Si eres un aficionado de la película Wicked, seguro habrás quedado con ganas de continuar con su emotivo viaje musical y su historia de amistad en la Tierra de Oz. Si es tu caso, llegaste al lugar indicado. En esta lista seleccionamos para ti películas similares a Wicked: Parte II disponibles en streaming, ya sea porque también se inspiran en El Mago de Oz de L. Frank Baum, porque también son musicales, por sus temáticas similares o incluso porque comparten equipo creativo con la adaptación cinematográfica del exitoso musical de Broadway.
El mago de Oz (1939)
No podemos comenzar por otro sitio que no sea la clásica adaptación de El mago de Oz de 1939, quizá la película más influyente en la iconografía derivada de la obra de L. Frank Baum y sus múltiples adaptaciones, incluyendo la propia novela Wicked: Memorias de una bruja mala, su adaptación a Broadway y las dos películas.
Es un musical clásico, que incluso precede a otros de la edad dorada de Hollywood como Ha nacido una estrella (también con Judy Garland) y Cantando bajo la lluvia, pero cuya presentación relativamente fidedigna del relato original de Baum, sirve para el ejercicio de comparar las versiones de la historia.
El Mago (1978)
Wicked podrá ser el musical más exitoso y conocido inspirado en El mago de Oz, pero definitivamente no es el único ni el primero. Esa distinción le corresponde a El mago (The Wiz), adaptación que con el tiempo ha sido más recordada por la participación de Michael Jackson como el Espantapájaros, en su única actuación para cine.
Se trata de una adaptación musical contemporánea filtrada por la cultura urbana afroamericana de la época, con un equipo creativo de talentos musicales predominantemente afroamericano, también con Diana Ross como Dorothy (aquí una maestra de escuela), arreglos musicales de Quincy Jones para los temas originales de Charlie Smalls y Luther Vandross. Piensa en El mago de Oz pero a través de la lente de Summer of Soul, o en lo que hace Los pecadores por la ficción de vampiros.
Oz, un mundo de fantasía (2013)
Buena parte del encanto de Wicked viene de tomar un mundo de fantasía ya establecido para ampliarlo o crear algo nuevo. Lo mismo puede decirse de Oz, un mundo de fantasía (Oz, the Great and Powerful), fantasía dirigida por Sam Raimi que funge como precuela al clásico de 1939, estableciendo la llegada de Oscar Diggs (James Franco), Glinda (Michelle Williams) y Theodora (Mila Kunis).
Una película que adopta la estética colorida de El mago de Oz de 1939, pero por vía de la sobrecarga de CGI propia de fantasías de su época, como Alicia en el País de las maravillas. Cabe señalar que sucede en una continuidad distinta a la de Wicked, así que no deben entenderse como parte de una misma historia, sino como diferentes interpretaciones del mundo de Oz.
Into the Woods (2014)
En esa misma línea de tomar una historia establecida y convertirla en un musical, Wicked tiene bastante en común con esta producción de Disney. Into the Woods es, también, un musical de Broadway adaptado a película que parte de no una, sino varias ficciones establecidas: cuentos de los hermanos Grimm como Caperucita roja, Rapunzel y La cenicienta, entretejidas en una misma trama.
Es un experimento curioso, un musical para “chicos de teatro”, fans de Disney o de series como Érase una vez, aunque coqueteando con la “mentalidad franquicia” para los crossovers con la que la compañía se ha sumergido con producciones de Marvel Studios, por ejemplo.
En un barrio de Nueva York (2021)
Wicked podrá ser la producción de cine musical más popular en la filmografía de su director, Jon M. Chu, pero no es ni remotamente la primera. E incluso diríamos que está lejos de ser la mejor. Ese título le corresponde a la infravaloradísima En un barrio de Nueva York (In the Heights), que sigue varias historias de sueños y aspiraciones en un vecindario dominicano de la ciudad titular.
Es, en ciertos aspectos, una heredera de Amor sin barreras (West Side Story), y argumentaríamos que es la joya en la corona en la irregular filmografía del cineasta, que ha tenido altibajos muy variables entre Jem y los hologramas o la franquicia Step Up, por mencionar sólo sus propuestas dentro del género musical.
