Stranger Things ya da pistas sobre su primer spin-off y Juego de Tronos estrena el segundo tras La casa del dragón, titulado El caballero de los siete reinos. Como ocurre en el cine desde hace décadas, la televisión se llena de secuelas en forma de spin-offs de sus grandes éxitos. Son series conectadas entre sí porque recrean el mismo universo o retoman algunos de sus personajes secundarios para convertirlos en protagonistas.
Si disfrutas sumergiéndote en series interconectadas, te recomendamos ocho de ellas en esta lista.
Cheers
El lugar donde todo el mundo conoce tu nombre es Cheers, un bar de Boston que existe en la realidad y una pionera sitcom. Todo transcurría prácticamente en un mismo decorado, el del propio bar. Una de las razones de su éxito, además de que hacía gracia, era el elenco, que resultó bastante carismático, con Ted Danson y Woody Harrelson entre sus actores. El concepto de refugio, calor de hogar, también ayudó a fidelizar a la audiencia. Aunque su primer spin-off no funcionó, The Tortellis, una comedia familiar más estándar, cercana a Roseanne, y solo duró una temporada, el segundo incluso superó al original. Se trata de Fraiser, el psiquiatra que aparecía en el bar y del que luego descubrimos a toda su familia. Su humor inteligente y lo bien que asumió su rol el actor Kelsey Grammer, además de los grandes secundarios de los que se rodeó, fueron la clave para convertirse en el clásico que es.
The Big Bang Theory
Otro clásico reciente con varios derivados es The Big Bang Theory, esta sitcom que era como Friends pero con un grupo de frikis contó el origen de uno de sus protagonistas en El joven Sheldon. Es un tpo de comedia diferente, con muchos más decorados y otro tipo de tramas que juega la baza de su recreación retro y, como también funcionó y estuvo en emisión durante varias temporadas, esa serie dio lugar a otra serie, El primer matrimonio de Georgie y Mandy, en torno a la familia formada por el hermano mayor de Sheldon Cooper. La mejor de las tres sigue siendo la primera de ellas, por que su humor está más afinado y porque el universo que construye es algo más universal que las dos series posteriores.
The Good Wife
Una de las mejores series del siglo XXI, The Good Wife, dio pie a otra ficción que no se queda lejos en cuanto a calidad y alabanzas de la crítica. The Good Fight, al igual que su antecesora, ambientada en un bufete de abogados de Chicago, siempre supo hilvanar sus historias con la actualidad política más inmediata, hasta el punto de resultar visionarias. Personajes secundarios ultracarismáticos como el Eli Gold de Alan Cumming, dejaban la puerta abierta a más spin-offs. Al final, sus creadores se inclinaron por el de la estrambótica y a la vez ultraeficiente abogada Elsbeth Tascioni y su propia serie Elsbeth. Esta vez, apostaba por otro tipo de fórmula mucho más tradicional, ofreciendo un formato procedimental, con casos autoconclusivos cada episodio en los que la protagonista resuelve asesinatos. Aunque no es tan brillante como sus dos antecesoras, es una serie entretenida que ya cuenta con varias temporadas.
Riverdale
Riverdale adapta el famoso universo del cómic de la editorial Archie. Las historietas sobre un grupo de amigos encabezado por Archie Andrews se transformaron en televisión en una serie más oscura, misteriosa y sofisticada. Un adolescente es asesinado en el pueblo que da nombre a la serie y los protagonistas investigan lo sucedido. Fue un acierto que se acercara más otros éxitos del momento como Por trece razones o Pretty Little Liars que al propio cómic de los años 40 y 50.
Pronto dio lugar a un spin-off que lo supera en calidad. Las escalofriantes aventuras de Sabrina recupera la historia de la popular sitcom de los 90 pero, de nuevo, le da un giro gigantesco, lleno de intriga y elegancia. Una de las razones por las que supera a la original es el carisma de su actriz principal, la Kiernan Shipka de Mad Men que aquí interpreta a Sabrina Spelman.
Tras este acierto, sus creadores intentaron ampliar el Archiverso con Katy Keene, otro personaje que aparecía en Riverdale. El tono es muy distinto y trata sobre una aspirante a diseñadora de moda intentando triunfar en Nueva York. No tenía sentido formar parte de esta franquicia porque tenía muy poco que ver y duró solo una temporada.
Las chicas de oro
Otro clásico de los ochenta que tuvo varias bifurcaciones, fue Las chicas de oro, un Sexo en Nueva York de la tercera edad ambientada en Miami. Con apariencia de sitcom tradicional, la serie en realidad era rompedora en muchas cosas. Por ejemplo, por tener a cuatro mujeres como protagonistas. También lo fue por poner a personajes de avanzada edad en el epicentro de la trama. Además, tenía chistes y gags realmente ingeniosos. Como en la vida real una de las actrices Bea Arthur no se llevaba muy bien con algunas de sus compañeras de reparto la serie terminó y se reconvirtió en El hotel de oro, una secuela que siguió al resto de protagonistas en un hotel. A pesar de ser muy parecida, la química había desaparecido y generaba nostalgia más que diversión, así que duró poco.
