
La conquista de ‘Juego de Tronos’, explicada. Así es como los Targaryens se hicieron con el trono
Estás al salir del capítulo 5 de la tercera temporada de La casa del dragón (2022), que te explicamos, y tienes dudas. Has consultado una y otra vez el árbol genealógico de los Targaryen, los Velaryon y los Hightower, pero no sabes qué pensar sobre ellos. Es natural. Resulta fácil perderse entre el lore de George R.R. Martin, y lo que están haciendo con él en la serie de HBO. Hoy te ayudo a resolver otra pregunta existencial. ¿Debería amar u odiar a los Targaryen?
Dependiendo de dónde hayas comenzado tu viaje por Juego de tronos (2011), tu visión de la Casa Targaryen presidiendo el Trono de Hierro puede variar. Que dudes está bien: como nos han enseñado los libros de George R.R. Martin y las trágicas consecuencias exploradas en la temporada 3 de La casa del dragón, esta dinastía ha sufrido caídas espantosas, fruto de la locura y decisiones cuestionables. Entonces, ¿cómo lograron dominar Poniente en un principio?
Por qué y cómo conquistaron los Targaryens Poniente

Todo empezó por acto de la suerte cuando esta familia sobrevivió al apocalipsis mágico llamado “la Maldición de Valyria”, al mudarse a una isla llamada Rocadragón unos doce años antes de la catástrofe, en el año 114 a.C. (antes de la Conquista). Años después, en el año 2 a.C., el joven Aegon Targaryen y sus dos hermanas-esposas, Visenya y Rhaenys, decidieron que querían gobernar todo el continente de Poniente.
Aquí hay un detalle crucial que Juego de tronos no contó, pero que los libros y La casa del dragón (2022) dejan muy claro: Aegon no invadió Poniente solo por ambición, sino que antes había tenido un sueño profético donde vio que una amenaza zombi de hielo (los Caminantes Blancos) venía del norte. Creía que solo un reino completamente unido bajo un líder Targaryen podría sobrevivir. Es bastante trágico pensar en esto cuando vemos la temporada 3, donde esa misma familia olvida su deber de salvar al mundo y prefiere masacrarse a sí misma por el Trono.
Con ese objetivo en mente, Aegon mandó un mensaje claro a todos los reyes independientes de Poniente: o se arrodillaban y conservaban sus vidas, o se enfrentaban a la destrucción. Con apenas 1.600 soldados, pero armados con tres dragones gigantes, comenzó la invasión en el 2 a.C.
Los Targaryens y la creación del Trono de Hierro

Como hemos aprendido tras la Danza de los Dragones, en las guerras no gana nadie. La conquista de Targaryen fue rápida y, en su mayor parte, muy sanguinaria. En lugar de depender de grandes estrategias militares, los Targaryen usaron tácticas de choque. El Rey Harren creía que su castillo gigante de piedra en Harrenhal lo protegería, pero Aegon voló sobre él y, literalmente, derritió el castillo con el fuego de su dragón Balerion, quemando a Harren vivo.
¿Quién nos creemos? Los muros no sirven contra los dragones. Poco después, en la única batalla donde los tres dragones volaron juntos (a eso de le llamó el “Campo de Fuego”; por cierto, echa un vistazo a nuestra guía de dragones y personajes de La casa del dragón), calcinaron a miles de soldados enemigos. Tras ver esa masacre, los Lannister decidieron rendirse al día siguiente y salvar el pellejo. Las noticias de esta devastación llegaron al Norte, y Torrhen Stark (antepasado de Ned y Jon Nieve) bajó con su ejército dispuesto a pelear. Pero al ver el tamaño de los dragones, se tragó su orgullo y se rindió pacíficamente para que no masacraran a su gente.
Por su parte, la conquista del Valle fue igual de aplastante pero sin violencia directa: Visenya voló con su dragona Vhagar (esa misma bestia enorme y terrorífica que últimamente ha sembrado el caos en la temporada 3 de La casa del dragón), hasta el inexpugnable castillo del Nido de Águilas. En vez de quemarlo, sentó al niño rey en su regazo y le dio un divertido paseo por el cielo, logrando que la madre del niño entendiera la amenaza implícita y se rindiera al instante.
Solo hubo una excepción: Dorne. En los libros, se detalla que los dornienses se negaron a arrodillarse. Hacia el año 4 d.C. (ya después de la Conquista), Aegon renovó su campaña en el sur, pero en lugar de pelear en campo abierto, los dornienses usaron tácticas de guerrilla y lograron matar a Rhaenys y a su dragón, manteniéndose independientes durante muchísimo tiempo.
Para celebrar su victoria sobre los otros seis reinos tras ser coronado oficialmente en el 1 d.C., Aegon recogió las espadas de los enemigos derrotados y las fundió para crear el Trono de Hierro. Y sí, si has leído los libros sabes que es un monstruo gigante, asimétrico y literalmente lleno de cuchillas afiladas. Un recordatorio doloroso del precio de desafiar a los dragones. Pero, en fin, así empezó a reinar la dinastía Targaryen, que gobernó Poniente durante casi tres siglos, hasta que en el año 283 d.C. la locura del “Rey Loco” provocó la rebelión que mandó a Daenerys al exilio, dando inicio a Juego de tronos (2011).













