
Inde Navarrette responde qué trágica historia amor ver después de ‘Obsesión’
Obsesión (Obsession) se ha convertido en una de las grandes sensaciones del cine de terror durante la primera mitad de 2026, con muy buenos argumentos. La película dirigida por Curry Barker, sobre un joven, Baron “Bear” Bailey (Michael Johnston), que pide un deseo a una vara de sauce mágica para que su amiga de la infancia y compañera de trabajo, Nikki Freeman (Inde Navarrette) se enamore perdida y obsesivamente de él, con consecuencias cada vez más letales.
Aunque las acciones de Nikki son cada vez más perturbadoras, lo cierto es que, en muchas lecturas, es Bear, y no ella, quien es considerado el villano de la historia. Dicho lo anterior, Obsesión ha sido comparada con otras películas de romance, y la propia Inde Navarrette estaría de acuerdo. Spoilers sobre ambos títulos involucrados a continuación.
Inde Navarrette comparó Obsesión con esta película de romance
En una charla exclusiva con JustWatch, pedimos a los protagonistas que nos recomendaran otros títulos similares a Obsesión. En la conversación, Inde Navarrette comparó su película con otra que, en la superficie, podría parecer completamente opuesta: (500) días con ella ((500) Days of Summer).
“Creo que Obsesión y esa película podrían ser muy similares”, dijo Navarrette en la entrevista, lo cual podría sonar como una comparación extraña. Mientras que la película protagonizada por ella se inclina totalmente por el terror y una relación completamente perturbadora, (500) días con ella es una película de romance con una estética colorida incluso en sus momentos más tristes.
¿En qué se parecen Obsesión y (500) días con ella?
De acuerdo, en la superficie, comparar un perturbador terror sobrenatural y psicológico con una comedia romántica podría parecer descabellado. Sin embargo, la similitud entre Obsesión y (500) días con ella salta a la vista: la dinámica entre sus respectivos protagonistas—y las discusiones que se han desprendido de ellas—.
“Desde los primeros momentos de Bear a cuadro, una cosa nos queda clara: él no ve a Nikki como una persona, sino como una versión idealizada”, escribe el crítico Jorge Espinoza Lasso. “(...) ella le cuenta que va a renunciar porque está harta del trabajo y quiere dedicarse a escribir, y a él solo le entristece la idea de no verla nunca más: sus preocupaciones o complicaciones no son realmente la prioridad de Bear, sino la idea de tenerla a su lado”.
Aunque el grado de control de Bear sobre Nikki es radicalmente más enfermizo que en la relación de Tom (Joseph Gordon-Levitt) y Summer (Zooey Deschanel), sí que hay un denominador común entre ambas. Se trata de la idealización del ser amado como una respuesta a una expectativa, en vez de verlo como un ser amado complejo con intereses, criterios, decisiones, necesidades propias e imperfecciones.
Es por esta razón que los debates sobre Obsesión recuerdan a los que (500) días con ella ha despertado durante los casi 20 años desde su estreno. En la película romántica, Summer no es necesariamente la villana, pues ella fue clara sobre sus expectativas de una relación casual con Tom. Pero él, en vez de reconocer que sus expectativas eran diferentes, intentó hacer que ella encajara en su ideal de una relación romántica comprometida, y se victimizó cuando eso no sucedió.
Su perspectiva es mejor representada por la famosa secuencia de “Expectativa/Realidad”, en la que, tiempo después del rompimiento, Tom es invitado por Summer a una fiesta en su departamento. Él espera reconectar y revivir su relación, pero termina frustrado y destrozado cuando descubre que ella ya lleva un anillo de compromiso.
El “chico bueno” es el villano en ambas películas
En su momento, buena parte del discurso alrededor de (500) días con ella—sobre todo del sector masculino del público—declaraba a Summer como la mala absoluta del cuento. Y si bien hay espacio para debatir sobre su insensibilidad hacia Tom, lo cierto es que él, con su idealización e inmadurez, es responsable por buena parte de sus propios sentimientos y experiencias negativas a lo largo del metraje. Y en vez de reconocer a Summer como una persona compleja, pasa de idealizarla en un momento a demonizarla al siguiente, sintiéndose con derecho a su amor y reciprocidad por haber hecho las cosas “bien”.
Esto es muy similar a lo que sucede con Bear y Nikki en Obsesión. Él se asume como un “chico bueno” y merecedor de afecto por parte del objeto de su amor. Y en vez de ser sincero y vulnerable con ella, aunque eso lo exponga al rechazo, decide someterla y arrebatarle su sentido de ser e independencia por medio de un método mágico. Cuando las cosas se salen terriblemente de control, Bear es incapaz de asumir la responsabilidad de sus actos: Nikki se convierte en una asesina desquiciada, pero sólo gracias a que el deseo de Bear le ha arrancado todo control sobre sí misma. La masacre a su alrededor es responsabilidad de él.
Ambas películas, aunque por muy diferentes vías, desmontan por completo lo que un autopercibido “chico bueno” es en realidad. Detrás de la fachada de honradez y amor por una persona, se esconde una concepción poco saludable de este último. No es en realidad amor, sino una necesidad de control y de aprobación del otro para satisfacer sus propias inseguridades y vacíos, a expensas de la identidad y sentimientos de la otra persona.
Al menos Summer no mató a nadie.













