Ganar un Oscar no lo es todo. Sin duda, representa un gran honor, pero no conseguir uno no convierte a un intérprete mediocre en un derroche de talento. De hecho, me atrevo a apostar que algunas estrellas sin Oscar resistirán el paso del tiempo mucho mejor que otras que sí ganaron la estatuilla (y cuyos nombres, por supuesto, quedarán en el anonimato).
Así que hoy hacemos ranking de actrices –los actores vienen en el Top de actores que nunca han ganado un Oscar– que merecerían, de una vez por todas, ser reconocidas con un señor desnudo, dorado y con espada. Las películas que te recomiendo deberían probar, por sí solas, que estas actrices sí merecían algo mejor.
Esta guía se ordena por nivel de incredulidad. Porque, bueno, puedo comprar que la Academia de Hollywood haya pasado por alto el cine arriesgado de Isabelle Huppert, que hasta Elle: abuso y seducción (2016) quedaba un poco lejana de la cartelera comercial. Pero resulta bastante menos comprensible el caso de Glenn Close, que vio cómo su octava nominación se esfumaba a manos de Yuh-jung Youn, la abuelita de Minari. Historia de mi familia (2021).
Isabelle Huppert
A pesar de haber escrito los anales del cine de la mano de directores como Jean-Luc Godard, Maurice Pialat, Michael Haneke, Claire Denis y Hong Sang-soo, y por mucho que su cara sea reconocible a cualquier cinéfilo nacido los últimos cincuenta años, Isabelle Huppert solo ha sido nominada una vez al Oscar, por su papel en el thriller erótico Elle: abuso y seducción (2016), de Paul Verhoeven.
Pero cualquiera de las secuencias de La pianista (2001), desde la normalidad más absoluta hasta la tortura masoquista por vidrio roto, es carne de cañón para el premio… Más allá de representar un peliculón de los que te mantienen al borde de la butaca casi tan erguido como con la acción mutante de Aliens. ¿Quién dijo que el cine europeo es aburrido?
Isabella Rossellini
En la parte cinéfila de la familia, no estamos contentos con lo ignorada que se tiene a la gran dama Isabella Rossellini. Su madre, la gran estrella del cine clásico Ingrid Bergman, ganó tres premios Oscar –por la correcta Luz que agoniza (1944), por el hito de las tacitas Anastasia (1956) y por sentar las bases del whodunit con Asesinato en el Orient Express (1974), al nivel de la Bacall–. Incluso su padre, el legendario pero nada complaciente Roberto Rossellini, fue nominado por coescribir Paisà (Camarada) (1946).
Aun así, la estrella de Terciopelo azul (1986) Isabella Rossellini nunca había sido reconocida por la Academia… Hasta este año, cuando consiguió su primera nominación por su papel secundario en Cónclave (2024). Ya ves. Toda una carrera nominada por siete minutos exactos de pantalla.
Angela Bassett
Angela Bassett acabó recibiendo un Oscar honorífico en 2023 por toda su trayectoria, algo que muchos ven como una forma de reconocer que la Academia la había ignorado demasiadas veces antes. Además de ese premio honorífico, solo tiene dos nominaciones “estándares”: como Mejor Actriz por interpretar a Tina Turner en Tina (1993) y como Mejor Actriz de Reparto por la reina de Wakanda en Pantera Negra: Wakanda por siempre (2022). Que vale, no era un papel de gran calado emocional, pero tampoco lo era el de Jamie Lee Curtis, contra quien perdió la última vez.
Ahora queda por ver si consigue lo mismo que otros artistas como Spike Lee, Paul Newman o Henry Fonda: ganar primero un Oscar honorífico y luego uno competitivo poco después. Seguramente, es lo que sucederá con Glenn Close en unos años.
Laura Linney
Vamos sumando. Laura Linney tiene tres nominaciones al Oscar, pero todavía no ha subido ninguna vez a recoger el caballero dorado. Que sus simpatiquísimos hoyuelos sonrieron (y mucho) cuando la nominaron Mejor Actriz por Puedes contar conmigo (2000) y La familia Savages (2007), y como Mejor Actriz de Reparto por Kinsey: El científico del sexo (2004), pero perdió contra Julia Roberts, Marion Cotillard y Cate Blanchett, respectivamente… Pero este vacío empieza a doler.
Por suerte, no le faltan premios en general. Cara indispensable de la historia de la televisión gracias a series como Ozark (2017), ha ganado cuatro Emmy, entre los que se cuentan sus papeles en Frasier (1993), en John Adams (2008) –¡a reivindicar!– y Con C mayúscula (2010).
