stephen King. Yo la encuentro muy ñoña. Pero lo que es innegable: la escena de baile de Tom Hiddleston al más puro arrebato La ciudad de las estrellas (La La Land) (2016) quedará para los libros de historia. Y no lo dirías ni de lejos, pero el británico nunca había bailado de forma profesional.

    Y si piensas que, como el “contable cualquiera” Chuck, Hiddleston solo está haciendo de “tipo corriente”, fíjate bien en el nivel de detalle con el que construye el personaje, mucho más minimalista y humano que su Fitzgerald en Medianoche en París: ahí se nota a un actor enorme, en uno de los mejores momentos de su carrera. O compáralo con Billy Crudup en Big fish (2003).

    5. El infiltrado (2016)

    Antes de mudarse al rascacielos de High-Rise, el actor trabajó en recepción. En 2016, Tom Hiddleston y Hugh Laurie se unieron para protagonizar El infiltrado (2016), la serie de espías de John Le Carré por la que hoy escribimos esta guía. Hiddleston interpreta a un exsoldado británico y actual encargado nocturno de un hotel de lujo en El Cairo, que es reclutado por un equipo especial para infiltrarse en el círculo íntimo de un traficante de armas ilegal (Laurie). Completa la ecuación Olivia Colman que, igual que ambos protagonistas fue nominada al Emmy, aunque el trío se fueron sin nada.

    En la nueva temporada, la vida del agente se desmorona cuando se topa con un antiguo colaborador de Laurie, que asimismo lo lleva hasta Colombia para infiltrarse en el círculo de otro narcotraficante. ¿Puede ser el remedio que buscaban los fans de Narcos (2015)?

    4. Medianoche en París (2011)

    Recordarás cuando en Medianoche en París (2011), Owen Wilson conoce a la persona de su vida. Que no, no es su prometida Inez (Rachel McAdams). Tras una noche de cata de vinos que lo deja borrachísimo, el snob de Woody Allen decide volver solo al hotel, y termina… Exacto: en una fiesta con invitados ilustres de los años veinte, incluyendo a un encantador Tom Hiddleston como F. Scott Fitzgerald, el autor de la novela tras El gran Gatsby (2013), y Alison Pill como su esposa Zelda.

    Entendemos perfectamente que Wilson, a la mañana siguiente, no pueda abandonar la tabarra delirante sobre sus nuevas amistades “retro”. Hiddleston está per-fec-to para el papel de hombre interesante que sólo existe en nuestros sueños (qué lejos queda su “contable cualquiera” en La vida de Chuck). Además, la cinta recibió nominaciones al Oscar a Mejor Película, Dirección y Dirección Artística, y ganó por el guion original de Allen.

    3. Archipelago (2011)

    Si el registro dramático de Hiddleston te encandiló en The Deep Blue Sea, sigue con esta. Después de debutar con Unrelated (2008), el actor volvería a trabajar dirigido por Joanna Hogg en Archipelago (2011), una de las mejores historias sobre pijos de la cineasta tras El souvenir (2019). Aquí es Edward, que ha dejado su reputado trabajo para hacer voluntariado en África y cuya madre y hermana, antes de que parta, deciden organizar unas vacaciones en familia. La idea, como evidenció Casa en llamas (2024), sale siempre mal.

    Si el ambiente venía cargado, empeora aún más con el mal tiempo afuera, y Hogg construye las escenas con silencios incómodos que subrayan la tensión. Los malos sentimientos y las emociones reprimidas estallan pronto y, al final, queda claro que Edward probablemente no llegará a viajar a África.

    2. La cumbre escarlata (2015)

    Guillermo del Toro recurría en La cumbre escarlata (2015) al estilo gótico de los clásicos de Hammer para esta historia ambientada en la época victoriana, que nos recordará a Rebeca (1940) aunque sus ingeniosos diseños de producción a veces eclipsen la trama en sí. En otro trío del nivel de Laurie-Colman-Hiddleston en El infiltrado, Mia Wasikowska y Jessica Chastain hacen las de la hermana y la esposa de este aristócrata inglés dividido entre sus “mujeres”.

    Si el fantástico gótico te enamora y después de Frankenstein (2025) te quedaste con ganas de más telones rojo-sangre, esta es la tuya. Hay secretos y maniobras muy, pero que muy turbias que explican la atmósfera inquietante de la fortaleza donde viven.

    1. Sólo los amantes sobreviven (2013)

    Hay quien considera que Sólo los amantes sobreviven (2013) fue la respuesta de Jim Jarmusch a la ola vampírica que despertó Crepúsculo (2008) y que modernizó los colmillos en perlas tales que Una chica vuelve a casa sola de noche (2014). Pero al contrario que Edward, los vampiros de Jarmusch (Adam, él, y Eve, Tilda Swinton) no necesitan el sol para brillar; son supernovas por sí mismas, inmortales antes de que su especie fuera famosa.

    Adam, alma cansada con su ondulada melena oscura al estilo Veronica Lake, flequillo cayendo sobre un ojo, tiene la delgada figura de un poeta. Esta pareja es demasiado refinada como para morder un cuello humano; en su lugar, se alimentan de sangre fresca e inmaculada suministrada por John Hurt. Como en La cumbre escarlata, Mia Wasikowska llega para liar el día, pero la elegancia decaída de la pareja Swinton-Hiddletson fascina ahora y será recordada en los anales.

  • Todas las series de ‘La casa de papel’, en orden

    Todas las series de ‘La casa de papel’, en orden

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    El fenómeno La casa de papel. no se ha limitado a los dos atracos televisados que dejaron a medio planeta comiéndose las uñas entre 2017 y 2021. Una pequeña serie española de Antena 3 se fue transformando en una franquicia global que Netflix ha expandido con spin-offs, remakes intercontinentales y documentales. Desde las aventuras parisinas de Berlín hasta la reinterpretación coreana del atraco perfecto, el universo creado por Álex Pina ha trascendido fronteras y formatos.

    Con Berlín y la dama de armiño (2026) en camino y dos documentales sobre el impacto cultural de la serie, esta guía de JustWatch ordena cronológicamente todos los proyectos relacionados, en orden inverso de estreno, para sumergirse en busca de jaleo y encontrar cómo ver rodos los golpes perfectos en las plataformas de streaming disponibles en España.

    6. Berlín y la dama de armiño (2026)

    La última entrega confirmada del universo La casa de papel aún no ha visto la luz, pero Pedro Alonso ya tiene listo su guante blanco para volver como el sofisticado ladrón en Berlín y la dama de armiño, programada para el 15 de mayo de 2026. Esta segunda temporada del spin-off cambiará París por Sevilla, donde Berlín y su banda planean el robo de La dama del armiño de Leonardo da Vinc, aunque esta vez el golpe es una cortina de humo para su verdadero objetivo: vengarse de quienes cometieron el error de intentar chantajearle.

    Con ocho episodios rodados entre Sevilla, Madrid y Peñíscola, veremos una faceta más oscura del personaje, marcada por ese resentimiento que ya le vimos sacar a la luz en La casa de papel. Si la primera temporada tenía ese aire juguetón a lo Ocean's Eleven, esta parece inclinarse hacia territorios más peligrosos, recuperando el tono dramático de las últimas temporadas de la serie matriz, así que quien eche de menos al Berlín más moralmente ambiguo del principio puede que se reencuentre aquí con ese bandido turbio.

    5. Berlín (2023)

    En diciembre de 2023, dos años después del final de La casa de papel, Pedro Alonso regresó con Berlín, el spin-off que nadie esperaba, ya que el personaje murió al final de la segunda temporada—o primera, dependiendo de cómo contemos las partes originales de Antena 3—. Aquí le vemos en París, en sus días de gloria como el ladrón más carismático de la banda del Profesor, cuando aún no conocía su diagnóstico terminal y era capaz de proyectar golpes imposibles con la misma cantidad de elegancia que de hedonismo.

    Entre millones en joyas y cruasanes, veíamos la historia de amor entre Berlín y Camille, con una nueva—vieja técnicamente—banda, un tono más ligero y cómico que recuerda más a las dinámicas de Lupin que la serie original. Tras tanta tensión al máximo, la primera temporada es más un capricho romántico antes que un thriller duro, menos violento que La casa de papel, pero con momentos brillantes gracias al carisma natural de Alonso, en la línea de sus flashbacks de la última temporada, que en retrospectiva, eran un “backdoor pilot” secreto.

    4. La casa de papel: Corea (2022)

    Netflix apostó fuerte con La casa de papel: Corea, un remake surcoreano dirigido por Kim Hong-sun que reubica el atraco en un contexto geopolítico fascinante: una Corea recién unificada donde ladrones del Norte y del Sur deben trabajar juntos para robar la Casa de la Moneda del Área Económica Conjunta. La serie mantuvo la estructura básica del original pero añadió personajes exclusivos como Seúl, que no existía en la versión española.

    Es tan fiel al material original que tampoco aporta nada de peso—para eso, mejor probar con Berlín—, pero las tensiones entre ambas Coreas añaden una capa dramática que la versión española no tenía, con más desconfianza y prejuicios. Visualmente, sustituyeron a Dalí por máscaras Hahoe tradicionales coreanas, un giro cultural lógico, aunque los trajes rojos recuerdan ahora a los de El juego del calamar, a la que no se parece mucho, pero hace pensar en la posible influencia de la española en la serie de Hwang Dong-hyuk.

    3. La casa de papel: de Tokio a Berlín (2021)

    Un documental especial de Netflix lanzado antes del del volumen final de la quinta temporada, sirviendo como una despedida de la serie. La casa de papel: de Tokio a Berlín reúne a Úrsula Corberó, Álvaro Morte, Pedro Alonso, Itziar Ituño y el resto del elenco para hablar del proceso creativo, los momentos más memorables del rodaje y el impacto emocional de cerrar un capítulo que les marcó, aunque lo más interesante son sus reflexiones sobre la evolución de sus personajes desde la era Antena 3 hasta ser iconos globales

    La sensación de estar cerrando algo único es palpable, pero solo merece la pena a los fans acérrimos que quieran profundizar en las decisiones narrativas de Álex Pina durante las temporadas finales. Un poco el equivalente de los making-of de Juego de tronos que se hicieron célebres durante su andadura, especialmente en los capítulos más gigantescos.

    2. La casa de papel: el fenómeno (2020)

    La cuarta temporada se acompañó de este documental que analiza cómo una serie española de audiencias discretitas en Antena 3 se convirtió en el fenómeno global más grande de Netflix hasta ese momento. A diferencia del más genérico La casa de papel: de Tokio a Berlín, el interés de La casa de papel: el fenómeno no es tanto el de la serie por dentro, sino ver el impacto cultural que tuvo desde múltiples ángulos: desde las manifestaciones políticas en todo el mundo usando las máscaras de Dalí, al éxito viral de "Bella ciao".

    Es interesante por el poder de impacto del streaming en todo el mundo, y contextualiza por qué el fenómeno resonó a lo bestia en culturas tan diversas, por ejemplo en movimientos de resistencia en Chile, Hong Kong o Francia, donde manifestantes adoptaban el atuendo rojo como símbolos de rebelión contra el sistema. Quizá sobre todo para creadores españoles que quieran soñar, muestra cómo La casa de papel no fue solo otra serie de Netflix sino un verdadero acontecimiento cultural comparable al impacto de Stranger Things o The Crown.

    1. La casa de papel (2017-2021)

    Y sí, todo empezó aquí. La casa de papel  era “otra serie española de Antena 3” con audiencias modestas que no hacían pensar que sería una revolución. Una primera intentona de quince episodios divididos en dos partes que extendían un mismo atraco a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre como si fuera un partido de Campeones. Todas las piezas icónicas estaban delineadas. El Profesor, ocho ladrones con nombres de ciudades y un plan contado con flashbacks.

    Netflix adquirió los derechos y remontó esos episodios en 22 capítulos más cortos que crearon la locura. Fue el contenido en idioma no inglés más visto de Netflix hasta la llegada de El juego del calamar, ganando un Emmy Internacional y transformando a su reparto en estrellas mundiales y Bella ciao en un himno renovado asociado para siempre con la serie en la cultura popular. Las tres temporadas del atraco al Banco de España mantuvieron el nivel y logró escapar de maldiciones de series similares como Prison Break, quizá por su corazón antisistema, quizá porque su dimensión política no impedía que fuera tan entretenida como el puro cine de acción.

  • No solo El caballero de los siete reinos: otras series con al menos dos spin-offs

    No solo El caballero de los siete reinos: otras series con al menos dos spin-offs

    Héctor Llanos Martínez

    Héctor Llanos Martínez

    JustWatch Editor

    Stranger Things ya da pistas sobre su primer spin-off y Juego de Tronos estrena el segundo tras La casa del dragón, titulado El caballero de los siete reinos. Como ocurre en el cine desde hace décadas, la televisión se llena de secuelas en forma de spin-offs de sus grandes éxitos. Son series conectadas entre sí porque recrean el mismo universo o retoman algunos de sus personajes secundarios para convertirlos en protagonistas.

    Si disfrutas sumergiéndote en series interconectadas, te recomendamos ocho de ellas en esta lista. 

    Cheers

    El lugar donde todo el mundo conoce tu nombre es Cheers, un bar de Boston que existe en la realidad y una pionera sitcom. Todo transcurría prácticamente en un mismo decorado, el del propio bar. Una de las razones de su éxito, además de que hacía gracia, era el elenco, que resultó bastante carismático, con Ted Danson y Woody Harrelson entre sus actores. El concepto de refugio, calor de hogar, también ayudó a fidelizar a la audiencia. Aunque su primer spin-off no funcionó, The Tortellis, una comedia familiar más estándar, cercana a Roseanne, y solo duró una temporada, el segundo incluso superó al original. Se trata de Fraiser, el psiquiatra que aparecía en el bar y del que luego descubrimos a toda su familia. Su humor inteligente y lo bien que asumió su rol el actor Kelsey Grammer, además de los grandes secundarios de los que se rodeó, fueron la clave para convertirse en el clásico que es.

    The Big Bang Theory

    Otro clásico reciente con varios derivados es The Big Bang Theory, esta sitcom que era como Friends pero con un grupo de frikis contó el origen de uno de sus protagonistas en El joven Sheldon. Es un tpo de comedia diferente, con muchos más decorados y otro tipo de tramas que juega la baza de su recreación retro y, como también funcionó y estuvo en emisión durante varias temporadas, esa serie dio lugar a otra serie, El primer matrimonio de Georgie y Mandy, en torno a la familia formada por el hermano mayor de Sheldon Cooper. La mejor de las tres sigue siendo la primera de ellas, por que su humor está más afinado y porque el universo que construye es algo más universal que las dos series posteriores.

    The Good Wife

    Una de las mejores series del siglo XXI, The Good Wife, dio pie a otra ficción que no se queda lejos en cuanto a calidad y alabanzas de la crítica. The Good Fight, al igual que su antecesora, ambientada en un bufete de abogados de Chicago, siempre supo hilvanar sus historias con la actualidad política más inmediata, hasta el punto de resultar visionarias. Personajes secundarios ultracarismáticos como el Eli Gold de Alan Cumming, dejaban la puerta abierta a más spin-offs. Al final, sus creadores se inclinaron por el de la estrambótica y a la vez ultraeficiente abogada Elsbeth Tascioni y su propia serie Elsbeth. Esta vez, apostaba por otro tipo de fórmula mucho más tradicional, ofreciendo un formato procedimental, con casos autoconclusivos cada episodio en los que la protagonista resuelve asesinatos. Aunque no es tan brillante como sus dos antecesoras, es una serie entretenida que ya cuenta con varias temporadas.

    Riverdale

    Riverdale adapta el famoso universo del cómic de la editorial Archie. Las historietas sobre un grupo de amigos encabezado por Archie Andrews se transformaron en televisión en una serie más oscura, misteriosa y sofisticada. Un adolescente es asesinado en el pueblo que da nombre a la serie y los protagonistas investigan lo sucedido. Fue un acierto que se acercara más otros éxitos del momento como Por trece razones o Pretty Little Liars que al propio cómic de los años 40 y 50. 

    Pronto dio lugar a un spin-off que lo supera en calidad. Las escalofriantes aventuras de Sabrina recupera la historia de la popular sitcom de los 90 pero, de nuevo, le da un giro gigantesco, lleno de intriga y elegancia. Una de las razones por las que supera a la original es el carisma de su actriz principal, la Kiernan Shipka de Mad Men que aquí interpreta a Sabrina Spelman. 

