
10 películas de fantasía épica para ver después de El señor de los anillos y El hobbit
El señor de los anillos, tanto las novelas de J.R.R. Tolkien como los juegos de rol derivados de ellas, gozaron de una gran popularidad entre los jóvenes y niños en los ochenta. La razón fue el estreno en 1978 de la adaptación en forma de dibujos animados de esta historia ambientada en La Tierra Media.
Por eso, muchos de los títulos similares a El señor de los anillos y a la saga de El hobbit que proponemos en esta lista pertenecen a esa década. Por supuesto, la influencia de Tolkien no terminó ahí. En las últimas décadas han seguido llegando nuevas propuestas que, cada una a su manera, recuperan ese espíritu de exploración, amistad y grandes batallas que hizo inolvidable a este universo.
Así que, si ya has recorrido la Tierra Media unas cuantas veces y no sabes qué ver después, aquí tienes diez películas que pueden interesarte. Algunas son auténticos clásicos, otras pasaron más desapercibidas de lo que deberían, pero todas comparten la capacidad de transportarte a otro mundo durante un par de horas. Pueden encontrarse en plataformas como Prime Video, Plex, Netflix, Apple TV+, Movistar Plus+, Disney+ y Prime Video.
Puede que no hayas jugado nunca a World of Warcraft, pero eso no significa que no puedas disfrutar esta película. De hecho, si lo que buscas son enormes batallas, reinos enfrentados, magos, orcos y un mundo de fantasía enorme, en Warcraft: El origen vas a encontrar justo eso.
La historia cuenta el primer gran conflicto entre los humanos y los orcos cuando ambos pueblos luchan por sobrevivir. Visualmente es espectacular y tiene muchos elementos que recuerdan a la Tierra Media, desde sus paisajes hasta sus criaturas. Si te quedaste con ganas de más ejércitos chocando en pantalla después de El retorno del Rey, sin duda merece una oportunidad.
Si terminaste El señor de los anillos y te quedaste con ganas de otra aventura con un grupo de personajes que no deja de meterse en problemas, no te pierdas Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones. Tiene magos, guerreros, criaturas fantásticas, castillos y un montón de acción, pero con un toque de humor que la hace muchísimo más desenfadada.
La historia sigue a un ladrón bastante encantador y a su improvisado equipo mientras intentan recuperar una reliquia mágica antes de que caiga en las manos equivocadas. Lo mejor es su reparto y la química entre los personajes. Ellos se pelean, se equivocan, improvisan siempre unidos y eso hace que sea muy fácil cogerles cariño. Es de esas películas que empiezas sin esperar demasiado y acabas divirtiéndote en grande.
Si lo que más te gusta de la fantasía son los dragones, este clásico de 1996 es infaltable. Dragonheart (Corazón de dragón) tiene uno de los dragones más carismáticos que ha dado el cine y, además, no está ahí solo para lanzar fuego. Draco termina robándose la película con una personalidad que hace imposible no encariñarse con él.
La historia empieza cuando un caballero acaba formando una alianza de lo más inesperada con un dragón para enfrentarse a un rey que se ha convertido en un auténtico tirano. Hay castillos, espadas, caballeros y mucha fantasía medieval, así que es muy fácil encontrar ese aire que tanto nos gusta de la Tierra Media. No tendrá hobbits, pero sí muchísimo corazón.
Antes de Aragorn, antes de Geralt e incluso antes de que existiera la Tierra Media en el cine, ya estaba Conan, el bárbaro repartiendo espadazos. Si te gusta la fantasía más salvaje, con guerreros, hechiceros, templos antiguos y un héroe que resuelve casi todo a golpe de espada, este es un clásico que nunca falla.
Arnold Schwarzenegger interpreta a un guerrero que busca vengar la muerte de sus padres mientras se enfrenta a un poderoso culto liderado por un hechicero. Tiene un tono mucho más oscuro y brutal que El señor de los anillos, pero comparte el espíritu de aventura en un mundo lleno de magia y leyendas.
