Las películas más extrañas que puedes ver gratis en streaming ahora mismo (y sí, son reales)

Las películas más extrañas que puedes ver gratis en streaming ahora mismo (y sí, son reales)

Jorge Casanueva (Jorge Loser)
Jorge Casanueva (Jorge Loser)

Publicado el19 de marzo de 2026

Actualizado el19 de marzo de 2026

Hay un rincón de las plataformas de streaming donde vive el cine que parecería que nadie se atrevería a financiar pero que ocurrieron. Películas que se rodaron con inconsciencia o genialidad y normalmente con presupuestos de ir a la compra, que llegaron a cines por error o bien representan movimientos culturales desaparecidos que vistos hoy parecen documentos salidos de otro planeta.

Desde el dominio público, plataformas de bajo coste y JustWatchTV, nos ofrecen la posibilidad de un viaje psicodélico sin tomar ninguna sustancia. De cine religioso imposible a ciencia ficción apocalíptica o mujeres moteras, reunimos diez accidentes cinematográficos de distintas décadas que no se pueden parar de mirar, ordenados cronológicamente, para que tu próxima sesión de cine psicotrónico no cueste ni un euro.

Una producción independiente de cine noire hecho por afroamericanos para cines segregados que funciona como pionera de lo que vendría más adelante en clásicos como Violenta persecución (1971). Aquí, una mujer baptista recibe un disparo accidental de su marido escéptico y su alma debe elegir entre el cielo y el pecado mientras deambula por un limbo que incluye escenas surrealistas de ver para creer. Fue rodada en Texas con actores no profesionales y una honestidad religiosa que hoy parece un precedente de la música de las Flos Mariae.

The Blood of Jesus (1941) es la más antigua de esta lista y la más alejada de la explotación que vendrían después. No es tan lisérgica como la festiva Santa Claus conquista a los marcianos (1964), pero es sorprendente por su sinceridad, que no intenta hacer nada deliberadamente ridículo, como ese demonio con traje de fiesta de disfraces tocando Jazz, simplemente salió así y es fascinante observarlo con las libertades de la era pre-código, una valiosa muestra del proto-cine independiente afroamericano de los años 40 y cómo navegaba entre la devoción religiosa y el melodrama.

Los marcianos secuestran a Papá Noel porque sus hijos no saben reír. Ese es el argumento. El resto son 80 minutos de disfraces de cartón, diálogos escritos en tiempo récord, y un oso polar de peluche que aparece de forma puntual sin explicación ni consecuencias. Santa Claus conquista a los marcianos entró en el dominio público y desde entonces no ha dejado de circular como una muestra del cine tan incomprensible que parece un sueño filmado.

Es la más “accesible” de la lista para ver en familia a riesgo de que los niños encuentren un lenguaje oculto en sus imágenes, pero, con todo, bastante menos perturbadora que Spider Baby, que va a otro territorio completamente. Los fans del cine de ciencia ficción de los años 60 o películas de Papá Noel involuntariamente subversivas como Papá Noel (1959).

Herschell Gordon Lewis—quien se considera el padre del gore gracias a Blood Feast (1963)—dirigió esta rareza sobre una banda de moteras que compiten en carreras ilegales y se reparten a los hombres como trofeos. Es decir, absolutamente todo al revés de lo habitual en el cine de explotación de la época, donde las mujeres eran un objeto y no el sujeto, aunque Lewis no lo hiciera exactamente por convicciones feministas.

She-Devils on Wheels tiene más energía punk que cualquier película de su presupuesto debería tener, y su subversión de género—sin pretenderlo demasiado—la pone en conversación curiosa con el cine de Russ Meyer. Para fans del cine de explotación de los 60 con ganas de algo que se salga del patrón habitual, buen acompañamiento para absorber el espíritu de los sesenta ye yé junto a Monsters Crash the Pajama Party.

La historia más atroz jamás contada, según su título original, tenía a una familia de huérfanos con una enfermedad degenerativa que hace que su mente retroceda a la infancia—y más allá—que vive aislada bajo la tutela de su chófer, Lon Chaney Jr. en uno de sus últimos papeles. Los niños cazan como arañas. Una de las definiciones de “cine weird” por antonomasia, con un corazón extrañamente tierno para una película con canibalismo implícito.

Spider Baby de Jack Hill es, como She-Devils on Wheels (1968), una buena representante de los inicios de la contracultura que fue invadiendo el cine americano mientras se trasformaba del mundo flower power, pero su rareza viene de otro lado: es puro humor negro de familia disfuncional que hace de puente entre La familia Monster (1964- 1965) anticipa directamente La matanza de Texas (1974). Culto absoluto para fans del american gothic, o los que quieran ver a Lon Chaney Jr. brillando como pocas veces en sus años decadentes.

Un corto de 39 minutos diseñado para exhibirse en cines de programa doble con un truco: actores contratados se mezclaban entre el público para asustar a los espectadores durante la proyección. Una experiencia interactiva de 1965 que se anticipó a los escape rooms y las haunted  houses — modernos túneles de la bruja de Halloween—unos 50 años. Sin esa complicidad en directo, lo que queda en pantalla es una fiesta de pijamas, bailes, un científico loco, y monstruos de goma haciendo el tonto.

Monsters Crash the Pajama Party (1965) es la más cortita de la lista y la más conceptualmente interesante como artefacto de su época, lo que hace que verla sin los actores del público sea más incomprensible y absurda. Sin nada de lo perturbador de Be My Cat (2015), es puro cine de feria más adecuado para poner de fondo en una fiesta o en un bar de garaje y rock and roll que para sacar sesudas conclusiones.

