La sola mención del director Peter Jackson basta para hacernos pensar en las películas de El señor de los anillos. Y no es para menos: con su trilogía, el neozelandés creó una saga de clásicos cinematográficos que ya está siendo disfrutada a través de diferentes generaciones.
Sin embargo, su adaptación de la Tierra Media de Tolkien a veces eclipsa el resto de su trabajo, al grado de que muchos ignoran una filmografía tan multifacética que incluso ha pasado por el cine de terror y el documental. Su carrera está por cerrar un círculo, pues el Festival de Cannes, donde debutó su ópera prima, le otorgará la Palma de Oro honorífica en 2026. Un pretexto perfecto para revisar sus mejores películas que no sean El señor de los anillos.
Jamás llegarán a viejos (2018)
En la etapa posterior de su carrera, Peter Jackson se ha enfocado en el cine documental, pero sin perder de vista un aspecto fundamental de su trayectoria: utilizar la tecnología para enriquecer la narrativa cinematográfica. Comisionado por la BBC y el Museo Imperial de la Guerra, él y su equipo en WingNut Films emprendieron la enorme misión de realizar lo que se convertiría en el grandioso documental Jamás llegarán a viejos (They Shall Not Grow Old).
Se trata de un trabajo de reconstrucción documental inmenso, que requirió la revisión y restauración de cientos de horas de imágenes de soldados británicos en la Primera Guerra Mundial, utilizando tecnología de punta no sólo para restaurar, sino también para colorear e incluso identificar palabras enunciadas en el metraje silente, para luego realizar el doblaje. Jackson pretendía “atravesar la neblina del tiempo” para acercar al público a las vivencias de los soldados en la guerra, y con ello, logró no sólo una de las producciones definitivas sobre el conflicto, sino también una de las más humanas.
Criaturas celestiales (1994)
En este punto tan temprano de su carrera, Peter Jackson era más conocido por sus propuestas de terror, que hoy son consideradas clásicos de culto (y en breve hablaremos de ella). Pero la realidad es que, incluso a la fecha, el género sigue siendo objeto de cierto desdén tanto de ciertos sectores del público como de la industria cinematográfica. Fue Criaturas celestiales (Heavenly Creatures) la que lo puso bajo los reflectores de un público mundial más amplio, incluso llegando a ser nominada al Oscar por Mejor guión original.
La película se basa, esencialmente, en el caso Parker–Hulme, en el que dos amigas adolescentes perpetraron el asesinato de la madre de una de ellas, y que sacudió a Nueva Zelanda. Aunque el fundamento es un drama biográfico de época, la película tiene florituras que Jackson preservó de sus días en el cine de terror, mezclando elementos de comedia ácida y horror psicológico, además de fantasía. No sólo eso, esta película disparó las carreras de dos actrices formidables: Kate Winslet (Titanic) y Melanie Lynskey (Yellowjackets).
The Beatles: Get Back (2021)
Puede que estemos haciendo algo de trampa, pues The Beatles: Get Back fue finalmente presentada como una miniserie documental de tres episodios, y no podía ser de otra forma dada su desafiante duración de casi ocho horas en total. Sin embargo, el proyecto originalmente fue anunciado como una película, e incluso Sir Paul McCartney lo describe como un “filme”. ¿Quiénes somos nosotros para contradecirlo?
Este monumental documental es el resultado de la revisión de unas sesenta horas de metraje inédito, filmado durante la preparación y grabación del álbum final de la banda, Let it Be, y que daría lugar al documental homónimo. Get Back es, en esencia, un documental sobre un documental, que no sólo complementa al original, sino que brinda una mirada más cercana a los días previos a la disolución de The Beatles, desmontando varios mitos comunes sobre lo que era la relación de John, Paul, George y Ringo al final.
Muertos vivos (1992)
Peter Jackson en la cumbre de sus poderes como director de splatter. Muertos vivos (Dead Alive en Estados Unidos, Braindead en Nueva Zelanda) es una demencial comedia de terror sobre un hombre (Timothy Balme) que se enamora en un momento muy inconveniente, pues su demandante madre (Elizabeth Moody), con quien vive, ha sido mordida por un mono-rata sumatrano de Isla Calavera (sí, la misma de King Kong), desatando una epidemia zombi en su vecindario.
El absurdo y los chorros de sangre y vísceras crecen con cada minuto, en una genialidad de la comedia que deja en vergüenza a propuestas más actuales como Tierra de zombies o El desesperar de los muertos. A la fecha, se le considera una de las películas más sangrientas jamás realizadas, y no lo ponemos en duda ni por un segundo. Si te gusta este tipo de humor, las risas también vienen por galones.
King Kong (2005)
Luego del tremendo éxito de El señor de los anillos, Jackson se convirtió en uno de los directores más demandados de Hollywood para realizar proyectos con fuertes bases en los efectos especiales digitales. Luego de un intento fallido por echar a volar un remake de King Kong con Universal Pictures en los 90, finalmente pudieron coincidir para consolidarlo.
King Kong de 2005 pretende ser una expansión y perfeccionamiento de la original. Los efectos por computadora y la captura de movimiento—con Andy Serkis, antes Gollum, aquí en el rol Kong—permitieron recrear la historia de la original de 1933 con mayor espectacularidad, más monstruos, e incluso recrear y agregar escenas eliminadas de la primera versión. Algunos argumentarán que es un tanto excesiva, y lo es. Pero es una buena película, y uno de los mejores acercamientos a este monstruo clásico sin depender del MonsterVerse.
Mal gusto (1987)
El largometraje debut de Peter Jackson, que comenzó su brillante trayectoria al ser exhibido en el mercado cinematográfico del Festival de Cannes. Mal gusto (Bad Taste) demuestra todas las cualidades de una película de culto que alcanzó el éxito con un bajo presupuesto: Jackson la dirigió y escribió, pero también la fotografió, editó, supervisó el maquillaje y los efectos especiales, además de realizar un cameo en ella. Cine independiente en su máxima expresión.
Se trata de otra delirante comedia de terror sobre un pueblo ficticio en Nueva Zelanda que está en alerta por constantes desapariciones entre sus habitantes. Un grupo de cuatro paramilitares, un tanto torpes, descubren que el pueblo ha sido infiltrado por alienígenas que buscan cosechar humanos como materia prima para su franquicia de hamburguesas intergalácticas. Humor absurdo y asquerosidades suceden a partir de esta premisa, con un estilo que podrás reconocer incluso en las películas más “serias” de Jackson, incluyendo El señor de los anillos.
El mundo de los Feebles (1989)
Una apuesta polémica para hablar de “las mejores películas de Peter Jackson”, pero es una cuestión de gustos que no nos pondremos a desmenuzar aquí. Porque El mundo de los Feebles (Meet the Feebles) es, en esencia, una película de Los Muppets filtradas por South Park… antes de que existiera South Park.
La trama sigue a una tropa de artistas que buscan el éxito con un show de televisión, mientras se enfrentan a vicios como las drogas, la mafia y la adicción al sexo, entre otros asuntos crecientemente grotescos. Realizada entre Mal gusto y Muertos vivos, pero mucho menos recordada que ambas, es un trabajo de Jackson que divide por soez y violento, pero para otros es una brillante sátira del mundo del espectáculo.































































































