
Megan Fox: sus 10 mejores películas, en orden
Durante muchos años, hablar de Megan Fox era hablar de uno de los grandes símbolos pop de finales de los 2000 y parecía que estaba en todas partes. Entre Transformers, portadas de revistas y polémicas constantes, Hollywood terminó reduciéndola muchas veces a una imagen, cuando en realidad su carrera siempre tuvo algo bastante más interesante. Tal vez lo que faltó no fue talento, sino proyectos que realmente le permitieran destacar y crecer como actriz.
Porque sí, Megan Fox hizo blockbusters gigantes, thrillers extraños, películas que con el tiempo se volvieron de culto e incluso comedias bastante infravaloradas. Y mientras muchos siguen pensando en ella como la chica de los robots y las explosiones, en los últimos años fue apostando por roles mucho más raros, incluyendo prestar su voz a Toy Chica en Five Nights at Freddy’s 2.
Desde terror adolescente hasta ciencia ficción paranoica y acción clase B, estas son las mejores películas de Megan Fox, ordenadas de peor a mejor.
En esta nueva versión live-action de las Tortugas Ninja, Megan Fox interpreta a April O’Neil, la periodista que termina involucrada en una guerra contra Shredder y el Clan del Pie. La película es puro caos CGI y humor exagerado, pero justamente ahí encuentra parte de su encanto. Y sorprendentemente termina funcionando.
Ocupa un puesto en esta lista porque, aunque está lejos de ser perfecta, Fox entiende perfectamente el tono caricaturesco de la historia y logra aportar su costado más divertido al estilo blockbuster de los 90. Si te gusta esta faceta más absurda y nostálgica, Power Rangers o Bumblebee también van muy por ese lado.
Si este fuera un ranking de comedias, Si fuera fácil se llevaría, sin discutir, uno de los primeros puestos. Pero si hablamos de la filmografía de Megan Fox, este es un pequeño papel que no cambia vidas. La película sigue a una pareja atravesando una crisis de los cuarenta entre discusiones, hijos, dinero y caos cotidiano. Ella aparece como una joven empleada capaz de generar tensión y paranoia simplemente entrando a una habitación.
Aunque sea un rol secundario, le permitió mostrar una faceta cómica que Hollywood casi nunca le dejó explotar. Fox supo jugar inteligentemente con la imagen pública que existía sobre ella y terminó robándose varias escenas. Si te gustan las comedias incómodas y caóticas de Judd Apatow, esta y Lío embarazoso son imperdibles.
En la película de terror dirigida por S.K. Dale, Till Death: hasta que la muerte nos separe, Megan Fox interpreta a una mujer atrapada en una casa aislada después de que su marido se suicide dejándola esposada a su cadáver. Sí, la premisa es tan salvaje como suena.
Ocupa este lugar porque probablemente sea una de las películas más infravaloradas de su filmografía más reciente. Fox carga prácticamente toda la historia sobre sus hombros y demuestra una vulnerabilidad bastante distinta a sus papeles más conocidos. Si te gustó, El juego de Gerald o Noche de bodas tienen un tono similar.
En la secuela Ninja Turtles: Fuera de las sombras, las famosas tortugas regresan para enfrentarse esta vez a Krang, Bebop y Rocksteady. Megan Fox regresa para interpretar nuevamente a April O’Neil, demostrando que se siente mucho más cómoda en su rol.
La película ocupa este puesto porque mejora bastante el tono respecto a la anterior, ya no intentan enseriarse y directamente abrazan completamente el espíritu del dibujo animado. Todo es más grande, más absurdo y también bastante más divertido. Para quienes crecieron con aventuras exageradas y buscan satisfacer esa nostalgia, funciona perfecto.
Para 2020, Megan Fox todavía parecía apostar por consolidarse como una estrella de acción al estilo Angelina Jolie en plena madurez de su carrera. En La mercenaria interpreta a una líder de un grupo de soldados en una misión en África que rápidamente se convierte en una pesadilla: criminales armados, un entorno hostil y, como si fuera poco, un león asesino suelto.
