Aunque divide opiniones entre los que lo consideran un genio o meramente un batidor de referencias cinematográficas, es innegable que Quentin Tarantino es uno de los cineastas estadounidenses más famosos y populares de la actualidad. El director se ha creado su popularidad a punta de montajes aún más estilizados que sus diálogos, bandas sonoras cargadas de música pop del siglo XX, narrativas no lineales y referencias cinéfilas para entendidos.
Si quieres descubrir (o redescubrir) su filmografía y la evolución de su estilo, a continuación hacemos un recorrido por las películas de Quentin Tarantino en orden cronológico de estrenos, además de decirte cómo verlas.
Paréntesis: Amor a quemarropa (1993), Asesinos natos (1994) y Abierto hasta el amanecer (1996)
Vale hacer un paréntesis para mencionar un episodio bien documentado en la vida de Quentin Tarantino: que su ascenso de trabajador de tienda de video a cineasta comenzó como guionista, y para financiarse su primera película, vendió los derechos de sus primeros libretos, que serían filmados poco después de su propio y sonado debut como director. Se convertirían en las películas Amor a quemarropa (True Romance) de Tony Scott, y Asesinos natos (Natural Born Killers) de Oliver Stone.
Aunque esta última se basó en un guión reescrito por Stone—a tal nivel que Tarantino lo desconoció—, ambos ya muestran los intereses temáticos del entonces joven director: tramas situadas en California, personajes obsesionados con la cultura pop y desbordantes homenajes y referencias al cine. En cierto modo, ambas películas son homenajes en cierto modo, claras descendientes de Bonnie y Clyde.
Tarantino también escribió Abierto hasta el amanecer (From Dusk Till Dawn) como uno de sus trabajos para conseguir financiamiento para su primera película. Acabaría siendo dirigida por Robert Rodriguez, por recomendación suya.
1. Reservoir Dogs (1992)
Ya con algo de financiamiento en la bolsa—y algo de la benevolente ayuda de Harvey Keitel—, Tarantino logró rodar su primera película, Reservoir Dogs, historia de un atraco que sale mal, con un grupo de maleantes dudando de sus mutuas lealtades, y tan rebosante de profanidad como de sangre, saltos en el tiempo y referencias pop. Estrenada en el Festival de Sundance de aquel año, se convirtió en la sensación de la competencia y disparó al director como una de las promesas de su tiempo.
Quentin Tarantino la ha descrito como su Atraco perfecto (The Killing), aunque evidentemente también mezcla elementos del estilizado cine criminal de Hong Kong de la década pasada. El propio director ha citado a City on Fire como una de sus influencias más directas.
2. Pulp Fiction: Tiempos violentos (1994)
La que por mucho tiempo fue la joya en la corona de Quentin Tarantino—y no sin razón, puesto que le valió la Palma de Oro de Cannes y su primer Oscar como guionista—. Pulp Fiction: Tiempos violentos lo consolidó como el cineasta independiente del momento, marcó el comienzo de su fructífera colaboración con Samuel L. Jackson, revivió la carrera de John Travolta y lanzó la de Uma Thurman, provocando sensación con su relato fuera de orden cronológico, monólogos cool y violencia tan demencial como perversamente cómica.
Tan inspirada por Las tres caras del miedo de Mario Bava como con obvios guiños a Fiebre del sábado por la noche, la película ha sido considerada por largo tiempo como la obra maestra de Tarantino, sólo superada por lo que vendría hasta una décadas después.
3. Cuatro habitaciones (1995)
Técnicamente, Cuatro habitaciones (Four Rooms) no es una película de Quentin Tarantino, o por lo menos no lo es del todo. Protagonizada por Tim Roth (ya un asiduo colaborador del director) como el botones de un alocado hotel, en realidad es una antología de cuatro segmentos, cada uno dirigido por un cineasta distinto, independientes entre sí salvo por la presencia de Roth.
"The Man from Hollywood”, el segmento de Tarantino, es tanto una metacomedia—el director interpreta a un famoso cineasta—como un despliegue de su estilo: para bien y para mal, todo el acto es sostenido por diálogos fascinantes y bien ejecutados que en realidad no dicen mucho, todo orientado hacia un estallido de violencia perverso pero cómico. Piensa en esta película como Relatos salvajes o Tipos de gentileza, pero infinitamente menos interesante. Sin embargo, esta sería la primera ocasión en que Tarantino y su amigo Robert Rodriguez compartirían créditos en una película.
4. Triple traición (1997)
La tercera película de Quentin Tarantino, Triple traición (Jackie Brown) es, quizá, una de las menos aplaudidas en su repertorio. Homenaje a títulos de blaxploitation de los 70 como Coffy o Foxy Brown (ambas con Pam Grier), esta película sigue a una azafata (Grier) que se ve involucrada en una operación ilegal para contrabandear dinero hacia México.
Aunque la principal inspiración viene de las películas y del subgénero arriba mencionado, la película también contiene guiños a otros clásicos como El graduado. Cabe señalar, sin embargo, que también fue motivo de varias críticas, particularmente de la comunidad afroamericana y de cineastas de la misma (como Spike Lee) por su uso de ciertos términos peyorativos.