    Tras este acierto, sus creadores intentaron ampliar el Archiverso con Katy Keene, otro personaje que aparecía en Riverdale. El tono es muy distinto y trata sobre una aspirante a diseñadora de moda intentando triunfar en Nueva York. No tenía sentido formar parte de esta franquicia porque tenía muy poco que ver y duró solo una temporada.

    Las chicas de oro

    Otro clásico de los ochenta que tuvo varias bifurcaciones, fue Las chicas de oro, un Sexo en Nueva York de la tercera edad ambientada en Miami. Con apariencia de sitcom tradicional, la serie en realidad era rompedora en muchas cosas. Por ejemplo, por tener a cuatro mujeres como protagonistas. También lo fue por poner a personajes de avanzada edad en el epicentro de la trama. Además, tenía chistes y gags realmente ingeniosos. Como en la vida real una de las actrices Bea Arthur no se llevaba muy bien con algunas de sus compañeras de reparto la serie terminó y se reconvirtió en El hotel de oro, una secuela que siguió al resto de protagonistas en un hotel. A pesar de ser muy parecida, la química había desaparecido y generaba nostalgia más que diversión, así que duró poco. 

    Más acertada fue la apuesta de Nido vacío. Las chicas de oro dedicó un capítulo específico a lanzar la historia del médico de la familia, Harry Weston, que ve como sus dos hijas regresan a vivir con él tras el fracaso de sus matrimonios. Fue un acierto que el personaje de Sophia, la más anciana y la más ácida de las cuatro protagonistas, apareciera de forma habitual en esta nueva serie. Pero a la vez la historia tenía vida propia y lograba enganchar a la audiencia. Y un spin-off de Nido vacío en el que también apareció de forma esporádica Sophia fue Nurses. Esta vez, las protagonistas son un grupo de enfermeras que trabajan en el mismo hotel que el doctor Weston. Las interpretaciones eran mejores que los guiones.

    The Walking Dead

    La adaptación de Frank Darabont del cómic apocalíptico de Robert Kirkman fue tal éxito para AMC en Estados Unidos (lograba tanta audiencia como un canal en abierto) que pronto comenzaron a salirle spin-offs. A pesar de que uno de los grandes valores de The Walking Dead es el sólido conjunto de personajes que sobreviven a los zombies, ninguno de ellos apareció en Fear The Walking Dead hasta pasadas varias temporadas. El spin-off funciona como precuela y es en la cuarta tanda de episodios cuando ambos mundos conectan al colocar a uno de los protagonistas de la serie original Morgan Jones, como personaje habitual.

    Tales of the Walking Dead es una serie antológica que presenta historias independientes dentro del universo de The Walking Dead, con algunos de sus personajes ya conocidos y otros nuevos. Es un proyecto muy corto que no permite el desarrollo de personajes y tramas que sus antecesoras. Solo para muy fans de la saga.

    En cambio, The Walking Dead: Dead City sí que amplía la historia original. Está ambientada en Nueva York lo cual hace que no sea muy original, pero recupera a dos de los personajes más interesantes de la primera serie, los personajes Maggie y Negan, lo que hace que sea más interesante, aunque no es de las mejores de la saga.

    Mucho más original es The Walking Dead: Daryl Dixon, que ha sabido explotar mucho mejor al personaje de Daryl y que su propia ambientación, situada en Europa, hace que el tono cambie por completo a pesar de tratar también sobre el apocalipsis zombie. Bien merece un visionado incluso para quienes no hayan visto las anteriores series.

    A estas alturas, los completistas de la serie necesitarán tomarse una baja en el trabajo para poder seguir la serie, pero AMC lanzó otra miniserie, The Walking Dead: The Ones Who Live que cuenta qué ocurre con uno de los primeros protagonistas y su entorno después de los acontecimientos ocurridos en la primera serie. La historia te cuenta qué pasa con nada menos que Rick Grimes, y está pensada como una miniserie, así que es pertinente verla para quienes disfrutaron de los primeros capítulos de la franquicia, aunque es un relato más emocional que el original.

    Arrow

    Y, como ocurre en el cine, en la televisión también hay relatos de superhéroes que se entrelazan unos con otros. Todo comenzó con Arrow, la serie sobre un playboy millonario que se convierte en vigilante justiciero tras una traumática experiencia en una isla desierta. Aunque su tono y estética son bastante kitsch, las primeras temporadas resultaban realmente entretenidas. 

    La cosa se empieza a complicar cuando, a partir de ella, nace The Flash, una nueva versión de un clásico del cine y la televisión, Flash Gordon. Como ni los actores ni los héroes de ambas series tienen mucho que ver, la serie toma vida propia muy pronto, con más concesiones al humor y, al menos al principio, algo más ingenua, aunque el salto de personajes de una y otra serie es habitual. Al ser tan longeva, es la que cuenta con el último episodio de todo el Arrowverso, emitido en 2023.

    Aunque Supergirl, famosa superhéroe del universo de DC Comics, no necesita presentación, apareció en Arrow para contar con serie propia y aparecer en todas las otras series. A pesar del reto, la actriz Melissa Benoist logra convencer como la prima de Superman y las tramas son lo suficientemente interesantes como para enganchar.

    No quiero imaginar las pizarras llenas de notas que necesitarían los guionistas cuando varios personajes de Arrow saltaron a una cuarta serie Legends of Tomorrow, sobre un superhéroes que viaja en el tiempo y que también salta de una serie a otra, de las cuatro. Es una historia intrincada ya de por sí, que logró aguantar siete temporadas a pesar de no tener el carisma de las tres series anteriores.

    Jefferson Pierce, otro vigilante callejero, da comienzo a una quinta serie, Black Lightning, que destaca por ser mucho más realista que las anteriores y que puede entretener incluso a los que no aman el género de superhéroes. El personaje hace crossovers con Legends of Tomorrow y The Flash, así que si llegas hasta aquí viendo las series serás tú quien necesites pizarras gigantes en tu casa para no perderte en las tramas entrelazadas.

    Otro popular personaje secundario de DC Comics, Batwoman, es la protagonista de la sexta y  última serie de acción real de la saga. El personaje apareció en Arrow, The Flash,  Supergirl  y Legends of Tomorrow antes de tener su serie propia. No solo le cuesta tener identidad propia, es también la menos imaginativa de la saga y la que cuenta con tramas menos imaginativas.

  • Si te gustó ‘Una batalla tras otra’, estas son las siguientes películas que debes ver

    Si te gustó ‘Una batalla tras otra’, estas son las siguientes películas que debes ver

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Móntate un mini festival a base de otras películas que dialogan bien (y en algunos casos, inspiraron directamente) con Una batalla tras otra (2025), el portento de acción de Paul Thomas Anderson. Para ello, primero debes dirigirte a tu biblioteca de confianza y coger la novela Vineland de Thomas Pynchon (en España, la edita Planeta), de la que Anderson parte para explorar el radicalismo post-Mayo del 68.

    Que también puedes repasar las películas de PTA, como Embriagado de amor (2002) o Licorice Pizza (2021)... Pero por suerte, el propio Anderson ha dado algunas pistas sobre películas que lo influenciaron, y nosotres sumamos unas cuantas más para quienes quieran ejercitar su genealogía cinéfila.

    Sabemos que el perdedor al que da vida Leonardo DiCaprio tiene muchas más capas, así que esta guía debe servirte para descubrirlas, en otras gemas no tan canónicas. No las ordenamos en un ranking, y las hemos elegido por su variedad.

    La batalla de Argel (1966)

    No es por nada que La batalla de Argel (1966) fue una de las cinco películas que Anderson programó para el canal TCM el día del estreno de Una batalla tras otra. Filmada con un realismo impresionante, la icónica película de Gillo Pontecorvo de 1966 cuenta la historia de la revolución argelina que acabaría expulsando a la potencia colonial francesa, desde los enfrentamientos con la guardia colonial hasta los atentados terroristas.

    Si te gustó Punishment Park (1971) de Peter Watkins o la propia Sirat: Trance en el desierto (2025), esta es la tuya. Estuvo prohibida en Francia al estrenarse, se convirtió en favorita de grupos izquierdistas de liberación de todo el mundo, y hasta fue usada por el ejército estadounidense para estudiar la guerra urbana de guerrillas.

    Black Wax (1983)

    Seguro que te fijaste en cómo Una batalla tras otra hace un uso argumentalmente crucial del himno de la liberación negra de Gil Scott-Heron de 1971, aquel The Revolution Will Not Be Televised. Scott-Heron fusionó poesía y jazz en su canción de protesta, que a su vez influenció el desarrollo del hip-hop, y que llega a nuestros días a través de películas como Perdona que te moleste (2018).

    En el fantástico documental Black Wax (1983), Robert Mugge trataba de capturar la esencia de Scott-Heron, él mismo guiando al espectador por entre algunos de sus mejores poemas y grabaciones, cómo surgieron y las denuncias que abordaban. Hace programa doble perfecto con La batalla de Argel y con Summer of Soul (2021).

    Un lugar en ninguna parte (1988)

    Otra de las películas que PTA programó para TCM a raíz de Una batalla tras otra, Un lugar en ninguna parte (1988) de Sidney Lumet tiene a River Phoenix como el hijo adolescente de ex radicales anti-guerra que llevan más de 15 años huyendo tras haber bombardeado un laboratorio de napalm en 1971. ¿Te suena?

    Su guion estuvo nominado al Oscar y me extraña nada: es difícil conseguir que este thriller de acción de primera (ponle, un Terminator 2 en los setenta) nunca se aleje de su emotivo retrato de una familia que no puede dejar de huir… Y quienes quieran más sobre hijos de radicales en fuga, también vale la pena ver Seguridad interior (2001), una de las menos conocidas de Christian Petzold (2000).

    Centauros del desierto (1956)

    Cualquier película sobre rescatar a una hija de un enemigo aterrador vive inevitablemente a la sombra de un clásico: Centauros del desierto (1956). El western de John Ford es el epítome del género, con John Wayne buscando durante años a su sobrina, con un giro final que debería ver cualquiera que no crea en la reconciliación política del siglo XXI.

    Lo dicho: es una de las películas más bellas y políticamente pertinentes, una crítica a la violencia, el racismo y el ego patriarcal estadounidenses. No es de extrañar que Anderson la haya elegido para TCM, y menos que haya dejado un reguero de herederas cinéfilas tales que Una batalla tras otra, o la menos evidente Taxi driver (1976). Dale una vuelta.

    French Connection, contra el imperio de la droga (1971)

    Tan poco divulgada entre la cinefilia “pop” como realmente brutal es French Connection, contra el imperio de la droga de William Friedkin (1971), otra selección de Anderson para TCM. La adaptación ficticia del libro homónimo de Robin Moore, tiene a Gene Hackman y Roy Scheider como detectives de narcóticos del NYPD tras un rico traficante francés de heroína.

    Viéndola, pensarás en Apocalypse Now (1979), cuya producción fue casi igual de caótica y que tiene un estilo tan sucio y realista que olvidarás todas las mediocridades del “contenido” audiovisual contemporáneo. Además, la persecución en coche de Una batalla tras otra se inspira directamente en la icónica persecución bajo el monorraíl de French Connection, con la cámara pegada al parachoques para más intensidad. Y a mi parecer, tiene un tramo final más adrenalínico que Terminator 2.

    Huida a medianoche (1988)

    Anderson siempre ha sido fan de Huida a medianoche (1988), al punto de ponerle por nombre al protagonista de Sidney (Hard Eight) (1997) “Sidney”, en homenaje a esta infravaloradísima comedia de Martin Brest. También programada para TCM antes de Una batalla tras otra, en ella Robert De Niro interpreta a un cazarrecompensas tras un contable de la mafia. Su influencia no me es tan clara: el interés en sus personajes, sus problemas y la improbable amistad que entre ellos se desarrolla.

    Porque lo que sigue es un clásico del cine de acción en clave de comedia de los 80, con persecuciones de coches, helicópteros explotando, saltos desde trenes y más. Digna competencia de Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers) (1980).

    Terminator 2: El juicio final (1991)

    Al contrario que Huida a medianoche, y aunque Anderson no la haya citado, no me sorprendería nada que Terminator 2: El juicio final (1991) fuera una influencia directa para Una batalla tras otra. De hecho, no es solo que la película de James Cameron tenga una de las persecuciones de coches más épicas de la historia.

    Además, Anderson tiene un vínculo personal con ella: en una entrevista, contó que su profesor de Guion en la universidad le dijo: “Si estás aquí para escribir Terminator 2, mejor vete”. Todos estos años después, PTA finalmente hizo su propio Terminator 2, claro que tienes que saber distinguirla tras la piel del cine post-Mayo del 68.

  • Las 10 películas imprescindibles para conocer a Jamie Campbell Bower

    Las 10 películas imprescindibles para conocer a Jamie Campbell Bower

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    El final de Stranger Things (2016-2025) nos ha dejado un poco huérfanos, no nos vamos a engañar. Cuando una serie significa tanto, su despedida siempre deja un vacío raro, incómodo. Esa sensación de que algo que formaba parte de tu rutina simplemente… ya no está. Así que sí, nos quedamos con ganas de más Vecna —y no, no habría estado nada mal que ese supuesto episodio 9 de la temporada 5 fuera real—. 

    Y como fingir que el show no ha terminado es casi un deporte, no se me ocurre mejor excusa que repasar la filmografía de Jamie Campbell Bower, el actor que le dio vida. ¿Sabías que apareció en Harry Potter? Si te apetece descubrir ese y otros datos curiosos, este es el momento perfecto para sumergirte en esta lista de Jamie Campbell Bower en Harry Potter y otras películas donde brilla la estrella de Stranger Things.

    Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 1 (2010) 

    La aparición de Jamie Campbell Bower como el joven Gellert Grindelwald en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 1 (2010) es breve pero es más que suficiente. No necesita más tiempo en pantalla para dejar claro que ese personaje no va precisamente por el buen camino… y tampoco intenta justificarlo. Visto con perspectiva, resulta curioso cómo este Grindelwald conecta con otros papeles posteriores del actor: personajes convencidos de que siempre van un paso por delante del resto. Más listos. Más preparados. Algo que después se desarrolla mucho más en Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018). Si este tipo de personajes te atraen, En nombre de la rosa (1986) debería estar en tu radar.

    Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018) 

    Aunque el Grindelwald de Campbell Bower no sea el protagonista en Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018), su aparición es clave para entender quién es realmente y, sobre todo, cómo piensa. Me gusta especialmente esa mezcla entre su ambición y su seguridad. Como si todo lo que hace tuviera sentido únicamente dentro de su propia lógica. No busca aprobación. Busca poder. Y no se disculpa por ello. Es una evolución natural de lo que ya se insinuaba en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 1 (2010), pero llevada al extremo. Si este tipo de personajes te enganchan, The Gifted (2017-2019) te atrapará sin remedio.

    La saga Crepúsculo (2009–2012) 

    Caius, dentro de la saga Crepúsculo (2009–2012), es probablemente uno de los personajes más rígidos y enigmáticos de toda la franquicia. Y justo por eso resulta tan interesante. Apenas sabemos nada de su pasado ni de qué lo llevó hasta ahí, y esa falta de información despierta aún más curiosidad. A pesar de que Caius y Jace de Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso (2013) están a años luz, comparten algo esencial: ambos son prácticos. La diferencia es clara: donde Jace es luz, Caius es pura oscuridad. No es mi personaje favorito de Crepúsculo, pero sí uno de esos que gana peso con los años. Si te atraen este tipo de figuras, Sólo los amantes sobreviven (2013) te encantará.

    Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso (2013) 

    Jace en Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso (2013) es impulsivo, valiente y contradictorio. Se hace el duro para esconder todo el dolor que carga encima, pero, en el fondo, tiene un corazón enorme… aunque él mismo crea que eso es una debilidad. Nunca parece tener del todo claro quién es ni qué se espera de él, y esa inseguridad lo hace mucho más interesante que el héroe perfecto de manual. Jamie Campbell Bower encaja sorprendentemente bien en este papel. Y sí, su química con Lily Collins es maravillosa. Comparte bastantes puntos con su personaje en Six Days of Sistine (2019). Si esta película te funciona, The Umbrella Academy (2019-2024) probablemente también lo hará. 

    Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet (2007) 

    Anthony Hope, en Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet (2007), es seguramente uno de los personajes más ingenuos de toda la carrera de Jamie Campbell Bower. Y precisamente por eso destaca tanto. Cree que hacer lo correcto, insistir y no rendirse siempre trae recompensas. Spoiler: el mundo no funciona así. Ojalá. Se equivoca una y otra vez, pero nunca desde la malicia. Ver al actor en este registro resulta especialmente interesante porque contrasta por completo con Caius en Crepúsculo. Si te van este tipo de personajes, Los Miserables (2012) es una apuesta segura.

