
Todas las versiones de ‘The Office’, y dónde verlas
Ricky Gervais nunca se imaginó que, en vez de abrir una oficina, había abierto una multinacional con sedes repartidas por todo el mundo: The Office se ha convertido en un fenómeno global. Aunque la versión americana es la más conocida, hay muchas más. En esta lista te contamos cuáles son, y en qué plataformas puedes verlas.
¿Dónde puedo ver las diferentes versiones de The Office y otras series similares?
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No cabe duda de que, con la primera The Office –co creada junto a Stephen Merchant– Ricky Gervais tuvo un golpe de genio: ahí supo rentabilizar su humor sardónico, incómodo y provocador a partir de la idea de las relaciones ambivalentes que desarrollamos con nuestros superiores jerárquicos, que pueden ser objeto de secreta mofa. Gervais encarnó a David Braint en catorce míticos episodios, aunque más adelante también recuperó el personaje en algunos cortos, y un par de secuelas, Learn guitar with David Brent (2013) y David Brent: Life on the road (2016).
Antes de que llegara la célebre versión americana, los alemanes ya habían copiado la idea en Stromberg, una serie que llegó a los 46 episodios, e incluso derivó en una película homónima, Stromberg -The Movie (2014), a modo de epílogo. Creada por Ralf Husman, y protagonizada por Christoph Maria Herbst, en la piel de Stromberg, seguía la misma estética documental, con sus zooms y sus planos de gente que no quiere que la filmen, e iba incluso más lejos en la radiografía del típico oficinista sexista, incorrecto y perezoso, que en este caso también es perfectamente alopécico.
En la versión americana de The Office, Steve Carell era Michael Scott, el jefe de a mítica oficina suburbana de la empresa papelera Dunder Mifflin al frente de la cual aguantó hasta 142 episodios, sólo superado por la química entre John Krasinski y Jenna Fisher que se mantuvo efervescente a lo largo de 188 episodios. Es decir, la versión americana de The Office tuvo muchísimos más que la idea original, de la que Greg Daniels, creador de la serie, se apropió dándole un toque más blanco y entrañable. De lo contrario, ¿quién hubiera aguantado tantos episodios en aquella oficina?
Los franceses no podían ser menos, aunque se conformaron con Le bureau, una miniserie de apenas seis episodios, a mayor gloria de François Berléand, el jefe de esta nueva oficina papelera en la periferia de París que también sigue soltero y hace todo lo que puede para salir de la crisis de la mediana edad, intentando parecer más joven y a la moda, estereotipando a sus empleados cuando trata de hacerse el simpático, y haciendo ridículo de todas las maneras posibles. Una creación de Nicolas Charlet y Bruno Lavaine, famosos por doblar películas americanas en irreverente francés.
La versión del Canadá francés, La job, podría parecerse bastante a la alemana, por lo menos si nos fijamos en su protagonista, interpretado por el también alopécico Antoine Vézina, que en la serie responde al nombre de David Gervais (sic). No pasó de los trece primeros episodios, casi como la original, porque tuvo muy mala prensa. Lejos de convertirse en un fenómeno, fue vista como un festival de vulgaridad y mal gusto en el que no cabía la distancia irónica.
The Office acabó abriendo sucursal en LATAM con la chilena La ofis, que duró una única temporada de doce episodios, pero fue muy bien recibida gracias a la labor de Luis Gnecco (Neruda), un nuevo jefe que ejerce de patoso social con sus empleados. Un bruto con buen corazón que, desde su inconsciencia, puede llegar a tener comportamientos sexistas o incluso xenófobos, a costa de su empleado peruano, encarnado por Marcelo Valdivieso. Una de las mejores versiones, considerada como una serie de culto por los aficionados oficinistas del cono sur.
La versión sueca de The Office se tituló Kontoret y llegó a tener dos temporadas, con algunas variaciones en la fórmula del mockumentary oficinista: en vez de presentar nuevos personajes al público sueco, recurrieron a otra sitcom de éxito comprobado, Solsidan, donde Henrik Dorsin interpretaba a Ove Sundberg, un personaje secundario –el típico vecino entrometido, también alopécico y mega-sonriente– que acabó encontrándose al frente de esta sucursal. Duncan Cooper, productor de la BBC, dijo que no podía parar de reír, y eso que no tiene ni idea de sueco.
La versión checa de The Office se tituló Kancl, y duró una temporada, en la que modernizaron el material de oficina, evacuando los faxes, y metiendo más ordenadores. Václav Kopta interpreta al jefe de lo que sigue siendo una empresa papelera, ahora situada en la pequeña población de Brno, donde precisamente tiene su base la cadena checa que produjo la serie, llegando a hacer todavía más indistinguible la fina línea que separa la realidad de la ficción en este nuevo falso documental, ya que se rodó en las oficinas de la propia cadena.
Mientras corren rumores de una posible versión china, The Office ya llegó a Arabia Saudita, corazón del mundo islámico. Curiosamente, aparecen mujeres con burka y otras con el rostro descubierto. El extravagante e infantil, pero en el fondo bondadoso, jefe de la oficina se llama Malik Al-Tuwaifi, y le da vida Saleh Abuamrh, un hombre con bigote que podría ser el más apuesto de toda la colección. Como en otras versiones, buscará cualquier excusa para matar el aburrimiento.
La versión australiana de The Office que protagoniza Felicity Ward es la primera de toda la franquicia que tiene una directora femenina: ¡Los tiempos están cambiando! Las mujeres pueden ser jefas tan desastrosas como los hombres. Y sin embargo las cuestiones de género no son el elemento principal de esta versión que tiene tantos fans como detractores. También se ha distinguido por poner sobre la mesa la espinosa cuestión del teletrabajo, que se plantea ya desde el primer episodio.

































