
El final de ‘El precio de la red’, explicado
El Precio de la Red (2026) cuenta la historia de la denunciante real que abrió los ojos al mundo sobre algunos de los métodos más cuestionables de Facebook, cuando la compañía se había convertido ya en el monstruo socio-político-tecnológico que auguraba La red social en 2010.
El personaje de Madison es la informante, y gran parte de la película se centra en cómo filtra información a un periodista del Wall Street Journal, interpretado por Jeremy Allen White. Todo esto desemboca en un gran clímax final que pone a Madison y a Allen White cara a cara con Mark Zuckerberg, a quien da vida un robótico Jeremy Strong.
¿Salen victoriosos Frances y Jeff en ‘El precio de la red’?

La pareja trabajó junta durante más de un año para preparar lo que más tarde se bautizaría como los archivos de Facebook (los Facebook Files). Frances, antes tímida y paranoica, acaba revelando su identidad como la fuente del artículo del Wall Street Journal para dar mayor credibilidad a las acusaciones. Y la simple declaración de ella, puño alzado ante el poder de la tecnológica, ya se siente como una victoria. ¿Por qué?
El informe concluía que Facebook “sabe, con todo lujo de detalles, que sus plataformas están plagadas de fallos que causan daño, a menudo de formas que solo la empresa comprende del todo”, según publicó el periódico en su momento. Entre los hallazgos, tal y como se refleja en la película del creador de El ala oeste de la Casa Blanca (1999), figuraba que Facebook modificó su algoritmo en 2018 de un modo que volvió a la plataforma “más irascible”. Eso significa, como vemos en la película, que el algoritmo de Facebook empezó a promover interacciones de odio (los reshares, que viralizan principalmente reacciones a otros posts). Lo cual tuvo sus consecuencias.
¿Qué relación tiene Facebook con la Toma del Capitolio del 6 de enero?

Aunque la secuela de La red social aboga por lo contrario, Mark Zuckerberg ha negado siempre las acusaciones que responsabilizan a Facebook de los sucesos del 6 de enero de 2021, cuando los partidarios del presidente Donald Trump asaltaron el Capitolio de Estados Unidos para anular la victoria electoral de Joe Biden en 2020: “La responsabilidad recae en las personas que actuaron para infringir la ley y llevar a cabo la insurrección”, declaró Zuckerberg durante su comparecencia ante el Congreso en 2021. La película de Sorkin explica cómo promover el odio en la red social, claro, lleva a generar más odio.
Zuckerberg también ha desmentido las alegaciones de El Precio de la Red: “El argumento de que impulsamos deliberadamente contenido que enfada a la gente por puro beneficio económico es sumamente ilógico”, escribió en una publicación de Facebook en 2021. La película se encarga de explicar por qué, aun siendo un gesto absurdo, sigue dando rédito económico.
Desde el punto de vista de Sorkin, el 6 de enero muestra las consecuencias de dejar que la desinformación campe a sus anchas y envenene Facebook como si de un vaso de agua se tratase: “A lo largo de la película, Frances no deja de escuchar a gente hablando de cosas ridículas que son falsas, solo porque las han leído en Facebook”, comentaba a USA Today.
Sorkin tuvo muy presente el 6 de enero desde el principio: antes de que se anunciara oficialmente la película, en 2024 el guionista reveló en el podcast The Town que estaba trabajando en un proyecto para explorar por qué “culpo a Facebook del 6 de enero”. Yo solo digo que El precio de la red hace un programa doble perfecto con otra película muy clarificadora para con el presente de los Estados Unidos, con Jeremy Strong al frente: The Apprentice (La historia de Trump) (2024).
Entonces, ¿de veras ganan Frances y Jeff en ‘El precio de la red’?
El final de El Precio de la Red explica cómo las filtraciones de Haugen provoca que Facebook quiera demandarla, por lo que Frances busca amparo legal bajo las leyes de protección a denunciantes. Como resultado, se le pide que testifique ante el Congreso para detallar los hallazgos que ella y Jeff han descubierto, y para debatir sobre los numerosos problemas de las políticas de Facebook.
El testimonio de Frances es el momento en el que realmente se cierra el círculo de la película, ya que el personaje de Mikey Madison se encuentra totalmente desencantado con la compañía y ha dejado de creer tanto en Mark Zuckerberg como en su misión. ¿Gana ella, a pesar de haber perdido la fe?
El epílogo revela que Facebook esquivó, en gran medida, cualquier castigo por sus cuestionables políticas. En su lugar, simplemente se cambiaron el nombre a Meta, cerrando así un capítulo en la historia de la empresa y tomando un nuevo rumbo. El epílogo también señala que Facebook (o Meta) no ha hecho prácticamente nada para solucionar los problemas que Frances y Jeff sacaron a la luz, incluido el tema de la desinformación; de hecho, la película recalca que, en todos estos años, la política actual de Facebook sigue siendo la de no verificar absolutamente nada.












