Después de una década, Stranger Things ha llegado a su fin y sé que muchos estamos pasando por ese extraño vacío emocional del ¿y ahora qué?. La serie no solo reinventó el espíritu de aventura ochentosa para una nueva generación: también se convirtió en un fenómeno cultural capaz de rescatar a Kate Bush, celebrar el cine de Spielberg, y convertir a personajes como Eleven, Dustin o Hopper en auténticos iconos del entretenimiento moderno. Ninguna otra ficción reciente logró engancharnos tan bien con una mezcla de nostalgia, terror sobrenatural y emoción pura.
Así que, si ya echas de menos Hawkins, las bicicletas, las linternas y ese aire de pueblo pequeño con secretos enormes, esta lista es para ti. Aquí encontrarás un compilado de películas que nos permiten prolongar ese universo un poco más. Las ordené de menos a más inquietantes, para que puedas elegir tu propio nivel de adrenalina.
Los Goonies (1985)
Si hubiera una película madre de la primera temporada de Stranger Things, sería esta misma. Los Goonies sigue a un grupo de peques en una búsqueda de tesoro que mezcla misterio, amistad y caos en perfectas dosis. Es ideal si necesitas algo liviano después del final, una aventura sin tantos riesgos que recuerda a los primeros capítulos de la serie, cuando todo era bicicletas, mapas y secretos por descubrir. Es cine para reconectar con el niño interior sin que te ataque ningún Demogorgon. Un clásico del cine de aventuras que sigue vigente más de 30 años después.
E.T el extraterrestre (1982)
E.T. el extraterrestre no solo comparte la misma época con Stranger Things, sino que ambas saben transmitir una sensibilidad de otro mundo. Es el cine de Spielberg en su forma más pura, donde la infancia es un territorio mágico y un extraterrestre perdido puede cambiar la vida de los protagonistas. La película sigue a Elliott y un alien que solo quiere volver a casa, pero lo realmente emocionante es cómo retrata la soledad infantil y la complicidad entre amigos. Creo que siempre es buen momento para ver este film y cada vez que lo vuelvo a ver encuentro joyas ocultas. Es Ideal para quienes quieren seguir en modo ternura, antes de que la lista se vuelva más oscura.
Cuenta conmigo (1986)
Llegamos a otro clásico, esta vez basado en una obra de Stephen King. Cuenta conmigo es un retrato honesto y cercano de la amistad masculina en plena adolescencia. Su trama es la siguiente: cuatro chicos emprenden un viaje para encontrar el cuerpo de un joven muerto, pero la historia trata sobre el dolor de crecer y lo que se deja atrás sin querer. Es perfecta si te conmovieron las dinámicas entre Will y su grupo, o si te gustó cuando la serie apostó por el drama antes que por lo sobrenatural. Un título ideal para quienes quieren emoción sin terror.
Exploradores (1985)
Esta es tal vez una de las más infravaloradas de esa década, pero creo que combina a la perfección con este ranking. Exploradores sigue a tres amigos que construyen una nave espacial casera y terminan encontrándose con algo mucho más extraordinario en el proceso. Me gusta porque tiene esa cuota de ingenuidad, creatividad y esa sensación de que el mundo es más grande de lo que un niño podría imaginar. Si te atrapó el lado más sci-fi suave de Stranger Things, aquí lo encontrarás sin el horror del Upside Down. La recomiendo para una tarde tranquila, cuando echas de menos la imaginación sin fronteras de la niñez.
Juegos de guerra (1983)
Pocos recuerdan este título de principios de los años 80, pero antes de que existieran hackers adolescentes cool, existía Juegos de guerra. En esta historia un chico muy inteligente para su edad, activa por error un programa militar intentando colarse en un sistema de videojuegos. En esta película no hay terror pero si ese tono de thriller tecnológico adelantado a su tiempo. La recomiendo sobre todo si te gustó la parte más “laboratorio” de Stranger Things, o ese tono conspiranoico que siempre rondó alrededor del Dr. Brenner. La he vuelto a ver después de muchos años y para mi sorpresa es un film que envejece muy bien.
Super 8 (2011)
Una de mis favoritas de esta lista, Super 8 es mucho más que una carta de amor de J.J. Abrams a Spielberg y a Los Goonies. En mi opinión está filmada con un cariño evidente por la infancia de los 80, y por eso merece un lugar aquí. La película sigue a un grupo de jóvenes (con un casting perfectamente elegido) que intentan filmar su propia película mientras el caos se desata en su pueblo después de que un monstruo escape de un tren militar. Si te gusta Stranger Things, esta es una de las que más se asemejan en tono y estilo: tiene el mismo equilibrio entre misterio, emoción, nostalgia y fenómeno paranormal que tanto adoramos.
The Faculty (1998)
Ahora nos ponemos un poco más adultos para pasar a un territorio más inquietante. The Faculty es puro horror adolescente de los 90, con aliens infiltrados en un instituto y profesores que levantan muchas sospechas. Tiene ese espíritu de ¿en quién puedes confiar?”, tan presente en Stranger Things, especialmente en las temporadas donde el Mind Flayer intercede. Si disfrutas las dinámicas de grupo y la paranoia que crece escena a escena, esta te va a encantar. Personalmente, la veo como una prima punk y descarada de Hawkins High. Y probablemente sería una película que Dustin disfrutaría ver con unas palomitas junto a Eddie.
Jóvenes ocultos (1987)
Vampiros, estética de la misma década y una banda sonora desafiante es todo lo que necesitas saber para darle una oportunidad a esta película. Jóvenes ocultos es bastante desconocida, pero es una maravilla mitad terror adolescente, mitad cultura alternativa. Si Eleven y los suyos representan la inocencia del suburbio, aquí tenemos una versión que podría haber sido dirigida por el mismísimo Hellfire Club. La recomiendo para quienes quieran dar un salto claro hacia lo oscuro sin perder el humor ni el tono juvenil.
Ojos de fuego (1984)
Nos encontramos con otra adaptación de Stephen King, y probablemente una de las más claramente conectadas al espíritu de la serie Stranger Things. En Ojos de fuego, una tierna Drew Barrymore interpreta a una niña con poderes psíquicos que huye junto a su padre mientras una organización gubernamental intenta tomar control. ¿Te suena conocido? Es prácticamente la base narrativa de Eleven. Ideal para los fans que siempre quisieron ver una versión vintage del trope “niña con poderes Vs el sistema”.
Pesadilla en Elm Street (1984)
Cerramos esta lista con el título más terrorífico de todos. Aquí nos encontramos oficialmente con Freddy Krueger, la criatura que convirtió el sueño en un territorio oscuro y mortal. Pesadilla en Elm Street es ideal para quienes buscan subir el nivel después de conocer a Vecna en Stranger Things. Si buscas reencontrarte con el terror del Upside Down o si te atrae la idea de un monstruo inteligente y sádico jugando en el mundo mental, este clásico es obligatorio. Personalmente, sigue siendo una de las películas que mejor entiende lo que realmente da miedo a todas las edades.





























































































