
‘Invencible’ vs. ‘Dragon Ball’: ¿realmente los viltrumitas son más fuertes que los saiyajin?
Adaptada de los cómics homónimos de Cory Walker y Ryan Ottley, Invencible (Invincible) aborda la historia de Mark Grayson (voz en inglés de Steven Yeun), joven superhéroe e hijo de Omni-Man (voz de J.K. Simmons), uno de los seres más poderosos en la Tierra. Más adelante en la trama se revela (spoilers a continuación) que Omni-Man pertenece a una poderosa raza de conquistadores alienígenas conocidos como viltrumitas (viltrumites, en inglés), y que ha llegado a la Tierra para anexarla a un imperio intergaláctico.
Los fans de la animación, la fantasía y la ciencia ficción notaron los paralelismos obvios con la saga de Dragon Ball creada por Akira Toriyama. En su etapa más popular, Dragon Ball Z, se revela que el protagonista, Goku, es un saiyajin, una raza alienígena de guerreros muy poderosos, enviados a conquistar planetas para un imperio intergaláctico.
Naturalmente, las comparaciones entre saiyajin y viltrumitas no se han hecho esperar. ¿Pero cuál de las dos especies alienígenas es más poderosa y cuál saldría victoriosa en un hipotético enfrentamiento? Lo analizamos a continuación:
Los hechos: ¿en qué se parecen los viltrumitas y los saiyajin?
Las comparaciones, en la superficie, son obvias. Ambos viltrumitas y saiyajin son razas alienígenas de guerreros considerablemente más poderosos que un ser humano promedio, a pesar de que tienen apariencias casi idénticas y ADN compatible, lo que les permite reproducirse con ellos—Mark Grayson es un híbrido viltrumita-humano, y personajes como Gohan o Trunks son híbridos saiyajin-humano—.
Ambas especies forman parte de imperios intergalácticos que les envían a conquistar civilizaciones. Omni-Man es un emisario del Imperio Viltrum, violento y belicista con el objetivo de conquistar el universo. Mientras tanto, en Dragon Ball, los saiyajin inician la trama como subordinados de la Organización Interplanetaria de Comercio, liderada por el emperador Freezer para conquistar planetas y venderlos al mejor postor.
Sin embargo, ambas razas han experimentado pronunciadas caídas en su población en diversos puntos de sus respectivas tramas. El 99% de los viltrumitas sucumben al Virus de la Plaga, un arma biológica diseñada por un disidente para detener las aspiraciones imperialistas de su civilización, aunque algunos sobreviven. Por otro lado, los saiyajin fueron exterminados casi en su totalidad por el propio Freezer, quien temía el ascenso del Súper Saiyajin de la leyenda.
Sus poderes, en fundamento, son similares. Tanto los saiyajin como los viltrumitas tienen fuerza sobrehumana que permite destruir edificios, montañas e incluso planetas con sus puños. Ambas especies tienen resistencia y durabilidad extremas, pues son prácticamente invulnerables a casi cualquier cosa que la humanidad pueda arrojarles, desde armas de fuego pequeñas hasta aviones, misiles y tanques—cabe señalar que, en Dragon Ball, Goku de niño se enfrentó y derrotó a un ejército entero—. Cuando sí reciben daño, ambas razas pueden recuperarse a una velocidad muy superior a la humana.
Tanto viltrumitas como saiyajin son capaces de moverse a velocidades supersónicas, volar e incluso resistir en el espacio, aunque hay ambigüedad en este último punto en el caso de los saiyajin. Mientras capítulos de relleno en Dragon Ball Z muestran que Goku necesita un traje espacial para sobrevivir en el vacío, películas canónicas como Dragon Ball Z: La batalla de los dioses lo muestran luchando en el espacio sin problema.
¿En qué son diferentes los saiyajin y los viltrumitas?
Fuera de esta ambigüedad sobre su capacidad para resistir en el vacío del espacio, hay algunas diferencias clave entre saiyajin y viltrumitas que podrían ser determinantes en un combate hipotético.
La primera es que los viltrumitas son considerablemente más civilizados, inteligentes y estratégicos. Los saiyajin son presentados como una raza extraordinariamente poderosa y con profundo potencial, que disfruta el combate y la brutalidad, pero relativamente incivilizados y brutos, dependientes de la tecnología de Freezer para evolucionar y viajar a otros planetas.
El talento natural de los saiyajin también incluye habilidades como la manipulación del ki, la energía vital, que puede ser proyectada en rayos de energía con potencial devastador en combate. Una habilidad que, crucialmente, los viltrumitas no tienen.
Una diferencia determinante es el potencial y las transformaciones. Los saiyajin poseen una cola de mono que, si bien puede ser un punto débil, puede entrenarse para reducir su vulnerabilidad, además de que es una poderosa arma: expuestos a la luz de la luna, los saiyajin pueden adoptar una forma de mono gigante que multiplica sus poderes base.
Además, dentro de la mitología de Dragon Ball, el poder de un saiyajin crece cada vez que logra recuperarse de una batalla brutal que lo ha dejado cerca de la muerte. Mientras que en los viltrumitas la curva de crecimiento de poder es relativamente estable, en los saiyajin es exponencial, lo que puede desbloquear nuevas transformaciones.
¿Quién ganaría en un combate entre saiyajin y viltrumitas?
Es una pregunta difícil de responder y que primero conlleva un “depende”. ¿Sería un enfrentamiento entre viltrumitas y saiyajin ordinarios en igualdad de condiciones y previo a sus respectivos exterminios, o estamos hablando de los saiyajin de élite que seguimos a lo largo del anime?
En el primer caso, los viltrumitas llevan las de ganar. Incluso sin la habilidad de manipular ki, no sólo son guerreros más resilientes y capaces de recuperarse más rápido, sino que son más inteligentes y estratégicos. Contrario a los saiyajin, que generalmente son más caóticos, egocéntricos y salvajes, los viltrumitas cuentan con más que fuerza bruta para hacerles frente, pues también tienen la capacidad clave de organizarse y gestionar tanto sus fortalezas como debilidades.
Incluso la capacidad de los saiyajin para transformarse en simios gigantes puede ser contraproducente, pues la devastación caótica que provocan no es necesariamente una ventaja contra un enemigo capaz de resistir el castigo y contraatacar.
Dicho lo anterior, en el segundo escenario, los viltrumitas no tendrían oportunidad. Dragon Ball ha visto a personajes como Goku, Vegeta y Gohan convertirse en guerreros de élite sobrepasar los límites de lo posible gracias al entrenamiento, constantes batallas y transformaciones como el Súper Saiyajin, que les permite acceder a niveles inimaginables de poder.
En las etapas más avanzadas del anime, los protagonistas ya han alcanzado niveles de poder divino, midiéndose contra rivales como Dioses de la destrucción. En un combate uno a uno contra un Súper Saiyajin básico, Omni-Man no tendría oportunidad. Ni se diga contra transformaciones posteriores.













