l cine—y más adelante la televisión, por extensión—siempre han bebido de otras fuentes, como la literatura y los videojuegos, como material. En otros casos se inspiran mutuamente, pues también existen numerosas adaptaciones de películas a series de televisión, a cuyo canon se unirá próximamente la saga de Harry Potter, cuando se estrene la serie de HBO.
Aunque los lenguajes audiovisuales pueden ser similares, también hay suficientes divergencias y, sobre todo, estructuras narrativas diferentes: donde una película debe desarrollar su narrativa en cosa de hora y media, una serie de televisión puede contar con cinco episodios de una hora, o más, para hacerlo. No siempre sale bien pero, cuando se logra, las versiones seriales pueden ser incluso mejores que las cinematográficas. Para muestra, descubre otras cinco adaptaciones de películas a series, de las que Harry Potter de HBO haría bien en aprender.
1. La brújula dorada (2007) y La materia oscura (2019-2022)
La brújula dorada (The Golden Compass) es uno de los ejemplos paradigmáticos de las bondades de adaptar una saga literaria larga y densa en formato televisivo, en vez de cinematográfico. La película adapta Luces del norte, la primera en la trilogía de novelas fantásticas La materia oscura (His Dark Materials) de Philip Pullman.
El problema con la película fue que se buscó economizar en la duración del metraje desde el guión, por lo que se cortaron escenas cruciales y se diluyeron temas del texto para mantener la película en menos de dos horas. Más de una década más tarde, La materia oscura de HBO dedicó una temporada a cada tomo de la trilogía (ocho episodios de una hora para la primera y tercera temporadas, y siete para la segunda), permitiendo desarrollar la densa mitología fantástica de la saga con detalle, paciencia y fidelidad al material original. Es un poco la misma idea que tiene la serie Harry Potter de HBO, que planea siete temporadas para narrar los siete años del niño mago en su lucha contra Voldemort.
2. Psicosis (1960) y Bates Motel (2013-2017)
Aunque adapta la novela homónima de Robert Bloch (a su vez parcialmente inspirada en el caso de Ed Gein), Psicosis (Psycho) de Alfred Hitchcock es uno de los clásicos monolíticos del cine de terror. Podría pensarse—sobre todo dado lo deficientes que son sus secuelas—que cualquier producción que se desprendiera de ella estaría destinada a palidecer en su sombra.
Bates Motel demuestra lo contrario, y la lección aquí para Harry Potter de HBO es que no hay que tener miedo de tomar el material original—el libro, pues—como un esqueleto para crear algo nuevo y expandir la historia, sin miedo a rendir homenaje a la adaptación previa. La serie no sólo traslada la narrativa a la era contemporánea—la década de 2010—, sino que la expande para explorar lo realmente perturbadora que es la relación entre Norman (Freddie Highmore) y su madre, Norma (Vera Farmiga), quien es poco más que una presencia opresiva en la psique de su hijo en la película de Hitchcock.
3. Fargo, secuestro voluntario (1996) y Fargo (2014-2024)
Un clásico de la comedia negra criminal de los 90, que ha bebido de la fuente de las series televisivas de la década de 2010. Fargo, un secuestro voluntario es, originalmente, una película de los hermanos Ethan y Joel Coen, sobre una policía (Frances McDormand) que investiga a un vendedor de autos (William H. Macy), quien ha contratado a dos criminales para secuestrar a su propia esposa y obtener el jugoso rescate que pagaría su suegro.
Tomando un poco de la influencia de True Detective—y de un piloto fallido en los 90—, la serie Fargo es más una antología que comparte continuidad con el universo de la película, pero que explora el mundo criminal dentro del pueblo a través de diferentes épocas, abordando una historia diferente por temporada. ¿Qué puede tomar Harry Potter de aquí? La posibilidad de explorar otros periodos en la historia de Hogwarts, que muchas veces son apenas sugeridos en las películas.
4. Entrevista con unos vampiros (2014) y What We Do in the Shadows (2019-2024)
En clave de falso documental similar a The Office, la primera iteración de What We Do in the Shadows (o Entrevista con unos vampiros) es una comedia de Taika Waititi (Jojo Rabbit) que, a partir de una historia sobre cuatro vampiros que comparten casa en Nueva Zelanda, parodia los arquetipos vampíricos del cine.
La posterior versión serializada traslada una premisa similar a Nueva York, y con sus seis temporadas de duración, expandió la historia no sólo de cada personaje, sino de su mundo, en formas que no son vistas en la película. Ambas alternativas son muy diferentes, pero si hay una lección aquí para Harry Potter de HBO, vuelve a ser la posibilidad de expandir ciertos aspectos del Mundo Mágico e incluso diversificar los personajes.
5. El Karate Kid (1984) y Cobra Kai (2018-2025)
Durante muchos años, la saga de Karate Kid se mantuvo dormida, permaneciendo en el imaginario colectivo como un clásico ochentero con sus secuelas, y poco más. En nuestros tiempos nostálgicos, al parecer atrapados en un pasado idealizado bajo la escuela de Stranger Things, surgió la serie secuela Cobra Kai, que retoma la historia con una nueva generación de jóvenes personajes bajo la tutela de quienes eran adolescentes en las películas.
Si bien la serie tiene cierto carácter metatextual, pues reencuadra y reflexiona sobre las dinámicas de la película original, lo importante en ella es que sus cimientos están en la evolución de las dinámicas entre personajes, que van desde las rivalidades a la amistad. Cobra Kai es, en su fundamento, una historia coming-of-age con su saludable dosis de acción y melodrama adolescente, que no es para nada lejano a la esencia de Harry Potter.



































































































