Return to Silent Hill ha llegado a los cines. Una adaptación de Silent Hill 2 que también supone el regreso de Christophe Gans al pueblo más inquietante tras 20 años. Pero antes de adentrarnos en la niebla, conviene recordar que el universo de Silent Hill nació de un diálogo constante con el cine.
Desde thrillers oníricos hasta la atmósfera lovecraftiana de Carpenter, pasando por el surrealismo de Lynch, en esta lista mezclamos las películas que construyeron el ADN del videojuego, otras que Gans ha citado como influencias directas de la nueva película, y otros títulos que capturan el mismo espíritu de espacios liminales y traumas personificados en monstruos.
1. La celda (2000)
La celda es un thriller sobre una terapeuta que debe adentrarse en la mente de un asesino en serie para salvar a su última víctima, una suma de paisajes oníricos perturbadores que anticipaban lo que Silent Hill hacía con sus dimensiones alternativas: explorar un subconsciente materializado en arquitecturas imposibles, con salas que reflejan traumas y obsesiones del portador, solo que aquí tiene la estética barroca y el virtuosismo visual que caracterizaba a Tarsem Singh en sus inicios.
La influencia es bidireccional porque ambas beben de La escalera de Jacob, pero Singh añade ese componente de diseño de producción maximalista que luego replicaría Gans en sus adaptaciones, aunque también funciona en otros aspectos que te pueden convencer si te fascina el surrealismo arquitectónico de Cube o la exploración mental de Paprika.
2. Fantasmas (Phantoms) (1998)
La adaptación de la novela de Dean Koontz sobre un pueblo en el que desaparecen misteriosamente sus 700 habitantes es el precedente cinematográfico más directo de Silent Hill que nadie reivindica. Tenemos un pueblo vacío, criaturas surgiendo de las sombras y la sensación opresiva de que el lugar mismo está vivo y te observa. “Ben Affleck fue la bomba en Fantasmas (Phantoms)”, como decían Jay y Silent Bob, enfrentándose a una entidad lovecraftiana que absorbe y replica a sus víctimas.
Como Silent Hill, el pueblo es como un organismo, a diferencia de la también lovecraftiana En la boca del miedo, que juega más con la metaficción, esta juega más con la invasión biológica de la scifi de los 50, aunque sin dejar atrás el horror cósmico de criaturas, hay hasta una polilla gigante que podría haber salido del zoológico de La Niebla.
3. Hellraiser V: Inferno (2000)
Antes de sus dos Black Phone, Scott Derrickson comenzó su andadura ene l terror con esta secuela directa a vídeo que rescató la franquicia de Pinhead del olvido al fusionarla con el género noir. Tenemos a un detective corrupto de Los Ángeles que abre la caja del Lemarchand y comienza un descenso a un infierno personal, es decir, básicamente Silent Hill 2 un año antes. Tiene la misma estructura de alguien buscando respuestas mientras va descubriendo verdades demasiado turbias sobre sí mismo, la diferencia es que aquí Pinhead sustituye a Pyramid Head.
La influencia de Hellraiser en Silent Hill es indiscutible: los cenobitas, su estética sadomasoquista industrial, son los abuelos de las enfermeras y el diseño de monstruos de Masahiro Ito. Pero Hellraiser V: Inferno va más allá al estructurar la historia al estilo La escalera de Jacob y El corazón del ángel. Derrickson ensaya su purgatorio moral paranóico que luego perfeccionaría en Sinister, abriendo el camino también a reinterpretaciones modernas de la fórmula como The Empty Man,
4. Temporada Siniestra (Offseason) (2021)
Una carta de amor a Silent Hill ambientada en una isla costera donde una mujer acude para revisar la tumba de su madre, quedando atrapada en su atmósfera lovecraftiana pura llena de niebla, habitantes que no son del todo humanos, y una sensación creciente de que el pueblo tiene sus propias reglas. Como James, Jocelin Donahue deambula por calles vacías y establecimientos siniestros mientras se da cuenta de secretos de su pasado.
