Uno de los debuts más esperados dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) será el del villano Victor von Doom, también conocido como Doctor Doom, quien será interpretado en Vengadores: Doomsday por Robert Downey Jr. Sí, el mismo actor que dio vida al icónico Tony Stark/ Iron Man.
Aún no está claro si las historias de ambos personajes en la saga serán independientes la una de la otra, pero la elección del mismo actor sugiere que algo salió muy mal para alguna “variante” de Stark en el infinito multiverso. ¿Cómo pudo ser esto? En realidad, si seguimos la ruta del superhéroe, podremos ver que no son tan diferentes y que hay tan solo un pequeño paso hacia la villanía megalomaníaca multiversal. Si no nos crees, aquí trazamos los momentos en las películas de Iron Man que podrían explicar cómo es que Tony Stark se convierte en Doctor Doom.
Cuando decide ponerse por encima de la ley en Iron Man (2008)
Basta con ver el debut cinematográfico de Tony Stark para comenzar a entender que él y Doom tienen mucho en común: ambos son hombres con vastos recursos económicos y tecnológicos (en las historietas, Doom gobierna una nación ficticia, Latveria), con la inteligencia para crear dispositivos inimaginables para el resto de los humanos. Como la armadura de Iron Man, por ejemplo.
En la primera película del UCM, Tony crea la armadura como una vía de escape tras ser secuestrado y dedica meses a perfeccionarla, operando bajo el alias de Iron Man. Al final de la película, cuestionado al respecto, Stark decide revelar su identidad. Aunque con buenas intenciones, esto ya revela la megalomanía del genio industrialista, quien sabe que está por encima del gobierno estadounidense—y de cualquier legislación humana, prácticamente—para ser regulado o rendir cuentas. Aunque vaya que el gobierno insistirá.
Cuando desafía las leyes naturales al crear un elemento en Iron Man 2 (2010)
Precisamente, Iron Man 2 comienza con Stark en audiencia con el senado, que lo presiona—a su vez bajo instancia de su rival, Justin Hammer (Sam Rockwell)—para entregar su tecnología al gobierno. Pero en esta historia, Stark irá más allá de los triviales límites de la legislación humana, pues para salvar su vida requerirá doblar las leyes de la naturaleza.
Envenenado por el paladio en el reactor que lo mantiene con vida, Tony debe crear un nuevo elemento con la suficiente potencia para impulsar el reactor y sus armaduras, cada vez más poderosas. Con algo de ayuda, lo consigue, acercándose un paso más a la escala de los dioses a la que Doom también ha aspirado en décadas de historia en las páginas.
Su roce con el infinito y con la muerte en Los Vengadores (2012)
El primer gran crossover de Marvel Studios, que sentó la primera versión de los Héroes más poderosos de la Tierra, puso al planeta en la mira de una amenaza cósmica. Tony Stark lo vio todo y casi lo paga con su vida, en el que quizá sea el giro de tuerca más determinante en todo su arco del UCM.
Los Vengadores concluye con Stark casi sacrificando su vida para enviar un misil a través de un agujero de gusano, lo que logra detener a la horda Chitauri y pone fin a la batalla de Nueva York. Durante unos segundos, Tony es testigo de las implacables amenazas que vienen del espacio exterior, lo que transforma su visión de vida para siempre. Sus buenas intenciones, sin embargo, siempre vienen mezcladas con arrogancia que él y la humanidad pagan cara años más tarde. Y pocos personajes en el Universo Marvel se distinguen por una arrogancia tan costosa como el propio Doctor Doom.
Sus crecientes avances tecnológicos en Iron Man 3 (2013)
Aunque esta película no sería tan significativa para el arco del personaje como lo que vendría inmediatamente después, Iron Man 3 establece la obsesión de Tony Stark por crear una “armadura” alrededor de todo el mundo para protegerla de las amenazas más poderosas que el universo esconde.
Ese ideal tendría repercusiones peores más adelante, pero esta película muestra a Tony refinando su tecnología, que aquí se manifiesta en un ejército de armaduras. Algo que será familiar para todos los fans de las viñetas: una de las “herramientas” más conocidas del Doctor Doom son los “Doombots” (o “Muertebots”, en español), una legión de robots construidos a imagen y semejanza de su creador, desde sus poderes hasta su inteligencia. Para nada sería algo ajeno al manual del ego ni de Stark ni del archienemigo de los Cuatro Fantásticos.
El fiasco de Ultrón en Vengadores: La era de Ultrón (2015)
Pocos eventos del UCM ejemplifican mejor lo peligrosa que puede ser la arrogancia de Stark—y de Bruce Banner (Mark Ruffalo), para el caso—que Vengadores: La era de Ultrón. La segunda reunión de los héroes tiene por punto de partida la obsesión de Tony por proteger al mundo a cualquier costo, lo que conduce a la creación de la avanzada inteligencia artificial conocida como Ultrón (voz de James Spader). Tan avanzada que no sólo se consigue un indestructible cuerpo físico, sino que se sale de control y, claro, decide que el mejor curso de acción para la Tierra es eliminar a los humanos.
