
‘Bridget Jones’ y otras 5 películas con finales alternativos que seguramente no conocías
Cuando vemos una película, solemos pensar en ella como una historia cerrada. Algo ya definido, pensado de principio a fin tal y como lo vimos en pantalla. Pero en la práctica, no siempre funciona así.
Muchísimas películas llegan a considerar (e incluso rodar) finales completamente distintos antes de decidirse por uno. A veces porque el tono no termina de encajar, otras por pruebas con el público, o simplemente porque había más de una forma de cerrar la historia. Algunos de esos finales alternativos aparecen luego como material extra en DVDs o ediciones especiales; otros, en cambio, quedan guardados en la sala de montaje y nunca llegan a ver la luz.
Sigue leyendo para descubrir algunas de esas películas que tuvieron otro desenlace… y que seguramente no conocías.
El caso de Bridget Jones es muy peculiar. A diferencia de otras películas donde el final alternativo se guarda o se descarta, aquí la idea fue rodar varios finales sin que nadie supiera cuál era el verdadero. Ni el público, ni los propios actores.
El bebé de Bridget Jones sigue a Bridget en una nueva etapa, con más de un interés amoroso en juego y una gran incógnita: no saber quién es el padre de su bebé. Para mantener ese misterio intacto, la producción decidió filmar tres versiones distintas del final: una en la que el padre era Mark Darcy, otra en la que lo era Jack Qwant y una tercera donde ni siquiera quedaba claro.
Ni siquiera Renée Zellweger sabía cuál era el correcto durante el rodaje. Fue una forma muy efectiva de evitar filtraciones y mantener la sorpresa hasta el estreno. Al final, solo uno llegó a los cines, y nosotros nos quedamos con la intriga. Quién sabe, tal vez algún día podamos verlos todos y discutir cuál era realmente el mejor final.
Arrancamos con El juego de la sospecha (originalmente conocida como Clue), un caso muy representativo de los 80, cuando jugar con los finales también podía ser parte de la experiencia. Basada en el popular juego de mesa, la película sigue a un grupo de personajes reunidos en una mansión, todos sospechosos de un crimen. Un clásico del género whodunit al estilo Agatha Christie, pero con más humor y un tono mucho más ligero.
La gracia está en que se estrenó en cines con tres finales distintos, repartidos de forma aleatoria según la sala. Dependiendo de dónde la vieras, el asesino cambiaba. Era una forma muy original de sorprender al público… y de invitar a verla más de una vez.
Con el tiempo, esos finales se reunieron en las versiones domésticas en VHS, presentándose como distintas posibilidades de lo que pudo haber pasado. Eso, por supuesto, dio pie a los fans discutiendo y postulando cuál era el mejor.
A diferencia de Clue, aquí no hay múltiples versiones conviviendo: el cambio fue mucho más radical, con un final completamente distinto… y bastante más oscuro.
La tienda de los horrores es un musical que mezcla comedia, romance y terror, sobre un joven que descubre una planta que se alimenta de sangre humana. Si no la has visto, no se que esperas. Es un clásico dirigido por Frank Oz imperdible.
Pero volviendo al final alternativo, la historia no tenía nada de feliz. Seymour y Audrey terminaban siendo devorados por la planta, y a partir de ahí todo se iba de las manos. La secuencia final (¡de más de 20 minutos!) mostraba cómo la planta se expandía por Nueva York hasta provocar una especie de apocalipsis, con versiones más pequeñas distribuyéndose por todo el mundo.
No es raro que lo cambiaran. Aunque era más fiel al musical original, no terminó de funcionar con el público en su momento, así que optaron por un cierre más optimista para su estreno en cines.
Si en La tienda de los horrores el cambio iba hacia un final más oscuro, en esta pasa justo lo contrario. Puede sorprenderte saber que Terminator 2: el juicio final llegó a considerar un cierre mucho más optimista y también definitivo.
La película que conocemos deja el camino abierto, con la sensación de que el futuro todavía puede cambiar. Pero en su final alternativo, incluido en algunas ediciones extendidas y que hoy es fácil de encontrar en YouTube, la historia se cierra por completo.
La escena salta varias décadas adelante y nos muestra a Sarah Connor ya mayor, observando a su hijo John, ahora senador en Washington D.C., mientras su hija juega cerca. Es la confirmación de que el Día del Juicio fue evitado y que todo salió bien.
Lo que planteaba James Cameron era un final más esperanzador, sin dudas, pero también mucho más cerrado. Y probablemente por eso se descartó. Visto hoy, con el recorrido que tuvo la saga después, no suena como una mala idea terminarla en ese punto. La incertidumbre de la versión elegida les permitió seguir estirando la historia y construir una franquicia bastante extensa… pero ¿a qué costo?
El efecto mariposa tiene una historia muy impactante, por lo que no sorprende que tenga no uno, sino varios finales alternativos. Pero vamos a hablar de uno en particular que destaca por lo radicalmente distinto y oscuro que es.
La película sigue a Evan (Ashton Kutcher), un joven que puede volver atrás en el tiempo para cambiar momentos clave de su vida, enfrentando cada vez consecuencias más duras. De por sí, ya es una historia intensa, pero el “director's cut” la lleva mucho más lejos.
En ese final, Evan termina internado y decide borrarse de la vida de sus amigos. Hasta ahí, todo es similar. Pero cuando entiende que la única forma de romper el ciclo es eliminarse por completo, la decisión va más allá de simplemente desaparecer. En esta versión viaja al momento de su nacimiento y, en una secuencia muy impactante, se asfixia a sí mismo con el cordón umbilical. Su sacrificio borra su existencia y, en teoría, mejora la vida de quienes lo rodeaban.
No cuesta entender por qué se descartó. El estudio apostó por un final más abierto y menos devastador para los cines. Aun así, es inevitable pensar que habría sido un cierre difícil de olvidar.
Déjame salir sigue a Chris, un joven que visita a la familia de su pareja y empieza a notar que algo no encaja. Es un thriller con terror y bastante carga política.
El final que todos vimos en cines tiene un giro que funciona muy bien, cuando Chris logra deshacerse de la amenaza, aparece un coche policial y aunque todo apunta a lo peor, nos damos cuenta que es su amigo quien llega a rescatarlo, dándonos un cierre más liberador.
Pero el final que pensaron en primera instancia iba por otro lado. En esa versión, la policía sí lo arresta y Chris termina en prisión. Es un cierre mucho más duro, más realista si se quiere, y tal vez un poco más coherente con el tono crítico de la película.
Jordan Peele decidió cambiarlo porque, según explicó, el público necesitaba un pequeño respiro después de todo lo que había pasado. Aun así, el final alternativo sigue circulando por internet, y vale la pena verlo si te quedas con la duda.



