Más acertada fue la apuesta de Nido vacío. Las chicas de oro dedicó un capítulo específico a lanzar la historia del médico de la familia, Harry Weston, que ve como sus dos hijas regresan a vivir con él tras el fracaso de sus matrimonios. Fue un acierto que el personaje de Sophia, la más anciana y la más ácida de las cuatro protagonistas, apareciera de forma habitual en esta nueva serie. Pero a la vez la historia tenía vida propia y lograba enganchar a la audiencia. Y un spin-off de Nido vacío en el que también apareció de forma esporádica Sophia fue Nurses. Esta vez, las protagonistas son un grupo de enfermeras que trabajan en el mismo hotel que el doctor Weston. Las interpretaciones eran mejores que los guiones.
The Walking Dead
La adaptación de Frank Darabont del cómic apocalíptico de Robert Kirkman fue tal éxito para AMC en Estados Unidos (lograba tanta audiencia como un canal en abierto) que pronto comenzaron a salirle spin-offs. A pesar de que uno de los grandes valores de The Walking Dead es el sólido conjunto de personajes que sobreviven a los zombies, ninguno de ellos apareció en Fear The Walking Dead hasta pasadas varias temporadas. El spin-off funciona como precuela y es en la cuarta tanda de episodios cuando ambos mundos conectan al colocar a uno de los protagonistas de la serie original Morgan Jones, como personaje habitual.
Tales of the Walking Dead es una serie antológica que presenta historias independientes dentro del universo de The Walking Dead, con algunos de sus personajes ya conocidos y otros nuevos. Es un proyecto muy corto que no permite el desarrollo de personajes y tramas que sus antecesoras. Solo para muy fans de la saga.
En cambio, The Walking Dead: Dead City sí que amplía la historia original. Está ambientada en Nueva York lo cual hace que no sea muy original, pero recupera a dos de los personajes más interesantes de la primera serie, los personajes Maggie y Negan, lo que hace que sea más interesante, aunque no es de las mejores de la saga.
Mucho más original es The Walking Dead: Daryl Dixon, que ha sabido explotar mucho mejor al personaje de Daryl y que su propia ambientación, situada en Europa, hace que el tono cambie por completo a pesar de tratar también sobre el apocalipsis zombie. Bien merece un visionado incluso para quienes no hayan visto las anteriores series.
A estas alturas, los completistas de la serie necesitarán tomarse una baja en el trabajo para poder seguir la serie, pero AMC lanzó otra miniserie, The Walking Dead: The Ones Who Live que cuenta qué ocurre con uno de los primeros protagonistas y su entorno después de los acontecimientos ocurridos en la primera serie. La historia te cuenta qué pasa con nada menos que Rick Grimes, y está pensada como una miniserie, así que es pertinente verla para quienes disfrutaron de los primeros capítulos de la franquicia, aunque es un relato más emocional que el original.
Arrow
Y, como ocurre en el cine, en la televisión también hay relatos de superhéroes que se entrelazan unos con otros. Todo comenzó con Arrow, la serie sobre un playboy millonario que se convierte en vigilante justiciero tras una traumática experiencia en una isla desierta. Aunque su tono y estética son bastante kitsch, las primeras temporadas resultaban realmente entretenidas.
La cosa se empieza a complicar cuando, a partir de ella, nace The Flash, una nueva versión de un clásico del cine y la televisión, Flash Gordon. Como ni los actores ni los héroes de ambas series tienen mucho que ver, la serie toma vida propia muy pronto, con más concesiones al humor y, al menos al principio, algo más ingenua, aunque el salto de personajes de una y otra serie es habitual. Al ser tan longeva, es la que cuenta con el último episodio de todo el Arrowverso, emitido en 2023.
Aunque Supergirl, famosa superhéroe del universo de DC Comics, no necesita presentación, apareció en Arrow para contar con serie propia y aparecer en todas las otras series. A pesar del reto, la actriz Melissa Benoist logra convencer como la prima de Superman y las tramas son lo suficientemente interesantes como para enganchar.
No quiero imaginar las pizarras llenas de notas que necesitarían los guionistas cuando varios personajes de Arrow saltaron a una cuarta serie Legends of Tomorrow, sobre un superhéroes que viaja en el tiempo y que también salta de una serie a otra, de las cuatro. Es una historia intrincada ya de por sí, que logró aguantar siete temporadas a pesar de no tener el carisma de las tres series anteriores.
Jefferson Pierce, otro vigilante callejero, da comienzo a una quinta serie, Black Lightning, que destaca por ser mucho más realista que las anteriores y que puede entretener incluso a los que no aman el género de superhéroes. El personaje hace crossovers con Legends of Tomorrow y The Flash, así que si llegas hasta aquí viendo las series serás tú quien necesites pizarras gigantes en tu casa para no perderte en las tramas entrelazadas.
Otro popular personaje secundario de DC Comics, Batwoman, es la protagonista de la sexta y última serie de acción real de la saga. El personaje apareció en Arrow, The Flash, Supergirl y Legends of Tomorrow antes de tener su serie propia. No solo le cuesta tener identidad propia, es también la menos imaginativa de la saga y la que cuenta con tramas menos imaginativas.






































































































