
El episodio de ‘Supernatural’ que todo fan de ‘Obsesión’ debe ver
La película de terror Obsesión (Obsession) ha sido… bueno, una de nuestras grandes obsesiones del año (perdón) gracias a su escalofriante premisa. La trama sigue a Baron "Bear" Bailey (Michael Johnston), un chico que ama en secreto a su amiga de la infancia, Nikki Freeman (Inde Navarrette). Desesperado, compra un “Sauce de un deseo”, un juguete de una tienda esotérica que, en teoría, cumple cualquier deseo. Y se le cumple, pues Nikki cae perdida y obsesivamente enamorada de él, convirtiéndolo en el centro de su mundo… con letales consecuencias.
Te sorprenderá saber que, con todo y lo escalofriante que es, hay otra producción que lidia con lo sobrenatural que ya tomó esta idea y que, incluso, la llevó más lejos. Se trata de la aclamada serie Supernatural, que en el octavo episodio de su cuarta temporada, “Wishful Thinking”, lidia no con uno, sino con varios deseos cumplidos mágicamente que salen muy, muy mal. Y todo comienza, al igual que en Obsesión, por un amor no correspondido. ¿No nos cree? A continuación te contamos todo (con spoilers para ambos títulos):
¿De qué trata el episodio “Wishful Thinking” de Supernatural (y en qué se parece a Obsesión)?
En el episodio, los hermanos cazadores de lo sobrenatural, Sam (Jared Padalecki) y Dean Winchester (Jensen Ackles) llegan a un pequeño pueblo de Washington en el que suceden cosas inexplicables, como que un niño desarrolle súper fuerza, que el oso de peluche de una niña cobre vida (convirtiéndose en un alcohólico existencial) o que una mujer obtenga invisibilidad.
Al investigar, descubren que parece haber una auténtica fuente de los deseos y, haciéndose pasar por inspectores de sanidad, logran drenarla y vaciarla de monedas. Sin embargo, en el fondo, descubren que hay una moneda imposible de mover. Investigando más, Sam descubre no sólo que la moneda está maldita por una deidad del caos llamada Tiamat, sino que deben removerla para evitar que el pueblo sea destruido. Para ello, deben encontrar a la persona que pidió el deseo con ella y convencerlo de retirar la moneda.
La búsqueda los lleva a un tipo tímido e inseguro llamado Wesley Mondale (interpretado por Ted Raimi, hermano del director Sam Raimi), quien usó la moneda para desear que la bellísima e inalcanzable Hope Lynn Casey (Anita Brown) se enamorara de él. Al menos en un principio, Wesley parece estar viviendo la vida de sus sueños. Sin embargo, Hope es completamente posesiva y controladora con él, siguiéndolo a todos lados e intentando eliminar cualquier cosa que perciba como una amenaza para su relación.
Si viste Obsesión, notarás que la premisa de la película es casi la misma que este aspecto del episodio de Supernatural, incluso de fondo. Hope, al igual que Nikki, no está eligiendo a su pareja, sino que está sometida por medios sobrenaturales a llevar una vida que no quiere. Esto confronta con la incómoda idea que tiene en común con Obsesión: que la relación nace de la posesión y de arrebatar la independencia e identidad al ser amado, lo que establece sin dudas que el autopercibido “tipo bueno” es en realidad bastante perverso.
Supernatural lleva la idea de Obsesión más allá
Lo interesante de “Wishful Thinking” en Supernatural es que los efectos del deseo de Wesley se extienden más allá de su relación con Hope, pues afectan al pueblo entero. Quien pida un deseo en el pozo lo verá cumplido, sin importar cuán loco o extravagante sea.
El episodio exprime esta premisa al máximo para lograr una de las entregas más cómicas de la serie, pero si vamos al fondo, se trata de una idea poderosa. Ni la moneda de Tiamat ni la fuente de los deseos son exactamente “culpables” de provocar problemas para los residentes del pueblo.
Por el contrario, los deseos le otorgan a las personas exactamente lo que quieren, ni más ni menos, y los deja lidiar con las consecuencias de sus actos. Claro que en el caso de Wesley, al igual que en el de Bear, tales consecuencias implican cruzar una línea moral de la que ya no es posible regresar.
Supernatural sí tiene una diferencia crucial con Obsesión

La gran lección en ambas historias es que deshacer el deseo no deshace el daño. Sin embargo, hay una diferencia crucial entre las decisiones que toman Wesley y Bear: el arrepentimiento.
Al final de “Wishful Thinking”, al ver a Hope tan dispuesta a matar a otro ser humano por él, finalmente decide actuar y retirar la moneda de Tiamat de la fuente. Cuando la maldición se ha levantado, sin embargo, su relación con ella prácticamente se ha esfumado, pues Hope no tiene ni idea de quién es él. Aunque no se excusa su manipulación emocional—por vías sobrenaturales—, al menos Wesley se arrepiente del daño y toma acción. Su vida vuelve a ser la misma de antes, pero al menos también la de Hope, quien regresa a ser la de antes de conocerlo.
En comparación, Bear resulta una persona bastante más perversa. Obsesión establece, en términos poco ambiguos, que él es perfectamente consciente de que la “verdadera Nikki” aún existe y está atrapada en su propio cuerpo por los efectos del Sauce de un Deseo. En vez de terminar con su miseria decide, por ego y control, mantenerla junto a él, extendiendo su sufrimiento.
Aunque ambas relaciones son, en resumidas cuentas, una mentira, al menos uno de los personajes alcanza algo parecido a la redención.


















