El año 2025 ha sido uno de los más originales con respecto a las series y películas de superhéroes, y eso está claro incluso con el cine y la televisión que nos hemos dejado del top. Hoy miramos como anticuadas, excepcionales, las fórmulas de Capitán América: Brave New World (2025), ideas y estéticas que antes dominaban los subproductos de Marvel. Lo siento, Sam, merecías una toma de poder mejor.
En cambio, nos hemos acostumbrado al nivel de calidad que las dos grandes factorías justicieras están imprimiendo a sus películas y series más recientes. Me sorprendo, sobre todo, repasando las mejores series de superhéroes; es decir, en la pequeña pantalla. Por ejemplo, aunque las Comando Monster de James Gunn en DC (que se estrenaron a finalísimos de 2024) no han entrado por fechas en el top y apenas han sido conocidas más allá del circuito de fans de las grapas, se trata de una de las mejores series de animación para adultos de los últimos años.
En la casa Marvel, por fin parece que sabemos cómo vender nuestros personajes de reparto… Ironheart (2025) toma a una secundaria de secundaria (literal) y, al contrario que Ms. Marvel (2022), la mete en enredos a la altura. ¡Si hasta sale Mefistófeles! En definitiva, ha sido una maravillosa cosecha, y una especialmente diversa. Aquí te recomiendo las diez películas y series de superhéroes del año (incluyendo alguna perlita), y te las ordeno de peor a mejor.
Oh, y breve advertencia: aún no he podido ver la segunda temporada de Generación V (2023), aunque la crítica la ha aplaudido con moderación.
Bat-Family (2025)
De los creadores de Feliz Mini-Bat-Navidad (2023) y Los Jóvenes Titanes en acción (2013), Bat-Family (2025) sigue todos los pasos que hicieron de Batman: La LEGO película (2017) una gran película (de superhéroes). Esta versión en Gotham de La familia Addams (1964) reconoce primero con alegría las excentricidades de los personajes que acompañan, en nuestra cabeza y en un montón de historietas que quizás no conocías, a Bruce Wayne cuando se enfunda sus bat-leggins.
Y, con el mismo cariño que Marvel despliega hacia el arácnido jovenzuelo en Tu amigo y vecino Spider-Man, les ofrece un montón de aventuras encantadoras (sumamente cotidianas, si vistes una capa) para jugar.
Thunderbolts* (2025)
Quizás a mí me pilló con el corazón pétrido, pero por lo visto estoy completamente fuera de las riadas lacrimógenas que veo en general ahí afuera. Regada con certeras representaciones de los estragos de la soledad y la depresión, Thunderbolts* (2025), sí, pone mucho más énfasis en ir construyendo a sus personajes (Florence Pugh sube el listón sin cobrar horas extra), devastados tras los acontecimientos de Vengadores: Endgame (2019), como si fuera una narración y no un escaparate de juguetes.
Pero a la película le veo el mismo didactismo emocional que la muy juvenil –en el mal sentido– Spider-Man: Lejos de casa (2019). Y lo siento, querido Kevin Feige, estéticamente, esta película es tan gris como Brave New World.
Tu amigo y vecino Spider-Man (2025)
Si eras fan de Spider-Man y empezaste Tu amigo y vecino Spider-Man (2025) sabiendo que está hecha con 3D, seguramente desconfiaste tanto como yo. Pero oye: no necesitas tener un equipo entero animando en 2D, con sus lacunas (Invencible, por ejemplo, flojeaba en algunos capítulos de sus dos primeras tandas), para emular la estética de los cómics.
En la forma, os recordará las virtudes de los openings de JoJo's Bizarre Adventure (2012), preparados para ser imprimidos en los enormes pósteres del Nueva York de Spider-Man: un nuevo universo (2018). Y en las historias que cuenta, ninguna demasiado profunda pero tampoco para analfabetos, a pesar de reimaginar los primeros años de Peter Parker. ¡Funciona!
Los ojos de Wakanda (2025)
Aquí empieza lo bueno, porque la animación este año ha avanzado mucho más allá de la estética retro. Ryan Coogler no se ha alejado mucho del universo de Pantera negra (2018), y produce en Los ojos de Wakanda (2025) una perlita que pesa tanto en su propuesta formal a base de grafitados coloristas, como en lo argumental, destacando una serie de historietas dignas cada una de su propia película. Todo lo contrario que Thunderbolts*, vamos.
Recoge –y no digo mucho más– las misiones de la guardia secreta de Wakanda, que lo largo de distintas épocas históricas van recuperando artefactos de vibranium robados.
