
Oscar 2026: 6 momentos impactantes que no tuvieron nada que ver con los ganadores y perdedores
Los Oscars dejaron un palmarés previsible, marcado por un cordial reparto de galardones entre las dos favoritas, Una batalla tras otra (2025) como Mejor Película, Director y Guion Adaptado, entre otras, y Los pecadores (2025), Mejor Actor, Fotografía y Guion Original. Si quieres ponerte al día de la 98 edición de los Premios de Hollywood, aquí nuestra guía completa con todas las ganadoras.
Eso sí, para la Academia los Oscars nunca acaban en los premios, y sabemos que cada año tratan de estar a la altura de la enorme cantidad de talento presente en el Dolby Theater. ¿Pero cuáles son los ingredientes de un buen espectáculo audiovisual? Para concretarlo, en JustWatch repasamos los episodios más comentados de la gala de los Oscars 2026, ordenados de menos a más importancia.
Un concierto K-Pop, un gran discurso y una idea loca en los Oscars 2026
De entrada: la de anoche fue una gala especialmente flaca en términos de entretenimiento. Con 24 premios a dar –uno más que de costumbre, por el Casting– y por terror absoluto a aburrir, los Oscars quisieron ir por faena, y los momentos más memorables los llevaron puestos quienes salieron al escenario. Para agilizar, se recortaron los números musicales apenas a la “Golden” de Las Guerreras K-Pop (2025) y al “I Lied To You” de Miles Caton por Los pecadores; lo cual, en realidad, acabó lastrando el sentido del espectáculo…
Por mucho que se repartieran unas bombillas iluminadas muy kitsch, dignas de Benidorm Fest, para animar durante las actuaciones musicales (nunca olvidaremos la cara de Leonardo DiCaprio ilusionado meneando la lamparita). Los Oscars buscaban este año ser ejecutivos, pero sobre todo pop. En fin, los tiempos han cambiado: ¿os imagináis plantear un número con bombillas el año de Nomadland (2020)?
El show lo proporcionó la emoción genuina de los ganadores, lo cual en un año tan cargado políticamente podría haber salido fatal, pero que acabó encontrando una platea especialmente receptiva. Recordaremos durante largo tiempo el discurso de Jessie Buckley recogiendo el Oscar a Mejor Actriz por Hamnet (2025), que lazó unas palabras a su pareja Fred Sorensen y a su hijo, de meses: “Seguramente estés soñando con leche, pero esto es muy grande”. Buckley, rota pero echada para adelante, dedicó el premio “al bello caos del corazón de una madre”. Y lo compartió con la sala: “Venimos del linaje de mujeres que continuamos creando a pesar de todo”.
Las mejores parejas de entregadores de los Oscars 2026
Se preveía que la aparición de Nicole Kidman y Ewan McGregor para entregar el premio a la Mejor Película sería la pareja estrella de la noche, pero tuvieron buena competencia y –con honrosas excepciones, como la de nuestro querido Javier Bardem y Priyanka Chopra, que no pegaban ni con cola– entre los entregadores no faltó la química. De momento, los protagonistas de Moulin Rouge (2001) hicieron galas de su tremenda complicidad un cuarto de siglo después de aquel musical. Recordaba McGregor: “Durante 25 años, cada vez que siento la palabra amor temo que alguien se descuelgue del techo y arranque a cantar montado sobre el candelabro”.
El criterio para las parejas de entregadores de anoche fue, eso sí, una estrategia de puro marketing, y pudimos ver prácticamente a toda la temporada siguiente de estrenos salir para dar estatuillas. Anne Hathaway y la histórica editora de Vogue Anna Wintour aparecieron juntas en un gesto de promoción de El diablo viste de Prada 2 (2026). Robert Pattinson y Zendaya hicieron lo consiguiente por El drama (2026), alguien decidió sentar a Kate Hudson al lado de un Grogu que nada pintaba en la gala de la Academia, excepto por la publicidad de Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026).