Saoirse Ronan
Quizás no te creas la cadena de decepciones de Saoirse Ronan porque hace muchísimo que la tenemos localizada. De hecho, consiguió su primera nominación con solo 13 años por Expiación, más allá de la pasión (2007), que perdió contra Tilda Swinton. Quién iba a decir que antes de cumplir 25 ya tendría tres nominaciones más, todas como actriz principal. Hacemos lista: fue nominada como Mejor Actriz por Brooklyn (2015), por Lady Bird: Vuela a casa (2017) y por Mujercitas (2019), pero volvió a perder frente a Brie Larson, Frances McDormand y Renée Zellweger, respectivamente.
Eso sí, un dato curioso es que todas las películas por las que fue nominada también estuvieron nominadas a Mejor Película, algo bastante excepcional y que demuestra que, como Michelle Williams, tiene buen gusto.
Sigourney Weaver
Sigourney Weaver ha sido nominada tres veces, dos de ellas en el mismo año. Y no, la rompecorazones de la comunidad bisexual y lesbiana, con permiso de mi querida Susan Sarandon, no ha materializado ninguna. En 1988 estuvo nominada como Mejor Actriz por Gorilas en la niebla y como Mejor Actriz de Reparto por Armas de mujer, pero perdió contra Jodie Foster y Geena Davis.
Eso pasó solo dos años después de su primera nominación por Aliens: El regreso (1986), cuando perdió frente a Marlee Matlin. Que yo entiendo la falta de premio por una película de ciencia ficción, pero no la culparía si soltara algo de la rabia que aprendió en aquella contra estos olvidos repetidos.
Michelle Williams
A pesar de tener cinco nominaciones, Michelle Williams nunca ha ganado un Oscar. Aquí yo me pregunto: ¿de verdad? ¿En serio no ha tenido ni un papel lo suficientemente dramático, de aquellos jugososos, que destacara ante la Academia? Porque las dos últimas nominaciones son de libro (de premios): como Actriz de Reparto con Manchester frente al mar (2016), que ganó Viola Davis, y como protagonista por Los Fabelman (2022), aunque perdió contra Michelle Yeoh.
Aunque antes fue nominada como Actriz de Reparto por Brokeback Mountain: En terreno vedado (2005), aplastada por una Rachel Weisz con bastante más solera, luego como Mejor Actriz por Corazones rotos (2010) –¡dramón muy premiable!– y por Mi semana con Marilyn (2011). Hay misterios que no logro comprender.
Annette Bening
Annette Bening ha tenido cinco nominaciones al Oscar y tampoco ha ganado nunca. La primera derrota fue frente a Whoopi Goldberg como Actriz de Reparto por Los timadores (1990). Las otras cuatro fueron como protagonista, lo cual en cierta forma añade peso a la injuria…
Especialmente, porque ninguna de las cuatro películas que le valieron la nominación sería na-da sin ella. Haced memoria: American Beauty (1999), Conociendo a Julia (2004), Los chicos están bien (2010) y Nyad (2023), que es especialmente mediocre sin sus brazos de nadadora compulsiva. Y lo peor es que ha perdido contra Hilary Swank hasta en dos ocasiones. Que a la tercera dé la vencida.
Amy Adams
El día en que Amy Adams entre en contacto con un Oscar, parecerá la escena de la primera comunicación alienígena de La llegada (2016). Por suerte, Kornél Mundruczó la ha fichado para una película que promete ser la nueva Si pudiera, te patearía (2025), que huele muchísimo a Oscar.
En fin, con seis nominaciones y ninguna victoria, Amy Adams se ha convertido casi en la representante de pleno derecho de este grupo. Cinco de sus nominaciones fueron como Actriz de Reparto; entre ellas, yo destaco la primera, Junebug (2005) y la última, El vicio del poder (2018). Su única nominación como protagonista fue por La gran estafa americana (2013), con la que se hizo Cate Blanchett.
Glenn Close
Glenn Close tiene el récord de más nominaciones sin haber ganado nunca: ocho en total. La derrota más sonada fue como Actriz de Reparto por Hillbilly, una elegía rural (2020), que estaba hecha para que ganara el Oscar a pesar de las malas críticas que recabó la película. Pero perdió contra Yuh-Jung Youn, sí, la abuelita de Minari. Historia de mi familia.
Antes de eso, sus tres primeras nominaciones seguidas fueron como Actriz de Reparto por El mundo según Garp (1982), Reencuentro (1983) y El mejor (1984). No has leído mal, eso son más de cuarenta años perdiendo. Las otras cuatro fueron como protagonista, por Atracción fatal (1987), que marcó una época, por Las amistades peligrosas (1988), por la perla de época Albert Nobbs (2011) –recogiendo la torcha de la madre de Isabella Rossellini, si me apuras– y por La buena esposa (2018). En todas perdió. ¡Amigaaa!





























































































