“Cumbres borrascosas” (“Wuthering Heights”), enésima adaptación del clásico literario, ahora dirigida por Emerald Fennell (Hermosa venganza), promete momentos de tensión sexual desbordante entre sus protagonistas, Margot Robbie y Jacob Elordi. Y cumple… a secas. La realidad es que la película despliega escenas de erotismo y cachondez apenas comparables a las de Cincuenta sombras de Grey, por poner un punto de comparación conocido.
Es decir que si entras a esta función esperando romance de lo más picante, quizá te parezca un poquito tibia. Si te faltó calor, acá seleccionamos otras siete películas más eróticas y cachondas que “Cumbres borrascosas”. Y ojo: esto no necesariamente quiere decir que sus escenas sean explícitas, sino que son películas que encuentran sensualidad en sugerencias más interesantes que la masa de pan.
1. Desafiantes (2024)
De la filmografía de Luca Guadagnino podríamos sacar varios títulos para este listado, pero para este caso, nos conformamos con una: Desafiantes (Challengers), un drama de romance y comedia en el que las fronteras entre la amistad, el deseo y la rivalidad—tanto deportiva como afectiva—fluctúan en un fascinante triángulo conformado por Zendaya, Josh O’Connor y Mike Faist.
Nunca un deporte de pelota había sido una alegoría tan efectiva para los ires y venires del amor y el erotismo, pero Guadagnino la utiliza para máximo efecto aquí, construyendo una tensión que crece hasta volverse insoportable. Es como Wimbledon pero considerablemente menos tibia.
2. Cómplices del engaño (2023)
Esta película del director Richard Linklater, inspirada en una increíble historia real, sigue a Glen Powell como un tímido profesor de psicología con otro interesante trabajo: hacerse pasar por sicario para ayudar a la policía de Nueva Orleans a atrapar criminales. Sin embargo, cruza una línea cuando una hermosa mujer (Adria Arjona) lo busca para asesinar a su marido abusador. Aunque rechaza hacerlo, su vínculo con esta mujer crece, y su acto como el carismático criminal se vuelve cada vez más real.
Cómplices del engaño (Hit Man) es una película sumamente erótica no sólo porque tenga escenas íntimas—y claro, ayuda que los protagonistas son extremadamente guapos—, sino porque se trata de un juego de transgresión, tanto de identidades como de leyes. Es, en resumidas cuentas, sexi por divertirse con lo prohibido.
3. Bella de día (1968)
Hablando del tema, no podemos dejar fuera de la conversación a Luis Buñuel, cuyas imágenes surrealistas y tramas transgresoras, siempre han sido tan críticas del status quo como polémicas en su momento (y ahí están los ejemplos de Los olvidados o de Viridiana, por citar sólo un par).
Bella de día (Belle de Jour), protagonizada por el ícono francés Catherine Deneuve, trata sobre una joven mujer en un matrimonio frígido, a pesar de que tiene amor. La curiosidad la lleva a trabajar en un burdel durante el día, donde consigue algo de liberación sexual. Buñuel plantea una película donde una mujer es capaz de experimentar sus fantasías sin ser narrativamente castigada por ello.
4. Buena suerte, Leo Grande (2022)
Un vicio común de la sexualidad en pantalla es que las personas hegemónicamente bellas y, sobre todo, jóvenes, parecen ser las únicas susceptibles de desear y ser deseadas. Buena suerte, Leo Grande (Good Luck to You, Leo Grande) es una película que subvierte lo segundo, por lo menos.
Aquí seguimos a una mujer viuda (Emma Thompson) que, a sus 60 años, quiere disfrutar de su sexualidad de manera plena, algo que nunca consiguió durante su matrimonio. Con ayuda de un trabajador sexual llamado Leo Grande (Daryl McCormack), se dispone a disfrutar de una noche de autodescubrimiento y de placer, en una película que demuestra que, a veces, lo más sexy es ser vulnerables y abiertos en el erotismo.
5. Orgullo y seducción (2022)
En ningún lado dice que las películas cargadas de erotismo y cachondeo tengan que ser heteronormativas. Para desmentir esa expectativa, checa Orgullo y seducción (Fire Island), que en esencia es una reinterpretación contemporánea, queer y cómica de Orgullo y prejuicio.
Al igual que su material de origen, la película explora también temas como clase y prejuicios, pero dentro de la comunidad gay y en una isla durante unas vacaciones de verano. O sea: mucha carne, la dosis exacta de sudor y poca ropa para una tensión sexual constante.
6. El amante de Lady Chatterley (2022)
¿Queremos algo más directo y/o también inspirado en la literatura? Una buena opción es El amante de Lady Chatterley (Lady Chatterley’s Lover), novela de 1928 escrita por D. H. Lawrence que trata sobre el amorío entre una mujer casada de clase alta y el guardacaza de su propiedad.
La novela fue vetada en varios países en su momento debido a la explicitud de su contenido sexual, lo que ya te dará una idea de qué esperar. Ha tenido varias adaptaciones a lo largo de los años, pero nosotros recomendaríamos la de 2022, protagonizada por Emma Corrin.
7. Deseando amar (2000)
No, en esta película no hay nada de sexo, y estamos conscientes de ello. Sin embargo, el aclamado clásico Deseando amar (In the Mood for Love), del director Wong Kar-wai, entiende algo muy importante: que, a veces, es mucho más erótico el deseo no consumado, la añoranza por el tacto del cariño, que su propia consumación.
La película se sitúa en Hong Kong durante los 60 y sigue a un hombre (Tony Leung) y una mujer (Maggie Cheung), vecinos que se vuelven amigos cuando descubren que sus respectivos cónyuges les están siendo infieles entre sí. Este refugio de su infelicidad pronto se convierte en un deseo insoportable al que se niegan a sucumbir. Pero entre las miradas furtivas, la cámara lenta y la cadencia de los movimientos que ésta otorga, Wong Kar-wai encuentra erotismo hasta en el humo del cigarro.

























































































