
Por qué Michael Bradway se ha ido de ‘Chicago Fire’
Más sonada que la visita del Papa, o casi, ha sido la marcha de Michael Bradway de Chicago Fire (2012), uno de aquellos procedimentales que nadie confiesa ver, pero que mágicamente siempre acaba en nuestros tops de búsquedas. Y el nombre de Michael Bradway se ha repetido más que el ajo estos días, además, por el estreno de Cada año que pasé contigo (2026), el nuevo romance de confort de Prime Video.
Figúrate: el típico pueblecito precioso estadounidense inventado, Barry’s Bay (que no Widow's Bay, más bien lo contrario) y dos hermanos de película... Nada mejor para el verano y la razón perfecta para echarte un nuevo maromo literario con el que obsesionarte.
Cómo ha sido la marcha de Michael Bradway de ‘Chicago Fire’

Claro que, antes de volverse alérgico a llevar camiseta y arreglarle la vida a medio pueblo, a Bradway lo vimos vestido de bombero, en el papel de Jack Damon (permitidme: nombre genérico donde los haya). Tras su marcha, inesperada y bastante repentina, más de une se cabreó. Pero hay un buen motivo por el que Bradway tuvo que dejar de meterse en edificios en llamas. Tú sigue leyendo.
Cuando el personaje de Bradway apareció por primera vez, en la temporada 12 de Chicago Fire, tuvo que ganársenos el cariño a base de 1) dejar de actuar como un auténtico desgraciado, impulsivo y terco; 2) desvelar que era el hermano de Kelly Severide (Taylor Kinney) y que, por lo tanto, lo suyo estaba justificado por el trauma paterno. OK. Pasa que justo cuando Jack estaba madurando de verdad, pam, ocurre Cada año que pasé contigo. Sí, el actor se ha ido por incompatibilidad de los rodajes.
Menos mal que los guionistas de Chicago Fire no se lo cargan, ni cierran la puerta a que vuelva si más adelante, tiene hueco en la agenda. Se sabe que, en la ficción, el querido Michael ahora mismo está en otro cuartel de Chicago y, de vez en cuando, la serie te suelta alguna cosilla sobre lo unido que sigue con Kelly. Y nos lo comemos con patatas, porque peor sería lo que le hicieron al jefe Evan Hawkins (Jimmy Nicholas), o a la Leslie Shay de Lauren German. Que digo yo, ¿a quién le gusta ver morir a su personaje favorito? A nadie.
Así que igual hasta cae algún que otro cameo suyo.
En fin, Michael Bradway tomó la decisión correcta. Sólo fíjate en el pelotazo que ha supuesto Los Bridgerton (2020) para gente como Jonathan Bailey o Regé-Jean Page. Y lo mismo ha sucedido con el reparto de Kiss Me (2026), otra serie que nadie reconoce seguir.
¿Tiene Michael Bradway un papel decente en ‘Cada año que pasé contigo’?

Sí. Siguiente pregunta. Porque aunque la primera temporada, la de Every Summer After, iba sobre todo de Sam (Matt Cornett) y Percy (Sadie Soverall), la típica historia de antiguos mejores amigos que se dan una segunda oportunidad para el amor, para la segunda esperamos ver mucho más sobre la historia de Charlie (Bradway).
Según la saga de Todos nuestros veranos, escrita por la autora canadiense Carley Fortune, Charlie Florek es un mujeriego negligente, una bandera roja con patas. Sin embargo, si nos atenemos al material literario, veremos que hay chicha de donde escarbar para darle calibre al personaje. De entrada, Un verano dorado es en esencia un spin-off protagonizado por Charlie que podría alimentar una temporada más sin necesidad de estirar de manera artificial la historia de Percy y Sam.
Y si la plataforma quisiera ir más lejos, Cita en el lago y Este verano será diferente ofrecen universos independientes pero con el mismo tono y la misma arquitectura emocional que han convertido a Fortune en una de las autoras más adaptables del momento. Así que esperad a ver pronto el nombre de Michael Bradway por todas partes.
Y ojo al detalle del final de la primera temporada: hay un girito que no sólo deja a Charlie contra las cuerdas, sino que te confirma al cien por cien la llegada de Alice Everly, la que será su interés amoroso. Así que, sí, a lo mejor dio un poco de pena verle marchar de Chicago Fire en su Temporada 14 (2025), pero hay que estar contentilles. También en la ficción, este es el mejor presente posible.