    Anonymous (2011) 

    En Anonymous (2011), Jamie Campbell Bower interpreta a un joven Earl de Oxford impulsivo, ambicioso y bastante torpe a la hora de medir las consecuencias de sus actos. Y ahí está la gracia. No busca caer bien; busca reconocimiento. Es uno de esos papeles que se disfrutan más con el paso del tiempo, cuando entiendes mejor por qué toma ciertas decisiones. Por eso conecta tan bien con el personaje que interpreta más tarde en Witchboard (2025). Si te interesan este tipo de historias, Shakespeare in Love (1998) es una recomendación casi obligatoria.

    Six Days of Sistine (2019) 

    En Six Days of Sistine (2019), Campbell Bower da vida a Jean Baptiste, un personaje atrapado entre lo que siente y lo que debería hacer… y que casi nunca elige bien. Me gusta porque no intenta justificarse y porque muestra algo muy real: a veces no hay una opción buena, solo una mala… y otra peor. Tiene mucho en común con su personaje en Emmanuelle (2024). Si este tipo de historias te atraen, Antes del amanecer (1995) es para ti. Eso sí, presta atención a los diálogos: aquí nada está puesto al azar.

    Emmanuelle (2024) 

    El papel de Campbell Bower en Emmanuelle (2024) como Sir John es mucho más contenido, y funciona precisamente por eso. No necesita grandes discursos para que entiendas lo que está en juego. Observa, mide y deja que otros se arriesguen primero. Prefiere analizar la situación antes de mover ficha, siempre calculando cómo salir ganando. En ese sentido, tiene más en común con Anthony Hope de Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet (2007) de lo que podría parecer a simple vista. Si este tipo de personajes e historias te interesan, Eyes Wide Shut (1999) es una elección perfecta.

    Witchboard (2025)

    Con Alexander Baptiste en Witchboard (2025), Jamie Campbell Bower vuelve a un tipo de personaje que parece tenerlo todo bajo control… hasta que deja de tenerlo. Me gusta cómo transmite esa seguridad inicial que, poco a poco, empieza a resquebrajarse. Tiene bastante que ver con la actitud de Caleb Sykes en Horizon: An American Saga – Capítulo 1 (2024), donde la confianza siempre va un paso por delante del sentido común. Si conectas con este tipo de historias, Hereditary (2018) debería ser lo siguiente en tu lista.

    Horizon: An American Saga – Capítulo 1 (2024)

    En Horizon: An American Saga – Capítulo 1 (2024) vemos una versión mucho más sobria y contenida de Jamie Campbell Bower. Su personaje, Caleb Sykes, no actúa por impulso, sino por necesidad. Y eso marca toda la diferencia. Aquí el actor demuestra que no siempre necesita un personaje llamativo para resultar interesante. Te mantiene enganchada casi sin darte cuenta. Comparado con su papel en Anonymous (2011), Caleb no es tan ambicioso, pero sí mucho más resistente. Y esa resistencia es lo que le permite sobrevivir… y aspirar a algo mejor. Si te gustan los westerns de este estilo, Godless (2017) encajará contigo a la perfección.

  • Cómo ver todas las películas ganadoras de los Globos de Oro 2026

    Cómo ver todas las películas ganadoras de los Globos de Oro 2026

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    La temporada de premios avanza sin grandes giros de guion: desde que arrancaron los premios de la Crítica y se cerraron los rankings de 2025 por la crítica europea y el top de 2025 del AFI, la prensa especializada americana, tuvimos claro que Paul Thomas Anderson por fin tendría su primera estatuilla en los Globos de Oro.

    Y así se evidenció en las nominaciones, donde Una batalla tras otra acumulaba el mayor número de opciones, con nueve, incluida la de Mejor Película Musical o de Comedia, y con Hamnet (2025) siendo considerada su gran homóloga en la categoría de Drama. Esta a la vez se las veía de frente con Los pecadores, un perro verde más musical y cómico que dramático que, para mí, ha sido la mayor perdedora de la noche… A pesar de sus dos galardones.

    O la segunda gran decepción, porque Frankenstein (2025) se ha ido de vacío completo. Guillermo Del Toro está muy bien conectado en la industria, pero su película llegó demasiado templada a la gala de anoche. No ha habido premio tampoco para la música de Kanding Ray en Sirât (2025), que tenía números reales de ganar, o para la verborrea genial de Ethan Hawke en Luna Azul (2025). Ellos se lo pierden, diría mi abuela.

    Repasemos, por lo demás, cuáles han sido las mayores ganadoras de los Globos de Oro 2026.

    Una batalla tras otra (2025)

    Gran noche para Warner, productora de Una batalla tras otra (2025), que ha materializado cuatro de sus nueve nominaciones: Mejor Película, Dirección, Guion adaptado y Actriz de reparto para Teyana Taylor. Su recorrido hasta los Globos de Oro es bastante inverosímil. Hace meses, en mi guía a Las aspirantes a los Oscars 2026, según Venecia y Toronto, no me creía cómo Paul Thomas Anderson podría posicionarse en la carrera y mírame ahora.

    ¿Supera una buenísima película de acción la necesidad de mucho marketing o alfombras rojas? Finalmente no hubo premio para el sensei Benicio Del Toro, porque acabó en manos de Stellan Skarsgård por Valor sentimental. Si pudiera, les daría… Otra oportunidad.

    Hamnet (2025)

    La épica inflama-lacrimales de Chloé Zhao llevaba seis nominaciones en varias categorías de Drama, y finalmente se fue con Mejor Película y Mejor Actriz para Jessie Buckley. No, sorprendentemente Paul Mescal, como el señor William Shakespeare, no se encontraba nominado a Mejor Actor Principal, sino de Reparto (junto a mi querido sensei Benicio del Toro, de Una batalla tras otra).

    Sólo un dato sobre Hamnet (2025), que llega en unas semanas a nuestros cines: para el relato basado en una novela de Maggie O’Farrell, se ha vendido como el trasfondo conmovedor para la creación de la obra magna de Shakespeare, Hamlet. En realidad, tanto conmovió al público de Toronto que se erigió como la mejor valorada en las encuestas. Y ya sabemos que de las 18 últimas merecedoras de este reconocimiento, 16 han sido nominadas a Mejor Película en los Oscars.

    Los pecadores (2025)

    Ryan Coogler, que rescató la taquilla estadounidense gracias a Los pecadores (2025) y que con esta versión de Abierto hasta el amanecer (1996) ha merecido todo el aplauso de la crítica, merecía todas las nominaciones con las que llegó (hasta siete), y nada de la suerte con la que terminó la noche.

    Sólo el premio “de consolación” para el Mejor Logro Cinematográfico y de Taquilla, para el tenso entramado de romances, peleas y traiciones que en el granero de Coogler se arma a lo largo de una larga madrugada. Pero no olvidamos la banda sonora a base de clásicos de blues que, reinterpretados, ponen la piel de gallina al más blanco de los payos. Igual que El agente secreto de Kleber Mendonça Filho, Los pecadores llegó para colmar los libros de historia.

    Las Guerreras K-Pop (2025)

    Igual que Warner, ayer Netflix tiró la casa por la ventana. Las Guerreras K-Pop (2025) lleva tres nominaciones a sus espaldas y consiguió dos: a Mejor Película de Animación y a Mejor Canción Original, por “Golden”. Nada que discutir, y mucho por aprender de quienes aún piensen en la animación asiática como algo local.

    Las aventuras coloridas de las superguerreras (y superestrellas) del k-pop, las HUNTR/X Rumi, Mira y Zoey, ya podían comerse las otras candidatas a base de canciones pegadizas, ritmo de shonen y unos visuales de rechupete. Sólo me extraña que Wicked: Parte II (2025), que tenía doble nominación en la de Canción Original, no se haya llevado premio.

    El agente secreto (2025)

    Me equivoqué del todo con mis predicciones sobre El agente secreto (2025). Pensaba que esta película que cautivó al público de Cannes, donde ganó a Mejor Dirección, no había tenido una repercusión mediática suficiente para llevarse nada en los Globos de Oro. Y mira.

    De las tres candidaturas a la pertinencia política de Kleber Mendonça Filho y Wagner Moura cayeron dos: a Mejor Actor por Moura y a Mejor Película de Habla No Inglesa. Si no la conocéis aún, esta es una relectura crepuscular al género del thriller de espías que amaréis quienes os rompisteis la cabeza con el giro al survival de Bacurau: Tierra De Nadie (2019).

    Si pudiera, te daría una patada (2025)

    Cuando se presentó en Berlín, daba pocas opciones a Rose Byrne por Si pudiera, te daría una patada (2025). Al fin y al cabo, hemos visto ya muchas versiones de esta madre desquiciada por el sistema y los lloros de su bebé: sólo el año pasado Salve Maria (2024) y versión USA, Amy Adams en Canina (2024). Pero A24 y Josh Safdie, productor, han hecho los deberes.

    Rose Byrne ya fue reconocida en las asociaciones de críticos de Los Ángeles, Nueva York y la National Board of Review. Así que un portento más en la cartera de las madres desquiciadas, como Valor sentimental sumaba otro drama sobre los padres negligentes. Pocas sorpresas.

    Marty Supreme (2025)

    A sus treinta años, Timothée Chalamet recibió el primer Globo de Oro de su carrera por su trabajo tras la raqueta de tenis de mesa en Marty Supreme (2025), de Josh Safdie, que con el triunfo de Si pudiera, te daría una patada podrá estar el doble de contento. A Safdie, lo conoció después de Llámame Por Tu Nombre (2017), la primera de sus cinco nominaciones a un galardón que, esta vez sí, le acerca a su sueño de ganar el Oscar y cumplir su muy comentado objetivo de trascender.

    Sobre la película sabemos aún poco (a semanas de su estreno en cines españoles), excepto que sigue a un joven estafador que busca popularizar el ping-pong en Estados Unidos y se convierte en una leyenda de la disciplina.

    Valor sentimental (2025)

    La otra gran perdedora de la noche fue Valor sentimental (2025), que no tenía mucha cara de Globo de Oro aunque ganara el Gran Premio de Cannes. Pero claro, nos sorprendieron sus ocho nominaciones… Para un cineasta noruego, con una película de personajes. Finalmente, el premio a Stellan Skarsgård como Mejor Actor de Reparto fue la única recompensa para el melodrama en clave meta.

    La película es una ahijada del mejor cine de Ingmar Bergman, con Joachim Trier asegurándose de que La peor persona del mundo (2021) no fue todo lo que en Drama podía exprimir y que los padres no vienen sólo representados por Leonardo DiCaprio feo y con capucha en Una batalla tras otra.

  • 7 Spin-offs de Stranger Things que sugiere el final de la serie y cuáles se están haciendo realidad

    7 Spin-offs de Stranger Things que sugiere el final de la serie y cuáles se están haciendo realidad

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    El universo de Stranger Things no ha cerrado sus puertas al mundo del revés. Tras el controvertido final de la quinta temporada, los hermanos Duffer confirmaron que están trabajando en múltiples proyectos derivados que expandirán la mitología de Hawkins. Desde series de animación hasta propuestas en acción real con personajes completamente nuevos, pasando por ideas que nacieron de conversaciones con miembros del reparto.

    Hubo planes de un “Stranger Things Cinematic Universe” y ahora parece más cerca, entrando en posibles respuestas a preguntas pendientes y enseñando territorios inexplorados. Mientras esperamos estas nuevas historias, desglosamos cada spin-off confirmado, rumoreado o descartado, ordenados por probabilidad de convertirse en realidad.

    (Spoilers del final de la serie en el texto)

    1. Stranger Things: Tales From '85 (Confirmado y en producción)

    Este es el proyecto más avanzado y el único con fecha aproximada de estreno: 2026. Netflix reveló en noviembre de 2025 el primer teaser de esta serie animada que transcurre en el invierno de 1985, entre las temporadas 2 y 3 de Stranger Things. Aquí sí veremos a los personajes originales—Eleven, Mike, Lucas, Will, Dustin y Max—de vuelta para enfrentarse a los monstruos del mundo del revés, aunque todos han sido reinterpretados por nuevos actores de voz. Eric Robles, conocido por la serie de Nickelodeon Fanboy y Chum Chum, ejerce como showrunner.

    Los Duffer actúan como productores ejecutivos. La intención, según Matt Duffer, es "evocar la sensación de los dibujos animados de los 80", citando influencias como He-Man y los amos del universo, Scooby-Doo y Los auténticos Cazafantasmas. Ross Duffer prometió que con la animación "no hay límites", permitiendo que Robles y su equipo "se vuelvan locos". El diseñador de criaturas Carlos Huante, responsable de trabajos en Prometheus y E.T. el extraterrestre, participó en la creación de los monstruos. Eso sí, parece orientada a un público más joven que la serie madre, así que no esperéis el terror intenso de temporadas anteriores.

    2. Stranger Things Spin off (Acción real - Confirmado)

    La gran incógnita. Los hermanos Duffer llevan años guardando este secreto bajo llave, frustrando incluso a Netflix hasta que finalmente les revelaron el concepto a finales de 2025. Ross Duffer confirmó a The Hollywood Reporter el 25 de diciembre que la serie transcurrirá en "una década diferente y con personajes diferentes y una mitología completamente nueva, nuevo pueblo, nuevo mundo, pero por supuesto, todavía conectada al universo de Stranger Things". Matt añadió que es "una idea que hemos tenido durante años y por la que estamos realmente emocionados y apasionados".

    El detalle más jugoso es que Finn Wolfhard fue el único del elenco que adivinó correctamente de qué trataba. El actor describió el concepto como "algo al estilo Twin Peaks de David Lynch. Una especie de antología con tonos diferentes pero en un universo similar o el mismo universo. Creo que ambientado en diferentes lugares y todo conectado a través de la mitología del mundo del revés". Los Duffer también confirmaron que resolverá uno de los cabos sueltos más intrigantes del final: la misteriosa roca que el joven Henry Creel encontró en la cueva de Nevada, aquella que brillaba en rojo y le otorgó sus poderes al conectarle con el Mind Flayer y la Dimension X.

    Matt Duffer ha explicado que "Hay preguntas pendientes sobre la roca y de dónde vino, y el científico y todo eso, pero el spin-off no trata sobre rocas ni sobre minarlas rocas, pero diría que ese es el cabo suelto que será atado". Confirmaron a Variety que comenzarían a trabajar intensivamente en el proyecto desde el 5 de enero de 2026. Matt confesó: "Mi parte favorita de la serie es trabajar en ella". Aunque serán "fuertemente creativos" en el proceso, no ejercerán como showrunners debido a su nuevo contrato de cuatro años con Paramount. Probablemente no llegue antes de 2027 o 2028, siendo realistas.

    3. La idea de Finn Wolfhard (Posibilidad real pero sin confirmar oficialmente)

    En 2022, los Duffer mencionaron que estaban desarrollando un concepto surgido de una conversación con Finn Wolfhard. El joven actor que interpreta a Mike Wheeler "fue a hablar con ellos sobre algo que se le había ocurrido", según declaraciones de esos días. Los hermanos explicaron: "La razón por la que no hemos hecho nada es solo porque no quieres hacerlo por las razones equivocadas, y era en plan '¿Esto es algo que querría hacer independientemente de estar relacionado con Stranger Things o no?' Y, absolutamente. Incluso si le quitásemos el título 'Stranger Things', estoy muy pero que muy emocionado con ello".

    Matt Duffer añadió entonces que "va a ser diferente a lo que todo el mundo está esperando, incluso Netflix". Dada la descripción posterior de Wolfhard sobre el spin-off no titulado como algo estilo Twin Peaks, muchos especulan que ambos proyectos sean el mismo. Si es así, la idea original del actor habría evolucionado hasta convertirse en el proyecto confirmado en acción real. Pero también podría ser una propuesta independiente todavía en fase de desarrollo temprano. El misterio seguirá.

    4. Stranger Things: The First Shadow (Ya existe - Teatro)

    No es un rumor ni una posibilidad futura: ya es realidad sobre los escenarios. “Stranger Things: The First Shadow es una obra de teatro que se estrenó en el West End de Londres en diciembre de 2023 y llegó a Broadway sin fecha de cierre anunciada. Escrita por Kate Trefry y producida por los Duffer Brothers, la obra cuenta la historia original de cómo Henry Creel se transformó en Vecna, explorando eventos ambientados décadas antes de la serie. Las escenas del instituto Hawkins High que Max navega durante sus visiones dentro de la prisión mental de Henry en la temporada 5 están directamente inspiradas en The First Shadow, que profundiza en la juventud traumática del villano y los orígenes de su conexión con el mundo del revés.

