
Qué ver después de ‘Dragon Ball Super’: 12 series shonen para ver en España
Mientras el fandom cuenta los días ante el próximo estreno de Dragon Ball Super: Beerus (2026), salimos a buscar nuevas aventuras para pasar el calorón de julio y agosto. El shonen, claro, resulta el género predilecto para ello, y encontrarás tu buena dosis de transformaciones y combates épicos en cualquier plataforma de España. Así que saca la libreta y apunta estas 12 recomendaciones de series shonen para ver después de Dragon Ball Super (2015).
Plan 1: Puedes hacerte un maratón de clásicos

Eso son, series que ya conoces pero que puede que no hayas visto, o no enteras. El verano es tiempo perfecto para ellas.
Empecemos con el mundo concebido por Eiichiro Oda en One Piece (1999), inmensos océanos de aventura. En plena Gran Era de los Piratas, la Marina y el Gobierno Mundial persiguen a los criminales de los mares. El simpático Monkey D. Luffy, un joven de goma por efecto de una Fruta del Diablo, que navega tratando de reclutar a una tripulación, encontrar un tesoro legendario y convertirse en el Rey de los Piratas. La serie es tan sencilla y volada como las temporadas de Dragon Ball (1986) a lo largo del tiempo.
En el terreno ninja tenemos a Naruto (2002) y a Naruto Shippuden (2007), una coming of age ambientada en un continente de naciones feudales donde el ninjutsu es una nueva magia blanda, y donde vive Naruto Uzumaki, un huérfano marginado por su propia aldea al albergar en su interior al demonio del Zorro de Nueve Colas. Su ambición de convertirse en Hokage, el líder de la aldea, acaba entrelazándose con intrigas geopolíticas globales, siempre con la obsesión por redimir a sus compañeros desertores y, en especial, a su amigo Sasuke Uchiha.
Podrías maratonear Bleach (2004) –la original, o el reboot de Bleach: Thousand-Year Blood War (2022)–. En este anime, la existencia se divide entre el Mundo Humano, la Sociedad de Almas y el peligroso Hueco Mundo. Ichigo Kurosaki, estudiante que absorbe poderes de Segador de Almas, empuña su espada espiritual para purificar monstruos invasores, deteniendo conspiraciones milenarias que amenazan el frágil equilibrio universal. Y otra de cazadores sería Hunter x Hunter (2011), un clásico algo más aniñado, en que la Asociación de Cazadores rastrea exóticos tesoros y criminales mediante el táctico sistema Nen. Gon Freecss abandona su hogar para afrontar el letal Examen del Cazador. Su aventura muta rápido hacia arcos extremadamente oscuros repletos de crueles mafias y aterradores insectos mutantes asesinos, pero nunca pierde el espíritu de juego. Como Dragon Ball Z Kai (2009), que puede ser todo lo cósmica que quieras, pero sigue disfrutando de un universo coloreado.
Plan 2: Con héroes y villanos interesantes

Entra ráfaga de series más modernas, pero con un plantel de villanos y héroes a la par con el universo de Goku.
La primera recomendación, y la más obvia, es My Hero Academia (2016), que además es ahijada directa del mundo de Akira Toriyama. En una sociedad donde gran parte de la población mundial posee poderes genéticos, el mundo depende de Héroes Profesionales. Izuku Midoriya, nacido sin habilidades, hereda el legendario don One For All. Y ahí, la hemos liado.
En esta línea más moderna, pero igualmente sabrosa, se mueve Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba (2019), que yo recomendaría ver sin relleno, en modo One Pace. Como ya sabes, el protagonista Tanjiro Kamado, quien tras perder a su familia, inicia un viaje sangriento cruzando el país para curar a su hermana Nezuko, convirtiéndose en uno de los espadachines del Cuerpo de Exterminio de demonios.
O puedes maratonear todo lo que te queda por descubrir de los spin-off, precuelas y OVA de Jujutsu Kaisen (2020), un refrito bien animado de los motivos argumentales del shonen que tanto te atrapan –por ejemplo, JUJUTSU KAISEN: Hidden Inventory / Premature Death - The Movie (2025) refresca más que un polo de fresa en plena canícula–. En ella, Yuji Itadori ingiere accidentalmente el dedo momificado del Rey de las Maldiciones, asimilándolo. Condenado a muerte, debe devorar los repulsivos dedos restantes enfrentando horrores inimaginables antes de su inevitable ejecución.
La mejor de todas ellas es, sin duda, Chainsaw Man (2022), que puedes leer también en manga para adelantarte a la segunda temporada del anime. Denji, un paupérrimo cazador clandestino, se fusiona con Pochita, el (adorable) demonio de las motosierras, obteniendo sus poderes. Reclutado por Seguridad Pública, aniquila enormes amenazas apocalípticas motivado exclusivamente por anhelos básicos, como dormir bajo techo o comer bien. El giro al buenismo pegajoso en que culminaba cada una de las (muchas) temporadas de Dragon Ball Z (1996).
Plan 3: Apuesta por el caos y ve uno de estos shonen
Las siguientes son series con carácter que, como Dragon Ball, se expanden más allá de sus etiquetas.
En Black Clover (2017), el Reino del Trébol es una monarquía mágica donde el estatus depende de la cantidad de maná. Si echas de menos los incesantes gritos de superación en combate, Asta te cautivará: un huérfano sin magia que obtiene un oscuro grimorio antimagia. Algo como Midoriya en My Hero Academia (2016), pero con espolvoreado extra de política.
Si te tira la unión entre aventura y comedia, y no la has visto todavía, prueba con One Punch Man (2015), sí, el superhéroe alopécico. Saitama es un oficinista cuyo disciplinado entrenamiento lo volvió invencible y calvo, aniquilando amenazas de un simple puñetazo… Hasta caer en una profunda depresión al carecer de auténticos retos.
¿Y quieres más del mundo mágico de Hiromu Arakawa? Puedes meterte con los giros argumentales tremendos de Espíritus del Inframundo (2026) o volver al clásico Fullmetal Alchemist: Brotherhood (2009). En esta, se narra el viaje de los hermanos Edward y Alphonse Elric, alquimistas que intentan resucitar a su difunta madre mientras se ganan el pan como mercenarios castrenses y buscan la legendaria Piedra Filosofal para curarse, desenterrando un inmenso complot dictatorial. Ideales, ambas, para el verano.


































