Aunque los remakes no suelen estar a la altura del original, hay excepciones que confirman la regla. A veces, una nueva visión, un punto de vista diferente, consiguen hacer que descubramos algo que no esperamos en una historia que ya conocíamos. Y Hollywood ha tomado nota de ello porque los remakes están a la orden del día. Así, en un momento donde la nostalgia se ha adueñado de nuestras pantallas, es hora de adentrarse en nuestra guía de los 10 remakes que superaron a la versión original.
Infiltrados (2006)
Infiltrados (2006), dirigida por Martin Scorsese, es un remake de la cinta hongkonesa Juego sucio (Infernal Affairs) (2002). Aunque la original es muy buena, lo que más me gusta de esta versión es que siempre hay alguien mintiendo, alguien escondiendo algo, y tú estás constantemente dudando de todos. Y DiCaprio hace uno de sus mejores papeles en esta porque consigue que conectes con él incluso cuando toma decisiones cuestionables. Matt Damon juega a lo contrario, y por eso funciona tan bien el choque entre ambos. En esta película no hay un héroe claro, ya que juega con los grises, como hace Suspiria (2018). Si te atrapó, te encantará Zodiac (2007).
La Sirenita (2023)
Aunque la versión animada de La Sirenita (1989) es un clásico de Disney, el live-action de 2023 me ganó sobre todo por Ariel. Halle Bailey consigue que el personaje se sienta más curioso, más inquieto, más vivo, y eso es justo lo que necesitaba esta historia. Me gusta que en La Sirenita (2023) Ariel ya no sea solo alguien que reacciona a lo que pasa, sino que toma decisiones, se equivoca y aprende. Eric, además, por fin tiene algo que decir, y eso hace que su relación funcione mejor que en la animada. En ese sentido, conecta bastante con lo que hace Blancanieves (2025), dando más espacio a sus protagonistas femeninas. Si te gusta esto, creo que Encantada: la historia de Giselle (2007) también te gustará.
La mosca (1986)
El clásico de 1958 fue innovador en su momento, pero La mosca (1986) es de esas películas que te dejan mal cuerpo, pero en el mejor sentido. Lo que más me impacta es ver cómo Seth va perdiéndose a sí mismo poco a poco, y cómo eso afecta a la gente que le quiere. Jeff Goldblum está tan metido en el personaje que duele verlo, y Geena Davis aporta ese punto que hace que todo sea más difícil de ver y te deja con un nudo en la garganta. Comparte eso con Desafío Total (2012), aunque desde una perspectiva distinta. Si te marcó, te recomiendo Cisne negro (2010), que también juegan con la pérdida de identidad.
Ocean’s Eleven. Hagan Juego (2001)
Ocean’s Eleven. Hagan Juego (2001) toma la base de la película homónima de 1960 y la eleva. Esta película es pura diversión. Lo que más me gusta es cómo cada personaje tiene su momento y su personalidad sin que nada se sienta forzado. Clooney y Pitt parecen estar pasándoselo genial y eso se nota en cada escena. Todo fluye, es ligero y cada escena está coreografiada como una pieza de relojería, parecido a lo que sucede con Cobra Kai (2018-2025). ¿Y la química de los actores? BRUTAL. Si te quedas con ganas de más, La suerte de los Logan (2017) son opciones perfectas para ti.
Blancanieves (2025)
Lo que me gusta de esta nueva versión de Blancanieves (2025) es que la protagonista deja de ser un símbolo de perfección y pasa a ser una persona. Rachel Zegler consigue que se sienta cercana, con dudas, con carácter, con ganas de hacer algo más que esperar a que la rescaten. Me encanta que la historia le dé espacio para equivocarse y crecer, porque eso la hace mucho más interesante que la versión de 1937. En ese sentido, va muy de la mano con La Sirenita (2023), ya que ambas buscan redefinir a sus protagonistas sin romper del todo con el pasado. Si conectas con esto, Cenicienta (2015) te va a gustar muchísimo.
Desafío Total (2012)
Siempre me ha gustado más la versión moderna de Desafío Total (2012), ya que la original es demasiado exagerada y absurda a momentos. Así que la nueva versión me convence porque se toma en serio al protagonista y no intenta distraerte constantemente. Colin Farrell no busca imitar a Schwarzenegger, y eso se agradece, porque hace suyo el conflicto de no saber quién es realmente. Eso es lo que más me atrapa, que el enfoque es más adulto, más maduro y más íntimo al mismo tiempo. En ese sentido de obsesionarse con descubrir la identidad se parece bastante a La mosca (1986). Si te van estas historias, Código fuente (2011) te atrapará.
Las Brujas (de Roald Dahl) (2020)
El remake de Las Brujas (de Roald Dahl) (2020) me parece más atrevida y oscura que la versión original de 1990. Y me encanta. Anne Hathaway esta maravillosa, como siempre, y hace que su personaje enganche desde el primer momento. Y me gusta mucho que la película no intente replicar la nostalgia de la versión del 90, sino ir por otro lado, más cercano al espíritu extraño del libro. Es una historia incómoda que también tiene unos tintes sociales que son el beso del chef y eso la conecta de cierta manera con Pinocho de Guillermo del Toro (2022). Si te quedas con ganas de más, Matilda the Musical (2022) te va a encantar.
Suspiria (2018)
El remake de Suspiria (2018) de Luca Guadagnino transforma el clásico de Dario Argento de 1977 en algo mucho más ambicioso. Me gusta cómo los personajes femeninos llevan el peso absoluto de la historia, y cómo todo gira en torno a decisiones, culpa y una herencia difícil de cargar. Dakota Johnson sorprende en un papel totalmente alejado de lo que estamos acostumbrados a ver y Tilda Swinton juega en otra liga. Pero lo mejor es que la película te obliga a estar atento a cada segundo porque aquí el diablo está en los detalles y, si pestañeas, te puedes perder algo vital. Parecido a lo que sucede en Infiltrados (2006). Si esta te gustó, La bruja (2015) es para ti.
Cobra Kai (2018–2025)
Cobra Kai (2018-2025) retoma el universo de Karate Kid desde una nueva perspectiva. Y lo que destaca de este remake es que entiende a sus personajes mejor que nadie. Me encanta cómo te hace cambiar de opinión constantemente sobre quién tiene razón y quién no. Johnny, sobre todo, es el alma de la serie, con todas sus contradicciones, y eso la hace muy fácil de seguir temporada tras temporada. A diferencia de las películas originales, aquí todo es más gris, y por eso engancha tanto. Comparte con Ocean’s Eleven. Hagan Juego (2001) esa sensación de familia encontrada donde cada uno aporta algo distinto y encaja a la perfección con el resto, como las piezas de un puzzle. Si te van estas historias, tienes que ver Ted Lasso (2020-).
Pinocho de Guillermo del Toro (2022)
Esta es, sin duda, mi versión favorita de Pinocho. Aunque el clásico animado de 1940 sigue siendo entrañable, Pinocho de Guillermo del Toro (2022) es mas oscuras, más compleja y más ambiciosa, tanto es así que se llevó a casa el Óscar a Mejor Película de Animación. La película no intenta suavizar nada y, así, la relación entre padre e hijo es complicada, incómoda, tensa y muy arisca en los bordes. Pinocho no busca portarse bien, busca entender el mundo y eso lo hace mucho más interesante. Me encanta cómo Del Toro convierte una historia que todos conocemos en algo completamente suyo, parecido a lo que sucede con Las Brujas (de Roald Dahl) (2020). Si te van estas historias, El laberinto del fauno (2006) te va a encantar.





























































































