John Slattery desvela que su placer culpable es… Una película de “fumetas”

John Slattery desvela que su placer culpable es… Una película de “fumetas”

Mariona Borrull
Mariona Borrull

Publicado el18 de abril de 2026

Actualizado el18 de abril de 2026

Superfumados (2008) es una de esas películas que permanecen en la mente de la gente gracias a su premisa ridícula, una trama que se convierte en una bola de nieve sinsentido más rápido de lo que permitiría toda mente pensante. Y quizá por eso tiene lógica que alguien como John Slattery la considere su placer culpable: “Si la están dando en televisión… Me quedo sentado con el abrigo puesto y la veo entera”, dijo el actor a JustWatch.

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Slattery continuó reafirmando su amor por la comedia de acción de fumetas de 2008: “Y sé que no es mala porque es simplemente genial”, añadió, mientras promocionaba el thriller psicológico muy adulto y muy serio Núremberg (2025): “Todo en ella es tan divertido. Está muy bien hecha, las interpretaciones son hilarantes.” También mencionó que la veía más hace tiempo.

“Empezamos a verla cuando mi hijo era pequeño”, continuó Slattery. “Y todo se detiene, y ya no puedes parar”. Vincular una película a un recuerdo feliz suele explicar el origen de Superfumados  como un placer culpable, y una vez que una película se asocia a una emoción o a una etapa concreta de tu vida, discutir si es buena o no deja de importar tanto.

El extraño equilibrio que hace funcionar ‘Superfumados’

Intentar explicar por qué Superfumados funciona es un poco complicado, principalmente porque la película parece que no debería sostenerse tan bien como lo hace. La premisa es simple: dos fumetas, Dale Denton (Seth Rogen) y Saul Silver (James Franco), presencian algo peligroso y pasan el resto de la película huyendo, discutiendo, escondiéndose y empeorando accidentalmente toda situación en la que se ven liados. Pero el tono es mucho más juguetón de lo que sugiere esta trama sobre el papel.

Lo que a veces la gente olvida es lo precisa que hila en realidad la comedia de Superfumados. El ritmo, las pausas, la forma en que las conversaciones se alargan un poco más de la cuenta y luego vuelven al caos. Nada de eso parece accidental, aunque la película quiera hacerte creer que avanza suelta e improvisada. Hay una construcción real bajo el desorden, lo que quizás explica por qué sigue siendo divertida en cada revisionado, y no, no se queda como simple ruido de fondo.

Al mismo tiempo, es fácil entender por qué algunos espectadores nunca conectarán con ella: la violencia es abrupta. El ritmo narrativo divaga (aunque sea de forma intencional), y ciertos chistes se repiten hasta casi desgastarse. Casi. Es el tipo de película que te pide que conectes con una frecuencia muy específica, y si no estás ahí, todo puede resultar agotador en lugar de gracioso. Como un porr… Pero cuando encaja, realmente encaja.

Por qué ver ‘Superfumados’ (y qué ver después)

El verdadero atractivo de Superfumados (y de las comedias de “fumetas” en general) es la sensación de que el tiempo puede estirarse, las conversaciones pueden divagar y no todo tiene que resolverse de forma perfectamente pautada para seguir teniendo sentido.

Además, estas películas suelen tratar sobre la amistad, incluso cuando aparentan no hacerlo de forma consciente. Su idea central gira en torno a las personas que permanecen a nuestro lado, incluso cuando las cosas se vuelven incómodas, extrañas o realmente peligrosas. Puede sonar demasiado serio escribirlo así, pero en la película se siente natural. Y quienes conectan con esta frecuencia suelen recurrir a un pequeño universo de revisionados reconfortantes, con películas como Todo sobre mi desmadre (2010) o Colega, ¿dónde está mi coche? (2000) por reinas de la corona.

Estas historias te atrapan por su “vibra”, una palabra vaga pero también la única lo bastante precisa. Y quizá por eso la confesión de Slattery resulta tan familiar: porque intenta que admitamos (a menudo ante nosotros mismos) que a veces las películas a las que volvemos son las que parecen sencillas, pero en realidad están tan bien construidas que nos sentamos a verlas –en palabras de John Slattery– incluso con el abrigo puesto, y eso ya es mucho decir.

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Superfumados
Superfumados

Superfumados

2008

Un adicto a las drogas (Seth Rogen) es el único testigo de un asesinato cometido por un maléfico capo de la droga (Gary Cole) y una policía corrupta (Rosie Perez). Amenazado de muerte, huye para salvar su vida, arrastrando con él a su camello (James Franco) y su proveedor (Danny McBride), en una divertidísima aventura cubierta de hierba.

Acerca de esta lista

Títulos

1

Costo total de visualización

3,99 €

Duración total

1h 52min

Géneros

Acción & Aventura, Comedia, Crimen

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