Es exactamente la película de acción clase B que promete ser, y justamente por eso funciona. Fox demuestra que siempre tuvo la presencia necesaria para sostener historias con mayor exigencia física y una actitud mucho más brutal de lo que Hollywood le permitió mostrar en sus inicios.
Si te gustan las películas de supervivencia simples pero efectivas, tiene algo del espíritu de Infierno bajo el agua.
Mucho antes de convertirse en una estrella mundial gracias a Transformers, Megan Fox apareció en esta comedia adolescente protagonizada por Lindsay Lohan. Quiero ser superfamosa sigue a una chica común que intercambia cuerpos con una celebridad y descubre que la fama no es tan perfecta como parece.
Fox tiene un papel secundario, pero resulta curioso volver a ver esta película sabiendo lo que vendría después en su propia carrera. Ocupa este puesto porque funciona más como una cápsula del tiempo de las comedias juveniles de los 2000 que como una gran película por derecho propio. Ideal para los fans de historias como Chicas malas o Ponte en mi lugar.
Hay que reconocer que Subservience ha sido una grata sorpresa en el 2024. En esta mezcla de thriller y ciencia ficción, Megan Fox interpreta a una inteligencia artificial doméstica que lentamente desarrolla comportamientos cada vez más peligrosos y obsesivos.
Ocupa este lugar de la lista porque juega de manera bastante inteligente con la imagen fría y artificial que Hollywood proyectó sobre Megan durante años. La película nunca pretende reinventar el género, pero sí consigue una atmósfera incómoda y rara bastante efectiva. Si te gustan historias de tecnología fuera de control como M3GAN o Ex Máquina, probablemente esta también te entretenga.
El segundo puesto se lo lleva la película que convirtió a Megan Fox en una superestrella global prácticamente de la noche a la mañana. Antes de que la saga se volviera completamente imposible de seguir, la primera Transformers todavía tenía sentido de aventura, humor y bastante corazón para una película pochoclera de acción. La historia sigue a Sam Witwicky, un adolescente que queda atrapado en una guerra alienígena entre robots gigantes.
Aunque la franquicia no supo mantener la calidad y la esencia de la primera, esta sigue siendo una de las entregas más entretenidas gracias a la química entre Fox y Shia LaBeouf.
The Battle of Jangsari probablemente sea una de las películas más inesperadas de toda la filmografía de Megan Fox. Esta historia ambientada durante la Guerra de Corea, sigue a un grupo de jóvenes soldados enviados a una misión casi suicida para ayudar a cambiar el rumbo del conflicto. Fox interpreta a una periodista de guerra estadounidense inspirada en corresponsales reales que cubrieron el enfrentamiento desde el terreno.
Fue la oportunidad que le permitió alejarse por completo de los papeles habituales y participar en una producción bélica mucho más seria y dramática. Aunque no es la protagonista, aporta una presencia diferente dentro de una historia centrada en el sacrificio y la supervivencia. Una muestra de que bajo la dirección correcta, Megan Fox puede brillar.
Sí, merece el primer puesto. Más que cualquier otra película de su carrera, Jennifer’s Body entendía perfectamente quién era Megan Fox como figura cultural y cómo Hollywood la había tratado durante años. Por algo es una de las películas favoritas de sus fans, y en la que se piensa automáticamente cuando se nombra a Megan.
La historia de esta adolescente convertida en monstruo funciona hoy muchísimo mejor que en 2009, especialmente porque mezcla terror, sátira y comentario social de una forma súper adelantada a su época. Además, la química entre Fox y Amanda Seyfried sigue siendo espectacular.
Con el tiempo, la película pasó de ser subestimada a convertirse directamente en la obra definitiva de Megan Fox.









