    5. Montauk y otros futuros proyectos (Vagamente confirmados)

    Matt Duffer declaró en el evento "Next on Netflix" de la plataforma que "hay más historias de Stranger Things que contar y en desarrollo". Sin embargo, advirtió que era "un poco prematuro en este punto hablar de ellas", aunque confirmó que están "profundamente involucrados en cada una". Su filosofía es clara: "Es muy importante para nosotros que cualquier cosa con el nombre de Stranger Things sea de la más alta calidad y no repetitiva, que tenga una razón para existir y siempre abra su propio camino. Y también, básicamente necesita ser... asombroso. O necesitamos pensar que es asombroso".

    El productor ejecutivo Shawn Levy, quien ha trabajado estrechamente con los Duffer en la serie original y en el proyecto animado, habló sobre la construcción del "STCU" (Stranger Things Cinematic Universe). Después de su experiencia trabajando con Kevin Feige en Deadpool & Wolverine, comentó: "Estoy aprendiendo mucho sobre cómo gestionar un universo. Así que estoy tomando estas habilidades y aplicándolas al STCU".

    ¿De qué podrían tratar estos proyectos? Las especulaciones en redes sociales sugieren series centradas en personajes secundarios como Nancy Wheeler investigando misterios periodísticos junto a Steve, Jonathan y Robin, o aventuras cómicas protagonizadas por Steve y Dustin. Algunos fans incluso proponen The Montauk Project, una precuela oscura sobre experimentos gubernamentales secretos. Sin embargo, Matt Duffer aclaró específicamente sobre la mención de Montauk en el final: "No quería que pasara esto, que la gente piense que habrá un spin-off en Montauk. No, pero creo que es realmente bonito. Me alegro de que lo tengamos. Pero no, no hay spin-off". Montauk era el título de trabajo original de Stranger Things, inspirado en la teoría conspiratoria del Proyecto Montauk sobre experimentos de control mental.

    6. El programa Proyecto Indigo (Posibilidad abierta tras el final)

    Uno de los cabos sueltos más perturbadores del final de Stranger Things involucra a Kali (Linnea Berthelsen) y los experimentos de la Dra. Kay en el Upside Down. Durante la quinta temporada descubrimos que Linda Hamilton interpretaba a una científica militar obsesionada con revivir el Projecto Indigo del Dr. Brenner para crear una nueva generación de niños con poderes para el ejército estadounidense. Los Duffer confirmaron a The Wrap que "las mujeres embarazadas murieron porque la sangre de Eight no funcionó", incluso antes de que el mundo del revés fuera destruido. El sacrificio de Eleven al final tiene como propósito explícito "proteger a cualquier otro niño de experimentar lo que ella experimentó", eliminando la posibilidad de que la Dra. Kay continúe el programa.

    Pero aquí surge la pregunta de si realmente todo terminó con la aparente muerte de Eleven y la destrucción del mundo del revés. Kay desaparece misteriosamente del final tras presenciar el sacrificio de Eleven. No hay mención de su arresto, muerte o consecuencias por sus crímenes. Kali advierte específicamente a Eleven que "siempre habrá más personas como el Dr. Brenner y la Dra. Kay" que querrán explotar sus poderes. Un spin-off centrado en las consecuencias del Proyecto Indigo, quizá con más niños con poderes perseguidos por agencias gubernamentales al estilo X-Men o enfrentándose a nuevos científicos que intentaran revivir el programa, tendría cierto sentido narrativo. Sobre todo si Eleven realmente sobrevive, que podría tener toda una secuela en toda regla.

    7. Stranger Things: Tokyo (Rumoreado - Muy poco probable)

    En 2022, Discussing Film reportó que un spin-off de anime titulado Stranger Things: Tokyo estaba en desarrollo. Según el reportaje, la serie seguiría a dos hermanos gemelos gamers de las afueras del Tokio de los años 80 cuyas vidas cambiarían dramáticamente tras encontrarse con el mundo del revés. Trasladar la mitología de Stranger Things a Japón con estética anime podría haber conectado con influencias de la serie, como Akira, sin embargo, desde aquel anuncio inicial no ha habido comunicados oficiales ni confirmaciones por parte de Netflix o los hermanos Duffer. Quizá la idea se archivó cuando decidieron centrarse en la serie animada de Hawkins, pero permanece en el limbo de los rumores.

  • Dónde ver las películas y series de ‘Hello Kitty’ en orden

    Dónde ver las películas y series de ‘Hello Kitty’ en orden

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    Si buscabas la guía definitiva sobre el universo audiovisual de Hello Kitty, ya puedes dejar de buscar porque la tienes ante ti. En este artículo recogemos cada serie y película protagonizada por el personaje de Kitty, y aclaramos cuál es el orden correcto en el que debes verlas si quieres hacerlo de forma cronológica. 

    Además, te contamos cuál es el año de estreno de cada producción y en qué plataforma online puedes verla.

    ¿En qué orden debo ver las películas y series de ‘Hello Kitty’?

    Antes de profundizar en todas las producciones de la franquicia, te detallamos el orden en el que deberías visionarlas si quieres ver la historia de forma cronológica.

    1. Growing Up With Hello Kitty (1994)
    2. El paraíso de Hello Kitty (1999)
    3. Hello Kitty y sus amigos: Aprendamos juntos (2017)
    4. El teatro mágico de Hello Kitty (1987)
    5. Hello Kitty and Friends (1989)
    6. Las fantásticas aventuras de Hello Kitty y sus amigos (2001)
    7. Hello Kitty: Ringo no Mori (2006)
    8. Hello Kitty en Villa Tocón (2005)
    9. The Adventures of Hello Kitty & Friends (2008)
    10. El mundo de Hello Kitty (2016)
    11. Hello Kitty Fun (2019)
    12. Hello Kitty Channel (2018)
    13. Hello Kitty and Friends Supercute Adventures (2020)
    14. Hello Kitty: Super Style! (2022)

    A continuación te detallamos los títulos más destacados de la saga de Hello Kitty

    ‘Hello Kitty and Friends’ (1989)

    Se trata de la primera tanda de cortos animados sobre el personaje, estrenados en vídeo entre los años 1989 y 1998. Esta colección, conocida de forma internacional como Hello Kitty and Friends, agrupa más de 80 capítulos lanzados originalmente en Japón, de los cuales alrededor de 30 fueron doblados al inglés. De estos, no todos fueron doblados al castellano, llegando a España durante los años 90.

    La duración de cada episodio se sitúa entre los 20 y los 30 minutos, y cada uno de ellos adapta cuentos clásicos o aventuras originales con personajes como Keroppi, Pekkle, Pochacco y Hello Kitty. Ideal para que los pequeños se entretengan durante periodos cortos de tiempo sin que ello desplace otras actividades.

    Si comparamos Hello Kitty and Friends con otras antologías infantiles de finales de los 80 y principios de los 90 como Las aventuras de Winnie the Pooh o Cuentos de los hermanos Grimm en versión animada japonesa, esta colección destaca menos por su narrativa y más por su función introductoria al universo Sanrio. Mientras que Winnie the Pooh apostaba por un hilo emocional continuo y personajes con conflictos reconocibles, aquí el peso recae en la variedad y en la adaptación libre de cuentos clásicos. 

    En comparación con propuestas posteriores como Doraemon o Hamtaro, esta serie resulta más estática y sencilla, pero también más accesible para niños muy pequeños. No es la más ambiciosa ni la más recordada narrativamente, pero sí una base esencial para entender el tono naïf y amable que definiría a Hello Kitty durante décadas.

    ‘Growing Up With Hello Kitty’ (1994)

    Serie de 16 episodios que se enfoca en enseñar habilidades cotidianas a niños y niñas. La duración de cada entrega de Growing Up With Hello Kitty oscila entre los 8 y los 9 minutos, y se centra en hábitos como comer correctamente, vestirse solos, usar el teléfono o cepillarse los dientes, entre otros.

    A España llegó unos años más tarde en formato VHS, y fue una producción bien valorada en escuelas por su mensaje sencillo y adaptado a los más pequeños. Te puede ayudar a enseñar alguna que otra habilidad a los chicos.

    En el terreno educativo, Growing Up With Hello Kitty se sitúa cerca de formatos como Barrio Sésamo o Los Teletubbies, aunque con una clara diferencia de escala y ambición. Mientras aquellas series apostaban por un ecosistema coral y estímulos constantes, aquí todo se reduce a acciones cotidianas muy concretas, explicadas de forma pausada y directa. 

    Frente a Baby Einstein, que prioriza estímulos visuales y musicales, esta producción resulta más práctica y funcional. No es tan vistosa ni tan memorable, pero sí más clara en su objetivo pedagógico. En ese sentido, puede considerarse una propuesta “puente” entre el entretenimiento y la enseñanza básica, ideal para primeras rutinas, aunque claramente superada en sofisticación por series educativas modernas.

    ‘Las fantásticas aventuras de Hello Kitty y sus amigos’ (2001)

    En Las fantásticas aventuras de Hello Kitty y sus amigos, volvemos a encontrar 13 episodios de animación clásica que recrean cuentos universales. Cada uno de esos capítulos dura aproximadamente media hora, y cada episodios contiene dos historias. 

    A diferencia de otras producciones sobre el personaje, la serie fue estrenada en España en DVD a finales de ese mismo año. En esta entrega predominan los valores culturales, las adaptaciones de fábulas y el diseño anime de calidad. Recomendable para niños un poco más mayores.

    Esta serie puede compararse con otras reinterpretaciones de cuentos clásicos como Las princesas del bosque encantado. A diferencia de estas, Las fantásticas aventuras de Hello Kitty y sus amigos suaviza aún más los conflictos y elimina cualquier atisbo de oscuridad o tensión. 

    Frente a producciones como Shrek, que reinterpretan los cuentos con ironía y dobles lecturas, aquí todo es literal y seguro. Eso la hace menos interesante para adultos, pero muy apropiada para niños en edad preescolar. En comparación con títulos anteriores de la franquicia, supone un salto en calidad visual y cohesión narrativa, aunque sigue quedándose corta frente a grandes clásicos del género.

    ‘Hello Kitty en Villa Tocón’ (2005)

    En Hello Kitty en Villa Tocón podemos ver un cambio de argumento respecto a otras entregas de la franquicia, ya que en este caso la historia se centra en la narración del día a día en una aldea.

    Tras su éxito en Corea y Japón, la entrega de Villa Tocón llegó a España en 2005 con sus 26 episodios sin diálogos, en los que un narrador cuenta la vida de personajes como Kitty, Mimmy y Snoozy en una aldea hecha de troncos. Es un imprescindible para niños de muy corta edad, ya que no necesitan comprender diálogos.

    El enfoque sin diálogos de Hello Kitty en Villa Tocón recuerda de manera inevitable a series como Pocoyó o La oveja Shaun, donde la comunicación visual lo es todo. Sin embargo, a diferencia de estas, Villa Tocón apuesta por un ritmo aún más calmado y contemplativo. Mientras Pocoyó juega con el humor absurdo y la interacción directa con el espectador, aquí predomina la observación del día a día. 

    Comparada con otras producciones de Hello Kitty, es una de las más arriesgadas a nivel formal, aunque también una de las menos recordadas. Es ideal para bebés y primeros visionados, pero pierde atractivo de manera rápida conforme el niño crece y busca estímulos más complejos.

    ‘Hello Kitty: Ringo no Mori’ (2006)

    Llegamos a un anime de Hello Kitty denominado Hello Kitty: Ringo no Mori, que a su vez está dividido en tres temporadas: Fantasy, Mystery y Parallel Town.

    La serie se emitió por primera vez en Japón de abril a septiembre de 2006, y llegó a España doblada al catalán y al castellano a finales del mismo año a través de canales autonómicos.

    La historia, que se desarrolla en un bosque mágico, presenta tramas de amistad, descubrimiento, hechos misteriosos y realidades paralelas a través de episodios de unos 24 minutos de duración. Una producción destinada a niños y niñas entre 2 y 3 años que ya hablan algo y entienden los conceptos básicos.

    Hello Kitty: Ringo no Mori es, con alta probabilidad, la producción que más se acerca al anime infantil clásico japonés, pudiendo compararse con títulos como Doremi o Sakura, cazadora de cartas en su vertiente más ligera. A diferencia de estas, evita el conflicto dramático casi al completo y la progresión emocional intensa. Frente a otras series de Hello Kitty, aquí hay una mayor sensación de mundo y continuidad, algo que se echaba en falta en entregas anteriores. 

    Sin embargo, comparada con animes contemporáneos, resulta demasiado sencilla y repetitiva. Es un paso adelante dentro de la franquicia, pero sigue muy lejos de las grandes referencias del anime infantil de la época.

    The Adventures of Hello Kitty & Friends (2008)

    Esta serie hecha con imágenes realizadas por ordenador (CGI), consta de 52 episodios, e incluye la participación de actores reales. The Adventures of Hello Kitty & Friends se produjo entre Hong Kong, Japón y EE.UU. y aterrizó en España en 2008 a través de DVD y plataformas educativas.. 

    En sus episodios se abordan temas como la cooperación, compartir con otros o comprender otras culturas. Una opción divertida y formativa para hogares con interés en contenido multicultural y de calidad visual para los más pequeños. Pensada para niños más grandes que ya comienzan a incorporar este tipo de conceptos a su día a día.

    El salto al CGI sitúa a esta serie junto a producciones como Dora la exploradora o Manny Manitas, con un enfoque educativo y multicultural. A diferencia de aquellas, la integración de actores reales es un elemento diferencial que busca conectar el mundo ficticio con el real. 

    Sin embargo, en comparación con series CGI más modernas como La patrulla canina, el acabado visual ha envejecido peor. Dentro del universo Hello Kitty, es una de las propuestas más ambiciosas en mensaje y valores, aunque no la más carismática. Funciona bien como contenido educativo, pero carece del encanto visual que caracteriza a otras versiones del personaje.

    El mundo de Hello Kitty (2016)

    Llegamos a El mundo de Hello Kitty, una serie web en flash de 76 cortos en los que se celebran cumpleaños y lazos amistosos. Aunque en un primer momento se estrenó en Latinoamérica en 2016, durante los dos años posteriores se dobló al castellano para Youtube España.

    Los episodios son breves, de 1 a 3 minutos cada uno, y están llenos de ternura, cariño y frescura en torno al personaje de Hello Kitty. Muy leve y divertida, es perfecta para niños pequeños por su duración y sencillez.

    Como serie web, El mundo de Hello Kitty se alinea con contenidos breves pensados para plataformas digitales, similar a Peppa Pig. Frente a estas, sus episodios son aún más simples y efímeros. 

    Comparada con series televisivas tradicionales, resulta menor, pero cumple su función como contenido rápido y fácilmente consumible. Dentro de la franquicia, destaca por su ligereza extrema y su enfoque en momentos concretos, más que en historias. Es una opción perfecta para consumo ocasional, aunque poco memorable frente a producciones más elaboradas del mismo universo.

    Hello Kitty y sus amigos: Aprendamos juntos (2017) 

    En la serie Hello Kitty y sus amigos: Aprendamos juntos encontramos 21 episodios educativos de 7 minutos cada uno, cuyo contenido se centra en los primeros aprendizajes de los niños.

    Aunque la serie se produjo en 2017, no llegaría a España doblada hasta el año siguiente. Algunos de los conceptos que se explican en sus capítulos son cómo contar, los colores, las partes del cuerpo, o las emociones, entre otros. Perfecta como una extensión de la escuela para los peques.

    Esta serie puede compararse con propuestas educativas modernas como Blaze y los Monster Machines o Super Simple Songs, aunque con un enfoque más clásico. A diferencia de estas, que mezclan música, ritmo y narrativa, aquí el aprendizaje es más directo y estructurado. 

    Frente a Growing Up With Hello Kitty, supone una evolución clara en ritmo y presentación, aunque sigue siendo conservadora. No es tan estimulante como otras series educativas actuales, pero mantiene la coherencia estética y el tono amable característicos de Hello Kitty. Ideal para reforzar conceptos básicos, aunque no para enganchar durante largos periodos.

    Hello Kitty Channel (2018)

    La propuesta de Hello Kitty Channel es de las más revolucionarias dentro del mundo del personaje de Hello Kitty, ya que se trata de Vlogs en CGI, con el personaje de Kitty hablando directamente a la cámara.

    Kitty se graba contando detalles de su vida, gustos o días especiales, con voz directa al público. En este caso llegó a YouTube España poco después de su debut internacional, a diferencia de otros títulos que tardaron más tiempo en dar el salto. Al ser tan revolucionaria y disruptiva, puede encajar con chicos bastante más mayores.