La escuela del bien y del mal (2021)
Uno de los temas centrales de Wicked—en la adaptación musical y todavía más en la novela original—es la naturaleza del bien y del mal, donde las dos protagonistas, Elphaba (Cynthia Erivo) y Glinda (Ariana Grande) son orilladas a lados opuestos del espectro durante su estancia en la Universidad de Shiz (la historia tiene ciertos tintes deterministas).
En ese sentido, podemos compararla con La escuela del bien y del mal (The School for Good and Evil), sobre un mundo de fantasía en el que niños son llevados (contra su voluntad) a una escuela donde estarán destinados a convertirse en héroes o villanos de cuentos de hadas, y dos mejores amigas se descubren en lados opuestos (otro aspecto que tiene en común con Wicked, además de la participación de Michelle Yeoh). Es otra película de fantasía situada en un colegio donde jóvenes deben descubrir y cuestionar su destino—a lo Harry Potter—.
Frozen: El reino del hielo (2013)
¿Un musical fantástico donde dos mujeres hermanadas terminan enfrentadas trágicamente por las consecuencias de los poderes mágicos de una de ellas? Con esta descripción, podríamos estar hablando tanto de Frozen: El reino de hielo de Disney, como de Wicked (que, en su versión de Broadway, también tiene en común el tener a Idina Menzel como la fenomenal protagonista e intérprete del tema musical principal).
Varios argumentarían que, quizá junto con Vaiana (Moana), Frozen es la joya en la corona de la más reciente era de Disney, inaugurada por Enredados (Tangled). Además de sus narrativas de reivindicación femenina, todas tienen en común una espectacular animación digital en 3D, dejando atrás la animación tradicional en 2D que definió al estudio por buena parte de su historia.
Blancanieves (2012)
El revisionismo de un cuento clásico desde la óptica de la villana no es un truco exclusivo de Wicked. Para muestra: Blancanieves (Mirror Mirror), una interpretación en clave cómica del cuento homónimo, pero ahora, desde la perspectiva de la “Reina Malvada” (interpretada por Julia Roberts).
La palabra clave aquí es “cómica”, pues la trama ve a la Reina lidiar con problemas financieros en el reino que debe gobernar en ausencia de su marido, mientras su hijastra (Lily Collins) parece más interesada en su beneficio. Es un “paquete mixto”, si somos sinceros, irregular en tono y con algo de humor anticuado. Por otro lado, y sin ser una producción de Disney, desciende de la autorreflexividad de la comedia Encantada: La historia de Giselle y es, paradójicamente, más inspirada que el propio remake de Blancanieves que Disney estrenaría más de una década más tarde, en 2025.
Stardust (2007)
Aunque no es exactamente como las historias de Oz, la aventura fantástica de Stardust (adaptada del libro homónimo de Neil Gaiman) le debe evidente inspiración tanto en temas como elementos. Mundos fantásticos, brujas malvadas, princesas perdidas y personajes excéntricos—aunque quizá no tanto como leones parlantes y espantapájaros vivientes—.
En otros sentidos, recuerda más a La princesa prometida y a Las crónicas de Narnia que a El mago de Oz, pero si lo que te gusta de Wicked es el aspecto romántico, hay bastante de eso en esta historia.
Dentro del laberinto (1986)
Además de El mago y Wicked, no existen muchos musicales que adapten directamente las historias del mundo de Oz o alguna versión de las mismas. Sin embargo, podríamos decir que el clásico de culto Dentro del laberinto (Labyrinth) sí que tiene al menos alguna influencia de los relatos de L. Frank Baum.
La trama sigue a una adolescente (Jennifer Connelly) quien debe adentrarse en un mundo fantástico para salvar a su hermano bebé, quien ha sido secuestrado por el Rey de los Goblins (el icónico David Bowie). Es como una versión modernizada y más oscura del relato de Dorothy Gale, pero con la mágica mano del director Jim Henson (también responsable por Cristal oscuro). Es más cercana en espíritu, curiosamente, a Oz, un mundo fantástico (Return to Oz), que ve a Dorothy volver a una versión más oscura y decadente de Oz.



























































































