
8 idiomas ficticios creados para películas y series
El poder del cine y la TV está en el acto de magia de hacernos creer que los mundos en pantalla podrían existir. Todo contribuye a la ilusión, desde las actuaciones hasta los vestuarios y decorados. Pero el toque más poderoso es uno de los más difíciles de crear: un idioma.
El lenguaje ordena el mundo y evoluciona con las civilizaciones, por lo que en la ficción, brindan la ilusión de que estos universos son vivos y tangibles, incluso en los casos más triviales. ¿No nos crees? Seleccionamos aquí ocho idiomas ficticios creados para películas y series que van desde la fantasía hasta la ciencia ficción.
El minionés en Mi villano favorito y Minions
Uno de los usos de idiomas ficticios en películas y series que más divide opiniones es el empleado por los Minions, los pequeños y cómicos secuaces del villano Gru. La razón es sencilla: en el auge de su popularidad, estos seres estaban en todos lados, una omnipresencia que derivó en cierto hartazgo.
Introducido en Mi villano favorito (Despicable Me) y utilizado por estos personajes a lo largo de las secuelas y los spin-offs como Minions, este lenguaje—también conocido como “idioma banana”—casi es comprensible por la mayoría de nosotros, por la razón de que, en realidad, es una amalgama de balbuceos con palabras reales de varios otros idiomas. Español, inglés, chino, filipino, italiano, coreano y más ruidos se mezclan en los diálogos de los Minions para darles una personalidad única, aunque identificable.
El nadsat en Naranja mecánica
Siendo específicos, el nadsat de Naranja mecánica (A Clockwork Orange) no es exactamente un lenguaje creado específicamente para una película, dado que la película de Stanley Kubrick es una adaptación de la novela homónima de Anthony Burgess.
Sin embargo, su traducción al cine sólo acentúa más su efecto intencionado. Burgess, lingüista además de novelista, creó el idioma para que su historia distópica no fuese encasillada a un contexto histórico específico. Entonces concibió un dialecto de inglés influenciado por el ruso—nasdat se deriva del sufijo ruso equivalente al sufijo teen del inglés—con cierto argot de rimas infantiloides para dar una sensación inquietante de su mundo poblado por jóvenes ultraviolentos.
El na’vi en Avatar
El mundo extraterrestre de Pandora en la saga de Avatar es uno de los mejor realizados en la historia del cine gracias a la avanzada tecnología utilizada no sólo en su creación, sino también la de sus habitantes, los na’vi. Naturalmente, un lenguaje definido era esencial para no romper la ilusión de un mundo con su propia civilización y cultura. Y las expectativas de James Cameron para ello eran, al parecer, bastante elevadas.
El na’vi fue creado por un lingüista profesional, Paul Frommer, profesor de la Universidad del Sur de California, quien en su momento explicó que Cameron quería “un lenguaje completo, con un sistema de sonidos totalmente consistente, morfología y sintaxis. Y quería que sonara bien, que fuera placentero y atractivo para el público”.
Misión cumplida, incluso si su función ha sido diluída conforme avanza la saga. En la primera película, el na’vi acentuaba la división entre los nativos y los invasores terrícolas. Pero a partir de la segunda película, con la integración a la civilización alienígena del protagonista Jake Sully (Sam Worthington), la narrativa ha dado paso al inglés como forma más directa de transmitir la información al público.
El atlante o Dig Adlantisag en Atlantis: El imperio perdido
La filmografía de Disney está repleta de mundos fantásticos, pero pocos se han sentido tan vivos como el de Atlantis: El imperio perdido, película inspirada en el mito del continente perdido de Atlántida. Para exaltar la ilusión de realidad, el estudio reclutó al lingüista Marc Okrand (responsable por otro popular idioma ficticio en este listado), quien creó el idioma atlante, también conocido como Dig Adlantisag.
Para su creación, Okrand partió de la mitología interna de la película, considerando al atlante como el “lenguaje de la Torre de Babel” y, por lo tanto, la raíz de todos los lenguajes del mundo. Para ello, tomó reconstrucciones de idiomas ancestrales y los mezcló con elementos de hebreo antiguo, griego y latín, con todo y un sistema de escritura bustrofedón, es decir, que se escribe de modo “serpenteante”: primer renglón de izquierda a derecha, segundo de derecha a izquierda, y así sucesivamente. Es uno de los idiomas ficticios más complejos creados para el cine y la televisión.
