Aunque la mayoría de ellos han estado en nuestras pantallas (y sueños menos safe for work) durante largas décadas, pero las temporadas de premios –por decirlo fino– no siempre salen como une espera. Desde la destroza tardía de EMILIA PÉREZ (2024) al salseo entre los hermanos Safdie que podría acabar con todas las posibilidades de Timothée Chalamet en Marty Supreme (2025).
Ningún actor o cineasta se salva de volver a casa tras la gala de los Oscars con las manos vacías por un tropiezo. Y, en el campo de la interpretación, si uno se lleva la estatuilla como mínimo cuatro más salen perdiendo. Aunque… A veces, las derrotas y vacíos de la Academia son algo más sutiles.
Por ejemplo, hay nombres que jurarías que están forrados de premios de la Academia, pero en realidad no han ganado ni uno. ¿Es justo? No.
¿Deberías pasarte horas discutiendo en tu fiesta de los Oscar sobre por qué estas estrellas sí merecen el premio más importante de la industria? Pues sí, claro.
Porque, ¿cómo te va a entrar en la cabeza que Sir Ian McKellen derrotara al Balrog de Morgoth en El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001) y, en cambio, no haya logrado nunca llevarse la réplica diminuta del señor desnudo dorado tapándose con una espada? O, yo qué sé, ¿cómo se olvidaron de premiar el papelón acabado y autoconsciente de Bradley Cooper en Ha nacido una estrella (2018)?
Así que hoy hacemos ranking de actores –ellas vienen en el Top de actrices que nunca han ganado un Oscar– que merecerían, de una vez por todas, ser reconocidos con la dichosa estatuilla. Las películas que te recomiendo deberían probar, por sí solas, que estos actores sí merecían algo mejor. Y esta guía se ordena por nivel de incredulidad, de olvido menos a más impensable. ¿Arrancamos?
Colman Domingo
El primer puesto en el ranking lleva más forma de carta a los Reyes que de pleito serio. Porque él no lo es tanto, pero su popularidad y reconocimiento académico sí resultan bastante jóvenes. Con dos nominaciones seguidas como Mejor Actor, en 2024 y en 2025, Colman Domingo se ha asegurado ya un lugar entre los grandes de Hollywood, pero aún le queda algo de tiempo (¿cuánto? Que se lo diga Samuel L. Jackson) para alcanzar el Oscar soñado.
Que ya les gustaría a muchos premiados gozar de su popularidad indiscutible, también digo. Por ejemplo, yo muero más de ganas por ver la nueva temporada de Euphoria (2019) que por asistir a la gala de los Oscars. Sus nominaciones vienen de Rustin (2023) y Las vidas de Sing Sing (2024).
Sir Ian McKellen
Sí, SIR Ian McKellen –con el “sir” en mayúscula, siempre– ha trabajado más en teatro que en la gran pantalla, y ha tenido alguna elección de pura supervivencia en sus últimos papeles. Cats (2019), te miro a ti.
Pero seguirá costándote creerlo, porque este SIR Ian McKellen tampoco ha recibido ningún reconocimiento dorado de la Academia. Ha sido nominado dos veces: primero por Dioses y monstruos (1998) como Mejor Actor, perdiendo contra Roberto Benigni; y luego ¡por ser Gandalf! en El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001), como Actor de Reparto. Que a Gandalf lo derrotara Jim Broadbent nos explica muchas cosas sobre las prioridades del mundo en que vivimos.
Johnny Depp
Ha sido el chico guapo desde Pesadilla en Elm Street (1984) y el ídolo sensible prácticamente desde Eduardo Manostijeras (1990), así que no es de extrañar que las alfombras lo adoren a pesar de lo muy-muy turbio de las acusaciones que sobre él se ciernen… Pero creo que será el espíritu pop –y no la mala conciencia– lo que lo ha apartado del máximo triunfo en Hollywood.
Johnny Depp ha sido nominado tres veces como Mejor Actor. La primera fue por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra (2003), que perdió contra Sean Penn. Luego fue nominado como coprotagonista con Kate Winslet en Descubriendo Nunca Jamás (2004) y perdió contra Jamie Foxx. Y la última fue por Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet (2007), cuando ganó Daniel Day-Lewis.
Mark Ruffalo
Es el amigo que siempre acude a tus fiestas, aunque nunca es el rey de ninguna. Mark Ruffalo ha acumulado cuatro nominaciones como Actor de Reparto desde 2011, pero todavía no ha ganado. Fue nominado por Los chicos están bien (2010), Foxcatcher (2014), En primera plana (2015) y Pobres criaturas (2023), pero tuvo que ver cómo ganaban Christian Bale, J.K. Simmons, Mark Rylance y su colega del Universo Marvel, Robert Downey Jr… Este último, definitivamente sobrevalorado.
Y aunque Ruffalo todavía no tiene un Oscar, sí forma parte de un club muy exclusivo: con su cuarta nominación por Pobres criaturas, hoy día está empatado con otros siete actores como los más nominados de la historia en esta categoría. Ni tan mal.
