Si andas navegando por entre los catálogos del anime, entre las novedades habrás leído varias veces el término donghua. Se trata de series de anime, pero hechas en China, y están teniendo un éxito brutal entre el público internacional.
A diferencia del anime japonés, el donghua suele combinar influencias de la estética tradicional china (mucho oro, pelos lustrosos, belleza andrógina y sublime) con técnicas de animación digital y temáticas también muy idiosincráticas del país, como el romantasy épico o la recreación suntuosa de leyendas tradicionales.
Vamos, que la experiencia resulta exótica incluso para quienes conocen de sobras el anime japonés. La primera gran película en despuntar en España fue The King's Avatar: For the Glory (2019), un Solo Leveling (2024) anterior y más estético, pero la serie que más ha despuntado estos años ha sido Scissor Seven (2018), una comedia de acción sobre un aprendiz de sicario que empuña de noche sus tijeras de peluquero para ganar algo de dinero. Si algo sabes de anime, seguro que reconoces a su protagonista.
Pero ¿cuáles son las series de donghua que están volviendo al anime chino en un incipiente fenómeno mundial? En nuestra lista y para que probéis, os proponemos 10 sin un orden establecido.
Bai Yao Pu (2020)
Con tres temporadas y contando, Bai Yao Pu (2020) es un whodunit sobrenatural alrededor de una Doctora Espiritual, acompañada por un joven monje y un doctor demonio. Si disfrutaste viendo las japonesas Natsume Yujin-cho (2008) y Mushi-Shi (2005), te sentirás como en casa con ella: la única diferencia es que está ambientada en la antigua China y la mayoría de las criaturas sobrenaturales tienen sus raíces en el folclore chino.
Por lo demás, espera belleza arbórea, un ritmo tranquilo y una protagonista que, en sabiduría y cutis perfecto, no tiene demasiado que envidiar a la elfa Frieren. Igual que Renegade Immortal, es de lo mejor que el género xiaxia nos propone.
Cinderella chef (2018)
Tragones y mazmorras (2024) nos demostró que la comida en el anime sabe (y se ve) mucho mejor. Si tienes hambre de un anime centrado en la gastronomía pero el rollo Ghibli ya no te funciona, prueba con Cinderella chef (2018). En ella, una chef famosa de la actualidad, pionera en el experimento con recetas tradicionales chinas, es transportada a la China Imperial cuando una de sus fórmulas sale mal.
Una vez allí, al poseer a la hija de un magistrado, se verá envuelta en un matrimonio falso mientras va ganándose su sitio con recetas deliciosas (del futuro). Mezcla perfecta entre fantasía, romance y humor, tiene sabores clásicos pero ejecutados con gracia.
La bendición del oficial del cielo (2020)
Basada en una novela del mismo nombre escrita por MXTX, La bendición del oficial del cielo (2020) es una adaptación al donghua con una especial afección por la fantasía con raíces en la mitología, el taoísmo y el budismo (piensa en dioses, inmortales, fantasmas y monstruos, con la antigua China como telón de fondo).
En ella, un Dios Menor, si tomamos términos pratchettianos, el Oficial Celestial Xie Lian es conocido como un ser sobrenatural que solo trae desgracias. Para recuperar su estatus (y su orgullo), en una colaboración de conveniencia dudosa, contará con la ayuda de un fantasma Supremo mucho más poderoso. Por la ambientación, la recomendaría a fans de Bai Yao Pu o la archiconocida Inuyasha (2000).
Link Click (2021)
Toma los viajes de La chica que saltaba a través del tiempo (2006) y el espíritu de típica buddy movie de Mob Psycho 100 (2016) y tienes Link Click (2021). Este donghua se desarrolla en una tienda llamada “Time Photo Studio”, regentada por Lu Guang y Cheng Xiaoshi, dos amigos que viajan en el tiempo para cumplir recados sobrenaturales.
La habilidad de Lu Guang es similar a una cámara de vigilancia; puede rastrear los eventos que sucedieron en una foto. Cheng Xiaoshi puede entrar en el mundo de la foto y poseer el cuerpo de una persona designada, ya sea el mismo cliente o alguien de su entorno. Y lo que empieza como una serie autoconclusiva –cómo no– escala a dimensiones sorprendentes, incluso trágicas para su amistad.
