La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) ya anunció las películas nominadas al Oscar 2026, reconocimiento a lo mejor del cine durante el año anterior. Como siempre, hay hitos (Pecadores tiene el récord de más nominaciones en la historia, con 16), sorpresas positivas (¡Wagner Moura el primer brasileño nominado como Mejor actor por El agente secreto!) y también las negativas. Las películas ignoradas pero que merecían consideración.
Sin duda, hay varios títulos que son dignos de, por lo menos, el reconocimiento que trae una nominación al Premio de la Academia. Acá te compartimos ocho películas ignoradas en los Oscar 2026 que, a nuestro juicio, merecían ser nominadas más que otras (te estamos viendo a ti, F1).
La única opción (2025)
Debió estar nominada a: Mejor película, Mejor película internacional
Hay que reconocer que, con un tope de cinco nominaciones, la categoría de Mejor película internacional está muy complicada, con exponentes como Valor sentimental (Noruega), El agente secreto (Brasil) Fue sólo un accidente (Francia) e incluso La voz de Hind Rajab (Túnez). Cualquier selección iba a dejar fuera al menos a una gran película del último año.
Si nos dieran a elegir, felizmente quitaríamos a Sirāt (España) para que ocupe su lugar La única opción (Corea del Sur), que tenía todo para estar entre las nominadas. Ignoramos si su pesimista discurso anticapitalista tendría algo que ver en que haya sido ignorada por los votantes de la AMPAS. Pero incluso si la categoría Internacional era complicada, sí nos parece una película bastante superior, interesante y rica que, por ejemplo, F1, que resultó nominada en Mejor película.
El sonido al caer (2025)
Debió estar nominada a: Mejor película internacional
Si tomamos la trayectoria en premios de alto perfil como indicador de posibles nominaciones al Oscar, la alemana El sonido al caer debía tener posibilidades similares a Sirāt, con la que empató en Cannes por el Premio del Jurado.
Es una maravillosa película, pero hemos de admitir que quizá no es del tipo afín a las sensibilidades de los votantes de AMPAS. Se trata de una épica narrada en estructura no lineal que explora los traumas al interior de una familia heredados entre varias generaciones de mujeres, y que implica al espectador en el tejido de su narrativa a lo largo de dos horas y media. Más breve que El brutalista del año pasado, sin duda, pero más compleja narrativamente.
El esquema fenicio (2025)
Debió estar nominada en: Mejor diseño de vestuario (por lo menos)
No hace mucho tiempo, cada nueva película de Wes Anderson era sucedida por alguna nominación al Premio de la Academia al año siguiente. El gran Hotel Budapest, por ejemplo. Pero El esquema fenicio pasó un tanto de noche para los Oscar 2026, extendiendo una racha ya de varios años en la que Anderson no huele ni un Oscar por sus largometrajes (aunque ganó recientemente por La maravillosa historia de Henry Sugar).
Su comedia de intriga política y corporativa merecía, por lo menos, reconocimiento en rubros técnicos como Diseño de vestuario o Diseño de producción, estatuillas que sí ha conseguido en el pasado. Incluso sus colaboradores cercanos, como el compositor Alexandre Desplat, están nominados por otras cosas (como Frankenstein). Y sólo digamos que la actuación de Benicio del Toro aquí nos parece más interesante que la de Una batalla tras otra, por la que sí está nominado.
100 metros (2025)
Debió estar nominada en: Mejor película animada
De acuerdo, la categoría de Mejor película animada suele ser bastante difícil año con año, y vamos a ser sinceros, Las guerreras K-Pop viene con más potencia que una aplanadora nuclear (y es la probable ganadora del Oscar 2026 en su categoría).
¿Pero hace falta nominar a Pixar cada año, sobre todo en un año con una apuesta comparativamente tibia como Elio? Varias de las otras nominadas son más interesantes y, un año después de que la innovadora Flow se alzó con el premio, debería haber más espacio para propuestas igual de arriesgadas y frescas. Pocas películas de animación encajan con ese perfil tan perfectamente como 100 metros, genial drama deportivo de anime sobre velocistas rivales en carreras de 100 metros planos, y que cerró el año nombrada como una de las mejores producciones animadas en años recientes.
Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito (2025)
Debió estar nominada en: Mejor película animada
Una alternativa bastante más conocida que 100 metros, igual de Japón, hubiera sido Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo infinito, y sabemos que sería una elección polémica. Si obviamos su descomunal éxito en taquilla, tenemos que admitir que es menos una película y más un capítulo extendido, pero proyectado en cines, del popular anime sobre Tanjirō y su lucha contra los demonios.
Dicho lo anterior, la calidad y espectacularidad de la animación es innegable, uno de los despliegues visuales mejor logrados del año, sino que su exclusión es notable dado que los votantes de la Academia parecen tomar en consideración la respuesta de la taquilla (además de que la película sí fue nominada en los Globos de Oro).
La chica zurda (2025)
Debió estar nominada en: Mejor película internacional
Volviendo a la categoría de Mejor película internacional, en La chica zurda tenemos un “caballo negro”, que sí llegó a ser finalista del rubro representando a Taiwán. Sin embargo, una vez más, era una de las categorías más difíciles de la premiación.
La película trata sobre una madre y sus dos hijas, que regresan desde el campo a Taipei para trabajar en un puesto de mercado para pagar las cuentas. No hubiera sido del todo inaudito ver una nominación aquí, pues es dirigida por Shih-Ching Tsou, colaboradora cercana de Sean Baker, quien ya ganó un Oscar por Anora.
Depredador: Tierras salvajes (2025)
Debió estar nominada en: Mejores efectos visuales
No se trata de menospreciar los logros de otras películas en esta categoría, pero tampoco da para entender la omisión del monumental y pulido trabajo que entregó Depredador: Tierras salvajes, fácilmente digno de ser nominado a Mejores efectos visuales.
Más allá de la espectacularidad, se trata de una película que cuenta con efectos visuales en prácticamente cada plano, dado que su protagonista es un alienígena Yautja que debe transmitir emociones, acompañado de una androide con las piernas cercenadas (Elle Fanning, en otra de sus grandes actuaciones del año). Más allá de temas de guión, todo en esta película logra sentirse vivo. Y gran parte del trabajo lo hacen los efectos visuales en este caso.
Mátate, amor (2025)
Debió estar nominada en: Mejor actriz (Jennifer Lawrence)
Las categorías actorales también suelen ser muy competidas cada año en los Oscar, y si bien Mátate, amor tampoco es el mejor esfuerzo de Lynne Ramsay como directora, su gran elemento indiscutiblemente bueno es Jennifer Lawrence como una madre al borde del colapso mental.
¿Sorprende que haya sido Kate Hudson y no ella el caballo negro de este año? No realmente, pues Song Sung Blue tiene más el perfil de película por el que vota la Academia. Y vamos, que Lawrence ya tiene una estatuilla sobre cuatro nominaciones, así que tampoco duele tanto su ausencia aquí. Pero de tú a tú, el trabajo actoral nos parece mucho más interesante y complejo en esta película, aunque tampoco se puede esperar algo diferente de la AMPAS, cuyos votantes suelen ir por lo más seguro, convencional y emotivo.

































































































