
¿Sí habrá ‘Terrifier 4’? Una demanda amenaza el futuro de Art el payaso
En el mundo del cine de terror—y particularmente dentro del subgénero gore—, pocas sagas han sido tan exitosas como la de Terrifier, dirigida por Damien Leone. Producida con presupuestos ínfimos—que sólo crecieron considerablemente para la tercera entrega—, la saga se distingue por la extrema violencia de las perversidades de Art el payaso (David Howard Thornton en la mayoría de las iteraciones), cuyo desenlace definitivo está planeado para Terrifier 4… eso si la ley lo permite, claro.
Esto es porque la cuarta Terrifier está en medio de un torbellino legal que podría significar un obstáculo para el éxito de la película, pues existe una demanda que, si bien no exige la cancelación del proyecto, sus solicitudes bien podrían afectar de manera determinante a la productora detrás de su producción. A continuación, te explicamos lo que necesitas saber:
Primero, el contexto: ¿cómo inició la saga Terrifier y quién es su creador?

Aunque quizá reconozcas a Art el payaso por los largometrajes, lo cierto es que sus orígenes se remontan a los primeros cortometrajes realizados por Damien Leone.
Antes de que existiera el primer largometraje de Terrifier, de 2016, Art el payaso debutó en el cortometraje The 9th Circle de 2008 (donde era interpretado por Mike Giannelli). Eventualmente apareció en un cortometraje más, el homónimo Terrifier de 2011. Ambos fueron compilados en la antología All Hallow’s Eve de 2013, que en algunos territorios fue bautizada como Terrifier: El inicio.
Posteriormente, Leone procedería a realizar los largometrajes protagonizados por Art el payaso, pero precisamente de ahí viene el problema.
¿De qué va la demanda?

El meollo del asunto es que el estudio Ruthless Pictures ha presentado una demanda en el tribunal federal de California (vía Complex) acusando a las compañías productoras Dark Age Cinema y Art the Clown LLC—ambas creadas por el director Damien Leone—de infracción de derechos de autor, vulneración de marca registrada, competencia desleal y lucro indebido a costa de la franquicia sin la debida autorización.
Ruthless Pictures es la compañía productora con la que Leone realizó los mencionados cortometrajes, The 9th Circle y Terrifier, además de la antología All Hallow’s Eve. De acuerdo con la demanda, Ruthless y Leone habrían firmado un acuerdo en 2013 en el que el cineasta cedió, a cambio de cinco mil dólares, los derechos sobre estos trabajos y sobre la franquicia, junto con los respectivos derechos de autor, marcas registradas, derechos para realizar secuelas y obras derivadas.
El asunto es que Ruthless habría pactado una excepción con Leone para que éste pudiera realizar el primer largometraje de Terrifier bajo su productora, Dark Age Cinema. Sin embargo, el estudio fue excluido de las siguientes secuelas, realizadas sin autorización ni recibir beneficios de taquilla, merchandising o la expansión de la marca, por los que Leone y su compañía sí han visto ingresos.
En la demanda, Ruthless Pictures solicita compensación por daños, auditoría de beneficios, medidas cautelares y un dictamen judicial de que le pertenecen los derechos de autor sobre Terrifier 2, Terrifier 3 y todas las secuelas, mercancía, videojuegos, eventos y demás productos derivativos posibles, con la excepción de la primera Terrifier de 2016.
¿Esto amenaza la producción de Terrifier 4?

No necesariamente, o al menos no en el sentido de que se cancele su producción directamente. La película está en desarrollo desde 2024, con Leone incluso afirmando tan recientemente como mayo de 2026 que la trama se situará alrededor de Año Nuevo. Sin embargo, no está actualmente filmándose, aunque aún se espera su estreno para 2027.
Aunque ninguna de las partes se ha pronunciado públicamente respecto a la demanda, es posible que ésta sea lo que está retrasando la producción. Y si bien las películas de la saga Terrifier han sido económicamente muy exitosas gracias a que han sido producidas con presupuestos muy pequeños, el pago de derechos o involucramiento de otra compañía productora podría pintar un panorama financiero muy distinto para la cuarta entrega.
¿Por qué son tan exitosas las películas de Terrifier?

Vamos a ser claros: la saga de Terrifier no brilla exactamente por su virtuosismo narrativo. Sus escasas tramas son apenas un pretexto para las barbaridades de Art el payaso—incluso si Leone ha hecho un mayor esfuerzo por expandir la mitología en la tercera parte—. Todo el presupuesto, que no es mucho, se va en cuestiones visuales como el maquillaje y los efectos especiales, para conseguir un espectáculo gore que atrapa a los fans del subgénero por puro morbo.
Sin embargo, la cuestión del presupuesto es clave en el éxito financiero de la franquicia. La primera Terrifier fue realizada con un diminuto presupuesto estimado entre los 35 mil y 55 mil dólares, que en términos de la industria cinematográfica equivale a centavos. Sin embargo, recaudó más de 400 mil dólares en su limitado paso por cines.
Terrifier 2 elevó un poco las apuestas, con un presupuesto de un cuarto de millón de dólares (que todavía equivalen a centavos) que le sirvieron para catapultarla hacia casi 16 millones de dólares en taquilla. La tercera es la más costosa de la saga hasta ahora, con dos millones de dólares de presupuesto de producción, que cambió por 90 millones de billetes verdes en la taquilla mundial.
Producir shock con poco dinero es un buen negocio, pues.
Esta no es la única demanda para la saga Terrifier
La saga Terrifier se ha visto envuelta en problemas legales antes. Catherine Corcoran, una de las protagonistas de la primera película, ha llevado a tribunales a los productores y al propio Leone, acusados de incumplimiento de contrato y de distribución de material sexual explícito sin su consentimiento, así como condiciones de trabajo precarias.
La demanda concierne a la escena más infame de la película, en la que su personaje es colgado de cabeza y brutalmente rebanado por la mitad por el villano. De acuerdo con la actriz, el rodaje le requirió estar colgada de los tobillos en esa posición por más de 10 horas, en temperaturas bajo cero, y filmando la escena completamente desnuda sin su consentimiento firmado—lo que viola las regulaciones del Sindicato de Actores—, cuando ella había solicitado hacerlo en ropa interior.
Adicionalmente, Corcoran afirma que aceptó actuar en la película por un sueldo diminuto a cambio del 1% de los ingresos en taquilla y del merchandising de la primera entrega (aunque hay ambigüedad sobre si los términos se extienden también a las posteriores), con pagos acordados por escrito con el director Damien Leone. A pesar de que la saga ya ha recaudado millones de dólares en taquilla, Corcoran afirma que sólo ha recibido poco más de mil 800 dólares y que los pagos han dejado de llegar sin explicación, por lo que no percibe dicho ingreso desde julio de 2014.
Al momento de la redacción, parte de la demanda de Corcoran ha sido desestimada (vía The Hollywood Reporter), pero la corte ha dado permiso a su equipo legal de enmendar el resto de sus acusaciones para proceder.