Incluso Chris Evans y Robert Downey Jr. se presentaron debidamente ataviados a juego con sus personajes en Vengadores: Doomsday (2026). De las mejores entregas, yo elijo el divismo de Maya Rudolph, que apareció junto con las cinco damas de honor de La boda de mi mejor amiga (2011) para entregar el premio al Sonido y espetó tan tranquila: “Estaba contando mi dinero y me he preguntado, qué será el sonido”. Pues no lo sé, pero tú eres una reina.
Todos los chistes a un apaleado Timothée Chalamet
El que se creía ganador por Marty Supreme (2025) lleva unas semanas complicadas, que culminaron en su derrota anoche contra Michael B. Jordan en Los pecadores; simbólicamente, la Academia prefirió a un actor haciendo de dos hermanos, antes que a una interpretación que sostiene una película clásicamente de personaje. Timothée Chalamet cae muy mal (su popularidad ha ido decayendo a mínimos), y su fabuloso atuendo totalmente blanco ayer se vivió como un lienzo sobre el que recibir balazos durante toda la gala. ¿Vestiría gafas de sol para que no lo viésemos llorar?
Los chistes al pobre Chalamet fueron constantes y ni Robert Downey Jr. perdió la ocasión de meterse con la fobia del chaval hacia el ballet. Sólo puedo imaginarme a Leonardo DiCaprio consolándolo, o recordando juntos cuánto le costó al favorito de Tarantino conseguir su primer Oscar en El renacido (2015): “Timmy, te toca meterte dentro de un caballo en el hielo”. Quien sí rio a gusto fue Sean Penn, Mejor Actor de Reparto por Una batalla tras otra, y que simplemente no se presentó. El actor lleva toda la temporada pasando de recoger los galardones que ha amasado con la de Paul Thomas Anderson.
La gala, de hecho, fue muy crítica con la juventud y los nuevos circuitos de consumo y promoción: Stellan Skarsgård recibió no pocas pullas por su campaña de autobombo por Valor sentimental (2025), hubo chistes contra YouTube, Netflix y el brainrot, e incluso el niño de Hamnet recibió un chiste cariñoso.
La excelente actitud del equipo de ‘Pecadores’
Lo que tiene ser la película más nominada de la historia de los Oscars es que también tienes las de perder mucho, en muchas categorías. El arranque de la gala, dedicado a las nominaciones técnicas, ha ido quitándole al equipo de Ryan Coogler trofeos posibles en favor de Frankenstein (2025), reconocida por ser más artesanal. Pero también por ello, cada victoria se ha vivido con más intensidad: cuando finalmente, han sumado las cuatro estatuillas de 16 posibles, Los pecadores brillaban tanto como Una batalla tras otra, objetivamente mucho más galardonada.
La directora de fotografía Autumn Durald, que ha hecho historia por ser la primera mujer en conseguir el reconocimiento (en 98 años, guau) ha recordado como “cuando le dices a Ryan que muchas gracias por contar contigo en su película, siempre te responde, ‘no, gracias a ti por hacer películas conmigo’”. La galardonada ha aprovechado para convocar a todas las mujeres de la sala: “Me gustaría que os levantarais, porque sin vosotras yo no estaría aquí”.
Asimismo, en una gala que saca lo peor de sus asistentes –recordemos el bofetón de Will Smith–, Ryan Coogler no ha perdido la oportunidad de quedar como una persona majísima. justo cuando Durald ha subido al escenario la realización de la gala ha pinchado a Coogler trayendo en brazos al hijo de ella, Aidan, mucho más cerca para que pudiera ver bien a su madre. Tampoco nos hemos perdido todos los abrazos que Coogler ha dado a Chloé Zhao.