    Hello Kitty Channel puede verse como una versión infantil y segura de los vlogs de YouTube, comparable en concepto a Barbie Vlogs. A diferencia de estos, elimina cualquier conflicto o controversia, apostando por una comunicación neutra. Frente a otras series de la franquicia, es la más experimental y la que mejor conecta con los hábitos digitales actuales. 

    Sin embargo, comparada con contenidos creados por influencers reales, resulta menos espontánea. Es una propuesta interesante para niños mayores, aunque también una de las más divisivas entre padres por su cercanía al formato influencer.

    Hello Kitty Fun (2019)

    De una serie en la que Hello Kitty hace de “influencer”, a otra en la que no hay diálogos ni personajes secundarios, y cuyo estilo es minimalista. Creada en 2019, desde ese año Hello Kitty Fun sustituye a El mundo de Hello Kitty hasta 2021. 

    Cada uno de sus capítulos, muestra situaciones cotidianas con humor visual y belleza simple. Al no tener diálogos, es perfecta para entender en cualquier idioma. Y por cualquier niño o niña, claro.

    Minimalista y sin diálogos, Hello Kitty Fun recuerda a series como Larva o Pingu, donde el humor visual es el motor principal. A diferencia de estas, el ritmo es más pausado y menos caótico. Comparada con El mundo de Hello Kitty, resulta más abstracta y menos narrativa. 

    Dentro del universo Hello Kitty, es una de las propuestas más universales por su ausencia de idioma, aunque también una de las más impersonales. Funciona bien como contenido global, pero pierde parte del carisma que aportan los personajes secundarios y las interacciones verbales.

    Hello Kitty and Friends Supercute Adventures (2020)

    En Hello Kitty and Friends Supercute Adventures, la serie presenta aventuras breves donde participan personajes clave del universo de Kitty como Keroppi, Badtz-Maru, My Melody, Cinnamoroll y Pochacco, entre otros.

    Muy adecuada para verla de forma esporádica, la historia combina valores como la amistad, la creatividad y la diversión. Su estilo es fresco y muy animado, y mantiene a Kitty relevante en la actualidad, ya que aún se emite online. Al incorporar estos valores, algo más complejos, no es recomendable para niños y niñas muy pequeños.

    Esta serie se acerca mucho a otras producciones web actuales como Teen Titans Go! en cuanto a duración y energía, aunque con un tono mucho más suave. Frente a Hello Kitty Fun, recupera el dinamismo y la interacción entre personajes. Comparada con series clásicas del universo Sanrio, es más moderna y atractiva a nivel visual, aunque menos profunda. 

    Es ideal para consumo rápido y mantiene a Hello Kitty vigente entre nuevas generaciones, aunque no sustituye a series más largas y narrativas para sesiones de visionado prolongadas.

    Hello Kitty: Super Style! (2022)

    2 temporadas y 52 episodios CGI es lo que nos dejó Hello Kitty: Super Style!, donde trató temas como la transformación y la ayuda comunitaria.

    Si bien se lanzó de forma global el 7 de diciembre de 2022 en Amazon Kids+, a España llegaría en enero de 2023 a través de Clan TV. Cada uno de sus capítulos dura 11 minutos y muestra a Kitty usando un lazo mágico que activa habilidades especiales, al permitirle convertirse en chef, detective, artista… 

    Una serie apta para cualquier espectro de edad dentro de la niñez.

    Hello Kitty: Super Style! se acerca al modelo de series infantiles contemporáneas como PJ Masks, donde los protagonistas adquieren habilidades especiales. A diferencia de esta, evita la estructura de villano semanal y apuesta por conflictos cotidianos. 

    Comparada con entregas anteriores de la franquicia, es la más completa y accesible para un rango amplio de edades. No alcanza la épica ni la continuidad de otras series de “superhéroes”, pero sí logra modernizar a Hello Kitty sin traicionar su esencia. Es, probablemente, la mejor puerta de entrada actual al universo del personaje.

  • Las películas de anime de las que no deberías avergonzarte por amar

    Las películas de anime de las que no deberías avergonzarte por amar

    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    JustWatch Editor

    Esta será una guía corta, porque de entrada no debería existir. Entiendo que no todo el mundo vaya alardeando de su bagaje sobre la animación japonesa en contextos “serios”, porque en España aún conserva el peso injustificado de los “dibujos animados” y sólo para mentes perversas.

    Hay personas –claramente fuera del mundo anime– que llamarán Sōsō no Frieren (2023) una serie infantil, sólo por el tamaño de los ojos de sus personajes, y hay quienes verán en los fans del anime de género puro de JoJo's Bizarre Adventure (2012) auténticos degenerados mentales. Ya sabemos que el fantástico y la expresividad estética nunca fueron bien recibidos por la academia.

    Así que no deberíamos andar con la cabeza baja a raíz de nuestra filia por un arte tildado de infantil o de macabro, porque dicha concepción nace del desconocimiento. Con esto esclarecido, quiero destacar cinco películas de anime que –por razones muy dispares– pueden gustaros mucho como espectadores adultos y que podéis compartir sin miedo. Ojo, porque las cinco (sin orden establecido) son relativamente desconocidas o mal consideradas, y merecen una segunda vida.

    Redline (2009)

    Redline (2009) supone un auténtico viaje en el tiempo. Dibujada a mano a lo largo de siete años, la película se siente una hija directa de la década de 1980. Se inscribe en la tradición estética de Ninja Scroll o Midnight Eye: Goku (1989), pero con un nivel artístico que deja a todas ellas atrás. Es el Toblerone del deleite visual, y tiene un final bastante sorprendente. Por desgracia (y por ello creo que no se recomienda más), en algunos momentos es sorprendentemente tonta; de lo contrario, sin duda sería un clásico.

    Pero adulto: está bien que acudas a la pantalla sólo para ver carreras de coches espectaculares. Los primeros diez minutos y la última media hora ofrecen algunas de las experiencias más emocionantes que el anime puede brindar. La acción está bien coreografiada y es fácil de seguir, algo que debería ser obvio pero que ya no puede darse por sentado en el mundo posterior a Transformers (2007).

    Ninja Scroll (1993)

    Aún recuerdo encontrar Ninja Scroll (1993) enterrada en la sección infantil de mi videoclub de referencia. Vale, la cantidad de edginess que se invertía para demostrar que aquello era material para adultos a veces sobrepasaba lo contracultural y se iba al campo del ridículo, pero esto no invalida el carácter personalísimo que hoy ya no encontramos en el anime comercial. Y así llego a recomendar Ninja Scroll, que es el epítome de todo lo que vengo de describir pero que nunca nadie se atreverá a comparar con Samurai Champloo (2004) por miedo al rechazo social.

    Ninja Scroll sigue a un espadachín mercenario que se enfrenta a un grupo de ninjas con poderes sobrenaturales que conspiran para derrocar al shogunato Tokugawa. En su viaje lo acompañan una kunoichi y un espía astuto. Lo dicho: nada que hoy no hayamos visto ya, pero es lo que tiene ser la abuela molona de todo el anime de samuráis contemporáneo. En fin, una odisea cruda y violenta, algo adolescente a ratos, pero a la que no falta sangre… SI me entendéis, como la Hellsing (2001) para Vampire Hunter D: Bloodlust.

    El castillo en el cielo (1986)

    No todo el anime que nos da apuro recomendar deriva de tomarse demasiado en serio a sí mismo, ni ser muy puro en su acercamiento al fantástico… A veces, simplemente el anime parece cosa de niños. El castillo en el cielo (1986) tiene a dos niños por protagonistas, sí, y a una aventura de una sencillez desarmante: encontrar Laputa, el castillo en el cielo, y escapar de las hordas de piratas que buscan lo mismo, liderados por la maravillosa capitana Dola (¡viva las abuelas!).

    Pero ya me gustaría ver el nivel de acción, giros argumentales y apuestas emocionales a los que llega El castillo en el cielo, o cualquiera de sus hermanas de la época, tales que Nausicaä del valle del viento (1984), en una película más reputada. Que no nos acordemos tanto de ella, como sucede con Steamboy, es más un error de narrativa histórica que culpa de la película en sí.

    Vampire Hunter D: Bloodlust (2000)

    Como explicaba sobre Ninja Scroll: los años noventa acarrearon una buenísima cosecha para el anime, en la pequeña y la gran pantalla, aunque ahora se los tilde de desfasados. Vampire Hunter D: Bloodlust (2000) es de sus hijos pródigos menos prodigados. Como si volviéramos a los palacios góticos del Drácula de Bram Stoker (1992) a través de la brutalidad apocalíptica de Mad Max: Furia en la carretera (2015), Toyoo Ashida imagina a un demi-vampiro desalmado que se arroja a salvar a una damisela que no quiere su ayuda.

    Esta es la ligera excusa que se nos propone para construir una ópera de vísceras y terciopelo, donde la muerte acecha veloz detrás de cada encuentro. Diremos que todo el anime cool que la ha seguido, cuyo epítome es Castlevania (2017), ha tratado de replicar sus endemoniados pasos.

    Steamboy (2004)

    Si dudas, mete explosiones. Aunque no lo asumamos, esta fue la conclusión a la que llegó Katsuhiro Otomo al final de Akira (1988), a la que sí hemos reivindicado mucho. Steamboy (2004), al igual que aquella infame película, termina en una gigantesca explosión de gloria… Y si a Akira se le reprocha ser excesivamente compleja, a Steamboy puede achacársele todo lo contrario: ser demasiado sencilla en casi todos los aspectos. ¿Eso la hace menos adulta? Para nada, si no mira todas las simpleces del cine de superhéroes actual.

    Además, en lo visual Steamboy es deslumbrante. El despliegue bombástico de esta aventura steampunk justifica los 20 millones de dólares que se invirtieron en su producción, y el nivel de detalle es extraordinario. Sin duda, una de las producciones más impresionantes que ha ofrecido el mundo del anime. Todo, sobre un corazón de pura serie B: cine al estilo Roland Emmerich y Jerry Bruckheimer, una mezcla de Día de la independencia (1996), El día de mañana (2004) y Armageddon (1998) envuelta en una aureola de vapor. ¡A gozar!

  • Las 10 películas más infravaloradas de Disney

    Las 10 películas más infravaloradas de Disney

    Raquel Morales

    Raquel Morales

    JustWatch Editor

    Disney es sinónimo de nuestra infancia. Nos ha acompañado desde que éramos niños hasta la edad adulta y todo lo que hay en medio. Es innegable que está viviendo una segunda era dorada entre los live action y el streaming. Y no importa la edad que tengamos, seguimos disfrutando de las películas de Disney como cuando éramos pequeños. Además, siempre terminamos descubriendo historias nuevas. Historias que llegaron en el momento equivocado. Pero ahora, con la navidad encima, es el momento perfecto para adentrarte en nuestra lista de las 10 películas más infravaloradas de Disney.

    Tiana y el sapo (2009)

    Siempre me ha parecido injusto lo poco que se habla de Tiana y el sapo (2009). Es literalmente imposible no amar a Tiana. Es trabajadora, fuerte, tenaz, valiente, incansable y no espera a que nadie le solucione la vida. Lo hace ella misma. Además, su historia de amor con el príncipe es muy distinta al típico cuento de hadas de Disney. Y, sinceramente, nosotros también besaríamos unos cuantos sapos para terminar encontrando a ese príncipe. Al final, la película trata de cómo crecer implica renunciar a algunas cosas y también a aprender a luchar con uñas y dientes por lo que realmente quieres. En ese sentido es parecida a Atlantis: El imperio perdido (2001). Si te van este tipo de historias, te va a encantar Moana (2016).

    Atlantis: El imperio perdido (2001)

    Atlantis: El imperio perdido (2001) es la gran olvidada de Disney. Y es injusto. Milo es torpe, obsesivo y raro y me encanta. No es el típico héroe, nunca buscó serlo y ahí está la gracia. Y la forma en que el equipo evoluciona desde un punto en el que no se soportan hasta convertirse en una familia es una de mis cosas favoritas. En ese sentido es bastante parecida a El planeta del tesoro (2002). Y si te quedas con ganas de más, siempre puedes ver su secuela, Atlantis: El regreso de Milo (2003).

    El planeta del tesoro (2002)

    Hay algo muy especial en El planeta del tesoro (2002). Es valiente y se merece mucho más reconocimiento del que tiene. El protagonista, Jim Hawkins, es ambicioso y aventurero y a lo largo de la película tendrá que decidir entre lo que es fácil y lo que es correcto más de una vez. Y no siempre escogerá la opción correcta. Lo que más me gusta es cómo la película explora esa dualidad entre el mentor que es capaz de todo y un pupilo demasiado inocente. Muy al estilo de Los Tres Mosqueteros (1993). Si este tipo de historias son lo tuyo, Cómo entrenar a tu dragón (2025) es ideal para ti.

    Robin Hood (1973)

    Robin Hood (1973) es maravillosa y nunca entenderé por qué nadie habla de ella. No lo suficiente, al menos. Los personajes son divertidos pero imperfectos y los amas sin que te des cuenta. Consiguen llegar a ti. Y la forma en que se mueven por un bien mayor, en la que luchan por quiénes no tienen nada…realmente te hace creer en el karma y en que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Aunque la vida real no sea exactamente así. Algo parecido a lo que sientes con Los aristogatos (1970). Si te gustan este tipo de películas, tienes que ver La espada mágica (1998).

    Tod y Toby (1981)

    Esta película siempre me deja con lágrimas en los ojos. Tod y Toby son maravillosos y sufro por ellos. Pero precisamente por eso me gusta Tod y Toby (1981). Es incómoda, es dolorosa, pero también es preciosa. Aunque te haga llorar. Porque no todo se arregla mágicamente con buenas intenciones, por mucho que queramos. Eso es algo que Disney no suele explorar mucho y ahí es donde conecta con La Sirenita II: Regreso al Mar (2000), aunque el enfoque sea completamente distinto. Si te interesa este tipo de historias, Bambi (1942) es para ti.

    Dinosaurio (2000)

    Dinosaurio (2000) es una de esas películas que descartamos demasiado rápido. Y ahora nos arrepentimos porque cuando la vuelves a ver de mayor, te das cuenta de que se queda contigo. La importancia de la familia encontrada, del apoyo en las situaciones más difíciles…no te das cuenta de la verdadera importancia de todo eso hasta que eres adulto. La película comparte con Tod y Toby (1981) esa sensación de estar viendo algo diferente dentro de Disney. Si te atraen este tipo de historias En busca del valle encantado (1988) te gustará muchísimo.

    Merlín el encantador (1963)

    Merlín el encantador (1963) siempre me ha parecido una película muy divertida y demasiado poco valorada. Merlín es despistado y está cansado, pero lo da todo por las personas que le importan. Y justo por eso funciona tan bien como mentor. Lo que más disfruto es cómo el aprendizaje del protagonista no es lineal, si no que él va aprendiendo conforme va aprendiendo errores y que siempre se termina levantando después de caer, algo que también veo en Dinosaurio (2000). Si te gustan este tipo de historias, Kung Fu Panda (2008) es para ti.

    Los aristogatos (1970)

    Los aristogatos (1970) es un clásico y me encanta y no la hemos visto suficientes veces. Me encanta cómo sus personajes son tan…humanos. Cuando eres un niño no lo entiendes del todo, no entiendes cómo estos gatos son un reflejo del mundo en el que vivimos pero el mensaje de la película, la importancia de la amistad y de ser fiel a uno mismo, te termina llegando igual. Todo fluye con una naturalidad que me recuerda mucho a Robin Hood (1973) aunque en esta sea todo algo más desordenado. Si buscas algo similar, Bolt (2008) es para ti.

    Los tres mosqueteros (1993)

    Los tres mosqueteros (1993) nos traslada directamente a nuestra infancia. ¿Quién no soñó para unirse a los Mosqueteros para una aventura? Y esa es la magia de esta película. Que te invita a ir con ellos. Athos, Porthos, Aramis y D'Artagnan forman una hermandad que cambia sus vidas para siempre, aunque al principio no puedan ni verse. Pero lo mejor que tiene esta película es verlos crecer, conocerse, darse cuenta de que no son tan distintos como creen al principio…y la forma en que terminan dispuestos a dar la vida los unos por los otros. Ya sabéis el dicho, todos para uno…¡y uno para todos! En ese sentido, es parecida a Merlín el encantador (1963). Y si esto es lo que te va, Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra (2003) te va a encantar. 