5. Kill Bill (2003-2004)
Pasarían seis años para ver una nueva película de Quentin Tarantino, y la razón fue que su siguiente obra maestra fue desarrollada en conjunto con Uma Thurman, quien sería su protagonista pero que tuvo otros proyectos—profesionales y personales—en el camino. El director esperaría a su estrella para filmar la que sería su épica western de artes marciales en dos partes: Kill Bill, reestrenada conjuntamente años más tarde como Todo el sangriento asunto, aunque en su momento lanzada como Volumen 1 y Volumen 2.
Pulp Fiction podrá haber sido su película más renombrada, pero el relato sobre una asesina profesional (Thurman) que emprende una sangrienta venganza contra sus colegas y su antiguo jefe y amante (David Carradine) es, de lejos, el más ecléctico de Tarantino en lo que respecta a sus influencias, que van desde Lady Snowblood al cine de Bruce Lee (el atuendo amarillo de la protagonista es referencia directa a Juego con la muerte) y, claro, los spaghetti westerns de Leone como Hasta que le llegó su hora.
6. Death Proof (2007)
El siguiente gran proyecto de Tarantino sería como parte del díptico Grindhouse, una doble función inspirada en el cine de explotación, de la que Robert Rodriguez dirigiría una mitad, Planeta terror (en los últimos años, Tarantino también dirigió para él una escena de Sin City).
La mitad de Tarantino, Death Proof, tendría sus raíces directamente en el propio cine, al tratarse sobre un doble de riesgo (Kurt Russell) que utiliza su automóvil para acrobacias como instrumento de su racha asesina. La película toma cierta inspiración de películas de la época como Destino final para la brutalidad en pantalla, y también tiene elementos metaficcionales: una de las protagonistas es la doble de riesgo Zoë Bell, interpretándose a sí misma, quien colaboró con Tarantino como la doble de Uma Thurman en Kill Bill.
7. Malditos bastardos (2009)
Tarantino se volvería un director del “circuito del Oscar” con su siguiente película, Malditos bastardos (Inglourious Basterds), película bélica revisionista con tintes de comedia que relata una versión alternativa de la derrota nazi. La película fue aclamada internacionalmente e incluso le mereció a Christoph Waltz el Oscar por su actuación como el cruel coronel nazi, Hans Landa.
Burlándose abierta y descaradamente de los nazis (aunque ha hecho levantar cejas de forma retroactiva dado ciertas posturas políticas del director), la película se toma licencias históricas para retratar con humor a Hitler, sus aliados y su caída. Como siempre, con homenajes cinematográficos a la menor oportunidad, desde Centauros del desierto hasta auténtico sampling de La batalla de Argel.
8. Django desencadenado (2012)
Quentin Tarantino continuaría por este camino revisionista con Django desencadenado (Django Unchained), un western híper estilizado sobre un hombre esclavizado (Jamie Foxx) que, liberado por un mercenario alemán (Waltz de nuevo), se convierte en un vaquero que busca liberar a su esposa (Kerry Washington) de un despiadado dueño de una plantación (Leonardo DiCaprio en su primera colaboración con el director).
La película es, al mismo tiempo, un evidente homenaje a los spaghetti westerns que tanto han influenciado a Tarantino (particularmente a Django, de Sergio Corbucci). Aunque la película le mereció tanto a Waltz como a Tarantino otra victoria en los Oscar, volvió a ser objeto de críticas por su abordaje de cuestiones raciales y la representación del racismo en pantalla.
9. Los odiosos ocho (2015)
Originalmente concebida como una novela y secuela para Django desencadenado, y luego como obra de teatro antes de ser película (larga historia), esta película de Quentin Tarantino continuó en el terreno del western pero con elementos de misterio. Situada una década después de la guerra civil estadounidense, la trama de Los odiosos ocho (The Hateful Eight) sigue a un cazarrecompensas (Samuel L. Jackson) varado en una posada con un dudoso grupo de extraños.
Obviando Death Proof y Abierto hasta el amanecer, esta película es considerada la menos pulida del director, y también la menos estilizada, lo que la ha vuelto menos querida entre los fans de sus sellos visuales en pantalla. Se nota en ella cierta rigidez narrativa más propia del teatro. También reitera un poco el tema de un grupo atrapado en un espacio pequeño y rodeado de desconfianza visto en Reservoir Dogs, aunque la presencia de Kurt Russell recuerda también a otra película similar: La cosa (El enigma de otro mundo).
10. Érase una vez en… Hollywood (2019)
De todas las películas de Quentin Tarantino, Érase una vez en… Hollywood (Once Upon a Time in… Hollywood) debe ser la más reverencial a la historia del cine y la televisión, específicamente del Hollywood de finales de los 60 que tanta influencia tuvo en su filmografía. La trama sigue a una estrella decadente (DiCaprio) y su doble de acción (Brad Pitt), que evalúan continuar sus carreras en los spaghetti westerns, mientras la amenaza del Clan Manson se cierne sobre Hollywood para marcar un cambio de época.
De nuevo, es una película revisionista que piensa sobre lo que pudo ser diferente, mezclando personajes ficticios con históricos como Sharon Tate (Margot Robbie), Bruce Lee (Mike Moh) o Steve McQueen (Damian Lewis). Es, curiosamente, la única película de Tarantino que no sólo tendrá una secuela oficial sino que será dirigida por otro cineasta: The Adventures of Cliff Booth, de David Fincher.




























































































