La ciencia ficción lleva décadas jugando a adivinar el futuro… Y casi siempre se pasa de frenada. Acuérdate de cómo Star Trek: La serie original (1966) imaginó un remoto aparato de telefonía portátil y un mundo donde las tablets se emplearían para la computación de naves, y ahora compara cuántas pequeñas pantallas miras a lo largo del día.
O piensa en el pobre Montoya, corriendo por la playa La isla de las tentaciones (2020), y en cómo El fugitivo de Stephen King, o la adaptación a cine de Perseguido (2025), ya anticipaba el interés que despertaría en las masas un tiparrejo a punto de ser destrozado. Madre mía, es que incluso Donald Trump quiere implementar unos Patriot Games en 2026 que suenan peligrosamente a los Juegos del hambre (2021).
En fin, con 2026 a la vuelta de la esquina, apetece mirar atrás y preguntarse: ¿qué tan locas fueron (o no tanto) las predicciones que películas y series hicieron sobre “nuestro” presente inmediato? Spoiler: acertaron en apuntar a algunas obsesiones y fallaron estrepitosamente en el resto… Creo, espero, porque aún no hemos cruzado el año y todo puede ser.
La tecnología que el cine y la televisión predijo para 2026
Japón vive en el futuro, y en el anime Sword Art Online La película: Ordinal Scale (2017), el 2026 es prácticamente un patio de recreo dominado por la realidad aumentada: el juego Ordinal Scale convierte calles, parques y edificios reales en escenarios de combate donde la gente pelea y sube de nivel como si fuera lo más normal del mundo. No hay encierro total como en la primera Sword Art Online (2012), pero sí una fusión inquietante entre ocio, tecnología y vida cotidiana: tu memoria, tu identidad y tus relaciones pasan por el filtro del sistema. ¿Te suena al momento presente? A mí sí.
Pero sabes tan bien como yo que Sword Art Online aporta casi tanto al imaginario de la ciencia-ficción como al mundo del anime en general, así que voy a recomendarte una serie que sucede en 2026 y que sí resulta interesante. Dennou Coil (2007) está lleno de gafas de realidad aumentada donde aparecen capas invisibles a la ciudad: mascotas digitales, virus informáticos y espacios prohibidos que solo existen online.
La clave es que nadie lo vive como algo épico, sino como una extensión muy “normal” de la infancia. Un algo más en la rutina, algo que conecta bastante con nuestro presente, donde ya ni pensamos en que lo que hay dentro de una pantalla no forma parte de la vida tangible, real. Por ello, te diría de verla si te gustó la cotidianidad de los yokai de Ancien y el mundo mágico (2017), y –obvio– si no le has cogido tirria a la tablet. Pensándolas desde casi-2026, queda claro que ninguna acertó del todo en la forma, pero Den-noh Coil entendió mejor el runrún de hoy día, cuando el futuro no nos convierte en héroes digitales, solo en usuarios permanentes.
Los “juegos de guerra” de 2026, según ‘Doom’ y ‘Misión: Imposible’
Sí, me refiero a los Juegos de guerra (1983) de John Badham a conciencia, porque el año que nos viene encima según Doom: La puerta del infierno (2005) está “quemadito”… Como en el videojuego, Marte ha sido colmado por experimentos con portales interdimensionales que terminan liberando demonios y caos absoluto. Suena a algo que Elon Musk pensaría. Que sí, el resto es puro espectáculo, pero piensa en la fe ciega de los bros de Silicon Valley en que la tecnología puede solucionar problemas que ellos mismos generan.
Otra película que se situó en 2026 casi como forma de amonestación fue Misión: Imposible - Sentencia final (2025), que vimos como entretenimiento veraniego autocomplaciente pero traía a colación, sin mucha sutileza, todos los peligros de la IA. Sí, era Ethan Hunt enfrentándose a un pen-drive malévolo y omnipotente… Pero la imaginación tocaba un nervio real: en 2026 los conflictos y los riesgos globales se vuelven cada vez más opacos, tecnológicos y difíciles de monitorizar. Si no, mira cómo la critica “la patriota” Kathryn Bigelow en la fantástica Una casa llena de dinamita (2025).
El Apocalipsis no llegó (aún), pero el 2026 ‘The Last of Us’ se siente un lunes normal
Si a ti te dicen que los polos se derriten, que se nos acaba el petróleo y que los alquileres no dejarán de subir, tú casi empiezas a desear que una pandemia zombi arrase con todo, ¿no? Hay una película y una serie que han pensado el año nuevo como un futuro muy, pero que muy postapocalíptico, y ambas son bastante recientes. Por un lado, estaba El amanecer del planeta de los simios (2014), con el planeta dominado por simios no humanos (digo, ¿como Avatar: Fuego y ceniza pero con pelambreras en lugar de piel azul?).
Y por otro, The Last of Us (2023), que ya desde el videojuego también pintaba un 2026 colapsado. El tono acierta, claro. Tras el COVID sabemos lo frágil que es nuestra querida “normalidad”. Que sí, en la literalidad resultan absurdas, porque por la calle no veo yo simios gobernando ni hongos zombificadores… Pero fíjate en cómo seguimos funcionando a pesar del apocalipsis que venimos de vivir. Y así de frágiles nos sentimos.
Por ello, la mejor película ambientada en el año por llegar sigue siendo El brillo de la televisión (2024). En esta perlita de Jane Schoenbrun, en 2006 un niño deberá decidir si se entrega al vértigo de vivir fuera del armario (o metafóricamente, saltando dentro de una madriguera de Alicia) o bien, si podrá pasar veinte años más ignorando su identidad. La respuesta –te aseguro– te dolerá, la veas cuando la veas.
No me extraña nada que la factoría escapista de Marvel haya decidido ambientar algunas de sus últimas apuestas en 2026, porque si bien el mundo avanza desorganizado por entre universos fragmentados y duplicidades en Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (2023) o Invasión secreta (2023), por lo menos los superhéroes de Marvel sí pueden salvar el día y devolverlo a los valores más tradicionales que ostenta la moral estadounidense. ¡La familia! ¡El “si quieres, puedes”!
Mira, quizás el meteorito de la serie coreana Adiós, Tierra (2024) acaba llegando en un par de días… Y como pronosticaba la divertidísima farsa No mires arriba (2021), quizás debamos esperarlo.





























































































