
Errores de edición en películas y series que ya no podrás dejar de ver
No importa cuántas veces las veamos ni cuánto las adoremos, algunas películas y series tienen errores de edición que, una vez que los notamos, son imposibles de olvidar. Todos estos son detalles que por alguna razón se colaron en el montaje final y ahora viven en nuestras cabezas sin pagar renta. Desde croissants que se transforman en tortitas hasta dobles de actores que quedan demasiado expuestos, hay de todo.
No siempre se trata de un simple despiste. Parte de la razón por la que hoy notamos tantos errores de edición en películas y series tiene que ver con algo tan básico como el tamaño (y la nitidez) de nuestras pantallas. Muchas de estas escenas fueron pensadas para verse en televisores más chicos, o incluso en cine, con encuadres más recortados y definición limitada. Pero ahora, entre la resolución 4K, y la pausa fácil, esos detalles que antes pasaban de largo saltan a la vista en un segundo. ¿Los perdonamos? Por supuesto. ¿Nos echamos unas risas igual? También.
Pretty Woman y el desayuno mutante
Mujer Bonita es un clásico que ha visto la mayoría, pero no todos han captado el fallo de campeonato detrás de una simple comida. En la escena del desayuno en el hotel, Vivian está comiendo un croissant, hasta que entre un plano y otro, el croissant se convierte en una tortita. Y no es solo un cambio de alimento: también varían los mordiscos y el tamaño, como si el desayuno tuviera vida propia. El propio director, Garry Marshall, contó alguna vez que priorizó las tomas de Julia Roberts donde la actuación funcionaba mejor, aunque eso implicara sacrificar la continuidad de la escena. Y la verdad es que, incluso con ese error, la escena sigue siendo igual de brillante.
Clueless y el espejo fantasma
¿Existe una película con más espíritu noventero que Clueless? Lamentablemente ni los outfits ni el encanto de Cher pueden distraernos de un error que salta a la vista (si sabés dónde mirar). En la escena en la que Cher estaciona su icónico Jeep, el espejo lateral del lado del conductor aparece y desaparece de plano como por arte de magia. Está, no está, vuelve a estar. Este fallo en su momento pasó desapercibido, pero con las versiones en alta definición y pantallas más grandes, dio que hablar. Uno de esos detalles que ahora nos hacen reír… y seguir viendo igual con cariño.
Bridgerton y sus anacronismos con estilo
Que Los Bridgerton no apunta al realismo histórico ya lo sabemos. Pero hay descuidos que igual llaman la atención. En una escena, un espectador con ojo afilado notó algo que no debería estar ahí: líneas pintadas en una carretera, del tipo que no se empezó a usar hasta la década de 1950, es decir más de 130 años después de la época en que transcurre la serie. Y no fue el único desliz: en la cuarta temporada, el personaje Lady Araminta aparece con una curita color piel en la oreja, posiblemente para cubrir un piercing. Igual, a Bridgerton se lo perdonamos todo. El drama es más fuerte.
Juego de tronos y el infame vaso de Starbucks
De todas las cosas que podían romper la ilusión en Game of Thrones, nadie esperaba que fuera ¡un vaso de café! En un episodio de la última temporada, durante una escena en Winterfell, aparece un vaso descartable típico de Starbucks justo frente a Daenerys. El error no tardó en hacerse viral y, aunque HBO lo editó después, ya era tarde: el vaso pasó a la historia. ¡Vaya que lo único que faltaba era que el dragón pidiera uno con leche de avena!
Corazón valiente y el coche sorpresa
Uno pensaría que lo último que podría colarse en una batalla del siglo XIII es… un coche. Pero en Braveheart, si pausas en el momento justo durante una escena de combate, ahí está: un coche blanco aparcado al fondo como si nada. Fue un descuido mínimo, pero lo suficiente (si tienes el ojo entrenado) para romper por un segundo la épica de la escena. Es cierto que entre gritos, caballos y espadas nadie está mirando el fondo con lupa, pero hoy con la alta resolución y el poder de las redes, estos detalles no pasan desapercibidos. Solo esperamos que al responsable no le tocara limpiar las armaduras ese día.
Friends y los dobles a la vista
Friends es una de esas series que vimos tantas veces que aunque nos la sabemos de memoria, siempre podemos encontrar algo nuevo, un chiste sutil, un detalle del set y ahora también lo que quedó en el fondo. Como los dobles de Jennifer Aniston y Courteney Cox, que aparecen claramente en algunos episodios si puedes enganchar el momento justo. Uno de los más comentados está en la temporada 9, episodio 15 (The One With the Mugging): Rachel entra a escena, y en el siguiente plano no es Rachel, sino alguien con el mismo peinado. Dura segundos, pero una vez que lo ves, empezás a buscarlos como si fuera un juego. Y te aseguro que no son pocos.
Gladiador y su tecnología anticipada
Entre tanta épica, espadas y discursos memorables, Gladiator también tiene sus pequeños deslices. El más famoso está en plena escena de combate: cuando uno de los carros vuelca, se ve claramente un tanque de gas en la parte trasera. No, no es parte del Imperio romano. Pero no es el único: en otra escena vas a notar a alguien entre el público con ropa moderna. ¿Un turista accidental del siglo XXI? Quién sabe. Lo cierto es que, esta vez, lo que nos sacó de la película no fue Russell Crowe gritando sino un vaquero y camiseta blanca en la tribuna.
Emily en París y la Torre Eiffel duplicada
En Emily in Paris, todo es un poco exagerado: los looks, los dramas, los romances y al parecer también el paisaje. En el tercer episodio de la tercera temporada, Emily pasea cabizbaja por la habitación de hotel de Madeline, justo después de enterarse de que la oficina va a cerrar. Todo muy emotivo, hasta que miramos por la ventana y vemos no una, sino dos Torres Eiffel. Cada una por un ventanal distinto. Un fallo de edición gigante, aunque siendo honestos, en el universo de Emily tener dos Torres Eiffel no suena tan descabellado.
Crepúsculo y la cánula rebelde
Es verdad que Twilight nunca fue famosa por su precisión médica, y esta escena lo confirma. Después de la pelea con el villano James, Bella se despierta en el hospital, recuperándose de la batalla. Hasta ahí, todo “normal”. Pero si prestas atención, su cánula nasal cambia de lugar en cada plano: a veces está bien puesta, a veces baja, a veces le tapa medio ojo, como si tuviera voluntad propia. Y mientras Edward la acompaña con su clásico silencio intenso, una lámpara al costado de la cama también decide moverse de lugar sin explicación. Al final va a resultar que lo sobrenatural no eran los vampiros, sino el mobiliario del hospital.






































