
Oscar 2026: Las grandes sorpresas y las decepciones
Los Oscars 2026 nos han regalado un palmarés bien repartido entre sus dos contendientes principales, Una batalla tras otra (2025) y Los pecadores (2025), así como generoso con las competidoras más queridas, como la triplemente premiada Frankenstein (2025). Podría parecer, de hecho, que todo el mundo ha salido ganando por igual en esta 98 edición de los Premios de Hollywood, y así lo corrobora el buen ambiente de la sala, como explicamos en el análisis de los momentos más impactantes de la noche de los Oscars.
Pero como comprobarás en nuestra guía completa con todas las ganadoras, el palmarés de 2026 nos ha dejado con más de una sorpresa y algún vacío desagradable.
Sorpresa: ¿¡Ni una directora de fotografía oscarizada en 98 años!? Autumn Durald (‘Los pecadores’) hace historia
El siglo de historia del Oscar a la Mejor Fotografía se ha escrito sin ninguna mujer en lo más alto, por lo menos hasta anoche. La directora de fotografía Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera oscarizada en la gala número 98 por su trabajo en Los pecadores.
Sorprende que a día de hoy sólo tres mujeres hayan sido nominadas –Rachel Morrison por El color de la guerra (2017), Ari Wegner por El poder del perro (2021) y Mandy Walker por Elvis (2022)–, y todas de forma muy reciente.
La exclusión sistemática de mujeres durante décadas en el sector de las ópticas resulta difícil de justificar, pero más emotivo fue el discurso de Durald al recoger el caballero dorado. La galardonada ha aprovechado para convocar a todas las mujeres de la sala: “Me gustaría que os levantaseis, porque sin vosotras yo no estaría aquí”.
Decepción: ‘Sueños de trenes’, ‘Valor sentimental’, ‘Bugonia’...
Las huéspedes de honor en el cementerio de las expectativas que es cada gala de Hollywood destacan tres películas excelentes, pero en una edición muy reñida. Son Sueños de trenes (2025), como representación del “cine de calidad” sin ningún número en un año eminentemente pop. También Valor sentimental (2025), cuyo batacazo era especialmente sonoro al llegar con varias nominaciones importantes y con la narrativa a su favor en una Academia que se jacta de ser cada vez más internacional.
Y Bugonia (2025), una de las propuestas más divisorias del año, confirmó que la Academia puede coquetear con la bilis de Yorgos Lanthimos, pero que –incluso con Emma Stone al frente– ya estamos un poco hartas de tanta excentricidad.
Sorpresa: “Que no cunda el pánico, pero tenemos un empate”
La sorpresa no puede compararse al empate increíble de los penúltimos Goya, ni al equívoco de Moonlight (2016) y La ciudad de las estrellas (La La Land) (2016). Pero claro, sólo en seis ocasiones –de 98 ediciones– ha habido un empate en los Oscars; eso son, únicamente tres votos de diferencia entre 11 mil académicos.
Cuando Kumail Nanjiani abrió el sobre del Mejor Cortometraje de Ficción, levantó la vista con incredulidad: “Es un empate”. El premio fue compartido por Dos personas intercambiando saliva (2025) y Los cantores rusos (2026). Luego todo saldría bien, pero eso no ahorró una broma de Conan O’Brien: “Sólo quiero felicitar a ambos ganadores. Acabáis de arruinar 22 millones de quinielas de los Oscar”.
El ex-aequo más famoso de la historia de los Oscars hasta el momento sigue siendo el de 1969, con Barbra Streisand (Una chica divertida) contra Audrey Hepburn (El león en invierno) a Mejor Actriz. Entonces, Streisand no quiso subir y Hepburn saludó a su estatuilla con aquel memorable “Hola, guapo”.
Decepción: Ethan Hawke y Timothée Chalamet pierden, Sean Penn gana pero no se presenta
Nadie podía predecir, de veras, las categorías interpretativas masculinas este año… Lo cual no nos salva del chasco que igualmente nos hemos llevado. Ethan Hawke sostenía todo el peso de la magnífica Luna Azul (2025) sobre sus espaldas, pero la de Linklater se ha ido de vacío; en fin, es una de las películas nominadas de las que nadie está hablando (pero deberían). Y el fracaso de Timothée Chalamet, unido a todos los dardos que sobre él se lanzaron, acabó de dejar a Marty Supreme (2025) por los suelos.
En Actor de Reparto, que sí estaba algo más cantada, Sean Penn se llevó su sexta estatuilla (ya van treinta años desde la primera, con Pena de muerte). Pero nadie podía hacerse a la idea de que Penn, que ya llevaba haciendo pellas a los Globos de Oro, a los Premios de los Actores y a los BAFTA tampoco se hubiera presentado a la ceremonia más importante del cine de Hollywood. Penn mantiene desde hace años una relación incómoda con los premios, entre el desinterés y la protesta política. Y claro, entre tanta decepción, su ausencia como mínimo resultó divertida.
Sorpresa: El premio menos predecible, el Oscar a Mejor Casting
El premio al Mejor Casting, la primera nueva candidatura en 25 años, supuso una de las mayores sorpresas de la noche por su simple novedad. Al fin y al cabo, nadie tiene muy claro cómo se vota este premio o qué esperar de él, en general.
Una película como El agente secreto (2025) destacaba por construir un reparto coral de rostros desconocidos, pero marcados por una época muy particular. Luego estaba Los pecadores de la veterana Francine Maisler (12 años de esclavitud), cuyo mérito parecía radicar en haber equilibrado el equilibrio perfecto entre estrellas y secundarios en un auténtico ejército amenazador. Y luego ganó Una batalla tras otra, sin que nadie supiera explicarse muy bien por qué. Habrá que ir perfilándolo en los años que vienen.
Decepción: ‘Sirât’, España pierde por partida doble
La Sirat: Trance en el desierto (2025) de Oliver Laxe finalmente no pudo alzarse con el Oscar a Mejor Película Internacional, quedando por detrás de Valor sentimental. España aún tenía esperanzas de ganar la estatuilla en la categoría de Mejor Sonido, pero tampoco consiguió imponerse a los motores de F1 la película (2025). Un vacío doble, pero no inesperado: por la parte de Laxe, porque la competencia de la de Joachim Trier era simplemente demasiado para la gallega, y por la de sonido, porque en Hollywood se premia lo comercial y cercano.
Sin embargo, debemos reconocer el mérito del trío de Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, con la posibilidad de convertirse en el primer equipo de sonido íntegramente femenino en ganar un Oscar. Seguiremos esperando.





