To Be Heroine (2018)
Uno de los primeros donghua con el que nos encontramos surfeando por las plataformas fue To Be Heroine (2018), una secuela spin-off de la pionera To Be Hero (2016). No hace falta ver aquella para entender su continuación, sólo disponerte a un argumento algo ridículo pero con mucho alma: la protagonista tropieza con un universo alternativo habitado por un un bebé parlante con ropa interior dorada. Sí, lo has leído bien.
Pronto descubrirá que cada prenda del bebé invoca a luchadores llamados SpiCloths, y ahí la hemos liado. Si esto no es una versión paródica del poderosísimo bebé con chupete de Yu Yu Hakusho (1992), no sé de qué se trata. Y no, To Be Heroine no tiene nada que ver con TO BE HERO X…
TO BE HERO X (2025)
Está entre las mejores series que hemos visto en 2025 hasta ahora, y TO BE HERO X (2025) es, sin discusión alguna, el donghua del año. Suena extraño en un universo de relecturas culturales y refritos, pero TO BE HERO X innova, en fondo y en forma, empezando por sus técnicas de animación entre el 2D y el 3D. ¡Incluso tiene personajes dimensionales! Su única temporada nos dejó con ganas de más.
Como sucedía con Terry Pratchett o su equivalente donghua, La bendición del oficial del cielo, el ranking de poder del mundo de ficción se decide en base a un sistema de Valor de Confianza. La gran diferencia es que todo espectador pudo participar en este ranking, con una cuenta en Bilibilli. Una idea de reality básico, pero revolucionaria en la ficción.
The Daily Life of the Immortal King (2020)
Horticultura y poderes. Si pudimos hacer un donghua sobre cocina sobrenatural, ¿por qué no seguir con la tendencia? The Daily Life of the Immortal King (2020) sigue a un adolescente, prodigio de la jardinería, que tiene que enfrentarse al día a día en la secundaria y, de paso, a salvar el mundo mientras oculta sus poderes.
Con tres temporadas muy parecidas al tono seco y meta de One-Punch Man (2015), este Rey Inmortal invoca de acción, fantasía, humor y slice of life. Échale un ojo si disfrutas del humor descarnado y triste de Link Click. También fue animada por Haoliners Animation League, así que puedes esperarte una animación de verdadera calidad.
Lord of Mysteries (2025)
El gran qué de Lord of Mysteries (2025) recae en su historia. Basada en un fanfic superventas, este es un donghua entre Outlander (2014) y Por trece razones (2017). Ojo, eso sí, porque hay mucho world-building que asimilar al comienzo de la serie (es similar a la Inglaterra de finales de la época victoriana pero con un toque de poderes sobrenaturales), así que mejor tomársela como un reto.
Cuando Zhou Mingrui se transmigra en el cuerpo de un graduado universitario que se suicidó, se activa una trama detectivesca con un buen regusto por la acción. Para volver, naturalmente, deberá entender qué sucedió con este joven. Es perfecta, si buscas un donghua algo menos infantil.
Renegade Immortal (2023)
Si puede contigo la imaginación desbordante del xiaxia, el romantasy épico que recrea las leyendas tradicionales chinas, debes echarle un ojo a Renegade Immortal (2023). Eso sí, está animada en (un exhuberante) 3D. En ella, un ser inmortal de talento mayormente mediocre pero decidido a superar sus limitaciones con el apoyo de sus padres devotos.
En realidad, el gran diferencial de la serie pasa por abrazar el corazón amable de shonens como Kimetsu no Yaiba (2019), con un tipo muy normal pero muy-muy cabezudo escalando de poder a base de esfuerzo, o la misma Bai Yao Pu.
El fundador del satanismo (Mo Dao Zu Shi) (2018)
No esperábamos engancharnos a la historia de El fundador del satanismo (Mo Dao Zu Shi) (2018), que funciona con igual fuerza como novela, donghua y adaptación en acción real (El Indomable (The Untamed), de 2019). Otra buddy movie, similar a Link Click, dos héroes pasan de rivales a aliados mientras resuelven crímenes sobrenaturales.
Y son sus dos protagonistas, su principal baza: carismáticos, irreverentes y dispuestos a cargar con la culpa para proteger a quienes aman. Como Good Omens (2019), pero añádele capas de oro y fantasía. En realidad, El fundador del satanismo sintetiza lo mejor del donghua, con una historia genérica que da lugar a universos despampanantes y momentos de lágrima por sorpresa.





























































































