
‘El vampiro Lestat’ acaba de darle una lección a Marvel de cómo no cagarla
Por desgracia o por fortuna, todo fan es una criatura voraz. Un fan ávido de avances, hypeado, puede devorar con gusto cualquier migaja de información, teaser o evento que un estudio les arroje sobre su nueva serie o película favorita. Ahora… Como demostraron dos grandes maniobras publicitarias de la cultura pop la semana pasada, hay una diferencia abismal entre dar a tus seguidores lo que quieren y simplemente intentar venderles una taza de café a un precio desorbitado.
A un lado del Atlántico, la cadena AMC resucitaba a un dios del rock en carne y hueso, que dio motivos de sobra a cualquier fan de Entrevista con el vampiro (2022) para ver con interés los seis episodios de la tercera temporada que hay publicados a día de hoy. Al otro lado, sin embargo, Marvel intentaba generar expectación para Vengadores: Doomsday (2026) con una ¿¿cafetería pop-up?? en Londres que dejó a les fans faltos de cafeína, con la cartera vacía y tan confundides como tú al leer esto por primera vez.
Tírale tus bragas a Lestat, en directo en el Beacon

Entendamos primero por qué la jugada de AMC sí funcionó a la perfección. Para ello, debéis tener bien en cuenta el giro que pega la serie de 2022 con respecto a la Entrevista con el vampiro de 1994.
Inspirado en el segundo libro de las Crónicas vampíricas de Rice, El vampiro Lestat retoma la historia después de que Louis (Jacob Anderson) haya relatado al periodista Daniel Molloy (Eric Bogosian) sus primeros años como vampiro, viviendo codo a codo y luego distanciado de Lestat (Sam Reid). En lugar de los ochenta, hoy viajamos al presente, cuando Lestat, que no está nada entusiasmado con la versión de los hechos que dio su antiguo compañero, decide escribir una especie de memorias y contrata a Molloy para que encabece un documental sobre él.
“Lestat deja clara su versión de la historia de la única manera en que puede hacerlo: formando una banda y yéndose de gira”, se lee en la sinopsis oficial. Es decir, esta temporada no es tanto un musical, con sus violines fuera de plano, sino una cadena de conciertos desalmadamente sexis. Pues bien, AMC no se limitó a poner una valla publicitaria para anunciar la Temporada 3 (2026) si no que alquiló el legendario Beacon Theatre de Nueva York para un único concierto de rock en el que el personaje cobraría vida.
Cuando los fans (vestidos para la ocasión con encajes góticos, cuero y botas de plataforma, llegaron al recinto), entraron directamente en el universo de la serie. Sam Reid, metido de lleno en el papel de Lestat, ofreció un concierto arrollador, extravagante y sin duda alguna, muy sensual. Que, claro, como era un evento de marketing se podía seguir en directo por plataformas, pero cuya energía pedía estar allí: Reid se pavoneó, gateó y tocó la guitarra hasta ganarse el corazón de un público en completo delirio. O sea, incluso yo, que siempre seré más de Spike (grandísimo James Marsden en Buffy, Vampirehunter) que de cualquiera, también le hubiera lanzado mis bragas.
El maldito “Doom Cafe” de Marvel

Mientras tanto, en el este de Londres, los fans de Marvel lidiaban con un chasco emocional de primer orden. Tras una semana de mensajes crípticos en las redes sociales por parte de Joe y Anthony Russo, los directores de Vengadores: Doomsday (2026), los fans estaban convencidos de que se avecinaba una revelación masiva: ¿Sería un tráiler? ¿El anuncio del reparto completo? ¿Un primer vistazo al regreso de Robert Downey Jr.?
Pues no. Simplemente habían convertido un Flying Horse Coffee del barrio de Shoreditch en el “Doom Latveria Coffee”, es decir, un café efímero o pop-up. Gua-au. Quienes acudieron a la prometida “sorpresa”, bien puntuales a las 14h, recibieron un encuentro casual con los hermanos Russo, posavasos gratis y la oportunidad de comprar un café con leche por 4,75€.
Claro, con casi 5€ menos en tu cuenta, lo primero que te viene a la cabeza es en convertirte tú misme en Victor Von Doom. Porque ya me dirás qué asociación exacta puede trazarse entre este villano y una cafetería hípster. No sé, cuando piensas en el Líder Supremo de Latveria, ¿piensas acaso en un capuchino hecho por una barista que, además –y eso os lo dice una lesbiana certificada– puede estar sirviéndote tu exnovia? Ideas peregrinas y café caro.
En fin: cariño, haz lo tuyo, pero no te limites a pegar un logotipo reconocible sobre un producto cualquiera y esperar que una base de fans insaciable te aplauda.