Y vaya que la humanidad la paga muy cara: la capital de la (ficticia) nación de Sokovia es aniquilada y cientos de vidas son apagadas. Los Vengadores consiguen parar a Ultrón por un pelo y Tony consigue librarse (casi) sin consecuencias.
Cuando intenta someter a los otros Vengadores en Capitán América: Civil War (2016)
Adaptando la saga homónima de las viñetas (aunque bajo un contexto y términos muy distintos), Capitán América: Civil War comienza con los Vengadores divididos por una iniciativa: los Acuerdos de Sokovia, que pretenden subordinar al equipo a la regulación de organismos internacionales. Es un raro—y contradictorio—momento de arrepentimiento para Tony Stark, quien curiosamente está del lado de los que buscan someterse a esta vigilancia externa. Si hay un momento que lo aleja más que nunca del camino de Doctor Doom, es este.
Sin embargo, esta película también demuestra que, a pesar de su arrepentimiento, Stark nunca deja de estar por encima de cualquier medio si éste justifica los fines. Por ejemplo, reclutar—y poner en peligro—a cierto adolescente anónimo con superpoderes cuando el asunto escala a un enfrentamiento para doblegar a sus compañeros Vengadores. Y el hecho de que James “Bucky” Barnes (Sebastian Stan) haya requerido ayuda del Capitán América (Chris Evans) para salir con vida del conflicto, demuestra que Iron Man tampoco está más allá del asesinato a sangre fría en nombre de la venganza.
Fracasar (de nuevo) en proteger el mundo en Vengadores: Infinity War (2018)
Los Vengadores acaban divididos y contra las cuerdas en el peor momento posible, pues el “Titán Loco”, Thanos (Josh Brolin) entra en curso de colisión directa con la Tierra en su misión por apoderarse de las Gemas del Infinito para purgar al universo del 50% de su vida inteligente. Y para Tony, quien acaba en el frente galáctico de la batalla, la cosa termina catastróficamente mal: queda malherido y varado en el espacio después de presenciar la muerte de su querido protegido, Peter Parker (Tom Holland). Cuando Thanos consigue su cometido, Stark se siente personalmente culpable.
Vengadores: Infinity War lleva a Tony a lo más oscuro de su arco narrativo, un fracaso tan estrepitoso e irremediable que opta por la única vía posible: la resignación. Pero si algo nos ha demostrado Doctor Strange en el Multiverso de la locura es que la lucha contra Thanos tuvo infinitas variaciones en participantes y desenlaces a través de innumerables universos paralelos. “Si te digo qué sucederá, no sucederá”, le dice Stephen Strange (Benedict Cumberbatch) a Tony en un momento determinante de la batalla. ¿Y qué si, en alguno de esos universos, sí se lo dijo?
Reescribir la realidad (y morir) en Vengadores: Endgame (2019)
Vengadores: Endgame fue concebida como la emotiva despedida de Robert Downey Jr. como Tony Stark/ Iron Man, para dar paso a nuevos héroes y nuevos villanos. Pero luego de verse obligada a control de daños de emergencia ante las polémicas de Jonathan Majors (el actor que dio vida a Kang, quien sería el gran villano de la Saga del Multiverso), el actor será reintroducido como Doctor Doom en Doomsday. Y tanto Infinity War como Endgame podrían contener las claves para entenderlo.
Al inicio de Endgame, Tony se ha resignado a la victoria de Thanos, aceptando el destino del universo y viviendo su vida como esposo y padre de familia. Eso hasta que la intervención de Ant-Man (Paul Rudd) le hace entender que el viaje en el tiempo es posible, lo que abre la posibilidad de revertir los hechos. Reescribir la realidad, pues. El hombre que ha sobrepasado la ley humana, la naturaleza y a sus compañeros Vengadores llegó al punto de dominar el tiempo y la realidad. Tan peligrosamente cerca de jugar a ser Dios como puede estar un ser humano.
La intromisión de los Vengadores en el tiempo resultó, entre otras cosas, con la supervivencia de Loki (Tom Hiddleston) en otra línea temporal. No sería descabellado pensar que, en algún rincón del multiverso, alguna variante de Tony Stark optó por buscar el control absoluto que por el noble sacrificio que salvó al universo. Habrá que ver qué explicación nos aguarda.




























































































