Dicen que toda broma, eventualmente, deja de hacer gracia. Y si aplica también para cualquier tipo de franquicia cinematográfica, la de Sharknado no será la excepción. Concebida como una comedia de terror y desastres para el canal de televisión estadounidense SyFy, los tornados cargados de tiburones han protagonizado un total de seis películas, rindiendo cada vez menos dividendos.
Con una precuela próxima a tocar tierra, Sharknado: Origins (sí, en serio), es buen momento para revisar todas las entregas anteriores. Por ello, aquí ordenamos todas las películas de Sharknado de peor a mejor, y te decimos dónde ver cada una.
Sharknado: Que la 4ª te acompañe (2016)
Para cuando la saga iba en la cuarta entrega, las cosas comenzaban a ponerse aburridas. ¿La solución? Definitivamente no fue llevar la trama a Las Vegas y saturarla de referencias pop de todo, desde la (entonces) nueva Star Wars hasta Magic Mike, pero no podemos culpar a Sharknado: Que la 4ª te acompañe (Sharknado: The 4th Awakens) por intentarlo por esta vía.
La cuarta película de la saga es, quizá, la más autoconsciente y autorreferencial de todas, para su detrimento. Sigue un camino que la acerca más al territorio de Scary Movie o Epic Movie, dejando en evidencia que el pozo comenzaba a secarse.
El último Sharknado: Ya era hora (2018)
Tan solo dos entregas y dos años después, la saga se despedía con El último Sharknado: Ya era hora (The Last Sharknado: It’s About Time), con toda la leña paródica al asador. La trama sigue al héroe, Fin (Ian Ziering) en una misión a través del tiempo para crear una paradoja temporal que evite el surgimiento de los sharknados en el futuro. En el camino, combate desde dinosaurios hasta nazis.
Es el tipo de locura otrora reservada para clásicos como Las alucinantes aventuras de Bill y Ted o la maravillosa parodia Kung Fury. Aquí no resulta tan graciosa, vamos, pero se le perdona por tirar la casa por la ventana para lo que fue pensado como final de la saga.
Sharknado 5: Aletamiento global (2017)
En Sharknado 5: Aletamiento global (Sharknado 5: Global Swarming), Fin y April (Tara Reid) desencadenan una serie de tormentas con tiburones cuya devastación alcanza una escala nunca vista antes: la global. Entonces deben emprender una aventura por diversas ciudades del globo para detener este fenómeno, en una trama que ahora incluye vórtices espacio-temporales y organizaciones secretas.
La quinta entrega sigue una fórmula de películas de aventuras por todo el globo en busca de un artefacto antiguo, más en la línea de lo que se esperaría de la saga de Indiana Jones o La momia de 1999, por ejemplo, aunque con un nivel de absurdo más propio del Godzilla del MonsterVerse (aunque esta última, a decir verdad, se toma demasiado en serio a sí misma).
Sharknado 3 (2015)
En Sharknado 3 (Sharknado 3: Oh Hell No!), la saga estaba en el ápice de su popularidad, pero comenzaba a dar señales de cansancio en su forma original. La trama sigue a Fin quien, luego de sus despliegues de heroísmo en las películas anteriores, recibirá un reconocimiento del presidente de Estados Unidos en Washington, DC.
Esto sienta el pretexto perfecto para llevar la película hacia los territorios de otras películas de desastres y parodiar el heroísmo americano tan idealizado como absurdo de, digamos, Asalto al poder (White House Down), Día de la independencia y, claro, Armageddon.
Sharknado 2: El regreso (2014)
Luego del éxito de su predecesora, Sharknado 2: El regreso (Sharknado 2: The Second One) hace lo que toda secuela americana hace cuando quiere subir la magnitud de las apuestas: ir a Nueva York. Fin y April son una suerte de celebridades después de la primera tormenta de tiburones y, cuando viajan a la “Gran Manzana” a promover su libro sobre el tema (por supuesto), se enfrentan al mismo fenómeno allá.
Son tantas las películas de acción y desastres situadas en Nueva York, que la segunda entrega de esta saga sólo se siente como una más del montón, con escenas más ridículas que la anterior, pero en un nivel de absurdo pocas veces igualado. Es un salto sólo comparable al que dio Aterriza como puedas cuando llevó las cosas al espacio con la segunda parte.
Sharknado (2013)
Un rayo no cae dos veces en el mismo sitio, dicen por ahí. O en este caso, la genialidad no puede replicarse. La loca idea de hacer llover tiburones en Los Ángeles jamás iba a tener el mismo impacto en las secuelas, y es por eso que la original Sharknado se mantiene como la mejor de todas.
Un destello de genio que parodiaba las películas de tiburones asesinos (herederas de la de Spielberg) al llevarlas a su extremo más gloriosamente estúpido, sin miedo a abrazar su condición de cine B de bajo presupuesto. Aunque nunca ha sido igualada, hay buenos intentos como Un deseo mortal (Santa Jaws) o, si quieres algo con mayor producción, también está Megalodón (The Meg).




































































