Si existe una saga capaz de hacerle competencia a El señor de los anillos cuando hablamos de fantasía épica, probablemente sea Las crónicas de Narnia. No es casualidad: las novelas de C. S. Lewis y las de J. R. R. Tolkien nacieron casi al mismo tiempo y sus autores eran grandes amigos. Aunque sí, tenemos que admitir que Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario apunta a un público más juvenil.
En esta historia seguimos a cuatro hermanos que descubren un mundo oculto tras un armario, donde una bruja ha condenado Narnia a un invierno eterno. Entre leones que hablan, centauros, faunos y heladas batallas, es una película perfecta para quien simplemente quiera volver a perderse en un mundo fantástico sin grandes exigencias.
Hay quien la llama "la prima" de El señor de los anillos, y la verdad es que no veo fallas en su lógica. Willow, en la tierra del encanto la dirigió Ron Howard, la produjo George Lucas y tiene todo lo que uno espera de una gran aventura fantástica, desde un héroe inesperado, magia, brujas, y hasta criaturas extrañas.
Willow es un granjero que lleva una vida tranquila hasta que aparece un bebé destinado a derrotar a una malvada reina. A partir de ahí arranca un viaje épico lleno de personajes inolvidables y muchísimo corazón. Si echas de menos ese aire clásico de la fantasía de los 80, esta joya de 1988 es imperdible.
Si creciste en los 80 o los 90, seguramente ya la hayas visto. Y si no, nunca es tarde para descubrir por qué La historia interminable sigue siendo una de las películas de fantasía más queridas de todos los tiempos. Hay dragones, gigantes de piedra, un reino mágico al borde de la desaparición y un héroe que tiene que encontrar el valor para salvarlo.
La historia sigue a Bastian, un niño que descubre un misterioso libro capaz de transportarlo al mundo de fantasía. Más que una película de aventuras, es una historia sobre la imaginación, el miedo y la esperanza. Tiene un tono muy diferente al de Tolkien, pero esa sensación de entrar en un mundo completamente nuevo se siente igual de bien aquí.
Stardust es de esas películas de las que casi nadie habla, pero no deja de ser una de culto. Y cuando la ves, entiendes por qué tiene tantos fans. Mezcla fantasía, aventura, romance y mucho humor en un viaje que recuerda más a los cuentos clásicos que a las grandes batallas épicas.
Todo empieza cuando un joven cruza un muro para buscar una estrella fugaz y descubre que, en realidad, la estrella es una mujer perseguida por brujas, príncipes y piratas voladores. Sí, has leído bien. Es una historia con muchísimo encanto y una de las recomendaciones más fáciles de hacer a cualquier fan de la fantasía.
Mucho antes de que los efectos digitales dominaran el cine, Cristal oscuro demostró que era posible crear un mundo de fantasía completamente creíble usando marionetas. Su calidad es tan buena que sigue siendo impresionante más de cuarenta años después.
La película sigue a Jen, uno de los últimos gelflings, que debe restaurar un cristal mágico para devolver el equilibrio a su mundo. Es una película más extraña y oscura que El señor de los anillos, pero no por eso menos especial. Si te gustan los universos con criaturas originales y una mitología propia, esta es una buena recomendación.
Vale, aquí cambiamos a los elfos y los orcos por dioses griegos, monstruos gigantes y criaturas mitológicas, pero la sensación de estar viviendo una gran aventura sigue siendo la misma. Si disfrutabas viendo a los protagonistas de El señor de los anillos recorrer medio mundo para cumplir una misión desafiante, Furia de titanes apuesta por algo parecido.
El protagonista es Perseo, que tiene que enfrentarse a Medusa, al Kraken y a unos cuantos monstruos más para intentar salvar a toda una ciudad. Es una película pensada para disfrutar del espectáculo porque no escatima en acción, con escenarios enormes y batallas contra criaturas que parecen sacadas de una partida de rol. No te la pierdas.












































