La canadiense Rachel McAdams es una actriz increíblemente versátil y aclamada. Ha sido nominada al Oscar por películas como En primera plana (Spotlight) e incluso su protagónico en el thriller de terror Vuelo nocturno (Red Eye) es muy bien recordado. Sin embargo, una de sus mejores facetas es, indiscutiblemente, como actriz de comedia.
Bien dicen que, por la precisión requerida, es mucho más difícil hacer reír que llorar, pero McAdams brilla en el humor. Es algo que ya se sabía pero que a menudo se ignora, pero que ¡Ayuda! (Send Help) de Sam Raimi sólo ayuda a confirmar. Si no nos crees, descubre esta y otras seis películas de Rachel McAdams que demuestran su talento para la comedia.
¡Ayuda! (2026)
La saga de Posesión infernal (Evil Dead) es el exponente más conocido del peculiar humor que marca la filmografía de Sam Raimi, que a la vez puede ser tan bobo como perverso, tan caricaturesco como violento. Se requiere un talento muy peculiar para ejecutarlo con éxito, pero en ¡Ayuda!, Rachel McAdams deja más que claro que entendió la tarea.
La trama ve a una oficinista que, luego de un accidente aéreo, resulta ser la única sobreviviente junto a su odioso nuevo y privilegiado jefe (Dylan O’Brien), quien la desprecia y le ha negado un ascenso. La inversión de sus dinámicas de poder requiere sensibilidad para una comedia más convencional, pero conforme las cosas comienzan a salirse de control, McAdams entrega una actuación deliciosamente demencial.
Chicas pesadas (2004)
El papel que lanzó a Rachel McAdams al estrellato (en el mismo año que Diario de una pasión) fue el de la icónica e insoportable “abeja reina”, Regina George, en Chicas pesadas (Mean Girls), personaje que roba escena incluso a la protagonista, Cady (Lindsay Lohan).
Aunque es una comedia juvenil en una línea similar—aunque menos ácida—que la de Jóvenes asesinos (Heathers), bien podríamos decir que esta película vive y muere por lo divertidas que son sus antagonistas, “las plásticas”, lideradas por Regina y complementadas por Karen (Amanda Seyfried) y Gretchen (Lacey Chabert). McAdams camina la delgada línea entre dar vida a una chica odiosa y hacer que amemos odiarla… con mucha risa en el proceso.
Los cazanovias (2005)
Este es un papel menos cómico de McAdams, si somos sinceros, pues mucho del humor de Los cazanovias (Wedding Crashers) recae tanto en la premisa—dos solteros (Owen Wilson y Vince Vaughn) que se cuelan en bodas para seducir mujeres—como en el contrapunto a la pareja principal, con Vaughn e Isla Fisher presentando los momentos más demenciales de la película, más en el tono jocoso de Virgen a los 40.
Rachel McAdams funge como un interés romántico más convencional para Wilson, pero incluso si su personaje es más contenido, también requiere a la actriz balancear la dosis correcta de sensibilidad romántica con los aspectos más absurdos de la premisa.
Un despertar glorioso (2010)
Durante los años siguientes de su carrera, la actriz se dedicaría a explorar diversos géneros, desde el thriller político (Los secretos del poder) al misterio y la acción (Sherlock Holmes). Su regreso a la comedia vendría con Un despertar glorioso (Morning Glory).
En ella, interpreta a una joven y entusiasta productora de televisión contratada para levantar un programa de variedades matutino en decadencia, para lo que tiene la idea de contratar a un veterano periodista (Harrison Ford) como copresentador junto a la otrora estrella del programa (Diane Keaton). Muy en el espíritu corporativo de La propuesta (The Proposal), pero con McAdams fungiendo como el frustrado pivote entre los egos de Ford y Keaton, formidable combinación para la comedia.
Noche de juegos (2018)
Después de seguir brillando en toda clase de papeles (y de ser nominada al Oscar como Mejor actriz de reparto por En primera plana), McAdams volvió a un papel de comedia, ahora un poco más ácida, en la comedia criminal Noche de juegos (Game Night), junto a Jason Bateman.
El par interpreta a una pareja sumamente competitiva y que gusta de los juegos de mesa, aunque la cosa se pone más tensa cuando una amistad en común (Kyle Chandler) los invita a ellos y a otros amigos los invita a un juego de misterio interactivo… que resulta ser un crimen de verdad. Como una versión más extrema de ¡Te atrapé! (Tag), en la que la pareja cae cada vez más en las reglas del mundo criminal, cuyas consecuencias son tan letales como perversamente divertidas.
Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga (2020)
En lo que respecta a la comedia, seguirle el paso a alguien como Will Ferrell (Elf, el duende) no es poca cosa, pero eso es exactamente lo que hace Rachel McAdams en Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga (Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga).
Abrazando por completo el tono paródico de la premisa, el par interpreta a dos amigos islanedes, extravagantes músicos fracasados, que repentinamente tienen la oportunidad de sus vidas: representar a su país en el famosísimo concurso Eurovisión. Imagina a Ferrell en una película como Notas perfectas (Pitch Perfect) y es más o menos lo que verás aquí, con McAdams igualando el nivel de ridiculez y extravagancia, en algo que podría describirse como la versión musical de Deslizando a la gloria (Blades of Glory).



























































































