
¿Cómo acabó la serie animada original de ‘X-Men’?
La segunda temporada de X-Men ‘97 llega este 1 de julio y, con unos días por delante, se te habrá “animado” el hambre. No te extrañes: han pasado casi treinta años (27, para ser exactos) desde que los fans de los cómics vieron por última vez a estos X-Men. Claro, otras series han explorado la franquicia de formas de lo más estrafalarias, como X-Men: Evolución (2000) o Lobezno y los X-Men (2009), aún muy infravalorada. Sin embargo, ninguna ha dejado una huella tan duradera en la cultura pop como la adaptación de Fox.
Que, dicho esto, X-Men’ 97 (2024) tampoco mira demasiado hacia su predecesora: aparte de un mínimo de contexto en el primer episodio, podéis perderos bastante quienes acabéis de llegar o lo hayáis olvidado todo (tampoco se os puede culpar; ha llovido mucho y quizás en nuestras cabezas Lobezno tenga antes la cara de Hugh Jackman que las patillas de, ponte, X-Men (Anime) de 2011). ¡Quién es toda esta gente con looks de fantasía!
Así que hoy recopilamos los eventos que llevaron al final de X Men, La Serie Animada (1992), “allá en los noventa”. Feel old yet?
Qué pasó en el capítulo final de la serie de animación de ‘X-Men’

En Día de graduación, las cosas cambian drásticamente para el alumnado de Charles Xavier. El capítulo empieza en una importante cumbre sobre relaciones humano-mutantes en las Naciones Unidas. Henry Peter Gyrich, un detractor al estilo del senador Kelly en X-Men (2000), intenta convencer al mundo de que son una amenaza y de que hay que acorralarlos y meterlos en prisión, o sacrificarlos como perros (no lo dice, pero lo piensa).
Naturalmente, Xavier no tarda en aparecer para defender la causa mutante ante la comunidad internacional. Pero era una trampa: en ese momento, Gyrich activa un dispositivo que sobrecarga la telepatía de Xavier, lanzando ondas de choque psíquicas hacia el público y dejándolo en coma.
Su plan ha funcionado: Xavier queda expuesto, y su existencia deja muy claro al mundo que los mutantes pueden tener el mismo aspecto que los humanos normales. Esto provoca una ola de histeria antimutante por todo el planeta a un nivel nunca visto, que es respondida por una contrarrespuesta mutante aún más virulenta. Como si hubieran olvidado todo lo sucedido desde X-Men: Primera Generación (2011) y como si ignoraran que X-Men siempre fue una advertencia (súper) contra el apartheid de cualquier tipo, un grupo de mutantes pide a Magneto que les lidere. Mala idea.
Qué pasa con Xavier al final de la serie animada de ‘X-Men’

Mientras tanto, Xavier yace en la enfermería de la Mansión X: el arma de Gyrich lo está matando muy rápido, y los X-Men no pueden hacer nada. Por ende, pedirán a Morph, un cambiaformas parecido a Mística pero sin tantos embrollos existenciales como se destaparon en X-Men: Fénix oscura (2019), que se haga pasar por él ante el mundo para intentar frenar la violencia. Sin embargo, la artimaña no basta para que los mutantes den marcha atrás. Magneto, que ahora está en la nación mutante de Genosha, empieza a liderar un ejército.
A los X-Men se les ocurre que, aunque la medicina humana falle, tal vez sí pueda salvarlo la tecnología alienígena avanzada de Lilandra, emperatriz del Imperio Shi’ar y el gran amor de Xavier. El drama está servido. Además, sin la telepatía de Xavier, no pueden comunicarse a años luz de distancia. Aun así, atención al giro: su viejo amigo Magneto podría salvarlo. Así que Jean Grey, Cíclope y Lobezno, trío icónico desde X-Men 2 (2003), viajan a Genosha para convencerlo de que ayude a su amigo. Y aunque al principio duda, Magneto acaba aceptando.
Cuando Magneto llega a la Mansión X, con Xavier al borde de la muerte, este emplea su poder magnético para dar pila la telepatía de Xavier. A su tiempo, Xavier logra contactar con Lilandra, y ella llega para llevárselo al Mundo Trono Shi’ar. Les asegura que su tecnología avanzada lo salvará, pero tendrá que quedarse bajo su cuidado. Xavier se despide entre lágrimas de todo el mundo, con un rinconcito especial de clínex para Jean y Cíclope. Y Xavier, simplemente, se va.
Se da a entender que Magneto decide no atacar a la humanidad en honor a su viejo amigo, ya que al final lo vemos junto a los X-Men. Los alumnos se gradúan oficialmente, heredando el sueño de su mentor: un futuro donde mutantes y humanos convivan en paz.








