
6 películas de terror serie B que puedes disfrutar sin ironía
Bajos presupuestos, efectos extraños (o no tan pulidos), actuaciones exageradas y premisas estrafalarias. Para algunos, cuyo gusto películas “de arte” en su dieta cinematográfica, ver cine de serie B, sobre todo de terror, es impensable. Para otros, se trata de obras que sólo pueden ser disfrutables en términos irónicos: como una concesión a lo “tan malo que es bueno”, pero sin dejar de considerarlo genuinamente desechable.
Sin embargo, no tiene que ser así, y en afán de ser eclécticos con los gustos, seleccionamos para ti algunas películas de terror serie B (o consideradas como tal), que puedes disfrutar sin tal concesión irónica y esnob, ya sea por su genialidad, valor histórico o lugar en las filmografías de cineastas que eventualmente serían más reconocidos.
Muchos años antes de transformar la manera en que se hacen los blockbusters con su adaptación de El señor de los anillos, el cineasta neozelandés Peter Jackson estaba en el negocio de hacer películas de terror cuyo presupuesto era inversamente proporcional a su macabro y asqueroso sentido del humor. Y su primera película fue Mal gusto (Bad Taste), que ya anuncia desde el título con qué nos vamos a enfrentar.
La película se sitúa en un pequeño pueblo costero donde los habitantes están desapareciendo misteriosamente. Un grupo de agentes especiales es enviado a investigar y descubre que el pueblo ha sido infiltrado por alienígenas que buscan secuestrar humanos para convertirlos en suministros para un restaurante de comida rápida intergaláctico. Cerebros desparramados, rituales con vómito y persecuciones estúpidas forman parte de esta guerra alocada entre humanos y alienígenas, con un sentido del humor retorcido que sería superado por Muertos vivos (Braindead), y del que todavía quedan rastros en El señor de los anillos.
Los payasos asesinos ya son un elemento muy común, si no es que gastado, en el cine de terror, ejecutado con unos niveles de seriedad en películas como Eso (It) que pueden resultar hasta aburridos. ¿Por qué no hacerlo divertido? Son payasos, después de todo.
Clowns asesinos (Killer Klowns from Outer Space) es otra comedia con elementos de ciencia ficción, que comienza con una pareja que ve un meteorito caer a la Tierra y, al llegar al sitio del impacto, se encuentra con una carpa de circo. Es el inicio de una ridícula invasión, donde los payasos extraterrestres ejecutan a los humanos en formas crecientemente tan violentas como absurdas, mientras la pareja busca ayuda de unas fuerzas del orden apáticas a lo que sucede a su alrededor.
Empezarás a notar un patrón aquí, pero has de tener en cuenta que, durante muchas décadas después de la Segunda Guerra Mundial, la fascinación de la humanidad por la ciencia convivió con el terror atómico y por “lo otro”, sobre todo en la era de la Guerra Fría. Y en muchos casos, eso se tradujo en ciencia ficción sobre invasiones alienígenas, como El mundo en peligro (Them!).
Esta película inicia con pruebas nucleares del ejército estadounidense, que resultan en la mutación de hormigas gigantes que terminan invadiendo ciudades enteras. Es una premisa absurda, propia del terror de serie B, pero que eso no te disuada: es una película emocionante, frenética, e incluso hay quienes señalan la franca inspiración (si no es que plagio) de James Cameron para ciertas secuencias de Aliens, el regreso.
El famoso luchador mexicano, El Santo, fue protagonista de decenas de películas, enfrentándose en muchas de ellas a seres de origen sobrenatural. No son, del todo, de terror, pero con su singular mezcla con acción de bajo presupuesto, no sólo son clásicos del cine serie B que se pueden disfrutar plenamente, sino que también son clásicos del cine mexicano que evocan la cosmovisión del país en una determinada época.
El recurso se venía gastando ya en títulos posteriores como Santo el enmascarado de plata y Blue Demon contra los monstruos, por ejemplo. Pero Santo vs. las mujeres vampiro fue una de sus mejores, encarnando en El Santo un ideal de hombre moderno—fuerte, pero inteligente, bondadoso y hasta galán—que se enfrenta al pasado supersticioso y colonial representado en sus rivales de ocasión.
Dirigida por Joe Dante (Gremlins), aprendiz del “rey del cine serie B”, Roger Corman (quien también la produjo), Piraña (Piranha) es hoy considerada un clásico de culto entre las comedias de terror y las parodias cinematográficas.
¿Por qué parodia? Porque esta película fue creada para burlarse de Tiburón (Jaws) al mismo tiempo que se burlaba de su narrativa. Aquí los personajes se enfrentan a un ataque de pirañas que han sido accidentalmente liberadas a un río turístico en plenas vacaciones de verano, y los esfuerzos—a veces tan torpes como inútiles—de frenar la masacre acuática.
A veces parece que las películas de serie B son cosa del pasado, pero no es así. La saga de Terrifier encaja perfectamente en el perfil: bajo presupuesto y tramas que suelen ser lo de menos ante el espectacular despliegue de violencia en pantalla.
La más costosa de la saga hasta ahora, Terrifier 3, tuvo un presupuesto de dos millones de dólares, por lo que sería debatible si cabe clasificarla o no como serie B. Sin embargo, es la más disfrutable de las tres, si por “disfrutable” entendemos niveles de gore que harían sonrojar a Pennywise y a todos los otros payasos asesinos del cine.





