    La sirenita 2: Regreso al mar (2000)

    Las secuelas siempre han tenido mala fama pero La sirenita 2: Regreso al mar (2000) es la excepción a la regla. Esta sí merece la pena. Le da un giro a la historia original y eso hace que se sienta todo nuevo a la vez que explora mucho más a los personajes que conocimos en la película original. Y esos personajes son oro. Incluida la protagonista, Melody. Puedes ver cómo ella se parece a Ariel en su rebeldía, en su fuerza, determinación y ganas de explorar…pero también puedes ver sus diferencias. La película comparte con Tiana y el sapo (2009) la idea de poder elegir tu propio camino. Si te interesa ver otras secuelas que también merecen la pena, Frozen 2 (2019) es una buena opción.

  • Las 10 muertes de villanos de series más satisfactorias, ordenadas

    Las 10 muertes de villanos de series más satisfactorias, ordenadas

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    Hay muertes que duelen, otras que conmocionan… y luego están aquellas que provocan una sonrisa culpable, un suspiro de alivio o incluso un aplauso frente a la pantalla. En la historia de las series de televisión, los villanos han sido fundamentales para elevar el conflicto, tensar la narrativa y poner a prueba la paciencia del espectador. Cuando su final está bien construido, no solo cierra un arco, sino que recompensa a nivel emocional a quien ha aguantado sus atrocidades capítulo tras capítulo.

    En esta guía repasamos las diez muertes de villanos más satisfactorias del mundo seriéfilo, ordenadas en relación al placer que produjeron al verlas. Una lista que no mide la épica ni la espectacularidad, sino la sensación íntima de justicia narrativa. Advertencia: este texto contiene spoilers importantes de todas las series mencionadas.

    Joffrey Baratheon – Juego de tronos (2011)

    Pocas muertes han generado una reacción colectiva tan unánime como la de Joffrey Baratheon. Juego de tronos construyó durante cuatro temporadas a un villano que no necesitaba grandes discursos ni planes maquiavélicos: su crueldad era caprichosa, infantil y muy perturbadora. Joffrey no era un estratega como Tywin Lannister ni un tirano ideológico como Daenerys en el tramo final de la serie; era simplemente un niño con poder absoluto y cero empatía.

    Su muerte durante la Boda Púrpura es magistral por lo incómoda que resulta. No hay épica ni combate: hay asfixia, terror y una humillación pública que invierte por completo la dinámica de poder. 

    Frente a otras muertes más grandilocuentes de la serie, como las de Ramsay Bolton o el Rey de la Noche, la de Joffrey destaca por su crudeza íntima. Ver cómo pierde el control, cómo nadie acude a salvarlo y cómo su madre es incapaz de detener lo inevitable convierte el momento en una liberación emocional absoluta para el espectador. Es justicia poética en estado puro. 

    Una escena que ninguna de otras series similares a Juego de Tronos ha conseguido igualar.

    Gus Fring – Breaking Bad (2008)

    Gus Fring es uno de los villanos más sofisticados de la televisión moderna. En Breaking Bad, su amenaza no reside en la violencia explícita, sino en el control, la paciencia y la frialdad absoluta. A diferencia de antagonistas impulsivos como Tuco Salamanca, Gus representa el mal organizado a la perfección, el crimen convertido en empresa.

    Su muerte es tan satisfactoria como irónica. Después de temporadas demostrando que siempre va diez pasos por delante, es derrotado por una combinación de orgullo y subestimación de sus enemigos. La explosión que lo mata —y la icónica caminata final antes de desplomarse— es un ejemplo de cómo convertir un giro narrativo en un momento histórico. 

    Comparado con villanos posteriores del universo Breaking Bad como Lalo Salamanca en Better Call Saul, Gus muere de forma más simbólica que visceral. No solo cae un hombre: cae un sistema. Y eso hace que su final resulte tan placentero como devastador.

    Si te dejó con ganas de más, te recomendamos buscar series similares a Breaking Bad.

    Jang Deok-Su – El juego del calamar (2021)

    En El juego del calamar, Jang Deok-Su encarna al abusador clásico: violento, cobarde cuando le conviene y dispuesto a traicionar a cualquiera para sobrevivir. Frente a villanos más conceptuales como los organizadores del juego o el propio Front Man, Deok-Su representa el mal cotidiano, reconocible y muy desagradable.

    Su muerte es muy satisfactoria porque no llega desde una autoridad superior ni desde el sistema que oprime a los jugadores, sino desde alguien a quien él mismo ha despreciado y utilizado. El empujón final al vacío no es solo físico: es moral. 

    A diferencia de otras muertes de la serie, frías y mecánicas, la de Deok-Su tiene una carga emocional clara. Comparado con antagonistas similares en ficciones como Alice in Borderland, su final resulta más personal y menos abstracto. No cambia las reglas del juego, pero sí equilibra, aunque sea de manera mínima, la balanza de la injusticia.

    Y ojo, porque a pesar de haber finalizado con su tercera temporada, El juego del calamar tendría 10 modos de continuar con la historia si quisiera.

    Arthur Mitchell – Dexter (2006)

    Arthur Mitchell, el Asesino del Trinity, es uno de los villanos más inquietantes de Dexter. A diferencia de otros antagonistas más caricaturescos de la serie, Arthur destaca por su complejidad psicológica y por funcionar como un espejo oscuro del propio Dexter Morgan. Es un hombre aparentemente normal, con una vida familiar que esconde un horror sistemático.

    Su muerte es satisfactoria no por su espectacularidad, sino por lo que representa para Dexter. Tras una temporada entera de manipulación, aprendizaje forzado y tensión constante, Arthur muere de forma directa, casi anticlimática. 

    Sin embargo, comparado con villanos posteriores como Oliver Saxon, su final tiene un peso narrativo mucho mayor. La satisfacción se ve de forma inmediata matizada por la tragedia posterior, lo que convierte su muerte en un punto de inflexión moral para la serie. No es una victoria limpia, pero sí necesaria.

    Philip Blake – The Walking Dead (2010)

    Philip Blake, más conocido como el Gobernador, es uno de los villanos más odiados de The Walking Dead. Su combinación de carisma, sadismo y falsa civilización lo convierte en una amenaza constante, incluso frente a otros antagonistas posteriores como Negan. Mientras Negan juega con el espectáculo, el Gobernador disfruta del control absoluto.

    Su muerte llega tras múltiples oportunidades desperdiciadas de redención, lo que la hace muy satisfactoria. No hay redención final ni discurso emotivo: solo la confirmación de que es irreparable. 

    Comparada con otras muertes de la serie, muchas veces abruptas o carentes de impacto, la suya cierra un arco largo y agotador. El espectador no siente tristeza, sino alivio. Y en una serie tan dada a prolongar conflictos, eso ya es un logro narrativo.

    Perry Wright – Big Little Lies (2017)

    Perry Wright es un villano atípico. En Big Little Lies no hay armas ni conspiraciones criminales: hay violencia doméstica, manipulación emocional y terror íntimo. Perry es muy perturbador porque su maldad se esconde bajo una fachada de éxito y encanto, algo que lo diferencia de antagonistas más explícitos como los de Heridas abiertas.

    Su muerte es satisfactoria porque no llega desde la venganza consciente, sino desde un acto colectivo de supervivencia. No hay planificación ni justicia institucional, solo un instante en el que el abuso se detiene. 

    Frente a otros villanos televisivos de series similares a Big Little Lies que mueren como castigo narrativo, Perry muere como consecuencia directa de sus actos. Es un final incómodo, pero necesario, que refuerza el mensaje de la serie sin caer en el sensacionalismo.

    Berlín – La casa de papel (2017)

    Berlín es uno de los villanos más carismáticos de la ficción española reciente. En La casa de papel, su crueldad convive con un código ético propio y una personalidad magnética que lo aleja de antagonistas planos. A diferencia de personajes como Gandía, Berlín genera rechazo y fascinación a partes iguales.

    Su muerte es satisfactoria por su coherencia interna. Berlín no busca redención ni perdón: busca controlar su final. Su sacrificio permite la huida del grupo y transforma a un villano incómodo en un mito dentro de la narrativa de la serie. 

    Comparado con otras muertes heroicas de antihéroes televisivos, la suya es más amarga que gloriosa. Y precisamente por eso funciona.

    Oliver Thredson – American Horror Story: Asylum (2012)

    Oliver Thredson, también conocido como Bloody Face, es uno de los villanos más perturbadores de American Horror Story. En Asylum, su figura mezcla el terror psicológico con una crítica al sensacionalismo mediático y la banalización del mal. A diferencia de otros antagonistas de la franquicia, Oliver es inquietante por su normalidad.

    Su muerte es satisfactoria porque despoja al villano de todo relato grandilocuente. No hay fama ni legado: solo una caída patética. Comparado con villanos posteriores como Michael Langdon, su final es menos espectacular, pero mucho más coherente con el tono opresivo de la temporada. Es el cierre perfecto para un personaje que se alimentaba del protagonismo.

    Ralph Cifaretto – Los Soprano (1999)

    Ralph Cifaretto es, probablemente, el personaje más detestable de Los Soprano. Cruel, impredecible y repugnante en lo moral, incluso para los estándares de la serie, Ralph destaca frente a otros mafiosos por su absoluta falta de límites. A diferencia de antagonistas más honorables como Richie Aprile, Ralph carece de ningún código.

    Su muerte a manos de Tony Soprano es brutal, caótica y muy satisfactoria. No es un ajuste de cuentas profesional, sino una explosión emocional. 

    Comparada con otras muertes más frías de la serie, la de Ralph es casi primitiva. Y ahí reside su fuerza: es el momento en que incluso el espectador entiende que ya era demasiado.

    Martin Keamy – Perdidos (2004)

    Martin Keamy es uno de los villanos más odiables de Perdidos. Mercenario sin escrúpulos, representa la violencia externa que irrumpe en el delicado equilibrio de la isla. Frente a antagonistas más complejos como Ben Linus, Keamy es una fuerza bruta, sin matices.

    Su muerte es breve, seca y memorable. No hay discurso ni preparación: solo un disparo que corta de raíz la amenaza. Comparado con otros finales más ambiguos de la serie, el suyo es directo y liberador. En una ficción llena de misterios y dilemas morales, la eliminación de Keamy es uno de los pocos momentos de justicia inmediata. Y por eso funciona tan bien.

  • Los momentos en las películas de ‘Iron Man’ que explican la transición de Tony Stark a Doctor Doom

    Los momentos en las películas de ‘Iron Man’ que explican la transición de Tony Stark a Doctor Doom

    Lalo Ortega

    JustWatch Editor

    Uno de los debuts más esperados dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) será el del villano Victor von Doom, también conocido como Doctor Doom, quien será interpretado en Vengadores: Doomsday por Robert Downey Jr. Sí, el mismo actor que dio vida al icónico Tony Stark/ Iron Man.

    Aún no está claro si las historias de ambos personajes en la saga serán independientes la una de la otra, pero la elección del mismo actor sugiere que algo salió muy mal para alguna “variante” de Stark en el infinito multiverso. ¿Cómo pudo ser esto? En realidad, si seguimos la ruta del superhéroe, podremos ver que no son tan diferentes y que hay tan solo un pequeño paso hacia la villanía megalomaníaca multiversal. Si no nos crees, aquí trazamos los momentos en las películas de Iron Man que podrían explicar cómo es que Tony Stark se convierte en Doctor Doom.

    Cuando decide ponerse por encima de la ley en Iron Man (2008)

    Basta con ver el debut cinematográfico de Tony Stark para comenzar a entender que él y Doom tienen mucho en común: ambos son hombres con vastos recursos económicos y tecnológicos (en las historietas, Doom gobierna una nación ficticia, Latveria), con la inteligencia para crear dispositivos inimaginables para el resto de los humanos. Como la armadura de Iron Man, por ejemplo.

    En la primera película del UCM, Tony crea la armadura como una vía de escape tras ser secuestrado y dedica meses a perfeccionarla, operando bajo el alias de Iron Man. Al final de la película, cuestionado al respecto, Stark decide revelar su identidad. Aunque con buenas intenciones, esto ya revela la megalomanía del genio industrialista, quien sabe que está por encima del gobierno estadounidense—y de cualquier legislación humana, prácticamente—para ser regulado o rendir cuentas. Aunque vaya que el gobierno insistirá.

    Cuando desafía las leyes naturales al crear un elemento en Iron Man 2 (2010)

    Precisamente, Iron Man 2 comienza con Stark en audiencia con el senado, que lo presiona—a su vez bajo instancia de su rival, Justin Hammer (Sam Rockwell)—para entregar su tecnología al gobierno. Pero en esta historia, Stark irá más allá de los triviales límites de la legislación humana, pues para salvar su vida requerirá doblar las leyes de la naturaleza.

    Envenenado por el paladio en el reactor que lo mantiene con vida, Tony debe crear un nuevo elemento con la suficiente potencia para impulsar el reactor y sus armaduras, cada vez más poderosas. Con algo de ayuda, lo consigue, acercándose un paso más a la escala de los dioses a la que Doom también ha aspirado en décadas de historia en las páginas.

    Su roce con el infinito y con la muerte en Los Vengadores (2012)

    El primer gran crossover de Marvel Studios, que sentó la primera versión de los Héroes más poderosos de la Tierra, puso al planeta en la mira de una amenaza cósmica. Tony Stark lo vio todo y casi lo paga con su vida, en el que quizá sea el giro de tuerca más determinante en todo su arco del UCM.

    Los Vengadores concluye con Stark casi sacrificando su vida para enviar un misil a través de un agujero de gusano, lo que logra detener a la horda Chitauri y pone fin a la batalla de Nueva York. Durante unos segundos, Tony es testigo de las implacables amenazas que vienen del espacio exterior, lo que transforma su visión de vida para siempre. Sus buenas intenciones, sin embargo, siempre vienen mezcladas con arrogancia que él y la humanidad pagan cara años más tarde. Y pocos personajes en el Universo Marvel se distinguen por una arrogancia tan costosa como el propio Doctor Doom.

    Sus crecientes avances tecnológicos en Iron Man 3 (2013)

    Aunque esta película no sería tan significativa para el arco del personaje como lo que vendría inmediatamente después, Iron Man 3 establece la obsesión de Tony Stark por crear una “armadura” alrededor de todo el mundo para protegerla de las amenazas más poderosas que el universo esconde.

    Ese ideal tendría repercusiones peores más adelante, pero esta película muestra a Tony refinando su tecnología, que aquí se manifiesta en un ejército de armaduras. Algo que será familiar para todos los fans de las viñetas: una de las “herramientas” más conocidas del Doctor Doom son los “Doombots” (o “Muertebots”, en español), una legión de robots construidos a imagen y semejanza de su creador, desde sus poderes hasta su inteligencia. Para nada sería algo ajeno al manual del ego ni de Stark ni del archienemigo de los Cuatro Fantásticos.

    El fiasco de Ultrón en Vengadores: La era de Ultrón (2015)

    Pocos eventos del UCM ejemplifican mejor lo peligrosa que puede ser la arrogancia de Stark—y de Bruce Banner (Mark Ruffalo), para el caso—que Vengadores: La era de Ultrón. La segunda reunión de los héroes tiene por punto de partida la obsesión de Tony por proteger al mundo a cualquier costo, lo que conduce a la creación de la avanzada inteligencia artificial conocida como Ultrón (voz de James Spader). Tan avanzada que no sólo se consigue un indestructible cuerpo físico, sino que se sale de control y, claro, decide que el mejor curso de acción para la Tierra es eliminar a los humanos.

    Y vaya que la humanidad la paga muy cara: la capital de la (ficticia) nación de Sokovia es aniquilada y cientos de vidas son apagadas. Los Vengadores consiguen parar a Ultrón por un pelo y Tony consigue librarse (casi) sin consecuencias.

    Cuando intenta someter a los otros Vengadores en Capitán América: Civil War (2016)

    Adaptando la saga homónima de las viñetas (aunque bajo un contexto y términos muy distintos), Capitán América: Civil War comienza con los Vengadores divididos por una iniciativa: los Acuerdos de Sokovia, que pretenden subordinar al equipo a la regulación de organismos internacionales. Es un raro—y contradictorio—momento de arrepentimiento para Tony Stark, quien curiosamente está del lado de los que buscan someterse a esta vigilancia externa. Si hay un momento que lo aleja más que nunca del camino de Doctor Doom, es este.