Daredevil: Born Again (2025)
Charlie Cox y Vincent D’Onofrio, cuánto os echábamos de menos. Porque sí, les vimos en forma de cameos nostálgicos, pero por el momento nada había igualado el mal cuerpo que nos dejó Marvel - Daredevil (2015), ese espectáculo de nudillos reventados. Hasta Daredevil: Born Again (2025), claro. Ahora, entiendo que puedan sacarte de la trama algunos descosidos de guion impepinables (malas decisiones inverosímiles, trasfondos de personaje que se olvidan…).
Pero espérate a la siguiente temporada, cuando el nuevo equipo creativo se haya asentado y tengamos, cada lunes, un castillo de fuegos artificiales digno de los puños y las balas de Redada asesina (The Raid) (2012).
Temporada 2 de ‘El Pacificador’ (2022)
Hay polémica con el regreso de El Pacificador (2022), y veo por qué: pero que el final sea un poco caótico no quita que los primeros siete episodios te dejen pegade a la pantalla. Y no vi a tanta gente quejarse por Thunderbolts* o Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022), que parte de un concepto similar: con Chris refugiándose en un universo paralelo para escapar de sus problemas.
Además, me interesa como James Gunn ha huído de sus gracietas marca de la casa (Creature Commandos) y apuesta por dar un personaje de veras a John Cena (sinceramente, es lo mejor que ha hecho en toda su carrera). Puntos extra por el giro que explica qué ha sucedido en la Tierra X.
Marvel Zombis (2025)
Lo vimos en ¿Qué pasaría si...? (2021) y pedimos más. Y el tándem de Bryan Andrews y Zeb Wells, detrás de aquella antología juguetona, respondieron superando todas las expectativas. Por un lado, dio a quienes están esperando ya a los veteranos de Vengadores: Doomsday (2026) un reencuentro a la altura (aunque zombi), pero Marvel Zombis (2025) es mucho más.
Yo diría que la serie llega a los extremos emocionales que el gore de Seoul Station (2016) ni se atrevió a soñar, siempre guiada por el rule of cool: porque Spider-Man haciendo los deberes en Tu amigo y vecino Spider-Man no está mal, pero déjale desgajar unas cuantas cabezas no-muertas y fliparás.
Temporada 3 de ‘INVENCIBLE’ (2021)
Como supongo que trataba de hacer Thunderbolts*, lo que la temporada 3 de INVENCIBLE (2021) dio al personaje de Conquista es realmente único. Primero, porque las franquicias suelen emplear a sus repartos de forma maquinaria para organizar batallitas. Pero luego, porque mantener la gravedad de lo que cuenta tras un montón de episodios shakespearianos, bueno, resulta inaudito.
Es más, INVENCIBLE está en el tercer puesto porque Superman ya tomó el primero, si bien en el corazón de ambas reside una misma historia: cómo hacerse cargo –ya adultos– de todo lo que está mal sin por ello perder la fe y el optimismo que un héroe necesita. Ejem, ¿recordáis Steven Universe? Pues es eso, con una animación increíble y las habituales toneladas de sangre.
Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos (2025)
Muchos críticos han situado a Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos (2025) en sus rankings de lo mejor del año, y no les falta razón. Como Los Eternos (2021), pero sin olor a pachamama; como la Bat-Family versión sesentera. Al situarse en otra Tierra, esta película puede ir a lo suyo, hacerse sentir diferente: muy lejos de los tonos y personajes grises marca de la casa.
El diseño de producción es una pasada, los cuatro protagonistas encajan genial y varios de ellos ya se sienten como las mejores versiones en carne y hueso de Los Increíbles (2004). Por fin Galactus recibe el trato que merece, y el cameo de Doctor Doom deja todo listo para un choque a la altura en Vengadores: Doomsday. Mejor imposible.
Superman (2025)
La Superman (2025) de James Gunn es una película excepcionalmente buena. Parte de su encanto pasa por romper con el realismo oscuro-homogéneo de El hombre de acero (2013), y ahora que ha jugado sus mejores cartas, deberá apostar el doble o perder. Y eso es difícil, si hablamos de una historia que tiene a su ingenuidad genuina como baza principal.
En fin, resulta difícil no creer en la sonrisa de David Corenswet como la cara peliculera family-friendly del fantástico cómic de Grant Morrison. Y si Los Cuatro Fantásticos: Primeros pasos acabó saliendo bien, a pesar de sus versiones anteriores, ¿por qué no confiar en un futuro más luminoso, también, para el género de capa y cruzada?





























































