El rey del cine de bajo presupuesto, Roger Corman, produjo esta historia de supervivencia post-apocalíptica donde tres personas emergen de una sesión de buceo y descubren que todo el mundo ha muerto Los tres son: un hombre de negocios con ética cuestionable, su esposa, y el abogado que le lleva los asuntos turbios. Un triángulo amoroso del fin del mundo heredero de Five (1951), básicamente.

La última mujer sobre la Tierra (1960) es singular por su austeridad: Corman rodó en Puerto Rico para ahorrar dinero y el guionista Robert Towne—exacto, el de Chinatown (1974)—también tuvo que actuar en ella porque no había presupuesto para otro actor. Pese a venir con el sello de serie B de Corman, poco tiene que ver con la inocencia perturbada de Spider Baby (1967), sino que esta se pone bastante existencial, casi como un drama de cámara de ciencia ficción, lo que la convierte en una rareza del subgénero.

Para muchos desternillante, para otros una obra maestra del cine satánico, lo cierto es que es imposible no reaccionar con Ernest Borgnine como líder con cornamenta de una secta. William “Kirk” Shatner es el protagonista y Anton LaVey—el fundador de la Iglesia de Satán en la vida real—aparece como “asesor técnico” en los créditos, lo que le da una capa de documento maldito a La lluvia del diablo (1975) que le añade más mística.

Pero lo que la hace verdaderamente psicotrónica es su comienzo casi “in media res”, además de sus escenas de visiones en una caldera caleidoscópica, y un clímax loquísimo en el que toda una secta se derrite literalmente, con efectos prácticos de látex bastante elaborados para su época. Entre las curiosidades asociadas, John Travolta tiene un pequeño papel, lo que hace pensar que fue poquito antes o al mismo tiempo que El chico de la burbuja de plástico (1976), y una de las máscaras de látex sin ojos, la de Shatner, fue la base sobre la que se crearía la mítica careta de Michael Myers.

03

León de Judá

Si empezamos con que esto es una película de animación cristiana empezamos a adentrarnos en un terreno movedizo, pero si te digo que trata sobre los animales del establo de Belén que intentan salvar a un cordero al que se debe sacrificar en el altar la semana antes de la crucifixión. Sí. Los animales del pesebre protagonizan una película de aventuras para niños en la que la trama gira alrededor de impedir un rito hebreo, dibujando en una inocente cinta infantil una trama con fondo antisemita.

The Lion of Judah (2011) tiene el dudoso honor de ser una de las pocas películas infantiles de animación con un 0%, y es que además de ocupar un territorio rarísimo entre el cine Pixar y la peli de Semana Santa, su animación 3D parece de videojuego de PlayStation 2. Si Santa Claus conquista a los marcianos, al menos era una película infantil zumbada que sabía a lo que jugaba, esta se toma completamente en serio, por lo que se puede mirar con cierta compasión y cringe antropológico.

Antes de petarlo con Fiebre del sábado noche (1977), John Travolta interpretó a un adolescente que debe vivir en una burbuja estéril por su inmunodeficiencia severa. Un dramote juvenil para televisión que en otro contexto sería simplemente sentimental, pero la combinación de Travolta dentro de un plástico, su pelo, la fotografía de los 70, y la forma en que la historia resuelve su final la convierten en un objeto de culto involuntario que transmite la sensación de haber llegado desde otra dimensión.

El chico de la burbuja de plástico es la más “mainstream” de la lista, y paradójicamente la más extraña en retrospectiva precisamente por eso: fue un producto televisivo serio que el tiempo ha convertido en una fascinante verruga de la cultura pop, en la onda de Máscara (1985), aquella peli en la que Cher tenía un hijo como el hombre elefante. Como decíamos, el complemento raruno junto a La lluvia del diablo, de lso comienzos de un Travolta que nos depararía más momentos inexplicables tras su adopción por la cienciología.

Un cineasta rumano graba un falso making-of para enviárselo a Anne Hathaway con la esperanza de convencerla de protagonizar su próxima película. Las chicas que contrata para las pruebas acaban mal. Muy mal. Be My Cat: A Film for Anne de Adrian Tofei es un found footage perturbador porque su idea de partida, la de un fan obsesionado con una actriz real da un poco de miedito ¿por qué se te ha ocurrido hacerlo precisamente con Hathaway, Adrian?.

Su idea de sátira sobre la obsesión con las celebrities, es un retrato demasiado creíble del fanatismo que se va de las manos, por lo que no vais a encontrar el típico found footage al estilo Gonjiam: Hospital maldito (2018), lo que la hace extraña es la dimensión de autorretrato enfermizo que tiene, hasta el unto que parece que va a convertirse en un true crime como A los gatos, ni tocarlos: Un asesino en Internet (2019).

Acerca de esta lista

Títulos

10

Duración total

12h 46min

Géneros

Terror, Comedia, Drama

¿Dónde puedo ver esta lista online?

Descubre qué plataformas de streaming tienen la mayoría de los títulos de esta lista.

Hay 10 títulos en esta lista y puedes ver 10 de ellos en JustWatch TV. Otras 6 plataformas de streaming también tienen títulos disponibles para ver hoy.

  1. 10 títulosJustWatch TV
  2. 4 títulosFilmin
  3. 4 títulosBloodstream
  4. 4 títulosArtiflix
  5. 4 títulosCultpix