El dothraki en Game of Thrones
Con vasta inspiración de la Tierra Media de J.R.R. Tolkien en El señor de los anillos—que también está en este listado—, George R.R. Martin creó el mundo de Canción de hielo y fuego con una compleja mitología de reinos caídos, casas nobles y sangrientas guerras a través de varios continentes, principalmente Poniente y Essos, con lenguajes ficticios que reflejan la vida e historia de sus civilizaciones. Por ejemplo, el alto valyrio u otro todavía más popular, el dothraki. Aunque esbozado en los libros de Martin, el idioma fue más desarrollado para la adaptación serial, Game of Thrones, por el lingüista David J. Peterson.
Hablado por el pueblo de tribus nómadas homónimo—y principalmente por Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) a lo largo de la narrativa—, es un lenguaje áspero con influencias del turco, el suajili, el ruso y el inuktitut, entre otras. Dada la constante presencia de Daenerys y sus guerreros dothraki a lo largo de casi toda la serie principal, es la lengua ficticia que más escuchamos en esta primera entrega de la franquicia. Sin embargo, dada su situación dentro de la cronología, otras entregas como La casa del dragón recurren más al alto valyrio.
El klingon en Star Trek
Una de las franquicias más populares del cine de ciencia ficción, junto a la saga de Star Wars, también posee un lenguaje ficticio desarrollado para una de las razas alienígenas más importantes de la narrativa. El klingon, también conocido como klingonés, fue desarrollado también por Marc Orkrand y el actor James Doohan (quien interpreta a Scotty), y fue escuchado por primera vez en Viaje a las estrellas (Star Trek: The Motion Picture), de 1979.
Como el nombre indica, es un lenguaje hablado por los klingons, desarrollado alrededor del eje rector de su civilización: la guerra y el viaje espacial. En iteraciones previas de la franquicia (como la serie clásica), estos alienígenas hablaban en inglés, pero la creación de su singular idioma ha brindado credibilidad y riqueza a entregas posteriores, y se ha popularizado también en el mundo geek, con mucha gente que la habla en la realidad e incluso ha traducido la Biblia al idioma.
El lenguaje de los heptápodos en La llegada
Este idioma ficticio del cine nos encanta por lo que representa, incluso si no está completamente desarrollado ni es necesariamente comprensible. Basada en la novela corta de ciencia ficción La historia de tu vida de Ted Chiang, La llegada (Arrival) narra el encuentro entre la civilización de la Tierra con visitantes de otro planeta. Pero no son los estereotípicos alienígenas, y son seres cuya singular percepción del tiempo—de forma circular, en vez de lineal—informa su lenguaje.
Lo que tenemos en esta película no es un lenguaje sonoro, sino logográfico, en el que pequeñas sutilezas en símbolos circulares pueden comunicar montones de información. Esta manera de organizar la comunicación—y, por lo tanto, el mundo—es transmitida a la propia trama, convirtiendo a La llegada en una de las películas de ciencia ficción más interesantes de nuestro siglo.
El élfico en El señor de los anillos
Una vez más, este no es propiamente un idioma desarrollado específicamente para una película, dado que J.R.R. Tolkien ya lo había desarrollado para su compleja mitología de la Tierra Media. En realidad, el élfico viene en dos variantes: el Quenya, la “alta lengua” de Valinor (influenciada por idiomas como el latín, el finlandés e inglés antiguo, entre otras); y el Sindarin, su variante “común”hablada en la Tierra Media (y con influencias de las lenguas celtas).
Pudimos escucharla por primera vez en El señor de los anillos: La comunidad del anillo (The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring), la entrega de la trilogía de Peter Jackson con mayor presencia élfica y, por lo tanto, la película en la que más lo presenciamos. Sin embargo, Tolkien creó otros lenguajes para la Tierra Media, como el éntico o la lengua negra, que también fueron trasladados a la adaptación.






