Edward Norton
Edward Norton nunca ha ganado el Oscar a pesar de tener cuatro nominaciones. Recibió dos como Mejor Actor de Reparto, por Las dos caras de la verdad (1996) y Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia) (2014), perdiendo contra Cuba Gooding Jr. y J.K. Simmons, respectivamente. Súmale otra como Mejor Actor en 1999 por American History X, cuando Roberto Benigni le ganó. Como veis, no es cuánto ha perdido Norton sino contra quién.
El año pasado, su suerte podía cambiar tras conseguir su cuarta nominación al Oscar, por su papel sensible como el cantante folk Pete Seeger en Un completo desconocido (2024). Su derrota fue aún más trágica, porque –siguiendo la tónica pero mayor el agravio– estaba nominado junto a los poco conocidos/antipáticos Yura Borisov (Anora) o Kieran Culkin (Un dolor real). Finalmente, Culkin se lo zafó.
Willem Dafoe
Entra en su página de IMDb, busca en el apartado de premios y flipa con el único vacío inexplicable. Es uno de los actores más prolíficos de hoy en día, tiene más de 150 trabajos en más de 40 años de carrera.
Con las cuatro nominaciones de Willem Dafoe al Oscar, y las ha perdido todas: como Actor de Reparto por Pelotón (1986), que es pura Historia del cine, o por La sombra del vampiro (2000), en la que se convirtió en NOSFERATU, literalmente. Y claro, en registro más convencionalmente premiable, encontramos El Proyecto Florida (2017) o Van Gogh, a las puertas de la eternidad (2018). Lo que más rabia me provoca es que ni cortándose una oreja, ni convirtiéndose en meme, ha logrado nunca subir al escenario.
Ralph Fiennes
Como en el caso de Edward Norton, lo que cuenta para Ralph Fiennes no es cuánto sino contra quién ha perdido. Porque el británico se ha hecho con los siete Horrocruxes, pero también con cero Oscars. Perdió como Actor de Reparto por La lista de Schindler (1993) frente a Tommy Lee Jones, y como Mejor Actor por El paciente inglés (1996) contra Geoffrey Rush.
En 2025 conseguía su tercera nominación, como Mejor Actor por Cónclave (2024), y debería haber salido Dios a entregárselo, pero en su lugar apareció Adrien Brody en versión épica por El Brutalista y dijo –en polaco, hecho con IA– “trae para acá”.
Tom Cruise
El “salvador de la taquilla” Tom Cruise puede ser uno de los actores más icónicos de la historia del cine, pero ni siquiera él ha conseguido el Oscar a pesar de tener tres nominaciones como actor, y otra como productor. Fue nominado dos veces como Mejor Actor por Nacido el cuatro de julio (1989) y Jerry Maguire (1996), pero perdió contra Daniel Day-Lewis y Geoffrey Rush. También fue nominado como Actor de Reparto por Magnolia (1999), si bien ese año ganó Michael Caine.
Y ojo lo que tardaría en regresar: finalmente, 23 años después, volvió a ser nominado como productor por Top Gun (2022), que estuvo en la carrera a Mejor Película, aunque ganó Todo a la vez en todas partes. Opinión impopular… La de los Daniels no lo merecía.
Bradley Cooper
A la Academia le encanta, de verdad, Bradley Cooper… Aunque no lo suficiente como para darle un Oscar. Primero el actor consiguió tres nominaciones seguidas, a principios de los 2010, por El lado bueno de las cosas (2012), La gran estafa americana (2013) y El francotirador (2014). Después se dirigió a sí mismo en Ha nacido una estrella (2018) y Maestro (2023), logrando más nominaciones como actor, que también perdió frente a Rami Malek y Cillian Murphy. Y aquellas eran películas de Premio, con pe mayúscula.
Con cinco derrotas ya sería suficiente para decir que el Oscar lo tiene más que merecido, pero ahí no acaba la cosa. También ha conseguido siete otras nominaciones como productor y guionista. El francotirador, Ha nacido una estrella, Joker (2019), El callejón de las almas perdidas (2021) y Maestro estuvieron nominadas a Mejor Película, así como dos de los guiones que ha escrito. Cooper se retira lentamente, ¿caerá el de Honor?
Samuel L. Jackson
Samuel L. Jackson es uno de los actores más influyentes del cine contemporáneo aunque, por sorpresa de todo el mundo, aún no ha ganado ningún Oscar competitivo. A lo largo de cuatro décadas ha construido personajes icónicos, motherf-cker, pero la Academia sólo lo ha reconocido con un Oscar honorífico: el “ups” definitivo.
De hecho, sólo ha sido nominado una vez, por Pulp Fiction: Tiempos violentos (1994). Y ya.
Jackson merecía la estatuilla por Jules Winnfield en Pulp Fiction, también por Triple traición (1997), aquel villano magnético, aterrador. En Django desencadenado (2012) brilló como uno de los antagonistas más incómodos y valientes del cine reciente. Pero Tarantino no le ha dado alegrías ni por Los odiosos ocho (2015). En fin, a veces el universo escoge mal.





























































