Un “In memoriam” con demasiados nombres
Uno de los homenajes más emotivos llegó de la mano de Billy Crystal, que recordó a su amigo y colaborador Rob Reiner. Ambos habían compartido tres proyectos que marcaron una generación: Cuando Harry encontró a Sally (1989), La princesa prometida (1987) y Esto es Spinal Tap (1984). Crystal destacó que “sus películas durarán para siempre porque van de lo que todos aspiramos a ser. Quienes tuvimos el privilegio de trabajar con él y de amarlo, sólo nos queda decir: ‘Amigo, qué bien lo pasamos asediando el castillo’”, un guiño directo la mítica frase de Crystal en La princesa prometida.
El bloque final estuvo marcado por un tono especialmente íntimo. Diane Keaton apareció entre los nombres recordados mientras la actriz Rachel McAdams subía al escenario para despedirla, emocionadísima. “Vistió tantos sombreros, literal y metafóricamente”, dijo McAdams, recordando que, entre todos ellos, los más importantes fueron los de madre y amiga.
El montaje continuó repasando una lista de nombres que marcaron décadas de cine (y cuantísimos se han ido este año pasado)... Aparecieron imágenes de intérpretes como Terence Stamp, Claudia Cardinale o Diane Ladd, junto a figuras tan queridas como Catherine O’Hara y Val Kilmer. Levanta la mano si también lloraste con las referencias a Bitelchús (1988) y a Top Gun: Ídolos del aire (1986). Asimismo, se recordó a leyendas de Hollywood como Robert Duvall y Robert Redford, cuyas carreras definieron buena parte del cine estadounidense de la segunda mitad del siglo XX.
Sobre Redford se había desvelado ya el tributo de Barbra Streisand, que evocó con humor y cariño al compañero al que rendía homenaje: “Nunca sabías qué podías esperar de él”. La actriz de El príncipe de las mareas (1991) lo describió como “un vaquero intelectual, que forjó su propio camino”, antes de añadir un apunte íntimo: “Lo añoro más que nunca, aunque me llamara Babs”. El homenaje culminó con Streisand cantando “The Way We Were”, tema central de la película Tal como éramos (1973).
El monólogo inicial de Conan O’Brian
Ningún momento puede compararse al discurso inaugural de Conan O’Brien, que supo convertir con gracia la tensión palpable que se respiraba en la sala, transformándola en sentido del show. “¡Todo va bien!”, ironizó para arrancar. Los dardos no se detuvieron un segundo, a partir de ahí.
El más envenenado se dirigió al cabecilla de Netflix, Ted Sarandos: “Está aquí Ted Sarandos, es su primera vez en un cine”, bromeó, antes de imaginarlo interpretando a un villano indignado, poniendo vocecilla: “Seguro que piensa, ‘¡Deberían estar en casa, donde pueda monetizarlos! Je je je!’”. En esa misma línea de dardos a las plataformas, también se jactó sobre la ausencia de nominaciones de Amazon: “¿Pero por qué la empresa de la que compro mis rollos de papel de váter no está ganando más Oscars?”.
No faltaron bromas a la situación política de Estados Unidos, como cuando al referirse a Hamnet, comentó: “En Hamnet, Agnes da a luz en un bosque. Aquí, a esto lo llamamos ‘un sistema de salud pública para todos los bolsillos’”. Y tampoco faltó el clásico momento de bromear con las estrellas en primera fila, en este caso hacia Rose Byrne, con quien trabajó en un pequeño cameo por Si yo tuviera piernas, te patearía (2025): “Es difícil actuar junto a alguien con quien siempre has tenido un crush masivo. Pero lo hiciste muy bien, Rose”. Qué mejor manera de surfear la situación.
El broche final para su discurso, además, fue tan absurdo como teatral: un número de ópera en el que apareció un halcón portando la estatuilla del Oscar. Qué pena que este sentido del show no se mantuviera durante el resto de la velada… Aunque quizás tanta ópera hubiera provocado urticaria en nuestro amigo Timothée.









































