Park Chan-wook es una de las figuras más influyentes del cine surcoreano. Su carrera despegó con Joint Security Area (2000), un gran éxito comercial que introdujo su singular combinación de misterio, thriller y cine criminal. A continuación dirigió la trilogía que definiría su filmografía: Sympathy for Mr. Vengeance (2002), Oldboy (2003) y Lady Vengeance (2005). Oldboy se ha consolidado como un clásico moderno y es considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Posteriormente exploró otros géneros con títulos como Soy un cyborg (2006), y la celebrada película de terror Thirst (2009). Debutó en inglés con Stoker (2013) y más tarde dirigió el thriller erótico La doncella (2016). Decision to Leave (2022) le valió el premio a Mejor Director en Cannes, y su comedia satírica No hay otra opción (2025) se estrenó en el Festival de Venecia con gran reconocimiento crítico.