    Sin embargo, esta película también demuestra que, a pesar de su arrepentimiento, Stark nunca deja de estar por encima de cualquier medio si éste justifica los fines. Por ejemplo, reclutar—y poner en peligro—a cierto adolescente anónimo con superpoderes cuando el asunto escala a un enfrentamiento para doblegar a sus compañeros Vengadores. Y el hecho de que James “Bucky” Barnes (Sebastian Stan) haya requerido ayuda del Capitán América (Chris Evans) para salir con vida del conflicto, demuestra que Iron Man tampoco está más allá del asesinato a sangre fría en nombre de la venganza.

    Fracasar (de nuevo) en proteger el mundo en Vengadores: Infinity War (2018)

    Los Vengadores acaban divididos y contra las cuerdas en el peor momento posible, pues el “Titán Loco”, Thanos (Josh Brolin) entra en curso de colisión directa con la Tierra en su misión por apoderarse de las Gemas del Infinito para purgar al universo del 50% de su vida inteligente. Y para Tony, quien acaba en el frente galáctico de la batalla, la cosa termina catastróficamente mal: queda malherido y varado en el espacio después de presenciar la muerte de su querido protegido, Peter Parker (Tom Holland). Cuando Thanos consigue su cometido, Stark se siente personalmente culpable.

    Vengadores: Infinity War lleva a Tony a lo más oscuro de su arco narrativo, un fracaso tan estrepitoso e irremediable que opta por la única vía posible: la resignación. Pero si algo nos ha demostrado Doctor Strange en el Multiverso de la locura es que la lucha contra Thanos tuvo infinitas variaciones en participantes y desenlaces a través de innumerables universos paralelos. “Si te digo qué sucederá, no sucederá”, le dice Stephen Strange (Benedict Cumberbatch) a Tony en un momento determinante de la batalla. ¿Y qué si, en alguno de esos universos, sí se lo dijo?

    Reescribir la realidad (y morir) en Vengadores: Endgame (2019)

    Vengadores: Endgame fue concebida como la emotiva despedida de Robert Downey Jr. como Tony Stark/ Iron Man, para dar paso a nuevos héroes y nuevos villanos. Pero luego de verse obligada a control de daños de emergencia ante las polémicas de Jonathan Majors (el actor que dio vida a Kang, quien sería el gran villano de la Saga del Multiverso), el actor será reintroducido como Doctor Doom en Doomsday. Y tanto Infinity War como Endgame podrían contener las claves para entenderlo.

    Al inicio de Endgame, Tony se ha resignado a la victoria de Thanos, aceptando el destino del universo y viviendo su vida como esposo y padre de familia. Eso hasta que la intervención de Ant-Man (Paul Rudd) le hace entender que el viaje en el tiempo es posible, lo que abre la posibilidad de revertir los hechos. Reescribir la realidad, pues. El hombre que ha sobrepasado la ley humana, la naturaleza y a sus compañeros Vengadores llegó al punto de dominar el tiempo y la realidad. Tan peligrosamente cerca de jugar a ser Dios como puede estar un ser humano.

    La intromisión de los Vengadores en el tiempo resultó, entre otras cosas, con la supervivencia de Loki (Tom Hiddleston) en otra línea temporal. No sería descabellado pensar que, en algún rincón del multiverso, alguna variante de Tony Stark optó por buscar el control absoluto que por el noble sacrificio que salvó al universo. Habrá que ver qué explicación nos aguarda.

  • Stranger Things y otros 6 finales de series que los fans odiaron

    Stranger Things y otros 6 finales de series que los fans odiaron

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    JustWatch Editor

    El final de Stranger Things ha dejado a buena parte de su público con sensaciones encontradas. No es un desastre absoluto, pero tampoco un cierre memorable, más bien se queda en un punto medio tibio que decepciona tras nueve años de aventuras en Hawkins. Acabar una serie es de las cosas más complicadas en televisión, porque no importa cuánto nos gustara durante su recorrido: un mal final puede empañar todo lo anterior.

    En esta lista de JustWatch recorremos siete finales que generaron frustración o furia entre sus fans, explorando qué salió mal en cada caso y por qué sus despedidas no cumplieron las expectativas: giros argumentales que traicionaban a personajes, desenlaces que ignoraron lo que les hacía especiales y conclusiones polémicas de la televisión reciente, disponibles en las principales plataformas de streaming en España.

    7. Stranger Things (2016-2025)

    Nueve años han tardado los hermanos Duffer en acabar su historia sobre monstruos interdimensionales y nostalgia ochentera, todo para un resultado mediocre. Stranger Things concluye con un final que no ofende ni emociona, un desenlace funcional que resuelve tramas sin arriesgar, tras una temporada, eso sí, muy pobre a nivel de escritura e incluso de actuaciones.

    Los fans esperaban algo más épico y definitivo no dos horas que parecen diseñadas para no molestar a nadie. Comparte con el final de Juego de tronos la sensación de prisas por terminar, aunque aquí no hay traiciones a personajes sino más bien una falta de valentía que no arruina lo anterior, un poco en la onda del final ambiguo al estilo de The Walking Dead, donde lo importante era plantear más spin offs, y no dejar satisfechos a los que habían seguido el recorrido.

    6. Cómo conocí a vuestra madre (2005-2014)

    Pocas series han conseguido enfurecer tanto a su audiencia como Cómo conocí a vuestra madre con su episodio final. Después de nueve temporadas construyendo el encuentro de Ted con la madre de sus hijos, Craig Thomas y Carter Bays decidieron matar al personaje en los últimos minutos para que Ted acabara con Robin, precisamente la relación que habían pasado años demostrando que no funcionaba.

    Una década que dejó un desenlace que comparte con Dexter la sensación de que los guionistas ignoraron el desarrollo natural de sus personajes para imponer un final que tenían planeado desde el principio, aunque ya no tuviera sentido. El cierre predecible –pero satisfactorio– de Friends, donde cada personaje recibió el final que merecía, parecía fácil para una sitcom, pero fue una bofetada en el último momento que demuestra que incluso en la comedia puede salir mal en el último minuto.

    5. Juego de tronos (2011-2019)

    La caída de Juego de tronos es un poco exagerada por los fans. Es cierto que David Benioff y D.B. Weiss se quedaron sin material de George R.R. Martin y decidieron acelerar demasiado el ritmo. Daenerys Targaryen pasó de libertadora a tirana genocida en dos episodios, el arco de redención de Jaime Lannister no cuajaba, y Bran el Roto acabó en el Trono de Hierro porque... "tenía la mejor historia".

    Hasta cierto punto, como True Blood había estado ofreciendo televisión excepcional durante muchas temporadas antes de empezar a flaquear, pero el setup narrativo llevaba a este final guste más o menos, y en todo caso era bastante espectacular y bien rodado. Los fans de fantasía épica que busquen un final aclamado pueden probar con The Last Kingdom, aunque siempre está bien jugársela a la ruleta rusa con otra adaptación de Martin como La casa del dragón.

    4. True Blood (2008-2014)

    True Blood empezó como un viaje al sur profundo estadounidense con vampiros y altas dosis de sensualidad, pero terminó siendo un carrusel de tramas sin sentido que se estrellaron en un final muy decepcionante. Bill Compton decidió morir "porque patatas" después de siete temporadas, Sookie acabó alguien que no importaba a nadie, y prácticamente todos los arcos secundarios se resolvían a hachazos

    Se notaba que Alan Ball ya no estaba al mando en las últimas temporadas y se perdió el norte completamente, convirtiéndose en una parodia de sí misma como Perdidos. Los que disfrutaron sus primeras temporadas góticas y tórridas disfrutarán del aplaudido final de Penny Dreadful, mientras que quien busque personajes vampíricos más coherentes hasta el último episodio puede probar Los que hacemos en las sombras.

    3. Sherlock (2010-2017)

    Steven Moffat y Mark Gatiss sorprendieron con su brillante reinvención de Sherlock Holmes para el siglo XXI, pero toda su cuarta y última temporada fue un desastre que culminó en ‘The Final Problem’, un episodio que quería parecer muy inteligente y acabó teniendo cero sentido: la hermana secreta de Sherlock, Eurus, resultó ser una supervillana omnipotente que había manipulado toda su vida desde un psiquiátrico de máxima seguridad a causa de su infancia traumática, o algo así.

    Sherlock comparte con Stranger Things la sensación de orfandad de los fans, que quedaron meses pensando que había un episodio secreto esperando, un precedente del conformity gate. Aunque comparten a Andre Scott, el final emocionalmente satisfactorio de Fleabag es una quimera, pero quien quiera más Arthur Conan Doyle, sin giros rebuscados y aires clásicos disfrutarán más Elementary.

    2. Dexter (2013)

    El final de Dexter de 2013 es legendario por algunas razones equivocadas. Después de ocho temporadas siguiendo a un asesino en serie con un férreo código moral, este acabaría fingiendo su muerte, abandonando a su hijo y convirtiéndose en... leñador. Es más, fue tan odiado universalmente que Showtime decidió hacer Dexter: New Blood en 2021 para intentar arreglar el desaguisado…

    Al igual que Cómo conocí a vuestra madre, los showrunners ignoraron el desarrollo que la serie había construido, con diversas capas de sinsentido que involucraban la cruel muerte de su hermana, lo que lo hace  aún más frustrante. Los fans de antihéroes con mejores desenlaces deberían ver Breaking Bad, o The Sopranos cuyo final ambiguo sigue siendo discutido, pero precisamente es lo que lo hace magistral.

    1. Perdidos (2004-2010)

    Perdidos se merece el primer puesto porque es la definición de tomadura de pelo. Damon Lindelof y Carlton Cuse pasaron seis temporadas planteando misterios fascinantes sobre la isla, los números, el humo negro y mil teorías más, para resolverlo con la respuesta más obvia, bajo la excusa de que todo  "trataba sobre los personajes, no los misterios". El purgatorio final era tan emotivo como vacío de respuestas para las miles de preguntas de los fans.

    Comparado con el cabreo de Juego de tronos esto debería hacer explotar cabezas, el ejemplo de cómo marear la perdidz sin tener ni idea de lo que estás haciendo. Menos mal que Lindelof se redimió con el perfecto tramo final de The Leftovers, que en el fondo perfeccionaría lo planteado aquó. Su heredera más directa ahora mismo es Yellowjackets, que ofrece siempre respuestas a sus misterios planteados, aunque está por ver su final, otro drama de supervivencia con buena resolución puede ser Los 100.

  • ‘Más que rivales’ y otras 9 series donde la rivalidad aviva el romance

    ‘Más que rivales’ y otras 9 series donde la rivalidad aviva el romance

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    Hay historias de amor que nacen desde la admiración, otras desde la complicidad… y luego están las que se construyen a partir de la confrontación. La rivalidad —profesional, social, emocional o incluso moral— ha sido uno de los motores narrativos más eficaces de la ficción televisiva, en especial cuando se cruza con el romance. Por ello, cuando dos personajes se enfrentan, se miden y se desafían, la tensión no solo alimenta el conflicto: también aumenta el deseo.

    En esta guía repasamos diez series donde la competencia no apaga el amor, sino que lo aviva. Desde institutos de élite hasta quirófanos, desde atracos imposibles hasta romances sobrenaturales, estas historias demuestran que no hay afrodisíaco narrativo más potente que un enemigo que podría convertirse en el amor de tu vida.

    Más que rivales (2024)

    Más que rivales convierte la competencia deportiva en el núcleo emocional de su relato. Ambientada en el exigente mundo del hockey sobre hielo, la serie utiliza la rivalidad entre sus protagonistas no solo como conflicto externo, sino como una barrera emocional constante. El amor aquí no surge pese a la rivalidad, sino gracias a ella: cada enfrentamiento en la pista refuerza una atracción que ninguno de los dos quiere reconocer.

    A diferencia de otras ficciones deportivas como Ted Lasso, donde el conflicto se diluye en el optimismo, Más que rivales apuesta por la fricción constante y por personajes que se hieren tanto como se necesitan. Tampoco busca el melodrama exagerado de títulos como Riverdale, sino una intimidad contenida, casi incómoda. Esa tensión sostenida es lo que convierte su romance en algo creíble y muy adictivo.

    Anatomía de Grey (2005)

    La relación entre Izzie Stevens y Alex Karev es uno de los ejemplos más claros de cómo la rivalidad emocional puede moldear un romance durante años en Anatomía de Grey. No compiten de manera directa en lo profesional, pero sí en ambición, ego y supervivencia emocional dentro de un hospital donde cada día es una prueba de resistencia.

    Frente a parejas más idealizadas de la serie como Meredith y Derek, Izzie y Alex funcionan desde el conflicto permanente. Su relación es más cercana al caos emocional de Urgencias que al romanticismo de New Amsterdam. Es por eso que resulta tan humana: no hay equilibrio perfecto, solo dos personas que se empujan de forma mutua a crecer, incluso cuando eso implica romperse por el camino.

    Gossip Girl (2007)

    Si hay una serie donde la rivalidad social es sinónimo de romance, esa es Gossip Girl. Chuck Bass y Blair Waldorf construyen una de las dinámicas amorosas más tóxicas y fascinantes de la televisión moderna. Aquí no se compite por notas o trofeos, sino por poder, estatus y control emocional.

    A diferencia de romances juveniles más inocentes como los de The O.C., la relación central de Gossip Girl asume desde el inicio que amar también puede ser una guerra. Comparada con series posteriores como Élite, su enfoque es más estilizado y menos crudo, pero igual de incisivo a la hora de retratar cómo la rivalidad puede convertirse en una forma retorcida de intimidad.

    Crónicas vampíricas (2009)

    En Crónicas vampíricas, la rivalidad adopta una dimensión sobrenatural. Damon y Stefan Salvatore no solo compiten por el amor de Elena, sino por su propia identidad moral. Esa tensión fraternal se traduce en romances marcados por la culpa, el deseo y la autodestrucción.

    Frente a otros romances fantásticos como los de Crepúsculo (una de las películas de vampiros más sexys), aquí el conflicto es más adulto y menos idealizado. La serie entiende que la rivalidad no siempre se resuelve, y que el amor puede ser una consecuencia directa del peligro. 

    En comparación con True Blood, Crónicas vampíricas apuesta más por el melodrama romántico, pero sin renunciar a una tensión constante que mantiene vivo el triángulo amoroso.

    Érase una vez (2011)

    El romance entre Emma Swan y el Capitán Hook es un ejemplo perfecto de enemigos que se convierten en aliados… y algo más. La rivalidad inicial entre ambos en Érase una vez no es solo moral, sino narrativa: representan dos formas opuestas de entender el heroísmo y la redención.

    A diferencia de cuentos de hadas más tradicionales como Érase una vez en el País de las Maravillas, esta relación se construye desde la desconfianza y el choque constante. Comparada con romances épicos como el de Juego de Tronos, Emma y Hook apuestan por una química más ligera, pero también efectiva. La rivalidad aquí no desaparece: se transforma en ironía, deseo y complicidad.

    Suits (2011)

    Aunque Suits es principalmente un drama legal, la rivalidad profesional impregna todas sus relaciones. Personajes como Harvey Specter y Donna Paulsen construyen su vínculo desde la competencia intelectual y el control emocional. Aquí el romance se cocina a fuego lento, entre despachos y batallas legales.

    Comparada con series como The Good Wife, Suits es más estilizada y menos realista, pero entiende muy bien cómo la rivalidad profesional puede convertirse en una forma de intimidad. El amor no surge del descanso, sino del desafío constante. Y eso lo hace tan satisfactorio cuando finalmente se reconoce.

    La casa de papel (2017)

    La relación entre el Profesor y Raquel Murillo redefine el concepto de rivalidad romántica. No compiten por amor, sino por la ley, la moral y el control de la situación. Cada conversación entre ambos es una partida de ajedrez emocional donde el enamoramiento se cuela como un error de cálculo.

    A diferencia de romances criminales como los de Narcos, aquí el conflicto es más psicológico que violento. Comparado con Killing Eve, donde la atracción nace del caos, La Casa de Papel apuesta por una tensión más íntima y cerebral. La rivalidad no se resuelve: se negocia, y eso la hace aún más peligrosa.

    Élite (2018)

    En Élite, la rivalidad es social, económica y emocional. Los romances surgen en un entorno donde todos compiten por destacar, sobrevivir o esconder secretos. Las relaciones se construyen desde la desconfianza, y eso intensifica cada gesto de intimidad.

    Frente a series adolescentes más convencionales como Élite se sitúa en un punto medio entre Gossip Girl y Cómo defender a un asesino. Aquí el amor rara vez es refugio: suele ser otra forma de conflicto. Esa crudeza es lo que hace que sus romances, aunque a veces excesivos, resulten coherentes con el universo que plantea.

