El gusto es algo completamente subjetivo. El criterio sobre lo que es “bueno” o “malo”, lo que nos gusta o no, suele venir conformado por vivencias, contextos y emociones personales. A veces, puede haber consensos. Pero en muchas otras, las pasiones son álgidas y polarizadas, sin puntos medios.
Cumbres borrascosas de Emerald Fennell es una de las más recientes adiciones a este peculiar canon, pero existen cientos de películas de esas que amas u odias, sin medias tintas. Acá seleccionamos ocho para que formes tu propia opinión.
1. “Cumbres borrascosas” (2026)
A punta de prácticamente blanquear y diluir la novela homónima de Emily Brontë, Emerald Fennell (Hermosa venganza) pasa directamente al canon de “las amas o las odias” con su versión de “Cumbres borrascosas” (“Wuthering Heights”, así, con comillas).
Es una de esas películas que no sólo no entienden el punto del material que adaptan, sino que se alejan tanto que podrían ser otra cosa totalmente diferente. Sin embargo, la película de Fennell hace algo extraordinariamente bien: proveer desbordante caramelo visual en los vestuarios, paisajes preciosamente fotografiados y dos estrellas (Margot Robbie y Jacob Elordi) en constantes escenas de pasión bajo la lluvia. Es algo más para los fans de Cincuenta sombras de Grey que de la fidelidad literaria.
2. Watchmen (2009)
“Películas que amas u odias” es un calificativo que podría aplicarse perfectamente a casi toda la filmografía de Zack Snyder, un director cuya afinidad—o necedad—por la cámara lenta y la recreación precisa y fiel de viñetas de cómic con afanes de fanservice, nunca ha sido del agrado universal.
Sin embargo, Watchmen es particularmente señalada no sólo por los puntos anteriores, sino también por las licencias creativas que toma. Su adaptación es fidedigna hasta que ya no lo es, optando por no abrazar los aspectos más absurdos de la creación de Alan Moore. En su defensa, eran tiempos en los que el cine de superhéroes todavía no se atrevía tanto a estirar los límites de la credibilidad. Los fans de su iconografía realista la adoran. Quienes necesitaban un poquito más de extravagancia, han encontrado algo de refugio en la eventual serie secuela del cómic, Watchmen de HBO.
3. Diamantes en bruto (2019)
El cine de los hermanos Safdie (tanto en conjunto con Good Time, como por separado con Marty Supremo o The Smashing Machine) se distingue por sus protagonistas antipáticos, moralmente cuestionables, atrapados en situaciones estresantes representadas visualmente por un ritmo frenético en la cámara y la edición.
En otras palabras, son películas que prácticamente suplican por tu rechazo, y podemos entender si lo consiguen. Pero al mismo tiempo, son producciones apasionantes, magistralmente realizadas y el morbo no nos permite dejar de mirar, incluso si particularmente en Diamantes en bruto (Uncut Gems) encontramos a uno de los protagonistas más deleznables en la filmografía de ambos hermanos Safdie.
4. Clímax (2018)
Otro cineasta particularmente incómodo en sus narrativas y formas de filmar es Gaspar Noé, quien a menudo confronta al espectador con situaciones extremas como en Irreversible o incluso en sus propuestas más conservadoras, como Vórtex.
Clímax es otra de esas películas que amas u odias por lo radical de su experiencia sensorial y emotiva. En ella, un grupo de bailarines celebra el final de sus ensayos con una fiesta, pero alguien ha puesto algo en el ponche. Lo que sigue es una experiencia alucinante—para los personajes y para nosotros como espectadores—, un demencial delirio colectiva de angustia y decadencia humana que, incluso si amas la película, dudamos que disfrutes hacerlo muy seguido.
5. Nacho Libre (2006)
Con Napoleón Dinamita, el director Jared Hess y su coguionista—y esposa—, Jerusha Hess, dejaron manifiesta una sensibilidad por el humor inexpresivo muy singular, y que en definitiva no fue del agrado de todos: donde algunos encontraron risas a carcajadas, otros sólo encontraron cringe.
Incluso siendo un poco más accesible—y mejor abrazada en México dada su trama sobre un sacerdote (Jack Black) que es luchador por las noches—, Nacho Libre padece de lo mismo: un sentido del humor que sólo unos cuantos han podido saborear y abrazar. Es algo que sucede mucho con el cine de culto, a fin de cuentas: es amado por los iniciados, y no siempre le va a gustar al resto.
6. Asteroid City (2023)
Otro cineasta con cuya filmografía podríamos llenar este listado, es Wes Anderson. Sobre todo, con la parte posterior de la misma, que además de reafirmar su ya conocido lenguaje visual, propone narrativas cada vez más densas. Sus fans de largo tiempo suelen amar sus propuestas más maduras, pero difícilmente serán un buen punto de entrada para los neófitos.
Sin embargo, una de las películas polarizantes incluso entre sus acólitos ha sido Asteroid City, película que comienza como lo que parece ser la historia de un pequeño pueblo estadounidense que tiene un encuentro con vida extraterrestre. Ya entrados en la trama, sin embargo, el asunto se convierte en un tratado autorreferencial sobre el arte como vía para hacer sentido de la existencia. Muy Wes Anderson, pues. No te culpamos si no te gusta.
7. Terrifier 2: Payaso siniestro (2022)
Si somos justos, lo que vamos a decir sobre Terrifier 2 puede aplicarse, por extensión, a mucho del cine splatter, es decir, películas que priorizan la representación extremadamente gráfica y sangrienta de la violencia extrema sobre todo lo demás.
Y sí, comenzando con la primera entrega, esta saga parece más un ejercicio morboso y gratuito de desmembramientos y sangre a chorros. Un poco en la segunda y sobre todo en la tercera parte, el director y guionista Damien Leone parece haber implementado una trama más compleja y un intento de mitología para complejizar el asunto. Pero que no quede duda: todo el presupuesto está en el maquillaje y efectos especiales, descuidando un poco más cuestiones como la fotografía y las actuaciones.
8. Avengers: Endgame (2019)
Una vez más, es algo que podría decirse sobre cualquier entrega del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Sin embargo, Avengers: Endgame es la culminación de todo lo que unos aman y otros odian de la franquicia: el fanservice gratuito que requiere toneladas de tarea para poder entenderlo en primer lugar.
Endgame es la conclusión de una narrativa que abarca una veintena de películas hasta este punto. Es decir: disfrutarla está reservado a los entendidos y a los fans dedicados. E incluso así, los espectadores un poco más críticos se encontrarán con más caramelo visual que narrativa sustanciosa.
































































































