
8 películas de brujas (sin sustos) para ver mientras esperas Prácticamente magia 2
Mientras esperamos con ganas el estreno de Prácticamente magia 2 este septiembre, lo mejor es distraernos y volver a ese tipo de historias nostálgicas donde la magia no da miedo, sino que se siente cercana y reconfortante. Porque no todas las brujas están hechas para asustar: también pueden hacernos reír, enamorarnos o simplemente regalarnos un poco de magia que nos alegra el día, aunque sea por un rato.
Si buscas algo en formato serie, tienes opciones como Sabrina, cosas de brujas o Good Witch, que encajan perfecto con este estilo. Pero si lo tuyo son las películas, esta selección es ideal para acompañar la espera. Hay desde clásicos hasta opciones más recientes, todas con ese toque mágico sin caer en el terror. Y además, te contamos dónde verlas en streaming para que solo tengas que elegir por cuál empezar.
Embrujada es una película con Nicole Kidman que conecta ligeramente con la serie original de 1964. En esta versión moderna, Isabel es una bruja que intenta vivir como una persona normal pero termina participando en un remake de la propia serie. Ese toque meta es uno de los aspectos más divertidos de la película.
Es importante saber que no es una adaptación directa, sino más bien un guiño al clásico, con un tono más de comedia romántica. Si creciste con la serie, tiene ese encanto de volver a ese mundo desde otro ángulo; y si no, funciona igual como una peli fácil, simpática y sin complicaciones. No es la mejor de esta lista, por eso queda en el último lugar, pero igual tiene su encanto.
Una disparatada bruja en la universidad es de esas películas que gritan domingo nostálgico. Aquí, una joven Robyn Lively interpreta a una chica que descubre que es bruja justo cuando siente que no encaja en ningún lado. Ella no es popular, suele pasar desapercibida y está enamorada del chico equivocado. Su suerte cambia cuando empieza a usar sus poderes para darle un giro a su vida.
Me gusta el contraste que tiene entre típico drama adolescente y el aspecto fantasioso de la magia metiéndose en todo lo cotidiano. Tiene momentos muy exagerados, muy de los 80, que hoy se sienten casi de culto, muy al estilo Teen Wolf con Michael Fox. Si te gusta el estilo de la serie Sabrina, va genial.
La bruja novata es una muy buena opción para ver en familia o si te apetece algo más clásico, ya que tiene el tono de Mary Poppins.
Aquí se mezcla acción real con animación y mucha imaginación. Angela Lansbury interpreta a una aprendiz de bruja llamada Miss Price que, en plena Segunda Guerra Mundial, termina usando la magia para ayudar a un grupo de niños.
Quizá no está más arriba en la lista porque su ritmo es más tranquilo y su estilo se siente muy de otra época, pero justamente ahí está parte de su encanto. Es de esas películas que no buscan impresionar, sino acompañar, y eso lo hace muy bien.
Aquí cambiamos bastante de tono. En Las brujas de Eastwick Cher, Michelle Pfeiffer y Susan Sarandon (¡qué grupo más potente!) interpretan a tres mujeres que, cansadas de su rutina, empiezan a descubrir que tienen poderes. En medio de toda esta revolución personal, aparece Jack Nicholson con un personaje tan carismático como inquietante.
Esta es una película con un humor ácido, un tono mucho más adulto y un elenco estelar que la hace destacar dentro de la lista. Me gusta como funciona aun años después, con una historia que juega con la idea del poder y las relaciones, sin dejar de ser entretenida. Si te gustó Prácticamente magia pero te apetece algo un poco más de picante, esta es una gran opción.
Un clásico absoluto para muchos, y por una buena razón. En El retorno de las brujas tres brujas regresan en plena noche de Halloween y terminan sembrando el caos en un pequeño pueblo. Todo arranca cuando un grupo de chicos las trae de vuelta sin querer, y a partir de ahí la historia se convierte en una carrera contra el tiempo para detenerlas.
Lo que la hace tan especial no solo es Bette Midler liderando el trío, sino también ese equilibrio entre humor, magia y un toque oscuro que nunca se vuelve pesado. Tiene escenas muy recordadas (sus canciones también) y es de esas pelis que siempre vuelven en Halloween.
Fue tan exitosa que tuvo su secuela, al igual que Prácticamente magia. En 2022 se estrenó El retorno de las brujas 2 y aunque no tuvo la misma llegada que la primera, fue muy divertido ver regresar a estas tres brujas caóticas.
Otro clásico de domingo. Stardust es de esas películas que mezclan fantasía, aventura y romance de una forma muy natural. La historia sigue a un joven que cruza a un mundo mágico para encontrar una estrella caída, pero descubre que en realidad es una persona. En el camino, aparecen brujas, príncipes y todo tipo de personajes que hacen que el viaje sea cada vez más impredecible.
Las brujas aquí tienen un rol clave, con Michelle Pfeiffer robándose varias escenas como una villana que busca recuperar su juventud a cualquier precio. Es un cuento clásico, muy similar al estilo de La princesa prometida. Ideal si te gustan las historias mágicas con aventura y romance, y un tono que se disfruta de principio a fin.
Nicky, la aprendiz de bruja es una de mis favoritas de la lista, y de esas películas que siempre sientan bien. Esta historia dirigida por Hayao Miyazaki para Studio Ghibli, sigue a una joven bruja que se muda a una nueva ciudad para empezar su vida por su cuenta, con su escoba, su gatito y poco más. No hay grandes villanos ni conflictos enormes, y justamente ahí está su encanto en mi opinión.
Es una película tranquila, muy bonita de ver y con una atmósfera que te envuelve desde el inicio. Visualmente es preciosa, de esas que podrías dejar de fondo y aun así disfrutar cada escena. Más que una historia de acción, es sobre crecer, encontrar tu lugar y avanzar a tu ritmo. Perfecta si buscas algo que te deje con una buena sensación.
La clave de toda esta lista. En esta historia Sandra Bullock y Nicole Kidman interpretan a dos hermanas brujas que intentan llevar una vida normal mientras cargan con una maldición familiar ligada al amor. Prácticamente magia es un mix perfecto de romance, humor y un toque oscuro que le da mucha personalidad y la vuelve apta para Halloween.
Lo interesante es que, detrás de ese tono más cálido, también tiene momentos más intensos y emocionales que le dan peso a la historia. Es un clásico absoluto, de esos que siempre apetece volver a ver por la capacidad que tiene de mezclar lo mágico con lo cotidiano. Además, es la que da pie a la esperada Prácticamente magia 2, así que no hay mejor forma de cerrar la lista y empezar la cuenta atrás.


