Temporada Siniestra (Offseason) tiene una conexión cósmica con En la boca del miedo, pero Mickey Keating captura la estética de videojuego de survival horror con trazas de The Wicker Man, cambiando el folk horror con comunidades paganas por los cultos con olor a mar y entidades primigenias. Encima dura poco más de una hora.
5. Twin Peaks (1990-2017)
El pueblo sobrenatural definitivo, en donde el mal acecha bajo la normalidad estadounidense, con su Cuarto Rojo, el enano que habla al revés y BOB como entidad maligna que posee a los habitantes. Team Silent ha reconocido muchas veces que Twin Peaks fue la influencia principal para crear Silent Hill. Y es que la serie completa es un máster en crear atmósferas opresivas usando localizaciones mundanas.
Pero la influencia David Lynch va más allá: Cabeza borradora (Eraserhead) aportó el diseño industrial decadente y los bebés monstruosos; Terciopelo azul introdujo la oscuridad bajo lo suburbano; y Carretera perdida jugó con identidades fracturadas y realidades superpuestas que ‘Silent Hill 2’ adoptaría. Más allá de las nieblas de Temporada Siniestra, Lynch asocia el pueblo con la disonancia cognitiva, y la proyección de una mente rota, por lo que Mullholland Drive es el bonus track definitivo.
6. En la boca del miedo (1994)
John Carpenter ha sido pionero de demasiadas cosas, y en los 90 creó la gran película sobre pueblos en espacios liminales en Hobb's End, una metaficción lovecraftiana donde la realidad se deshace con monstruos saliendo de las sombras y habitantes que pierden su humanidad progresivamente. En la boca del miedo anticipa Silent Hill en casi todo, desde el viaje por carretera en bucle, a las criaturas que antes fueron personas.
Lo fascinante es que Michael De Luca, guionista de esta, ya había ensayado la idea en Pesadilla final: La muerte de Freddy (1991), donde Springwood se convierte en un espacio parecido al de La Celda, según los recuerdos de Freddy Krueger. Curiosamente, Christophe Gans participó en Necronomicon: Book of the Dead (1993), también inspirada en Lovecraft, porque al final todos los caminos llevan al mismo pueblo.
7. El hotel del terror (1960)
Un poco conocido clásico británico con Christopher Lee donde una estudiante viaja al pueblo de Whitewood para investigar la brujería del siglo XVII, descubriendo que los habitantes son en realidad brujas inmortales que mantienen vivo su culto con sacrificios. Gans citó esta película como influencia de la primera Silent Hill y su presencia sigue en la secta de Return to Silent Hill.
El hotel del terror tiene una atmósfera opresiva lograda con presupuesto mínimo, al estilo del aprovechamiento de recursos de Temporada Siniestra: niebla artificial constante, iluminación expresionista, y tres localizaciones que se repiten creando un estado claustrofóbico, exactamente la estética del videojuego décadas después —por limitaciones técnicas de la PS1—, pero que terminó siendo su marca. Para fans del ocultismo de La noche del demonio y el horror gótico clásico de La mansión de los horrores.
8. La escalera de Jacob (1990)
Adrian Lyne creó LA influencia definitiva de Silent Hill con esta historia de un veterano de Vietnam que experimenta alucinaciones terroríficas mientras intenta descubrir qué le pasó realmente en la guerra. Todo el concepto del Otherworld, los monstruos con cabezas que vibran, las transiciones repentinas entre realidad y pesadilla, o la revelación final que recontextualiza está aquí.
Número uno indiscutible en influencias junto a Lynch, La escalera de Jacob es también un purgatorio personal donde cada monstruo representa traumas, al estilo de Silent Hill 2 y sus manifestaciones psicológicas grotescas u hospitales decadentes, Gans también puede citar El corazón del ángel y The Empty Man como herederas del mismo concepto. Absolutamente imprescindible para entender Silent Hill.





























































































