
Todas las adaptaciones de ‘Carrie’, rankeadas
Entre las incontables adaptaciones de libros de Stephen King, Carrie tiene un lugar especial: fue su primera novela, además de la primera en ser adaptada al cine, lo que catapultó su carrera a ser uno de los escritores más influyentes del imaginario popular contemporáneo. La novela, de hecho, ha tenido múltiples adaptaciones, pero en 2026 veremos una nueva versión en formato de serie, bajo la dirección de Mike Flanagan (La maldición de Hill House), que actualizará la trama para nuestra era.
¿Cómo se comparará a las anteriores versiones? Estamos cerca de saberlo, pero mientras tanto, rankeamos a continuación todas las otras adaptaciones de Carrie, de la peor a la mejor:
Vamos, ¿podía ser de otra forma? La primera adaptación de Carrie tiene su lugar tan importante en el canon cinematográfico de King por una sencilla razón: es la perfecta expresión de lo que el trabajo del autor podría aportar al cine en adelante: una singular mezcla de terror en los rincones cotidianos de Estados Unidos, imbuida con una inocencia corrompida como sacada de un cuento de hadas.
Sissy Spacek es tan perfecta para el rol de la peculiar chica, con cierto aire inquietante, como Piper Laurie lo es para la furiosa y fanática madre aterrada de su sexualidad. Su representación de los conflictos adolescentes podrá percibirse un poco anticuada, pero esta adaptación balancea a la perfección el drama, terror, suspenso y asombro que define tanto a la novela, como a tantas otras películas y series basadas en la obra de King.
Por si la versión de 2002 no lo dejaba claro, la pregunta “¿hace falta un remake de Carrie?” ha sido una constante con cada nueva adaptación audiovisual, y Carrie 2013 no fue la excepción.
El resultado fue, de hecho, una película divisiva, que también actualizó la novela de King para sensibilidades contemporáneas, aunque realizó algunas modificaciones cruciales en el proceso—Margaret (Julianne Moore), la madre de Carrie (Chloë Grace Moretz), parece más obsesiva con su hija que una fanática religiosa, por ejemplo—. Aunque sus actualizaciones fueron aplaudidas al igual que las actuaciones—incluso si las glamurosas Moore y Moretz son elecciones extrañas para sus papeles—, la película también fue criticada como innecesaria, con efectos y momentos que recordaban más a las películas de X-Men que a una película de terror.
Vamos, ¿podía ser de otra forma? La primera adaptación de Carrie tiene su lugar tan importante en el canon cinematográfico de King por una sencilla razón: es la perfecta expresión de lo que el trabajo del autor podría aportar al cine en adelante: una singular mezcla de terror en los rincones cotidianos de Estados Unidos, imbuida con una inocencia corrompida como sacada de un cuento de hadas.
Sissy Spacek es tan perfecta para el rol de la peculiar chica, con cierto aire inquietante, como Piper Laurie lo es para la furiosa y fanática madre aterrada de su sexualidad. Su representación de los conflictos adolescentes podrá percibirse un poco anticuada, pero esta adaptación balancea a la perfección el drama, terror, suspenso y asombro que define tanto a la novela, como a tantas otras películas y series basadas en la obra de King.

