    Sky Rojo (2021)

    En Sky Rojo, la rivalidad no es romántica en un sentido clásico, pero sí vital. Las relaciones que se generan están marcadas por la supervivencia, el poder y la violencia. El deseo surge en un contexto donde confiar en alguien puede ser un error fatal.

    Comparada con otras series españolas de acción como Vis a vis, Sky Rojo apuesta por un ritmo más frenético y un tono más pulp. El romance aquí no se idealiza: es urgente, físico y a menudo destructivo. Precisamente por eso, la rivalidad constante entre personajes potencia una tensión emocional que nunca se siente segura.

    Los Bridgerton (2022)

    La segunda temporada de Los Bridgerton convierte la rivalidad social y emocional en el eje de su romance principal. Anthony Bridgerton y Kate Sharma se enfrentan desde el primer momento, no solo por orgullo, sino por principios. Cada conversación es un duelo verbal cargado de deseo reprimido.

    A diferencia del romance más convencional de la primera temporada, esta historia recuerda más a Orgullo y prejuicio que a otros dramas de época como Downton Abbey. La rivalidad aquí no es un obstáculo, sino el lenguaje que ambos personajes utilizan para comunicarse. Y eso la convierte en una de las historias de amor más intensas de la serie.

  • Las mejores películas que nos ha dejado Diane Keaton y donde verlas online

    Las mejores películas que nos ha dejado Diane Keaton y donde verlas online

    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    JustWatch Editor

    Hay actrices que marcan una época específica, y luego están las que cambian la forma en que miramos el mundo de las películas. Diane Keaton fue una de ellas y sin duda su partida ha dejado un vacío extraño, como si de pronto Nueva York se quedara sin color. Keaton no solo interpretó a mujeres complejas: las redefinió. Desde la inseguridad adorable de Annie Hall hasta la divertida madurez de Cuando menos te lo esperas, construyó una filmografía con personajes que respiraban verdad y frescura. 

    Por eso este repaso no es un simple ranking, sino un homenaje a una actriz que convirtió la excentricidad en arte y la vulnerabilidad en fuerza que traspasa la pantalla. Hoy decido recordarla a través de diez películas que resumen su talento: un viaje desde los setenta hasta la madurez, entre la risa, el amor y la melancolía.

    Colgadas (2000)

    Colgadas seguramente no sea su mejor comedia, pero no podía faltar en esta lista por ser una representación de su transición hacia la era que más la definió en el cine: la mujer madura que se ríe de sí misma y de la idea del amor perfecto. Aquí tenemos a un grupo de amigas (que incluye también a Goldie Hawn y Bette Midler) que intenta superar rupturas y decepciones entre vino, canciones y drama. Es para los que aman las películas de mujeres imperfectas de la década del 2000. Tiene un poco de ese humor desbordado de Mujeres al borde de un ataque de nervios por lo que si la ves sin muchas pretensiones seguro te gustará.  

    El Club de las Primeras Esposas (1996)

    Esta es una sátira sobre la venganza femenina con el toque especial de los 90. Aquí tenemos al mismo trío mágico de Colgadas, pero en estilo se acerca más al empoderamiento involuntario de pelis como Una rubia muy legal. Me gusta esta performance de Keaton, donde 

    interpreta a un personaje tímido y reprimido, que eventualmente florece dejando ver todo ese poder infinito que la caracteriza. Lo pienso así, si Colgadas es el vino blanco, El Club de las Primeras Esposas es el champán.

    Baby, tú vales mucho (1987)

    En 1987 Diane Keaton nos dio la versión optimista y con pañales de Armas mujer. En el drama Baby, tú vales mucho interpreta a una ejecutiva neoyorquina que hereda un bebé y, con él, un cambio profundo de vida. La película tiene sus clichés, pero gracias a la actuación de Diane se convierte en una comedia realista con una buen equilibrio entre ambición y ternura. La recomiendo porque no parodia la maternidad sino que la humaniza con humor y honestidad.

    El Padre de la Novia (1991)

    A principios de los 90, Diane Keaton fue convocada junto a Steve Martin para protagonizar la versión moderna del clásico El padre de la novia. Y aunque este no es su papel más desafiante, si es uno de los más queridos. Ella aporta calidez, ironía y esa mirada comprensiva que sostiene toda familia de comedia americana. Es de esas películas ideales para ver un domingo acogedor en casa. Tiene ese estilo reconfortante de cintas como Señora Doubtfire, papá de por vida, que tanto amamos.

    Misterioso asesinato en Manhattan (1993)

    Esta película no fue la primera colaboración entre Diane Keaton y Woody Allen, pero sí fue la oportunidad para crear esa versión de la actriz más detectivesca y parlanchina. Misterioso asesinato en Manhattan es una comedia de misterio que parece sacada de un club de lectura con cadáver incluido. La incluyo porque creo que no es de las más populares de su filmografía pero está subestimada. Tiene una bella puesta en escena, diálogos ingeniosos y  una banda sonora que envuelve. Ideal si te gustan clásicos como La fiera de mi niña o La cena de los acusados.

    La joya de la familia (2005)

    Llegamos a mi favorita de la lista, y también una de mis preferidas en cualquier maratón festiva. 

    La joya de la familia es drama, humor y un elenco estelar en plena era de comedias familiares navideñas. Aquí Diane Keaton interpreta a la madre del clan Stone con una ternura sabia y estoica, muy distinta a su energía habitual. Es una película que sorprende: detrás de las cenas y los conflictos, hay una reflexión sobre el amor, la pérdida y la familia moderna. Si estás buscando una historia para llorar y acurrucarte en el sofá con una manta y un chocolate caliente, esta es perfecta. 

    Cuando menos te lo esperas… (2003)

    Un día Diane Keaton decidió colaborar con la directora Nancy Meyers, y así entre lino de colores neutros e interiores perfectos nos regaló Cuando menos te lo esperas… Esta comedia romántica para adultos que protagoniza con Jack Nicholson le dio el mejor papel de su madurez. Imposible olvidar su monólogo llorando frente al ordenador, evocando la melancolía elegante de As Good as It Gets, pero con mucha menos neurosis. Años después de su estreno sigue siendo un clásico moderno que demuestra que el amor después de los cincuenta puede ser tan intenso como en la adolescencia.

    Buscando a Mr. Goodbar (1977)

    Esta es una de sus primeras películas y destaca por ser oscura , provocadora y adelantada a su tiempo. Si, es una historia un poco incómoda, pero es clave para entender el lado más complejo de su carrera. Buscando a Mr. Goodbar es una historia que mezcla liberación y tragedia, en la cual interpreta a una profesora que explora su sexualidad en los clubs nocturnos de los setenta. Para esta etapa de su carrera funcionó como contracara a Annie Hall, mostrando su versatilidad y el coraje de salir del molde. Es un film con ecos a Taxi Driver por su retrato urbano y desolado de la soledad.

    El Padrino (1972)

    Pocos recuerdan que Diane Keaton está en El Padrino, y es que aunque está en segundo plano en esta obra maestra, su presencia como Kay Adams es fundamental en la narrativa.

    Una muy joven Keaton encapsula con una sola mirada final, la tragedia de quien ama a un monstruo. Es el espejo moral de Michael Corleone, la inocencia que se pudre lentamente con el poder y simplemente por eso su actuación me parece maravillosa. Si quieres ver a una Diane en su papel más silencioso y trágico, en esta película verás el contrapunto perfecto al histrionismo posterior de sus comedias más contemporáneas.

    Annie Hall (1977)

    El primer puesto, inevitablemente, se lo lleva la película que lo cambió todo: el humor, la moda, la forma de hablar del amor en pantalla. Annie Hall no es solo el personaje más icónico de Diane Keaton, es una extensión de ese espíritu tan caótico, encantador y libre. Con su estilo andrógino y su voz nerviosa, Keaton redefinió como nadie la figura femenina en la comedia romántica.  Un clásico que sigue vivo y que, cada vez que lo vuelvo a ver, me recuerda que el amor, aunque imperfecto, siempre merece el intento.

  • Los 10 mejores trajes del UCM que podríamos ver regresar en ‘Vengadores: Doomsday’

    Los 10 mejores trajes del UCM que podríamos ver regresar en ‘Vengadores: Doomsday’

    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    JustWatch Editor

    El Universo Cinematográfico de Marvel siempre ha entendido que un traje no es solo un diseño bonito: es una declaración de intenciones, una forma de definir a un personaje incluso antes de que pronuncie una sola línea de guión. 

    Con Vengadores: Doomsday en el horizonte y el multiverso como excusa perfecta para recuperar versiones pasadas, el regreso de algunos de los trajes más icónicos de Marvel parece no solo posible, sino casi inevitable.

    En este artículo repasamos diez de los mejores trajes que hemos visto en películas y series vinculadas al UCM (y a su expansión mutante y fantástica) y que podrían volver a escena con la Fase 6. 

    Magneto – X-Men: Días del futuro pasado (2014)

    El traje de Magneto en X-Men: Días del futuro pasado es, casi con toda probabilidad, la síntesis perfecta del personaje: imponente, sobrio y profundamente ideológico. El casco y la capa recuperan la iconografía clásica del cómic, pero con un acabado más militar y realista que lo aleja del exceso colorido de entregas anteriores como X-Men: Primera generación. Aquí Magneto no parece un villano teatral, sino un líder revolucionario dispuesto a todo.

    A nivel visual, este diseño supera con claridad a versiones posteriores más recargadas o estilizadas, como la de X-Men: Apocalipsis, donde el traje se sentía más cercano a una armadura genérica. En comparación con antagonistas del UCM como Thanos en Vengadores: Infinity War, Magneto destaca por un diseño que comunica carácter antes que poder bruto. Si Vengadores: Doomsday quiere recuperar una presencia intimidante y carismática, este traje sería una elección lógica y muy celebrada.

    Además, X-Men: Días del futuro pasado es una de las películas que hay que ver antes de Vengadores: Doomsday.

    Mística – X-Men: Apocalipsis (2016)

    El traje de Mística en X-Men: Apocalipsis marca un punto intermedio entre la desnudez simbólica del personaje clásico y una versión más funcional y cinematográfica. El mono oscuro que acompaña a su piel azul no resta protagonismo a su naturaleza mutante, sino que la refuerza, dándole un aire de líder rebelde que conecta más con el cine de acción contemporáneo.

    Frente a interpretaciones anteriores, como la de X-Men 2, aquí Mística se siente menos como arma secreta y más como figura política dentro del conflicto mutante. Comparada con personajes camaleónicos del UCM como la Viuda Negra en Capitán América: El Soldado de Invierno, el traje de Mística resulta menos táctico, pero mucho más identitario. Su posible regreso a Vengadores: Doomsday permitiría recuperar una estética mutante que el UCM todavía no ha explorado del todo.

    Thor – Vengadores: Infinity War (2018)

    El Thor de Vengadores: Infinity War luce uno de los trajes más equilibrados de toda su trayectoria. Oscuro, desgastado y claramente influido por la épica nórdica, este diseño abandona el brillo casi operístico de Thor: El mundo oscuro para abrazar un tono más adulto y trágico. La armadura refleja a la perfección el estado emocional del personaje: un dios cansado, pero no derrotado.

    En comparación con el Thor desenfadado de Thor: Love and Thunder, este traje transmite gravedad y peligro real. A nivel de impacto visual, solo puede compararse con propuestas como la de El hombre de acero de DC, donde el diseño acompaña el arco dramático del héroe. Recuperarlo en Vengadores: Doomsday sería una forma eficaz de devolverle al personaje parte de la solemnidad que lo hizo memorable.

    Capitán América – Vengadores: Endgame (2019)

    El traje del Capitán América en Vengadores: Endgame es la culminación de una evolución estética y moral. Combina elementos clásicos —los colores, la estrella en el pecho— con un acabado más sobrio y menos propagandístico. Es un uniforme de guerra, no de desfile, y eso encaja a la perfección con el tono crepuscular de la película.

    Comparado con versiones anteriores como la de Los Vengadores, este diseño resulta más humano y menos idealizado. Incluso frente a otros líderes del UCM, como Iron Man en Capitán América: Civil War, el traje de Steve Rogers destaca por su honestidad visual. Recuperarlo en Vengadores: Doomsday tendría un fuerte componente nostálgico, pero también narrativo: recordarnos qué significaba ser un Vengador cuando el sacrificio era la norma.

    No obstante, es uno de los largometrajes que debes ver si quieres entender mejor Capitán América: Brave New World.

    Shuri – Black Panther: Wakanda Forever (2022)

    El traje de Shuri en Black Panther: Wakanda Forever no solo hereda el legado de T’Challa, sino que lo reinterpreta desde el duelo y la rabia contenida. Más estilizado y afilado que el original, el diseño refleja una Pantera Negra más impulsiva y compleja en lo emocional.

    A diferencia de otros traspasos de manto en el UCM, como el de Ant-Man en Ant-Man y la Avispa, aquí el traje no busca comodidad, sino identidad. Comparado con heroínas tecnológicas como la Capitana Marvel en Capitana Marvel, Shuri destaca por un diseño que fusiona tradición y ciencia de forma orgánica. Su regreso en Vengadores: Doomsday serviría para consolidarla como figura central del nuevo UCM.

    Gambit – Deadpool y Wolverine (2024)

    El traje de Gambit en Deadpool y Lobezno es, sencillamente, un regalo para los fans del cómic. La gabardina, el antifaz y la combinación de colores respetan el material original sin caer en lo ridículo, algo que Marvel ha aprendido a equilibrar mejor que nadie en los últimos años.

    Frente a adaptaciones fallidas del pasado, este Gambit se siente más cercano al espíritu irreverente de personajes como Star-Lord en Guardianes de la Galaxia, pero con una estética mucho más noventera. 

    En comparación con mutantes más sobrios como Logan en Logan, el traje de Gambit apuesta por el espectáculo. Su aparición en Vengadores: Doomsday aportaría variedad visual y un tono distinto dentro del equipo.

    Sentry – Thunderbolts* (2025)

    El traje de Sentry en Thunderbolts* es incómodo: dorado, excesivo, y con una presencia que impone tanto como inquieta. Ese es precisamente su mayor acierto. A nivel visual recuerda a una versión distorsionada de Superman, lo que encaja con la naturaleza inestable del personaje en lo psicológico.

    Comparado con héroes “perfectos” del UCM como Visión en Vengadores: La era de Ultrón, Sentry parece una advertencia más que un salvador. Su diseño comunica peligro incluso en reposo. Recuperarlo en Vengadores: Doomsday sería una forma excelente de explorar el lado más oscuro del poder absoluto dentro del multiverso.

    Doctor Doom – Los 4 Fantásticos (2005)

    El traje de Doctor Doom en Los 4 Fantásticos de 2005 es tosco, metálico y muy intimidante. Aunque la película no siempre estuvo a la altura del personaje, el diseño de Doom sigue siendo uno de los más reconocibles de Marvel en acción real.

    En comparación con villanos más estilizados como Loki en Thor, Doom apuesta por una presencia casi medieval. Su armadura no busca agilidad, sino autoridad. En un contexto multiversal como el de Vengadores: Doomsday, recuperar este traje permitiría reivindicar a un villano que, bien escrito, podría rivalizar con Thanos en cuanto a peso narrativo.

    Además, se trata de una de las mejores películas sobre los Cuatro Fantásticos.

    Guardián Rojo – Viuda negra (2021)

    El traje del Guardián Rojo en Viuda negra juega de manera deliberada con la nostalgia y la parodia. Voluminoso, anticuado y ligeramente ridículo, el traje funciona porque está al servicio del personaje: un héroe anclado en el pasado y en sus propias fantasías de grandeza.

    Comparado con el diseño estilizado del Capitán América en Capitán América: El primer vengador, el traje del Guardián Rojo parece una versión deformada del mismo ideal. Esa contraposición lo hace interesante. Su regreso en Vengadores: Doomsday aporta humor, pero también una reflexión sobre los mitos heroicos y su desgaste.

    Es uno de los personajes confirmados para Doomsday.

    Cíclope – X-Men: Apocalipsis (2016)

    El traje de Cíclope en X-Men: Apocalipsis es uno de los más fieles al cómic que hemos visto en cine. El visor, el uniforme y la paleta de colores respetan la esencia del personaje sin sacrificar credibilidad cinematográfica.

    A diferencia de versiones más apagadas como la de X-Men, aquí Cíclope parece de verdad un líder en formación. Comparado con otros jóvenes héroes del UCM, como Spider-Man en Spider-Man: Homecoming, su diseño es menos improvisado y más institucional. Recuperarlo en Vengadores: Doomsday sería una forma de reivindicar a un personaje que siempre ha merecido más protagonismo en la gran pantalla.

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