
El desolador significado del título de ‘Godzilla Minus Zero’, explicado
Godzilla Minus Zero es la secuela directa de la aclamada y oscarizada Godzilla Minus One, que reintrodujo al “Rey de los monstruos” en el marco de la reconstrucción japonesa en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial,que concluyó en 1945. Sin embargo, y sobre todo en una época con tantas precuelas, reboots y remakes los títulos también podrán ser un tanto confusos para el espectador no iniciado: ¿qué no el uno va después del cero?
Sin embargo, hay una razón de ser para el título tanto de Godzilla Minus Zero como de su predecesora, pero hay que contextualizarlos ambos para entender sus significados. A continuación te los explicamos:
Godzilla Minus One pintaba un escenario poco esperanzador
Contrario a la película original de Godzilla, situada y estrenada en 1954, Godzilla Minus One reinterpreta al monstruo—una alegoría del terror nuclear de Hiroshima y Nagasaki—en el marco de la inmediata posguerra. Situada en su mayor parte durante 1947, la historia confronta al país con su pasado beligerante e imperialista por medio de la historia de Kōichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki), un piloto kamikaze que sobrevive a la guerra para enfrentarse con sus terribles repercusiones.
El título de Minus One alude a que la Segunda Guerra Mundial dejó al país en números negativos, es decir, en menos que cero. El conflicto había dejado al país en ruinas y dividido, con ciudadanos marcados por la violencia y desconfianza de un gobierno que los utilizó como peones. La aparición de Godzilla, una bestia incomprensible y de poder inimaginable, sólo empeora las cosas todavía más. Si las cosas ya estaban en “menos que cero”, las lleva a “menos uno”, por decirlo de alguna forma.
La historia de Godzilla Minus One, como las buenas películas de Godzilla, no trata sobre el monstruo una lucha de gigantescos kaijū. Su corazón está en los personajes humanos que deben encontrar una forma de unir fuerzas para sobrevivir y luchar cuando ya están contra las cuerdas. Lo cual vuelve todavía más trágico cuando el monstruo desata su verdadero poder.
Llegar a algo parecido a la normalidad sería alcanzar el punto cero, pero el poder de Godzilla lo vuelve todavía más difícil. El final de Minus One deja claro que hay esperanza, pero la lucha sigue.
Entonces, ¿qué significa el título de Godzilla Minus Zero?
Aunque pudiera sonar contraproducente que el “cero” siga al “uno” en la secuencia, Godzilla Minus Zero expande las ideas de Minus One. Lo que el título quiere decir es que, si bien se puede salir de los números negativos, alcanzar el “cero” sigue siendo una lucha difícil y que quizá nunca termine.
La trama de Minus Zero comienza en 1949, dos años después de que la civilización japonesa en reconstrucción ha logrado vencer a Godzilla. Se nos da a entender que Japón está en vías de consolidar su reconstrucción, pero es entonces que aparece otro kaijū—potencialmente más fuerte y difícil de lidiar que el propio Godzilla—.
Y de nuevo, como las buenas películas de Godzilla—aunque argumentaríamos que Shin Godzilla es mejor en esto—, Minus Zero confronta a la audiencia con el posible costo moral de luchar por la supervivencia y, al final de todo, convertirnos en el propio monstruo… y acabar volviendo al menos uno.
Godzilla Minus Zero se trata de más que monstruos
Uno de los aspectos más emocionantes de Godzilla Minus Zero es que, con la introducción de un nuevo kaijū—y en particular ese kaijū—, un brutal enfrentamiento entre ambos es inevitable. Y con justa razón, esto supone una de las piezas más espectaculares de toda la película.
Sin embargo, la película no pierde de vista el drama humano—y moral—en su corazón, pues ante una amenaza potencialmente mayor a Godzilla, la humanidad debe encontrar la forma de sobrevivir de nuevo sin cruzar una línea de la que no hay retorno, pero siempre con el riesgo—y el miedo—de volver a caer en la miseria.
El director y guionista Takashi Yamazaki consigue un delicado balance entre la esperanza y la desesperanza, con una historia que nos recuerda que la vida humana es frágil. El riesgo de volver a “menos uno” siempre está latente y la lucha es continua, pero siempre hay la posibilidad de que el mañana sea mejor si se lucha por él.









